El martes Trump afirmó que ahora Estados Unidos dispone, junto con Venezuela, de más del 60 por cien del petróleo mundial. El presidente estadounidense presentó ese porcentaje ante la Asamblea General de la ONU, pocas semanas después de cerrarse un acuerdo que otorga a Washington el control mayoritario de unas reservas petroleras venezolanas estimadas en más de 65.000 millones de barriles.
“Si sumamos a Estados Unidos y a Venezuela, tenemos más del 60 por cien del petróleo mundial”, declaró Trump. Asimismo, aseguró que varias grandes empresas petroleras estaban empezando a asentarse en Venezuela y presentó el acuerdo como una medida capaz de aumentar la oferta energética.
El acuerdo, anunciado a finales de agosto, abarca a 17 yacimientos venezolanos. Según la Casa Blanca, Delcy y los suyos han concedido a North American Blue Energy Partners (NABEP) la explotación de yacimientos por un periodo de cien años. La Casa Blanca estima que su potencial probado ronda los 65.000 millones de barriles.
El saqueo otorgará a Estados Unidos el 55 por cien en la producción efectiva de la nueva empresa privada encargada de la extracción. Washington dispondrá además de derechos para adquirir una parte del petróleo a precio de coste.
Sin embargo, la cifra mencionada por Trump ante la ONU no coincide con la proporción de las reservas petroleras mundiales atribuida a ambos países. Venezuela posee alrededor del 17,2 por cien de las reservas mundiales y Estados Unidos cerca del 4,7 por cien. Su participación conjunta se sitúa, por tanto, en torno al 22 por cien.
No obstante, el acuerdo modifica considerablemente el volumen de reservas al que Washington afirma tener acceso. Antes de esta operación, la Casa Blanca estimaba las reservas probadas en territorio estadounidense en unos 46.000 millones de barriles. Los 65.000 millones de barriles en cuestión en Venezuela representan, por consiguiente, un volumen superior a dicha estimación estadounidense.
La situación varía al considerar la producción. Poseer importantes reservas en el subsuelo no implica producir inmediatamente cantidades equivalentes. El sector petrolero venezolano requiere inversiones significativas para aumentar su capacidad de producción de manera sostenible.
Trump y Delcy se reunieron el martes en Nueva York, al margen de la Asamblea General de la ONU. Fue su primer encuentro presencial desde el secuestro de Maduro a comienzos de año. Según la dirigente venezolana, las conversaciones versaron sobre energía, minería y seguridad.
Si bien los 65.000 millones de barriles anunciados corresponden a las reservas objeto del expolio, la afirmación de Trump de que Estados Unidos y Venezuela sumarían más del 60 por cien del petróleo mundial supera ampliamente las estimaciones disponibles sobre las reservas de ambos países.