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Categoría: Corrupción (página 2 de 12)

El crimen organizado corrompe a la policía, los jueces y los carceleros franceses

Un informe interno expone la corrupción que alcanza a la policía, los jueces y las prisiones francesas por los narcotraficantes, con filtraciones de archivos y sobornos. Jueces, guardias y funcionarios están en el punto de mira. Un magistrado corso es sospechoso de tráfico de influencias.

El informe, elaborado en diciembre del año pasado, revela la infiltración masiva del crimen organizado en los sistemas policial, judicial y penitenciario.

Un policía anónimo, que aparece en el documental “Policía, Justicia: ¿Dónde están los nuevos delincuentes?”, confiesa haber proporcionado información a narcotraficantes en investigaciones por 2.000 euros al mes, sin dejar rastro gracias a chips y cambios de teléfono, afirmando ser intocable.

El caso ilustra una situación más extendida. Según la Oficina Central de Lucha contra la Corrupción y los Delitos Financieros y Fiscales, la policía está sometida al poder financiero de los delincuentes. Venden datos confidenciales a través de Telegram, con acceso a archivos (TAJ, FPR) por 50 euros, como en varias condenados del año pasado.

El informe de 152 páginas detalla que los móviles profesionales Neo, muy extendidos desde 2016, facilitan las filtraciones, trivializando el intercambio de información sensible entre las nuevas generaciones de policías. Las investigaciones por robo de archivos se han triplicado (27 en 2020 frente a 93 en 2023), y un archivo se vende por entre 300 y 500 euros, según la Oficina Antidrogas.

Más allá de la policía, los carceleros están especialmente involucrados, recibiendo entre 500 y 2.000 euros por introducir teléfonos o drogas, a menudo bajo presión social o económica, para pagar ajustes de cuentas.

Algunos secretarios judiciales han alterado expedientes bajo coacción, y los demás secretarios judiciales también son objetivos prioritarios, y sus “errores procesales” alimentan las sospechas.

El caso excepcional de Helene Gerhards, magistrada acusada el año pasado por tráfico de influencias en Córcega, demuestra que ni siquiera los jueces se salvan. Son sospechosos de favorecer a Johann Carta a cambio de trabajo no declarado.

La Oficina Central de Lucha contra la Corrupción advierte de la insuficiente detección de las infiltraciones vinculadas al narcotráfico, que requiere un enfoque metódico ante las sofisticadas redes que utilizan intermediarios y se centran en la vulnerabilidad de los funcionarios.

Este escándalo pone de manifiesto un desafío estructural para las instituciones soberanas, en un contexto en el que el crimen organizado se adapta a las herramientas digitales.

La familia Trump obtiene criptomonedas y Emiratos Árabes Unidos obtiene chips

Un reportaje del New York Times destapa el lucrativa negocio entre la empresa de criptomonedas de la familia Trump y Emiratos Árabes Unidos. Los primeros obtienen criptomonedas y los segundos obtienen chips inteligencia artificial (*).

La diplomacia deja tiempo libre para los negocios privados. Este verano Steve Witkoff, enviado de Trump a Oriente Medio, visitó la costa de Cerdeña, un tramo del mar Mediterráneo repleto de yates de lujo.

En una de esas embarcaciones, Witkoff se reunió con un miembro de la familia gobernante de Emiratos Árabes Unidos: el jeque Tahnoon bin Zayed Al Nahyan, que controla 1,5 billones de dólares del fondo soberano emiratí.

En los últimos meses, Witkoff y Tahnoon se habían convertido en aliados diplomáticos y socios comerciales. En el centro de sus relaciones se encuentran dos acuerdos multimillonarios. Uno involucraba una empresa de criptomonedas fundada por las familias Witkoff y Trump, que benefició económicamente a ambos. El otro involucraba la venta de valiosos chips informáticos que benefició a Emiratos.

En mayo, el hijo de Witkoff, Zach, anunció el primero de los acuerdos en una conferencia en Dubai. Una de las empresas del fondo del jeque depositaría 2.000 millones de dólares en World Liberty Financial, una empresa emergente de criptomonedas fundada por los Witkoff y la familia Trump.

Dos semanas después, la Casa Blanca acordó permitir a Emiratos Árabes Unidos el acceso a cientos de miles de los chips informáticos más avanzados y cotizados del mundo, una herramienta crucial en la pujante carrera por dominar la inteligencia artificial. Muchos de los chips irían a G42, una empresa tecnológica controlada por el jeque.

En las negociaciones participó David Sacks, un especulador con una larga trayectoria. Tiene un pie en la Casa Blanca, otro en la industria tecnológica y las manos en Oriente Medio.

El jeque Tahnoon, miembro de la realeza emiratí a cargo del fondo soberano, invierte 2.000 millones de dólares en Binance, una plataforma de intercambio de criptomonedas, utilizando monedas digitales para asegurarse el acceso a los codiciados chips de inteligencia artificiales en un acuerdo con World Liberty Financial.

(*) https://www.nytimes.com/2025/09/15/us/politics/trump-uae-chips-witkoff-world-liberty.html

El ‘mejor amigo’ de Epstein desestabiliza al gobierno británico

El gobierno de Keir Starmer soporta el ritmo de un escándalo a la semana. El último ha supuesto una verdadera desestabilización por la destitución del embajador británico en Estados Unidos, Peter Mandelson, el “mejor amigo” de Epstein.

Mandelson había seguido escribiéndose con el proxeneta tras su condena, según revela un periódico británico, lo que precipitó la caída del fontanero del laborismo, el hombre oscuro que participó en todas las maniobras sucias del partido.

El 5 de septiembre, el primer ministro británico perdió a su segunda al mando, Angela Rayner, por una declaración de impuestos “inexacta”.

Starmer destituyó a Mandelson del puesto más prestigioso de la diplomacia británica, la embajada en Washington, tras aparecer dentro de la lista de amistades de Epstein, que ahora es un goteo de la peor escoria de la política occidental.

Mandelson es un peso pesado en el mundillo político británico, ministro de Tony Blair y antiguo comisario europeo. Era el hombre al que Starmer había encargado la mejora de los vínculos con la Casa Blanca.

Su amistad con Epstein era bien conocida, pero no la intimidad de su vínculo, pero la controversia repuntó después de que el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes publicara una nota de 10 páginas escrita en 2003 en la que el diplomático describía a Epstein como su “mejor amigo”.

En una entrevista con The Sun al día siguiente, el británico advirtió que probablemente se aparecerían más detalles.

Mandelson nació entre la flor y nata del partido laborista. Su abuelo fue Herbert Morrison, ministro del gobierno de Clement Attlee en 1945. Comenzó a trabajar para los laboristas en el peor momento, en la década de los ochenta, cuando el partido sufrió sucesivas derrotas ante Margaret Thatcher.

En 1994 jugó un papel fundamental para lograr que Tony Blair fuera elegido como dirigente del partido. Por sus chanchullos Mandelson fue calificado como el “Principe de las Tinieblas” del laborismo (*).

En 1998 se vio obligado a la primera de sus dimisiones del gobierno cuando se reveló que había recibido un préstamo secreto de 373.000 libras de otros ministro de su mismo gobierno.

Menos de un año después volvió a asumir el cargo de secretario de Irlanda del norte, poco después de la firma de los acuerdos con el IRA. Permaneció en el cargo hasta enero de 2001, cuando tuvo que dimitir por otro chanchullo.

Mandelson y Trump también han tenido una estrecha relación desde que el presidente regresó al cargo en enero. El diplomático también fue elogiado por asegurar el primer acuerdo comercial con Estados Unidos en medio de la guerra tarifaria emprendida por Trump.

(*) https://www.ft.com/content/085e20be-0e98-4c9b-8db7-ed52ea279575

Los vínculos del clan Maxwell con el espionaje estadounidense e israelí

Crecen los rumores de que Ghislaine Maxwell podría ser pronto amnistiada. A pesar de hacer campaña electoral con la promesa de publicar los archivos de Epstein, cada vez hay más indicios de que el gobierno de Trump está madurando el indulto presidencial para la proxeneta de la alta sociedad.

El mes pasado Trump se negó repetidamente a descartar un indulto. Pocos días después, Maxwell fue trasladada a una cárcel de mínima seguridad en Bryan, Texas, una práctica muy inusual. En general, ni las mujeres condenadas por delitos sexuales ni las condenadas a más de 10 años de cárcel pueden ser trasladadas a ese tipo de centros.

La decisión de reubicar a Maxwell se produjo después de que alguien filtrara pruebas que vinculaban a Trump con Epstein. Incluía una tarjeta de cumpleaños que Trump envió a Epstein, con una mujer desnuda dibujada a mano, acompañada por el texto “Feliz cumpleaños”.

Durante años, Maxwell ayudó a su compañero Jeffrey Epstein en la trata y violación de niñas y mujeres jóvenes, creando una gigantesca red de crímenes sexuales. Los clientes de Epstein incluían a multimillonarios, científicos, famosos y políticos, incluido Trump, a quien consideraba su amigo más cercano.

