La web más censurada en internet

Mes: junio 2021 (página 1 de 9)

Los sumisos y los rebeldes nunca pueden estar de acuerdo

La humanidad la formamos seres sociables, que es una manera elegante de decir que somos gregarios. Hacemos lo que hace todo el mundo, es decir, repetimos comportamientos que hemos aprendido en algún lugar y en algún momento, por más que a veces aparezcan “ovejas negras”.

A ese carácter social del ser humano no son ajenos los médicos, los científicos, los académicos, los matemáticos… que también tienen sus propias “ovejas negras”, siempre maldecidas porque exponen doctrinas extrañas, inverosímiles.

Lo mismo ocurre con los países del mundo: todos hacen lo mismo e imponen normas parecidas. Algunos esperan a ver qué es lo que hacen los otros, que toman como referencia. Funcionan con mecanismos de imitación y a veces no son más que caricaturas de los originales. Hay mucho de seguidismo y, a veces incluso de competencia. Hay países que no sólo hacen lo mismo que otros, sino que se empeñan en hacerlo mejor que los otros.

Es el caso de Rusia, un país con muchas peculiaridades, la más importante de las cuales es su pasado soviético, que sigue pesando ostensiblemente. En 1991 Rusia se homologó a cualquier otro país capitalista, pero al ser un recién llegado, los nuevos gobiernos se lo creyeron a pies juntillas. Al otro lado del Telón de Acero, en “occidente”, todo era mejor, más bonito, más limpio y, por supuesto, se respetaban los derechos humanos a rajatabla.

Pero no todos los rusos son tan permeables a las modas “occidentales” como los ministros, los parlamentarios o los altos funcionarios. La mayor parte de la población rusa sigue con la cabeza en la URSS; como si no todo hubiera cambiado. Muchos incluso se resisten a las novedades y a la (pos)modernidad porque piensan que no todo lo nuevo es mejor que todo lo viejo.

La pandemia lo ha vuelto a poner de manifiesto: la población rusa se ha mostrado mucho más resistente a las restricciones y, desde luego, al apartheid sanitario, a los salvoconductos y a la vacunación obligatoria.

Ocurre al revés de lo que siempre ha dicho la propaganda imperialista: los rusos no son tan gregarios como los “occidentales”. A pesar de las amenazas y la propaganda invasiva, el plan de vacunación del Kremlin no ha cuajado. Ya lo ha anunciado Peskov, el portavoz del Kremlin: ni siquiera en septiembre alcanzarán el 60 por ciento de personas vacunadas.

El gobierno ha tenido que cambiar de táctica para que su campaña salga adelante y, lo mismo que en “occidente”, la paradoja se reproduce: quienes se vacunan no lo hacen por motivos sanitarios. Es el gran fracaso de esta ola de histeria. En todo el mundo, la mayor parte de las personas se vacuna porque ha perdido todos sus derechos y le están diciendo que no se los van a devolver más que gota a gota y con condiciones: con vacunas.

Como el miedo a perder la salud no ha funcionado, los gobiernos tienen que seguir presionando por otras vías para sacar sus planes adelante. En Rusia el gobernador de una región turística del sur impuso la obligación de vacunarse para acceder a los hoteles, y las reservas cayeron en 24 horas. Se cancelaron el 30 por ciento de las reservas para el mes de julio y el 70 por ciento para agosto.

Las vacunas y los salvoconductos que las acreditan tienen que convertir a los reacios en parias, impedirles el ejercicio de cualquier derecho y, finalmente, encerrarlos por las buenas o por las malas, en sus casas o en hoteles, como en Mallorca.

“El tabaco mata” y antes de convertir a los fumadores en apestados, crearon los bantustanes: las zonas de fumadores y no fumadores. Sólo era el primer paso. Es el arte de domesticar poco a poco, mientras la propaganda aprieta infatigable. Ahora ya tenemos zonas con y sin mascarillas, cada una de las cuales está a un centímetro de la otra, porque los virus sí entienden de fronteras (aunque muchos crean que no).

En Moscú fracasó el intento del alcalde de crear zonas “libres de covid” en cafés y restaurantes, pero eso no le ha desanimado; sólo le ha obligado a dar un paso más en su afán fascista: a partir del lunes lo que era voluntario se ha convertido en obligatorio. La consecuencia también es típica del envidiable carácter rebelde de los rusos que -lamentablemente- no vemos en otros países: se quedan en casa, beben, comen en casa y se reúnen en ella con sus amigos.

La asistencia a los locales públicos que exigen el salvoconducto vacunal se ha hundido, pero el Ayuntamiento de Moscú no desiste y ha anunciado que extenderá el apartheid a otro tipo de locales, además de la hostelería.

“¿Dónde están los rebeldes?”, pregunta Van Morrison en una de sus últimas canciones. Tiene buenos motivos para ello. Hay un serio problema con una variante del ser humano que ha aparecido durante la pandemia: el neopuritano, ese tipo que alardea de “progresismo” y pone la salud por encima de todo, incluso de las clases sociales. Se consideran a sí mismos como los únicos “responsables”. Son la “gente de orden” de toda la vida, esos que dicen que los adolescentes encerrados en los hoteles de Mallorca no están secuestrados. Los mismos que sacan al fascista que llevan dentro para criticar el botellón, los bares, el “turismo de borrachera” o el denostado “ocio nocturno”.

Se lo deberían hacer mirar. El proletariado nació como clase social con consignas tales como “8 horas de trabajo y 8 de descanso” y en un país fascista, como España, donde no hay locales sociales para nada, los trabajadores (y la población en general), se reúnen en los bares y charlan en los bares. Para poder organizarse, en el siglo XIX los anarquistas crearon ateneos que no eran otra cosa que bares, el PSOE creó “casas del pueblo” que también eran bares, el PNV tiene sus “batzokis” y la izquierda abertzale las “herriko tabernas”, o sea, más de lo mismo.

Cuando encierren a todos en campos se concentración, se llamen como se llamen, aunque sean hoteles de cinco estrellas o la propia vivienda, el proletariado habrá perdido otra batalla. Otra más.

A pesar de que no hay contagios Nueva Zelanda se prepara para otro confinamiento total

Hace más de 100 días que Nueva Zelanda no detecta ningún contagio de coronavirus, pero es igual: el gobierno se prepara para imponer otro confinamiento total. Esta vez el pretexto no es sanitario, sino esa moda que los expertos llaman “la nueva variante delta”.

Para ello ha establecido un nivel de alerta más alto, a un paso del confinamiento, porque los “expertos” temen que la “cepa delta” se haya infiltrado en el país insular. No lo saben, no lo han detectado, pero eso da igual: tienen miedo.

El gobierno de Wellington había acordado una burbuja de viaje sin cuarentena con la vecina Australia, pero ni siquirera eso. El país es una ratonera de la que sólo se puede salir nadando.

Los “expertos” y medios de intoxicación siguen alarmando con una supuesta peligrosidad, a pesar de que en el país no ha habido ninguna clase de pandemia. Pero la nueva variante es más infecciosa, aseguran.

En Nueva Zelanda se han administrado más de un millón de dosis de la vacuna de Pfizer, según cifras oficiales, pero no ha servido de nada. Ninguna vacuna evita la transmisión del virus y nadie es capaz de explicar para qué están utilizando a la población como conejillos de Indias de sus experimentos.

La agencia Bloomberg puso a Nueva Zelanda en el primer lugar entre los países que mejor han gestionado la pandemia, a pesar de que es un destino turístico para los viajeros chinos. Con cinco millones de habitantes, en más de un año de pandemia sólo ha conseguido atribuir 26 muertos al coronavirus. El último murió el 15 de febrero.

Padecemos la mayor vergüenza que ha conocido la humanidad desde hace siglos. Es para hacérselo mirar muy despacito.

El sadismo contra Fraguas

Escribo este artículo como historiador, como interviniente del proceso patrimonial de Fraguas.  Como investigador. Testigo de la rapiña. Pero, ¿quién está detrás de tan delirante proceso penal?

 

El CSIC entiende que Fraguas es, en sí mismo, un conjunto patrimonial. Y así lo hizo ver en el escrito que remitió al juzgado pertinente. Como resultado, el Juzgado ha ordenado la paralización del derribo hasta que no se determine el valor patrimonial de Fraguas.

