Categorías
Oriente Medio

El fiscal del Tribunal Penal Internacional promete investigar los crímenes de guerra sionistas

La ceguera de los dirigentes sionistas les empuja a cometer matanzas que han sido calificadas por juristas independientes como crímenes de guerra contra el pueblo palestino. El fiscal jefe del Tribunal Penal Internacional, Karim Khan, prometió ayer que intensificará sus esfuerzos para investigar los crímenes de guerra en Palestina tras la agresión sionista, tras una visita al país.

“Las acusaciones creíbles de crímenes de guerra durante este conflicto deben ser revisadas e investigadas de forma independiente”, afirmó Khan. “Intensificaremos nuestros esfuerzos para que las investigaciones avancen”.

Un total de 15.207 palestinos han sido asesinados tras los ataques sionistas contra la Franja de Gaza, informó el sábado la agencia palestina Wafa citando fuentes médicas. El director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Ghebreyesus, advirtió el domingo que la situación en el sector sanitario en Gaza era “inimaginable” y subrayó que las informaciones sobre violentos bombardeos sionistas “provocan horror”.

El sábado el equipo de la OMS visitó el Hospital Médico Nassar, que estaba “abarrotado con 1.000 pacientes, tres veces su capacidad”. Estas condiciones son totalmente inapropiadas e inimaginables en el ámbito de la atención sanitaria.

En la matanza que está cometiendo en Gaza, la entidad sionista se beneficia de la complicidad de Estados Unidos y de los países occidentales aliados. Los observadores han constatado la pérdida de credibilidad de Estados Unidos, cuyos dirigentes dicen una cosa, bajo la presión de una parte de su opinión pública hostil al sionismo, y hacen otra cosa, entregando cientos de bombas de una tonelada cada una al ejército sionista.

En la ocupada Cisjordania, un joven palestino fue asesinado ayer y alrededor de 60 palestinos fueron detenidos por las tropas sionistas entre el sábado por la tarde y el domingo por la mañana, elevando el total a 3.480 detenidos desde el 7 de octubre.

Categorías
Oriente Medio

Libia libera a cuatro miembros de Hamas encarcelados en Trípoli

El viernes el gobierno libio “de unidad nacional” liberó a cuatro palestinos, miembros de Hamas, encarcelados desde 2016, que cumplían largas penas de prisión por “contrabando de armas“, es decir, por desviar material de guerra a Gaza.

Los cuatro hombres, Marwan Al Ashqar y su hijo Baraa, Muayad Abed y Nasib Chubeir, fueron detenidos en Trípoli en octubre de 2016 y la Fiscalía libia anunció su detención unos meses más tarde.

Fueron condenados en febrero de 2019 por un tribunal de Trípoli a penas que oscilaban entre 17 y 22 años de prisión por “contrabando de armas” en beneficio de Hamas y actividades de inteligencia.

Como consecuencia de las presiones de Turquía, el viernes se produjo su liberación por orden de la Fiscalía libia. Sin embargo, ninguna fuente oficial del gobierno “de unidad nacional” de Abdelhamid Dbeibah en Trípoli confirmó la liberación.

Los cuatro miembros de Hamas, que estaban encarcelados en la prisión de Mitiga, en Trípoli, partieron hacia Estambul después de su liberación a bordo de un avión privado y más tarde debían volar a su destino en Qatar, sede de la oficina política de Hamas.

Los medios de comunicación libios publicaron una fotografía que muestra a los cuatro palestinos a bordo del avión.

Su liberación es consecuencia de las negociaciones de Israel con Hamas que condujeron a una breve tregua en la guerra de Gaza.

Desde la agresión militar de la OTAN de 2011, Libia está sumida en una guerra civil, con dos bandos rivales, uno en Trípoli (oeste), dirigido por Abdelhamid Dbeibah y reconocido por la ONU, y otro en el este, encabezado por el general Jalifa Haftar.

Categorías
Oriente Medio

Los mitos bíblicos sobre la conquista de Palestina

La votación de la Asamblea General de la ONU para “solicitar una opinión” al Tribunal Internacional de Justicia sobre las consecuencias legales de la ocupación israelí de los territorios palestinos no cambia nada acerca de la actual colonización sionista de Palestina.