En 2021, dos años después de la misteriosa muerte de Epstein en una prisión de Manhattan, Maxwell fue condenada por tráfico sexual de menores a 20 años de prisión.

La noticia de que Trump podría liberar pronto a una criminal tan infame envió ondas de choque a través de su base y atrajo acusaciones de corrupción. ¿Hay alguna razón para perdonar a Ghislaine Maxwell, excepto para comprar su silencio? Tim Hogan, asesor del Comité Nacional Demócrata, denunció un encubrimiento del gobierno en tiempo real. El FBI de Trump, dirigido por el fiel Kash Patel, borró el nombre de Trump de los archivos de Epstein, que aún no se han publicado.

Robert Maxwell: magnate de los medios y espía israelí

Aunque muchos de los crímenes de Ghislaine Maxwell han salido a la luz, menos conocidos son sus conexiones con los estados de seguridad nacional de Estados Unidos e Israel. Los principales de ellos son los de su padre, el barón mediático y empresario tecnológico, Robert Maxwell.

Un refugiado judío que huía de la ocupación de Hitler de su Checoslovaquia natal, Maxwell luchó por Gran Bretaña contra Alemania. Después de la Segunda Guerra Mundial, utilizó sus conexiones checas para ayudar a canalizar las armas al naciente Estado de Israel, que ayudaron a ganar la guerra de 1948 y llevar a cabo la Nakba, la limpieza étnica de casi 800.000 palestinos.

Maxwell fue reclutado por primera vez por la inteligencia israelí en la década de los sesenta y comenzó a comprar empresas tecnológicas israelíes. Israel utilizó esas empresas y sus aplicaciones informáticas para llevar a cabo operaciones clandestinas en todo el mundo.

Maxwell acumuló un vasto imperio empresarial de 350 empresas, que empleaba a 16.000 personas. Era dueño de una serie de periódicos, incluyendo The New York Daily News, Britain’s Daily Mirror y Maariv de Israel, además de algunas de las editoriales científicas más influyentes del mundo.

Con el poder empresarial llega el poder político

En 1964 fue elegido para el parlamento de Reino Unido y entre sus amigos más cercanos estuvieron el secretario de Estado, Henry Kissinger, y el dirigente soviético Mijail Gorbachov.

Usó su influencia para promover los intereses israelíes, vendiendo aplicaciones de recolección de inteligencia israelí a Rusia, Estados Unidos, Reino Unido y muchos otros países. Las aplicaciones incluían una puerta trasera secreta israelí que permitía al Mosad aprovechar la información clasificada recopilada por gobiernos y centrales de inteligencia de todo el mundo.

Al tiempo que ampliaba sus redes de espionaje, Israel desarrollaba un programa secreto de armas nucleares, que fue denunciado por Mordechai Vanunu. En 1986 filtró las pruebas a la prensa británica. A su vez Maxwell informó sobre Vanunu a la embajada de Israel en Londres, lo que permitió que el Mosad le encarcelara.

La muerte de Maxwell también estuvo rodeada de misterio. En 1991 su cuerpo sin vida fue encontrado en Canarias, en lo que se calificó como un extraño “accidente”: el magnate se había caído de su yate y se ahogó.

Funeral de estado en Tel Aviv

Los rumores de que durante décadas Maxwell había estado actuando como espía israelí fueron casi confirmados por el lujoso funeral de estado que recibió en Jerusalén. Su cuerpo fue enterrado en el Monte de los Olivos, uno de los sitios más sagrados del judaísmo, el lugar del que se dice que Jesús ascendió al cielo.

Prácticamente la totalidad de la alta sociedad israelí, tanto del gobierno como de la oposición, asistieron al evento, incluyendo no menos de seis jefes vivos de organizaciones de inteligencia israelíes. El propio presidente Chaim Herzog pronunció una elegía. En el acto también habló el Primer Ministro Isaak Shamir, quien declaró que Maxwell ha hecho más por Israel de lo que se puede reconocer.

En Reino Unido, sin embargo, se le recuerda con menos cariño. Hombre con una reputación temible, Maxwell gobernó su negocio mediático con un puño de hierro, en una vena similar a Rupert Murdoch, otro magnate de los medios con vínculos estrechos con Israel. Después de su muerte, trascendió que había robado más de 500 millones de dólares de un fondo de pensiones para rescatar a otras empresas fallidas de su holding, dejando en la ruina a los planes de pensiones de los trabajadores. “Fue el ladrón más grande de la historia criminal británica”, comentó el periódico The Scotsman en 2001.

Isabel Maxwell: la mujer de Israel en Silicon Valley

Isabel Maxwell, la hermana mayor de Ghislaine, logró obtener una copia de la biografía que escribieron Gordon Thomas y Martin Dillon sobre su padre (*). Inmediatamente voló a Israel, donde se lo mostró a un amigo de la familia y al subdirector del Mosad, David Kimche.

Isabel ha disfrutado de una larga y exitosa carrera en la industria tecnológica. En 1992, junto con su hermana gemela, Christine, fundó una empresa que desarrolló uno de los primeros motores de búsqueda de internet: Magellan. Sin embargo, después del escándalo del fondo de pensiones, ella y sus hermanos vendieron el buscador a Excite, obteniendo enormes beneficios.

Como señaló Haaretz en 2001, Isabel dedicó su vida a promover los intereses de Israel en Silicon Valley, una embajadora clave para los sionistas en el mundo tecnológico. Creó un nicho que sirvió de enlace entre las empresas israelíes en las etapas iniciales de su desarrollo y los inversores estadounidenses. Al mismo tiempo, ayudó a las empresas estadounidenses interesadas en abrir centros de desarrollo en Israel.

Israel es la fuente de gran parte de las herramientas de espionaje e intrusión más controvertidas, usadas por gobiernos represivos de todo el mundo para vigilar, acosar e incluso matar a los opositores políticos. Esto incluye la aplicación Pegasus, utilizado por el gobierno de Arabia Saudí para rastrear al periodista del Washington Post, Jamal Khashoggi, antes de asesinarlo en Turquía.

Isabel se apoyó en las conexiones políticas de su padre, lo que incluye el desarrollo de lazos íntimos con numerosos dirigentes israelíes, incluyendo a Ehud Olmert y Ehud Barak, uno de los socios más cercanos de Epstein.

Durante la década de 2000, fue una participante habitual en la Conferencia de Herzliya, una reunión anual a puerta cerrada de los funcionarios políticos, de seguridad y de inteligencia más altos de Occidente, además de ser una pionera de la tecnología en el Foro Económico Mundial.

También fue incluida en la junta del Centro para la Paz y la Innovación de Simon Peres, financiado por el gobierno israelí, y en el American Friends of the Isaak Rabin Center for Israel Studies, dos organizaciones estrechamente asociadas con ambos primeros ministros israelíes.

En 2001 se convirtió en la dirigente de iCognito, una tecnología que tenía por objeto mantener a los niños seguros en línea, al mismo tiemo que su hermana traficaba y abusaba de ellos.

En 1997 fue nombrada presidenta de la empresa israelí de seguridad tecnológica, Commtouch. Gracias a sus conexiones, la empresa aseguró la inversión de muchos de los especuladores más prominentes de Silicon Valley, incluyendo Bill Gates, un socio cercano de la familia Maxwell, y el propio Epstein.

El ‘antiterrorismo’ de la hermana gemela, Christine Maxwell

La hermana gemela de Isabels, Christine, era una veterana de las industrias editorial y tecnológica y fundó la empresa de análisis de datos Chiliad. Ayudó a supervisar la producción de una base de datos masiva de “antiterrorismo” que la empresa vendió al FBI durante el apogeo de la “Guerra contra el Terrorismo”. La aplicación ayudó al gobierno de Bush a reprimir a los estadounidenses musulmanes y a derribar las libertades civiles internas a raíz del 11 de septiembre, consagrada en la Ley Patriot. Hoy día es la cabecilla y cofundadora de otra empresa de bases de datos: Techtonic Insight.

Al igual que su hermana y su padre, Christine tiene una estrecha relación con Israel. Es becaria del Instituto para el Estudio del Antisemitismo Mundial y la Política (ISGAP), que aprovecha las nuevas tecnologías para combatir el “antisemitismo contemporáneo” y mantener la relevancia del “holocausto” en este siglo.

El ISGAP está en manos de la inteligencia israelí. Forman parte de la dirección Natan Sharansky, antiguo ministro de Interior y Viceprimer Ministro de Israel, entre otros cargos. También Alan Dershowitz, el abogado de Epsteins, forma parte de la dirección.

El Instituto fue un protagonista clave en la decisión del gobierno de Estados Unidos de reprimir las protestas del año pasado en las universidades de todo el país. También fabricó bulos que vinculaban a los dirigentes estudiantiles con “organizaciones terroristas extranjeras”.

Continuamente el ISGAP advierte sobre la “influencia extranjera” en las universidades estadounidenses, amañando informes y convocando seminarios para denunciar yb supuesto estrangulamiento del sistema de educación superior de Estados Unidos por Qatar, vinculándolo con el creciente sentimiento antisionista entre los jóvenes de Estados Unidos.

Sin embargo, si el ISGAP deseara investigar las operaciones de influencia de los gobiernos extranjeros, no tendría que mirar lejos, ya que sus propios fondos provienen abrumadoramente de una sola fuente: Israel. En 2018, una investigación encontró que el Ministerio de Asuntos Estratégicos de Israel (entonces encabezado por el general Vaknin-Gil) canalizó 445,000 dólares al ISGAP, una suma que representa casi el 80 por cien de sus ingresos totales para ese año. ISGAP no reveló esa información ni a la población ni al gobierno federal.

En el apogeo de la preocupación por la injerencia extranjera en la política estadounidense, la noticia apenas se difundió. Desde entonces, el gobierno israelí ha seguido financiando al grupo con millones de dólares. En 2019, por ejemplo, aprobó una subvención de más de 1,3 millones de dólares a la ISGAP. Así, en su papel de becaria en la organización, Christine Maxwell es la beneficiaria directa del dinero en efectivo del gobierno israelí.

La tercera generación de los Maxwell trabajan dentro del gobierno de Estados Unidos

Mientras que las hijas de Robert Maxwell estaban cerca del poder, algunas de la tercera generación de la saga han ocupado posiciones dentro del propio gobierno de Estados Unidos. Poco después de graduarse de la universidad, Alex Djerassi, hijo de Isabel Maxwell, fue contratado por Hillary Clinton en su campaña presidencial de 2007-2008. Redactó resúmenes, reuniones informativas y documentos de política para el equipo de Clinton y ayudó a prepararla para más de 20 debates.

Las familias Clinton y Maxwell están estrechamente entrelazadas. Ghislaine se iba de vacaciones con la hija de Hillarys, Chelsea, y apareció en su boda. Tanto ella como Epstein fueron invitados varias veces a la Casa Blanca por los Clinton. Mucho después de que Epstein fuera encarcelado, el presidente Bill Clinton invitó a Ghislaine a una cena íntima con él en un exclusivo restaurante de Los Ángeles.

Aunque fracasó en su intento por llegar a la Casa Blanca, Hillary Clinton fue secretaria de Estado con Obama, y una de sus primeras acciones fue nombrar a Djerassi para su equipo. Se convirtió en Jefe de Gabinete en la Oficina del Subsecretario de Estado, Oficina de Asuntos del Cercano Oriente. Se especializó en desarrollar la política de Estados Unidos hacia Israel e Irán, aunque también trabajó en la ocupación estadounidense de Irak, y acompañó a Clinton en visitas a Israel y al mundo árabe.

Mientras estuvo en el Departamento de Estado, fue representante del gobierno de Estados Unidos ante las Conferencias Amigos de Libia y Amigos del Pueblo Sirio, dos organizaciones que trabajaban para el derrocamiento de ambos gobiernos, y su reemplazo por regímenes amistosos con Estados Unidos. Washington consiguió lo que quería. En 2011 el dirigente libio Gadafi derrocado, asesinado y reemplazado por caudillos islamistas, y en diciembre del año pasado Bashar al Asad huyó a Rusia y fue reemplazado por el fundador de Al Qaeda en Siria, Ahmad Al Sharaa.

Más tarde Djerassi pasó a formar parte del Carnegie Endowment for Peace, especializándose de nuevo en la política de Oriente Medio. Su biografía señala que trabajaba en la democratización y la sociedad civil en el mundo árabe, las revueltas árabes y la paz israelo-palestina. Hoy trabaja en Silicon Valley.

Mientras que las fortunas de Djerassi estaban ligadas a la facción Clinton del Partido Demócrata, en 2008 su primo Xavier Malina (hijo de Christine Maxwells) respaldó al caballo ganador: el dúo Obama-Biden. Por su buen trabajo fue recompensado con un puesto en la Casa Blanca, donde se convirtió en asistente de personal en la Oficina Ejecutiva del Presidente.

Al igual que su primo, una vez que su tiempo en el cargo terminó, Malina también se aseguró un puesto en el Carnegie Endowment for Peace antes de emprender una carrera en el mundo de la tecnología, trabajando durante muchos años en Google en el Área de la Bahía. Actualmente trabaja para Disney.

De la bancarrota a la ‘lucha contra el terrorismo’

El clan Maxwell es de los más influyentes en la política estadounidense e israelí. Sin embargo, los hermanos Ian y Kevin también tienen un considerable dominio sobre los asuntos en su Gran Bretaña natal. Aunque fueron absueltos de los cargos por acusaciones generalizadas de que ayudaron a su padre, Robert, a saquear el fondo de pensiones de sus trabajadores, los hermanos mantuvieron un perfil bajo durante muchos años. Kevin, en particular, era conocido por poco más que por sus deudas, que superan el medio billón de dólares.

Sin embargo, en 2018 fundaron “Combatir el Terrorismo Yihadista y el Extremismo” (CoJiT), un polémico equipo que presionaba por un planteamiento mucho más invasivo y de mano dura contra el islam radical. Su objetivo oficial era jugar un papel de catalizador de los debates nacionales y responder a las preguntas difíciles que surgen del tema. Su intención real era presionar para una vigilancia aún más amplia sobre los colectivos musulmanes.

En Gran Bretaña, CoJiT fue una organización muy influyente. Su junta editorial y colaboradores forman parte de los altos funcionarios del estado. Entre los individuos que participaron en su conferencia inaugural en Londres en 2018 se encontraban Sara Khan, la comisionada principal del gobierno para combatir el extremismo, y Jonathan Evans, el antiguo director del MI5, la central de inteligencia interna de Gran Bretaña.

Como tantos proyectos de Maxwell, CoJiT parece haber quedado paralizado. La organización no ha actualizado su página web ni ha publicado nada en sus redes sociales desde 2022. En los últimos años los hermanos han tenido otras prioridades, llevando la campaña para liberar a su hermana Ghislaine de la cárcel, insistiendo en que es totalmente inocente.

Sin embargo, parece que Kevin sigue la estela familiar: no ha pagado a sus abogados. En 2022 lo demandaron, para cobrar una factura de casi 900.000 dólares.

Epstein quema los dedos

Durante años Ghislaine Maxwell y Jeffrey Epstein dirigieron una red de tráfico sexual que explotó a cientos de chicas y mujeres jóvenes. Estaban conectados con vastas redes de las élites mundiales, incluyendo multimillonarios, empresarios, realeza, académicos y dirigentes extranjeros, entre sus conocidos más cercanos, lo que llevó a intensas especulaciones sobre el alcance de su participación en sus muchos crímenes.

Todavía no está claro en qué momento Epstein se reunió por primera vez con los Maxwell. Algunos dicen que fue reclutado para la inteligencia israelí por Robert Maxwell. Otros afirman que la relación sólo comenzó después de la muerte de Robert, cuando salvó a la familia de la penuria después de sus problemas financieros.

Tal vez los dos individuos más poderosos en el círculo de confianza de Epstein fueron Bill Clinton y Trump. El primero ya tiene manchado su nombre como violador. Es conocido por haber viajado 17 veces en el jet privado de Epstein, el Lolita Express, y fue acusado por la víctima de Epstein, Virginia Giuffre, de visitar la residencia privada del Caribe, donde tuvieron lugar muchos de los peores crímenes sexuales.

Al igual que Clinton, Trump voló en el Lolita Express. Epstein asistió a su boda con Marla Maples en 1993 y afirmó haberle presentado a su tercera esposa, Melania. Los lazos de Epstein incriminan a todo el espectro político.

Los vínculos de Epstein con el espionaje

Los vínculos de Epstein con la inteligencia es algo que se ha especulado abiertamente en los medios de comunicación durante décadas, incluso años antes de que se hiciera pública cualquier denuncia en su contra. A lo largo de la década de los noventa, se jactó abiertamente de trabajar tanto para la CIA como para el Mosad.

En 2014 se reunió tres veces con el subsecretario de Estado William Burns, que sería nombrado luego director de la CIA. Sin embargo, fue mucho más cercano a Ehud Barak, Primer Ministro israelí, Ministro de Relaciones Exteriores, y el Ministro de Defensa. Sólo entre 2013 y 2017 Barak viajó a Nueva York al menos 30 veces para reunirse con el proxeneta, llegando a veces a su mansión de Manhattan de incógnito o usando una máscara para ocultar su identidad.

Las conexiones de Epstein con la inteligencia israelí son conocidas. Una novia anterior y víctima suya, referida en documentos judiciales como Jane Doe 200 para ocultar su identidad, testificó que Epstein se jactaba de ser una agente del Mosad y que, después de violarla, no pudo acudir a la policía porque su posición como espía la hizo temer por su vida.

“Doe creía genuinamente que cualquier reportaje de la violación por lo que ella creía que era un agente del Mossad con conexiones únicas en el mundo resultaría en lesiones corporales significativas o muerte a ella”, dice la presentación del tribunal.

Ari Ben-Menashe, un alto funcionario de la Dirección de Inteligencia Militar de Israel, afirmó que Epstein era un espía y que él y Ghislaine Maxwell estaban poniendo un cebo en nombre de Israel. Cuatro fuentes dijeron a Rolling Stone que Epstein había trabajado directamente con el gobierno israelí.

Sin embargo, a diferencia de gran parte de la familia Maxwell, sus conexiones con la inteligencia israelí se basan en gran medida en testimonios y relatos no verificados. Su único viaje al país fue en abril de 2008, justo antes de su sentencia, una medida que despertó temores de que buscara refugio allí.

Sea como sea, es indiscutible que la familia Maxwell mantiene amplias conexiones con el poder estatal estadounidense, británico e israelí. También está fuera de toda duda que si la historia completa de sus actividades llegara al público, incriminaría a un número significativo de las personas y organizaciones más poderosas del mundo. Quizás por eso Trump, en poco tiempo, ha pasado de prometer abrir los archivos de Epstein a amnistiar a Maxwell.

—Alan MacLeod https://www.mintpressnews.com/maxwell-family-epstein-mossad-cia/290379/

El Congreso cita a declarar a Bill y Hillary Clinton en relación con los archivos de Epstein

Un comité del Congreso que investiga los negocios del fallecido proxeneta Jeffrey Epstein citó a declarar a Bill Clinton y a su esposa Hillary, así como a otros ocho personajes del mundillo político y empresarial de Estados Unidos.

El presidente del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, James Comer, emitió las citaciones para los Clinton y otros ocho testigos más.

El comité busca información sobre la historia de Epstein, después de que Trump decidiera no publicar más archivos sobre el depredador sexual y de que el FBI los manipulara para borrar los nombres de personajes de la alta sociedad estadounidense.

La manipulación es de tal calibre que el comité también ha citado al propio Departamento de Justicia que se encargó de la custodia de los archivos de Epstein durante los gobiernos de Obama, Trump y Biden.

También están los fiscales Merrick Garland, Jeff Sessions y William Barr, así como los cabecillas del FBI James Comey y Robert Mueller, pero no está claro si las personas citadas por Comer finalmente comparecerán ante el comité y, si lo hacen, si testificarán públicamente.

La actual fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, anunció que el Departamento de Justicia había revisado los archivos de Epstein y no había encontrado evidencias de su “lista de clientes”. También dijo que las pruebas demuestran que Epstein se suicidó en la cárcel y que el gobierno no publicaría sus archivos.

Pero si no existe ninguna “lista de clientes”, no parece que haya motivos para mantener ocultos los archivos de Epstein.

Los nombres y apellidos del libro negro de Epstein (y 4)

Trump también adquirió una participación mayoritaria en Resorts International, una empresa pantalla vinculada a la CIA y la mafia, anteriormente conocida como Mary Carter Paint. Briatore afirma haberle presentado Benetton a Trump “porque estaba seguro de que podríamos hacer algo juntos”.

Tras organizar la reunión, Trump le ofreció a Briatore un trabajo y estuvo a punto de rechazar una oferta de Benetton para aumentar su participación en la escudería de Fórmula 1 debido a la oferta de Trump. La oferta estaba relacionada con el aspecto comercial del nuevo casino de Trump en Atlantic City.

La decisión de Trump de adquirir el control de Resorts International, la empresa de la CIA y la mafia, estuvo motivada en gran medida por sus esfuerzos por expandir los casinos de Resorts en Atlantic City, incluyendo el Taj Mahal, inaugurado oficialmente en 1990. Unos años más tarde, Trump atravesó importantes dificultades financieras y fue rescatado por la banca Rothschild.

Si bien ambos nunca llegaron a trabajar juntos directamente en un proyecto relacionado con casinos, finalmente colaboraron en “El Aprendiz”. En una entrevista de 2020, Briatore declaró: “Siempre he tenido una buena relación con él [con Trump] Cuando decidió emitir ‘El Aprendiz’ en Italia, quería que yo participara”.

Briatore también ha apoyado constantemente la carrera política de Trump. Durante las elecciones de 2016, elogió a su viejo amigo como un “talento incomparable” con el que el estadounidense de a pie puede identificarse más fácilmente que con los políticos de carrera. También elogió la respuesta de Trump a la pandemia, en particular la política fiscal “Going Direct” impulsada por el antiguo secretario del Tesoro de Trump, Steve Mnuchin, con la colaboración de su administrador financiero, Larry Fink.

Naomi Campbell, Diddy y Epstein

En 2001 Briatore presentó a Epstein a su novia, la modelo Naomi Campbell. Sin embargo, dado su destacado papel en los desfiles de Victoria’s Secret, es posible que se conocieran antes. La modelo celebró su 31 cumpleaños en el yate de Briatore. Las fotos de la fiesta muestran a la principal acusadora de Epstein, Virginia Giuffre, y a la cómplice más notoria de Epstein, Ghislaine Maxwell.

Giuffre falleció el pasado mes de abril.

Campbell comenzó a salir con Briatore en 1998 y la pareja salió durante cuatro años antes de separarse en 2002. Algunas fuentes describen su relación como intermitente. Durante este mismo período, Campbell también habría salido con el rapero Diddy, una relación que supuestamente tuvo lugar en 2001, poco después de que Diddy terminara su relación con Jennifer Lopez. Ese mismo año, en su número de octubre, la revista británica Vogue presentó a Diddy y Campbell en la portada con el titular “Naomi y Puff: El dúo definitivo”. Algunas fuentes afirman que salieron en 2002. Las fotos también muestran a Briatore de fiesta con Diddy a principios y mediados de la década de 2000.

Campbell voló cinco veces en el avión privado de Epstein después de conocerlo, entre 2001 y 2003. En uno de estos vuelos, estuvo acompañada del presidente Bill Clinton. Dos de estos vuelos partieron de las Islas Vírgenes.

Algunos de los vuelos que Campbell tomó en el avión de Epstein fueron a Brasil, un país donde Campbell declaró que salía a las calles a reclutar adolescentes para la industria de la moda. El Miami Herald informó en 2018 que una demanda presentada contra Epstein alegaba que utilizó la agencia internacional de modelos Mc2 de Brunel para reclutar a niñas de 13 años de Europa, Ecuador y Brasil.

No está claro si Campbell participó en esas actividades durante sus viajes a Brasil a bordo del avión de Epstein. Sin embargo, mantenía una relación sentimental con Briatore en la época en que se produjeron la mayoría de los vuelos, y Briatore es un nombre marcado en el libro negro de Epstein.

Campbell ha sido acusada de estar involucrada en el crimen de tráfico sexual que involucra a su pareja, el rapero Diddy, quien recientemente fue juzgado por delitos similares a los cometidos por Epstein. Según algunos testimonios, Diddy utilizaba a la modelo como cebo para sus víctimas.

Campbell también ha sido acusada por las víctimas de Epstein de conocer su red de tráfico sexual sin hacer nada por las víctimas. Virginia Giuffre escribió que después de la muerte de Epstein en 2019, que Naomi Campbell sabía lo que estaba sucediendo. “Me vieron en sus fiestas, me vieron en las casas de Epstein, me vieron en el avión, me vieron cortándome el pelo, me vieron en la calle, me vieron sufrir abusos. ¡Me vieron!”, escribió a principios de 2020. En otro mensaje, Giuffre afirmó: “Es imposible que [Campbell] no supiera lo que estaba pasando delante de sus ojos. Todos sabían de las acciones de Epstein y Maxwell, y no se molestaron en ocultarlo”.

Campbell también fue mencionada en la declaración de Johanna Sjoberg, otra de las mujeres que acusaron a Epstein.

En una entrevista de 2006 con The Guardian, Campbell declaró que siempre se ha sentido atraída por hombres mayores, “figuras paternas”. El reportaje añadía que a veces han sido sus novios y a veces los adoptó como padres. Campbell añadió: “Tengo a mi padre, Chris Blackwell. Mi padre, Quincy [Jones]. Tengo a Flavio [Briatore]. Y tengo a [Nelson] Mandela, mi abuelo”. Posteriormente declaró que buscaba “figuras paternas” como novios. Campbell declaró posteriormente que Flavio era su novio, pero que desde entonces se había convertido en su “mentor”.

Heidi Klum

Poco después de su ruptura con Campbell en 2002, Briatore comenzó a salir con otra habitual de las pasarelas de Victoria’s Secret, también incluida en el libro negro de Epstein, Heidi Klum, previamente asociada a Ghislaine Maxwell y al príncipe Andrés, otro conocido socio de Epstein, quienes fueron fotografiados en la fiesta de Halloween de 2000.

Maxwell también fue fotografiada con Trump y su entonces novia, Melania, quien luego se convirtió en su esposa, en el mismo evento. Entonces Melania había comenzado a salir con Trump, y Maxwell luego afirmó haberlos presentado.

Lo mismo que Campbell, Klum ha sido acusada por al menos uno de los denunciantes de Epstein de viajar en su avión. La modelo ha negado estas acusaciones. La relación de Briatore y Klum se hizo pública a principios de 2003 (aunque parece haber comenzado en 2002) y terminó en 2004. A pesar de su brevedad, la relación fue pasto de la prensa sensacionalista, especialmente desde que la pareja se separó poco después de que Klum anunciara su embarazo.

Wonderbra: el sujetador del crimen organizado

Briatore ignoró en gran medida la vida de su hija con Klum, quien luego fue adoptada por la nueva pareja de Klum, el cantante Seal. Sin embargo, Briatore y su hija han sido fotografiados juntos de vacaciones en Europa desde entonces. La esposa de Briatore durante nueve años, Elisabetta Gregoraci, también es una modelo de lencería, conocida por ser el rostro publicitario de la marca de sujetadores Wonderbra, que entonces era propiedad de Sara Lee Corporation, controlada durante muchos años por miembros de la familia Crown, vinculada al crimen organizado.

Los Crown presumen de vínculos con el “Grupo Mega”, los multimillonarios vinculados a Epstein. Desempeñaron un papel importante en la contratación de Jamie Dimon para dirigir el banco J.P. Morgan, junto con intereses vinculados a Leslie Wexner. Como hemos anunciado en una entrada anterior, la banca J.P. Morgan también está vinculado a los crímenes de Epstein.

Vladislav Doronin

La larga relación de Campbell después de Briatore también merece una breve mención. Campbell comenzó a salir con el multimillonario Vladislav Doronin en 2008, y se separaron en 2013 después de que Doronin fuera fotografiado de vacaciones con otra mujer y besando a otra modelo que había conocido a través de Campbell.

Doronin, un multimillonario nacido en Rusia, amasó su fortuna principalmente gracias a su estrecha relación con Marc Rich, comerciante de materias primas y agente del Mosad. Prófugo de la policía estadounidense durante mucho tiempo, Rich mantenía una estrecha relación con figuras prominentes del “Grupo Mega”, como Michael Steinhardt, quien, junto con el primer ministro israelí Ehud Barak, presionó a Bill Clinton para que indultara a Rich justo antes del final de su mandato.

Rich mantenía vínculos con Bruce Rappaport, magnate naviero y banquero vinculado con la inteligencia estadounidense e israelí, así como con el banco BCCI, que, además de financiar cárteles de la droga, centrales de inteligencia y delincuentes financieros, dirigía una red de tráfico sexual donde las niñas menores de edad eran violadas.

Doronin comenzó su carrera trabajando para Marc Rich en Suiza antes de fundar Capital Group en Moscú en 1991. Originalmente fue una empresa de comercio de materias primas que posteriormente se transformó en una empresa de inversión inmobiliaria. Un informe de Business Insider citó a Doronin como una de las personas que Rich había elegido para asesorarlo.

Luego Doronin dimitió de Capital Group. Su empresa principal, Aman, operadora de hoteles de lujo, fue criticada por contratar a Charles McGonigal como jefe de seguridad. McGonigal, un antiguo policía del FBI, fue detenido cuando trabajaba para Aman por aceptar pagos secretos de Oleg Deripaska. Deripaska, uno de los hombres más ricos de Rusia, comenzó, al igual que Doronin, como comerciante de materias primas antes de fusionar sus intereses en la minería de aluminio con Glencore, propiedad de Marc Rich. La familia Rothschild mantiene estrechos vínculos tanto con Deripaska como con Glencore.

Trump arroja la porquería bajo el felpudo

La relación entre Trump y Briatore no es la única responsable de que la Casa Blanca no haya revelado la mayor parte de los archivos de Epstein. Las conexiones entre estos individuos revelan, como ha señalado la propia Campbell, que todos se movían en los mismos círculos corruptos y mantenían estrechas relaciones con personas y empresas vinculadas al crimen organizado, la corrupción en diversos sectores y el tráfico sexual.

Epstein era el administrador, no el dueño, de las empresas criminales. La estrecha red de oligarcas que permitió el funcionamiento de Epstein es internacional, con influencias en varios países. Se esfuerzan por manipular los asuntos mundiales y las finanzas mientras se mantienen al margen de la atención pública, con testaferros y políticos expuestos públicamente que servían de intermediarios.

Estos oligarcas son los que están realmente fuera de control, y su presencia recurrente en los círculos que rodean a Trump, Epstein y algunos de sus antiguos colaboradores parece ser la verdadera razón del encubrimiento de la documentación.

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Capítulo 1 | Capítulo 2 | Capítulo 3

Los nombres y apellidos del libro negro de Epstein (3)

Es probable que a comienzos de los ochenta Briatore conociera a Epstein, así como a su amigo Trump, en Nueva York. Casi al mismo tiempo, también estuvo implicado en otra operación, relacionada con un supuesto intento de vender componentes de armas nucleares a Gadafi. Este intento de convertir a Libia en una potencia nuclear involucró, en particular, a una infame familia saudí vinculada al escándalo del BCCI (Banco de Crédito y Comercio Internacional) y al blanqueo de capitales para los cárteles de la droga.

El caso, que nunca se investigó a fondo, se resume en lo siguiente: una parte significativa de las acciones del gigante italiano de seguros Assicurazioni Generali fue transferida a una pequeña camarilla de figuras vinculadas a Libia y Arabia Saudí, involucradas en el tráfico de armas y el blanqueo de capitales. Las acciones salieron misteriosamente de Italia antes de regresar al país como garantía para una serie de transacciones internacionales opacas relacionadas con Libia, la petrolera pública italiana ENI y el tráfico de armas de fabricación estadounidense que, siguiendo una ruta indirecta, finalmente terminaron en Libia a pesar del embargo estadounidense.

Entre los personajes implicados en el escándalo se encontraban Anthony Tannoury (a veces escrito Tannouri), un traficante de armas franco-libanés con estrechos vínculos con Libia; Mazed Pharaon, un acaudalado jeque y hermano del especulador del BCCI y blanqueador de dinero de un cártel de la droga, el financiero saudí Ghaith Pharaon; y Florio Fiorini, director de la petrolera italiana ENI, quien previamente había firmado importantes contratos con petroleras libias.

Una empresa controlada por Fiorini, Sasea, finalmente adquirió las acciones, que estaban controladas por Tannoury, Pharaon y dos de sus socios. Tannoury y Pharaon habían intentado vender componentes de armas nucleares a Libia a través de Venezuela. El intento fracasó, aunque algunos informes dicen que era una estafa orquestada por Tannoury.

Posteriormente Tannoury y Pharaon afirmaron que habían perdido los 33 millones de dólares que habían invertido en la operación. En el caso de Briatore, Finclaus, una empresa que controló brevemente, era una de las filiales de la red que poseía las acciones del grupo Tannoury-Pharaon-Fiorini en el Grupo Generali.

Ataque de falsa bandera del IRA al domicilio de Briatore en Londres

La familia Benetton también es accionista desde hace tiempo del Grupo Generali. La vivienda londinense de Briatore fue bombardeada en 1993, en lo que parece ser una atentado de falsa bandera atribuido al IRA. Briatore sobrevivió al ataque y su casa solo sufrió daños menores. Para culminar la cortina de hilo, la facción del IRA presuntamente responsable recibió las armas y bombas de Libia.

Los motivos por los cuales la organización independentista irlandesa decidió volar el domicilio de Briatore, no se conocen, aunque sus vínculos pasados con figuras involucradas en el tráfico de armas a través de Libia podrían ofrecer una pista. Otra posibilidad es que el responsable no fuera el IRA, sino otro grupo.

El año anterior al ataque, la policía italiana interceptó una llamada telefónica entre Briatore y Felice Cultrera, un empresario siciliano. Durante la llamada, Briatore indagó sobre el intento de una figura vinculada a la mafia de vender motores al equipo de Fórmula 1, propiedad de Benetton, que dirigía Briatore. Esta llamada se utilizó como prueba en una investigación sobre el crimen organizado, y es posible que grupos descontentos con ella orquestaran el ataque para intimidar a Briatore.

El mafioso italiano se convirtió en una figura pública importante con la venta de motores a pilotos de F1, y no está claro si su cadena de suministro de motores estuvo vinculada alguna vez a las redes del crimen organizado que lo contactaron, como reveló la llamada interceptada con Cultrera.

Briatore tenía conexiones más que casuales con el mundo del crimen organizado, el tráfico de armas y el blanqueo de capitales. En 2015 tenía 38 cuentas por un total de 73 millones de dólares en la sucursal privada de HSBC en  Suiza, otro banco especializado en blanquear el dinero procedente del narcotráfico, la venta de armas y la financiación de Al Qaeda. Las cuentas de Briatore en ese banco se cerraron en 2007, cuando el banco eliminó a los clientes que no cumplían con las nuevas normas diseñadas para evitar que el banco facilitara la criminalidad.

Edmond Safra

La sucursal de HSBC donde Briatore tenía sus cuentas se creó después de que el banco adquiriera algunas de las participaciones de Edmond Safra, el directivo encargado de los clientes internacionales de cuantioso patrimonio.

Safra era un banquero internacional cuyos tinglados se vieron plagados de escándalos de lavado de dinero y crimen organizado. Esto incluye las que posteriormente formaron la base de la sucursal privada suiza de HSBC donde Briatore tenía sus cuentas.

Safra era un estrecho amigo de Robert Maxwell, padre de Ghislaine Maxwell y agente de la inteligencia israelí. También aparece en el libro negro de Epstein, aunque su nombre está mal escrito (“Saffra”). Tenía importantes vínculos con el crimen organizado ruso, el Estado de Israel y la sociedad secreta Bnai Brith, donde formaba parte del consejo de supervisión junto con Edgar Bronfman y Max Fisher, mentor empresarial de Leslie Wexner.

Los bancos de Safra también tenían importantes vínculos con las redes que controlaban el BCCI, un banco vinculado a los servicios de inteligencia, al crimen organizado y al narcotráfico.

Briatore, Benetton, la Fórmula 1 y el amaño de carreras

Briatore estableció una estrecha relación con Benetton, que entró oficialmente en el mundo de la Fórmula 1 en 1985, cuando compró un equipo en crisis y lo rebautizó coon su nombre. A Briatore sus padrinos le nombraron director de la escudería Benetton. Logró sus mayores éxitos a mediados de la década de los noventa gracias a la contratación del piloto Michael Schumacher.

El piloto dejó Benetton para unirse a Ferrari en 1996 y Briatore fue despedido del holding Benetton en 1997. Tras la venta del equipo Benetton a Renault en 2000, Briatore se incorporó como director. También fue el gran padrino de la escudería Renault y del piloto español Fernando Alonso, su protegido. Los títulos mundiales del español en 2005 y 2006 también le pertenecen al italiano, al menos en parte.

El éxito de Briatore se vio empañado por un escándalo de amaño de carreras en 2008, el Crashgate, que favoreció a Fernando Alonso en el Gran Premio de Singapur. Briatore fue expulsado de por vida de la Fórmula 1. La investigación del escándalo concluyó que Briatore fue cómplice del fraude. Sin embargo, el año pasado le permitieron regresar con el equipo Alpine.

El Crashgate reapareció poco después de su regreso. El año pasado, un denunciante alegó que las carreras habían sido amañadas nuevamente para beneficiar a Alonso.

Bernie Ecclestone

Además de Briatore, muchas otras figuras de la Fórmula 1 figuran en el libro negro de Epstein, como Bernie Ecclestone, Lawrence Stroll (que también tiene importantes vínculos con la industria de la moda) y los expilotos Eddie Irvine y Jacques Villeneuve.

Ecclestone y Briatore unieron fuerzas en 2007 para hacerse cargo del equipo de fútbol inglés Queen’s Park Rangers, pero Briatore se marchó unos años después. El perfil de Stroll, quien amasó su fortuna invirtiendo en las marcas de moda Tommy Hilfiger y Michael Kors, contiene 17 números de teléfono y dos direcciones, mientras que el de Briatore solo incluye ocho números de teléfono y dos direcciones.

Sarah Kellen

Sarah Kellen era una parte importante de la red de Epstein, con quien aparece fotografiada en varias fiestas. Tiene inmunidad judicial gracias a un acuerdo con la fiscalía y vínculos con la Nascar, el equivalente estadounidense de la Fórmula 1, a través de su esposo Brian Vickers, que solicitó el divorcio a principios de este año.

A mediados de la década de los noventa, la Fórmula 1 y Benetton enriquecieron a Briatore y lo animaron a crear sus propias franquicias dirigidas a los ricos y famosos. En 1998 abrió la cadena de discotecas “Billionaire”, la primera de ellas en Cerdeña, a la que siguieron otras. Posteriormente, desarrolló un conglomerado llamado Billionaire Life, un holding de restaurantes, resorts de lujo y una línea de alta costura. “Con Billionaire, no solo creé un negocio”, declaró Briatore; “creé un estilo de vida”.

Si bien la marca cuenta con participaciones en todo el mundo, incluyendo Europa, Oriente Medio y África, su ubicación preferida es Dubai. Briatore ha desarrollado varios proyectos empresariales exitosos en Emiratos Árabes Unidos y Riad, la capital de Arabia Saudí.

Trump y Briatore

Briatore junto a Trump

Otro promotor inmobiliario que lleva mucho tiempo invirtiendo en el sector hotelero del Golfo Pérsico es Trump, un amigo cercano de Briatore. Ambos se conocieron a finales de los ochenta. Fue un intento de revitalizar sus negocios tras el desplome bursátil de 1987.

Los otros dos vividores más cercanos a Trump durante aquella época fueron Epstein y Tom Barrack, de Colony Capital, quien aún mantiene estrechos vínculos con Trump, que le ha nombrado enviado especial de Estados Unidos para Siria.

Entonces Epstein acababa de empezar a trabajar para Leslie Wexner y había pasado gran parte de los ochenta lavando el dinero negro de los multimillonarios.

Es probable que Briatore conociera a Epstein a través de Trump (quien rompió vínculos con Epstein décadas después debido a sus intentos por comprar una mansión en Florida) o a través de Barrack, quien también aparece en el libro negro.

Briatore ha declarado que se acercó aún más a Trump tras concertar una reunión entre el magnate inmobiliario y su entonces jefe, Benetton. La reunión tuvo lugar entre 1991 y 1992 en el Hotel Plaza de Nueva York, donde cada año se celebraban los desfiles de Victoria’s Secret. Las suites del hotel las utilizaba el crimen organizado para chantajear sexualmente a poderosas figuras políticas.

El abogado Roy Cohn y su aprendiz Donald Trump

Trump con su abogado Roy Cohn

El abogado de Trump, Roy Cohn, socio del crimen organizado, estuvo estrechamente involucrado en esos chantajes, y Trump, tras comprar el Hotel Plaza, fue acusado de organizar fiestas en las habitaciones, donde niñas y adolescentes eran presentadas a hombres mayores, pervertidos y adinerados, en las que las mujeres eran explotadas y las drogas circulaban sin freno.

La relación entre Trump y su abogado y mentor político Cohn se describe en la película “El Aprendiz”. Cohn es una de las figuras más repugnantes de la política estadounidense desde los años cincuenta, una biografía que le ha inspirado numerosas películas.

En 1951, cuando era fiscal, orquestó la condena y ejecución de Julius y Ethel Rosenberg por ser comunistas, y reconoció haber utilizado conversaciones ilícitas y extraoficiales con el juez para conseguir la pena de muerte. Poco después, se hizo famoso como asesor principal del comité del senador Joseph McCarthy para perseguir a los comunistas, una tarea que luego continuó con los homosexuales, aunque él lo era.

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Capítulo 1Capítulo 2 | Capítulo 4

Los nombres y apellidos del libro negro de Epstein (2)

El mayordomo de Epstein, Alfredo Rodríguez, intentó vender el libro negro a Brad Edwards, abogado de las víctimas de Epstein, por una suma considerable de dinero. Rodríguez añadió sus propias notas al libro porque las consideraba importantes para resolver el caso. La mayoría de los nombres encerrados en círculos, a menos que se indique lo contrario en las anotaciones de Rodríguez, se refieren a cómplices y testigos director de los negocios sexuales de Epstein.

Edwards trabaja junto a Stanley Pottinger, abogado y agente veterano de la inteligencia estadounidense. Ambos son destacados “defensores” de las víctimas de Epstein, aunque su papel consiste en maquillar las declaraciones de las víctimas para “controlar los daños”.

Pottinger fue quien denunció a Rodríguez al FBI, que inició entonces una operación encubierta para obtener el libro negro mediante un chantaje característico de la policía estadounidense: acusat a Rodríguez de soborno y “obstrucción de la justicia”.

Para presionar a Rodríguez, el FBI le encarceló. Murió en la cárcel en 2015, el mismo año en que el periodista Nick Bryant publicó el libro negro. Bryant declaró a Vanity Fair en 2019 que tuvo acceso al libro negro alrededor de 2012, después de que el FBI lo obtuviera, y que finalmente lo publicó después de que muchos medios censuraran todo lo relacionado con la red Epstein.

En la lista negra, Rodríguez marcó con un círculo el nombre de Briatore, junto con los de Leslie y Abigail Wexner, Brunel, Ghislaine Maxwell, Sarah Kellen (reclutadora de Epstein protegida por el llamado “acuerdo de favor”), Peter Soros (sobrino del financiero George Soros), Glenn y Eva Dubin (amigos cercanos de Epstein, esta última también su novia), Ehud Barak (director de la inteligencia militar israelí y primer ministro), Bill Richardson (gobernador de Nuevo México designado por Virginia Giuffre, una víctima de la red), Alan Dershowitz (amigo y abogado defensor de Epstein) y Trump.

No está claro por qué Rodríguez menciona específicamente a Trump y los demás nombres marcados. Aparte de Maxwell, Brunel y el propio Epstein, ninguno de los otros nombres subrayados con un círculo ha sido investigado o procesado, incluido Briatore.

Michele Sindona: entre la mafia, el Vaticano y la OTAN

La biografía de Briatore es la de un oportunista capaz de hacer cualquier cosa por dinero. Fue asistente del financiero italiano Attilio Dutto, propietario de la empresa de pinturas Paramatti Vernici, que su antiguo propietario, el banquero siciliano Michele Sindona, utilizaba para blanquear el dinero de la mafia procedente del tráfico de drogas.

Sindona tenía muchos títulos. Era un peón de la familia mafiosa Gambino, era asesor del Banco Vaticano (oficialmente conocido como el Instituto para las Obras de Religión) y, además, miembro de la logia masónica P2 (Propaganda Due). Las ramificaciones, pues, llegan hasta la red Gladio, la OTAN y los movimientos fascistas contemporáneos.

La P2 se solapaba notablemente con Permindex-CMC, a la que el fiscal Jim Garrison (y varios investigadores posteriores) implicaron en el complot de 1963 para asesinar a Kennedy.

Silvio Berlusconi

A principios de la década de los noventa, otro miembro de la P2, el primer ministro italiano Silvio Berlusconi, era uno de los amigos más cercanos y antiguos de Briatore. El holding de Berlusconi, Fininvest, es sospechoso de pagar 200 millones de liras anuales a la mafia siciliana durante un período indeterminado tras su creación en 1975. Posteriormente, fue acusado de formar parte del crimen organizado, a menudo para obtener favores comerciales (y posteriormente políticos), durante las décadas de los ochenta y noventa.

Berlusconi ha sido objeto de numerosas investigaciones por corrupción, aunque también es conocido por su afición a la violación de menores, habiendo sido condenado por contratar a una prostituta menor de edad mientras ejercía como primer ministro italiano y de usar su autoridad para intentar encubrir el delito.

Su esposa lo abandonó debido a sus orgías con niñas menores de edad.

La relación entre Berlusconi y Briatore sugiere que los vínculos iniciales de Briatore con Dutto le ayudaron a entrar en la mafia. Paul Williams, autor de un libro sobre la Operación Gladio, escribió que el predecesor de Dutto, Sindona, había sido un jefe de las redes de la mafia, la CIA y el Vaticano, lo que finalmente resultó en los crímenes terroristas de la posguerra en Europa occidental.

Varios miembros de la logia P2 estuvieron implicados en la trama, incluyendo a empleados y miembros de la familia Agnelli. Años después, los Agnelli se vieron involucrados financieramente en la red Epstein.

La quiebra del Franklin National Bank

Sindona también estuvo detrás de una de las mayores quiebras bancarias de la historia de Estados Unidos, la del Franklin National Bank. La entrada de Sindona en el banco fue facilitada por Laurence Tisch, quien le vendió una participación del 20 por cien del capital. Posteriormente Tisch se convertió en un miembro clave del “Mega Group”, fundado en 1991 por Leslie Wexner y Charles Bronfman.

El banquero italiano forma parte de la larga lista de encarcelados y muertos de la trama Epstein. A pesar de la vigilancia policial las 24 horas, fue envenenado en 1986 en prisión mientras cumplía cadena perpetua por el asesinato del abogado Giorgio Ambrosoli. El sucesor de Sindona en Paramatti, Dutto, también fue asesinado, pero de una manera diferente: mediante la explosión de un coche bomba en 1979, un asesinato que nunca se ha resuelto.

La dinastía Caproni

Entonces Briatore era asistente de Dutto y durante un tiempo permaneció escondido. Tras el asesinato de su jefe, la empresa Paramatti quebró y a Briatore le acusado de irregularidades. Reapareció en Milán, donde trabajó para Finanziaria Generale Italia en la Bolsa. Allí conoció a la dinastía Caproni, que había amasado su fortuna en la industria aeronáutica.

Briatore estableció una estrecha relación con el conde Achille Caproni di Taliedo, quien fue acusado y juzgado por delitos financieros contra bancos y otras empresas a principios de la década de los ochenta a través de un holding que controlaba, la Compagnia Generale Industriale (CGI).

Durante este período, Caproni cedió el control de aspectos clave del holding a Briatore que, una vez más, salió ileso de las actividades ilícitas de CGI y de su quiebra en 1983.

Benetton

Además de los Caproni, en Milán Briatore también conoció a Luciano Benetton, fundador de la marca de ropa del mismo nombre. Poco después, Briatore fue acusado de varios cargos de fraude derivados de sus vínculos con las casas de apuestas milanesas ilegales.

Esas casas las dirigía el jefe del crimen organizado milanés, Francis Turatello. En una página de su diario personal aparecía un número de teléfono de Nueva York a nombre de “Genovese”. El número estaba registrado a nombre de G&G Concrete Corporation, una tapadera controlada por John Gambino, figura reconocida del crimen organizado.

Briatore evitó su condena de prisión huyendo y refugiándose en las Islas Vírgenes Estadounidenses, que más tarde se convertirían en el refugio predilecto de Epstein. El principal mecenas de Epstein, Leslie Wexner, y otro nombre incluido en su lista negra, también tenían presuntos vínculos con la familia mafiosa Genovese, según documentos capturados por la policía de Ohio. Las diligencias policiales se abrieron como consecuencia del asesinato del abogado de Wexner, Arthur Shapiro, quien debía declarar ante el IRS poco después de su asesinato. Poco después, Wexner contrató a Epstein para desentrañar sus enrevesadas finanzas.

Rochelle Zylberberg: del ‘holocausto’ a la discoteca

Cuando Briatore se escondió en las Islas Vírgenes, Benetton le nombró representante oficial de su marca de ropa en Estados Unidos. Viajaba periódicamente de Nueva York al paraíso fiscal y sexual de las Islas Vírgenes.

En Nueva York Briatore entró en contacto con Rochelle Zylberberg, socia de la discoteca más famosa de aquella época, Regine’s Disco. Era una superviviente del llamado “holocausto” del III Reich que se convirtió en reina de la noche neoyorkina. Originalmente su imperio de discotecas estuvo financiado por la dinastía bancaria Rothschild.

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Capítulo 1 | Capítulo 3 | Capítulo 4

Los nombres y apellidos del libro negro de Epstein (1)

El mayordomo de Epstein, Alfredo Rodríguez, acusó al gran patrono de las carreras de Fórmula 1, el italiano Briatore, a Trump y a otros, de ser testigos directos de los negocios turbios de Epstein. Rodríguez murió en prisión en 2015, cumpliendo una condena relacionada con sus intentos fallidos de vender el libro negro de Epstein.

Briatore es un oportunista que trabó amistad con Trump hace muchos años. Su fortuna también procede de una serie de negocios turbios con la misma red de crimen organizado y espías del servicio secreto que contribuyeron al ascenso de Epstein.

La modelo Naomi Campbell conoció a Epstein gracias a Briatore, que era su novio y posteriormente su mentor. Campbell voló cinco veces en el avión de Epstein y, poco después de terminar con Briatore, inició otra relación con el rapero Sean Diddy.

A su vez, Diddy fue detenido en setiembre del año pasado por violación tras una denuncia de su pareja Cassie Ventura. Entonces salieron a la luz sus negocios turbios, que son los mismos que jalonan la biografía de Epstein: extorsión, proxenetismo… Campbell estaba involucrada en los negocios sucios de Diddy tanto como en los de Epstein y Briatore. Todos eran miembros de la misma red.

Nacida en Gran Bretaña de padres de ascendencia jamaicana, Campbell comenzó su carrera como modelo a los 15 años, a mediados de la década de los ochenta. Anteriormente, apareció en videos musicales de Bob Marley y Culture Club, así como en la película “The Wall” de Pink Floyd. Alcanzó el éxito a finales de aquella década y consolidó su posición como una de las supermodelos mejor pagadas durante la década siguiente.

Victoria’s Secret, Leslie Wexner y Ed Razek

Desfiló por primera vez para Victoria’s Secret, propiedad de Leslie Wexner, en 1996, un año después de que la marca de lencería lanzara sus exitosos desfiles televisados. Estos desfiles atrajeron a más espectadores que todos los demás desfiles de moda juntos, hasta que se acabaron abruptamente tras la detención de Epstein en 2019. En el libro negro de Epstein no sólo hay una carta de Trump; hay otra de Wexner, un personaje del que ya hemos hablado en entradas anteriores.

Los desfiles los organizaba Ed Razek, director de marketing de L Brands, la empresa matriz de Victoria’s Secret.

Razek, quien posteriormente fue acusado de “comportamiento inapropiado” hacia las modelos más importantes de la marca, incluida Campbell, es otro de los que figura en el libro negro de Epstein.

John Casablancas

Campbell estuvo representada por la agencia Elite Model Management durante gran parte de su carrera. Elite es una empresa fundada por John Casablancas, que mantuvo relaciones sexuales con adolescentes. En un documental de la BBC de 1999, ahora censurado, se describía a los agentes de Elite presumiendo de sus hazañas sexuales y consumo de drogas con jóvenes.

A los 15 años la hija de Trump, Ivanka, trató de introducirse en el negocio de la moda con Elite.

Campbell tenía 17 años cuando empezó a trabajar para Elite, después de que esta adquiriera la agencia que la había contratado en 1987. Elite y Campbell separaron sus caminos en 1993, y Casablancas la acusó de ser una “loca, irracional y descontrolada”, así como de maltratar al personal. La modelo ha sido acusada varias veces de lo mismo, agresiones y maltrato a su personal.

Nicole Junkermann

Con el cambio de siglo Epstein intentó sin éxito adquirir la filial estadounidense de Elite. Sin embargo, otra aliada cercana de Epstein, la modelo convertida en empresaria Nicole Junkermann, también fue representada por Elite en 1995, y es posible que así fuera como conoció a Epstein a finales de los noventa, casi al mismo tiempo que Campbell.

En 2002 Junkermann ayudó a Epstein a chantajear sexualmente a dos senadores estadounidenses, cuyas identidades no han trascendido, en una residencia propiedad de Wexner en Reino Unido, lo que sugiere que algunas de las relaciones de Epstein con ciertas modelos estaban vinculadas a los intentos de chantaje sexual.

Epstein comenzó a interesarse profundamente por el negocio de la moda en 1995, varios años después de su asociación con Wexner, pero desde 1993 ya participaba en el reclutamiento de modelos para Victoria’s Secret.

Jean Luc Brunel (muerto en prisión)

1995 fue un año clave para Epstein en el negocio. Ese año se asoció por primera vez con Jean Luc Brunel, un magnate francés de las agencias de modelos que, al igual que Epstein, murió en prisión en 2022 mientras esperaba que le llegara la acusación por formar parte de la red de Epstein, en la que desempeñaba un papel estelar. Brunel conectó a Epstein con Faith Kates, de Next Models, de la que era socia. Epstein mantuvo una estrecha relación con Kates y Next mucho después de que Brunel y Kates terminaran su relación comercial en 1996.

También fue el año en que Victoria’s Secret lanzó su exitoso desfile anual de moda y Epstein comenzó a promocionarse como cazatalentos de las modelos más destacadas de la marca. Utilizaba sus contactos con Victoria’s Secret para atraer a numerosas aspirantes a modelos y a la prostitución de alto nivel. Sus vínculos con el negocio de la moda continuaron hasta su primera detención en 2007.

Junto con Brunel, el hermano de Epstein, Mark, dirigía un complejo de viviendas que albergaba a menores y adolescentes, principalmente procedentes de Europa oriental y Sudamérica. Como cualquier otra red de proxenetas, a algunas de estas niñas y jóvenes las confiscaron sus pasaportes y las obligaron a mantener relaciones sexuales con hombres adinerados. Una de las modelos que voló a la isla de Epstein, Ruslana Korshunova, modelo de Vera Wang, DKNY y otras marcas, se suicidó saltando desde el noveno piso de su apartamento unos dos años después de su viaje con Epstein.

Gucci/Tom Ford

Además de sus conexiones con Faith Kates y Brunel, el libro negro de Epstein contiene la información de contacto de Tom Ford, entonces director creativo de la empresa de lujo Gucci, así como de Richard Buckley, socio de Ford durante muchos años y un puntal en el mundillo de los medios de comunicación especializados en la moda.

Además de Campbell, otras modelos famosas como Janice Dickinson y Chris Royer, también figuran en el libro negro.

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Capítulo 2Capítulo 3 | Capítulo 4

Caso Epstein: siguiendo la pista del dinero

El gobierno de Trump quiere pasar página en el caso Epstein, que no es sólo un asunto de naturaleza sexual. El senador Ron Wyden lleva tres años investigando su vertiente financiera, dice el New York Times, y ha tenido acceso a documentos confidenciales que arrojan luz sobre las colosales sumas que Epstein canalizó a través del sistema bancario para financiar su vasta red de chantaje y sexo.

En sólo cuatro bancos (JPMorgan, Bank of America, Deutsche Bank y Bank of New York Mellon) Epstein movió más de 1.500 millones de dólares con miles de transferencias bancarias para la compraventa de obras de arte de sus amiguetes, además de pagos a numerosas mujeres. Los informes bancarios se redactaron tras la detención de Epstein en 2019, acusado de violación y proxenetismo.

El dinero se movió por países extranjeros mediante empresas poco conocidas.

El gobierno de Trump no ha querido divulgar la información incautada por el FBI en los domicilios de Epstein o recopilada en los bancos del país. Antes de que el Departamento de Justicia anunciara la semana pasada el cierre de la investigación sobre Epstein, Wyden presionaba a la fiscal general Pam Bondi para que entregara registros bancarios y otra información sobre los millonarios y las instituciones financieras de la red de Epstein.

Trump, que fue un estrecho colaborador de Epstein, declaró esta semana que dejaría que Pam Bondi decidiera qué documentos debían hacerse públicos. Bondi expresó su apoyo al informe oficial que establecía que no se podía justificar la divulgación de más información sobre el caso. Entre esa documentación se encontraban los informes de los cuatro bancos que han entregado los a papeles a Wyden.

Una maquinaria financiera gigantesca

Los informes bancarios confidenciales ofrecen la visión más completa hasta la fecha de la enorme maquinaria financiera sobre la red de proxenetismo de Epstein en Nueva York, Florida y las Islas Vírgenes.

Los informes fueron presentados por los bancos varios meses después de la detención de Epstein en 2019 por violación y proxenetismo. En Estados Unidos los bancos están obligados a presentar informes sobre transacciones sospechosas (SAR) dentro de los 60 días posteriores a su identificación como casos de lavado de dinero o tráfico sexual.

En 2008 Epstein se declaró culpable en Florida de proxenetismo con una menor y recibió una pequeña sentencia de prisión. Los fiscales llegaron a un acuerdo con él, por lo que debía registrarse como depredador sexual aunque, al mismo tiempo, logró inmunidad ante futuros procesos judiciales.

El chanchullo fue criticado por las víctimas, ya que los fiscales sabían que Epstein había violado a decenas de adolescentes. La mayoría de los millonarios, famosos y políticos que trabajaron con Epstein a lo largo de los años han declarado, en entrevistas o declaraciones, que desconocían la magnitud de sus delitos hasta su segunda detención en 2019.

Miles de páginas de documentos

Wyden cree que el sistema de denuncias SAR necesita una reforma, en particular en lo que respecta a la vigilancia de clientes bancarios adinerados. Si los bancos presentan esos informes después de que delincuentes como Epstein están muertos o en prisión, no sirve de nada, afirma.

El senador inició su investigación hace unos tres años, centrándose en los más de 158 millones de dólares pagados por un especulado,r Leon Black, a Epstein por servicios de consultoría fiscal y de planificación patrimonial. Black, estrecho colaborador de Epstein, fue cofundador de la empresa de capital privado Apollo Global Management.

A principios de 2021 renunció a todos sus puestos directivos en la empresa tras revelarse los pagos y sus estrechos vínculos con Epstein. Los abogados de Black han dicho que el trabajo de Epstein les ahorró casi 2.000 millones de dólares en impuestos y que no hubo irregularidades al pagarle.

A principios del año pasado, Wyden fue autorizado por el Tesoro para revisar las declaraciones de divulgación confidencial de los cuatro bancos. Le presentaron miles de páginas de documentos, aunaque no le permitieron hacer copias sino solo tomar notas manuscritas.

El mayor informe sobre transacciones sospechosas que revisaron fue presentado a finales de 2019 por JPMorgan, que involucró 1.100 millones de dólares. El informe abarcó 4.700 transacciones que datan de 2003, incluyendo pagos a mujeres de Bielorrusia, Rusia y Turkmenistán.

Muchas de las víctimas de Epstein eran mujeres jóvenes de países de Europa oriental. Luego le siguieron el informe de Deutsche Bank por aproximadamente 400 millones de dólares, el de Bank of New York Mellon por 378 millones de dólares y, finalmente, el de Bank of America, que se refería a los pagos de Leon Black a Epstein.

En 2023 JPMorgan pagó 290 millones de dólares a las víctimas de Epstein. Por su parte Deutsche Bank pagó otros 75 millones de dólares para resolver demandas que alegaban que los bancos ignoraron las señales de alerta de proxenetismo.

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