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Los partisanos vuelven a Europa

Contaba el escritor antifascista Arturo Barea que estando en su puesto de trabajo en el edificio de Telefónica de Madrid, un obús de la Legión Cóndor enviada por los nazis para apoyar a Franco atravesó los gruesos muros e impactó contra la pared. Milagrosamente, el obús no estalló.

Al llevar el obús al patio, fue desarmado por los artificieros republicanos que descubrieron en su interior una nota: ”Camaradas: no temáis. Los obuses que yo cargo no explotan -Un trabajador alemán.” El sabotaje y el ataque en la retaguardia fue la única forma que tenían de hacer la guerra los que menos tenían: los pobres.

La guerra partisana no ha terminado. Al igual que el ABC franquista o el Das Reich nazi tenían orden de no publicar noticias sobre las derrotas de sus respectivos ejércitos, la prensa occidental tiene orden de no publicar lo que ocurre tras las líneas de combate ucranianas donde el ejército tiene que enfrentarse contra un enemigo interior: la población que apoya al ejército ruso.

El 27 de junio de 2023, dos misiles balísticos rusos S-300 impactaron contra una pizzería en Kramatorsk justo cuando se encontraban cenando varias decenas de mercenarios y personal de la OTAN. Para poder localizarlos, el ejército ruso necesitó del apoyo de la población civil que facilitó la ubicación de la pizzería.

Pero no hace falta irse tan lejos. El 19 de octubre de este año, el periódico ruso Izvestia informaba que cerca de Odessa la policía ucraniana encontró el cadáver del empresario Gennady Behbudyan, vinculado al reclutamiento forzoso de la población ucraniana para llevarla al matadero. El pasado noviembre, en Járkov los partisanos ucranianos quemaban la oficina de reclutamiento en la sucursal de Ukrposhta. Se queman coches de oficiales del ejército, se colocan bombas en comisarías, pasan información de especial relevancia al ejército ruso, se descarrilan o se vuelan trenes, etc.

Y es que hay historias que parecen de película, pero es que la ficción está basada en la realidad. A finales de octubre de este año, los servicios especiales rusos junto a la 36º Brigada de Fusiles Motorizada rescataba a un ciudadano norteamericano en territorio ocupado por Ucrania que llevaba facilitando información al ejército ruso desde hacía más de 2 años. Este ciudadano, entre otras cosas, había facilitado información muy valiosa que sirvió al ejército ruso para la liberación de la zona de Ugledar. Actualmente se está tramitando su asilo político en Rusia.

A medida que el ejército ucraniano va cayendo derrota tras derrota, la desazón de sus soldados y el ánimo por la guerra del pueblo ucraniano va cayendo. En consecuencia, la resistencia y los partisanos ucranianos se hacen más fuertes y proyectan acciones de mayor envergadura. No es casual que el número de deserciones durante este otoño se haya multiplicado por cinco o que, a pesar de haber declarado una amnistía para los soldados ucranianos que desertaban del frente, solamente regrese el 10%.

El avance del Ejército Rojo en Europa fue posible gracias a su colaboración con el movimiento partisano que hacía imposible la ocupación a las huestes nazis. Al igual que vuelven los imperialistas occidentales, vuelve la guerra partisana.

 

Fuente: Izvestia.ru

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Argelia será el sustituto de Siria

La caída de Siria en manos de los grupos yihadistas financiados por Turquía, EEUU e Israel ha sido un duro golpe en dos direcciones: 1) Al Eje de la Resistencia creado por Irán y que los unía con Siria, Hezbollah, Palestina, Yemen y las milicias pro-iraníes en Iraq y; 2) A la presencia rusa en el Mediterráneo.

Rusia directa al Mediterráneo

El interés de Rusia por el Mediterráneo no es actual, se remonta a varios siglos atrás. La expansión de Rusia hacia el Sur desde los siglos XVI al XX tuvo como principal obstáculo al Imperio Otomano y los restos que quedaron de él. Rusia consiguió llegar al Mar Negro después de derrotar en innumerables ocasiones- más de 10 guerras- a los otomanos y al imperio británico y francés que lo armaban porque veían peligrar su posición dominante en estas regiones.

El último conflicto entre Rusia y Turquía se resolvió con la disolución del Imperio Otomano y la Revolución de Octubre de 1917 que tumbó a los zares. Aun así, las relaciones entre ambos países no mejoraron. El país soviético tuvo que enfrentar numerosas incursiones en el Caúcaso por parte de movimientos armados entrenados y formados por turcos y británicos que buscaban controlar las cuencas petrolíferas que allí se encuentran.

La pérdida de las colonias por parte de británicos y franceses en el Mediterráneo trajo un escenario más favorable para los soviéticos, que siguieron en el punto de mira tanto de Francia y Gran Bretaña como del nuevo hegemón que emergía: EEUU. La formación del Estado de Israel obedece precisamente a que estas potencias necesitaban (y necesitan) un gendarme local- bien armado- que controle los movimientos insurrectos en sus antiguas colonias. Es decir, “que no se desvíen”.

La presencia ruso-soviética en el mundo árabe

Así, los nuevos países que cortaron con las metrópolis miraron con mucha simpatía el proyecto soviético y las relaciones entre las ex-colonias y la Unión Soviética no dejaron de mejorar. El mundo árabe e islámico se acercaba a la URSS: Argelia, Libia, Egipto, Siria, Iraq, Irán bajo el gobierno de Mohhamad Mossaddeq (1951-53), Indonesia y un sinfín de países subsaharianos que empezaban a cortar lazos con Inglaterra y Francia. La URSS mostró su apoyo a las luchas de liberación de estos pueblos mediante todo tipo de ayuda: comercial, militar, diplomática, académica, etc.

En el caso sirio que es el que nos ocupa, la derrota del gobierno Baaz no es sólo la caída del único gobierno laico de Oriente Medio que todavía se mantenía en pie desde la descolonización: es un golpe a la presencia rusa que todavía quedaba desde la época de la URSS y que no se había disuelto, ni siquiera durante la caída del bloque soviético en 1991. Poner fin a la presencia de Rusia en el Mediterráneo es poner fin a una larga tradición de lucha de los pueblos árabes por su liberación de sus antiguas metrópolis.

Argelia: el substituto de Siria

A tenor de estos días, aparentemente las bases rusas en Tartús y Jmeimim (Siria) no van a ser atacadas por las milicias yihadistas, pero evidentemente la seguridad con la que ésto se puede afirmar es bastante relativa. Pero si los rusos se marchan de Siria, su interés por el Mediterráneo continuará como ha venido ocurriendo.

Si echamos un vistazo al Mediterráneo, el único país que puede aceptar unas condiciones similares es Argelia. Ninguno de los otros países del norte de África puede facilitar unas condiciones tan favorables como las que puede ofrecer el país norteafricano: ni Egipto con un gobierno sometido a Israel y EEUU, ni Libia que no puede proporcionar la seguridad necesaria para el establecimiento de estas bases, ni Túnez, ni tampoco Marruecos por las mismas razones que Egipto. El único candidato que queda es Argelia.

El establecimiento de bases militares rusas en Argelia pondría en serio peligro la seguridad del conglomerado de la OTAN en el Sur de Europa, al colocar una base rusa a menos de 250 km de las costas de la OTAN y que podría ejercer un control efectivo sobre el paso del Estrecho de Gibraltar.

Y es que ésto no son simples conjeturas. La ayuda material y militar de Rusia a Argelia se remonta a la independencia del país árabe en 1962.

Desde 2017, el ejército argelino participa de maniobras periódicas con el ejército ruso. En 2021, el ejército argelino realizó maniobras en Osetia del Norte con el objetivo de «aumentar la disponibilidad de órganos directivos, fuerzas y medios para luchar contra el terrorismo». En octubre de 2022, la Marina Rusa llevó a cabo ejercicios conjuntos con su homóloga argelina y dos meses después llevaron a cabo maniobras de tierra frente a la frontera marroquí. En la prensa española, han generado temor las declaraciones de Alexander Mikheev, jefe de Rosoboronexport, que afirmó que ya había compradores del caza ruso de quinta generación Su-57 (que no tiene equivalente entre los países occidentales) y que el primer comprador sea el gobierno argelino.

