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Categoría: Guerra psicológica (página 15 de 45)

Gabón también suspende a los medios de propaganda franceses

Para Francia todo son malas noticias en África. Ahora el gobierno de Gabón ha suspendido las emisiones de las cadenas de televisión France 24 y TV5 Monde tras la celebración de las elecciones generales.

“Las retransmisiones de Radio Francia Internacional y de las cadenas de televisión France 24 y TV5 Monde fueron suspendidas por la tarde en Gabón”, indica la televisión pública gabonesa.

La decisión proviene de la Alta Autoridad para la Comunicación (HAC). Según ella, la suspensión de las emisiones de los medios franceses se explica por “una falta de objetividad y de equilibrio en el tratamiento de la información en relación con las elecciones generales en curso”.

France 24 y TV5 Monde son los principales medios audiovisuales franceses en África.

El domingo el holding France Médias Monde anunció que lamentaba esta decisión en Libreville.

El sábado por la noche el gobierno cortó el acceso a internet y decretó un toque de queda en Gabón, alegando que había riesgo de violencia, poco antes del final de las elecciones presidenciales entre el saliente Ali Bongo Ondimba y su principal oponente, Albert Ondo Ossa.

El pasado mes de agosto los medios de comunicación RFI y France 24 fueron suspendidos en Níger, tras el golpe de Estado en este país. El gobierno de transición de Burkina Faso suspendió la emisión de France 24 a finales de marzo.

Los aparatos de propaganda del Departamento de Estado

La cadena de televisión CNN es uno de los aparatos de relaciones públicas del Departamento de Estado de Estados Unidos. A su vez, el Departamento de Estado dirige la mayor parte de las operaciones mundiales de la CIA. La CNN, la CIA y el Departamento de Estado forman un trío. A través de la CNN, el Departamento de Estado intoxica a las agencias de noticias y medios de comunicación del mundo entero.

Basándose en la CIA, o sea, en “funcionarios anónimos de la inteligencia estadounidense”, la CNN y otros medios aseguran que el FSB ruso manipula pequeñas cuentas en las redes sociales y que en el Kremlin hay un plan de desinformación sistemático (*).

El FSB ruso utiliza tanto recursos propios y “activistas en línea”, según la terminología del Guardian (2), como a lo que en la Guerra Fría llamaban “tontos útiles”, es decir, medios independientes que, a causa de su alineamiento antimperialista, no se dan cuenta de que están siendo manipulados.

Las operaciones rusas de influencia están diseñadas deliberadamente para propagarse a pequeña escala, aseguran las fuentes de la CNN.

Cualquier medio que no asuma la versión oficial, convertida en mayoritaria, es sospechoso de servir a los intereses del Kremlin.

El mensaje tiene que ser único y uniforme. Por eso el New York Times repite la monserga de la CNN: “Las agencias de espionaje rusas están utilizando técnicas de lavado de influencias para ocultar la participación del Kremlin en los mensajes a favor de Rusia y contra Ucrania” (3).

Nos espera una campaña de alto calado contra los “prorrusos”, a la que se sumarán los buscadores y las redes sociales, e incluso los sicólogos (4), porque es imposible que Rusia tenga razón. Sus seguidores los obtiene gracias a una propaganda mentirosa.

(1) https://www.cnn.com/2023/08/25/politics/us-intel-russia-propaganda/index.html
(2) https://www.theguardian.com/world/2022/may/10/china-pro-russia-propaganda-exposed-by-online-activists-ukraine
(3) https://www.nytimes.com/2023/08/25/us/politics/russia-intelligence-propaganda.html
(4) https://www.psychologytoday.com/us/blog/optimally-irrational/202203/how-russias-propaganda-really-works

El silencio forma parte de la guerra, tanto como el ruido

En última instancia, quien manda en la OTAN y en Ucrania es Estados Unidos que, como en Vietnam, siempre pelea a través de intermediarios y marionetas más o menos manejables. En Ucrania es Zelensky y en Afganistán era Karzai y luego Ashraf Ghani. Personajes así son importantes porque lo mismo se ponen que se quitan, se ensalzan o se vituperan. En un guiñol todos miran al muñeco como hipnotizados.