Tampoco cambia nada sobre el compromiso de la Organización Sionista Mundial con la supremacía judía, que legó al régimen israelí después de que los sionistas conquistaran la mayor parte de Palestina y proclamaran su colonia como un “estado judío” en 1948.

Tampoco tendrá ningún impacto en la serie de leyes supremacistas judías que Israel ha promulgado desde su creación y que continúan oprimiendo a los palestinos, tanto dentro como fuera del control militar israelí.

Esos llamados “vínculos históricos y bíblicos con la tierra” están en el centro de la reclamación sionista sobre la patria palestina.

Los países que votaron en contra de la resolución de la ONU o se abstuvieron fueron en gran medida países colonizadores europeos antiguos o actuales, incluidas colonias de colonos en las Américas y un puñado de regímenes clientelares occidentales.

Es significativo que Reino Unido, que patrocinó y facilitó la colonización sionista de Palestina y es considerado responsable por la mayoría de los palestinos por su “nakba” pasada y actual, haya tenido la temeridad de votar en contra de la resolución.

También lo ha hecho Alemania, cuya expresión de arrepentimiento posnazi ​​por sus crímenes genocidas contra los judíos se manifiesta en su apoyo a la colonización sionista y la opresión de los palestinos.

Tampoco hace falta decir que la colonia de colonos más poderosa del mundo, Estados Unidos, que siempre ha sido el principal patrocinador imperial de Israel, también se opuso a la resolución.

La confusión entre el judaísmo y el sionismo

El recién entronizado rey de Israel, Benjamín Netanyahu, respondió rápidamente a la votación de la ONU: “El pueblo judío no ocupa su propia tierra ni ocupa nuestra capital eterna, Jerusalén, y ninguna resolución de la ONU puede distorsionar esta verdad histórica”.

Netanyahu tiene toda la razón al decir que “el pueblo judío no ocupa tierra palestina”. Los ocupantes son el movimiento sionista, el gobierno israelí y los colonos israelíes, no el pueblo judío con el que Netanyahu desea fusionarlos en una maniobra antisemita común, que culpa al pueblo judío de los crímenes sionistas.

En una declaración anticipando la votación de la ONU, el embajador de Israel ante las Naciones Unidas, Gilad Erdan, dijo: “Ningún organismo internacional puede decidir que el pueblo judío es el ‘ocupante’ de su propia patria”.

“Cualquier decisión de un órgano judicial que recibe su mandato de esta ONU moralmente en quiebra y politizada es totalmente ilegítima”, añadió.

Los ‘vínculos históricos y bíblicos con la tierra’

Al cubrir la votación de la ONU, Reuters señaló: “Junto con Gaza y Jerusalén Este, los palestinos quieren la Cisjordania ocupada como estado. La mayoría de los países consideran ilegales los asentamientos de Israel allí, una opinión que Israel cuestiona citando vínculos históricos y bíblicos con la tierra”.

Esos llamados “vínculos históricos y bíblicos con la tierra” están de hecho en el centro de las exigencias sionistas sobre la patria palestina e incluyen la reivindicación central de que “el pueblo judío” vivió en Palestina hace dos milenios y fue su único ocupante.

Sin embargo, quienes vivían en Palestina hace dos milenios eran los hebreos y no “el pueblo judío” (un concepto creado mucho más tarde), y los hebreos nunca vivieron allí solos.

Según el relato bíblico judío descrito en el Libro de Josué, los hebreos no eran originarios de Palestina sino que, de hecho, habían conquistado la tierra de Canaán al derrotar a los cananeos y ocuparla, afirmando que su Dios se la había “prometido”.

La ficción más significativa –y una de las más extraordinarias– que persiste hoy es que los judíos modernos son los únicos y directos descendientes de los antiguos hebreos. La afirmación se basa en la enemistad histórica de la Iglesia católica hacia los judíos europeos, a los que asociaba con los antiguos hebreos como “asesinos de Cristo”, pero más enfáticamente en las ambiciones milenarias de la Reforma protestante de expulsar a los judíos de Europa a Palestina, que los protestantes creen que aceleraría la segunda venida de Jesucristo.