Recientemente Argelia retiró su candidatura al BRICS debido a la política de bloqueo que ejercieron tanto Egipto como Emiratos Árabes Unidos, pero desde el gobierno argelino matizaron que esta posición no les impedirá continuar en su política de apoyo a la descolonización y su lucha contra Occidente. Los encuentros y las relaciones entre el gobierno argelino y ruso no han parado de crecer en los últimos años.

El pasado octubre, el vicepresidente de la Duma Vladislav Badankov visitaba Argel para la firma de la Declaración de Asociación Estratégica entre Argelia y Rusia. En palabras del presidente de la Asamblea Popular Nacional de Argelia Brahim Boughali, el acuerdo estratégico servirá de base para «el desarrollo y fortalecimiento de las relaciones entre los dos países en diversos campos, incluidos el económico, el académico y el cultural». Según el portar Rybar, la distancia que hay entre Rusia y Argelia impide llevar material militar por vía aérea: los aviones militares rusos de carga pueden viajar de forma directa pero yendo vacíos. Pero este problema se puede suplir mediante el transporte naval, aunque el transporte por vía marítima del material militar conlleve más tiempo.

El gobierno ruso y el nuevo orden multipolar todavía tienen oportunidades de dar la vuelta a la sartén y asestar un golpe aún más duro a Occidente, reforzando aún más la presencia rusa en África.

 

Fuente:

Ennaharonline.com

Ministerio de Defensa ruso

La Razón

Mpr21.info

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Memoria Histórica

España fue objetivo prioritario de Stalin

Los trabajadores de la Unión Soviética están haciendo todo lo posible, brindando toda la ayuda posible a las masas revolucionarias de España. Son conscientes de que la liberación de España de los reaccionarios fascistas no es un asunto privado de los españoles, sino una causa común de toda la Humanidad avanzada y progresista (1).

Con esta carta explicaba Stalin al secretario del Partido Comunista José Díaz que los republicanos españoles no estaban solos: los trabajadores soviéticos apoyarían hasta el final la lucha del pueblo español.

Este apoyo se tradujo en el envío de más de 2000 militares- que asesoraron a las tropas republicanas en numerosos ámbitos- así como toda clase de apoyo material: 648 aviones, 347 tanques, vehículos blindados, 1100 cañones, 20000 ametralladoras, medio millón de fusiles, etc. Todo ello en 66 buques que llegaron desde los puertos del Mar Negro, del Báltico y el Ártico a los puertos mediterráneos sorteando el bloqueo de las “democracias” de la No Intervención y los bombardeos de la Italia fascista y la Alemania nazi.

Hasta el último día de marzo de 1939 los asesores soviéticos se mantuvieron en territorio español, como cuenta el guerrillero soviético Vauphasov. El proyecto por la liberación de España no cesó. Numerosos españoles eran acogidos en la URSS, formados política y militarmente para volver al país ibérico y derrotar al franquismo.

Los maquis fueron nutridos por una masa de guerrilleros que venían de la URSS con un entrenamiento excepcional, puesto en práctica en la retaguardia de los nazis. Cuenta el periódico Novorossiyski Rabochi que fue uno de estos comandos el que trajo los planos de la bomba atómica que planeaban desarrollar los nazis. Esto permitió al científico soviético Abraham Yoffe convencer a Stalin de la urgencia de su desarrollo.

España y el caso italiano

La invasión de Italia por los ejércitos anglo-americanos en 1943 y la huida de Mussolini al norte del país supuso la entrada del gobierno militar del mariscal Badoglio, que automáticamente abandonó la chaqueta fascista italiana y se puso la norteamericana. En enero de 1944, el mando británico traslada una propuesta a la diplomacia soviética para abrir el tercer frente en la Península Ibérica donde ejércitos angloamericanos entrarían en España, algo que la URSS rechazó inmediatamente.

La experiencia italiana daba a los soviéticos argumentos más que suficientes de que el dúo Inglaterra- EEUU quería instalar un gobierno afín a los norteamericanos en España, mandado por un jerarca del franquismo que ante una supuesta derrota del ejército español daría un golpe contra Franco. Y es que en el ejército español no faltaban los espías a sueldo de Inglaterra o EEUU como el general Aranda o el propio hermano de Franco. De seguir con este plan, todo quedaría en familia. La solución para España- según Stalin- pasaba por la creación de un potente movimiento guerrillero que tumbara al fascismo, movimiento que se mantuvo hasta la década de los 60.

La ‘desestalinización’

Tras la muerte de Stalin en 1953 y la llegada de Jruschev, la posición de la URSS sobre España cambió radicalmente a raíz de la llamada “desestalinización”.

España conseguía entrar en la ONU en 1955. Un año después, el PCE abandonaba la lucha guerrillera que había preconizado hasta unos años antes por el “entrismo” en las organizaciones políticas del fascismo español. Comenzaba la “Reconciliación Nacional” que defendieron Carrillo y la Pasionaria, volvían los presos de la División Azul y los republicanos exiliados, el franquismo comenzaba a colocarse en el mundo como el “gobierno legítimo” de España como un aliado fiel de EEUU e Inglaterra y- pocos años después- venían las bases americanas de Rota, Morón, Zaragoza y Torrejón.

Tal fue el cambio que como señalan los oficiales de inteligencia Stárinov y Sudoplatov (2) del KGB, el gobierno de Jruschev comenzó a vender- a precio de saldo -petróleo a la dictadura franquista por el dinero que había recibido la URSS de la II República por la compra de armas durante la Guerra Civil: el famoso “Oro de Moscú”.

(1) Biblioteca Lenin
(2) Militeria.ru
(3) Documentación hallada en el Centro Documental de Memoria Histórica de Salamanca.

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Lo que no hace la izquierda, lo hace Netflix

Recientemente, se ha estrenado la serie “Asalto al Banco Central” en la plataforma Netflix. El pasado 20 de diciembre de 2023, con motivo de los 50 años del asesinato del almirante Carrero Blanco, se estrenó en Movistar TV un documental que daba una segunda versión- bastante consistente- del atentado contra el que era entonces Presidente del Gobierno, nombrado por Franco.

Pocas semanas antes, un documental de TVE analizaba la desaparición de El Nani: el primer desaparecido de la democracia. Y si echamos la vista atrás, en 2014 el periodista Jordi Évole presentó el documental Operación Palace, donde se analizaba el 23-F.

Aparentemente, todas estas producciones tratan temáticas muy diferentes pero todas ellas tienen un denominador común: episodios polémicos de la historia española donde no sabemos toda la verdad.

Todas estas producciones tratan hechos ocurridos hace 40 ó 50 años, con lo que la repercusión o la trascendencia que puede tener en la actualidad es nula. Es decir, ¿quién se va a preocupar de pedir explicaciones por el asesinato de El Nani? ¿A quién le preocupa, en 2024, el 23-F?

Las productoras tienen vía libre para tratar un temas de los que no se conoce toda la verdad, generando una posverdad: una versión interesada de los hechos. En el imaginario popular quedará que, no sólo hubo poca información, sino que 40 ó 50 años después hubo unos valientes cineastas que trabajaron en pro de la verdad para que el pueblo español conozca lo ocurrido. Generaran una versión de los hechos que no pondrá en peligro el status quo, porque para poner en peligro al status quo del estado español emanado del franquismo: estas producciones se tendrían que haber hecho en el momento en que ocurrieron y no décadas después.

La valentía de estos cineastas radica en que no van a correrles consecuencias. ¿Acaso a alguien le preocupa- ahora- si a Carrero Blanco lo mató ETA o los servicios de inteligencia?

