La web más censurada en internet

Mes: junio 2022 (página 2 de 10)

Las principales divisas mundiales han empezado a hundirse

Hace años que los mayores países capitalistas están en quiebra. No es que deban más de lo que tienen, sino que nunca van a poder pagar sus deudas, ni las públicas ni las privadas. La burbuja especulativa es la mayor de todos los tiempos.

El único paliativo es pinchar la burbuja: que los tipos de interés estén por debajo de la inflación.

Los tipos de interés llevan 40 años bajando en todo el mundo y en 2020 alcanzaron su nivel más bajo en 700 años. Empezaron a subir el año pasado.

Cuando los tipos suben, el valor de los activos financieros cae. A causa de ello las pérdidas ascienden a 6,4 billones de dólares y van a serguir aumentando en lo sucesivo.

El crecimiento del PIB se va a reducir y aparecerá la recesión. Los ingresos fiscales de los Estados también se van a reducir, lo que aumentará la deuda pública aún más.

Japón es el país capitalista más endeudado del mundo, con una relación entre la deuda pública y el PIB del 252 por cien. El yen es la primera divisa en hundirse y el Banco de Japón hace lo que todos: intenta frenar la subida de tipos imprimiendo dinero de papel y comprando deuda.

Con una inflación del 1,2 por cien, el Banco de Japón ha limitado el tipo de interés a 10 años al 0,25 por cien. Es la tasa más alta que el país puede permitirse. La forma que adopta el hundimiento es la devaluación del yen que, en cinco años, ha perdido la mitad de su valor en oro. El yen ha tocado su mínimo en veinte años y lleva tres semanas cayendo con fuerza frente al dólar.

El deudor que paga con una moneda devaluada, paga menos dinero. Es una quiebra encubierta, un espejismo.

Tarde o temprano, a los demás países capitalistas les ocurrirá lo mismo. Todas las demás monedas se desplomarán frente al oro, incluyendo el dólar, la libra y el euro. El precio del oro ya ha superado su máximo de 2020. Además del yen, otras monedas también han empezado a caer, tanto si se mide con respecto al oro como si se mide con cualquier materia prima.

Lo mismo se puede decir del resto de mercancías, cuyo precio está subiendo de manera incontrolada. No obstante, se reproduce el espejismo: las distintas monedas no cambian su valor relativo, unas frente a otras. Pero todas pierden valor frente al oro.

El yen no es un caso aislado sino el pionero de una devaluación generalizada de las principales divisas mundiales.

El PSOE, PdCAT y Unidas Podemos promueven una reforma que endurecerá las penas por hurtos asociados a la pobreza

El Pleno del Congreso ha aprobado este jueves la reforma penal que castigará con penas de prisión de hasta 18 meses los pequeños hurtos cuando sean cometidos por personas reincidentes y que pone el foco en los robos de comida en supermercados. El texto se ha remitido al Senado para completar su tramitación y podrá estar en vigor a la vuelta del verano. Leer más

El tiro por la culata: los misiles que acaban impactando contra su base de lanzamiento

Cegado por un sistema de guerra electrónica ruso, un sistema de misiles tierra-aire Buk atacó su propia base de lanzamiento o, en términos coloquiales, el tiro salió por la culata. Son las consecuencias de las nuevas tecnologías, que separan a las armas de quienes las manejan por medio de mecanismos automatizados y fuera de control.

El incidente ocurrió cerca de Alchevsk. Al atacar un objetivo aéreo desconocido, un sistema de misiles tierra-aire Buk del ejército ucraniano fue cegado por un potente sistema de guerra electrónica ruso, lo que provocó el desvío de su trayectoria y el ataque contra sus propias posiciones de salida.

Las imágenes de vídeo muestran al sistema de defensa antiaérea Buk lanzando un misil guiado antiaéreo para atacar un objetivo aéreo o un misil desconocido. Después de recorrer varios cientos de metros, el misil gira repentinamente e impacta contra sus propias posiciones. El resultado fue la destrucción del lanzador móvil Buk, víctimas personales y otros daños materiales.

Fue consecuencia por una potente interferencia electrónica del ejército ruso.

Se desconoce la fecha en que se tomaron las imágenes de vídeo, pero la enorme explosión causó víctimas, cuyo número no fue especificado.