Que muchos judíos religiosos creyeran en el pasado que procedían de Palestina equivale a que musulmanes indios, chinos, indonesios, nigerianos o malasios afirmen que son de la Península Arábiga simplemente porque la cuna de su fe está allí.

Los sionistas rechazan tales analogías, insistiendo en otra afirmación ficticia: que si bien el Islam y el cristianismo eran religiones misioneras, el judaísmo no lo era. Esta afirmación falsa fue desacreditada por los eruditos que, utilizando pruebas históricas claras, demostraron de manera concluyente que el judaísmo había sido en realidad una religión misionera y que las conversiones masivas continuaron hasta el siglo IX al menos.

Acusaciones sionistas

Otra afirmación sionista es que los árabes palestinos son descendientes de los conquistadores árabes musulmanes del siglo VII. Pero eso también es falso. La conquista árabe no fue una conquista colonial, sino una conquista misionera y una expansión territorial.

La mayoría de los pueblos indígenas del territorio sirio gobernado por los bizantinos, incluidos los cristianos árabes sirios gasánidas (*), siguieron siendo mayoría después de la conquista árabe-musulmana.

Fueron necesarios no menos de cinco siglos, ya sea en Palestina, la Gran Siria o Egipto (donde tomaría incluso más tiempo), para que la mayoría de los cristianos se convirtieran al Islam –incluso si habían adoptado la lengua y la cultura árabes mucho antes–, incluida la mayoría de los musulmanes. las iglesias cristianas autóctonas de las regiones conquistadas.

De hecho, muy pocos habitantes de la Península Arábiga se establecieron en los territorios conquistados en Siria y los pocos que lo hicieron vivieron en las ciudades.

Cuando los cruzados conquistaron Palestina en el siglo XI, la mayoría de la población palestina víctima de sus masacres y saqueos eran cristianos de habla árabe (así como una minoría de musulmanes de habla árabe).

Esto es lo que llevó a los padres fundadores de la colonia judía, David Ben-Gurion y Yitzhak Ben-Zvi, quizás en un momento de rara lucidez, a afirmar en un libro de 1919 que la mayoría de los palestinos indígenas eran en realidad descendientes de los antiguos Hebreos que se convirtieron al cristianismo y luego al Islam, afirmación que hoy los sionistas desean enterrar por completo.

Confundiendo la arabidad con una categoría racial más que con una identidad lingüística y cultural, las potencias coloniales europeas racializadas buscaron dividir a los árabes, afirmando que los egipcios, iraquíes, norteafricanos, maronitas, etc. No eran realmente árabes sino pueblos conquistados por los árabes, es decir, habían sido arabizados.

Esta afirmación no es cuestionada por el nacionalismo árabe, que, sin embargo, insiste en que los árabes son, de hecho, aquellos cuya lengua materna es el árabe.

Reclamaciones indígenas

Otra afirmación colonial sionista que surgió a finales del siglo XIX, según la cual los judíos europeos tenían el “derecho” a “regresar” a su supuesta antigua patria, no fue una innovación.

Los franceses ya habían afirmado cuando colonizaron Argelia y los italianos cuando colonizaron Libia que estaban “regresando” a las tierras del antiguo Imperio Romano y que no lo harían. Por lo tanto, no eran colonizadores extranjeros.

Por otro lado, incluso cuando los británicos colonizaron la India, nunca afirmaron que estaban “regresando” allí. Los europeos “arios” que afirman ser descendientes de tribus indoeuropeas originarias del norte de la India todavía no han reclamado sobre esta base el “regreso” a su antigua patria y la colonización del subcontinente indio.

La ficción más significativa –y una de las más extraordinarias– que persiste hoy es que los judíos modernos son los únicos y directos descendientes de los antiguos hebreos.