Estos problemas surgen cuando la izquierda abandona los que han sido sus espacios clásicos: la calle, el trabajo militante y analítico. Esto ocurre cuando se deja en manos del estado y sus medios el análisis y la contrastación de datos, que es lo que ha hecho la izquierda española prácticamente desde la muerte de Franco.

No es casual que allá donde el discurso de la democracia no caló o tardó en instalarse (como ocurrió en el País Vasco), hayan existido medios de información que mantenían una línea analítica y consecuente. Medios que, debido a su actividad, fueron objeto de la persecución de este estado emanado del franquismo.

Echemos la vista a la década del 80: las drogas saliendo de los cuarteles de la Guardia Civil en el País Vasco, guardias civiles y policías en tramas de narcotráfico, terrorismo de estado, etc. Aquellos periódicos que se atrevieron a denunciarlo desde sus líneas: sufrieron cierres, sus periodistas eran detenidos (cuando no sufrían extraños accidentes), amenazas de bomba de grupos fascistas o eran señalados por la prensa generalista…

Esos periódicos ya no existen. La izquierda no está en la calle y la Naturaleza odia el vacío. Ahora, ese vacío lo ocupa Netflix.

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La Guerra de España no terminó en 1939 (II)

Pocos o muchos, mal armados y peor alimentados, estos grupos de combatientes eran la República, eran la libertad. Eran ellos los continuadores de la voluntad heroica de los millares de combatientes caídos en los campos de batalla. Dolores Ibárruri («La Pasionaria»), 1948.

En junio de 1956, el Comité Central del PCE- con Santiago Carrillo e Ibárruri a la cabeza- emiten un manifiesto en el que muestran su disposición «a contribuir sin reservas a la reconciliación de los españoles» y «a terminar con la división abierta por la Guerra Civil mantenida por el general Franco». 

¿Por qué el PCE pasa de apoyar abiertamente la lucha guerrillera a defenestrar a sus más acérrimos defensores?: 1) ¿Qué ha pasado en este tiempo para que cambie tanto la política mantenida por el PCE? y 2) ¿Cómo pueden reconciliarse- por ejemplo- las mujeres a las que los grupos de falangistas torturaban introduciéndoles barras de hierro candente en la vagina, con sus verdugos? Difícil reconciliación, ¿verdad?

Durante los primeros años de la década del 40, Europa estaba inmersa en la lucha contra el nazismo y los movimientos populares antifascistas dieron alas a pensar que en España ocurriría lo mismo: el avance de los aliados sobre España sería cuestión de semanas. La derrota de los nazis en Stalingrado, la rotura del cerco de Leningrado, Moscú o Kursk animaban a los antifascistas españoles. El franquismo, al igual que el nazismo, tenía las horas contadas.

Es llamativo un documento de los maquis del Comité Regional de Galicia el 25 de noviembre de 1949 que le hacen llegar a Stalin: «Miles de kilómetros separan esta Galicia mártir, indómita y luchadora del Moscú feliz y socialista, pero los comunistas de las ciudades y aldeas y de los destacamentos de guerrilleros queremos hacer llegar a usted, el testimonio del cariño que todo nuestro pueblo le profesa, nuestro saludo de combate y con ello asociarnos al homenaje que en su 70 aniversario rinde el gran pueblo soviético a su jefe y maestro y todos los pueblos del mundo al primer constructor del comunismo, defensor de los oprimidos y primer guardián de la paz.»

El PCE elimina a sus militantes díscolos.

La admiración que profesan los partisanos españoles por la URSS, pero también es recíproca. La URSS entrena a los mejores combatientes para enviarlos a España. Combatientes que se habían destacado tras las filas de la Werhmacht y que habían sido condecorados por sus acciones heroicas. Muchos de estos combatientes fueron apartados por la dirección del PCE, denunciados y finalmente, acababan con el peor de los finales: asesinados o entregados a la policía franquista, como parece que ocurrió con Julián Grimau o Joan Comorera.

Es el caso- por ejemplo- de Pelegrín Pérez Galarza, un mando del XIV Cuerpo Guerrillero que llegó al grado de capitán en el Ejército Rojo. En 1946 llegó a España para ayudar a la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón (AGLA) pero murió en extrañas circunstancias en un tiroteo, aparentemente, con la Guardia Civil. Gracias a investigaciones fuera del PCE se ha podido saber que a Pérez Galarza lo asesinó el militante del PCE alias Capitán, jefe de la AGLA.

A este militante no se le puede preguntar por qué asesinó a su compañero porque- aparentemente- también lo asesinó la Guardia Civil en un tiroteo en Cañizares (Cuenca) en 1949. Otro caso es el del antiguo militante comunista Gabriel León Trilla- quien había sido acusado por Ibárruri y Carrillo- del fracaso de la invasión del Valle de Arán. Trilla era admirado por numerosos combatientes soviéticos y brigadistas internacionales. Fue asesinado en 1945 por dos militantes del PCE y desnudado en el Campo de las Calaveras de Madrid por orden de Carrillo. Sus ejecutores fueron detenidos por la policía franquista y ejecutados.

Toda iniciativa tomada fuera de las esferas de la dirección del PCE era vilipendiada. La acción sobre el Valle de Arán en 1944 fue duramente denunciada por la cúpula del PCE y acabó con el cabecilla de los maquis Jesús Monzón. Expulsado del PCE, Monzón fue detenido por la policía franquista, condenado a pena de muerte, finalmente se le conmutó por 30 años de prisión cumpliendo 13 en los campos de exterminio franquistas. Durante su estancia en prisión jamás delató a ninguno de sus compañeros.

Otro caso es el de Heriberto Quiñones, esposo de la militante comunista mallorquina Aurora Picornell (asesinada por un pelotón de falangistas en 1937). Aunque su nombre era español, se cree que nació en Bessarabia (Moldavia). Muy vinculado a los comunistas soviéticos y a los brigadistas internacionales que vinieron a España, fue miembro de los servicios de inteligencia republicanos y del XIV Cuerpo Guerrillero junto con Pérez Galarza.

Detenido en 1941. Fue fusilado al año siguiente en silla de ruedas al no poder mantenerse en pie por las torturas recibidas. El PCE lo defenestró y expulsó del partido por haber intentado reestablecer el partido comunista en el centro de España sin esperar las órdenes de los que estaban en un exilio dorado en Méjico o Francia.

Eliminación de arriba abajo.

Se ha hablado de las cúpulas. Pero si descendemos a cotas más bajas, podemos encontrar casos similares. Desde donde escriben estas líneas en la provincia de Guadalajara, actuaron las partidas de Amador Méndez de la Cruz (Amador) y Carlos Blanco Manso (Pepito de Guadalajara). Partidas que mantuvieron en jaque a la Guardia Civil hasta 1949. Supeditados al AGLA, parece que también fueron objeto de ataque por el PCE y, en concreto, por su jefe: Capitán. Un panfleto encontrado a un maqui del AGLA en Guadalajara el 7 de noviembre de 1949, dice sobre ellos:

«Sabemos también que muchos de vosotros habéis sido victimas de algunos elementos sin control, degenerados y sin escrúpulos, que, usando el nombre de guerrilleros, sorprendieron vuestra buena fe para dedicarse a una vida de lujo, de placeres, de borracheras. Tal es el caso de dos individuos que se hacían llamar “el Pepito y el Méndez”, a los que nuestra AGRUPACION ahorcará sin contemplaciones el día que caigan en sus manos por los crímenes que han cometido contra vosotros y por haber usado el glorioso nombre de nuestra AGRUPACION para actos tan viles.»

La Guerra de España no la terminó el franquismo.

Fuente:

Asesinado a manos de sus camaradas | El Norte de Castilla

El maquis en sus documentos. Francisco Aguado Sánchez.