Para Estados Unidos los intermediarios son muy importantes porque son los primeros en caer. Permiten desatar más guerras porque abaratan el precio. Las guerras comienzan porque los reclutas van con la única intención de ganar y acaban porque los cementerios se llenan. Hay países, como Estados Unidos, que no están dispuestos a pagar determinados precios y por eso recurren a sus marionetas.

Pero no lo puedes dejar todo en manos de sicarios como Zelensky. Al menos debes enviar a alguno de los tuyos. En el caso de Ucrania no se sabe cuántos estadounidenses están combatiendo, tanto si son mercenarios como regulares. Desde luego que tampoco se conoce su identidad. Ni siquiera sus familiares saben que están en el campo de batalla.

El 27 de junio Rusia bombardeó en Kramatorsk lo que la prensa calificó como un restaurante normal y corriente. Sin embargo, el local formaba parte de un complejo hotelero que aparentemente atraía a muchos occidentales en edad de combatir, estadounidenses y de otros de países de la OTAN.

Los testigos los escucharon hablar inglés, vieron sus tatuajes estadounidenses, del tercer batallón de Rangers, y banderas estadounidenses en sus ropas. Las cuentas de Twitter informan de la muerte de estadounidenses, pero el silencio oficial se mantiene, lo que hace volar la imaginación de los conspiranoicos.

Sabemos que el ataque mató a 50 oficiales y dos generales ucranianos y al menos a 20 occidentales, incluidos varios estadounidenses, lo que demuestra que en Ucrania unos y otros están juntos, incluso a la hora de tomar el café. El Ministerio de Defensa ruso estima que hay más de 900 estadounidenses, pero nadie va a decir nada, por el momento, incluso aunque mueran. Sus familias no pueden esperar pompas fúnebres.

“Esta es la tercera guerra en la que he luchado y, con mucho, la peor”, ha dicho uno de los soldados estadounidenses, Troy Offenbecker. “La semana pasada, un avión lanzó una bomba junto a nosotros, a unos 300 metros de distancia. Fue un desastre horrible”.

Otro, David Bramlette, resume: “El peor día en Afganistán o Irak es un gran día en Ucrania”. En lo que respecta a las misiones de reconocimiento, añade, “si dos resultan heridos… no hay helicóptero que venga a buscarte… La mierda puede ocurrir muy, muy rápido. En otras palabras, este es un enemigo diferente, muy capaz, y los soldados estadounidenses en Ucrania bajo la sombra podrían morir en grandes cantidades de las que la gente en casa nunca se entera”.

En marzo el ejército ruso atacó Lvov con misiles y circulan rumores sobre cientos de muertos de la OTAN. Los medios estadounidenses se apresuraron a cuestionar la veracidad de esa información, que no recibió ninguna cobertura occidental, ni siquiera para decir que era un bulo. Nosotros afirmamos que los misiles eran Kinjal y que el objetivo destruyó un centro de mando de la OTAN.

La instalación estaba a una profundidad de cien metros bajo tierra. Era el puesto de mando de reserva del antiguo Distrito Militar de los Cárpatos, bien protegido y equipado con modernos sistemas de comunicación. Los rusos tuvieron que lanzar un Kinjal porque la instalación era invulnerable a los misiles convencionales. No hubo supervivientes y había más de 200 oficiales trabajando en el interior.

Aunque la noticia fuera cierta, nunca escucharíamos nada al respecto. El silencio forma parte de guerra, tanto como el ruido, y puede ser tan estridente como él porque, indudablemente, tiene un significado. La propaganda se volcó para demostrar que los rusos habían cometido la matanza de Bucha, pero guarda silencio sobre el ataque al centro de la OTAN en Lvov. Ni siquiera se preocupa de desmentirlo.

El 9 de julio saltó la noticia de que un comandante del Batallón Azov, Volyn, había asegurado a los medios turcos que el año pasado Estados Unidos y Rusia habían negociado la rendición en la fábrica Azovstal a cambio de la evacuación de varios “oficiales estadounidenses de alto rango”. Naturalmente, también se llevó a cabo en secreto porque los oficiales estadounidenses no podían aparecer al lado de los carniceros nazis.

Kennedy: otra vez un proscrito para la Casa Blanca

Desde que Robert Kennedy anunció que se postulaba como candidato a la elecciones presidenciales por el partido demócrata, es decir, contra Biden, el New York Times no se cansa de publicar artículos en su contra. Aunque la mayor parte de ellos se incluyen entre las noticias, no son otra cosa que editoriales y artículos de opinión, sesgados y manipulados.

El 11 de julio el columnista Farhad Manjoo titulaba uno de ellos “Por qué me arrepiento de haber debatido con Robert F. Kennedy Jr”. Se refería a una polémica de 2006 sobre la legitimidad de la victoria electoral de Bush sobre Kerry dos años antes (1).

La moraleja del plumífero no dejaba lugar a dudas: Kennedy se muestra crítico hacia todo y pone en duda hasta los resultados de las elecciones. “Discutir las elecciones simplemente no es bueno para la democracia”, dice Manjoo.

Por definición, en una democracia no hay pucherazos y todos deben aceptar los resultados electorales, por más que los fraudes se multipliquen, una convocatoria detrás de otra.

En 2020 les tocó el turno a los republicanos, que protestaron por el pucherazo de los demócratas, llegando al extremo de simular un intento de golpe de Estado del que acusaron a Trump.

Manjoo escribe sin frenos y llama conspiranoico a Kennedy porque, por definición, en una democracia no caben dudas ni vacilaciones. Por eso los pucherazos se reparten entre los dos partidos. En unas elecciones les toca a los demócratas y las siguientes a los republicanos.

Con la ciencia pasa lo mismo que con la democracia. Es algo de lo que nadie debe discutir, sobre todo si no tiene títulos académicos. Por definición, a Kennedy lo tienen etiquetado como antivacunas y no sirve de nada que él lo desmienta cada vez que tiene una oportunidad.

Las personas que opinan así son proscritos, por definición, y nadie debería debatir con ellos. La consigna es “las vacunas salvan vidas” y la democracia no está para hablar, sino todo lo contrario: para tapar la boca a los disidentes.

El pretexto de la desinformación es una variante y un pretexto para la censura y, según el New York Times, el candidato Kennedy es un propagador de falsedades, por lo que debe ser silenciado (2). Siempre que tiene oportunidad, Kennedy afirma que la CIA mató a su tío en 1963. Es otra teoría de la conspiración a la que nadie debería prestar atención.

En fin, nada de lo dice Kennedy es cierto, ni está demostrado, ni tiene pruebas. “Es un excéntrico. Sus puntos de vista son una mezcolanza de fantasías de derecha mezcladas con restos del progresista que una vez fue”, asegura Paul Krugman en el mismo periódico (3). Quien se mantiene siempre fiel al progresismo es, sin duda, el New York Times, de cuyas opiniones no cabe dudar.

Además es un perdedor porque las opiniones favorables a las vacunas van ganando, dice otro artículo (4). Como en cualquier deporte, lo importante es el resultado. Quizá el otro equipo jugó mejor y mereció ganar, pero perdió. No hay que darle más vueltas. “No se preocupe por los escépticos”, dice la firmante. No discuta con ellos, no polemice, no trate de convencerles. No merece la pena porque ¡vamos ganando adeptos a las vacunas!

A estas alturas, la manipulación del New York Times es evidente porque hoy el foco de atención se ha trasladado de las vacunas a la Guerra de Urania, donde las posiciones de Kennedy tampoco gustan nada a los carniceros y los traficantes de armas.

Quizá el New York Times tenga suerte y el partido demócrata no designe a un proscrito como Kennedy. Se va a librar de tener que debatir. Cuando se trata de repetir el mismo mensaje una y otra vez, todo es mucho más sencillo. No hay que ponerse a pensar. Les basta con un candidato senil como Biden. Es mucho más fácil de manejar.

(1) https://www.nytimes.com/2023/07/11/opinion/conspiracy-theory-debate-rfk.html
(2) https://www.nytimes.com/2023/07/06/us/politics/rfk-conspiracy-theories-fact-check.html https://archive.is/NFgLW
(3) https://www.nytimes.com/2023/07/06/opinion/robert-kennedy-jr-silicon-valley.html
(4) https://www.nytimes.com/2023/07/05/opinion/kennedy-vaccines.html

La intoxicación da un paso adelante: el Club de Amigos de la OTAN

Una mentira puede dar la vuelta al mundo antes de que la verdad pueda ponerse los pantalones, dice Jordan Maris, que es el típico parásito del Parlamento Europeo. Pero la frase la soltó en relación con la NAFO, uno de los movimientos que trata de impulsar, que es una especie de Club de Amigos de la OTAN. Si la Unesco tiene ese tipo de fans, ¿por qué no la OTAN?

La NAFO y Jordan Maris son otro de esos signos de la posmodernidad: jóvenes, digitales, desenfadados, alegres y abiertamente imperialistas. Hasta ahora los intentos de combatir la propaganda rusa con la verdad no han sido efectivos. No sirve de nada decir la verdad y, por lo tanto, hay que pasar al menosprecio, el chiste, el ridículo y los memes. “Nos estamos burlando abiertamente de ellos”, los rusos, reconoce Maris.

Ivana Stradner, miembro de la NAFO y del periódico ucraniano Kyiv Post, propone lo mismo: contrarrestar las declaraciones oficiales rusas con ridículos perros de dibujos animados porque “el humor es tremendamente importante para la sociedad rusa”.

En lugar de desacreditar las afirmaciones rusas, la NAFO lanza memes en las redes sociales contra los diplomáticos rusos que son “tan absurdos que realmente no pueden contrarrestar eso y responder”, dijo. “Aquí es donde creo que la NAFO está haciendo un trabajo maravilloso”.

La NAFO (North Atlantic Fella Organization) es uno de los ejércitos de trolls dedicados a la desinformación en línea que inicialmente se creó para recolectar donaciones para los mercenarios de la Legión Georgiana que luchan en las filas del ejército ucraniano.

El ministro de Defensa de Ucrania, Oleksii Reznikov, ha reservado una mención especial para los guerreros en línea que defienden a la OTAN. “Normalmente expresamos gratitud a nuestros socios internacionales por la asistencia de seguridad”, escribió el ministro. “Pero hoy queremos saludar a una entidad única: la Organización de Seguidores del Atlántico Norte. Gracias por su feroz lucha contra la propaganda y los trolls del Kremlin. ¡Os saludamos, muchachos!”

Reznikov ha adoptado con orgullo su propio avatar de perro, una señal de la importancia de la intoxicación en línea, que presume de ser “transversal” porque tiene unos destinatarios muy especiales: todos esos antimperialistas declarados que justifican a Rusia a la luz de las agresiones pasadas dirigidas por la OTAN en los Balcanes o Irak.

Como ha escrito Stradner en Tweeter: “#NAFOfellas usa las armas más poderosas: memes (no) sofisticados y sátira para herir los sentimientos de los trolls rusos sensibles. Y sí, ganaremos la guerra de la información”.

La OTAN y sus acólitos han renunciado a razonar y exponer argumentos porque carece de ellos. Ha llegado el momento de la burla y los ataque personales, que son la fase superior de la intoxocación.

Biden exhibe el maletín nuclear durante sus viajes

En un contexto de guerra mundial sumada a la amenaza nuclear, los medios de comunicación han puesto especial énfasis en el maletín nuclear que acompaña a Biden en sus viajes al exterior.

Cuando el inquilino de la Casa Blanca visitaba al primer ministro inglés, Rishi Sunak, se preocupó de que los fotógrafos dejaran constancia de que no abandona nunca el maletín, como se preocupa de destacar el medio británico Mirror: un ayudante militar y miembro de las fuerzas armadas sigue de cerca a Biden con la pesada carga a cuestas.

Esta nueva aparición del maletín que contiene todo lo necesario para que el jefe de la Casa Blanca autorice el despliegue de armas nucleares, es un mensaje dirigido a Putin que no necesita palabras.

Al otro lado de la trinchera Medvedev ya había respondido de la manera que cabía esperar, al más puro estilo de los últimos tiempos: “¿Ha pasado la amenaza del conflicto nuclear? No, no lo hizo. Ella aumentó. Cada día que se entregan armas extranjeras a Ucrania, finalmente se acerca este mismo apocalipsis nuclear”.

La reunión entre Biden y Rishi Sunak tuvo lugar en vísperas de una cumbre de la OTAN en Vilnius, Lituania. Los miembros de la alianza imperialista deben decidir sobre el ingreso de Ucrania en la OTAN, que será negativo.

En Kiev verán traicionadas, una vez más, sus promesas de convertirse en el Checkpoint Charlie del siglo XXI.

Rusia habrá triunfado porque no podía ser de otra manera. La OTAN ha llevado el pulso hasta el final y lo ha perdido. De eso no cabe ninguna duda. Ahora el balón está en el otro tejado. La cuestión es hasta dónde va a llevar Rusia la guerra, aunque quizá a la OTAN lo que le interese sea mantener la tensión indefinidamente, que es a lo que nos acostumbró durante la Guerra Fría.

En una guerra así, tan poco convencional, cuando la artillería no suena, lo que aparecen son ambas cosas: el maletín y Checkpoint Charlie.

(*) https://www.mirror.co.uk/news/us-news/joe-bidens-nuclear-briefcase-spotted-30433469.amp

 

Estados Unidos no conoció de antemano la asonada de las tropas de Wagner

Estados Unidos no conoció de antemano la asonada de las tropas de Wagner. El levantamiento fue una sorpresa en Washington. La inteligencia estdounidense fracasó en su misión y no pudo vincular la información obtenida de fuentes abiertas en las redes sociales con información clasificada, incluso cuando la inteligencia siguió fluyendo hacia los servicios especiales responsables de vigilar la situación en Rusia.

Unos días antes de la intentona, la inteligencia estadounidense detectó indicios de que Prigojin estaba tramando algo. Estaba almacenando armas y municiones. Pero la amplia red de espionaje estadounidense guardó silencio sobre este punto. Simplemente ignoraron una enorme cantidad de información.

A mediados de junio recibieron información sobre una posible iniciativa de Prigojin y en la tercera semana quedó claro que la marcha sobre Moscú se llevaría a cabo, pero en Estados Unidos ni la fecha precisa ni la naturaleza de la revuelta de Wagner eran conocidos.

La tentativa golpista de Wagner en Moscú fue una sorpresa para Washington. La Casa Blanca tuvo miedo de hacer declaraciones públicas y, durante mucho tiempo, no logró formular una posición pública oficial sobre los acontecimientos en Rusia.

Luego, para enmascarar su fallo, la Casa Blanca encendió su máquina de propaganda con información de que las centrales de inteligencia habían recibido información sobre un levantamiento armado inminente en Rusia y que el gobierno de Biden poseía toda la información sobre la preparación de la revuelta.

El New York Times escribió que la Casa Blanca, el Pentágono y el Congreso fueron informados de los planes de Prigojin.

La CNN dijo que la inteligencia avisó a un círculo selecto de miembros del Congreso el 22 de junio, dos días antes de que comenzara el levantamiento. Pero Estados Unidos supuestamente se ha negado a hacer pública la información para no ser acusado de participar en la organización del Golpe de Estado en Rusia.

Una trabajadora de telemarketing de Konecta muere en su box de San Blas y ningún compañero se atrevió a parar la producción

Una trabajadora del Grupo Konecta BTO murió repentinamente el pasado martes 13 de junio mientras trabajaba en la empresa Konecta BTO, situada en el número 26 de la calle San Romualdo, en el distrito de San Blas-Canillejas, en Madrid. Ningún trabajador suyo se atrevió a alzar la voz y parar la producción. Siguieron atendiendo llamadas con el cadáver de su compañera yaciendo. Leer más

Soldados, mercenarios, cazarrecompensas

Las tropas rusas reciben bonificaciones por cada tanques Leopard de fabricación alemana que consigan destruir, o por cada blindado suministrado por Estados Unidos a Ucrania, asegura la agencia Reuters.

Destruir un blindado enemigo da derecho al soldado ruso a una prima de 50.000 rublos (546,62 euros) y un tanque a 100.000 rublos.

Los pilotos y operadores de defensa aérea reciben 300.000 rublos por cada avión o helicóptero ucraniano destruido, y el Ministerio de Defensa ruso no ha descartado conceder medallas al mérito a los soldados con mejores resultados.

No sólo los de Wagner: todos los soldados rusos son cazarrecompensas. Trabajan por el beneficio y el Ministerio ruso de Defensa recompensa la productividad, como cabía esperar.

Es lo propio de un país capitalista que se precie. Se acabaron los discursos patrióticos, ideológicos o religiosos. Los mercados de Wall Street y de la City deberían alegrarse.

Por el contrario, los soldados ucranianos van a frente gratis y henchidos por el orgullo de luchar contra los invasores, liberar un territorio sagrado y bla, bla, bla, bla, bla…

La credibilidad de los medios sigue cayendo en todo el mundo

Cada año el Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo publica un informe sobre las informaciones digitales. En la última edición entrevistaron a más de 93.000 personas de 46 países sobre una serie de temas relacionados con las noticias en línea, desde la percepción de la cobertura mediática de la guerra de Ucrania hasta la evolución de los hábitos informativos.

Del estudio se desprende que la confianza general en los medios de comunicación disminuyó en 21 de los 46 países analizados, mientras que en 18 se mantuvo al mismo nivel y sólo en 7 aumentó (*).

Finlandia tiene la mayor proporción de personas que dicen confiar en los medios de comunicación con mayor frecuencia, con un 69 por cien de los encuestados, 4 puntos más que hace un año. Estados Unidos sigue a la cola, al mismo nivel que Eslovaquia, con sólo un 26 por cien de personas que creen que la mayor parte de la información difundida por los medios de comunicación es fiable.

Según Reuters, aunque la mayoría de los ciudadanos de los países encuestados se mantienen comprometidos e informados con regularidad, los países con los niveles más bajos de confianza, como Estados Unidos, Reino Unido y Francia, son también aquellas en las que más prevalece la “huida selectiva de noticias”. Entre las razones aducidas para evitar la lectura de determinadas noticias, muchos citan el carácter redundante y deprimente de la actualidad.

En España, según un estudio de Digital News Report de 2020, la confianza en los medios disminuye cada año. El porcentaje de los que se fían de las noticias es similar al de los escépticos.

El nivel de confianza en los medios está muy por debajo de la media europea. Sólo el 36 por cien de los lectores se fía de las noticias, el nivel más bajo desde 2015. También decae la confianza en la información distribuida por redes sociales (23 por cien) o buscadores (32 por cien).

A pesar de ser su canal favorito para informarse, sólo un 24 por cien de los más jóvenes confía en las redes sociales, 13 puntos menos que en 2019.

(*) https://reutersinstitute.politics.ox.ac.uk/digital-news-report/2022/

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