Escribo este artículo en primera persona. Y lo he llamado «El sadismo contra Fraguas» porque la Junta de Comunidades, y en particular la gobernada por el PSOE, es la administración más cruel y sádica que he podido apreciar. Ni siquiera el gobierno de Cospedal (PP) ha sido tan ruín y rastrero con los vecinos de Fraguas.

Aquel que tenga una pequeña noción del mundo de la investigación académica o científica conocerá lo difícil que resulta la participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en cualquier proyecto. No porque tenga un carácter excluyente, sino por su exclusividad. Pero Fraguas llamó la atención de esta institución. Ha conseguido captar su atención y la de numerosos académicos nacionales e internacionales. Tanto es así, que varias universidades extranjeras (entre ellas, la de Manchester) ha pedido excavar en el complejo patrimonial de Fraguas.

Conseguir que una institución académica se pronuncie en medio de una batalla entre David contra Goliat, no es nada fácil. Pero no pasó ni una semana entre la paralización del derribo y la nueva penal causa contra los vecinos de Fraguas.

El gobierno del PSOE fabricó una segunda denuncia y la hizo dormir, pero cuando más le convienía la sacó a la luz. ¿Cuándo la sacan a la luz? Cuando el Juzgado ordena la paralización del derribo hasta que no se determine el valor patrimonial de Fraguas. Una derrota sin precedentes para la JCCM.

Evidentemente, no se iban a poder permitir que un proyecto de recuperación rural ganase la batalla a todopoderosa administración. ¿Para qué? Para volver a la carga con el derribo en una segunda causa penal sádica, cruel y vengativa.

¿Qué nos muestra ésto? Que nos encontramos frente a una Administración, que llámese PSOE o PP, es una apisonadora de derechos. Entre ellos, el uso y disfrute del patrimonio. Que es una Administración que mantiene en sus estructuras los mismos apellidos de hace cinco siglos. Que es una Administración que no está acostumbrada a ser derrotada. Está acostumbrada a vencer. Por todos los medios que sean necesarios.

Pero, ¿qué hay en Fraguas para generar tanto interés? ¿Por qué tanta inquina?

Sabemos que Fraguas se encuentra en paraje natural protegido en el que, por cierto, se pueden realizar maniobras militares (así lo permite la normativa del parque natural)… Rodeado de pinares. Lejos del mundanal ruido de ciudades y autopistas. El único interés económico puede residir en la explotación de la madera o en su propio paraje natural. Pero emerge un interés mucho más productivo: la caza.

Guadalajara es una provincia silenciosa, donde nada ocurre. Perfecta para el ocio de grandes multimillonarios que acuden a los campos y bosques de nuestra provincia para llevarse un trofeo, y de paso, pasar unos días en la finca de algún personaje de alta alcurnia, y hacer negocios. Es La Escopeta Nacional de Berlanga pero sin necesidad de cámaras ni equipos de rodaje.

Uno de los casos es el de Carlos Llanza Mata (productor de cereal y aceite de girasol en Rumanía y administrador de una constructora radicada en Barcelona), conde de Centella y dueño de la finca Fuentelfresno de Fuentelahiguera de Albatages (Guadalajara), a menos de una hora de Fraguas. Se trata de una finca de grandes dimensiones a la que acuden personajes de renombre como el nieto de Franco, los duques de Luxemburgo, Juan Carlos I (quien va todos los años a pasar 6 días sólo o en compañía de sus amigos, como anuncian en su página web) o Carolina de Mónaco.

Cuando tecleamos el nombre de la finca en un buscador, encontramos que es una finca reconocida entre los medios del corazón 1 2. Cuenta con su propia página web 3 y otras webs británicas  4  lo publicitan como un excelente lugar de recreo donde además de acudir a cazar, se organizan fiestas con tablaos flamencos para el disfrute de las visitas.

Acuden personajes de gran influencia entre las élites que no están acostumbrados a ceder en nada. Personajes que nadie cuestiona y ante los que la Junta de Comunidades de Castilla- La Mancha se pliega. Es más cómodo para el gobierno regional, tener a Francis Franco pegando tiros gracias a la fortuna heredada de su abuelo genocida que un proyecto de recuperación rural. Así es el PSOE.

¿Son estos los intereses que hay detrás del acoso y derribo de Fraguas? ¿Acaso hay grandes fortunas detrás de la intervención sádica y cruel de la JCCM del PSOE?

Su principal argumento que esgrime la Junta de Castilla- La Mancha ha sido la defensa del medioambiente pero, ¿por qué no han intervenido de la misma manera, en otros puntos de la provincia, para paralizar la instalación de megaparques solares, la mayor piscina artificial de Europa que se va a construir en Alovera  o las macrogranjas porcinas y bovinas que asolan nuestros acuíferos? ¿Acaso en estos ejemplos no se ve atacado el medioambiente? ¿Cuál es la diferencia?

 

Como decía Quevedo, poderoso caballero es Don Dinero…

 

1 https://www.vanitatis.elconfidencial.com/noticias/2011-09-28/un-recorrido-por-los-cotos-de-caza-favoritos-de-empresarios-aristocratas-y-royals_562771/

2 https://www.vanitatis.elconfidencial.com/noticias/2010-08-18/los-grimaldi-cazan-comen-y-se-divierten-en-espana_563190/

3 https://fuentelfresno.es/es/#finca

4 https://georgegoldsmith.com/property/fuenteelfresno-spanish-partridge-shooting/

 

 

 

 

 

 

La subida de los precios de los alimentos solo acaba de empezar, advierte el FMI

El Índice de Precios al Consumo (IPC) en Europa no ha parado de avanzar desde que comenzó el año, al igual que en Estados Unidos y gran parte de los países capitalistas del mundo. El Fondo Monetario Internacional (FMI) cree que los precios de los alimentos experimentarán un nuevo repunte que llegará al consumidor durante este año y el próximo.

Aunque los precios de los alimentos se han moderando recientemente, esto podría cambiar en los próximos meses. Dicho cambio se sumaría a los altos precios que los consumidores ya han vivido, según el FMI.

El precio de los alimentos ya subía antes de la pandemia, entre otros fctores por las políticas de bloqueo impuestas por Estados Unidos contra China. Los primeros confinamientos y las interrupciones de la cadena de suministro provocaron un aumento en los precios de los alimentos para el consumidor. Al comienzo de la pandemia, las interrupciones de la cadena de suministro de alimentos, el cambio de hábitos de las familias (como dejar de salir a cenar) y la acumulación de existencias de los consumidores (junto con una fuerte apreciación del dólar estadounidense) provocaron una subida en los índices de precios de los alimentos al consumidor en muchos países.

Los costes de envío y transporte se disparan. Las tarifas de flete marítimo se han incrementado entre 2 y 3 veces en los últimos 12 meses, mientras que el aumento de los precios de la gasolina y la escasez de microprocesadores de camiones en algunas regiones están elevando el coste de los servicios de transporte por carretera.

Los precios de los productores de alimentos a nivel mundial tocan máximos. Desde que tocaran mínimos en abril de 2020, los precios internacionales de los alimentos (desde el punto de vista de los productores) han aumentado en un 47,2 por ciento, alcanzando sus niveles reales en siete años, mientras que en dólares corrientes están en el nivel más alto de su historia. Entre mayo de 2020 y mayo de 2021, los precios de la soja y el maíz aumentaron en más del 86 y 111 por ciento, respectivamente.

Teniendo en cuenta estos hechos, el FMI cree que es bastante probable que la inflación de los alimentos que llega al consumidor repunte el resto de 2021 y 2022. El fuerte aumento reciente de los precios internacionales de los alimentos ya ha comenzado a influir lentamente en los precios al consumidor interno en algunas regiones, a medida que los minoristas, incapaces de absorber los crecientes costos, están traspasando los aumentos a los consumidores finales.

Esta tendencia irá a más, puesto que los precios internacionales de los alimentos aumentarán aproximadamente un 25 por ciento 2021 y aunque se estabilicen, este incremento se irá filtrando a los precios finales entre los 6 y 12 meses siguientes, llegando a influir también en el IPC de 2022.

El Tercer Mundo es más sensible al incremento de precios en los alimentos frescos, además de contar con el riesgo del tipo de cambio de sus divisas respecto al dólar. Una depreciación de las divisas emergentes frente al dólar junto a una aumento de la inflación de los alimentos puede generar un fuerte aumento de todos los precios. Dado que la mayoría de los productos alimenticios se comercializan en dólares estadounidenses, los países con monedas más débiles han visto aumentar su factura en la importación de alimentos.

Además, los mercados emergentes y los países de bajos ingresos también son más vulnerables a las crisis de los precios de los alimentos porque los consumidores de estos países suelen gastar una proporción relativamente más grande de sus ingresos en comida.

Las aerolíneas tienen que cancelar miles de vuelos diarios a causa de las vacunas

Los pilotos de líneas aéreas tienen un riesgo acrecentado de sufrir coágulos de sangre y las personas que se han vacunado también tienen un mayor riesgo de sufrir coágulos de sangre. Los “expertos” de pacotilla que afirman lo contrario mienten.

Que el riesgo de los pilotos de sufrir problemas de coagulación debido a los frecuentes y prolongados viajes en avión es mayor, lo aseguró en 2014 un estudio científico publicado en el Journal of Thrombosis and Haemostasis (1). Los pilotos deben ser conscientes de los síntomas de trombosis venosa profunda y de los problemas de coagulación, y tomar medidas preventivas como la compresión y el estiramiento de las piernas durante los vuelos largos.

Recientemente otra revista científica, Medical News Today, publicó otro estudio en el que mostraba que también hay un mayor riesgo de coagulación de la sangre y de disminución de las plaquetas en las personas que se han vacunado con AstraZeneca (2).

Blanco y en botella: el riesgo de los pilotos se multiplica cuando se vacunan y luego pretenden ponerse a los mandos de un avión.

Delta Airlines exige que sus trabajadores se vacunen, lo que les expone a un riesgo acrecentado. American Airlines no se lo exige, pero regala a sus trabajadores un día libre y 50 dólares para que lo hagan. Delta y American Airlines nunca mencionan a sus trabajadores el riesgo de las vacunas, ni siquiera a los que pasan mucho tiempo en altura. La aerolínea United Airlines y su sindicato de pilotos han llegado a un acuerdo para prohibir la vacunación obligatoria contra el coronavirus, pero los que se han vacunado tienen derecho a recibir una paga extra (3).

British Airways alardea de que el 85 por ciento de su plantilla está vacunada y al menos cuatro pilotos que lo hicieron han muerto casi simultáneamente. La aerolínea dice que no tiene nada que ver con la inoculación y los “expertos” se esfuerzan en tratar de argumentarlo de manera verosímil. A la aerolínea los trabajadores le importan un bledo; lo hace de cara a la galería, o sea, a los clientes. Recomiendan a los viajeros con problemas de coágulos que no viajen, pero no dicen nada de su personal de vuelo.

Según una web que registra las cancelaciones de vuelos, al año la media es de 120.000 en todo el mundo. En un día normal se producen 329 cancelaciones, o sea, 658 cancelaciones en dos días. Pero entre el 18 y el 19 de junio se produjeron 3.533 cancelaciones. Esto supone un aumento del 580 por ciento en las cancelaciones a escala mundial (4).

Las aerolíneas dicen que eso no tiene nada que ver con las vacunas. Southwest retrasó o canceló cientos de vuelos y lo atribuyó a las “dificultades técnicas” y el clima. El 20 de junio American Airlines anunció que cancelaría cientos de vuelos hasta mediados de julio. La aerolínea achaca la cancelación preventiva de los vuelos a problemas meteorológicos y a la escasez de mano de obra. British Airways, que ha visto morir a 4 pilotos recientemente, canceló cientos de vuelos, pero luego despidió a miles de trabajadores de la plantilla.

(1) https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/jth.12627
(2) https://www.medicalnewstoday.com/articles/oxford-astrazeneca-vaccine-slight-increase-in-blood-clot-risk
(3) https://www.reuters.com/business/healthcare-pharmaceuticals/united-airlines-union-agree-against-mandatory-covid-19-vaccinations-pilots-2021-05-25/
(4) https://flightaware.com/live/cancelled/today

Más información:
— Las aerolíneas se enfrentan al problema de los coágulos con la recomendación de no viajar a las personas vacunadas

Han muerto más australianos por las vacunas que por el coronavirus

El mito de que los beneficios de las vacunas superan a los riesgos se desploma en Australia. Han muerto más australianos a causa de las vacunas que de coronavirus, según la revista USToday.

En Australia tampoco ha habido ninguna pandemia. Es uno de los países con menor tasa de “casos confirmados” del mundo. Con unos 25 millones de habitantes sólo han podido atribuir 910 fallecimientos al virus de manera oficial.

En lo que llevamos de año sólo ha muerto una persona por coronavirus. Fue en el mes de abril. Se trataba de un viajero de 80 años que regresaba de viaje y fue confinado en un hotel.

Sin embargo, dos mujeres han muerto a causa de los coágulos de sangre causados por la vacuna de AstraZeneca.

La semana pasada, los “expertos” recomendaron que la vacuna de AstraZeneca se administrara solo a personas de 60 años o más. Se alentó a las personas de 50 a 59 años a recibir la vacuna de Pfizer.

A pesar de que no ha habido pandemia, Australia impuso unas medidas restrictivas draconianas, que aún se mantienen, como el cierre de fronteras, lo que ha sido muy traumático para una población de origen emigrante. Casi la mitad de su población nació en el extranjero o tiene uno de sus dos padres viviendo en otra nación.

Los australianos tampoco hubieran necesitado ninguna clase de vacunas, pero el gobierno compró más de 130 millones de dosis de vacunas de distintos tipos.

Algunos de los inoculados con una vacuna propia dieron positivo en las pruebas de detección del VIH (2), el virus al que atribuyen el sida, por lo que la vacunación fue suspendida y millones de dosis acabaron en el vertedero.

(1) https://eu.usatoday.com/story/news/health/2021/06/21/covid-vaccine-variant-afghanistan-canada-mexico-delta/7765857002/
(2) https://www.smh.com.au/politics/federal/australian-covid-vaccine-terminated-due-to-hiv-false-positives-20201210-p56mju.html

Más información:
— Confinan una ciudad australiana situada a 1.300 kilómetros de la más cercana por un único ‘caso positivo’

Manifestaciones en Bamako para que Rusia intervenga militarmente en el Sahel

Los habitantes de Bamako, la capital de Mali, se manifiestan regularmente todos los jueves para protestar por la presencia militar francesa y exigir que intervengan los rusos. Las banderas malienses y rusas se mezclan.

Los lazos entre Mali y Rusia datan de la época soviética, cuando las relaciones diplomáticas entre ambos países era muy estrecha. Actualmente existe una plataforma llamada “Rusia Intervención” que es abiertamente partidaria de reanudar los viejos vínculos con Moscú.

El nuevo presidente maliense, Assimi Goïta, recibió formación en Rusia. Algunos incluso dicen que habla ruso.

Los partidarios de Rusia se reúnen regularmente los jueves frente a la embajada rusa y hacen campaña para que Rusia se implique en los asuntos de Malí. Sidi Traoré, miembro de este movimiento popular, mira hacia el este. “Queremos que Rusia venga a solucionar nuestros problemas de seguridad”, afirma.  Hemos visto la cooperación militar rusa con otros países, como Siria, o más recientemente la República Centroafricana. Estamos convencidos de que los militares rusos harán más que Francia”.

Bubacar Ba, un amigo íntimo del imán Dicko, opositor al gobierno del antiguo presidente Ibrahim Bubacar Keita, que tuvo mucho protagonismo durante las manifestaciones del año pasado, rechaza la idea de una intervención rusa. “Estamos asistiendo a una disputa geopolítica en el Sahel”, asegura.

Según Boubacar Ba, la tentación rusa está alimentada por el sentimiento antifrancésy anticolonial. “Una parte de la opinión maliense quiere luchar contra las autoridades francesas y encuentra en Moscú una solución alternativa. Pero es un salto a lo desconocido”.

La presencia francesa en Malí es regularmente contestada en las calles. Algunos creen que la Operación Barjan y su objetivo de luchar contra el terrorismo en la región ha sido un fracaso. Entonces, ¿por qué no pedir a otro actor que intervenga?

Para muchos, cuando Francia ha anunciado el fin de la Operación Barjan en el Sahel, la alternativa es Moscú. uno de ellos es Amadou Koita, presidente del Partido Socialista de Mali, cercano a Ibrahim Bubacar Keita, que ve a Moscú como un aliado potencial. “Malí tiene amigos, ya sea Francia o Rusia. Pero Malí no es un país desagradecido. No vamos a tirar el bebé con el agua de la bañera. Sabemos que 50 soldados franceses han caído aquí [desde 2013]. Por otro lado, es cierto que la Operación Barjan es un problema hoy en día, porque los resultados no están a la altura de las expectativas. Necesitamos todas las asociaciones para luchar contra el terrorismo”.

La tentación rusa es fuerte en Malí y, en particular, en Bamako, donde se encuentra gran parte de la clase política maliense.

El país más vacunado del mundo prolonga indefinidamente las restricciones sanitarias

Es el cuento de nunca acabar: el país más vacunado del mundo, Seychelles, ha ampliado indefinidamente las restricciones impuestas a la circulación y las reuniones con el pretexto de los nuevos brotes y las nuevas variantes.

El archipiélago del Océano Índico, rodeado de palmeras, se apresuró a vacunar en masa a sus casi 100.000 habitantes para a reabrir las fronteras al turismo, que es el sustento de su economía. El 70 por ciento de su población ha recibido las vacunas de Sinopharm o AstraZeneca, es decir, que ha alcanzado eso que llaman “inmunidad de rebaño”.

El viernes el ministerio de Sanidad anunció en un comunicado oficial un refuerzo de las medidas sanitarias y sociales en vigor. Los bares, casinos y comercios tienen que cerrar a las 7 de la tarde. Los eventos como las celebraciones de bodas están prohibidos y las reuniones de más de cuatro personas, a no ser que sea por motivos de trabajo, están prohibidas tanto en el interior como en el exterior.

“Estas medidas seguirán en vigor y sólo podrán relajarse cuando el brote esté más controlado”, dice el ministerio (1), que no explica la contradicción entre la “inmunidad de rebaño” y el supuesto incremento de muertes por coronavirus.

También hay un aumento importante de los contagios, según datos oficiales, que -como por casualidad- se observa en el 37 por ciento las personas vacunadas. La explicación de algunos “expertos” es de risa: el rebrote es por culpa de la vacuna china (2).

Pero si la vacuna china no es “eficaz”, ¿por qué la ha autorizado la Organizacion Mundial de la Salud?

Otros “expertos” recurren al tema de moda, que son las “variantes” del coronavirus: las vacunas siven para unas variantes, pero no para otras, de manera que lo mejor es inocular contra todas y cada una de las “variantes” que hay o que se presenten en el futuro.

(1) https://www.bloomberg.com/news/articles/2021-06-25/seychelles-extends-virus-curbs-indefinitely-as-outbreak-rages
(2) https://www.msn.com/es-es/noticias/internacional/el-extra

Contra el coronavirus no habrá ni victoria, ni derrota: la pandemia acabará en tablas

Singapur ha declarado que el “covid” será a partir de ahora tratado igual que las demás enfermedades endémicas, como puede ser la gripe. A partir de ahora ya no se empeñarán en la “transmisión cero”. Descartan la cuarentena para los viajeros y no será necesario aislar a los contactos cercanos de los “casos”. También planean dejar de anunciar los números de “casos” diarios.

Nada de nada. Pasamos del infinito al cero. Nada de “luchar”, ni “derrotar”. La humanidad ha empezado a arrojar la toalla, como los boxeadores que se empeñaron en una pelea inútil, no sabemos exactamente si contra un virus o contra una enfermedad. Para un viaje así no hacían falta las alforjas del hidrogel y el confinamiento.

Nos quedaremos sin saber cuál es el “origen” del virus. Expertos de todo tipo cobrarán suculentas subvenciones por investigarlo inútilmente pero, como los curas, de algo hay que vivir. No sabemos el origen, ni de este virus, ni de ningún otro, pero sí sabremos el final: no hay final. Como no somos capaces de exterminar al virus, hay que convivir con él, hacer las paces. Se acabarán hasta los partes diarios de “incidencia acumulada” en la televisión. Nada de nada. Volvemos al punto de partida como si nada hubiera pasado.

