Bélgica ha suspendido el desmantelamiento de todos sus reactores nucleares y planea nacionalizar las centrales, según el diario alemán Die Welt. El gobierno ha tomado la decisión a causa de la crisis de los combustibles.
“Bélgica ha decidido suspender el desmantelamiento de todos los reactores nucleares del país. El gobierno belga y el actual operador, Engie, acordaron detener los trabajos de desmantelamiento e iniciar negociaciones sobre una posible transferencia de las centrales nucleares al control público”, dice el diario alemán.
El año pasado el Parlamento belga cambió de rumbo respecto de su plan para la eliminación gradual y total de la energía nuclear. Ahora la suspensión del desmantelamiento es necesaria “para garantizar al Estado todas las opciones de acción posibles”, subraya Die Welt.
Los países de la Unión Europea se enfrentan a graves dificultades relacionadas con el aumento de los precios del petróleo y el gas y la escasez de suministros en el mercado mundial. Sin embargo, no todos los países europeos tienen posibilidades de volver a poner en servicio las centrales nucleares cerradas.
La carestía está dando marcha atrás a dos políticas europeas fracasadas. La primera es el desprecio por la energía nuclear y la segunda la sobrevaloración de las energías alternativas y la Agenda 2030.