 

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Memoria Histórica

¿Cuándo terminó la Guerra de España? (I)

Parte oficial de guerra del Cuartel General del Generalísimo correspondiente al día de hoy: 1 de abril de 1939. Tercer Año Triunfal. En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares: la guerra ha terminado. Burgos, 1º de abril de 1939. Año de la Victoria.

Así terminaba la Guerra de España (que no Civil). Las tropas fascistas desfilaban un 19 de mayo de 1939 por el Paseo de la Castellana (Avenida del Generalísimo) y consumaban lo que, en apariencia, era el fin de una guerra que los mismos golpistas habían empezado contra el proyecto emancipador español.

Aparentemente, la guerra comienza un 18 de julio de 1936 con el Alzamiento Nacional y termina ese 1 de abril con la ocupación de “todo el territorio español”, llegando las últimas tropas al puerto de Alicante donde se agolpan miles de civiles y militares antifascistas esperando coger un barco que les lleve a un lugar seguro.

El bando que emite Burgos parece claro: la guerra termina el 1 de abril. El 1 de octubre de 1946 en un discurso donde se celebran los 10 años del nombramiento de Franco como Generalísimo, el propio Franco reconoce que “llevamos diez años de guerra”. Pero, ¿la guerra no había acabado en 1939?

Y es que la interpretación de que la guerra dura tres años es un mantra creado por la historiografía franquista y repetido desde entonces en los periódicos, cines, radios y que se sigue enseñando en las escuelas españolas a día de hoy.

En la provincia de Guadalajara, desde donde se escriben estas líneas, las partidas de maquis estuvieron actuando hasta 1949. Algunos investigadores, cada vez más, entienden que la guerra no termina en 1939 sino cuando el franquismo derogó el estado de guerra: en 1948, doce años después del Alzamiento Nacional. Otros autores defienden que la guerra terminó en 1952 cuando la Guardia Civil comunica haber eliminado la mayor parte de las partidas de maquis.

Pero hay casos que no se corresponden con esta realidad. En la provincia de Teruel, el estado de guerra se derogó el 7 de abril de 1948, pero la actividad partisana era tan fuerte que se volvió a activar el 31 de julio del mismo año manteniéndose hasta 1954… En la provincia de Cuenca, ocurre otro tanto similar… En las provincias de Castellón y Tarragona, ocurre lo mismo… El franquismo decide enviar al sanguinario Manuel Pizarro Cenjor (su nieto fue diputado del PP y presidente de Endesa…).

En Catalunya, las partidas de maquis de Quico Sabaté, Ramón Vila Capdevila o Josep Lluis Facerías se mantuvieron hasta las últimas consecuencias. Algunos de ellos hasta bien entrada la década de 1960 conectando con los primeras guerrillas urbanas contemporáneas. El último maqui que asesinó la Guardia Civil fue a José Castro Veiga, alias Piloto, en 1965: 26 años después de la guerra.

— Público 7 de abril de 1948: cuando el franquismo se olvidó de dar la guerra por acabada

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Memoria Histórica

Así enseña Rusia a liberarse de Occidente: el ejemplo de la RUDN

El 5 de febrero de 1960 se inició la construcción de la Universidad Rusa de Amistad con los Pueblos (RUDN, en ruso) por orden del gobierno soviético. Una universidad donde decenas de miles de estudiantes- cada año- reciben formación universitaria en múltiples campos.

Ese mismo año se inician las clases de ruso para alumnos extranjeros. El objetivo es la enseñanza de los alumnos africanos de las ex-colonias europeas que recién acaban de liberarse del yugo imperialista occidental. Desde el primer momento, miles de alumnos son acogidos en las residencias universitarias. Si el 17 de enero de 1961 es asesinado el líder independentista de la República Democrática del Congo Patricio Lumumba, el 22 de febrero de ese mismo año la universidad cambia su nombre a Universidad Rusa de Amistad con los Pueblos- Patricio Lumumba. Ese mismo año, los alumnos africanos ya se pueden matricular en las principales facultades: Ingeniería, Historia y Letras, Medicina, Agricultura, Física y Matemáticas, Ciencias Naturales, Economía y Derecho.

Un paseo por los alrededores de esta universidad nos transporta a la lucha anticolonial. Los bustos a Lumumba y otros dirigentes africanos adornan el campus universitario. Las calles que lo recorren recuerdan, entre otros, a Samora Machel: líder de la independencia mozambiqueña contra los colonialistas portugueses.

La caída de la URSS en 1991 trajo consigo cambios importantes en la política exterior rusa, que incluso llega a la nomenclatura: la RUDN cambia su nombre eliminando los vestigios de su solidaridad en la lucha anticolonial. A pesar de la entrada del gran capital en Rusia, la universidad no cambia su objetivo: el alumnado de los países del llamado Tercer Mundo continúa siendo enseñado en sus decenas de miles de metros cuadrados de sabiduría. El 23 de marzo de 2023, el ministro de Educación y Ciencia Valery Falkov firmó la Orden nº 313 por la que devuelve el nombre original de Patricio Lumumba a este enorme campus donde residen más de 8000 estudiantes permanentes extranjeros.

Pero su mayor tesoro no se encuentra en su nomenclatura o en el urbanismo, se encuentra en su alumnado. Cientos de nacionalidades, culturas e individuos de todas las etnias se mezclan con un único objetivo: formación universitaria con el fin de desarrollar sus países de origen. Congoleños, sudaneses, turcos, iraquíes, iraníes, libaneses, palestinos, turkmenos, kirguises, afganos, pakistaníes, esrilanqueses, chinos, peruanos, chilenos, colombianos, cubanos, mejicanos, venezolanos… Y también, los hijos de los españoles que tuvieron que huir del fascismo durante nuestra Guerra de España tuvieron su hueco. La presencia de estudiantes de los países sometidos por Occidente es mayoritaria. La presencia de estudiantes occidentales es ínfima: la propaganda contra Rusia limita que los estudiantes occidentales conozcan otras formas, otras culturas. Las relaciones entre estudiantes de estas nacionalidades es de lo más fluida. La amistad se desarrolla en igualdad de condiciones. Ese racismo y clasismo endémico que se sufre en Europa y EEUU aquí no se vislumbra. Algunos de sus alumnos de honor son el ex-presidente boliviano Evo Morales o el ex-presidente ecuatoriano Rafael Correa. La poco comunista organización UNESCO le otorgó la medalla de oro en 2010, reconociendo su labor educadora con los países del llamado Tercer Mundo.

Asistimos a una nueva Edad Media global. Vemos cómo es cada día más visible la ruptura entre Oriente y Occidente. Un Occidente en decadencia tras más de 500 años de dominio global, donde los pueblos que aspiran a liberarse ven como ejemplo a Rusia o China -que resisten y combaten los embates de Occidente- países que los tratan en igualdad de condiciones, países que no les imponen condiciones, países que buscan el desarrollo equitativo. Oriente se convierte en el centro del mundo, como lo fue ya en la Edad Media, y donde Occidente se sume en la oscuridad más absoluta.

Bienvenidos a tiempos interesantes.

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Guadalajara: la represión franquista vista a través de los juzgados.

Muchos hemos escuchado sobre las famosas sentencias de auxilio a la rebelión, sobre los paredones, las prisiones, las torturas, etc. Pero si tenemos que pensar sobre quién ejecutaba esa represión, inmediatamente pensamos en los piquetes de ejecución. Lo que no pensamos es en los jueces, los fiscales, los abogados defensores designados por los tribunales franquistas, en esos testigos falsos que se prestaron para declarar, etc. En definitiva, no tenemos una idea clara sobre lo que era la represión franquista.

Si comenzamos a buscar, lo primero que vamos a ver cuando abramos la carpeta son los hongos, manchas de café, ácaros, polvo, suciedad, óxido, hojas rotas, etc. En este estado es en el que se encuentran los expedientes de los miles y miles que dejaron sus vidas en los paredones, en las prisiones o combatiendo en las trincheras contra el fascismo. Y digo miles porque hablo solamente de lo que atañe a la provincia de Guadalajara.

Para hacernos una idea más exacta de cómo funcionaron los juzgados franquistas, cojamos como ejemplo el Juzgado de Instrucción de Molina de Aragón y el personal que trabaja en él.

1. El ejemplo del Juzgado de Instrucción de Molina de Aragón.

A comienzos de 1936, el juez de Instrucción de Molina de Aragón era Jaime Engelmo Benet. Tenía un nombramiento provisional, estaba en funciones. El secretario del juzgado era Miguel Moreno Mocholí. Al estallar el golpe, el juez se une a las milicias y participa de algunos sabotajes y cortes de carreteras1 hasta que Molina es ocupada en los primeros días de agosto de 1936 y el juez escapa de la zona con los milicianos. Su cargo es inmediatamente ocupado por el secretario al que los golpistas nombran juez nada más entrar en la ciudad.

A partir de aquí, el ahora juez Miguel Moreno Mocholí pasará a tener una carrera meteórica en la judicatura; pasando de colaborar con los asesinatos y condenas a prisión de cientos y cientos de personas en la comarca de Molina, a lugares como Pamplona donde estuvo como presidente de la Audiencia Territorial en los años de la lucha anti-ETA del franquismo a, finalmente, magistrado del Tribunal Supremo en 1977 con la recién entrada democracia2.

Al convertirse en juez Moreno Mocholí, el cargo de secretario del Juzgado queda vacante y lo ocupa Felipe Bacarizo Gaitán, un vecino de Molina de Aragón que era barbero3. Fue nombrado secretario municipal durante la dictadura de Primo de Rivera (1923- 1930) y durante la II República no se le apartó de ese puesto. Y es que los cambios que trajo la República eran más en lo formal que en lo esencial. Según Ilya Ehrenburg:

“En las fachadas de los palacios cuelgan unos trapos de colores tapando las coronas de la monarquía. En los sellos de Correos la efigie del rey aparece cruzada por la inscripción: “República”. En el rótulo del hotel Reina Victoria han borrado la palabra “reina”. Victoria se ha convertido en una heroína de Knut Hamsun o en una orquídea. En otro hotel, el Alfonso XIII, han quitado los números. Ha quedado “Alfonso” a secas.

[…] La República tapó las coronas con trapos, cambió los nombres de unas cuantas calles, mudó la decoración, pero los actores siguen siendo los mismos: ni siquiera han tenido que aprenderse nuevos papeles. Verdad es que, por razones de economía, algunos oficiales del ejército han tenido que pedir el retiro. Pero no los monárquicos, ¡nada de eso! Muchos de los retirados son “soñadores” demasiado inquietos… La antigua policía del rey vela ahora por el orden de la República. No pasa día sin que encarcele a unos cuantos obreros. Como antaño, siguen matando a los sediciosos.”

Volvamos al juzgado de Molina. Al estallar la guerra, Felipe Bacarizo es nombrado secretario del juzgado en sustitución de Miguel Moreno Mocholí. Era partícipe de todas las condenas y asesinatos que se produjeron en la comarca y que salieron de su juzgado. Para que el lector se haga una idea más exacta de cómo se repartían la autoridad, de sus abusos de poder, etc.; Felipe Bacarizo fue detenido en 1942 por tenencia ilícita de armas y por disparar borracho al dueño del bar Forega en Molina. El intento de asesinato quedó reducido a un delito de lesiones y, junto con la tenencia ilícita de armas, quedó en una indemnización y tres días de arresto que cumplió4. ¿Alguna coincidencia con la actualidad? Tras este incidente, fue trasladado como secretario a Medinaceli (Soria). Estando ya jubilado, fue entrenador de fútbol del equipo de Molina de Aragón5.

Al principio se ha hecho un breve repaso sobre las figuras de Miguel Moreno Mocholí, juez de instrucción en Molina nombrado por los golpistas que acabó como magistrado del Supremo ya en democracia, y Felipe Bacarizo secretario del mismo juzgado. Pero también hay otros menos conocidos como Vicente Díez Gaspar, también juez de instrucción de Molina que al terminar la guerra fue destinado a la depuración de trabajadores republicanos de la Diputación de Guadalajara6. Uno menos conocido es Ángel Escalera Cortijo, también juez de instrucción en Molina que terminó como concejal de Terrassa en los 60, coincidiendo con la mayor expansión del municipio7. Por último y menos conocido es Gabriel Morón Albar, Juez Permanente Militar de Molina que acabará su vida política en los años 60 como delegado provincial de Trabajo en Bizkaia8. Participar de la represión tenía sus recompensas.

2. La mujer como objetivo de guerra del franquismo.

Cuando redactaba este artículo, pensé en dividirlo en dos apartados: uno que hiciese referencia a los delitos comunes y otro a los delitos políticos. Pero se decidió que no tenía sentido porque quien vivía sin poder llevarse un mendrugo de pan a la boca eran los trabajadores pobres, la clase obrera y campesina de este país. Quienes sobrevivían con lo mínimo eran los trabajadores del campo y la ciudad, pobres de miseria. Los que el poeta Eduardo Galeano podría haber dicho que eran Los Nadie. Los mismos que habían resistido tres años al fascismo. Eran pobres y, encima, rojos. Y en el caso de las mujeres, peor aún porque se convertían en un trofeo a merced de criminales que se hicieron con el poder y que actúan con total impunidad.

En 1944, mientras las celdas de la prisión de Guadalajara seguían llenas de presos políticos condenados o esperando su fusilamiento, la Audiencia Provincial de Guadalajara aprueba el perdón al vecino de la capital Mariano Clavería por un delito de violación y rapto a una joven9; la denuncia que presenta una pastora de Selas (Guadalajara) contra un soldado del Regimiento de Artillería de Vicálvaro por violación. Denuncia sobreseída10. O, el más extremo, en Cubillejo de la Sierra en 1945 donde el jefe de Falange Jonás González y el cura Lázaro Sanz emiten un documento para el juzgado donde certifican la conducta “intachable” de un hombre que ha sido denunciado por violar a una joven del pueblo. Denuncia sobreseída11.

Las mujeres fueron objetivo de guerra y si éstas se habían significado en su lucha por la liberación de la mujer y los pueblos, aún más. Maestras depuradas por “rojas”, miles. En muchos casos, con destierros del pueblo donde habían echado raíces durante muchos años como es el caso de Francisca Bargas, maestra de Selas, depurada, en prisión por antifascista y después desterrada12. O el caso de Basilica Magro Gómez, maestra de Luzón depurada y desterrada13. Pero no sólo eran las maestras o las que tenían formación intelectual, las trabajadoras lo tenían peor porque a su condición de mujer y trabajadora, se le unía que eran pobres. Es el caso de Isidora Tello, vecina de Selas y amiga de Francisca Bargas, cuyo delito es participar como miliciana en los primeros días del golpe cortando carreteras para evitar el avance de los fascistas. Dos de los elementos de cargo para condenarla fue que: “iba por la calle con un brazalete rojo y saludaba puño en alto a los coches comunistas que pasaban por el pueblo”14.

Hay casos que muestran qué clase de país tenemos. A Perfecta Roy y Magdalena Velasco Roy, madre de hija vecinas de Turmiel, se las condena a 30 años por “enviar anónimos a vecinas de derechas”15. Uno de los miembros del tribunal que las condenó fue Luciano Conde-Pumpido, quien luego sería Presidente de la Audiencia Territorial de Galicia durante la dictadura. Su nieto fue el Fiscal General del Estado con Zapatero y, actualmente, es el presidente del Tribunal Constitucional. La democracia española en pleno.

A Ángela de Diego Gómez, vecina de Usanos (Guadalajara) y secretaria del Socorro Rojo Internacional de su pueblo, fue condenada a 30 años por los tribunales franquistas por haber recogido dinero para el S.R.I. y haber denunciado a varios militares que participaron del golpe en Guadalajara y al ser sofocado éste, huyeron a Usanos. María Rojo Granizo, de Horche, participó de las decomisaciones y denunció al vecino Salvador de la Fuente Calvete, que huyó de Guadalajara por su participación en el golpe del 18 de julio que fracasó en la capital. Otro ejemplo es el de la miliciana Dolores Díaz López que junto con el miliciano Juan Rojo Roa, expropiaron las propiedades de los terratenientes que habían huído de Brihuega a zona fascista. Requisó tierras y comercios que pasaron a manos municipales y colectivas. Dolores vivía en la miseria con sus hijos. Una de las casas abandonadas por los aristócratas fue ocupada por ella y sus hijos. Dolores y Juan fueron fusilados en las tapias del cementerio de Guadalajara tras la guerra. Otro caso es el de Mercedes Causapié, que se libró del paredón de fusilamiento, pero fue condenada a 30 años de prisión. Era portera en la calle Francisco Torres, 2 de Guadalajara. Participó de las requisas de las viviendas de los derechistas que habían huído o colaborado con el golpe de estado, y que eran utilizadas por familias huídas de sus pueblos que no tenían techo16.

Lo mismo ocurrió con Francisca Sotillo Córdoba, secretaria del Partido Comunista en Valdesaz. Participa de la requisas a los derechistas huidos o que colaboran con el golpe, además de participar de las colectividades. Resultado: 30 años de prisión. Atacar el derecho a la propiedad tenía las peores consecuencias.

Hubo casos de violaciones por derechistas a mujeres republicanas, donde a quien se juzgaba era a la víctima. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Es el caso de Tomasa del Pozo Ruiz, una vecina de Bujalaro. Antes de la guerra, Tomasa fue violada por Manuel Moreno Moreno del mismo pueblo y conocido vecino de derechas. Al estallar la guerra, el violador es detenido por las milicias y llevado a Jadraque donde se le juzga, y se hace llamar como testigo a la víctima que declaró lo sufrido. En consecuencia, Manuel Moreno fue fusilado a las afueras de Jadraque por las múltiples barbaridades que cometió. Al terminar la guerra, Tomasa del Pozo fue llamada a declarar con el objetivo de inculparla en el asesinato y tras varios años de acoso judicial la denuncia acabó archivada.

3. Robo y rapiña a través de los juzgados: el Tribunal de Responsabilidades Políticas de Guadalajara.

La realidad de posguerra debió ser dramática, sórdida, lúgubre… Para los que perdieron. Los que ganaron y estaban en escalones medios y altos vieron multiplicadas sus fortunas. Los Tribunales de Responsabilidades Políticas fueron una engrasada máquina represiva por la que no sólo se condenaba a una parte de la población, sino que junto con la condena por el famoso delito de adhesión a la rebelión/auxilio a la rebelión se unía un expediente de embargo sobre los bienes del encausado. Estos bienes embargados tenían que pasar a manos de las instituciones del nuevo Estado. Según la Ley de Responsabilidades Políticas17:

Artículo 3.2—Los partidos, agrupaciones y organizaciones declaradas fuera de la ley, sufrirán la pérdida absoluta de sus derechos de toda clase y la pérdida total de sus bienes. Estos pasarán íntegramente a ser propiedad del Estado

Artículo 34.—Corresponde a los Jueces Civiles especiales:

a) Incoar, previa orden del Tribunal Regional, la pieza separada para hacer efectiva las sanciones económicas que no hayan sido satisfechas por los declarados responsables políticos, dentro de plazo, y formar en ella el inventario valorado de los bienes en los casos a que se refieren los artículos cincuenta y uno y cincuenta y cuatro.

b) Practicar, también en dicha pieza, los embargos y medidas precautorias que proceden, así como proveer a la administración e intervención de los bienes de los responsables políticos.

c) Sustanciar y fallar, por los trámites que en esta Ley se establecen, las tercerías de dominio y de mejor derecho y cuantas demandas se entablen como consecuencia de la pieza sepa*rada. d) Llevar a efecto la venta de aquellos bienes que les ordene enajenar la Jefatura Superior Administrativa de Responsabilidades Políticas.

e) Intervenir, en suma, en todo lo que se relacione con los bienes de los inculpados.

De ser esto así, el Estado y las instituciones locales que lo representan (los Ayuntamientos) tendrían que ser dueñas de numerosas propiedades de millones de personas que fueron encausadas y embargadas en todas las provincias de España por ese famoso delito de adhesión/auxilio a la rebelión. Pero no fue así. Las propiedades embargadas aparecieron después en manos de los inquisidores. Se trataba de un robo a gran escala. Fue una transferencia de las riquezas de los que menos tenían a los que ya lo tenían todo.

Para saber con certeza los bienes de los republicanos represaliados, se pedían informes a las fuerzas vivas del pueblo. ¿Quiénes eran? El comandante del puesto de la Guardia Civil, el alcalde (que también era jefe de Falange del pueblo) o el cura. Se elaboraba una lista de bienes del encausado que se remitía al juzgado y estos bienes eran embargados en concepto de responsabilidad civil. En caso de no poder satisfacer la responsabilidad civil, el embargo se traslada a sus familiares. Ésto pasó con Antonia del Castillo San José, una vecina de Auñón que se destacó por su militancia de izquierdas. Antonia murió antes de terminar la guerra. Al no poder ser juzgada, juzgaron a su marido Victor Lázaro López y le embargaron todas las propiedades18 en concepto de responsabilidad civil.

En Somolinos, la declaración del vecino Eusebio Aldea Beamonte termina con “que no tiene más que decir ratificándose en su manifestación y de conformidad la firma.” Pero no aparece su firma19. Otra denuncia fabricada por los franquistas bajo sesiones de torturas. Le fueron embargados sus bienes y los de su familia, entre ellos: la fábrica de harinas.

Por motivos personales, no puedo olvidar incluir al Juez Instructor Provincial de Responsabilidades Políticas de Guadalajara que mantuvo en prisión al abuelo del que suscribe estas líneas, el que le mantuvo durante años al borde de la muerte.

A mucha gente de Guadalajara le sonará el nombre de este juez: Mauro José de Irizar Ruiz. Un individuo que se hizo de oro gracias a su puesto en la judicatura con el que gracias a sus condenas, él y otros muchos, vieron multiplicadas sus posesiones gracias a las sentencias que emitía y a los embargos con el concepto de responsabilidad civil. Fue militante de Falange desde el final de la guerra y ya en democracia, delegado provincial de Fuerza Nueva. Proveniente de Tudela (Navarra), se alistó al Requeté como voluntario en los primeros días del golpe, desde donde marchó hasta la provincia de Guadalajara combatiendo durante la mayor parte de la contienda en ella. Además de juez, llegó al grado de Capitán de Infantería durante la guerra.

Era el padre de Francisco Javier Irizar Ruiz, militante del Frente de Juventudes de Falange y después, primer alcalde del PSOE de Guadalajara. De Francisco Javier Irizar, tras ser alcalde:

“Volvió a las labores de abogado en ejercicio y se reconvirtió en empresario de éxito.

Así pues, durante este tiempo sumó nuevas ocupaciones profesionales a las que ya había ejercido en años anteriores: miembro de Iberforo, presidente del Consejo Asesor de RTVE en Castilla- La Mancha (1987-1993), consejero y miembro de la Comisión Ejecutiva de Caja Guadalajara (1990-1992), consejero General de Ibercaja (1983-1987), y sobre todo presidente del Consejo de Administración de la empresa inmobiliaria Urbas Guadahermosa desde agosto de 2004 a febrero de 2008.

[…] En septiembre de 2011, unos días antes de abandonar de nuevo su condición de parlamentario, su nombre saltaba a los medios regionales y nacionales al trascender en una obligatoria declaración de bienes que Francisco Javier Irizar Ortega poseía un total de 3.832.000€ en bienes en su mayoría en inversiones bursátiles y participaciones empresariales.

 

Según Irizar este capital provendría, además de la herencia paterna, de su participación en la empresa Urbas Guadahermosa de la que fue presidente…”21

 

Nada más que añadir.

 

1 Directorio de Archivos de Aragón (DARA). Consejo de Guerra celebrado en Calatayud (Zaragoza). N.º: 967/36.

 

2Herchhoren, A. (2022). La lucha guerrillera durante la Guerra Civil en la Comarca de Molina (Guadalajara). Cuenca: Cuarto Centenario. Pgs: 74-75

 

3 Boletín Oficial de la Provincia de Guadalajara, n.º 71, 13 de junio de 1919.

 

4 AHP Guadalajara. Fondo judicial: J-12017. Sumario 25/1942 del Juzgado de Instrucción de Molina de Aragón.

 

5Nueva Alcarria: Año XXII Número 1186 – 1961 septiembre 16

 

6Se puede consultar en el siguiente enlace: https://victimasdeladictadura.es/https://victimasdeladictadura.es/sites/all/themes/coworker/descargas/DEPURACION-DE-FUNCIONARIOS-DE-GUADALAJARA.pdf

 

7Diligencia de Terrassa de 8 de abril de 1968. Disponible en: https://arxiumunicipal. terrassa.cat/digital/1968/1968-04-08%20Diligencia.pdf

 

8Boletín Oficial del Estado, n.º 36, 11 de febrero de 1964, p. 1820: “Decreto 256/1964, de 30 de enero, por el que se dispone el cese de don Gabriel Morón Albar en el cargo de delegado provincial de Trabajo de Vizcaya.”

 

9AHP Guadalajara. Fondo judicial: J- 12017. Sumario 16/1944. Ejecutoria.

 

10AHP Guadalajara. Fondo judicial: J- 113.

 

11AHP Guadalajara. Fondo judicial: J- 114.

 

12AHP Guadalajara. Fondo judicial: J- 11957. Expediente 1541/11.

 

13AGA. Signatura: 32/12626. Expedientes de depuración de maestros nacionales.

 

14 AHP Guadalajara. Fondo judicial: J- 11957.

 

15 AHP Guadalajara. Fondo judicial: J- 11957. Expediente: 1259/9

 

16 AHP Guadalajara. Fondo judicial: J-874.

 

17Ley de Responsabilidades Políticas de 9 de febrero de 1939. www.boe.es

 

18AHP Guadalajara. Fondo judicial: J-1264

 

19AHP Guadalajara. Fondo judicial: J-1264.

 

20Archivo General de Navarra. Signatura: ES/NA/AGN/F001/DFN,Caj.90145,N.8-496

21Castellanos López, Jose Antonio (2015). Quién fue quién en la transición en Castilla- La Mancha (1977-1982).

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Memoria Histórica

Wagner, el general Vlasov y el Madrid republicano

El 24 de junio la guerra de Ucrania, y sobre todo, la guerra informativa despertaba al mundo occidental con una noticia que nos sorprendía a todos: Yevgeni Prigozhin, jefe del grupo Wagner, daba un golpe de Estado contra el Ejército y el gobierno ruso. Un llamamiento a la movilización contra el gobierno ruso ante los engaños a la población, el baño de sangre que se está cometiendo en Ucrania y la sangría que se está realizando con los jóvenes rusos a los que se los envía a un matadero.

El discurso lanzado por Prigozhin está dirigido no a rusos, sino a la opinión occidental. Llama la atención los argumentos que utiliza: las mentiras del Kremlin a su pueblo. Mentiras, que de ser ciertas, el mismo Prigozhin ha difundido también hasta escasos dos o tres días antes del golpe de Estado.

Era de madrugada cuando Occidente se enteró del golpe de Wagner, pero minutos después la Casa Blanca hacía un comunicado oficial en el que decía que estaban monitoreando la situación desde el primer momento. El periódico El Mundo hacía un seguimiento de la noticia a través de su enviado Xavier Colás pocos minutos después. Para ser un golpe de Estado contra el gobierno ruso, tenían muy buena cobertura a pesar del supuesto bloqueo informativo que hace Rusia con los medios occidentales…

El llamamiento de Prigozhin estaba dirigido a los cargos medios y altos del Ejército y, ni siquiera, los propios comandantes de Wagner secundaron el golpe lo que indica que era algo totalmente desorganizado y espontáneo. Pero ya no sólo éso, sino que obedece a la lógica de la guerra informativa occidental.

En el momento en que Wagner da el golpe, las noticias sobre la guerra de Ucrania desaparecen. Para los medios occidentales ya no existe Zelensky ni Ucrania. En esas horas del golpe, para Occidente existió solamente una figura: la del héroe Prigozhin que se enfrenta al malvado Putin, tal y como se aventuró a decir el Canal 24H de Televisión Española.

Aprovechando la confusión del golpe, el ejército ucraniano lanzó una ofensiva en distintos sectores. Una ofensiva que quedó en saco roto debido a las defensas desplegadas por los rusos en toda la línea del frente. ¿Acaso estaba coordinada la acción de Prigozhin con el ejército ucraniano/OTAN?

No es la primera vez que los rusos se enfrentan a casos como el de Prigozhin.

En 1942, durante la ofensiva nazi sobre Leningrado, el mando soviético envía un avión para rescatar a uno de los generales que dirige la defensa de la ciudad: Andrei Vlasov. Al encuentro con el avión no llega nadie. Vlasov ha desaparecido. Las primeras noticias que se tienen de él es que enviado a un campo de concentración para oficiales en Ucrania.

Vlasov (derecha) con miembros del Alto Mando alemán y Goebbels (izquierda)

Vlasov aparecerá después en reuniones con Goebbels, Himmler y otros dirigentes del nazismo. Hay un proyecto muy interesante para él: la creación del Movimiento de Liberación Ruso. Un ejército compuesto por rusos recogidos en las zonas ocupadas que se habían prestado como voluntarios para formar parte de este movimiento. Hace unos días, un grupo de saboteadores ucranianos entraba en territorio ruso y atacaban algunas poblaciones de la provincia de Belgorod (fronteriza con Ucrania). El grupo se llamaba Cuerpo de Voluntarios Rusos. Nos suena, ¿verdad?

En el momento en que Vlasov se alinea con los nazis, se juega con la idea de formar grupos de insurgentes contra el gobierno de Stalin. Era la década de 1940 y los planes de desmembración de Rusia se venían desarrollando primero con los británicos (véase el manual de Mackinder sobre geopolítica) y después, de mano de los nazis. Ahora en 2023, se juega con la misma idea de desmembrar el país pero el sujeto cambia: ya no es Stalin, ahora es Putin.

No es la primera vez que ocurre. Cuando el imperialismo no puede derrotar a su contendiente por la vía armada, lo intenta por la espalda.

Un ejemplo más claro lo vemos en nuestra Guerra de España, cuando las tropas del coronel Segismundo Casado y Cipriano Mera dieron un golpe contra el gobierno de la II República, entregando el poder a Franco. Las noticias en el bando franquista hablaban de ambos militares como héroes (tal y como ha hecho TVE con Prigozhin) y Casado, tras el golpe, podrá huir a Gran Bretaña donde la embajada británica se encargó de un exilio dorado para el coronel.

Vlasov fue capturado y fusilado en 1946 por el Ejército Rojo. En el caso de Prigozhin, veremos en pocas semanas qué país occidental le da asilo político tras su huída.

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Memoria Histórica

Cipriano Mera colaboró con el espionaje franquista

Así lo confirman las últimas investigaciones y la documentación hallada en el Archivo General Militar de Ávila: el anarquista Cipriano Mera colaboró con los franquistas, al menos, desde julio de 1938. Según los documentos hallados por el historiador Carlos Píriz y presentados en su libro “En zona roja”, el anarquista Cipriano Mera tuvo contactos con miembros de Falange desde casi un año antes del final de la guerra. Los fondos que cita Píriz se adjuntan a continuación y se encuentran en Ávila:

“2º Otro agente podrá realizar en Madrid las misiones informativas que se le ordenen. Este agente puede establecer contacto con el Jefe del Sector rojo de Guadalajara, Cipriano Mera, quien probablemente, como consecuencia de agravios recibidos por parte de gobernadores de Barcelona, parece dispuesto a facilitar nuestra entrada en Madrid, habiéndosele oído la frase: ‘Si garantizan mi vida y la de mi familia, caigo sobre Madrid con mis 40.000 hombres, lo tomo y se lo entrego a Franco’”.

Pero, ¿a qué se refiere el espionaje franquista cuando indica “como consecuencia de agravios recibidos por parte de gobernadores de Barcelona”? A esta pregunta da respuesta la documentación hallada por el historiador Julián Dueñas en el archivo de la CNT (1). En julio de 1938, llega a Alcoy un cargamento de alpargatas para suministro de las tropas republicanas. A pesar de que no estaban destinadas para las tropas que mandaba Mera, éste decidió llevarse el cargamento. Este hecho le supuso una sanción y la expulsión del Ejército Popular durante un mes.

“Mera, se las entregó al General Miaja para que fuera él quien las repartiera según las necesidades, y no pasó de aquí; pero enterado Cordón se lo dijo a Negrín, y este le ha separado del cargo un mes”.

A partir de este momento, se inicia la relación entre Cipriano Mera y el espionaje franquista. Si al comienzo de este artículo se adjunta la comunicación por la que los agentes franquistas en Madrid piden autorización para entablar contacto con Mera, a continuación adjuntamos la contestación (2):

“Se acepta la gestión acerca de Cipriano Mera en las condiciones de garantía de su vida y la de su familia que se piden, si realmente dispone de elementos que en la nota informativa se dice.

Dado que en esta no existe un ofrecimiento de aquel sino una suposición de su estado predispuesto a ponerse a nuestro lado, de momento no se pueden dar otras instrucciones que tratar de captar su voluntad con el ofrecimiento citado y consecuentemente, con arreglo a sus posibilidades que por su parte diga a lo que está dispuesto a hacer”.

No hay más documentación. No hay más carpetas. Y si lo hay, o bien no está accesible o bien se ha destruido. Pero a pesar de que no haya más documentación al respecto, en su autobiografía Cipriano Mera narra un episodio que junto con la documentación encontrada confirma su colaboración con Burgos:

“[…] así como con los jefes de tres de sus divisiones, Medrano, Liberino González y Rafael Gutiérrez, no haciéndolo con el de la cuarta división restante, Quinito Valverde, cuya afiliación comunista me imponía reservas respecto a su discreción. Nos pusimos de acuerdo con el plan siguiente.

Como contábamos en nuestro sector con un campo de aviación y disponíamos de una división de reserva, invitaríamos a que viniera a nuestro puesto de mando al doctor Negrín y a algunos de los ministros, a todos los cuales mantendríamos como rehenes hasta que aceptasen entablar negociaciones directas con el enemigo, metiendo si fuese necesario en un avión al doctor Negrín, al que estábamos dispuestos a acompañar, para presentarnos en Burgos. Posiblemente Franco se negase a discutir y hasta se decidiese a fusilarnos; pero en tal caso el mundo entero sería testigo de este acto cruel” (3).

Es decir, después de la comunicación que hace el SIPM (Servicio de Información y Policía Militar) franquista Cipriano Mera organiza un complot para secuestrar al presidente republicano Juan Negrín y forzar una rendición pactada. No hace falta explicar el final de la República y lo que vino después.

Mera conseguirá escapar por la carretera de Valencia y allí tomar un barco rumbo a Orán. Logrará establecerse en el Marruecos francés hasta la capitulación de Vichy. En 1942 es detenido y deportado a España. En 1943 es juzgado y condenado a muerte pero, contra todo pronóstico, el tribunal franquista acepta revisar su condena y se la conmuta por 30 años de prisión que no llega a cumplir porque en 1946 saldrá en libertad y podrá marcharse a Francia.

Los contactos que estableció Mera en la agonía de la República debieron de facilitarle su estancia en las prisiones madrileñas. Encontrará figuras conocidas en la cárcel de Carabanchel pero no dentro de las celdas, sino en los despachos.

El primer director de Carabanchel fue el falangista Luis Batista (militante desde antes de la Guerra). Podría ser otro nombre sin más, pero se trata del chófer y secretario de Melchor Rodríguez: el Director de Prisiones republicano que por su afiliación a la CNT y su trato condescendiente a los presos derechistas se ganó el sobrenombre del “Ángel Rojo” entre los reclusos. Batista, Mera y el Ángel Rojo se conocían desde la guerra y los tres participaron activamente del golpe que liquidaría a la II República.

El historiador Luis A. Ruiz Casero ha continuado investigando la figura de Mera y ha podido rescatar del Archivo del Partido Comunista de España, el testimonio del militante comunista García del Pozo que coincidió con éste durante la construcción de Carabanchel4):

“Además de los pabellones en los que se encuentran la mayoría de la población reclusa, con lo que llaman según el proyecto Reformatorio, está la nueva cárcel entonces en construcción en la que había para su construcción un porcentaje de unos 400 o 500, de ellos una gran cantidad parte de la CNT, socialistas, republicanos y algunos camaradas, entre ellos en la S.del F. estaba San Isidro, en la F. un tal Domingo Martín Martín de la provincia de Madrid”.

“Estaba al frente de la CNT Mera, como albañil. Su comportamiento era el de vigilar a los camaradas y luchar contra el F. Disfrutaba de una gran libertad, entrando y saliendo a discreción y pasando días enteros en Madrid, de permiso. En general, a “los mejores” les concedían permisos para pasar el día en Madrid. Podían ver a sus familias en una explanada dentro de las alambradas con lo que en general esta gente temía ser enviados a prisión, y para evitarlo, no sólo trabajaban buenamente más de lo que debían, sino que los chivatos eran no pocos”.

Esta relación promiscua de Mera con el aparato del Estado franquista le granjeó serios problemas dentro de la CNT. El 17 de febrero de 1947, el Secretario General de la CNT en el exilio Germinal Esgleas (5) publica la circular nº 119 donde denuncia abiertamente que la libertad de Cipriano Mera tiene que poner en sobreaviso al sindicato porque su libertad puede venir de la mano de la policía franquista. Tanto es así, que en la autobiografía de Mera se indica (6):

“En realidad, a Mera le salvó la vida el coronel Brandis, al que él mismo se la había salvado en abril de 1938, negándose a cumplir la orden del general Miaja, que lo quiso asesinar y, fue puesto en libertad por influencia de los generales Aranda y Beigbeder, que pensaban utilizarlo en el complot que fraguaban contra Franco”.

Al salir de prisión es llamado a la reunión con los generales Aranda y Beigdeber que se cita aquí, donde le invitan a participar en un complot contra Franco, a lo que éste se niega (según Mera, «por falta de seriedad») y cruza la frontera a Francia para continuar dentro de la CNT. Es decir, que Cipriano Mera tuvo y mantuvo contactos fluídos con la estructura franquista y, hoy por hoy, formaría parte de lo que se conoce como “las Cloacas del Estado”.

(1) Archivo CNT. Signatura: 30B.4
(2) Signatura de los fondos: AGMAV,C.2852,7
(3) Cipriano Mera, Guerra, exilio y cárcel de un anarcosindicalista, pág. 305
(4) Signatura: AHPCE RF C Jacq 361-367
(5) Germinal Esgleas era el compañero de Federica Montseny, ministra de la CNT. Al igual que García Oliver, que también ocupó el cargo de ministro, ambos fueron objeto de las críticas del sector más “radical” de la CNT desde la guerra.
(6) Cipriano Mera, Guerra, exilio y cárcel de un anarcosindicalista, pág. 490