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Categoría: Ecología (página 20 de 30)

La ‘temperatura media’ del planeta ha subido 1 grado en 150 años

El IPCC acaba de publicar un informe de 36 páginas, para cuya elaboración reclutó a unos 150 colaboradores de renombre. Sus conclusiones han sido reproducidas de la manera acostumbrada por casi todos los medios de comunicación del mundo.

Como es habitual, el informe manipula un concepto, la “temperatura media mundial”, que no tiene ningún sentido físico real. Según el IPCC, en los últimos 150 años, un siglo y medio que coincide con lo eso que llaman “revolución industrial”, dicho promedio ha aumentado 1,09 grados centígrados.

Para tener un punto de referencia físico: en muchos puntos de la península la temperatura sube de la mañana al mediodía, es decir, en ocho horas, 20 grados centígrados y nadie se ha lamentado nunca de un cambio mucho más brusco y, desde luego, totalmente real.

Luego esa temperatura real vuelve a bajar a la misma velocidad a la que ha subido, sin que a nadie se le ocurra hablar de la “temperatura media”.

Según el IPCC, el impacto de los gases de efectos invernadero sobre la “temperatura media” ha sido un aumento de 1,07 grados, lo que significa que la única causa de la variación del promedio es la industria.

En otras palabras, la “temperatura media” casi no cambia por causas naturales. Las miles de investigaciones realizadas sobre las variaciones de las temperaturas antes del siglo pasado, en épocas en las que la humanidad apenas liberaba gases de efecto invernadero, se pueden tirar a la basura. Han trabajado para nada. Sólo se debe atender a lo que digan los “expertos” que redactan los ridículos informes del IPCC.

La mayor parte del documento trata sobre la manera de reducir (y eventualmente eliminar) las emisiones del maldito CO2. Sin embargo, no hay la más mínima mención a la cuestión candente: la energía nuclear. Es algo más bien político sobre la que el IPCC no ha sido capaz de ponerse de acuerdo.

Si el IPCC no se moja es porque -posiblemente- ciertas sectas seudoecologistas, como Greenpeace, presionan contra la energía nuclear, lo que deja en mal lugar el famoso “consenso científico” que el IPCC se enorgullece de encarnar.

A pesar de que el informe habla largo y tendido de las políticas que deben aplicarse para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, sobre todo en los ámbitos de la energía, el transporte, la industria, la agricultura y el urbanismo, no hay ninguna evaluación del coste económico de la “transición ecológica”. Da la impresión de que es gratis.

Es otro informe vacío del IPCC en el que falla la física y también la economía.

(*) https://report.ipcc.ch/ar6syr/pdf/IPCC_AR6_SYR_SPM.pdf

Reciclar el jabón usado para quienes no pueden comprarlo nuevo

Las tonteorías sobre el decrecimiento, el consumismo y el despilfarro se han convertido en una plaga que tiene el objetivo de responsabilizar a la población más empobrecida de su propia condición. Cuando ya no queda nada, hay que hacer de la necesidad virtud y reciclar las sobras.

Los que tienen la tripa llena pregonan que debemos consumir menos pero mejor. Es la consigna de Pauline Grumel que en 2017 fundó Unisoap, la primera asociación francesa que recicla jabón usado.

Con sus colaboradores, Grumel recorre los hoteles para recoger los jabones usados. Según su página web, tres millones de franceses ya no pueden permitirse comprar productos de higiene, por no hablar de los estudiantes que dependen de la distribución gratuita de alimentos.

Unisoap es una asociación sin ánimo de lucro que cuenta con cinco trabajadores. Lleva los jabones recogidos por los trabajadores de 130 hoteles a un centro de Lyon para discapacitados (Esat-Myriade), donde los jabones se trituran y esterilizan antes de ser envasados de nuevo.

A continuación se distribuyen gratuitamente a organizaciones caritativas que los reparten entre los menesterosos. “Estamos muy solicitados y a veces hacemos operaciones especiales, por ejemplo para estudiantes”, afirma la fundadora de la asociación.

La caridad se ha instalado en los países que siempre presumieron de opulencia. 20.000 de los tres millones de franceses que no tienen dinero ni para comprar un jabón, reciben cada año uno reciclado.

Grumel se ha convertido en una estrella de los medios de comunicación franceses, que aplauden a rabiar su iniciativa. Le acabarán dando el Premio Nóbel de la Paz. De momento el Ayutamiento de Lyon la ha nombrado “embajadora del turismo sostenible”.

La segunda mano es el gran mercado del futuro, quizá el único para grandes sectores de trabajadores empobrecidos. Cada vez hay más mercancías recicladas porque los trabajadores ya no pueden comprarlas de estreno.

Nos parece bien, pero el jabón reciclado no vuelve a los mismos hoteles de los que salió, para que se limpien con él los que no duermen en la calle porque se pueden permitir el lujo de pagarse una habitación.