Minutos antes del incidente, el complejo ya había disparado misiles guiados antiaéreos, como indican las marcas de inversión. Sin embargo, es probable que se haya producido una avería muy grave de los complejos sistemas cuando se lanzó el último misil guiado antiaéreo.

—http://avia.pro/news/podavlennyy-kompleksom-reb-kompleks-buk-udaril-zenitnoy-raketoy-po-svoim

Ola de huelgas en Europa contra el aumento del coste de la vida

No sólo es en Ecuador. En casi toda Europa también ha comenzado una ola de huelgas. Los trabajadores exigen aumentos de los salarios frente a la inflación galopante y el aumento del coste de la vida.

La situación es especialmente espectacular en Reino Unido, que vive esta semana su mayor huelga ferroviaria en 30 años. Además, hay otras huelgas previstas o en discusión entre los trabajadores de los aeropuertos, los abogados, los profesores, los trabajadores de correos y los de la sanidad.

El gobierno quiere cambiar la ley para legalizar a los esquiroles: sustituir a los trabajadores que participen en las huelgas con otros temporales y reducir lo que considera como un impacto desproporcionado de las huelgas.

El transporte aéreo se ve especialmente afectado por las huelgas. En aerolíneas como Ryanair, Brussels Airlines o Easyjet, se han producido varias convocatorias de huelga a principios de verano en España, Italia y Portugal. El aeropuerto de Bruselas-Zavantem se vio obligado a cancelar todos sus vuelos a principios de semana tras una movilización nacional de los sindicatos belgas.

El jueves comenzó la primera jornada de huelga en el sector del metal en Bizkaia, con 52.000 trabajadores reclamando subidas salariales.

En Francia todos los sectores se ven afectados por huelgas, ya sea en la SNCF, el equivalente de Renfe, cuyos sindicatos preparan una huelga general el 6 de julio, o en la RATP (líneas de autobuses) o TotalEnergies el viernes. El aeropuerto de Roissy-Charles-de-Gaulle ya sufrió huelgas el 9 de junio, y las tiendas de Marionnaud el 24 de mayo.

La aceleración de la inflación, que debería alcanzar el 6,8 por cien en septiembre, se deja sentir en los bolsillos de los trabajadores, primero en los precios de la energía y ahora en los estantes de los supermercados. El aumento del coste de la vida empuja a los trabajadores a aumentar la presión sobre sus patronos. La falta de mano de obra en algunos sectores refuerza la fuerte posición de los trabajadores.

Huawei neutraliza las conexiones que realiza la OTAN en Ucrania a través de Starlink

SpaceX ha reconocido esta semana que las interferencias perjudiciales de ciertas redes 5G obstaculizan su red Starlink. Este reconocimiento no incluye conscientemente el componente militar de Starlink y se limitaba a sus aplicaciones civiles.

Para SpaceX, los servicios de telefonía móvil que utilizan la gama de 12 GHz suponen un grave problema para los usuarios de Starlink, ya que la constelación de microsatélites en órbita terrestre baja que componen el sistema utilizan la misma frecuencia.

Un estudio de SpaceX sobre el impacto de las redes 5G en su sistema Starlink demuestra que, incluso con una reducción drástica de las interferencias del 5G, los proveedores de servicios, como los de televisión en línea que utilizan Starlink, experimentarían interrupciones de la señal en el 74 por cien de los casos.

En la primera fase de la Guerra de Ucrania, a finales de febrero de 2022, las unidades rusas de ciberguerra se vieron sorprendidas por una nueva aplicación militar de Starlink ofrecida por Estados Unidos a ese país como parte de la asistencia militar.

El desarrollo de contramedidas fue posible gracias a la experiencia de los ingenieros de Huawei en este campo. Las redes 5G basadas en la infraestructura de Huawei desactivaron la zona de cobertura de aplicaciones militares de la red Starlink. Esto significa que la señal entre un dron de ataque y su puesto de mando o con otra estación de vuelo o de tierra se interrumpe.

La infraestructura 5G desarrollada por Huawei no solo pone en peligro toda la red Starlink de Space X, sino que es probable que la inutilice.

La despiadada guerra librada durante tres años por la coalición de los Cinco Ojos, una alianza de los servicios de inteligencia de Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña, Australia y Nueva Zelanda, a los que habría que añadir Israel y Japón, contra el monopolio chino Huawei escondía cuestiones mucho más complejas que las financieras y económicas.

