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Mes: enero 2023 (página 9 de 12)

Europa aumenta las importaciones procedentes de Rusia a pesar de las sanciones

Mientras los países de la Unión Europea han reducido sus exportaciones a Rusia desde que se introdujo el bloqueo, las importaciones procedentes de Rusia han aumentado masivamente en paralelo, en algunos países incluso hasta porcentajes de tres dígitos.

Austria, por ejemplo, importó productos rusos por valor de 3.900 millones de euros entre febrero y agosto de 2022. Esto representa un aumento del 139 por cien en comparación con el mismo periodo del año anterior. El valor de las importaciones rusas en Austria se ha más que duplicado en estos siete meses en comparación con 2021, a pesar del deterioro de las relaciones económicas.

El aumento fue similar en Hungría (+132 por cien) y Grecia (+142 por cien), y especialmente fuerte en Luxemburgo (+262 por cien) y Eslovenia (+346 por cien). Las importaciones rusas a Alemania (+33 por cien) y Polonia (+24 por cien) aumentaron en menor medida, pero de forma significativa. Sin embargo, los volúmenes ya son elevados en estos dos países: Alemania importó productos rusos por valor de 20.700 millones de euros, Polonia es el segundo mayor cliente de Europa con 10.450 millones de euros, a pesar de que es un beligerante de facto, con miles de mercenarios en el teatro de operaciones ucraniano.

Sólo Finlandia (-7 por cien), Letonia (-8 por cien), Estonia (-14 por cien), Irlanda (-20 por cien), Lituania (-25 por cien), Dinamarca (-44 por cien) y Suecia (-60 por cien) registraron un descenso de las importaciones procedentes de Rusia.

La evolución es distinta de la que habían imaginado los feroces guerreros económicos occidentales. Poco después del inicio de la guerra, en febrero, la ministra alemana de Asuntos Exteriores, Annalena Baerbock (Verdes), afirmó que las sanciones pretendían arruinar la economía rusa. Pero no es así. Aunque las sanciones de la Unión Europea han limitado las exportaciones de productos de alta tecnología a Rusia, el valor de las importaciones ha aumentado considerablemente, sobre todo en el campo de la energía y otras materias primas, es decir, en sectores de la economía rusa.

El 67 por cien de los bienes comerciados con Rusia son combustibles, gas y otros materiales relacionados. Las economías europeas no pueden prescindir de ellos en la medida deseada. La razón del aumento global del valor de las importaciones se debe principalmente a la explosión de los precios del gas.

El valor mensual de las importaciones alcanzó su punto álgido en marzo y luego descendió de forma constante, volviendo en octubre a su nivel anterior a la crisis, debido a la enorme subida de precios registrada entretanto. El comercio en otros sectores cayó en general, pero no tanto como se esperaba.

Rusia, en particular, se benefició de los cuellos de botella en plena crisis energética. Para bajar los precios, Europa debería haber aumentado el suministro de energía. Si los precios del gas vuelven a bajar, se debe sobre todo al clima templado y a la menor demanda en Europa.

La segunda razón es importante: indica que la desindustrialización de los centros económicos europeos, temida por muchos expertos, ya ha comenzado, lo que significa que un número significativo de empresas habría reducido o detenido completamente su producción.

—https://zuerst.de/2023/01/05/der-ruin-der-russischen-wirtschaft-findet-nicht-statt-europaeer-importieren-mehr-aus-russland-trotz-sanktionen/

Las vacunas siguen disparando el exceso de mortalidad en Reino Unido

La Oficina Nacional de Estadística de Reino Unido ha publicado los últimos datos sobre el número de muertes registradas y la conclusión es que el exceso de mortalidad se mantiene en unos niveles muy preocupantes.

En la semana que finalizó el 23 de diciembre, Inglaterra registró 2.272 muertes en exceso, lo que supone un aumento del 20,2 por cien respecto a la media quinquenal. En Gales, las estadísticas son aún peores, con un aumento del 27,3 por cien. Sólo un 3 por cien del total la atribuyen al “covid” de manera oficial.

1.120 de estas muertes en exceso se produjeron en el hogar, lo que supone un enorme aumento del 37,5 por cien de media. En los hospitales el aumento es del 18,8 por cien y en los asilos del 10,5 por cien.

La pandemia ha remitido y con ella el exceso de mortalidad debería bajar, e incluso desaparecer, sobre todo después de dos años de vacunaciones masiva, dosis tras dosis. La pregunta es obvia: ¿cuál es la causa de ese exceso de mortalidad?

Según el Jefe Médico de Inglaterra, Chris Whitty, muchas de las muertes excesivas se deben a problemas cardíacos, ya que los pacientes no reciben estatinas ni pastillas para la tensión arterial (1). Pero es mentira: en ningún momento de los últimos tres años han disminuido significativamente el número de prescripciones, según una investigación de Tom Jefferson y Carl Heneghan (2).

Mediante la práctica de autopsias, un equipo de científicos alemanes concluyó que las personas que enfermaron de miocarditis a los 7 días de recibir la vacuna, murieron a causa de ella (3).

Si eso no les parece suficiente, otro estudio reciente publicado en el Journal of Clinical Cardiology Research concluye: “Las autopsias indicaron muerte por insuficiencia cardiaca aguda arritmogénica. Así pues, la miocarditis puede ser una complicación potencialmente mortal tras la vacunación anti-SARS-CoV-2 basada en ARNm” (4).

Como confirma el estudio, el ARNm fue a donde no debía ir, al corazón, y una respuesta inmunitaria dio lugar a una miocarditis que provocó una insuficiencia cardíaca aguda.

Otro artículo científico ha analizado los colapsos y muertes de deportistas en 2021-2022 y la conclusión es la misma (5). Antes del inicio de la campaña de vacunación la media de paradas cardíacas en las ligas de fútbol europeas era de 29 al año. La media anual actual es de 1.598 entre los futbolistas europeos, de las cuales 1.101 son mortales.

Una revisión científica publicada el pasado mes de diciembre en el European Journal of Clinical Investigation abunda en lo mismo, con un titular que no deja lugar a dudas: “Miocarditidis inducida por la vacuna contra el covid-19 en varones jóvenes: una revisión sistemática” (6).

Una última investigación encontró la proteína de espiga en las miocarditis posteriores a la vacunación contra el “covid”. Incluso después de un mes, los investigadores hallaron miles de millones de copias de la proteína circulando libremente en el plasma sanguíneo de los niños. En algunos pacientes seguía presente después de 20 días posteriores a la vacunación (7).