Las nuevas superpotencias de la energía limpia quieren dominar al resto

Los acontecimientos de los últimos años han cambiado radicalmente el panorama energético mundial. Aunque los productores de los principales recursos energéticos siguen siendo los mismos, las condiciones del mercado, las cadenas de suministro y las prioridades han cambiado. Para Europa, el gas natural ruso se ha vuelto políticamente “tóxico” y, en el contexto de la transición hacia la energía verde, esto ha planteado el dilema del acceso a la energía asequible necesaria para sostener sus propias economías. A escala mundial, el interés por las energías limpias es cada vez mayor, lo que abre una ventana de oportunidades para varios países. Los de fuera se ven obligados a recurrir al proteccionismo para protegerse de los posibles impactos. La evaluación del riesgo, sin embargo, varía. Algunos consideran que las ganancias económicas son la máxima prioridad, mientras que otros se centran en cuestiones políticas.

Se están produciendo importantes cambios geopolíticos en el sector energético. A medida que muchos países se esfuerzan por utilizar energías limpias, el éxito en este ámbito se traduce en una mayor influencia geopolítica. Se podría decir que están surgiendo superpotencias de energía limpia para dominar al resto. Hay varias fuentes potenciales de dominación: 1) la capacidad de establecer normas sobre energía limpia, una herramienta más sutil que la influencia política directa; 2) el control de las cadenas de suministro de los elementos esenciales para la tecnología de energía limpia; 3) la capacidad de producir componentes de bajo coste para la industria; y 4) la producción y exportación de combustibles bajos en carbono o de la propia energía limpia.

A grandes rasgos, el mapa geopolítico mundial de la energía se compone de puntos de producción de energía, nodos y conectores, y canales de transmisión de energía como las redes eléctricas o los oleoductos.

Las redes energéticas son las infraestructuras que conectan la fuente de energía con el consumidor energético y, por tanto, forman parte esencial de los sistemas energéticos nacionales y mundiales. En los últimos cien años, las redes (especialmente las de electricidad y gas) han evolucionado desde simples redes locales hasta complejas infraestructuras que transfieren energía no sólo dentro de las fronteras nacionales, sino también a través de ellas, de forma fiable y eficaz.

Dada la estrategia de descarbonización por defecto basada en la electrificación, en muchas partes del mundo se espera que las redes eléctricas sean el núcleo de la infraestructura de los futuros sistemas energéticos que transmitan la mayor parte de la energía consumida en la economía, interactuando con otras redes energéticas como las de calefacción, hidrógeno, gas natural y refrigeración. Sin embargo, para que eso ocurra, el mercado de la electricidad debe diseñarse de tal manera que los flujos de electricidad permanezcan dentro de las líneas de transmisión. En lugares como Europa, donde los precios del mercado eléctrico son en gran medida los mismos en los distintos países y, por tanto, no reflejan las limitaciones de la red eléctrica, los resultados del mercado suelen ajustarse reasignando la capacidad de las centrales convencionales y gestionando el uso de las renovables. Este mecanismo no sólo es costoso, sino también difícil de gestionar eficazmente, ya que está sujeto a la asunción de riesgos (cuando se basa en el mercado) o depende de la transparencia de los costes de las centrales eléctricas (cuando se basa en los costes).

Se necesitan instrumentos reguladores adecuados para garantizar una planificación eficaz del sistema eléctrico a largo plazo. Estos instrumentos incluyen el uso de un mecanismo de mercado para la prestación de servicios de red siempre que sea posible, así como la introducción de una mayor granularidad en la tarificación de la electricidad en el tiempo y en el espacio.

Las redes de distribución de electricidad son tanto más importantes cuanto que la descarbonización de sectores como la calefacción y el transporte da lugar a una mayor volatilidad de la oferta y la demanda y a picos más elevados en redes tradicionalmente gestionadas de forma pasiva. Estas redes requieren una serie de instrumentos, como tarifas reguladas eficientes, regímenes flexibles de conexión a la red y mercados locales de servicios flexibles para fomentar el uso eficiente de los activos existentes y el desarrollo óptimo de la capacidad futura.

Por lo tanto, la red eléctrica será una de las áreas prioritarias para el desarrollo energético en un futuro próximo.

Sin embargo, las redes eléctricas de los países en desarrollo presentan una serie de problemas. En algunos países en desarrollo, donde las redes aún no están desagregadas, las empresas de distribución participan tanto en la red como en el negocio minorista. Al mismo tiempo, en muchos países en desarrollo, como India y Tanzania, las tarifas minoristas están subvencionadas, las pérdidas técnicas y comerciales de energía son elevadas y las empresas de red suelen ser disfuncionales. Esto lleva a una situación en la que las empresas de distribución de electricidad son financieramente insolventes. El acceso a la electricidad se ve entonces amenazado.

A esto hay que añadir el aumento de la población mundial y la aparición de nuevas tecnologías, lo que significa también un aumento del consumo de electricidad. La estructura del sector energético y su consumo pueden observarse en distintos países. En Estados Unidos, por ejemplo, en los últimos años algo menos de la mitad de la electricidad se ha generado a partir del gas natural, mientras que el resto se reparte a partes aproximadamente iguales entre el carbón, la energía nuclear y las renovables, principalmente turbinas eólicas y paneles solares. En total, se producen algo más de 4.000 TWh al año (frente a los 3.000 de 1990).

La mayor reducción de la demanda de gas natural este año y el próximo en Europa depende también de la disponibilidad de otras formas de generación de electricidad. Francia, el mayor exportador de electricidad de Europa, se ha convertido en importador durante la mayor parte de 2022 debido al cierre de la generación nuclear e hidroeléctrica. Una reactivación en 2023 podría reducir la demanda de gas de la Unión Europea en 80 TWh. La Comisión Europea ha anunciado un ambicioso decreto de urgencia para acelerar los proyectos de energías renovables con el fin de sustituir 140 TWh de gas natural por energía eólica y solar este año.

Europa parte de la base de que el suministro limitado de gas ruso a través de Turkish Stream y Transgas, así como la sustitución parcial del gas en la generación de electricidad por el restablecimiento de la energía hidráulica, nuclear y las nuevas energías eólica y solar, bastarían para colmar el déficit de oferta y demanda estimado por la AIE en 300 TWh para este año.

Dicho esto, el grado de expansión de las energías renovables en la Unión Europea varía. Juntos, España, los Países Bajos y Grecia han representado más de la mitad del aumento total de la generación de energía eólica y solar en la Unión Europea desde 2019, mientras que Bulgaria, la República Checa y Rumanía prácticamente no han desplegado energía eólica o solar. Hungría y Polonia partieron de una base baja, pero desde entonces han experimentado un aumento de las energías renovables.

Los Estados miembros han respondido al llamamiento de la Unión Europea para acelerar el despliegue de las energías renovables y descarbonizar las industrias de acuerdo con sus objetivos REPowerEU. La República Checa, Polonia y Eslovaquia, entre otros países, han suavizado la normativa o anunciado nuevos proyectos para acelerar el despliegue de las energías renovables. Muchos países de Europa Central y Oriental también han anunciado calendarios para eliminar progresivamente el carbón. Alemania tiene planes ambiciosos para casi triplicar la capacidad eólica y solar de aquí a 2030. Esto generaría unos 1.200 GWh al día, frente a una media de 440 GWh al día de eólica y solar en 2021 (de un total de 616 GWh al día de renovables). La Comisión Europea prevé aumentar la capacidad de las energías renovables hasta 1236 GW en 2030. Aumentar el uso de energía solar y eólica por sí solo ahorraría 210 TWh/año de gas natural en 2030, además de los 1.160 TWh/año que ya se espera ahorrar con las medidas de Fit for 55. Si se alcanzan los objetivos de Fit for 55 y REPowerEU, la Unión Europea podría reducir su consumo de gas en 1.550 TWh -el equivalente a las importaciones de gas ruso a la Unión Europea en 2021– de aquí a 2027 y en un total de 3.100 TWh de aquí a 2030. Otra cosa es que estos objetivos europeos y nacionales puedan cumplirse.

Centros y periferias

En el caso de la electricidad, el espacio y la red están sujetos a sistemas lógicos que compiten entre sí en función de la ubicación. En la Unión Europea, por ejemplo, el principio regulador del orden se aplica al “espacio eléctrico” territorialmente contiguo de Europa. En cambio, en los espacios política y jurídicamente permeables a la influencia exterior, las grandes potencias tratan de controlar los flujos eléctricos para proyectar su poder político y crear espacios centralizados o jerarquizados. Actualmente asistimos a procesos de reintegración y resincronización en regiones como Asia Central y el Cáucaso Meridional, el Norte de África, el Sur y el Sudeste Asiático, regiones que históricamente han estado sólo marginalmente interconectadas y cuyas infraestructuras están fragmentadas. Hoy en día, esto se hace bien a través de interconexiones eléctricas como el Sistema Eléctrico de Asia Central (CAPS) y la iniciativa china de la Nueva Ruta de la Seda, bien a través de la creación de mercados eléctricos como la Unión Económica Euroasiática (UEEA). El grado de concentración y de integración socioeconómica, técnica, reglamentaria y de infraestructuras de estas regiones es generalmente bajo. Esto aumenta su permeabilidad al poder político exterior y las convierte en zonas de interconexión y competencia. La competencia por las esferas de influencia normativa, técnica, económica y, por tanto, geopolítica se está intensificando. En la región continental Europa-Asia, de gran importancia estratégica, China, Rusia, Turquía e Irán compiten con la Unión Europea y Estados Unidos.

Como consecuencia, cuestiones aparentemente puramente técnicas están entrando en el ámbito de la política. La infraestructura de la red eléctrica, especialmente en forma de redes eléctricas integradas, configura las relaciones políticas y socioeconómicas entre dos o más centros, así como entre los centros, por un lado, y las periferias, por otro.

Los centros se definen aquí como espacios saturados de infraestructuras e industria (incluso fuera de la esfera de influencia de un país) caracterizados por una alta densidad de transacciones económicas y sociales, homogeneidad normativa y política y baja permeabilidad a las fuerzas geopolíticas externas. Por el contrario, la periferia se caracteriza por infraestructuras subdesarrolladas, baja industrialización, condiciones socioeconómicas inestables, un centro de gravedad político débil o ausente, un alto grado de permeabilidad al poder geopolítico exterior y fuertes fuerzas centrífugas.

Según la teoría de las redes socioeconómicas, los centros y las periferias pueden estar conectados de varias maneras. Un centro puede estar conectado con varias zonas de su periferia. Al mismo tiempo, dos o más centros pueden estar conectados entre sí por un espacio periférico común. También es posible que coexistan varios centros, cada uno con su propia periferia, y que sólo estén débilmente conectados entre sí. Las distintas agrupaciones centro-periferia reflejan diferentes relaciones de poder geoeconómico y proyecciones geopolíticas.

Los interconectores, las redes eléctricas y los sistemas síncronos de suministro de energía no sólo influyen en las relaciones energéticas, sino que también configuran las relaciones centro-periferia como vehículos de conexión e integración. A través de la Nueva Ruta de la Seda, China promueve una visión integral de la conectividad energética mundial.

Están surgiendo nuevos centros de gravedad y las periferias se están transformando de espacios fronterizos a espacios de conexión.

La zona continental que se extiende de Europa a Asia presenta una dinámica particular. Por un lado, ya existen tres alianzas internacionales y centros de poder, los de la Unión Europea, Rusia y China. Por otro, se están desarrollando nuevas interconexiones y redes eléctricas y nuevos centros, como Irán, Turquía e India, son cada vez más activos en la construcción de infraestructuras eléctricas transfronterizas. Aunque existen a diferente profundidad, las tendencias de la integración eléctrica en las tres macrorregiones tienen características similares: a medida que surgen nuevos centros de gravedad, las periferias se van transformando de espacios fronterizos en espacios interconectados. Como resultado, las fronteras de los antiguos espacios se difuminan al tiempo que se crean nuevos grandes espacios. Así, el antiguo enfrentamiento geopolítico entre el centro continental y la periferia marítima se está debilitando visiblemente.

Dentro de Eurasia, se produce así una consolidación en torno a determinados centros energéticos y un reforzamiento o debilitamiento de la cooperación, según el clima político.

Por ejemplo, los países de la Unión Europea intentan crear su propio mercado cerrado, aunque algunos de ellos siguen dependiendo del suministro eléctrico de Rusia. Y aunque existen razones políticas para pasar a otras redes, hay una serie de limitaciones técnicas que dificultan hacerlo rápidamente. Por ejemplo, en 2022, las autoridades estonias declararon que no se desconectarían de la red rusa hasta 2025.

En otra región, sin embargo, estamos asistiendo a una consolidación de las interacciones en este sentido. En enero de 2013, Mohammad-Ali Farahnakian, asesor de asuntos internacionales del ministro de Energía de Irán, declaró que una empresa iraní había recibido la aprobación de Rusia, Azerbaiyán e Irán para trabajar en un proyecto de sincronización de las redes eléctricas de los tres países. “Tras la aprobación definitiva del proyecto, comenzarán los trabajos de sincronización de las redes eléctricas”, aseguró. El desarrollo del proyecto, señaló, incluye el estudio de componentes económicos, técnicos y medioambientales. Los resultados del estudio y desarrollo se han presentado a las respectivas agencias de los tres países.

El proyecto Casa-1000, cuyo objetivo es conectar los países de Asia Central con Afganistán y Pakistán e intercambiar energía eléctrica de acuerdo con las normas internacionales, es prometedor.

—Leonid Savin https://www.geopolitika.ru/article/geopolitika-energosetey

Los glaciares alpinos tampoco tenían hielo hace dos mil años

El retroceso de los glaciares alpinos se considera una prueba irrefutable del calentamiento atmosférico. Es casi un emblema: el calor derrite el hielo. Por lo demás, un método lineal, metafísico, de pensamiento da por supuesto que los Alpes siempre han estado cubiertos, como ahora, por un manto de nieve y hielo.

Sin embargo, aún aceptando que el planeta experimenta un aumento de las temperaturas ambientales, el retroceso de los glaciares alpinos comenzó antes del calentamiento que habitualmente se imputa a la revolución industrial.

En los últimos 20 años se han realizado varios estudios sobre los glaciares alpinos, centrados principalmente en el análisis de los sedimentos transportados por el glaciar, que proporcionan información sobre la naturaleza geológica del terreno y los restos biológicos.

No siempre ha habido hielo y glaciares en los Alpes. En los últimos 10.000 años, la mayor parte del tiempo las cumbres han tenido menos superficie helada que en la actualidad, como ha demostrado Christian Schlüchter, profesor de geología de la Universidad de Berna, tanto por las vías académicas convencionales (1), como en amenas charlas que se pueden seguir en Youtube (2).

Pero si en los Alpes la superficie de hielo no permanece estable a lo largo del tiempo, ocurre lo mismo con las temperaturas, que han cambiado independientemente de las emisiones más recientes de CO2 a la atmósfera, causadas por la industria.

Cuando un glaciar se retira, es como un destape: deja al descubierto toda clase de sedimentos geológicos y biológicos que, al ser sometidos a análisis con el carbono 14, permiten averiguar su antigüedad. De esa manera se sabe que tiempo atrás, en los Alpes los glaciares tenían la misma longitud aproximada que ahora. Por ejemplo, hace 2.000 años, en la época del Imperio Romano, en los Alpes lo que había eran bosques, no hielo.

Esto ya se sabía, entre otras cosas por las crónicas históricas de aquella época. También se sabía porque se habían encontrado sedimentos en las morrenas laterales de los glaciares. Schlüchter los ha encontrado, además, en las morrenas frontales, enterradas a causa de los avances y retrocesos del glaciar. Los hallazgos no corresponden sólo a un único glaciar, sino a todos los que se han analizado.

Desde el final de la última glaciación, esto es, en los últimos 10.000 años, los glaciares alpinos han experimentado varios periodos de avance y retroceso en periodos que van de siglos a milenios.

No se conoce la causa del deshielo de los glaciares en determinadas épocas y su avance en otras. No cabe duda de que la temperatura es uno de los factores, pero no el único. También influyen las precipitaciones, la humedad y los vientos. Schlüchter sostiene que, probablemente, la temperatura es la causa principal de las oscilaciones de los glaciares alpinos. También estima que en determinadas épocas del pasado la temperatura era entre 1 y 1,5 grados superior a la actual.

No obstante, se sabe que los periodos de menos hielo en los Alpes coinciden con periodos de intensa actividad solar.

Finalmente, también parece evidente que los avances y retrocesos de los glaciares alpinos son fenómenos naturales que no tienen relación con la actividad industrial del ser humano.

(1) https://archiv.ethlife.ethz.ch/articles/tages/gruenealpen.html
(2) https://www.youtube.com/watch?v=EMZmASkmmTg https://www.youtube.com/watch?v=7InP45jLsCU

Para paliar el hambre, Alemania quiere despenalizar el robo de comida en la basura

En Alemania, recuperar alimentos caducados de los contenedores de los supermercados tiene un nombre, “containern”, y se considera un robo, a pesar de que los alimentos hayan sido desechados -en su mayoría- por haber caducado sus fechas de consumo. Cada año se tiran en Alemania 11 millones de toneladas de alimentos.

El gobierno de Olaf Scholz estudia poner fin a esta forma de represión para paliar el hambre de una manera discreta. Un estudio empírico estadounidense realizado por Nicole Eikenberry y Chery Smith descubrió en 2005 que casi el 20 por cien de las 396 personas a las que les preguntaron por sus hábitos alimentarios ya había comido alimentos del cubo de la basura en algún momento de su vida. El motivo más común en las zonas urbanas era el hambre.

Antiguamente en España algunas de estas prácticas se calificaban como “hurto famélico” y eran delito, como su propio nombre indica.

Pero hay quien convierte la necesidad en virtud y doctrina política. Consideran la rebusca en los basureros como una forma de “luchar” contra el despilfarro alimentario. Lo llaman “freeganismo” y lo hacen pasar como un rechazo del consumismo y un boicot a la llamada sociedad de usar y tirar.

Los centros comerciales alemanes se oponen a despenalizar la rebusca que, en caso de que el contenedor esté protegido por alguna valla, se transforma en un robo con fuerza en las cosas, que está penalizado con penas graves.

El motivo de la oposición es que reduciría las ventas. Los más pobres sustituirían algunas compras por los hallazgos en los contenedores.

En todos los países capitalistas, la rebusca va en aumento, en paralelo al hambre y la pobreza. Se ha convertido en un espectáculo cotidiano ver a las personas hurgando en las papeleras, contenedores y basureros.

Sólo en Madrid hay 3.000 personas viviendo en la calle, los bancos de alimentos ofrecen comida a 170.000 personas y hay más de un millón de “pobres de solemnidad”, como se decía antes. Además, acudir a un comedor público es un acto vergonzante, mientras que la rebusca es más discreta: espera a que caiga la noche para recorrer las calles para encontrar alguna basura apetecible.

En Alemania, la penalización de la apropiación de objetos sin valor es un signo característico del capitalismo: la propiedad privada no desaparece porque el objeto no tenga precio ni valor económico alguno, ni tampoco porque haya sido abandonado. Un objeto siempre tiene que tener un propietario.

Comer basura es un delito y a medida que aumente el número de “delincuentes” aparecerán alergias y toda clase de enfermedades y epidemias que los “expertos” atribuirán a algún virus de nombre extraño.

El escarabajo del estiércol ya está en el menú del día de quienes no pueden pagar otra comida

Un Reglamento de la Comisión Europea de 5 de enero autoriza la comercialización de las formas congelada, en pasta, desecada y en polvo de las larvas de “Alphitobius diaperinus” (escarabajo del estiércol) como nuevo alimento.

El Reglamento ya está publicado en el Boletín Oficial del Estado (*) y para evitar el vómito algunos le cambian el nombre al escarabajo y dicen que se trata sólo de “Acheta domesticus”, o sea, de un “grillo doméstico”, que no se alimenta de mierda.

En 2019 una empresa, Cricket One, presentó una solicitud ante la Comisión Europea para utilizar en la Unión Europea harina de “Acheta domesticus” en diversos alimentos, como panes, galletas o pasta seca.

La Comisión Europea aprobó la solicitud, pero sólo la empresa Cricket One está autorizada a comercializar este nuevo alimento, por un periodo de cinco años a partir del 24 de enero de 2023. Si otras empresas lo solicitan posteriormente, también podrán obtener la autorización.

Los nuevos ingredientes en los que estará presente la harina deberán figurar en el envase con sus nombres científicos y de uso común, según las normas de etiquetado establecidas en los documentos de la Comisión Europea de enero de este año sobre la adición de insectos a los alimentos.

La Unión Europea permite la comercialización de alimentos derivados de insectos, como grillos, langostas migratorias y gusanos de la harina desde 2021 y están sometidos al correspondiente etiquetado.

Las etiquetas deben advertir de que existe riesgo de alergia y cruzaremos los dedos para que así sea… Cada día recorreremos las estanterías de los comercios y, antes de comprar nada, miraremos atentamente las etiquetas para comprobar el origen de cada alimento…

En los bares y restaurantes también preguntaremos si los rebozados los hacen con harina de grillo o de escarabajo.

Si tienen alguna queja, no pidan el libro de reclamaciones; vayan directamente a hablar con el Ministro de Consumo, Alberto Garzón, que quiere quitarnos el filete del plato.

(*) https://www.boe.es/doue/2023/005/L00010-00015.pdf

Han muerto 142 personas de frío en la provincia canadiense de Quebec entre 2017 y 2022

Entre 2017 y 2022 han muerto 142 personas de frío en la provincia canadiense de Quebec (1). La mayoría de los contratos de alquiler expiran el 30 de junio. La alegría de tomar el suave viento y el sol para los que van a ser desalojados coincide con la afluencia de anuncios de pisos en alquiler. Y el número de viviendas disponibles desciende a medida que sube el precio del alquiler, porque no sólo se abusa de los alquileres subiéndolos, sino que se convierten en ganancias de turistas: los invasores AirBNB.

Según un estudio de Jennifer Comb, Danielle Kerrigan y David Wachsmuth, de la Universidad McGill, en Canadá hay unas 31.000 viviendas reservadas para alquileres temporales. En Montreal, hay al menos trescientas (2).

Tras años sufragando con el alquiler los gastos de electricidad, calefacción, reparaciones e impuestos de propiedad, y proporcionando ingresos a los propietarios, los inquilinos están siendo estafados por los especuladores.

El alcalde de Montreal quiere reducir los alquileres de corta duración. Es una decisión excelente. Sin embargo, para resolver realmente un problema social que no hace más que agravarse, sería deseable añadir una cláusula a la posibilidad de obtener un certificado con este fin: ¡el acuerdo de los ocupantes! (3).

Los especuladores inmobiliarios y los turistas nunca deberían prevalecer sobre los ciudadanos de la ciudad en cuestión.

En cualquier lugar, incluso en una zona “permitida”, ningún inquilino, independientemente de su edad, ingresos y años de ocupación, debería ser desalojado de su piso en favor de un operador de alquiler temporal.

Incluso el Tribunal de Administración de Alquileres sólo está fomentando la compra de viviendas de alquiler para convertirlas en condominios, propiedades libres y alojamientos turísticos.

Aunque los periódicos han sido discretos al respecto, hace unos años una docena de personas del Gran Norte de Quebec murieron durante el invierno tras ser desalojadas del lugar donde se reunían. El caso de Clément Robitaille es patético. Le desahuciaron de su casa en enero, cuando había pocas viviendas disponibles o le habrían costado el doble de lo que pagaba antes. Lo encontraron muerto en su coche unos meses después (4).

Los alquileres no dejan de subir, en beneficio de unos pocos grupos de inversores que compran edificios, desahucian a los inquilinos a precio de saldo, hacen reformas cosméticas y exigen el doble del precio anterior. Y nuestros dirigentes conocen al Grupo Sonder, esa falsa cadena hotelera.

Es urgente rechazar las conversiones de pisos en arrendamientos de corta duración, cuando la gente vive allí y tiene derecho legal a permanecer. Si se les obliga a abandonar sus hogares, ya sea en una zona «autorizada» o no, aumentamos la pobreza y la falta de vivienda para satisfacer los mezquinos beneficios de unos pocos explotadores. Además de los precios actuales de los alquileres, permitir los AirBNB es cómplice de graves consecuencias. Es imperativo que los miembros de todos los ayuntamientos dejen de legalizar estos sin techo, cuyos autores «indirectos» rara vez son cuestionados.

Ya sea usted inquilino, propietario o miembro de un comité de vivienda, ¡intervenga! Exija la ilegalidad de desahuciar a un residente en beneficio de especuladores y turistas.

(1) https://www.journaldemontreal.com/2022/02/12/142-quebecois-morts-de-froids
(2) https://journalmetro.com/actualites/national/2344974/airbnb-retire-31-100-logements-du-parc-locatif-au-canada-selon-une-etude
(3) https://journalmetro.com/actualites/montreal/2352782/hochelaga-maisonneuve-contrer-residences-tourisme-illegales
(4) https://www.lesmaisons.co/trucs-et-astuces/un-homme-age-meurt-apres-avoir-ete-evince-de-son-appartement-a-montreal

Maryse Laurence Lewis https://www.mondialisation.ca/canada-les-sans-abris-touristes-involontaires-dans-leur-propre-ville/5675134

Extinción Rebelión: una secta verde en plena bancarrota

La antigua portavoz de la secta Extinción Rebelión, Zion Lights, es conocida en Reino Unido desde hace años por sus apariciones en la televisión en defensa de las posiciones típicas de los seudoecologistas. Si para 2025 no dejamos de utilizar combustibles fósiles, sostuvo en una entrevista, morirán “miles de millones de personas” a causa del cambio climático.

Su fama creció gracias al apoyo que los medios de comunicación han prestado en el mundo entero a las estrafalarias puestas en escena de Extinción Rebelión con ketchup en museos emblemáticos. Ahora Lights denuncia una estrategia de comunicación poco científica o demasiado orientada hacia las emociones, como cuando le aconsejaron que llorara en televisión para que los telespectadores reaccionaran.

“Nos dijeron que meditáramos para conectar con un poder superior y que luego compartiéramos nuestros sentimientos”, explica. Roger Hallam, el dirigente histórico de la secta, se autodenomina “profeta”. Los periodistas siempre le preguntan a Lights si Extinción Rebelión era una secta y ella lo negaba. “Pero de hecho lo es”, dice ahora.

En Extinción Rebelión el componente ideológico de la seudoecología es muy evidente: la humanidad está destruyendo el planeta y va hacia el fin del mundo. “La sexta extinción masiva ya está en marcha”, asegura National Geographic (*). Es la típica concepción luterana con ropajes seudocientíficos.

Como toda secta, Extinción Rebelión señala a los culpables para que purguen sus pecados, pero en lugar de rezar plegarias, con acciones para las cámaras de la televisión.

Lights ha abandonado el barco a tiempo porque la secta vivía malos tiempos por una declaración equívoca de su fundador, Roger Hallam, sobre el holocausto. Con la Iglesia hemos topado. Son palabras mayores.

Expulsado de su propia secta, Hallam ha creado otra, Just Stop Oil. Por su parte, Lights se ha unido a un grupo partidario de la energía nuclear: Environmental Progress. Para salvar el planeta hay que volver a la energía realmente limpia: la nuclear.

(*) https://www.nationalgeographic.com.es/naturaleza/actualidad/tierra-esta-las-puertas-sexta-extincion-masiva-vertebrados_11723

Una descarbonización de baja intensidad para Europa

Las etiquetas verdes y de cualquier otro color se quitan y ponen según las necesidades de cada momento, por decreto del gobierno o de la Comisión Europea. La energía nuclear ya ha logrado esa etiqueta y el hidróegeno va detrás.

El martes de la semana que viene lo van a discutir la Comisión Europea, el Consejo Europeo y el Parlamento Europeo. Las presiones arrecian para definir lo sostenible, lo limpio y lo renovable de lo que no lo es. Miles de millones de euros están en juego.

La directiva europea sobre energías “renovables” excluye de su etiqueta al hidrógeno “bajo en carbono”, que se produce a partir de la energía nuclear y varios países europeos no están de acuerdo porque en tal caso no se alcanzarán los objetivos de descarbonización de la Agenda 2030, al menos dentro del plazo.

El miércoles Rumanía, Bulgaria, Polonia, Francia, Eslovenia, Croacia, Eslovaquia, Hungría y la República Checa enviaron una carta a la Comisión Europea en favor de la integración del hidrógeno en la etiqueta verde.

El hidrógeno “bajo en carbono” refuerza la legitimación de la energía nuclear, por lo que el movimiento seudoecologista acaba al otro extremo de su punto de partida. Por ejemplo, Bélgica estudia prolongar la vida útil de otros tres reactores nucleares más allá de 2025.

Si se excluye al hidrógeno “bajo en carbono” se frenaría el despliegue del hidrógeno, dicen los países firmantes de la carta, lo que conduciría a mayores costes de producción y, por lo tanto, reduciría la competitividad de la industria europea en los mercados mundiales.

El hidrógeno “bajo en carbono” permitiría descarbonizar “sectores difíciles de descarbonizar”, como el acero o el aluminio, y generaría nuevas dependencias en Europa.

La carta se presentó al día siguiente del anuncio del plan industrial ecológico de la Unión Europea para una industria descarbonizada y pocos días después de un acuerdo sellado entre Francia y Alemania en un Consejo de Ministros conjunto celebrado en París.

El dúo franco-alemán es partidario de incluir el hidrógeno “bajo en carbono” en los objetivos de descarbonización de la Unión Europea. Sería una descarbonización de baja intensidad.

Del mismo modo, la declaración conjunta franco-española del 19 de enero, adoptada en la cumbre de Barcelona, reconoce el hidrógeno como energía “limpia”. Sin embargo, ni Alemania ni España han firmado la carta dirigida a la Comisión, por lo que los partidarios del hidrógeno “bajo en carbono” están preocupados.

“Sería incomprensible que España y Alemania adoptaran posiciones diferentes ante Bruselas e incumplieran sus compromisos”, explica la ministra francesa de Transición Energética, Agnes Pannier-Runacher.

“El tema subirá sin duda con mucha fuerza”, dicen en París. “Los nueve países firmantes forman una minoría de bloqueo potencial en Bruselas”.

Holanda prohíbe las explotaciones ganaderas por motivos ‘ecológicos’

En 2019 el Consejo Superior holandés, la máxima autoridad judicial del país, dictaminó que un plan de 2015 para permitir nuevas emisiones de nitrógeno mediante la exigencia de compensaciones, no cumplía con los límites acordados por la Unión Europea.

La decisión del Alto Consejo daba la razón una demanda interpuesta en 2016 por los seudoecologistas holandeses ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Los demandantes alegaban que el gobierno no había protegido las más de 200 zonas Natura 2000 de la Unión Europea de las emisiones de nitrógeno (1).

El Consejo Superior paralizó casi todos los permisos para nuevas explotaciones, incluidas las ampliaciones de cabañas ya existentes. Desde entonces, los ganaderos han emprendido una batalla judicial con el gobierno, que ha tenido su extensión en las calles y carreteras del país, donde se han convocado numerosas movilizaciones.

Países Bajos es el mayor exportador de carne de la Unión Europea (2) y, si las decisiones prosperan, como parece, miles de ganeros tendrán que abandonar su medio de vida.

En junio el gobierno presentó un plan para reducir “drásticamente” el número de animales criados en el país en más de 35 millones para cumplir con la Agenda 2030. El plan prevé pagar a algunos ganaderos holandeses para que se trasladen o abandonen el sector, y ayudar a otros a cambiar a métodos de ganadería más extensivos (en lugar de intensivos), con menos animales y más tierra” (3).

La aberración seudoecologista está alcanzando cotas dignas de un consultorio siquiátrico. El Ayuntamiento de Haarlem ha prohibido los anuncios de carne para “luchar contra el cambio climático”.

Es extraño que este tipo de políticas se traten de implementar en un país como Holanda. ¿Cómo es posible que haya 200 zonas protegidas en un país tan minúsculo?

Los “expertos” dicen que el estiércol del ganado se aprovecha para abonar los cultivos agrícolas, lo que contamina el suelo y acaba en zonas protegidas, como Natura 2000. Es un caso más de que el ser humano perjudica la naturaleza, que deberíamos conservar tal cual.

Pero los “expertos” no parecen enterarse de que si en Países Bajo el ser humano no hubiera puesto diques al mar, no existirían la mayor parte de los cultivos, ni del ganado, ni tampoco los 200 parques naturales que hay en el país. Lo más “natural” es que esos parques “naturales” estuvieran en el fondo del mar.

Pero lo peor es que esta aberración es contagiosa. Unos meses más tarde los estudiantes de una universidad pública de Escocia votaron a favor de prohibir la venta de carne en el campus por la misma razón.

Cada vez más estudios seudocientíficos piden que los alimentos que contienen carne roja incorporen una advertencia climática (4), algo parecido a los mensajes en los paquetes de tabaco: “fumar perjudica gravemente su salud”.

El diario The Guardian sugiere que los agricultores estadounidenses podrían correr la misma suerte que los holandeses, y no vacila en dar explicaciones absolutamente estúpidas: “¿Hemos alcanzado el ‘pico de la carne’ como el pico del petróleo: tanto ganado, tanta contaminación local, que el único futuro sostenible está en la reducción?” Estados Unidos, el mayor productor de carne de vacuno del mundo, también tendrá que responder pronto” a esa pregunta, concluye el periódico (5).

A la tonteoría del “pico del petróleo” se le suma ahora la del “pico del ganado”.

(1) https://www.science.org/content/article/nitrogen-crisis-jam-packed-livestock-operations-has-paralyzed-dutch-economy
(2) https://www.cbs.nl/en-gb/news/2021/25/the-netherlands-is-the-eu-s-largest-meat-exporter
(3) https://www.theguardian.com/environment/2021/dec/15/netherlands-announces-25bn-plan-to-radically-reduce-livestock-numbers
(4) https://reason.com/2022/09/24/in-purported-global-first-dutch-city-bans-meat-ads/
(5) https://www.theguardian.com/environment/2023/jan/16/netherlands-european-union-regulations-livestock

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