Lo que realmente está en juego en las nuevas tecnologías es de la máxima importancia militar. La cobertura 5G basada en la infraestructura de Huawei en el oeste de Rusia adyacente a Ucrania podría haber obstaculizado considerablemente la red Starlink en el centro y el este de Ucrania.

A finales de febrero, justo después de que comenzara la guerra, el viceprimer ministro ucraniano Myjailo Fedorov pidió públicamente a Elon Musk que activara sus satélites Starlink. Musk no tardó en responder: “El servicio Starlink ya está activo en Ucrania. Más terminales en camino”. Naturalmente, las redes no eran de un patán como Musk, sino del Pentágono y, en efecto, estaban operativas desde antes de comenzar la guerra en febrero.

Starlink es una de las aplicaciones más descargadas en Ucrania. El Pentágono y el ejército ucraniano han estado haciendo uso intensivo de los satélites para atacar con drones a los tanques y posiciones rusas. La red Starlink tiene especial importancia militar en las zonas donde la infraestructura es débil y no hay conexión a internet (1).

Según The Telegraph, la unidad de reconocimiento aéreo Aerorozvidka utiliza Starlink para supervisar y coordinar drones, lo que permite a los soldados disparar armas antitanque con precisión. Sólo la alta velocidad de datos del sistema puede proporcionar la comunicación estable necesaria.

“Utilizamos el equipo Starlink y conectamos el equipo de drones con nuestro equipo de artillería”, dijo un oficial de Aerorozvidka a The Times. “Si utilizamos un dron con visión térmica por la noche, el dron debe conectarse a través de Starlink con el de artillería y crear la adquisición de objetivos” (2).

El equipo Aerorozvidka lleva a cabo unas 300 misiones de recogida de información cada día. Los ataques se llevan a cabo por la noche porque los drones, algunos de los cuales están equipados con cámaras térmicas, son casi imposibles de ver en la oscuridad.

(1) https://www.telegraph.co.uk/world-news/2022/03/18/elon-musks-starlink-helping-ukraine-win-drone-war/
(2) https://www.thetimes.co.uk/article/specialist-drone-unit-picks-off-invading-forces-as-they-sleep-zlx3dj7bb

Separatistas y prorrusos (en Ucrania la baraja se ha roto dos veces)

Los medios de comunicación occidentales se refieren a la población de ciertas regiones de Ucrania como “separatistas” o “prorrusas”. Da la impresión de que no son ucranianos ni lo han sido nunca.

Sucede algo parecido cuando algunos defienden a Ucrania como nación, un derecho inalienable que, en ocasiones, tratan de extender a sus fronteras, tanto si se delimitaron en buena lid como si se dibujaron de manera gratuita.

No es tan frecuente afirmar que la población en Ucrania se reparte entre fascistas y antifascistas, un abismo político y social sin cuya delimitación no se explica lo que está ocurriendo. Todas las mistificaciones sobre la guerra se empeñan en ocultar esa separación.

En 2014 en Ucrania se produjo un Golpe de Estado que acabó con un gobierno libremente elegido por la población. Dicho golpe estuvo auspiciado por Estados Unidos, que puso a los fascistas ucranianos al frente del Estado y de sus instituciones.

Cuando en un país se produce un golpe de Estado, se rompe la baraja. La población queda con las manos libres. Ya no impera el deber de acatar las imposiciones del gobierno ni de ninguna institución pública, ya que todas ellas son ilegítimas.

Es lo que ocurrió entonces en Ucrania. Numerosas poblaciones se desvincularon del nuevo gobierno de Kiev y se alzaron en armas, iniciando una guerra civil, es decir, no una guerra con los “prorrusos”, que no existían, sino entre los mismos ucranianos.

La guerra pudo acabar con los Acuerdos de Minsk que, lo mismo que el golpe, se logró con la intervención de potencias extranjeras: Alemania, Francia y Rusia, que se constituyeron en garantes de su cumplimiento.

Para lograr los Acuerdos de paz, muchas localidades entregaron las armas y cedieron el poder al gobierno golpista. Otros firmaron pero no cedieron el poder ni entregaron las armas.

De manera voluntaria, Crimea decidió incorporarse a Rusia en un referéndum en el que tanto los ucranianos como los rusos y los tártaros, votaron favorablemente, lo mismo que habían votado en los dos referendums anteriores, incluido el que se celebró en la época soviética.