Tres ministros principales de Singapur dicen que en eso consiste la “nueva normalidad”: dejar de informar para “vivir con covid”, que es como vivir semienfermos o semisanos. O simplemente apestados, como los leprosos.

“La mala noticia es que es posible que la covid-19 nunca desaparezca. La buena noticia es que es posible vivir normalmente con ella entre nosotros”, escriben los ministros en un comunicado publicado como editorial por un periódico local (*).

Algún ministro o experto nos debería explicar ahora para qué han mantenido el estado de guerra durante un año, alarmando a la población mundial innecesariamente, si podíamos vivir con los coronavirus lo mismo que podemos convivir con los gatos.

En el comunicado los ministros de Singapur dicen que “el virus seguirá mutando y, por lo tanto, sobrevivirá en nuestra sociedad”. Cuando no hay ni enfermedad ni salud la solución es perfecta: vacunas y más vacunas todos los años, como en las campañas contra la gripe.

“Cada año, muchas personas contraen la gripe. La inmensa mayoría se recupera sin necesidad de ser hospitalizada y con poca o ninguna medicación. Pero una minoría, especialmente los ancianos y las personas con comorbilidades, puede enfermar gravemente y algunos sucumbir”, dicen los ministros de Singapur. “No podemos erradicarlo [el coronavirus], pero podemos convertir la pandemia en algo mucho menos amenazante, como la gripe o la varicela, y seguir con nuestras vidas”, dicen los ministros en su comunicado.

Llegamos así al punto de destino: tras las vacunas seguirán las dosis de “refuerzo” periódicamente para que la rueda de los negocios no deje nunca de girar.

(*) https://www.straitstimes.com/opinion/living-normally-with-covid-19

Las multinacionales farmacéuticas corrompen a los grupos parlamentarios con grandes cantidades de dinero

Los grupos de trabajo informales del Parlamento británico relacionados con la salud reciben donaciones millonarias de la industria farmacéutica, según un nuevo estudio de la revista científica Plos One (1).

En Reino Unido hay 146 grupos parlamentarios de todos los partidos, llamados APPG, que tienen relación con la salud y algunos de ellos recibieron importantes cantidades de dinero de la industria farmacéutica.

Entre 2012 y 2018 las empresas farmacéuticas entregaron casi 2,2 millones de libras (3 millones de dólares), lo que aproximadamente supone el 30 por ciento de toda la financiación recibida por 58 de estos grupos parlamentarios.

El dinero en cuestión fue entregado directamente por las propias empresas farmacéuticas o indirectamente a través de organizaciones de pacientes que también financian las empresas. Los autores del estudio las consideran como instrumentos de cabildeo de los monopolios elaborar la política sanitaria.

Los APPG sobre el cáncer y la salud fueron los mayores receptores del dinero. 22 grupos parlamentarios recibieron de las empresas farmacéuticas el 100 por cien de su financiación externa.

“En el contexto de los APPG relacionados con la salud, los pagos de la industria farmacéutica representan conflictos de intereses institucionales, ya que crean circunstancias en las que el interés primario (la elaboración de políticas en interés de la salud pública) corre el riesgo de verse indebidamente influenciado por el interés secundario (el objetivo de la industria farmacéutica de maximizar los beneficios)”, señala el estudio.

En siete publicaciones de los APPG sobre el cáncer y el VIH que contaron con aportaciones de organizaciones externas, se mencionaron 28 colaboradores de 13 empresas farmcéuticas diferentes. 19 de ellas habían pagado al APPG que publicaba el informe.

Los grupos parlamentarios a sueldo de las multinacional son una parte clave de la elaboración de las políticas públicas y está claro que el dinero de las empresas entra en el torrente sanguíneo de los APPG”, dicen Emily Rickard y Piotr Ozieranski, del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad de Bath.

Actualmente el Parlamento británico está investigando a las APPG, que hasta ahora han funcionado de una manera sigilosa (2). Este tipo de instituciones parlamentarias involucran a organizaciones externas para que sean coautoras de sus publicaciones y reciben dinero de patrocinadores externos para cubrir sus gastos administrativos y organizar eventos.

(1) https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0252551
(2) https://committees.parliament.uk/call-for-evidence/268/allparty-parliamentary-groups/

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies