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Israel amenaza con asesinar a los dirigentes yemeníes

El ministro de Defensa israelí, Katz, asegura que está cazando al dirigente de la resistencia yemení, amenazando con reproducir los asesinatos de los dirigentes libaneses Hassan Nasrallah, Ismail Haniyeh y Yahya Sinwar.

El 16 de mayo, aviones de guerra israelíes bombardearon intensamente los puertos yemeníes de Hodeidah, Ras Issa y Al Salif, atacando infraestructuras críticas en la costa oeste de Yemen. Los medios israelíes informan que decenas de aviones israelíes, incluidos aviones de combate, aviones cisterna y aviones espías, participaron en los ataques.

“Advertimos que si los huthíes continúan disparando misiles contra Israel, sufrirán reveses dolorosos, y también atacaremos a los líderes del terrorismo, como hicimos con Deif y los Sinwars en Gaza, con Nasrallah en Beirut y Haniyeh en Teherán”, señaló Katz después de los bombardeos aéreos.

“También daremos caza y eliminaremos a Abdul Malik Al Huthhi en Yemen. Nos defenderemos de cualquier enemigo con nuestros propios recursos”, añadió.

En un discurso pronunciado el jueves, el dirigente de Ansarallah, Abdul Malik Al Huthí, reveló que las Fuerzas Armadas de Yemen han llevado a cabo nueve operaciones en apoyo de los palestinos en Gaza, incluidos “ataques al aeropuerto Ben Gurion con misiles hipersónicos y balísticos y drones, con el objetivo de imponer un embargo aéreo a Israel”.

“Nuestro apoyo a Gaza nunca ha vacilado ni se ha debilitado; estamos y seguiremos decididos”, reafirmó el dirigente de la resistencia, condenando la presión actual para que más países árabes normalicen sus relaciones con Israel. “Reconocer a Israel como un Estado criminal sería una traición. Cualquier normalización condenaría la causa palestina”, destacó Huthi.

Los ataques del viernes contra Yemen coincidieron con movilizaciones populares masivas semanales en apoyo de Palestina y a Ansarollah. Decenas de miles de manifestantes transmitieron un mensaje al pueblo palestino desde la plaza Al Sabeen de Saná, en conmemoración del aniversario de la Nakba: “Gracias a vuestra lucha junto a Dios y a vuestra perseverancia, la Nakba no volverá a ocurrir”.

A principios de este mes, Israel destruyó el aeropuerto internacional de Saná en represalia por el bloqueo aéreo yemení. El ataque se produjo horas antes de que Estados Unidos se rindiera ante Yemen, aceptando un acuerdo de alto el fuego después de más de un año de intentos fallidos de contener a la resistencia.

—https://thecradle.co/articles/israel-bombs-yemeni-ports-as-katz-threatens-assassination-of-ansarallah-leaders

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Se suspende la cuarta ronda de negociaciones nucleares entre Irán y Estados Unidos

La cuarta ronda de negociaciones indirectas entre Irán y Estados Unidos en Roma, prevista para hoy, se ha suspendido. Según fuentes iraníes, el motivo son “las posiciones contradictorias adoptadas por el gobierno estadounidense respecto a las conversaciones y los esfuerzos de Washington por cambiar el marco general de las negociaciones previamente acordado”.

Agregaron que las negociaciones entre los iraníes y los europeos también han sido pospuestas.

El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní anunció que la cuarta ronda de negociaciones ha sido “reprogramada” a sugerencia de Omán, cuyo ministro de Asuntos Exteriores, Badr Al Busaidi, anunció que la reunión, prevista para hoy, se había “reprogramado” por razones “logísticas”.

El portavoz del Ministerio, Esmail Baghaei, destacó que Irán quiere utilizar la diplomacia para poner fin a las sanciones. Otro dirigente iraní dijo que “las sanciones estadounidenses contra Irán no respaldan los esfuerzos diplomáticos encaminados a resolver la cuestión nuclear”.

Respecto a la reunión con los europeos, el Ministerio iraní anunció que “se celebrará en una fecha posterior, sujeto a la aprobación de todas las partes”.

Parece que a Estados Unidos no le interesa seguir el rumbo que han tomado las negociaciones y empieza a introducir nuevas cartas en la baraja. El ambiente durante la última ronda de negociaciones no fue tan positivo como durante las dos anteriores, durante las cuales se acordó no plantear cuestiones no relacionadas con lo nuclear.

En medio de negociaciones Estados Unidos impuso el miércoles nuevas sanciones a Irán. Las medidas están dirigidas contra la red internacional de Irán que facilita la exportación de petróleo crudo a China.

Es lógico que Teherán tenga dudas sobre las verdaderas intenciones de Washington respecto a las negociaciones y los iraníes han explicado que no participarán en discusiones que apunten a su capacidad de defensa, ni a sus relaciones con sus aliados, en referencia al acuerdo estratégico firmado con Rusia.

En consecuencia, el gobierno iraní quiere dejar claras las líneas rojas, particularmente en lo que respecta a misiles, drones y capacidad de defensa. Tampoco van a renunciar a enriquecer el uranio al 60 por cien y a sus centrifugadoras avanzadas.

Irán ha logrado frustrar los objetivos de las sanciones impuestas en los últimos años y es capaz de enfrentar cualquier agresión estadounidense en su contra, y todas las bases estadounidenses en la región están a su alcance, y no permitirá que las negociaciones se conviertan en un instrumento de presión en su contra.

Esta misma mañana, en un discurso a los docentes, el ayatolah Ali Jamenei dijo que “con la determinación de los países de la región [Oriente Medio], Estados Unidos debe abandonar la región y la abandonará”.

Ayer el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Akbar Ahmadian, afirmó que Teherán “no renunciará a su derecho al uso pacífico de la energía nuclear”, explicando que “las armas nucleares no tienen cabida en su doctrina de defensa, y los informes de los organismos internacionales pertinentes lo confirman”.

A Trump le puede la bocaza

Durante su gira por los países del Golfo, Trump ha hecho numerosas declaraciones aberrantes con Irán. Durante su visita a Arabia Saudita el martes, declaró que “los dirigentes de Irán se han centrado en robar la riqueza de su pueblo para financiar el terrorismo y el derramamiento de sangre en el extranjero”.

Dos días después declaró en Qatar que Estados Unidos e Irán estaban cerca de un acuerdo nuclear, antes de instar al día siguiente a los iraníes a “avanzar” en este tema “o algo malo sucederá”.

En reacción a estos comentarios, el ayatolah Jamenei indicó el 17 de mayo que “algunas de las declaraciones” hechas por Trump “ni siquiera merecen una respuesta”, sin proporcionar más detalles. “El nivel de estos comentarios es tan bajo que son una fuente de vergüenza para él mismo y una fuente de bochorno para el pueblo estadounidense”, dijo.

Desde otra perspectiva, Jamenei criticó el apoyo de Estados Unidos a Israel en la guerra en curso en Gaza, diciendo que Trump afirmó que quería usar la fuerza para lograr la paz. Sin embargo, los estadounidenses utilizan su poder para “apoyar la masacre en Gaza”.

El presidente iraní, Massud Pezechkian, también comentó las declaraciones de Trump durante un discurso, afirmando que los estadounidenses, “por un lado, hablan de paz, dicen que quieren la paz en la región, y por otro, afirman que han creado aterradoras herramientas de destrucción en el mundo”, antes de preguntar: “¿Cuáles de las declaraciones de este presidente debemos creer? ¿Su mensaje de paz o su mensaje de muerte y destrucción de seres humanos?”

Pezechkian acusó luego a Israel de ofrecer el genocidio como regalo a Gaza. “Cualquiera que condene a Netanyahu en La Haya [sede del Tribunal Penal Internacional] será castigado, lo que significa que hay que juzgar como ellos quieren, hablar como ellos quieren. Si no hablas como ellos, estás en contra de los seres humanos, en contra de la paz, en contra de la humanidad. Pero si hablas como ellos y justificas cada crimen que cometen, entonces estás bien ante sus ojos”, explicó.

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Los huthíes estuvieron a punto de derribar un caza F-35 ‘indetectable’

Estados Unidos vende los cazas F-35 a varios países como aparatos de última generación, a pesar de sus numerosas fallas. En las fotos de los catálogos y las ferias de armamento sus prestaciones parecen imponentes y eso pone su precio por las nubes. Entre otros calificativos, lo venden como furtivo, indetectable, sigiloso…

Sin embargo, los huthíes estuvieron a punto de derribar uno, asegura un reportaje del New York Times (1) y Trump no podía admitir tamaño descrédito, que hubiera rebajado considerablemente el precio de la aeronave en los mercados de armas.

Los huthíes habían derribado drones MQ-9 y también estuvieron a punto de acabar con un número desconocido de aviones de combate F-16. Trump no quería entrar en un choque prolongado y a los 30 días exigió un informe de progreso sobre los resultados de la Operación Rough Rider.

Las conclusiones no eran nada prometedoras: después de un mes de bombardeos Estados Unidos ni siquiera había conseguido imponer una superioridad aérea sobre los yemeníes, lo que convenció a Trump de que debía replegarse del Mar Rojo.

En los medios militaristas estadounidenses, la “superioridad aérea” es lo más importante en cualquier guerra, mientras que en Yemen su aviación tuvo que llevar a cabo ataques a distancia.

El fracaso de la Operación ha sido mayúsculo, sobre todo teniendo en cuenta el despliegue naval, los dos portaaviones, los bombarderos B-2, así como los sistemas de defensa aérea Patriot y Thaad. En sólo 30 días de ataques, el coste de la campaña superaba los mil millones de dólares. Los presupuestos públicos no podían financiar una guerra tan costosa contra un enemigo tan insignificante.

Las publicaciones militares estadounidenses se echan las manos a cabeza. No se lo esperaban. The War Zone confirma que el caza F-35 tuvo que realizar una acción evasiva para evitar ser alcanzado por misiles tierra-aire huthíes (2). “Se acercaron lo suficiente como para que el [F-35] tuviera que maniobrar”, dice el reportaje.

“El hecho de que incluso los huthíes, con sus defensas aéreas relativamente rudimentarias, hayan podido impedir que muchos aviones estadounidenses lanzaran ataques directos, basándose en gran medida en valiosas armas de distancia o incluso en bombarderos furtivos, ciertamente tiene implicaciones más amplias que exploraremos con más detalle en futuros artículos”, comentan.

La preferencia de Estados Unidos por las municiones de largo alcance es toda una confesión de impotencia. Incluso los B-2 Spirit, otros aparatos furtivos, también las utilizan, lo que preocupa porque Estados Unidos no puede realizar operaciones seguras ni siquiera cerca del espacio aéreo yemení contra una milicias con defensas aéreas rudimentarias. Los F-35 no son capaces de operar sin ser detectados por radares iraníes de segunda mano que, probablemente, son a su vez viejos radares de la época soviética. Si los F-35 y B-2 no pueden hacer frente a la defensa antiaérea huthí, tampoco podrían hacerlo contra la iraní.

Los F-35 israelíes tampoco se atrevieron a entrar en Irán y dispararon sus misiles desde dentro de las fronteras de Irak. Los militares occidentales saben que los aviones furtivos no son tales, incluso para los radares pasados de moda de los yemeníes. Durante décadas han desarrollando una doctrina de guerra basada en armas de alta tecnología, muy costosas, que no son operativas en condiciones de combate real.

Las armas de alta tecnología son muy dependientes de las cadenas de suministro del mercado mundial, que pueden romperse por cualquier punto. Como ha confesado Macron, Francia no tiene nada más que dar a Ucrania porque su modelo de guerra nunca fue diseñado para combates de alta intensidad, como los que se han entablado en Ucrania, o en la guerra indo-pakistaní.

Estados Unidos ha utilizado numerosas municiones de precisión, incluidas bombas antibúnker, pero han tenido muy poco efecto sobre la infraestructura de las fuerzas yemeníes.

Las armas occidentales las fabrican empresas privadas. No está destinadas a la guerra sino a los beneficios, a comprarlas y venderlas, a mostrarlas en las ferias del gremio y en los desfiles militares.

Omán se prestó a buscar una salida airosa a Estados Unidos en Yemen: una negociación que tapara la desbandada. Le dijeron a Steve Witkoff que debía aceptar una reunión directa con Ansarollah que no incluyera a Israel, a lo que el presidente accedió.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, intentó convencer a Arabia Saudí y a Emiratos Árabes Unidos para que patrocinaran una nueva ofensiva terrestre en Yemen, pero se negaron porque la anterior ya había fracasado.

Arabia Saudí proporcionó a Estados Unidos una lista de 12 dirigentes huthíes que debían ser asesinados para frenar el movimiento yemení.

(1) https://www.New York Timesimes.com/2025/05/12/us/politics/trump-houthis-bombing.html
(2) https://www.twz.com/air/f-35-had-to-maneuver-to-evade-houthi-surface-to-air-missile-u-s-official
(3) https://www.bloomberg.com/news/articles/2025-05-13/success-of-chinese-jets-against-india-raises-alarm-in-asia

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Los yihadistas sirios proponen a Trump ‘el acuerdo del siglo’

Arabia saudí ha aprovechado el viaje de Trump a Riad para arreglar una entrevista con el nuevo “señor de la guerra” de Siria, Ahmad Al Sharaa. La riendas de Damasco acaban en las manos de los países del Golfo, que son los que pagan las deudas y sostienen el aparato del Estado que los yihadistas quieren poner en pie.

Además, Siria necesita que Estados Unidos levante las sanciones para evitar que una catástrofe financiera pueda desintegrar el “califato de nuevo tipo” que se ha instalado en Damasco.

Desde que Sharaa llegó al poder en diciembre, los imperialistas han puesto en marcha una campaña de relaciones públicas destinada a convencer al mundo de las bondades del nuevo régimen para que le retiren las órdenes de busca y captura internacionales que aún tiene y que nunca han servido para nada: acaba de regresar de una visita a París, donde fue recibido por Macron.

El director de la Fuerza de Respuesta de Emergencia Siria, Muaz Mustafá, preparó la entrevista de su jefe Sharaa con Trump, e incluso dio una rueda de prensa el viernes en Washington, donde dijo que Trump era “un hombre de paz enviado por Dios”.

Si en lugar de Mustafá hubiera hablado Zelensky, los periodistas no habrían notado la diferencia. Un país destruido por la guerra es un gran negocio, sobre todo si tiene petróleo y unos amiguetes (Arabia saudí, Qatar, Emiratos Árabes Unidos) con los bolsillos llenos de dinero. El Banco Mundial estima que el costo de reconstruir el país oscila entre 250.000 y 400.000 millones de dólares.

Mustafá dijo que Estados Unidos tenía una “oportunidad de oro” con el nuevo gobierno yihadista, que está abierto a hacer negocios con Washington. El delegado sirio tenía algo que vender: el supuesto apoyo de China y Rusia, que han ofrecido sustanciosos contratos para encargarse de la reconstrucción en el país, a cambio de las reservas de petróleo y gas. El delegado sirio llegó a mencionar a Huawei, el ogro que está dispuesto a reconstruir la infraestructura de telecomunicaciones. Pero nosotros “preferimos una asociación con Occidente“, dijo el yihadista.

Uno de los participantes en las reuniones fue el empresario estadounidense Jonathan Bass, quien declaró que AT&T fue mencionado explícitamente como “socio” por delante de Huawei.

Para evitar que los chinos y rusos se instalen, el nuevo gobierno de Damasco invitaba a las empresas estadounidenses a explotar los recursos de petróleo y gas del país, a cambio de financiar una parte de la reconstrucción.

Sin embargo, los yihadistas tienen un mosaico de problemas, como la presencia de alauitas, drusos, cristianos y palestinos, entre otros, a los que acusan de ser “cercanos a Irán”, para justificar las matanzas. En la rueda de prensa Mustafá confirmó que el gobierno sirio había encarcelado a los dirigentes de la Yihad Islámica Palestina.

En Oriente Medio la mejor señal de lealtad al imperialismo es poner a Irán en la diana. “Compartimos los mismos enemigos que Estados Unidos”, dijo Bass, resumiendo las declaraciones de Al Sharaa: “Compartimos los mismos aliados que Estados Unidos”.

Otro de los golpes de efecto que negocian los yihadistas sirios es su incorporación a los Acuerdos de Abraham y la normalización las relaciones con Israel… Si Israel se retira de los Altos del Golán.

La aviación israelí ha aprovechado la llegada de los yihadistas al gobierno de Damasco para bombardear implacablemente el país, casi tanto como Gaza, al tiempo que ha enviado tropas a ocupar nuevos territorios, incluso dentro de la zona de amortiguación desmilitarizada de la ONU en los Altos del Golán, en violación del acuerdo de 1974, y matando a docenas de sirios.

La Fuerza Aérea israelí también lanzó un ataque contra los terrenos de su palacio presidencial a principios de mayo. Este ataque se produjo apenas 24 horas después de que la delegación estadounidense se reuniera con Sharaa en el palacio. Los dirigentes israelíes han sugerido que era una amenaza: estamos preparados para futuros ataques contra el cabecilla sirio, si no responde a nuestras expectativas.

Hay que empezar por levantar las sanciones

Los yihadistas necesitan que Estados Unidos levante las sanciones para que se cumpla el sueño de Sharaa de llegar al “acuerdo del siglo” con Trump. Por su parte, la Casa Blanca ha anunciado que una exención de sanciones permitiría a Qatar financiar 29 millones de dólares en sueldos del sector público sirio durante los próximos tres meses. Es la única forma que tienen los yihadistas de conseguir que los funcionarios acudan a su puesto de trabajo.

Arabia Saudí y Qatar habían anunciado previamente que pagarían la deuda de 15 millones de dólares de Siria al Banco Mundial, una suma modesta que Damasco no era capaz de pagar.

Levantar las sanciones es la única manera de lograr que las ONG acudan en masa con su demagogia característica: hambrunas, catástrofes humanitarias, hospitales, colegios… Este tipo de actividades benéficas abarata el coste de la reconstrucción, por lo que aumenta los beneficios de las empresas dedicadas a la tarea.

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Denuncian ante los tribunales la venta clandestina de armas británicas a Israel

El colectivo Al Haq de solidaridad con Palestina ha emprendido acciones legales contra el gobierno británico por la exportación de piezas de aviones de combate al ejército israelí, acusando a Reino Unido de incumplir su obligación de prevenir el genocidio.

La querella está dirigida contra el Departamento de Comercio británico, al que acusan de suministrar a Israel piezas esenciales para los F-35 utilizados en los mortíferos ataques israelíes en la Franja de Gaza.

El inicio del examen judicial del caso está previsto para esta mañana.

El gobierno británico aduce que hay una razón válida para no excluir los componentes del F-35 de las licencias de exportación, enfatizando que suspender estas exportaciones tendría un impacto negativo en la seguridad internacional, incluida la OTAN.

En septiembre, el gobierno laborista suspendió 29 licencias de exportación de armas para uso ofensivo en Gaza, dejando otras 200 licencias en vigor. También se concedió una excepción para el equipo relacionado con el programa F-35, citando imperativos de seguridad nacional.

Según The Guardian, un estudio de datos comerciales muestra que las empresas británicas han exportado municiones y otros equipos desde la suspensión de las licencias clave. Desde octubre de 2023 se han realizado catorce entregas de artículos militares desde Reino Unido a Israel, incluidas 13 por aire al aeropuerto Ben Gurion y una sola entrega por mar con 160.000 artículos al puerto de Haifa.

Desde septiembre del año pasado se han exportado 8.630 artículos bajo la categoría “bombas, granadas, torpedos, minas, misiles y municiones de guerra”.

Además de las armas, desde septiembre se han realizado cuatro entregas con 146 artículos, bajo el capítulo aduanero que designa “tanques y otros vehículos blindados de combate motorizados, armados o no, y sus componentes”. La mayoría de las entregas, con un valor total de poco más de 500.000 libras esterlinas, tuvieron lugar después de que se suspendieran las licencias en septiembre, reconoce The Guardian.

El dirigente laborista John McDonnell ha pedido una investigación exhaustiva. Acusa al ministro de Asuntos Exteriores, David Lammy, de haber engañado al Parlamento en septiembre, al decir que la mayoría de los suministros británicos a Israel eran “de naturaleza defensiva”.

El gobierno ha mantenido en secreto sus envíos de armas a Israel. “Debe finalmente aclarar estos acontecimientos extremadamente preocupantes y suspender todas las exportaciones de armas a Israel para que no se utilicen armas de fabricación británica en los aterradores nuevos planes de Netanyahu de anexionarse la Franja de Gaza y llevar a cabo una limpieza étnica del territorio”, declaró McDonnell.

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Google podría verse involucrado en los juicios por el genocidio que Israel está cometiendo en Gaza

La responsabilidad por crímenes de guerra es más ambigua cuanto más se aleja del acto de matar. Google no suministra armas a los matarifes de Gaza, pero ofrece servicios informáticos que les permiten hacerlo, siendo su función última el uso letal de esas armas. Según el derecho internacional, sólo los países, no las empresas, tienen obligaciones en materia de crímenes de guerra.

No obstante, si el Proyecto Nimbus se vinculara directamente con un crimen de guerra u otro crimen contra la humanidad, los cabecillas de Google se podrían enfrentar a responsabilidades criminales bajo el derecho internacional, a través de un organismo como el Tribunal Penal Internacional, que tiene jurisdicción tanto en Cisjordania como en Gaza.

Un dictamen de octubre del año pasado emitido por el Tribunal Internacional de Justicia, que arbitra disputas entre estados miembros de la ONU, instó a los países a “tomar todas las medidas razonables” para impedir que las empresas hagan cualquier cosa que pueda contribuir a la ocupación ilegal de Cisjordania. Si bien no son vinculantes, los dictámenes consultivos del Tribunal Internacional de Justicia tienen una enorme autoridad jurídica.

Establecer la responsabilidad criminal de Google en relación con la ocupación de Cisjordania o las matanzas en curso en Gaza implica un cálculo jurídico complejo, que depende de su grado de conocimiento sobre la manera en que se usan sus servicios, la previsibilidad de los crímenes facilitados por esos servicios y la manera en que contribuyen a la perpetración de los crímenes.

Antes de firmar su lucrativo contrato Nimbus con Israel, Google sabía que no podía controlar lo que sus fuerzas armadas harían con la tecnología de computación en la nube. El gigante tecnológico comprendió el riesgo de proporcionar herramientas de aprendizaje automático y de nube de última generación a un país acusado de crímenes de guerra desde siempre.

Google no sólo no puede supervisar ni impedir que Israel utilice sus aplicaciones para asesinar a los palestinos, sino que el contrato le obliga a bloquear las investigaciones criminales de otros países sobre el uso de su tecnología por parte de Israel. Además, la tecnología requería una colaboración estrecha con el aparato de seguridad israelí (incluidos ejercicios conjuntos e intercambio de inteligencia), algo sin precedentes en los acuerdos de Google con otros países.

Un consultor externo contratado por Google para evaluar el acuerdo recomendó que la empresa retuviera herramientas de aprendizaje automático e inteligencia artificial de Israel debido a los factores de riesgo.

El conocimiento de Google sobre los riesgos supone una responsabilidad criminal para la empresa por crímenes de guerra. La cuestión de la culpabilidad, raramente discutida, ha crecido en importancia a medida que Israel entra en el tercer año de lo que ha sido ampliamente reconocido como un genocidio, con los accionistas presionando a la empresa para que analice si su tecnología contribuye a los crímenes de guerra en Gaza.

El New York Times fue el primero en informar sobre partes del documento interno, pero la incapacidad reconocida por Google para supervisar el uso que hace Israel de sus herramientas no había sido revelada previamente.

En enero de 2021, apenas tres meses antes de que Google ganara el contrato Nimbus junto con Amazon, los directivos de computación en la nube de la empresa se enfrentaron a un dilema.

El contrato del Proyecto Nimbus (en aquel entonces llamado “Selenite” en Google) es una jugosa fuente de ingresos. Un centro de datos en la nube a medida para Israel, sujeto a la soberanía y la ley israelíes, le reporta a Google 3.300 millones de dólares entre 2023 y 2027, no solo vendiendo al ejército de Israel, sino también a su sector financiero y a empresas como la farmacéutica Teva.

Pero Google reconoce que los servicios en la nube “podrían usarse o vincularse con las violaciones de derechos humanos, incluida la actividad israelí en Cisjordania”, lo que resultaría en un “daño a la reputación”, advirtió la empresa.

En un informe, Google reconoció la necesidad de mitigar los riesgos para la imagen pública de Google. Pero también deja claro que existe un obstáculo profundo para cualquier intento de supervisión: el contrato del Proyecto Nimbus está redactado de tal manera que Google se vería en gran medida privado de información sobre lo que exactamente estaba haciendo su cliente y, si alguna vez saliera a la luz algún abuso, se le impediría hacer algo al respecto.

A Google sólo se le daría “una visibilidad muy limitada” sobre la manera en que se utilizan sus aplicaciones. A la empresa “no se le permitió restringir los tipos de servicios e información que el gobierno (incluido el Ministerio de Defensa y la Agencia de Seguridad de Israel) decide migrar” a la nube.

Los intentos de impedir que los militares o el espionaje israelí utilicen Google Cloud de forma que perjudiquen a Google “pueden verse limitados por los términos de la licitación, ya que los clientes tienen derecho a utilizar los servicios por cualquier motivo excepto la violación de la ley aplicable al cliente”, dice el documento. Una sección posterior del informe señala que el Proyecto Nimbus estaría bajo la jurisdicción de Israel que, al igual que Estados Unidos, no forma parte del Estatuto de Roma y no reconoce al Tribunal Penal Internacional.

Si el Proyecto Nimbus cae bajo escrutinio legal fuera de Israel, Google debe “rechazar, apelar y resistir las solicitudes de acceso de gobiernos extranjeros”. Google señaló que eso podría poner a la empresa en desacuerdo con gobiernos extranjeros si intentan investigar el Proyecto Nimbus. El contrato requiere que Google “implemente procesos estrictos y personalizados para proteger datos confidenciales del gobierno”, según un informe interno posterior, que fue redactado después de que la empresa ganara su licitación. Esta obligación se mantendría incluso si implicara violar la ley: “Google no debe responder a las solicitudes de divulgación de información de las autoridades policiales sin consultar y, en algunos casos, aprobar por parte de las autoridades israelíes, lo que podría hacer que infrinjamos el ordenamiento jurídico internacional”.

Además de su trabajo para el ejército israelí, Google, a través del Proyecto Nimbus, vende servicios en la nube a Israel Aerospace Industries, el fabricante de armas estatal cuyas municiones han devastado Gaza. Otro cliente confirmado del Proyecto Nimbus es la Autoridad de Tierras de Israel, una institución pública que, entre otras responsabilidades, distribuye parcelas de tierra en Cisjordania ocupada y anexionada ilegalmente.

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Trump visita a los países del Golfo para que saquen a Estados Unidos de la quiebra

El 21 de mayo de 2017, durante su primer mandato, Trump visitó los países del Golfo, de donde nacieron los Acuerdos Abraham que, en síntesis, suponían el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Israel a cambio del reconocimiento de Estado palestino.

De la visita nació también un suculento trueque para sacar a Estados Unidos de la quiebra. Emiratos Árabes Unidos anunció inversiones en Estados Unidos por valor de más de un billón de dólares, mientras Arabia Saudí se comprometió a enviar más de 600.000 millones de dólares.

“Quid pro quo”. Una cosa (el reconocimiento de Palestina) iba ligada a la otra (las gigantescas inversiones), aunque los Acuerdos no han cuajado por lo mismo de siempre: el reconocimiento diplomático de Israel no ha traído el de Palestina.

Ahora Trump vuelve a Riad para una segunda cumbre, cuyo objetivo es el mismo: sacar a Estados Unidos de la quiebra, donde se esperan nuevos contratos, desde el mercado del armamento hasta la tecnología y la inteligencia artificial.

En 2010 Arabia Saudí anunció un ambicioso programa nuclear que se ha debatido en varias ocasiones. Empresas internacionales trabajan actualmente en la implementación del proyectos para construir el primer reactor.

Mientras tanto, el vecino país del Golfo, Emiratos Árabes Unidos, ya posee el reactor de Barakah y es el único país árabe con una central nuclear de cuatro reactores, en colaboración con una empresa coreana.

El martes, durante una reunión con el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, en la Casa Blanca, Trump aludió a un “anuncio muy importante” y los medios están sobre ascuas. No puede tratarse de los contratos económicos, sino de algo diferente.

Según The Media Line, que recoge las declaraciones de una fuente diplomática del Golfo, “Trump hará una declaración sobre el Estado de Palestina y su reconocimiento por parte de Estados Unidos, y se creará un Estado palestino sin la presencia de Hamas” (*).

“Si Estados Unidos anuncia el reconocimiento del Estado de Palestina, será la declaración más importante que cambiará el equilibrio de poder en Oriente Medio, y otros países se sumarán a los Acuerdos de Abraham”, añade The Media Line.

Los países del Golfo quieren convertir Oriente Medio en un parque de atracciones. Llevar las finales de la copa española de fútbol ha sido el primer paso. Ante la imposibilidad de lograr la paz, el objetivo es comprarla. Creen que imponiendo un Estado palestino, los problemas se podrán resolver. Todos los países del mundo harán lo mismo que haga Estados Unidos. Por eso hay que empezar por el principio.

(*) https://themedialine.org/top-stories/gulf-analysts-debate-if-trump-will-recognize-a-palestinian-state/

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Hamas recupera el 20 por cien de las bombas israelíes sin explotar para reciclarlas

Aproximadamente 3.000 bombas israelíes sin explotar lanzadas durante los ataques aéreos en la Franja de Gaza se han convertido en una fuente de materia prima para los explosivos improvisados ​​que utilizan las Brigadas Al Qassam, el brazo armado de Hamas, según el sitio de noticias israelí The Marker.

El porcentaje de municiones israelíes sin explotar en Gaza ha aumentado, llegando hasta el 20 por cien del total de municiones lanzadas en ciertas etapas de la guerra. Las investigaciones realizadas por el ejército israelí revelan que muchas de las explosiones que dañaron o destruyeron vehículos blindados israelíes, incluido un tanque, en enero fueron causadas por bombas aéreas sin explotar recicladas por las Brigadas Al Qassam.

A finales del año pasado, el ejército israelí había llevado a cabo más de 40.000 ataques aéreos sobre Gaza. El Servicio de la ONU Acción contra las Minas (UNMAS) estima que entre el 5 por cien y el 10 por cien de las municiones utilizadas en estas operaciones no explotaron. A principios de este año, la Fuerza Aérea israelí reconoció al menos 3.000 bombas sin explotar en Gaza. Cada bomba israelí de una tonelada utilizada en estos ataques cuesta entre 20.000 y 30.000 dólares.

“Estas bombas sin explotar se han convertido en un auténtico conducto a través del cual Israel ha transferido sin saberlo a Hamas miles de toneladas de explosivos por valor de decenas de millones de dólares durante los últimos dieciocho meses”, afirmó la misma fuente.

Esta materia prima ha permitido a los combatientes de Al Qassam producir miles de explosivos. “El uso de estos dispositivos jugó un papel central en los ataques contra las tropas israelíes, lo que provocó un aumento en el número de muertos y heridos entre las fuerzas que operan en Gaza”, afirma The Market.

Las pérdidas en las filas del ejército israelí podrían ser aún mayores en un momento en que el gobierno israelí busca ampliar sus operaciones militares en Gaza. Se cree que la alta tasa de fallos de las municiones israelíes se debe a defectos técnicos. El intenso ritmo de los ataques aéreos ha agotado las reservas del ejército de detonadores funcionales para los dispositivos.

El precio de las acciones de Aryt Industries, la empresa israelí que fabrica los detonadores, ha aumentado más de un 2.000 por cien desde el comienzo de la guerra. Ante el agotamiento de sus existencias, el ejército israelí empezó a utilizar detonadores procedentes de diversas reservas o suministrados por Estados Unidos, algunos de los cuales tienen décadas de antigüedad.

Mientras que antes la tasa media de fallo de las bombas israelíes rondaba el 2 por cien, ha llegado al 20 por cien para algunas municiones de la fuerza aérea utilizadas en Gaza.

El método utilizado por las Brigadas Al Qassam para reciclar estas bombas sin explotar es aparentemente simple. En algunos casos, se corta la bomba y se extrae el material explosivo y se transfiere a grandes contenedores metálicos para su uso como explosivo. En otros casos, las bombas se utilizan tal cual, adjuntándoles un cable metálico para provocar la explosión. Las Brigadas Al Qassam están dispuestas a aceptar pérdidas entre sus miembros debido a accidentes durante el reciclado.

Todavía quedan bombas sin explotar esparcidas por toda Gaza, lo que supone una amenaza constante para los civiles. Sin equipo y recursos adecuados para eliminarlas, estas municiones continúan causando muertes, lesiones y discapacidades permanentes.

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Los huthíes se han convertido en una potencia militar regional

El domingo por la mañana los huthíes sorprendieron a Israel al penetrar las múltiples capas del sistema de defensa antiaérea para atacar con éxito el aeropuerto Ben Gurion. Luego amenazaron con imponer un bloqueo aéreo a Israel atacando repetidamente sus aeropuertos.

Por su parte, Israel prometió una respuesta en siete frentes contra los yemeníes, aunque es poco probable que logre lo que Estados Unidos no han logrado en los últimos 18 meses de bombardeos en un intento de poner fin al bloqueo del Mar Rojo.

Ansarollah anunció que su ataque se había realizado en solidaridad con los palestinos y que sólo se levantaría tras el fin del ataque israelí contra Gaza. Hasta entonces los ataques con misiles contra Israel no habían supuesto una amenaza importante. Pero al bloqueo naval del Mar Rojo se le sumó el aéreo a Israel, un desafío mucho más poderoso.

Hay tres razones por las que Estados Unidos e Israel no con capaces de derrotar a los huthíes. La primera es que el bloqueo de Yemen no ha logrado detener la importación de armamento. La segunda es que Arabia Saudí no intercepta los misiles huthíes disparados hacia Israel por la falta de reconocimiento mutuo y los temores de reavivar la fase más candente de la guerra, que dura ya una década. En tercer lugar, ni Estados Unidos, ni Israel, ni Arabia Saudí, ni Emiratos Árabes Unidos, ni los aliados yemeníes locales de los dos últimos puede invadir Yemen por tierra.

Reforzar el bloqueo de Yemen podría exacerbar la hambruna, colocar más activos navales extranjeros dentro del radio de alcance de los misiles huthíes y provocar ataques a Arabia Saudí y a Emiratos Árabes Unidos, tanto a objetivos energéticos, militares como civiles.

Si Israel pone fin a su operación militar en Gaza, si los huthíes levantan su bloqueo naval en el Mar Rojo y si, además, el mundo acepta de facto su control indefinido sobre Yemen del norte, la fuerza militar de los huthíes persistirá.

Es una situación que revoluciona el equilibrio regional de fuerzas. Solo se puede evitar si los enemigos de los huthíes lo asumen colectivamente. Yemen del norte, la región controlada por los huthíes, es una potencia regional. Sus oponente deberían aceptarlo. Para ellos los misiles huthíes son una espada de Damocles.

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Oriente Medio

Estados Unidos reconoce su derrota y se retira de la Guerra de Yemen

El martes el Ministerio de Asuntos Exteriores de Omán anunció que había logrado negociar con éxito un acuerdo de alto el fuego entre Washington y Saná que pone fin a las hostilidades entre ambas partes.

“El acuerdo de no agresión mutua entre Estados Unidos y los huthíes busca impulsar las negociaciones sobre el acuerdo nuclear iraní”, informó la cadena CNN (1). La semana pasada el enviado especial de Estados Unidos a Oriente Medio, Steve Witkoff, negoció el alto el fuego.

Los yemeníes ya habían derrotado a la coalición dirigida por Arabia saudí y ahora hacen lo mismo con Estados Unidos.

Pero Trump no quiso reconocer abiertamente su capitulación y contó la historia al revés: quienes se retiraban eran los yemeníes. “Ya no quieren luchar”, dijo. Los dirigentes yemeníes “habían pedido el fin de los bombardeos”, añadió. “Dicen que ya no volarán barcos, y ese era el propósito de lo que hacíamos”, expuso para justificar su repliegue del Mar Rojo.

Para impedir la firma del acuerdo, Israel inició la típica provocación militar, atacando la capital yemení, destruyendo gran parte del aeropuerto internacional de Saná y varias centrales eléctricas alrededor de la ciudad. Sin embargo, fue inútil; pocas horas después, el alto el fuego se hizo oficial.

El gobierno de Tel Aviv ha quedado estupefacto por la capitulación estadounidense, ha mostrado su preocupación por los comentarios de Trump y no comprende el alcance de su declaración, confiesan los medios israelíes (2). El acuerdo garantiza la libertad de navegación en el Mar Rojo pero, aparentemente, no prevé el fin de las operaciones yemeníes contra Israel (y al revés).

Tras el anuncio, el jefe del Consejo Político Supremo de Yemen, Mahdi Al Mashat, confirmó que, a pesar de la agresión israelí, “no renunciaremos al apoyo a Gaza, cueste lo que cueste”.

“La agresión israelí demuestra a nuestro pueblo que su movimiento y lucha son justos, y refuerza su determinación de enfrentarse al enemigo más vil que la humanidad haya conocido. Nuestra respuesta, si Dios quiere, será devastadora, dolorosa y de tal magnitud que el enemigo israelí no podrá resistirla”, añadió Mashat.

También pidió a los colonos israelíes que “permanezcan en refugios o abandonen inmediatamente el país para regresar a sus hogares, ya que su gobierno fallido ya no podrá protegerlos”.

Nadie ha explotado la guerra económica mejor que los yemeníes

Desde enero de 2023 la Casa Blanca ha estado librando una guerra contra Yemen sin la aprobación del Congreso, con la esperanza de poner fin a las operaciones de los huthíes en solidaridad con Palestina.

En los últimos meses, el Pentágono han expresado su preocupación por el costo exorbitante de la guerra y el rápido agotamiento de las municiones de precisión de largo alcance de Washington. La Guerra de Ucrania ha consumido sus existencias.

Nadie ha explotado la guerra económica mejor que los yemeníes. Las fuerzas yemeníes han llevado a cabo varios ataques fulminantes en el Mar Rojo desde el 7 de octubre de 2023, lo que ha provocado una caída del 73 por cien en el tráfico de contenedores y una caída del 87 por cien en el comercio de gas licuado.

Estados Unidos ha respondido con decenas de ataques en las últimas semanas en diferentes regiones de Yemen, especialmente en la capital, Saná. A pesar de los incesantes bombardeos y el despliegue de dos grupos de portaaviones en aguas del Mar Rojo, no han podido disuadir a Ansarollah de llevar a cabo sus ataques en el Mar Rojo y ha perdido aproximadamente dos docenas de drones MQ-9 Reaper avanzados que fueron derribados sobre Yemen.

Por primera vez, el domingo la zona alrededor del aeropuerto Ben-Gurion, cerca de Tel Aviv, fue alcanzada por un misil. La “cúpula de hierro” fracasó al tratar de interceptarlo. El ataque se produjo unas horas antes de que el ejército confirmara oficialmente el llamamiento a filas de decenas de miles de reservistas para ampliar su ofensiva contra los palestinos en la Franja de Gaza.

Inmediatamente después Netanyahu prometió represalias contra los huthíes e Irán.

‘Detesto pagar la fianza de Europa’

En las conversaciones internas que han trascendido sobre la Guerra de Yemen, el vicepresidente J.D.Vance volvía a la carga contra los países europeos de la manera brutal que le caracteriza. Dijo que solo el 3 por cien del comercio estadounidense pasa por el Canal de Suez, en comparación con el 40 por cien del comercio europeo. Por lo tanto, preguntaba: ¿por qué Estados Unidos tiene que llevar a cabo una operación naval en el Mar Rojo?

“Detesto pagar la fianza de Europa”, dice Vance, a lo que Pete Hegseth, el responsable del Pentágono, responde: “Comparto completamente tu aversión por el aprovechamiento europeo. Es patético”, insinuando que Europa se beneficia excesivamente de la protección militar y económica estadounidense.

No se puede ser más claro: a Estados Unidos no le preocupa la protección de los intereses comerciales europeos en el Mar Rojo. El despliegue naval en la zona hay que explicarlo sobre la base de otras consideraciones, que están en Egipto e Irán.

Egipto está muy interesado en que los buques vuelvan a circular por el Canal de Suez porque los ataques yemeníes en el Mar Rojo le cuestan a más de 800 millones de dólares al mes. Por su parte, Estados Unidos está presionando a Egipto para que acepte la recepción de una parte de la población palestina deportada de Gaza.

El papel de Irán es obvio, sobre todo en plenas negociaciones para firma de un nuevo acuerdo nuclear. La presencia naval en el Mar Rojo forma parte de una estrategia más amplia destinada a presionar a Irán con una ofensiva militar inminente.

A pesar del informe anual de evaluación de amenazas, publicado el 25 de marzo por los servicios de inteligencia estadounidenses, concluyendo que Irán no está desarrollando actualmente un arma nuclear, da igual: se sigue utilizando como arma arrojadiza y siguen las negociaciones sobre algo que no existe para que no exista nunca.

En Oriente Medio sólo Israel puede tener armas nucleares.

(1) https://edition.cnn.com/2025/05/06/politics/us-to-stop-strikes-on-houthis-in-yemen
(2) https://www.ynet.co.il/news/article/bjybhhwglg