Además del gobierno golpista, los Acuerdos de Minsk fueron firmados por representantes de las dos regiones del Donbas. Por lo tanto, ambas partes se reconocieron mutuamente. El gobierno de Kiev, que era “de facto”, admitía la existencia de otros dos gobiernos igualmente “de facto”. Esos dos gobiernos regionales no eran separatistas: no trataban de crear Estados independientes sino que aceptaban la soberanía de Ucrania y sus fronteras.

Con la firma de los Acuerdos, el gobierno golpista de Kiev sólo trató de ganar tiempo, pero jamás tuvo intención de cumplirlos, y Alemania y Francia nunca le presionaron a ello. Sólo las dos Repúblicas del Donbas y Rusia defendieron dichos Acuerdos y, por lo tanto, sólo ellos defendieron la paz.

Entonces los medios de comunicación occidentales comenzarón a introducir la expresión “prorrusos” para referirse a las Repúblicas del Donbas. Lo mismo que Rusia, ellos también defendían la paz. Eran los únicos que lo hacían.

Al no cumplir los Acuerdos, el gobierno golpista reanudó la guerra civil, que adoptó la forma de una masacre implacable de la población de Lugansk y Donetsk que acabó con la vida de 15.000 personas. Es de lo más normal que las víctimas quieran separarse de sus verdugos.

El Donbas se convirtió en separatista porque la baraja se volvió a romper por segunda vez. Un gobierno golpista, como el de Kiev, no se conforma con llegar al poder por la fuerza sino que aspira a mantenerlo sin sentirse atado a ningún tipo de acuerdo, y mucho menos si es de paz.

En Kiev deberían sentirse satisfechos si no caen del poder por la misma vía por la que llegaron a él, o sea, por la guerra.

¿Por qué se está disparando el precio del petróleo?

A principios de junio el precio de la gasolina en Estados Unidos superó por primera vez el umbral histórico de los 5 dólares el galón, en un país donde el vehículo es una tercera pierna. La llegada del verano subirá aún más el precio. El precio del diésel y del combustible para aviones ha subido mucho más que el de la gasolina.

La Casa Blanca ha empezado a moverse a la desesperada porque ya no le vale con echar la culpa a Rusia. Biden ha puesto el foco en las petroleras, a las que acusa de obtener grandes beneficios a costa de los automovilistas.

Luego les pidió que aumenten la producción para bajar los precios.

Después volvió a dar otra vuelta al tornillo y pidió al Congreso que suspenda temporalmente el impuesto federal sobre la gasolina de 18 centavos este verano.

Los medios le han vuelto a criticar: una reducción del precio va a aumentar la demanda.

Ayer se reunió en la Casa Blanca con las grandes empresas petroleras (ExxonMobil, Chevron, Philips66, BP, Marathon, Valero y Shell), que le recordaron que las refinerías estadounidenses funcionan al 94 por cien de su capacidad. De la reuión no salió ninguna medida concreta porque la inflación galopante no tiene remedio a corto plazo, “con o sin disparos en Europa del este”, dice la CNN.

Luego Biden se volvió a reunir con las empresas eólicas.

Como ya hemos informado en una entrada anterior, el mes que viene Biden viaja a Oriente Medio para convencer a los saudíes de que bombeen más petróleo. Pero el producor número uno de petróleo es Estados Unidos. ¿Por qué no aumenta su producción?

Porque durante la pandemia nadie quería petróleo. Los precios del crudo llegaron a ser negativos en el mercado mundial y muchas empresas medianas quebraron. La OPEP y Rusia redujeron la producción y las petroleras dejaron de perforar. Se gastaron el dinero en sostener la cotización de sus acciones en Wall Street y cerraron las refinerías más antiguas.

De momento, la época del oro negro ha pasado a la historia. A las petroleras no les interesa gastar dinero en mantener en funcionamiento refinerías antiguas, y las nuevas prefieren abrirlas en Asia, Oriente Medio y África porque las normas ambientales encarecen la producción.

Las petroleras canadienses y estadounidenses han incrementado las exportaciones a Europa porque el margen de beneficios es mayor.

El dinero fácil y las subvenciones impulsan a las petroleras a cambiar el crudo por combustibles renovables. Algunos monopolios, como Shell, han estado reduciendo su capacidad de refinado para producir más biocombustible. En otras palabras, el oro negro ya no es tan negro. Ahora el oro está en las energías renovables.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies