La web más censurada en internet

Día: 7 de noviembre de 2021 (página 1 de 1)

Los desahucios hipotecarios resucitan a los niveles del PP gracias a una ley del PSOE: la Ley de Crédito Inmobiliario

Al igual que la Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) conocida como «caso Aziz» hizo saltar por los aires los procedimientos de ejecución hipotecaria, porque constituían una apisonadora de aquellas personas que no pudieron hacer frente a hipotecas plagadas de abusos bancarios, ha sido una Ley del PSOE la que las ha rescatado de la basura. Leer más

La pandemia ha conducido a Australia al terrorismo de Estado

El Primer Ministro del estado australiano de Victoria, Daniel Andrews, ha pasado los dos últimos años convirtiendo Victoria en un estado policial. El daño que ha hecho ha sido colosal económica, social e incluso médicamente. Miles de empresas se han arruinado y el Estado se ha endeudado: de 29.000 millones en 2019 a unos 155.000 millones en 2023. Los problemas de salud mental se han disparado debido a los dos años de contención y a muchos se les ha impedido recibir el tratamiento médico que necesitan debido a la atención exclusiva prestada al coronavirus.

En 2020, más de 650 personas murieron en los asilos de ancianos. Las investigaciones oficiales han señalado a los gobiernos federal y estatal y a la dirección de los hogares por negligencia y mala administración. De las 915 personas que murieron con el virus desde enero del año pasado hasta julio de este año, 820 estaban en el estado de Victoria.

Ahora Andrews sigue adelante con su desvarío. Acaba de llevar al parlamento una legislación que le permite convertirse en un estado policial, como el que ha venido imperando desde hace un año y medio. No hubo debate público, ya que no se supo nada de la legislación fuera del gobierno hasta el día anterior a la presentación del documento de 121 páginas en el parlamento.

El proyecto de ley de salud pública, bienestar y gestión de pandemias permite al Primer Ministro declarar una pandemia aunque no la haya. Sólo tiene que pensar que puede haber una. En tal situación puede asumir el control personal total del Estado y de su población. Puede aislar partes del territorio o en su totalidad e impedir que la población entre o salga del mismo. Puede ampliar los cierres sin límite.

La aplicación de la ley estará en manos de la policía y de los “agentes autorizados”, es decir, milicias auxiliares de matones. Las personas pueden ser detenidas hasta dos años y tendrán que pagar el coste de su propia detención en el gigantesco campo de internamiento que se ha construido en Mickleham, en las afueras de Melbourne. La legislación permite a la policía hacer un “uso razonable de la fuerza” para ayudar a los “matones” cuando los detengan.

El campo de Mickleham tiene capacidad para albergar a miles de personas. Las víctimas probables de este campo de concentración australiano serán los disidentes, políticos o sanitarios, por los supuestos peligros para la salud. Maltratados por los políticos y los comentaristas de los medios de comunicación, excluidos de muchas de las actividades normales de la vida cotidiana, los disidentes sanitarios se han convertido ya en parias sociales que los que obedecen las órdenes sin duda pensarán que merecen ser encerrados en algún recinto, como el de Mickleham.

La legislación prevé un sistema de puntos para castigar el mal comportamiento, como en el caso de las multas de tráfico. Los particulares y empresarios que no obedezcan a un matón autorizado perderán puntos si la infracción se considera grave.

Las personas pueden ser detenidas en función de sus características, atributos y circunstancias evaluadas por un “funcionario autorizado”, es decit, no por un juez. De esa manra es posible la detención de cualquier persona por cualquier motivo.

Se puede exigir a los detenidos que se sometan a pruebas médicas y se puede prolongar su detención si se niegan a aceptarlas. Si no pueden pagar el coste de su detención durante algún tiempo, serán multados. Todas las órdenes pueden ser ampliadas o modificadas sin límite por el Primer Ministro o el por ministro de Sanidad.

La policía también puede entrar en las viviendas o en cualquier clase de instalaciones sin orden judicial. Se puede extraer información de las personas detenidas, no sólo nombres y direcciones, sino “cualquier otra información” que necesite un “funcionario autorizado”. No se explica cómo podría hacerse si la persona detenida no quiere dar esta información… pero lo podemos imaginar

Las reuniones públicas y privadas pueden ser prohibidas y los negocios cerrados por decisión de un funcionario.

El Primer Ministro, Scott Morrison, aisló a Australia del mundo durante casi dos años. Sus ciudadanos no han podido regresar y deben solicitar una excedencia, de las que se conceden pocas. Sus derechos según el derecho internacional han sido completamente violados. Hay decenas de miles de ciudadanos australianos varados en fronteras, puertos y aeropuertos, donde no tienen acceso a los servicios públicos.

Las fronteras estatales siguen cerradas. Miles de habitantes de Victoria que viajaron al norte para escapar del invierno, llevan tres meses varados en Nueva Gales del Sur porque Andrews cerró la frontera en julio antes de que pudieran regresar. Sobreviven en caravanas y hoteles.

A los diputados que se negaron a vacunarse no se les permitió entrar en el edificio del Parlamento, lo que permitió a Andrews derrotar por poco un intento de abrir una investigación sobre su gestión de la pandemia.

La vicepresidenta de la Comisión de Trabajo fue suspendida de su cargo tras calificar la vacunación obligatoria de violación de la ética médica y del derecho internacional. Se le ha ordenado someterse a una “formación profesional” para que no repita su “error”. La vacunación obligatoria viola las normas deotológicas de la Asociación Médica Australiana, pero ese tipo de normas profesionales son papel mojado.

‘Lo acribillaron a tiros cuando estaba en el suelo’: el último crimen de la Policía Nacional en Villaverde

Europa Press ha difundido una entrevista a varios vecinos de Villaverde que han dado una versión distinta del asesinato a balazos de un joven subsahariano el pasado viernes. Según el atestado policial reproducido por casi todos los medios, la pòlicía abrió fuego contra él tras amenazar con un cuchillo a viandantes y conductores, pero la versión de varios vecinos es distinta. Leer más

Dar utilidad a la monarquía

Que nadie se alarme ni se alegren quienes nos quieren súbditos sumisos: el título no precede un blanqueo de parásitos para salir antes de prisión. Tampoco alude a la utilidad que podrían tener condenados a trabajar con las pésimas condiciones que nos imponen o con las aún peores que sufren en otros países gracias a sus socios oligarcas como Amancio Ortega.

Me refiero a la utilidad que podemos darles para debilitar más al régimen restándole apoyo popular. Hoy la monarquía es uno de sus pilares más deslegitimados, si no el que más, y provoca rechazo en una gran parte de la población. De ahí que los mismos medios mercenarios que durante décadas han tapado sus chanchullos y han pintado como un héroe a Juan Carlos, se empeñen en vender que su hijo no se ha beneficiado. Hicieron lo mismo para que la Infanta Cristina saliera de rositas en el caso Urdangarin. Por descarado que sea no se cortan, están acostumbrados a tomarnos por idiotas y a que los escándalos sean tan habituales que se normaliza lo que en otros lugares ha provocado serias protestas. Lo primero que cabe señalar -y que se dice poco- es que los cuantiosos fondos públicos que recibe la familia real ya constituyen un saqueo colosal. Con el agravante de la miseria cada día más generalizada que provoca su acumulación de capital. Por lo tanto, aunque no hubiera corruptelas extra seguiría siendo intolerable. Si añadimos que su poder es hereditario y que fue elegido por el fascismo, no pasan un mínimo filtro democrático.

Por todo ello y mucho más de lo que son culpables, resulta disparatado plantear que pueden tener legitimidad si son votados en un referéndum. Es como decir que el racismo es aceptable si se vota. Hablar en esos términos de la monarquía es aceptar su sangrante impunidad, cuando deben ser juzgados y condenados por tanto robo y opresión. Algo que organizaciones domesticadas omiten mientras ni señalan al Gobierno enemigo del progreso que ampara hasta la impunidad del emérito que pagamos bien caro. Denunciar alto y claro que viven a todo lujo a costa de la falta de derechos es útil para mostrar que este régimen no sirve a los intereses de la mayoría. Una evidencia para muchos de nosotros, pero no para millones de persones, por eso estamos como estamos. No podemos caer en el subjetivismo de dar por sabidas cosas poco interiorizadas e igual que ponen todos los medios a su alcance para manipular, necesitamos utilizar todos los que podamos para difundir la realidad. Que encarcelen por hacerlo demuestra como temen la conciencia que crea si va acompañado de un llamamiento a la lucha revolucionaria.

El descrédito de la monarquía facilita poner encima de la mesa que no nos vale un Estado idéntico o similar a este en forma de república. Además, en un momento dado pueden prescindir de esta en una operación de blanqueo ante estallidos sociales dejando intacto el resto del régimen. Si de algo sabe esta gentuza es de operaciones de maquillaje para engañar mejor. Ya hay sectores de sus voceros que apuntan en esa dirección. Una maniobra que están facilitando los oportunistas que hablan de monarquía como si fuera el único problema gordo y no la punta del iceberg. Cada vez se hablará más de república – como viene sucediendo en Catalunya – y es una buena oportunidad para extender la campaña por la República Popular. Explicando correctamente que esta representa el poder de los trabajadores con libertades y derechos plenos, solo los más reaccionarios que atenten contra sus propios intereses se opondrán a esta. Con semejantes condiciones objetivas existe una gran receptividad para ser apoyada comprendiendo que la negación de vidas dignas afectará masivamente mientras no arrebatemos el poder de la oligarquía.

Su insistencia en pintar al rey emérito como un cabo suelto pretende ocultar que está estrechamente ligado a todos los resortes del Estado que han facilitado que haya sido y sea su cortijo. Es tan escandaloso que hasta la fiscalía parece su abogado defensor para asegurar que como su padrino Franco fallezca entre lujosa impunidad. Todo lo que ha hecho no hubiera sido posible sin la ayuda de tribunales, cuerpos represivos, ejército, políticos, servicios de inteligencia, etc. Son quienes todo el día se llenan la boca de “España” y perjudican la vida de su población. Casos como el de la monarquía sirven para denunciar ese falso patriotismo con el que ganan tanto apoyo. Como falsa es la mal llamada izquierda cuyo Gobierno ni siquiera ha eliminado el delito de “injurias” a la Corona permitiendo que nos condenen por describirlo. Una vez más toca recordar lo obvio que se olvida demasiado a menudo: no hay rastro de antifascismo sin oponerse con firmeza a la monarquía que impuso el fascismo y que representa la falta de ruptura con este. UP no solo ayuda a la monarquía blanqueándola con buenas palabras hacia Felipe como ha sucedido en varias ocasiones o unido al PSOE abiertamente monárquico. También lo hace desmovilizando las calles y sobre todo ejecutando políticas que engordan los beneficios de la oligarquía que realmente dirige el Estado mano a mano con sus socios Borbones. Los presupuestos dictados para tal fin, el destino de la plusvalía de su explotación y las elevadas facturas de necesidades básicas corroboran que la mafia más poderosa encuentra en el Gobierno un fiel aliado.

Nos sobran argumentos de peso para a través de la monarquía mostrar la culpabilidad de sus satélites. Ni el crápula a cuerpo de rey en Abu Dhabi ni su numerosa familia de chupópteros son una manzana podrida en la cesta. La cesta que los sostiene está putrefacta. La corrupción es la base de este régimen sea legal o bajo manga, aunque en la práctica la legalidad sea lo que se ajusta a sus intereses y se la salten constantemente quienes presumen de constitucionalistas. Lo que permite que monarcas, políticos, jueces o policías con corruptelas probadas, en teoría ilegales, campen a sus anchas. Pero la corrupción más extendida y de la que menos se habla es la de quienes cobran de nosotros -y no poco- por servir a Borbones de turno y no al pueblo que pagamos a la fuerza en un claro atraco a mano armada. Por eso no necesitamos un cambio de Gobierno que perpetue las mismas lacras, nos hace falta un cambio de Estado en forma de República Popular. Donde el único espacio para la monarquía sea un juicio y los incontables billones que llevan robados junto a sus socios sean invertidos en vivienda, sanidad, sueldo y pensiones decentes, ciencia, educación, cultura, etc. Dar a conocer esta posibilidad la fortalecerá y por tanto acercará. Igual que el independentismo ha aumentado tanto en poco tiempo por las canalladas del Estado que ha sabido aprovechar en parte, también lo hará la reivindicación de la República Popular si damos una utilidad a los atropellos de la Corona y sus sostenes.