Finalmente, el estudio demostró que los pacientes tenían niveles elevados de troponina, lo que confirma que las vacunas causan la miocarditis.

No sabemos cuántos estudios científicos y muertes excesivas más se tienen que producir para que los matarifes empiecen a reconocer lo que está pasando. Por ahora el exceso de mortalidad continua creciendo y todos esos que antes decían que les preocupa la salud -por encima de todo- ahora se callan como perros.

(1) https://www.thetimes.co.uk/article/covid-pandemic-blamed-for-increase-in-heart-deaths-ns7r9jvjh
(2) https://trusttheevidence.substack.com/p/is-everyone-dying-of-statin-starvation
(3) https://link.springer.com/article/10.1007/s00392-022-02129-5
(4) https://link.springer.com/article/10.1007/s00392-022-02129-5
(5) https://goodsciencing.com/covid/athletes-suffer-cardiac-arrest-die-after-covid-shot/
(6) https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/eci.13947
(7) https://www.ahajournals.org/doi/suppl/10.1161/circulationaha.122.061025

Borrell en Rabat: cómo enterrar la corrupción del Parlamento europeo

La visita de Borrell a Rabat, que acabó ayer, se ha justificado con motivos banales, según las notas oficiales difundidas por ambas partes, que no se han preocupado ni siquiera de disimular.

Borrell fue a Marruecos para tapar definitivamente el nido de espías del Parlamento Europeo porque, como dijo Naser Burita, ministro de Exteriores marroquí, la investigación del escándalo de la red de sobornos del Parlamento Europeo es un “acoso judicial y mediático continuo” (*). Marruecos y la Unión Europea debían “proteger” sus relaciones comunes, añadió Burita.

Menos mal que los espías no trabajaban para el Kremlin porque la presión mediática hubiera sido insoportable. Pero Marruecos es un amigo intocable porque su gobierno está avalado por Estados Unidos e Israel.

Pronto las aguas volverán a su cauce y las preguntas se quedarán sin contestar. Se nos ocurren algunas sobre el Sáhara, la emigración, los fosfatos, la pesca.. Pero también la siguiente: ¿por qué muchos de los yihadistas que cometieron atentados en Europa eran marroquíes, pero casi ningún crimen se cometió dentro de Marruecos?

Ocurre lo mismo que con Arabia saudí: durante los años de la pleamar yihadista, resultó sorprendente que muchos de los autores de los atentados fueran saudíes, pero pocos los cometieran en su propio país. Pues lo mismo se puede decir de los marroquíes.

Los servicios secretos de Marruecos (y por lo tanto Estados Unidos e Israel) controlaban a los yihadistas que cometieron los atentados en España, Francia, Bélgica y otros países europeos. Lo mismo que con la emigración, los yihadistas eran otro instrumento con el que Marruecos presionaba a los europeos.

El nombre de un dirigente de la inteligencia marroqouí, Mohamed Belahrache, aparece en el escándalo de espionaje con el número de código M118. Se trata de un personaje oscuro que ya apareció ligado al Consejo Francés de la Fe Musulmana (CFCM). A su vez Belahrache era el jefe del embajador Atmoun, nudo de la red parlamentaria corrupta en Bruselas.

Como el islam no tiene un Vaticano, las organizaciones musulmanas europeas se forman en torno a lealtades “consulares”, dominadas por el país de origen y su dinero. Como en cualquier otro ámbito, en el islam se cumple el principio de que quien paga manda.

Belahrache reside en Francia desde 2010 y sobre él pesa una orden de detención desde marzo de 2018 por “corrupción de funcionarios públicos en Francia”. La acusación se refiere a la PAF (policía francesa del aire y fronteras). A través de un alto oficial de la PAF, Marruecos se informaba de los movimintos de las personas en busca y captura, incluidas las que figuran en la lista S (Seguridad del Estado), que incluye a los yihadistas.

Hace años que hay corrupción de funcionarios públicos en Francia y en otros países de la Unión Europea. Borrell ha ido a Rabat para tapar la pista del dinero. En un asunto de corrupción, es más interesante conocer al que paga que al que cobra.

En este caso, si Borrell ha ido a Rabat a tapar la pista del dinero, significa que tienen que cargar las culpas contra la camarilla de eurodiputados que se llenaron los bolsillos. Ellos son los cabezas de turco.

(*) https://www.msn.com/es-es/noticias/internacional/marruecos-califica-de-acoso-medi%C3%A1tico-y-judicial-la-investigaci%C3%B3n-por-el-qatargate/ar-AA1623yh

Análisis táctico y estratégico de la Guerra de Ucrania

Tras un asalto inicial ruso a más del 20 por cien de Ucrania, las fuerzas rusas se toparon con una decidida resistencia ucraniana, que terminó con una vergonzosa retirada de Kiev. A partir de entonces la guerra se convirtió en una lucha de desgaste entre Rusia, por un lado, y Ucrania, por otro, que lucha a la cabeza de una coalición occidental.

En verano las ofensivas rusas capturaron Lyman, Lisichansk y Severo Donetsk. En otoño las ofensivas ucranianas reconquistaron la provincia de Jarkov y la ciudad de Jerson, reduciendo el control ruso a aproximadamente el 50 por cien del territorio que habían capturado desde el 24 de febrero.

Los bandos enfrentados han adoptado dos estrategias opuestas: los rusos libran una guerra tradicional de desgaste centrada en la potencia de fuego; Ucrania libra una guerra de maniobra centrada en el terreno. Estas estrategias opuestas son tanto un producto de la disponibilidad de recursos nacionales como una elección deliberada. Mientras el suelo helado marca el comienzo de la campaña de invierno, ambos bandos seguirán sus estrategias en ofensivas limitadas.

De momento, ambas estrategias parecen funcionar.

Ucrania ha reconquistado grandes franjas de territorio, pero se ha agotado en la ofensiva de otoño. Sufrió terribles pérdidas y agotó importantes reservas de material y municiones. Todavía hay capacidad para reemplazar las pérdidas y establecer nuevas formaciones de combate, pero está disminuyendo rápidamente.

Creo que ninguno de los dos bandos conseguirá ganancias territoriales espectaculares, pero es más probable que el bando ruso logre sus objetivos de agotar los recursos ucranianos preservando los suyos propios.

La estrategia ucraniana

La guerra de maniobras ucraniana centrada en el terreno se ve limitada por dos factores: la producción limitada de municiones y equipos de artillería y las consideraciones relativas a la coalición.

Ucrania comenzó la guerra con 1.800 piezas de artillería de calibre soviético. Esto permitía una cadencia de tiro de 6.000-7.000 disparos diarios, frente a los 40.000-50.000 disparos diarios de los rusos.

En la actualidad esa artillería está casi sin munición y, en su lugar, Ucrania utiliza 350 piezas de artillería de calibre occidental, muchas de las cuales están destruidas o averiadas debido al uso excesivo. Mientras tanto, las propias naciones occidentales carecen de munición; se calcula que Estados Unidos sólo produce 15.000 proyectiles de 155 milímetros al mes. Esta limitación ha obligado a Ucrania a adoptar formaciones de infantería en masa orientadas a recuperar territorio a toda costa. Ucrania simplemente no puede enfrentarse a Rusia en batallas de artillería. A menos que las tropas ucranianas entren en fuego directo con las rusas, hay muchas posibilidades de que sean destruidas a distancia por la artillería rusa.

La segunda limitación de Ucrania es el carácter coalicional de su guerra. Desde el agotamiento de sus propias reservas, Ucrania depende cada vez más del armamento occidental. La continuación de la coalición occidental es crucial para el esfuerzo bélico ucraniano. Sin una serie constante de victorias, las preocupaciones económicas internas pueden provocar la deserción de la coalición. Si el apoyo occidental se agota debido al agotamiento de las existencias o a la voluntad política, el esfuerzo bélico de Ucrania se derrumba por falta de suministros. En algunos aspectos, Ucrania no tiene más remedio que lanzar ataques, independientemente del coste humano y material.

Ucrania ha construido un ejército centrado en la infantería, formado por tropas de reclutas muy motivadas y con escasa o nula formación. Apoyan a la principal fuerza de combate del ejército profesional de preguerra y a unas 14 nuevas brigadas equipadas con armas y vehículos donados por Occidente. En el campo de batalla, los grupos de ataque atacan rápidamente, penetrando en profundidad y con rapidez, y luego entregan las zonas capturadas a los reclutas para que las defiendan.

Esta táctica funcionó bien en zonas donde la escasez de mano de obra rusa impedía la formación de un frente fuerte, como en la región de Jarkov. En la zona de Jerson, donde Rusia contaba con una densidad de fuerzas suficiente, esta táctica provocó un gran número de bajas y escasos avances, hasta que los problemas logísticos hicieron que Rusia se retirara.

El talón de Aquiles de esta estrategia ucraniana es la mano de obra. Ucrania comenzó la guerra con 43 millones de ciudadanos y 5 millones de hombres en edad militar, pero según la ONU, 14,3 millones de ucranianos han huido de la guerra y otros 9 millones se encuentran en Crimea u otros territorios ocupados por Rusia. Esto significa que a Ucrania sólo le quedan entre 20 y 27 millones de habitantes. Con esta proporción, tiene menos de 3 millones de hombres utilizables. Un millón son utilizables, y del resto muchos no están en condiciones físicas de servir u ocupar un puesto vital en la economía nacional. En resumen, en mi opinión, a Ucrania le faltan hombres.

La estrategia rusa

Las fuerzas rusas son limitadas en número, pero están reforzadas por enormes reservas de artillería y equipos, posibles gracias a un fuerte complejo militar-industrial. Aunque los medios de comunicación occidentales han informado en numerosas ocasiones de que el ejército ruso está escaso de munición de artillería, hasta ahora no se ha producido una disminución visible del fuego de artillería ruso en ningún frente.

Basándose en estos factores, la parte rusa ha confiado en una guerra tradicional de desgaste centrada en la potencia de fuego. El objetivo es imponer un número de bajas insostenible, destruyendo la mano de obra y el equipamiento ucranianos, al tiempo que se preservan las propias fuerzas rusas. El territorio en sí no es importante; su pérdida es aceptable para preservar el poder de combate. En Kiev, Jarkov y Jerson, el ejército ruso se negó a luchar en condiciones desfavorables y se retiró, aceptando el coste político de preservar sus fuerzas.

Para ejecutar esta estrategia, el ejército ruso confía en su potencia de fuego, especialmente en su artillería. Cada brigada rusa cuenta con tres batallones de artillería, frente a uno en cada brigada occidental. Combinada con enormes cantidades de drones y cuadricópteros, la artillería rusa pulveriza a las fuerzas ucranianas antes de que la infantería recoja a los supervivientes. Es una guerra lenta y reñida, pero con un índice de bajas claramente favorable a Rusia.

Rusia no podía atacar porque carecía de mano de obra para asegurar los flancos de las tropas que avanzaban. Hasta ahora, los rusos solo podían avanzar en el Donbas, donde el avance no extendía la línea del frente. Incluso aquí, la intención es más atraer a las fuerzas ucranianas y destruirlas que capturar la ciudad de Bajmut. La movilización tiene el potencial de superar la escasez de mano de obra de Rusia y permitir operaciones ofensivas, mientras que el equipamiento de sus fuerzas es posible mediante la movilización de la industria. La producción de municiones de precisión también va en aumento, a pesar de las constantes dudas de la prensa occidental. Según una estimación, el vídeo de los ataques kamikaze con aviones no tripulados rusos Lancet 3 ha aumentado en un 1.000 por cien desde el 13 de octubre, lo que indica un aumento significativo de la producción.

La llegada del invierno

Si los ucranianos deciden lanzar una gran ofensiva, podrían hacerlo en dos lugares, en mi opinión. La primera está en el norte, en la región de Jarkov, pero el cruce limitado del río Oskil crea los mismos problemas logísticos a los que se enfrentaron los rusos en Jerson.

La segunda es hacia el sur, para cortar el puente terrestre ruso hacia Crimea y, finalmente, capturar la península. Es poco probable que esto tenga éxito. El ejército ucraniano atacaría en un terreno ideal para la artillería rusa. Podría convertirse en una repetición de la Batalla de Jerson, pero sin las dificultades logísticas rusas, a partir de un número limitado de cruces en el río Dnipro, con igualmente pocas ganancias y las mismas graves bajas marcadas por compañías mecanizadas enteras aniquiladas, interminables escenas de convoyes de ambulancias y nuevos cementerios por toda Ucrania. Los niveles de desgaste jugarían directamente a favor de los rusos. La presión política sobre el Gobierno ucraniano para que justifique las pérdidas de artillería rusa en el Donbas recuperando territorio en otros lugares, así como la presión de la coalición occidental, pueden empujar a Ucrania a atacar de todos modos.

Para los dirigentes rusos, la cuestión es: ¿cuándo y dónde atacar? El calendario depende de las existencias de munición de artillería rusa. Si son elevados, Rusia puede atacar en invierno; si no, puede acumular reservas y atacar en primavera, después de la temporada de barro. El calendario también depende de las necesidades de formación de los reservistas movilizados. Los periodos de entrenamiento más largos aumentan la eficacia de los reservistas y reducen las bajas, lo que disminuye el riesgo político para el Kremlin. En última instancia, las presiones que los dirigentes rusos consideren más importantes decidirán el resultado. ¿Prevalecerá la presión política interna a favor de una victoria rápida, o las consideraciones militares favorecerán un aplazamiento hasta después de la temporada de barro primaveral, en marzo/abril? Hasta ahora, el Kremlin ha antepuesto las consideraciones militares a las políticas,

La ubicación es otro factor. El frente de Jarkov es muy boscoso, lo que limita la eficacia de la potencia de fuego, y no tiene sentido estratégico sin atacar la ciudad de Jarkov. Llevaría meses capturar este importante centro urbano a un coste muy elevado. Un ataque limitado para recuperar la línea del río Oskil mejoraría la línea defensiva rusa pero no tendría ninguna ganancia estratégica.

En el Donbas, el ejército ruso ya mantiene la presión. Los efectivos y las unidades de artillería adicionales no acelerarán mucho esta ofensiva.

Para el ejército ruso, el frente de Zaporiya es el más prometedor. El ferrocarril Pologi-Gulai Polie-Pokrovskoye está idealmente situado para abastecer una ofensiva rusa al norte de Pologi. Por último, la captura de Pavlograd permitiría capturar el Donbas cortando dos vías férreas y carreteras principales que abastecen al ejército ucraniano en el Donbas y atacando al ejército ucraniano por la retaguardia. El terreno abierto es ideal para la estrategia rusa centrada en la potencia de fuego, y la oportunidad de sacar y destruir lo que queda de las reservas operativas ucranianas y destruir más personal está directamente en línea con los objetivos rusos. Por último, el suelo duro y helado dificultaría la excavación de las nuevas posiciones defensivas sin equipos pesados.

La proximidad del ataque limitado de Ugledar podría ser una operación de conformación para asegurar el flanco oriental de la futura ofensiva.

Las guerras de desgaste se ganan gestionando cuidadosamente los recursos propios mientras se destruyen los del enemigo. Rusia entró en la guerra con una amplia superioridad material y una mayor base industrial para sostener y reemplazar las pérdidas. Preservaron cuidadosamente sus recursos, retirándose cada vez que la situación táctica se volvía en su contra.

Ucrania comenzó la guerra con una reserva menor de recursos y dependió de la coalición occidental para apoyar su esfuerzo bélico. Esta dependencia ha llevado a Ucrania a llevar a cabo una serie de ofensivas con éxito táctico, que han consumido recursos estratégicos que, en mi opinión, Ucrania tendrá dificultades para reponer totalmente. La verdadera cuestión no es si Ucrania puede recuperar todo su territorio, sino si puede infligir suficientes pérdidas a los reservistas rusos movilizados para socavar la unidad interna de Rusia.

Alex Vershinin, coronel del ejército de Estados Unidos que participó en las guerras de Irak y Afganistán

El gobierno británico prepara una ley de servicios mínimos contra las huelgas

Desde hace varios meses el gobierno británico se enfrenta a numerosas huelgas y, con el pretexto de evitar la parálisis del país, ha movilizado a 1.200 militares para sustituir a los conductores de ambulancias y policías de aduanas en huelga. Pero Rishi Sunak, el Primer Ministro británico, ha decidido pasar a la ofensiva contra los huelguistas este año, prometiendo “nuevas y duras leyes”.

El gobierno quiere introducir los servicios mínimos en varios sectores de la economía con el fin de contrarrestar las consecuencias de las huelgas. La medida «se aplicará a muchos sectores diferentes de la economía”, dijo Grant Shapps, ministro de las Empresas.

Los servicios mínimos se impondrían a los bomberos, los conductores de ambulancias y el sector ferroviario, según un documento publicado el jueves por el gobierno.

Reino Unido se ha visto sacudido en los últimos meses por numerosas huelgas, sobre todo de ferroviarios, pero también de conductores de ambulancias, enfermeros y policías de fronteras.

Los sindicatos reclaman salarios más altos ante el aumento del coste de la vida. La inflación en Gran Bretaña está en su nivel más alto en cuarenta años, con un máximo del 10,7 por cien anual, cerca del 10,2 por cien de la eurozona. Millones de obreros están en la pobreza a pesar de tener trabajo. La mitad de los hogares se saltan comidas. La inflación alimentaria es incluso superior a la general y se ha acelerado hasta el 16,5 por cien en un año.

Sin embargo, el gobierno se niega a subir los salarios y prefiere impedir las huelgas con los servicios mínimos. “Justo cuando pensabas que el gobierno no podía caer más bajo, los ministros dicen que están buscando acuerdos para detener las huelgas haciéndolas ilegales”, afirma el sindicato PCS, que promete “resistir”.

El Secretario General del TUC, Paul Nowak, condenó el “ataque al derecho de huelga […] Es un ataque a los trabajadores y es un ataque a una de las libertades más antiguas”. La amenaza del gobierno “no ofrece nada más para ayudar con los salarios y la crisis del coste de la vida”.

Aumenta el tiempo de trabajo de los conductores de los transportes de París

El tiempo de trabajo de los conductores de los transportes públicos parisinos (RATP) aumentará en 120 horas al año. En París el transporte de pasajeros (autobús, metro y cercanías) es un caos. Una cuarta parte de los autobuses están parados desde septiembre debido a las dificultades de contratación, el aumento del absentismo y las huelgas.

La empresa RATP ha arrojado el problema sobre los hombros de los trabajadores y el movimiento sindical da un paso hacia atrás con el apoyo de los dos sindicatos mayoritarios: FO y Unsa. La empresa se felicita por lo que califica como un “diálogo social renovado”.

Para vender la moto entre los 18.000 trabajadores, los sindicatos hablan de una mejora salarial de unos 372 euros brutos al mes. Los conductores de autobús y tranvía también se beneficiarán de un aumento del 20 por cien en su prima de cualificación, que asciende a 70 euros al mes.

El tiempo de trabajo de los conductores aumenta una media de 120 horas al año y los días libres se reducen de 121 a 115 anuales. La jornada laboral diaria también aumentará de 11 a 13 horas, y el tiempo de trabajo diario, de 6,42 a 7,22 horas. También será posible trabajar dos turnos en el mismo día. Si a partir de ahora hay accidentes, ya sabemos los motivos.

Ante la escasez de personal, el acuerdo de la RATP también quiere hacer más atractivos los puestos de trabajo. La empresa necesita contratar el mismo número de personas que el año pasado, es decir, unos 1.500 trabajadores.

El acuerdo pone fin a varios meses de huelgas en la red de superficie, que explota 354 líneas de autobús en París y la periferia interior. Sin embargo, no está claro que la RATP levante cabeza. Desde hace tres meses, un conflicto en los talleres de mantenimiento complica la circulación del metro, sobre todo en las líneas 10 y 12 y del RER (trenes de cercanías).

Las protestas sindicales también están lejos de haberse resuelto con todos los representantes de la plantilla. El sindicato CGT ha presentado un preaviso de huelga para la semana que viene, exigiendo un aumento salarial de 300 euros para todos los trabajadores.

Bolton pide la expulsión de Turquía de la OTAN

El antiguo consejero de seguridad nacional John Bolton, pide la expulsión de Turquía de la OTAN en un artículo publicado en el “Daily Express” (*). El motivo no es el reciente acuerdo para que el ejército turco salga del norte de Siria, sino que Erdogan no es el antiruso que necesitan. Más bien al contrario.

Estados Unidos contaba con que, una vez abiertas las compuertas en Ucrania, Rusia y Turquía acabarían chocando. Ha ocurrido todo lo contrario. Rusia ha logrado poner de acuerdo a Turquía y Siria para poner fin a una ocupación militar que dura 12 años. A partir de ahora, Estados Unidos queda como el único ocupante de Siria, sostenido por sus secuaces kurdos.

El 28 de diciembre se reunieron en Moscú los tres ministros de Defensa y los tres jefes de los servicios de inteligencia de Rusia, Siria y Turquía. Se espera que este mes se celebre una segunda reunión de los tres ministros de Asuntos Exteriores, probablemente en Emiratos Árabes Unidos, lo que significa que los países del Golfo apoyan el acuerdo.

Estados Unidos está sufriendo otro gran revés en Oriente Medio. En 2011 el gobierno turco fue presionado por Obama para que encabezara la desestabilización de Siria. Erdogan debía ser la cabeza del “yihadismo moderado” contra Bashar Al Assad.

Turquía puede emprender así el camino opuesto al de Finlandia y Suecia. Todo queda pendiente de las elecciones previstas para junio en Turquía, y la reelección de Erdogan es más que probable… si Estados Unidos no pone en marcha otra de sus jugarretas sucias.

En 2016 Estados Unidos ya intentó dar un Golpe de Estado contra Erdogan, que Rusia ayudó a frustrar. La compra de los SS-400 por parte de Erdogan puede ser su seguro de vida.

Unos años después, cuando Bolton estaba en la Casa Blanca, intentó chantajear a Turquía para que protegiera a los peones kurdos. Fracasó, y cuando un país como Estados Unidos va de fracaso en fracaso, lo único que queda es el Golpe de Estado y la desestabilización. Si vuelven a fracasar, las consecuencias serán mucho peores esta vez: Turquía ingresará en la Organización de Cooperación de Shanghai.

(*) https://www.telegraph.co.uk/news/2023/01/02/western-weakness-could-still-allow-putin-snatch-victory-jaws/

La policía mantiene las técnicas de rastreo de la pandemia para estrechar la vigilancia

Majd Ramlawi estaba sirviendo café en la Ciudad Vieja de Jerusalén cuando apareció un escalofriante mensaje de texto en su teléfono: “Has sido visto participando en actos violentos en la mezquita de Al Aqsa”, decía en árabe. “Te pediremos cuentas”.

Ramlawi, que entonces tenía 19 años, fue una de las cientos de personas que, según los abogados defensores de los derechos civiles, recibieron el texto el año pasado, en el punto álgido de uno de los periodos recientes más turbulentos en Palestina. Muchos, entre ellos Ramlawi, afirman que vivían o trabajaban en el barrio y que no tenían nada que ver con los disturbios. Lo que no sabía era que la temida agencia israelí de seguridad interna, el Shin Bet, estaba utilizando la tecnología de vigilancia masiva movilizada para el rastreo de contactos de la pandemia contra residentes con fines totalmente ajenos al contagio.

En los primeros días de la pandemia, millones de personas de todo el mundo creyeron a los funcionarios del gobierno que afirmaban necesitar datos confidenciales para nuevas herramientas tecnológicas destinadas a detener la propagación del coronavirus. A cambio, los gobiernos recibieron una avalancha de información sobre la salud privada de las personas, fotos faciales y direcciones de sus domicilios.

Los Estados utilizan estas tecnologías y datos para impedir viajar a activistas y ciudadanos de a pie, acosar a comunidades marginadas y vincular la información sobre la salud de las personas a otras herramientas de vigilancia y represión. En algunos casos, los datos se han compartido con agencias de espionaje. La cuestión ha adquirido una nueva dimensión casi tres años después del inicio de la pandemia, ya que la política ultrarrestricta de cero covid de China ha desencadenado recientemente las críticas públicas más fuertes contra los gobernantes autoritarios del país desde las protestas prodemocráticas de la plaza de Tiananmen en 1989.

Las tecnologías comercializadas para “aplanar la curva” se utilizaban con otros fines. Al igual que el equilibrio entre privacidad y seguridad nacional cambió tras los atentados terroristas del 11 de septiembre, el covid permitió a las autoridades justificar la integración de herramientas de rastreo en la sociedad que continuó mucho después de los encierros.

Cualquier intervención que aumente el poder del Estado para vigilar a las personas tiene una larga tradición y es un sistema de trinquete. Una vez que se acepta, es muy poco probable que desaparezca.

Mensajes amenazadores contra los palestinos

En la Ciudad Vieja de Jerusalén, los turistas que beben zumo de granada fresco, los fieles y los lugareños que toman un atajo para volver a casa están vigilados por las fuerzas de seguridad israelíes que portan armas automáticas. El laberinto de senderos cavernosos también está bordeado de cámaras de CCTV y lo que las autoridades han descrito como “tecnologías avanzadas.“

Después de que los enfrentamientos de mayo de 2021 en la mezquita de Al Aqsa contribuyeran a desencadenar una guerra de 11 días con militantes de Hamás en la Franja de Gaza, Israel vivió algunos de los peores episodios de violencia de los últimos años. La policía lanzó granadas aturdidoras al disputado recinto conocido por los judíos como el Monte del Templo, donde se encuentra Al-Aqsa, el tercer lugar más sagrado del Islam, mientras multitudes palestinas se atrincheraban en su interior lanzándoles piedras y bombas incendiarias.

Para entonces, los israelíes ya se habían acostumbrado a que la policía se presentara ante sus casas para decirles que no estaban en cuarentena y sabían que la agencia de seguridad israelí Shin Bet estaba reutilizando la tecnología de vigilancia telefónica que había utilizado anteriormente para vigilar a los militantes dentro de los territorios palestinos. La práctica saltó a los titulares al principio de la pandemia, cuando el gobierno israelí dijo que se utilizaría para rastrear los contactos del covid-19.

Un año después, el Shin Bet empezó a utilizar discretamente la misma tecnología para enviar mensajes amenazadores contra los ciudadanos y residentes árabes de Israel de los que la agencia sospechaba que participaban en enfrentamientos violentos con la policía. Algunos de los destinatarios, sin embargo, simplemente vivían o trabajaban en la zona, o eran meros transeúntes.

La cafetería de Ramlawi se encuentra en el ornamentado Mercado de Mercaderes de Algodón, fuera del recinto de la mezquita, una zona llena de cámaras policiales y de seguridad que probablemente habrían identificado al camarero si hubiera participado en actos violentos.

Aunque Ramlawi borró el mensaje y no ha vuelto a recibir ninguno similar desde entonces, afirma que la idea de que su teléfono se utilice como herramienta de vigilancia sigue atormentándole. “Es como si el gobierno estuviera en tu bolsillo”, dijo Ramlawi, a quien le preocupa que la vigilancia habilitada para detener el covid-19 suponga una amenaza duradera para los residentes de Jerusalén Este. “Cuando te mueves, el gobierno está contigo con este teléfono”.

El uso doméstico de la tecnología por parte del Shin Bet ha generado un revuelo sobre la privacidad y las libertades civiles dentro de Israel, así como dudas sobre su precisión. Gil Gan-Mor, abogado de la Asociación para los Derechos Civiles en Israel, organización sin ánimo de lucro, calcula que cientos de árabes de Jerusalén recibieron el mensaje amenazador durante los disturbios y afirmó que el envío masivo de mensajes de texto no tiene precedentes. “No se puede decir a la gente: ‘Os estamos vigilando… y nos vengaremos’”, afirmó. “No se puede utilizar esta herramienta para asustar a la gente. Si tienes algo contra alguien, puedes llevarle a juicio”.

Tras la demanda de la organización de Gan-Mor, el Shin Bet no se disculpó. “Había una clara necesidad de seguridad de enviar un mensaje urgente a un gran número de personas, todas las cuales tenían sospechas creíbles de estar implicadas en la comisión de delitos violentos”, declaró la agencia en una demanda judicial presentada el año pasado. La presentación, firmada por “Daniella B.”, asesora jurídica del Shin Bet para el distrito de Jerusalén, también reconocía que “se habían aprendido lecciones”.

En febrero el fiscal general de Israel defendió el uso continuado de esta tecnología, afirmando que era una herramienta de seguridad legítima, aunque reconoció fallos en el sistema y que los mensajes se distribuyeron a un pequeño número de objetivos no deseados. El Tribunal Supremo de Israel está revisando ahora el asunto.

Sami Abu Shehadeh, ex legislador árabe que formaba parte del Parlamento de Israel en el momento en que el Shin Bet envió sus mensajes de advertencia, dijo que los mensajes demuestran las luchas más amplias del 20 por cien de la minoría árabe de Israel. “El Estado no nos trata como ciudadanos”, afirmó. “Hay dos conjuntos de leyes: uno para los judíos y otro para los árabes”.

Una vigilancia de 360 grados

Las tecnologías diseñadas para combatir el covid-19 fueron reorientadas por las fuerzas del orden y los servicios de inteligencia de otras democracias a medida que los gobiernos ampliaban sus arsenales digitales en medio de la pandemia.

En India, la tecnología de reconocimiento facial e inteligencia artificial explotó después de que el partido nacionalista hindú de derecha Bharatiya Janata del primer ministro Narendra Modi arrasara en 2014, convirtiéndose en una herramienta para que la policía vigilara las reuniones masivas. El país está tratando de construir lo que será una de las mayores redes de reconocimiento facial del mundo.

A medida que la pandemia se afianzaba a principios de 2020, los gobiernos estatales y central encomendaron a la policía local la tarea de hacer cumplir los mandatos relativos a las máscaras. En algunos lugares se impusieron multas de hasta 25 dólares, lo que equivale a 12 días de sueldo para algunos trabajadores y resulta inasequible para los casi 230 millones de personas que, según las estimaciones, viven en la pobreza en India.

En la ciudad de Hyderabad, en el centro-sur del país, la policía empezó a tomar fotografías de personas que hacían alarde del mandato de la máscara o que simplemente la llevaban al azar.

El Comisario de Policía, C.V. Anand, dijo que la ciudad ha gastado cientos de millones de dólares en los últimos años en vehículos patrulla, cámaras de circuito cerrado de televisión, aplicaciones de reconocimiento facial y geolocalización, entre otras tecnologías impulsadas por algoritmos o aprendizaje automático. En el interior del Centro de Mando y Control de Hyderabad, los agentes mostraron cómo pasan las grabaciones de las cámaras de circuito cerrado de televisión por un programa de reconocimiento facial que coteja las imágenes con una base de datos de delincuentes.

“Cuando [las empresas] deciden invertir en una ciudad, lo primero que miran es la situación de la ley y el orden”, dijo Anand, defendiendo el uso de tales herramientas como absolutamente necesario. “Aquí la gente es consciente de lo que pueden hacer las tecnologías, y hay un apoyo incondicional”.

En mayo de 2020 el jefe de policía del estado de Telangana tuiteó que su departamento estaba desplegando un programa informático basado en inteligencia artificial que utiliza las cámaras de circuito cerrado de televisión para detectar a las personas que no llevan mascarilla. El mensaje incluía fotos de la aplicación superponiendo rectángulos de colores en los rostros sin máscara de vecinos desprevenidos.

Más de un año después, la policía tuiteó imágenes de sí misma utilizando tabletas portátiles para escanear los rostros de la gente mediante un programa informático de reconocimiento facial, según una publicación del Twitter oficial del oficial de la comisaría del barrio de Amberpet.

La policía dijo que las tabletas, que pueden tomar fotografías ordinarias o vincularlas a una base de datos de reconocimiento facial de delincuentes, eran un medio útil para que los agentes atraparan y multaran a los infractores de las mascarillas. “Cuando ven a alguien que no lleva mascarilla, se acercan, le hacen una foto en la tableta y anotan sus datos, como el número de teléfono y el nombre”, explica B.Guru Naidu, inspector de la zona sur de Hyderabad.

Los agentes deciden a quién consideran sospechoso, lo que aviva los temores entre los defensores de la privacidad, algunos musulmanes y miembros de las comunidades de casta inferior de Hyderabad. “Si los agentes que patrullan sospechan de alguien, le toman las huellas dactilares o le escanean la cara, y la aplicación de la tableta comprueba si tiene antecedentes penales”, explica Naidu.

S.Q.Masood, activista social que ha dirigido campañas de transparencia en Hyderabad, considera que hay más en juego. Masood y su suegro fueron detenidos aparentemente al azar por la policía en el mercado de Shahran, una zona predominantemente musulmana, durante una oleada de covid-19 el año pasado. Masood relató que los agentes le pidieron que se quitara la mascarilla para poder fotografiarlo con una tableta.

“Les dije que no me quitaría la mascarilla”. Dijo que le fotografiaron con ella puesta. De vuelta a casa, Masood pasó de la perplejidad a la ansiedad: ¿dónde y cómo se iba a utilizar esa foto? ¿Se añadiría a la base de datos de reconocimiento facial de la policía? Ahora ha interpuesto una demanda ante el Tribunal Superior de Telangana para averiguar por qué se tomó su foto y limitar el uso generalizado del reconocimiento facial. Su caso podría marcar la pauta de la creciente ambición de la India por combinar la tecnología emergente con la aplicación de la ley.

India carece de una ley de protección de datos, e incluso las propuestas existentes no regularán las tecnologías de vigilancia si se convierten en ley, dijo Apar Gupta, director ejecutivo de la Fundación para la Libertad en Internet, con sede en Nueva Delhi, que está ayudando a representar a Masood.

La policía respondió a la demanda de Masood y negó haber utilizado el reconocimiento facial en su caso, afirmando que su fotografía no se había cotejado con ninguna base de datos y que el reconocimiento facial sólo se utiliza durante la investigación de un delito o presunto delito, cuando se puede cotejar con las imágenes de las cámaras de seguridad.

La policía local mostró que la aplicación TSCOP que llevan los policías en la calle puede comparar la fotografía de una persona con una base de datos de reconocimiento facial de delincuentes, y cómo desde el Centro de Mando y Control la policía puede utilizar el análisis de reconocimiento facial para comparar las fotos de delincuentes almacenadas con los vídeos recogidos por las cámaras de circuito cerrado de televisión.

Los abogados de Masood están trabajando en una respuesta y esperan una fecha para la vista. Los defensores de la intimidad en India creen que este tipo de acciones intensificadas en el marco de la pandemia podrían permitir lo que denominan vigilancia de 360 grados, en virtud de la cual aspectos como la vivienda, el bienestar, la salud y otros tipos de datos se vinculan entre sí para crear un perfil.

“La vigilancia se plantea hoy como una panacea tecnológica para grandes problemas sociales en India, lo que nos ha acercado mucho a China”, afirma Gupta. “No hay ley. No hay salvaguardias. Y se trata de un despliegue de vigilancia masiva con fines generales”. Qué uso se hará en última instancia de los datos recopilados y las herramientas desarrolladas durante el apogeo de la pandemia sigue siendo una incógnita. Pero los usos recientes en Australia y Estados Unidos pueden ofrecer una idea.

La policía australiana se apodera de las bases de datos creadas durante la pandemia

Durante dos años de estrictos controles fronterizos, el ex Primer Ministro conservador de Australia, Scott Morrison, dio el extraordinario paso de nombrarse a sí mismo ministro de cinco departamentos, entre ellos el de Sanidad. Las autoridades introdujeron aplicaciones a escala nacional y estatal para notificar a las personas que habían estado cerca de alguien que había dado positivo en las pruebas del virus.

Pero las aplicaciones también se utilizaron de otras formas. Las agencias de inteligencia australianas fueron sorprendidas recogiendo “incidentalmente” datos de la aplicación nacional CovidSafe. La noticia de la filtración salió a la luz en un informe de noviembre de 2020 del Inspector General de Inteligencia y Seguridad, en el que se afirmaba que no había pruebas de que se hubieran descifrado, accedido o utilizado los datos. La aplicación nacional fue cancelada en agosto por el nuevo gobierno por considerarla un despilfarro de dinero: solo había identificado dos casos positivos de covid-19 que no se habrían detectado de otro modo.

A escala local, los ciudadanos utilizaron aplicaciones para tocar con sus teléfonos el código QR de un sitio, registrando su identificación individual de modo que, si se producía un brote de covid-19, se pudiera contactar con ellos. A veces, los datos se utilizaban para otros fines. Las fuerzas de seguridad australianas utilizaron los datos de registro QR a escala estatal como una especie de red de arrastre electrónica para investigar delitos.

Después de que el jefe de una banda de motoristas, Nick Martin, muriera tiroteado en una pista de velocidad de Perth, la policía accedió a los datos de registro con código QR de las aplicaciones sanitarias de 2.439 aficionados a las carreras que asistieron a la de diciembre de 2020. Incluía nombres, números de teléfono y horas de llegada.

La policía accedió a la información a pesar de que el primer ministro de Australia Occidental, Mark McGowan, había prometido en Facebook que los datos relacionados con el covid solo serían accesibles para el personal de rastreo de contactos del Departamento de Salud. Finalmente, el asesinato se resolvió utilizando tácticas policiales totalmente tradicionales, como el cotejo de huellas, el rastreo de teléfonos móviles y, en última instancia, una confesión.

La policía de Australia Occidental no respondió a las solicitudes de comentarios. Las fuerzas del orden de Queensland y Victoria también solicitaron los datos de registro QR del público en relación con las investigaciones. Desde entonces los diputados de Queensland y Victoria han endurecido las normas sobre el acceso de la policía a la información del registro QR.

La nueva normalidad es que quedaremos sometidos a vigilancia

En Estados Unidos, que se basó en una mezcolanza de órdenes de cuarentena estatales y locales para garantizar el cumplimiento de las restricciones sanitarias, el gobierno federal aprovechó la oportunidad para ampliar su conjunto de herramientas de vigilancia, incluyendo dos contratos en 2020 por valor de 24,9 millones de dólares a la empresa de minería de datos y vigilancia Palantir Technologies Inc. para apoyar la respuesta a la pandemia del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos. Los documentos obtenidos por el grupo de defensa de los derechos de los inmigrantes Just Futures Law mostraban que los funcionarios federales contemplaban compartir datos que iban mucho más allá del covid-19.

Las posibilidades incluían la integración de “datos de pacientes identificables”, como información sobre salud mental, consumo de sustancias y salud conductual procedente de hogares de acogida, refugios, cárceles, centros de desintoxicación y escuelas. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos no utilizan ninguno de esos datos a nivel individual en la plataforma que gestionan ahora.

Los protocolos parecían carecer de salvaguardias de la información o restricciones de uso, dijo Paromita Shah, directora ejecutiva de Just Futures Law. “Lo que hizo la pandemia fue hacer estallar una industria de recogida masiva de datos biométricos y biográficos”, dijo Shah. “Así que pocas cosas quedaron fuera de la mesa”.

El año pasado, los Centros de Control de Enfermedades de Estados Unidos adquirieron datos detallados de localización de teléfonos móviles que revelaban el paradero diario de las personas, en todo el país. Según un contrato de julio de 2021 obtenido por el grupo sin ánimo de lucro Tech Inquiry, los datos de “Mobility insights” proceden de al menos 20 millones de dispositivos.

El cierre de fronteras ordenado por el gobierno de Trump y continuado por el de Biden se impuso a pesar de las objeciones de los principales científicos de que no había pruebas de que la acción frenara el contagio.

La portavoz de los CDC, Kristen Nordlund, dijo que la agencia adquirió datos agregados y anónimos con amplias protecciones de intimidad para la investigación de salud pública.

El contrato muestra que el traficante de datos Cuebiq proporcionó un “ID de dispositivo”, que normalmente vincula la información a teléfonos móviles individuales. Bill Daddi, portavoz de Cuebiq, declaró que los CDC podrían seguir accediendo a los datos agregados de telefonía móvil a nivel de condado hasta octubre, varios meses después de que finalizara el contrato. Añadió que antes de esa fecha, los CDC también podrían haber analizado datos individuales de teléfonos móviles protegidos por la intimidad, pero decidieron no hacerlo.

Para Scott-Railton esto sienta un precedente peligroso. “Lo que hizo el covid fue acelerar el uso público de esas herramientas y esos datos y normalizarlos, de modo que encajaran en una narrativa sobre la existencia de un beneficio público”, dice. “Ahora la pregunta es si vamos a ser capaces de hacer un ajuste de cuentas en torno al uso de estos datos, o si esto es la nueva normalidad”.

—https://pulitzercenter.org/stories/police-seize-covid-19-tech-expand-global-surveillance

9 países ya no reconocen la independencia de Kosovo

El presidente serbio, Aleksandar Vucic, afirma que nueve países han dado marcha atrás en su decisión de reconocer la independencia de Kosovo. Según Vucic, se espera el mismo anuncio de un décimo Estado.

Seis de ellos son africanos. Se trata de Somalia, Burkina Faso, Gabón, Eswatini, Libia, Guinea, Antigua y Barbuda, Maldivas y Santa Lucía, declaró Vucic, quien añadió que están esperando a un décimo país, que no nombró.

La independencia de Kosovo fue declarada unilateralmente en 2008 y reconocida por la mayoría de los países occidentales. Sin embargo, es impugnada por Serbia y no está reconocida por el conjunto de la ONU ni por la Unión Europea.

Tras una campaña diplomática serbia en octubre de 2017, dieciséis Estados dieron marcha atrás en su decisión de reconocer a Kosovo. Se trata de Burundi, Liberia, Santo Tomé y Príncipe, Guinea-Bissau, Lesoto, Comoras, Madagascar, República Centroafricana, Togo y Ghana.

En julio de 2022, 136 países de los 193 miembros de la ONU apoyaban su independencia.

En 1999, después de destruir Yugoslavia, el imperialismo se lanzó contra Serbia, a la que también trataron de desintegrar.

Washington encumbró a una banda mafiosa, el Ejército de Liberación de Kosovo, calificándolo de “luchadores por la libertad” y prestándole apoyo militar, a pesar de que lo consideraba como una organización terrorista.

La OTAN bombardeó Yugoslavia durante 78 días. Murieron casi 2.500 civiles, incluidos niños. El país sufrió daños por valor de 100.000 millones de dólares, según estimaciones del gobierno yugoslavo.

Al término de la agresión, la seguridad de Kosovo y Metohija pasó a manos de la fuerza armada multinacional KFOR, dirigida por la OTAN.

Yugoslavia dejó de existir formalmente en 2008. Originalmente estaba compuesto por seis repúblicas: Serbia, Croacia, Eslovenia, Macedonia, Montenegro y Bosnia-Herzegovina.

En Kosovo las tensiones se reanudaron el año pasado. En diciembre el presidente puso al ejército en estado de máxima alerta.

El ejército austriaco se prepara para los apagones de luz

En Austria, el gobierno se prepara intensamente para un posible apagón de luz. En una entrevista con Die Welt, la ministra de Defensa, Klaudia Tanner, afirma que “la cuestión no es si se producirá un apagón, sino cuándo ocurrirá”.

El gobierno, explica la ministra, prepara medidas y el ejército realiza regularmente simulacros de crisis por apagones de luz.

“De aquí a 2025, invertiremos un total de 180 millones de euros en la ampliación de 100 de los llamados cuarteles autosuficientes, que contarán con un suministro de energía adecuado y podrán valerse por sí mismos durante al menos dos semanas”.

Doce cuarteles militares ya han instalado “islas de seguridad” para que puedan mantener el contacto con el gobierno y la policía en caso de crisis.

—https://www.welt.de/politik/ausland/plus242887157/Stromausfall-Die-Frage-ist-nicht-ob-ein-Blackout-kommt-sondern-wann-er-kommt.html

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