Pero incluso si, contra todo argumento razonable, concedemos validez como hechos históricos a todas las ficciones anteriores, esto no nos lleva a la conclusión de que los judíos modernos, como presuntos y únicos descendientes de los antiguos hebreos, tienen derecho a conquistar. su llamada antigua patria y expulsar a los palestinos indígenas de ella, argumentando que los judíos colonizadores son los indígenas y los palestinos indígenas son los colonizadores.

Sin embargo, las afirmaciones ficticias de los judíos modernos de que son originarios de Palestina y representan a los únicos descendientes de los antiguos hebreos, que disfrutan de un “derecho” exclusivo a Palestina, siguen estando en el centro del discurso sionista sobre las “conexiones históricas y bíblicas”.

El movimiento sionista y el régimen israelí entienden que estos son los principales argumentos de persuasión que justifican la colonización sionista contra la Europa cristiana y los muy cristianos Estados Unidos, así como contra la diáspora judía.

De hecho, estas falsas afirmaciones están tan arraigadas en las tradiciones religiosas y seculares occidentales que algunos partidarios de la lucha anticolonial palestina las aceptan como un hecho, al tiempo que rechazan el argumento sionista de que justifican la conquista colonial de Palestina por los judíos sionistas modernos.

David Ben-Gurion entendió bien que las pretensiones religiosas sionistas no podían ni debían persuadir a los palestinos. Después de encabezar la conquista de Palestina, parecía desconcertado de que los colonos judíos esperaran que los palestinos hicieran las paces con sus colonizadores.

Ben-Gurion replicó: “¿Por qué deberían los árabes hacer la paz? Si yo fuera un dirigente árabe, nunca haría concesiones con Israel. Es natural: tomamos su país. Claro, Dios nos prometió eso, pero ¿qué les importa eso a ellos? Nuestro Dios no es el suyo. Venimos de Israel, es cierto, pero hace dos mil años, ¿y eso a ellos qué les importa? Hubo antisemitismo, los nazis, Hitler, Auschwitz, pero ¿fue culpa suya? Sólo ven una cosa: vinimos aquí y les robamos su país. ¿Por qué deberían aceptarlo?”

Orígenes reales e imaginarios

En cuanto a la escandalosa afirmación de algunos genetistas occidentales sobre la existencia de un “gen judío” que vincula a algunos judíos modernos con los antiguos hebreos, no es más que un engaño antisemita: el último eslabón de la cadena de la ciencia racial estadounidense y europea que ha prevalecido desde el siglo XIX.

La mayoría de los palestinos, sin embargo, están hartos del provincianismo de las acusaciones seculares y religiosas de cristianos y judíos occidentales que buscan imponer mitos antisemitas al pueblo palestino para justificar la colonización de su patria porque sus textos sagrados supuestamente dotaron a sus seguidores de tal bien.

Debemos recordar que esos mismos textos sagrados, y más tarde esa misma ciencia racial, justificaron no sólo la conquista de América y el genocidio cometido contra los pueblos indígenas del continente, sino también la esclavización y asesinato de millones de africanos, así como la conquista de África y otras partes del mundo.

Los defensores de la lucha anticolonial palestina no deberían conceder legitimidad a esas ficciones sionistas: siguen siendo la piedra angular de las reivindicaciones coloniales israelíes destinadas a convencer a los cristianos y judíos occidentales, y a los progresistas seculares en general, de que su Dios y sus científicos raciales son quienes permitieron a los sionistas conquistar y robar la patria palestina.

Esa tontería no tiene cabida en las filas anticoloniales, porque el lugar que le corresponde debería estar en el basurero de la historia colonial.

Joseph Massad https://www.middleeasteye.net/opinion/israel-biblical-myths-palestine-used-justify-conquest-dustbin-history

(*) Los primeros árabes que se convirtieron al cristianismo fueron llamados “gasánidas”. Eran descendientes de un grupo tribal de la península arábiga que se desplazó hacia el norte desde lo que hoy es Yemen y se establecieron en Cisjordania y Siria. Se unieron al rito cristiano bizantino oriental.
Categorías
Oriente Medio

Los mercantes israelíes ya no pueden cruzar el Mar Rojo

La naviera israelí Zim ha decidido cambiar el rumbo de sus portacontenedores alrededor de África para evitar la travesía del Mar Rojo.

Después de tres ataques yemeníes contra barcos vinculados a Israel el comercio mundial se está viendo afectado. Un buque portacontenedores operado por la naviera israelí Zim ha cambiado de rumbo y está tomando una larga ruta alrededor de África en lugar de transitar por el Canal de Suez y atravesar el estrecho de Bab El Mandeb frente a la costa de Yemen.

El viernes un portacontenedores Zim, en ruta de Boston a Port Klang (Malasia), cruzó el Estrecho de Gibraltar y entró en el Mediterráneo. Continuó hacia el este hasta situarse entre Orán (Argelia) y Cartagena (España), para luego dar la vuelta en la tarde del sábado 25 de noviembre.

El portacontenedores, con una capacidad de 5.618 unidades, regresó al Atlántico y a lo largo de la costa occidental de África. El lunes 27 de noviembre había pasado Casablanca, Marruecos, y se dirigía hacia el sur a 16 nudos.

El viaje desde el Estrecho de Gibraltar hasta Port Klang a través del Cabo de Buena Esperanza es un 56 por cien más largo que a través del Canal de Suez.

La empresa anunció el lunes que, debido a la amenaza a los buques vinculados a Israel en el Mar Rojo, está tomando medidas temporales para garantizar la seguridad de sus tripulaciones, buques y mercancías de sus clientes desviando algunos de sus sus barcos.

El martes la captura del buque israelí Galaxy puso en vilo al transporte marítimo mundial. Un grupo de asalto anfibio de los huthíes llegaron hasta la cubierta desde un helicóptero e izaron banderas palestinas y yemeníes.

Los huthíes anunciaron que continuarían sus operaciones contra intereses y barcos vinculados al régimen sionista hasta que el régimen ponga fin a sus crímenes contra los palestinos.

Categorías
Oriente Medio

Hamas insta a la población marroquí a que acabe con la monarquía

El jefe del buró político de Hamas, Jaled Mechaal, ha pedido a los marroquíes que presionar a su rey y a su gobierno para que estén a la altura de los desafíos históricos planteados por la guerra que asola Gaza. El dirigente palestino les pidió que obligaran al gobierno de Rabat a romper sus relaciones diplomáticas con Israel.

La petición ha provocó un tsunami político en Marruecos. El rey ha cancelado una visita oficial a Qatar, país que acoge a los dos principales dirigentes del movimiento islamista palestino, Jaled Mechaal e Ismael Haniyeh. El viaje estaba previsto para el viernes. Los medios marroquíes anunciaron el aplazamiento sin especificar los motivos.

El dirigente político de Hamas habló directamente al pueblo marroquí, lo que disgustó mucho a la Corona, que ha lanzado una campaña de desprestigio, insistiendo en que sólo el monarca puede dirigirse a sus súbditos.

Las manifestaciones propalestinas son reprimidas por la policía marroquí por resultar contrarias a la política antipalestina del régimen de Rabat, basada en la traición. Ahora en la calle se escuchan mensajes contra la Corona por primera vez. La policía marroquí trata de impedir que las manifestaciones se vuelvan contra el régimen político por su sumisión a Israel y su actitud hipócrita hacia el pueblo palestino.

Es una paradoja: Mechaal pronunció su discurso por videoconferencia durante una reunión del partido político marroquí PJD (Partido de la Justicia y el Desarrollo), cuyo antiguo primer ministro, Saad-Eddin El-Othmani, firmó de su puño y letra los Acuerdos de Abraham para normalizar las relaciones diplomáticas con Israel.

La otra paradoja es la reacción de los medios de comunicación marroquíes. Reconocen que Palestina es una “cuestión central” para su país, pero se escudan en que Qatar hace lo mismo que ellos. Invita a los sionistas a conferencias y reuniones en Qatar. Además, Al-Jazira les ofrece los informativos, incluso a los militares.

¿Por qué Mechaal no le pide a Erdogan, que corte sus relaciones con Israel, en lugar de llamar al embajador turco en Tel Aviv?, preguntan en Rabat.

Categorías
Oriente Medio

Carta de agradecimiento de una rehén israelí a Hamas

A los generales que me han acompañado en las últimas semanas:

Parece que mañana nos separaremos, pero les agradezco desde el fondo de mi corazón la extraordinaria humanidad mostrada hacia mi hija Emilia.

Ustedes eran como padres para ella, invitándola a sus habitaciones cuando ella lo deseaba. Ella reconoce sentir que todos ustedes son sus amigos, no sólo amigos, sino verdaderamente queridos y buenos.

Gracias, gracias, gracias por las muchas horas que dedicaron como cuidadores.

Gracias por ser paciente con ella y colmarla de dulces, frutas y todo lo disponible incluso cuando no lo era.

Los niños no deberían estar en cautiverio, pero gracias a usted y a otras personas amables que conocimos en el camino, mi hija se sintió como una reina en Gaza…

En general, reconoce sentirse el centro del mundo. No ha conocido a nadie en nuestro largo viaje, desde las bases hasta el liderazgo, que no la haya tratado con gentileza, afecto y amor.

Siempre seré prisionera de la gratitud porque ella no se fue de aquí con un trauma psicológico de por vida. Recordaré su amable comportamiento, otorgado aquí a pesar de la difícil situación que estaban afrontando y de las graves pérdidas que sufrieron aquí en Gaza. Ojalá en este mundo pudiéramos ser realmente buenos amigos.

Les deseo a todos salud y bienestar… Salud y amor para ustedes y los hijos de sus familias.

Muchas gracias.

Danyal y Emilia

Categorías
Oriente Medio

Un barco israelí atacado con explosivos por un dron en el Océano Índico

El Océano Índico, escenario de una tensión creciente, se está convirtiendo en terreno de enfrentamientos entre países, como lo demuestra el ataque a un barco israelí por parte de un dron de diseño iraní el pasado viernes.

El barco, uno de los portacontenedores más grandes del mundo, fue el objetivo de un dron Shahed 136 cargado de explosivos, que provocó daños materiales pero no hubo heridos entre la tripulación. El ataque se produce en un contexto de crecientes tensiones, alimentadas por las amenazas de los huthíes yemeníes, apoyados por Irán, contra los barcos israelíes y sus aliados que navegan en el Mar Rojo.

En las últimas semanas, los rebeldes hutíes han aumentado los ataques contra barcos de pabellón israelí o sus aliados. La incautación de un carguero que transportaba a 25 tripulantes en el Mar Rojo, reivindicada por los huthíes, atestigua la escalada. El barco, que enarbola bandera de las Bahamas y estaba fletado por una empresa japonesa, se convirtió en un peón de una guerra latente, consecuencia directa de las tensiones regionales y los conflictos en curso en Oriente Medio.

La compleja situación aumenta las preocupaciones sobre la seguridad de las rutas marítimas estratégicas, donde los actos de piratería y los ataques selectivos amenazan el movimiento de los buques comerciales. El ataque al barco israelí en el Océano Índico genera preocupación sobre la posible magnitud de las consecuencias de estos enfrentamientos para los mercados internacionales.

Estos incidentes podrían perturbar aún más el comercio marítimo internacional, afectando el flujo de mercancías y las cadenas de suministro mundiales, ya seriamente afectadas desde la pandemia.

La participación de potencias regionales en estos actos de hostilidad en el mar refuerza las cuestiones estretégicas a escala mundial. Las alianzas regionales y las tensiones entre Irán, el apoyo a los huthíes e Israel son elementos clave de la escalada. El riesgo de un mayor deterioro de la situación sigue siendo alto y pone en peligro la seguridad de las rutas marítimas internacionales.

Categorías
Oriente Medio

Israel destruye los hospitales de Gaza para hacer inhabitable la Franja

Israel destruye los hospitales de Gaza para hacer inhabitable la vida en la Franja y forzar la colonización del territorio. El mensaje que envía Israel a los palestinos es claro: si te quedas, estás muerto.

Israel ha cerrado 21 de los 35 hospitales de Gaza, incluido el único hospital oncológico. Los que aún funcionan sufren una grave escasez de medicamentos y suministros básicos. Uno a uno, los hospitales son destruidos. Pronto no quedarán centros de salud.

Es algo deliberado. Israel no ataca los hospitales porque sean los cuarteles generales de Hamás. Es parte de la campaña de tierra quemada destinada a empeorar la crisis humanitaria. Su intención es obligar a 2,3 millones de palestinos a cruzar la frontera hacia Egipto, de donde nunca volverán.

El ejército sionista destruyó y casi vació el hospital Al Shifa. El siguiente paso fue el hospital indonesio Beit Lahia. Israel desplegó tanques y vehículos blindados de transporte de personal alrededor del hospital y disparó contra el edificio, matando a 12 personas.

Los aviones lanzan folletos sobre un hospital pidiendo a la gente que se vaya porque es una base para las “actividades terroristas de Hamás”. Los tanques y los proyectiles de artillería arrancan partes de las paredes del edificio. Las ambulancias son destruidas por misiles israelíes. Cortan la electricidad y el agua. Los suministros médicos están bloqueados. No hay analgésicos, antibióticos ni oxígeno. Los bebés prematuros más vulnerables en incubadoras y los más gravemente enfermos mueren. Los soldados israelíes irrumpen en el hospital y obligan a todos a salir a punta de pistola.

Es lo que ocurrió en Al Shifa. Es lo que ocurrió en el Hospital Infantil Al Rantisi. Es lo que ocurrió en el principal hospital siquiátrico de Gaza. Es lo que ocurrió en el Hospital Nasser. Es lo que ocurrió en los otros hospitales destruidos por Israel, y es lo que sucederá en los pocos hospitales que quedan.

Decenas de miles de palestinos aterrorizados, obligados a evacuar sus hogares en ruinas, buscan refugio de los incesantes bombardeos acampando en los hospitales y sus alrededores. Esperan que los centros médicos no sean un objetivo militar de Israel. Pero eso es algo que sólo ocurriría si los sionistas respetaran alguna vez los Convenios de Ginebra.

Si consigue arrasar Gaza, Israel se volverá contra los palestinos de Cisjordania. Vehículos blindados han rodeado al menos cuatro hospitales de Cisjordania. El hospital Ibn Sina fue atacado por soldados israelíes, al igual que el hospital de Jerusalén Este.

Categorías
Oriente Medio

Cinco intercambios de prisioneros entre Israel y los palestinos

El miércoles se alcanzó en Gaza un acuerdo de tregua de cuatro días, además de un intercambio de 50 rehenes retenidos en Gaza por 150 detenidos palestinos.

La tregua entró oficialmente en vigor ayer a las 7 de la mañana hora local, que estuvo seguida por la liberación de 13 rehenes por la tarde.

La entrada en vigor de esta pausa, inicialmente prevista para el jueves, se aplazó hasta ayer en el día 49 de la guerra de Israel contra los palestinos. Las primeras liberaciones de rehenes (13 mujeres y niños) se consumaron hacia las 4 de la tarde (hora local).

A lo largo de las guerras contra Palestina se han producido otras cinco importantes operaciones de intercambio de prisioneros palestinos por israelíes.

1983: 4.500 prisioneros contra seis soldados israelíes

El 23 de noviembre de 1983, unos 4.500 prisioneros, en su mayoría palestinos, fueron liberados por Israel a cambio de seis de sus soldados capturados un año antes en el Líbano, tras un acuerdo con la OLP (Organización de Liberación de Palestina). Habían sido secuestrados por milicianos de Fatah, la principal rama de la OLP, durante la invasión israelí del país.

1985: 1.150 prisioneros contra tres soldados israelíes

El 20 de mayo de 1985, Israel liberó a unos 1.150 detenidos, principalmente palestinos, contra tres soldados israelíes capturados en 1982 por el Frente Popular para la Liberación de Palestina – Comando General (FPLP-GC).

1997: liberación del fundador de Hamas

El 1 de octubre de 1997, Israel liberó al fundador y guía espiritual de Hamas, el jeque Ahmed Yassin, detenido durante más de ocho años, así como a decenas de presos políticos palestinos y jordanos a cambio de dos de sus agentes secretos.

Ambos fueron capturados en Ammán, Jordania, después de intentar asesinar al dirigente de Hamas, Jaled Meshaal, inyectándole veneno.

2004: entrega de un cadáver

El 29 de enero de 2004, Israel liberó a unos 430 prisioneros, entre ellos 400 palestinos y 23 libaneses, durante un intercambio con el movimiento chiita libanés Hezbollah.

Este último devolvió los cadáveres de tres soldados israelíes y liberó a un empresario israelí, coronel de la reserva, que tenía detenido desde 2000, Elhanan Tannenbaum.

2011: liberado Gilad Shalit después de 5 años de cautiverio

El 18 de octubre de 2011, el soldado israelí Gilad Shalit, detenido en Gaza desde junio de 2006, fue liberado a cambio de 1.027 prisioneros palestinos, excarcelados en dos etapas.

Era la primera vez en 26 años que un soldado israelí capturado regresaba con vida.

En octubre de 2009, 20 mujeres palestinas fueron liberadas a cambio de un vídeo del sargento Gilad Shalit.

El gran número de palestinos liberados en 2011 y la presencia en la lista de miembros del brazo armado de Hamas, entre ellos Yahya Sinwar, que desde entonces se ha convertido en el dirigente del movimiento islamista en Gaza, desencadenaron un animado debate en la sociedad israelí, con la creación de una comisión encargada de fijar líneas rojas en las negociaciones.

Categorías
Oriente Medio

El cambio de postura de Hamas durante la Guerra de Siria

El redactor jefe del diario libanés Al-Binaa, Nasser Kandil, escribe con respecto al posicionamiento de Hamas al comienzo de la Guerra de Siria, un asunto que levanta muchas ampollas en Oriente Medio:

“Sólo una cosa ha cambiado y es que en 2012 Hamas se puso del lado de los partidarios de la guerra contra Siria, mientras que hoy se ha reconciliado con Siria. Volvió a barajar sus cartas sobre la base de la unidad de las fuerzas del Eje de la Resistencia, porque la prioridad volvió a Palestina y no al servicio de proyectos que no le conciernen y que más bien se gestan a su costa. Por eso quienes apoyaron a Hamas en 2012 lo califican hoy de enemigo”.

En 2012 quienes apoyaban a Hamas se alinearon con la cohorte de “falsos amigos de Siria” dentro de la coalición imperialista y yihadista, mientras que el jefe de su rama política, Jaled Mechaal, optó por incorporarse a la coalición por sus dependencia de la Hermandad Musulmana, en lugar de tener en cuenta a Palestina.

Muchos han dudado de la reconciliación con Siria, pero no cabe duda de que ha permitido la unificación de todos los componentes del Eje de la Resistencia y las diversas facciones de la Resistencia Palestina.

Otros tampoco están conformes con la postura de Bashar Al Assad de octubre del año pasado de aceptar el cambio de Hamas y de los países árabes, después de diez años de una dolorosa ruptura. La experiencia militar que Hamas adquirió gracias al ejército sirio se volvió contra el pueblo de Siria.

Hoy las posturas de Mechaal han sido rectificadas y, como escribimos en otra entrada, en Gaza hay una nueva dirección política al frente de Hamas, encabezado Yahya Sinwar. Tanto él como Mouhammad Deif, dirigente de las Brigadas Al Qassam, están en el punto de mira de Israel.

En 2017 decíamos que a la postura inicial de Hamas contra el gobierno de Bashar Al-Assad, se le sumó poco después la caída de Morsi y la Hermandad Musulmana en Egipto, tras el golpe de Estado del general Al-Sissi, un problema mayor porque el gobierno egipcio tiene la única llave para que los dos millones de palestinos encerrados en Gaza puedan escapar de la ratonera.

Lo mismo le ocurrió con la ruptura entre Qatar y Arabia saudí. El movimiento de resistencia islámico ha tenido que acoplarse al realineamiento de las fuerzas en Oriente Medio.