Fuente: Pablo Hasél desde prisión.

La comida basura del futuro: cucarachas, gusanos, insectos y ‘carne artificial’

Mientras desciende hacia lo más profundo de su crisis, el capitalismo anuncia que no podrá alimentar ni vestir a la población. Las cadenas de televisión han comenzado en España una campaña para poner de moda la ropa de segunda mano. La de estreno tendrá unos precios que muy pronto los trabajadores no podrán pagar.

El Foro de Davos también anuncia que la crisis energética impedirá que los trabajadores se duchen con agua caliente, una noticia a la que la maquinaria mediática le da la vuelta: es bueno para la salud y, además, de esa manera se reduce el absentismo y las bajas laborales.

Hay varias empresas que han comenzado a cultivar insectos, gusanos y cucharachas, con muchas proteínas, para alimentar a los trabajadores de manera barata y nutritiva. Incluso es más saludable comer un puré de gusanos que un filete de buey.

Al argumento nutricional se le añade el ecologista: la ganadería que surte de carne a los mataderos es mala para el calentamiento del planeta porque, aparte de que los animales beben mucho agua, arrojan por el ano importantes cantidades de “gases de efecto invernadero”. Por eso Greta Thunberg y el ministro Garzón nos recomiendan no comer carne. Por nosotros y por el planeta.

Hace ya años que nos introducen en los súpermercados alimentos transgénicos sin etiquetar, es decir, que no podemos saber el proceso de fabricación de lo que comemos. Si compramos un bote de mermelada podemos saber su composición hasta el último gramo y si bebemos una botella de la Rioja identificamos inmediatamente su origen. Pero con los transgénicos es imposible y cuando compremos cucarachas en el súper ocurrirá lo mismo.

Sin embargo, un restaurante no puede poner en la carta del menú “chorizo vegano” porque la denominación de chorizo es como la del vino de la Rioja: sólo puede tener un origen animal.

Con la “carne artificial” no va a ocurrir eso. Nos van a dar gato por liebre, no sólo con los alimentos, sino también con las bebidas y los fármacos. Nos llevan de cabeza hacia la comida basura del futuro, siempre con el aplauso entusiasta de reformistas y seudoecologistas.

El 24 de junio la empresa Future Meat Technologies puso en marcha su fábrica de producción de “carne de laboratorio” cerca de Tel Aviv.

El jueves otra empresa, Upside Foods, la antigua Memphis Meats, puso en marcha la primera planta de “carne artificial” de Estados Unidos en Emeryville (California). El objetivo es alcanzar una producción de 23 toneladas de “carne” al año, que deberá exportar a los países hambrientos porque el gobierno de Washington aún no la ha autorizado. Esos experimentos es mejor hacerlos en el Tercer Mundo, por si acaso hay complicaciones.

Se espera que en breve la empresa emergente Wildtype cultive “salmón artificial” en San Francisco.

La “carne” y el “pescado” artificiales se basan en células madre animales que se desarrollan en cultivos de laboratorio, es decir, sumergidas en una sopa de reactivos químicos.

En 2013 se presentó al público londinense el primer filete de “carne artificial”, cuya fabricación costó 285.000 euros. Pero las empresas emergentes de “alimentación” ya casi logran precios de mercado. Hace ocho años aún había que sacrificar a los terneros para utilizar su suero fetal en la preparación de la “carne artificial”. Desde 2018 esa materia prima ya no es necesaria.

La “carne artificial” sólo contiene células musculares y está muy lejos de la composición de los músculos reales. Es pobre en nutrientes y sabor y necesita ser condimentada con muchos ingredientes para engañar al paladar.

Sólo en Estados Unidos hay 80 empresas empeñadas en fabricar “alimentos artificiales”. Upside Foods ha construido todo un campus de casi 5.000 metros cuadrados y pronto llegarán las patentes sobre los “alimentos artificiales”. La producción agrícola y ganadera quedará prohibida por las leyes de protección del medio ambiente y contra el maltrato animal. No habrá alimentos naturales para comer o tendrán tasas tan elevadas que será imposible pagar el precio de mercado. Aparecerá un mercado negro, contrabando…

En el futuro no es que no se puedan comer alimentos naturales; ni siquiera se podrán fabricar a causa de las patentes. Afortunadamente las técnicas de cultivo de “carne” en laboratorio todavía no son adecuadas para la producción a escala industrial y su precio sigue siendo prohibitivo.

Más información:
— De la cartilla covid a la cartilla de racionamiento
— Hoy el menú del día se compone de una amplia variedad de insectos comestibles
— Greta Thunberg pide dejar de comer carne ya que, en caso contrario, ‘la próxima pandemia será mucho peor’
— El índice de precios de los alimentos de la FAO ha subido un 33 por ciento

El mariscal Haftar viaja a Israel para preparar las elecciones presidenciales en Libia

Hace 10 años la OTAN asesinó a Gadafi y arrasó Libia, comenzando entonces una carnicería que ahora parece acercarse a su final. El país se prepara para celebrar sus primeras elecciones presidenciales el 24 de diciembre.

Libia ha estado dividida por una guerra entre un gobierno fantasma, tutelado por la ONU, Turquía y Qatar, y el mariscal Jalifa Haftar, apoyado por los Emiratos Árabes Unidos, Egipto y Jordania, entre otros.

Las tropas de Haftar intentaron conquistar la capital, Trípoli, para establecer su dominio sobre toda Libia, pero fue detenido por la intervención militar turca, a petición del Gobierno de Unidad Nacional (GNA).

En octubre del año pasado se acordó un alto el fuego entre ambas partes. Desde entonces, Libia se prepara para las elecciones presidenciales y legislativas, que deben poner fin a años de guerra brutal.

Para preparar las elecciones un avión del séquito de Haftar aterrizó en la pista del aeropuerto David Ben Gurion de Tel Aviv, informa Al Jazeera, citando a un periodista israelí.

“Un avión de negocios (P4-RMA) utilizado por los hombres del mariscal libio Khalifa Haftar, que controla el este de Libia, está de camino al aeropuerto Ben Gurion desde Dubai, y posteriormente despegará hacia Egipto”, escribió el periodista israelí, añadiendo que ha habido filtraciones del apoyo israelí a Haftar.

Al Jazeera añadió que los datos de navegación obtenidos por la agencia palestina Sand confirmaron el aterrizaje del avión de Haftar en Tel Aviv.

Los funcionarios israelíes y el entorno de Haftar no han hecho ningún comentario sobre el vuelo, y no se ha revelado nada sobre la identidad de quienes viajaban en el avión. Hace una semana, un periódico israelí informó de que Seif el Islam Gadafi y Jalifa Haftar habían contratado a una empresa israelí para que dirigiera su campaña electoral para las elecciones presidenciales libias, según los medios de comunicación qataríes.

El hijo de Gadafi y el señor de la guerra del este de Libia podrían enfrentarse en las elecciones presidenciales del 24 de diciembre.

El pasado mes de junio, el presidente argelino Abdelmadjid Tebboune reveló en una entrevista con Al Jazeera que Argelia estaba dispuesta a intervenir en Libia para impedir que Haftar tomara militarmente Trípoli.

“No podíamos aceptar que una primera capital magrebí y africana fuera ocupada por mercenarios”, dijo el jefe de Estado. “Íbamos a intervenir”, reveló. “¿Militarmente?”, le preguntó el periodista.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies