La web más censurada en internet

Etiqueta: Vaticano (página 5 de 6)

Los católicos explotan mano de obra infantil en África

Un informe de la BBC denuncia (*) que en África la Iglesia Católica tiene terrenos administrados conjuntamente con empresas multinacionales que explotan mano de obra infantil.

En la zona de Kabale, Uganda, pudieron hablar con el supervisor de el campo de té en terrenos de la Iglesia Católica y la empresa Kigezi Higland Tea Limited, donde trabajan niños de hasta 10 años de edad.

Los niños reciben 1.000 chelines de Uganda, unos 0,30 centavos de dólar por cada jornada laboral. En la granja trabajan unos 15 niños junto con el resto de la comunidad, y su trabajo consiste en transportar las hojas de té de un lado a otro.

Según representantes locales de la Iglesia Católica, el acuerdo con la multinacional fue impulsado por la diósesis local de Kabale para financiar proyectos en favor de la comunidad, mientras que la empresa se abstuvo de hacer comentarios.

Incluso en la casa del obispo Callistus Rubaramira de la diósesis de Kabale, la BBC encontró niños de 10 años trabajando en los terrenos. Los intentos de hablar con el obispo fueron infructuosos.

Ante la pregunta expresa de los periodistas, el portavoz de Bergoglio emitió el siguiente comentario: “Niego tanto la responsabilidad como el deber de responder sobre esto; si es un problema de la iglesia local, no soy responsable de ello”.

La ONU calcula que solamente en Uganda existen aproximadamente 3 millones de niños en condiciones laborales parecidas.

(*) http://www.bbc.com/news/world-africa-35220869

Bergoglio, Boff, Esquivel…

Bianchi

Seguimos con Bergoglio y sus andanzas y nos vamos a sus primeros pasos como Papa que, a tenor de lo que se nos contaba, fascinaron al mundo cristiano, o sea, todo el mundo civilizado «urbi et orbi» (y no urbi et «orbe»): de la ciudad (de Roma) al mundo entero.

Vino este jesuita -quien escribe estas líneas estudió con ellos en la Universidad- desde -son palabras suyas- el «confín del mundo» y cayó de pie, como los gatos. Recién nombrado, no más abrir el crisóstomo, el pico, semejaba oráculo pasmando con sus perícopas al canal entre emisor y receptor vulgo los «mass media» obsecuentes que fingen, o sea, mienten, «non plus ultra» y no es sino «rien de rien»,  ¿Qué dijo hoy Su Santidad? ¿Enarcó la ceja como acento circunflejo? ¿Besó pies de atorrantes? ¿Defendió el dativo grecolatino? ¿Habló en esdrújulo? ¿Descubrió la pólvora este revolucionario que habla de los pobres? Bárbaro, qué hombre, qué digo, qué Papa.

Nombrar Papa nuevo es vender burra vieja: un oxímoron. Ah, pero San Bergoglio hizo visaje, mueca con esguince, lavó pinrel, pagó fonda de su peculio, se bajó del jeepmóvil y besó garra, improvisó, un fenómeno, ¿quién lo duda? Ah, bueno, ¿es eso? No lo vio así el teólogo de la liberación, en 2005, Leonardo Boff, cuando Jorge Mario Bergoglio disputaba el «Papado League» y lo despintó como como legitimador de nada menos que «la monarquía absolutista espiritual». Luego acusan a uno de inclinado al ditirambo barroco manierista…

El exfraile franciscano (dejó los hábitos en 1992) se declaró esperanzado por la designación de Jorge Bergoglio como nuevo papa y consideró que la elección del nombre de «Francisco» indica que trabajará por los pobres. Jodó, menos mal que mi papá (ahora con acento en la segunda «a») no me crismó como Judas en la pila bautismal, menudo trauma de por vida. O Vladimiro y hubiera tenido que ir al Café Voltaire de Zurich a jugar partidas de ajedrez con Tristan Tzara, el fundador del genial dadaísmo, predecesor del surrealismo. Hay nombres que marcan, como fierro en res, oiga.

También rechazó (Boff) las acusaciones de que hubiera (Bergoglio cuando era el jefe-general de los jesuitas en Buenos Aires) tenido vínculos con la dictadura militar argentina apoyándose en Adolfo Pérez Esquivel, premio Nobel de la Paz en 1980, argentino también (Boff es brasileño), que, luego de entrevistarse con Bergoglio, ya papa, declaró que no tuvo que ver con los milicos. En 2005, recién finado y occiso Juan Pablo II (ahora ya santo este feroz anticomunista), Esquivel declaró en el periódico porteño Página 12: «Bergoglio cree que todos aquellos que trabajan socialmente con los sectores más pobres, más necesitados, eran comunistas, subversivos, terroristas». Boff cree que con el nuevo papa «no habrá olor a altares, sino olor a pueblo». Siempre la metáfora neotestamentaria y paulinotarsiota (el misógino san Pablo) del pastor y el rebaño, qué puta manía con lo mal que debe oler el pueblo, mire usted.

Pero, ah, en 2005 decía de Bergoglio que «hay una mancha en su biografía» refiriéndose al turbio comportamiento que tuvo con dos correligionarios jesuitas raptados por el gorilato. Hoy, agua pasada… No acabo de entender, salvo que me apuren o aspen, cómo personas de izquierda mudan de opinión en tan corto lapso de tiempo (no es que nos asombre ni hagamos aspaviento, entiéndasenos: estamos curados de espanto). ¿Lo explica el hecho de que sea ya Papa y, además, compatriota argentino? ¿Quién cambió? ¿Bergoglio o quienes hoy  lo ungen y ayer lo imputaran? ¿Qué lavado de cara es este? ¿A qué obedece? ¿Será que la competencia evangelista, protestante, le come la tostada y el terreno a la hegemonía católica en Latinoamérica? ¿Será por esto que se llenan la boca con la palabra «pobre»? ¿Sentaremos a un pobre de solemnidad a nuestra mesa?

Buenos días.

Ni Podemos ni Izquierda Unida son organizaciones laicas

Para hacerse con la alcaldía, Podemos (Por Cádiz Sí Se Puede) e Izquierda Unida (Ganar Cádiz) firmaron un acuerdo en el que se incluía la separación entre la religión y la institución política. Pero donde dije digo… Ahora el alcalde de Podemos, José María González Santos, alias Kachi, ha anunciado todo lo contrario: que el equipo de gobierno estará representado en todas las procesiones. Otro acuerdo electoral que va a la basura. Sólo les falta dar vivas a Cristo Rey…

Ya había precedentes: el alcalde fue a recoger su medalla del Nazareno y dejó aquella frase famosa “los votantes de Podemos llevan tatuado al Greñúo”. Luego el concejal Adrián Martínez de Pinillos renovó el voto de la ciudad a la Patrona (después de que dieran de baja a Lolo Bouza por no ir correctamente vestido).

Todo esto ocurre sin que el socio minoritario de la coalición de gobierno abra el pico. Se ve que el puesto de trabajo es mucho más importante que las convicciones. Siempre pensé que Martín Vila obraba más por su interés personal que por algún tipo de compromiso o convicción. Fue asesor de la Consejería de Turismo de la Junta de Andalucía en el gobierno de coalición PSOE-IU sin el menor conocimiento en la materia, lo que no le impidió renegar tiempo después del PSOE y de la coalición.

Tras salir elegido concejal como integrante de la candidatura de Izquierda Unida (Ganar Cádiz) firmó un acuerdo de gobierno con la franquicia gaditana de Podemos que incluía la laicidad de la institución.

Ahora observamos perplejos que el alcalde se ha manifestado como un capillita acérrimo hasta el punto de que va a pedir el ingreso en la tertulia Último Tramo y como hermano en la Vera Cruz, que es así de integrador, en todos los sectores de la Semana Santa. Se ha comprado un chaqué para salir en el Nazareno y para asistir al pregón de la Semana Santa. Total, pasamos de la camisa mao de la toma de posesión al traje de Eutimio y de ahí a la chaqueta gris omnipresente. Nada nuevo bajo el sol.

El caso es que a este fervor capillil del alcalde no se le contrapone la convicción laica de Izquierda Unida (Ganar Cádiz) sino el silencio. Los dos concejales de Izquierda Unida están más preocupados por mantener su estatus y su salario porque la alternativa es ir a la oposición y perder la nómina, asunto de una gravedad extraordinaria porque como ponía en el despacho de un conocido director de periódico “peor es trabajar”. Así que si es preciso hacerse capilla, se hace uno capilla. Si hay que comulgar con ruedas de molino, se comulga. Marchemos todos juntos, y yo el primero, por la senda del cirio y el incienso.

Es más de los mismo: Inquisición y franquismo puro y duro. Amén.

Fuente: http://www.diariodecadiz.es/article/opinion/2188677/cadiz/bien/vale/una/misa.html

Papados y conciliarismos

Bianchi

Navidades, Semanas Santas, Difuntos, son fechas propicias en que toca salir a escena a personas que no se visten por los pies, purpurados, curas, cardenales, papas y demás alcanfores ensotanados. Luego se recluyen en sus cuarteles a la espera del nuevo ciclo religioso-político que los reclame en el escenario para que ruja la platea.

Bergoglio, el papa Francisco, jesuita argentino, prorrumpió gestero y debutó (por marzo de 2013) prestímano. Naturalidad estudiada o prosopopeya fingida, no sabemos. Ahora, de unas semanas acá, funge de cansino en el paso y quedo en el habla, o sea, se va pareciendo a lo que se le pide a un genuino Papa (con la excepción del atlético Wojtyla). Se concluyó que este hombre, este papa, es un derviche que es fana(tico) de San Lorenzo (de Almagro, barrio bonaerense, un club de fútbol) y paga -religiosamente, ¿no es cierto?- lo que debe en Santa Marta, cual pensión urbana, durante el tiempo que duró el cónclave que lo eligió.

Haga o deje de hacer este individuo, persiste la monarquía absoluta que representa la teocracia vaticana. El Vaticano es un Estado (gracias a Mussolini en 1927) y el Papa su Jefe (de Estado). Y por encima de él nadie, salvo Dios: «el papa juzga a todos y no puede ser juzgado por nadie fuera de Dios». Son los Inocencio III o Gregorio IX, precursores de la teología política secularizada en los reyes absolutistas e «irresponsables» igual que «consagra» la Constitución española a la figura del Rey, antes Juan Carlos I y ahora su hijo, Felipe VI.

La Iglesia romana copió las instituciones del decadente Imperio romano y las monarquías medievales copiaron a la Iglesia agustiniana de signo «providencialista». Pero no siempre fue así Existió lo que se dio en llamar el Conciliarismo, doctrina que considera al Concilio Universal como la suprema autoridad de la Iglesia elevándolo por encima del papado.

Había tendencias papales (decretalistas) y tendencias conciliares. La cuestión Papa o Concilio en la baja Edad Media, adquirió importancia cuando la teoría de la supremacía papal se mostró incapaz de resolver el gran cisma de occidente (1378-1417) que acabó con tres papas nombrados hasta que el Concilio de Constanza (1414-1418) y el de Basilea, llamados «conciliaristas», porque defendieron que la autoridad del Concilio está por encima de la del Papa. Hans Küng, un teólogo suizo católico que suele gustar a los «heterodoxos» de la Curia y aledaños, calificó a Constanza como «el gran concilio ecuménico de la Reforma».

El conciliarismo, más democrático, vale decir, como el «febronianismo» (de Frebonio, obispo del siglo XVIII), o el episcopalismo, más próximos al protestantismo ergo:al incipiente capitalismo, decía que ninguna ley pontificia (o encíclica) tiene valor si no es aprobada antes por los obispos. El Parlamento seglar es -sería- el Concilio y el Papa el Ejecutivo, pero un «primun inter pares», un resto del estamentalismo de la nobleza feudal. Luego vino el absolutismo papal en forma de infalibilidad (Concilio Vaticano I) a medida que se extendía el laicismo y el anticlericalismo en el siglo XIX, y también el constitucionalismo en los países europeos (Küng, por ejemplo, está en contra de esa infalibilidad papal).

En fin, amigos, acá el refranero español viene al pelo: si no quieres caldo, dos tazas. Vean si no: dos reyes (a falta de uno) en España, dos papas en el Vaticano (en Aviñón hubo tres). Son verdaderos profesionales.

Buenos días.

Cristianismo primitivo

Bianchi

Cuando el Imperio romano entra en crisis y empieza a derrumbarse, surge el culto al Emperador que se declara dios y exige a todos sus súbditos que le adoren, aunque sea de metirijillas. La sacralización del Imperio no era el capricho de un sonajas desneuronalizado tipo Calígula. La adoración del César era una necesidad política como hoy se adora el tótem Constitución -o así se pretende- para un Imperio en vías de descomposición.

Cuando los cristianos del siglo I afirmaban su fe en Jesús como el único Dios se quitaba al César su condición divina y su, por así decir, legitimación ideológica. Era un acto subversivo contra el César. Era un acto revolucionario, «terrorista», diría hoy el «stablishment», es decir, los que hoy volverían a crucificar a Jesucristo (caso de haber existido) por echar a los ladrones del Templo. Y encarcelarían a los patriotas macabeos, zelotas y nazarenos como Sansón, esto es, y salvando las distancias, patriotas nacionalistas, antifascistas, comunistas, anarquistas, demócratas, etc. Se entienden las persecuciones de cristianos (que no fueron tantas ni el maltratado por Hollywood Nerón tuvo protagonismo) por parte de los emperadores desde un punto de vista político. Los cristianos -como hoy los comunistas- significaban un peligro real para el Imperio romano.

Este espíritu rebelde de los primeros cristianos se sintetiza en la célebre frase del evangelio (que significa «buena nueva»): «dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios». El César era el símbolo supremo del sistema esclavista de dominación. La fe de los primeros cristianos era la fe de los esclavos, de los explotados, de los pobres. A partir del siglo IV, el cristianismo va a traicionar -con el Edicto de Constantino (que se murió pagano y descrismado=no bautizado)- sus orígenes rebeldes. De perseguido pasa a perseguidor hasta donde puede y le dejan hasta hoy.

El cristianismo primitivo provocó una gran conmoción en el Imperio romano. Minó la religión (pagana) y todos los fundamentos del Estado; negó radicalmente que la voluntad del César fuese la ley suprema; era un partido sin patria, internacional; se propagó por todos los países del Imperio, desde la Galia hasta el Asia. Aquel partido de subversión, conocido con el nombre de cristiano, tenía una fuerte representación en el ejército; había legiones enteras compuestas por cristianos. Muchos ostentaban las cruces en sus cascos en señal de protesta (como si llevaran la hoz y el martillo, suponga el lector más osado y atrevido).

¿Quién supone el lector/a, caso de haberlo, que lea esto que escribió estas líneas. ¿Bergoglio, el Papa Francisco? ¿Por qué no?, podría ser. ¿Pues no teatraliza gestos populistas -ya no tanto- que auspician un campeón de los desnutridos y los parias?

No. El parágrafo anterior -con alguna leve incrustación mía- salió del cálamo, de la pluma de un padre del socialismo científico: Federico Engels. Entonces comulgaban con hostias sin levadura, ázimas. Hoy con ruedas de molino.

Ojo con el turrón y buenos días.

Religión y dominación política

Juan Manuel Olarieta

Nadie se ve a sí mismo como le ven los otros; ni siquiera se llama igual. Nos llamamos como nos llaman los demás. Los musulmanes suelen llamar “cruzados” a los cristianos, como los cristianos llamaron “mahometanos” a los musulmanes.

El punto de vista está condicionado -entre otros factores- por la experiencia histórica, escribió Marx en una frase conocida: “La tradición de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos” (1).

Esa “pesadilla” que oprime nuestras cabezas no es la misma en el norte de Europa, que en países, como España, porque la experiencia histórica es diferente: aquí acabaron dominando los que sometieron a los musulmanes en 1492, cuya presencia de ocho siglos calificaron como “ocupación”.

Sin embargo, en la Europa cristiana las Cruzadas no se consideran como “ocupaciones”, ni tampoco como expediciones militares. No fueron impulsadas por intereses comerciales ni estratégicos. Se trataba de proteger los Santos Lugares.

Hasta el siglo XVI, la visión que tenían en el norte de Europa de los musulmanes era exótica, repleta de lugares, como la misma Al-Andalus, que habían sido el paraíso perdido, una Edad de Oro de la humanidad.

La caída de Constantinopla en poder de los ‘turcos’

Ese punto de vista cambió en 1453 con la caída de Constantinopla en poder de los “turcos”. Los cristianos del norte de Europa empezaron a tener la misma visión que los del sur: los “turcos” son un peligro.

En aquella época los “turcos”, como hoy los “moros”, era otra denominación errónea con la que se referían a todos aquellos pueblos de religión musulmana. En el siglo XVI el Imperio Otomano también impulsó, lo mismo que hoy, la “piratería” en el norte de África, una especie de Daesh de aquellos tiempos, una amalgama donde se confundían turcos, con moros y con bereberes.

Las expediciones militares de los “cruzados” habían cambiado de signo; ahora estaban a la defensiva. Los expansionistas eran los “turcos” y si hasta el siglo XVI España había sido el baluarte de la cristiandad frente a ellos, a partir de entonces el Imperio Austro-Húngaro pasaría a desempeñar ese papel. ¿Caería Viena en poder de los “turcos” como había caído Constantinopla?

Para impedirlo, en 1571 España derrotó a los “turcos” en la Batalla de Lepanto y se atribuyó la victoria en exclusiva, pero ni los españoles tenían la patente de la cristiandad, ni los “turcos” la tenían del islam.

Los ‘perros sin fe’ de Cervantes

Cervantes estuvo luchando en aquella cruzada contra los “turcos” y luego cayó preso de los piratas “berberiscos” (bereberes), que le esclavizaron en Argel, a pesar de lo cual en su obra de teatro “Los baños de Argel” incluyó un poema recitado por un esclavo cristiano que dice lo siguiente de sus amos musulmanes:

Y aun otra cosa, si adviertes,
que es de más admiración,
y es que estos perros sin fe
nos dejen, como se ve,
guardar nuestra religión.

Esa admiración de Cervantes por los “perros sin fe” que le esclavizaron es absolutamente inusual, sobre todo en una España que es el santuario de los “matamoros”. La imagen que nos transmite de los musulmanes tiene poco que ver con la yihad y las guerras de religión.

Los cristianos españoles obligaron a los islamistas a cambiar de religión, por las buenas o por las malas. Los moros se convirtieron en moriscos. Pero los “turcos” no procedieron así, ni siquiera con sus esclavos. En algunas obras de Cervantes parece que la ideología actual está vendiendo humo: los tolerantes eran ellos y los fanáticos nosotros.

‘Mahoma o el fanatismo’ de Voltaire

La obra de Cervantes no fue el principio sino el final de un punto de vista sobre el mundo musulmán. El vuelco no puede ser consecuencia del islam, que seguía siendo el mismo antes y después del siglo XVI. Lo que hizo cambiar la percepción europea sobre esa religión fue un acontecimiento político-militar: la caída de Constantinopla. A partir de entonces el islam se convirtió en un tipo muy especial de enemigo de los cristianos que cambiaba según acontecimientos que fueron siempre político-militares, como la posición de la religión en el Estado, lo cual quedó aún más claro tras la paz de Westfalia, firmada en 1648.

Por ejemplo, en Francia las corrientes cristianas minoritarias (protestantes) se hicieron “proturcas” para combatir al catolicismo dominante. Un deísta como Voltaire es un ejemplo de ello, por más que el deísmo no se pueda considerar exactamente como una religión. El caso es que era aún más minoritario que cualquier otra religión.

Un siglo después de la paz de Westfalia, Voltaire escribió un drama, “Mahoma o el fanatismo”, en el que -aparentemente- lanza un duro ataque contra el islam y contra Mahoma en particular. Da la impresión de que Voltaire se sumaba a la corriente dominante, lo cual es bastante extraño conociendo a Voltaire, que tenía muy claro quiénes eran sus enemigos, es decir, quiénes dominaban en Francia.

Cuando el drama se estrenó en Lille sólo tuvo tres representaciones porque la censura también se dio cuenta inmediatamente contra quién dispara Voltaire: tras la aparente satanización de Mahoma se escondía una crítica feroz a la Iglesia católica.

Naturalmente que, en general, en el drama subyace una crítica a determinados rasgos característicos que son comunes en todas las religiones, en tanto que las mismas son o bien dominadas, o bien instrumentos de dominación.

Pero la crítica de Voltaire no es contra la religión, contra todas las religiones, en el sentido en que la exponen hoy de manera corriente cierto tipo de laicistas, agnósticos y ateos.

No nos dejemos confundir una vez más: lo que Voltaire ataca no es la religión sino la dominación. Su Mahoma es como “El Príncipe” de Maquiavelo, un prototipo de político ambicioso. Es algo corriente en las teocracias, en los califatos (islámicos o cristianos), en el Vaticano y en el Reino Unido, donde los Jefes del Estado (Bergoglio o la reina Isabel II) son, al mismo tiempo, dirigentes espirituales.

‘La cuestión judía’ de Marx

El escrito de Marx para la revista Anales Franco-Alemanes titulado “La cuestión judía” es más de lo mismo y tiene poco que ver con el judaísmo. Lo que Marx discute es una religión dominada, el judaísmo, en un Estado en el que prevalecía el protestantismo, y su planteamiento no puede ser más claro: es un problema político que sólo se puede resolver políticamente porque no concierne a un conjunto de ideas sino al Estado, a un tipo determinado de Estado:

“La emancipación política del judío, del cristiano y del hombre religioso en general es la emancipación del Estado del judaísmo, del cristianismo y de la religión en general”, afirma Marx (2).

Lo mismo podríamos decir hoy de quienes hablan de la radicalización de los islamistas en Europa, pero callan la radicalización de los Estados europeos. Hablan de prevenir aquella radicalización, a costa de radicalizar aún más a estos Estados, de reforzar su dominación política, de someter a las masas oprimidas y, en definitiva, de impulsar la fascistización, el racismo, la xenofobia, el miedo y el fanatismo.

(1) Marx, El 18 Brumario de Luis Bonaparte, Barcelona, 1971, pg.11.
(2) Marx, La cuestión judía, en Los Anales Franco-Alemanes, Barcelona, 1970, pgs.230 y stes.

España no es un Estado laico ni aconfesional

Alberto Soler Montagud

[…] España no es laica ni tampoco confesional. Intentaré explicar porqué a largo de este artículo.

Si, conceptualmente, un estado aconfesional es aquél que no reconoce como oficial a ninguna religión y un estado laico el que aboga por la independencia de cualquier confesión religiosa, nada de ello se da en nuestro país donde la omnipresencia del catolicismo en actos institucionales lo convierte de facto en la religión oficial del Estado.

Con un sesgo algo retorcido, hay quienes afirman que España es un país con tendencia a la separación Iglesia-Estado y neutralidad ante las religiones tomando como referencia el artículo 16 de la Constitución donde se menciona las «relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones». A este respecto, Jaime Bonet (profesor de Derecho Eclesiástico) dice que a España se la podría considerar como un país laico con «separación mitigada» entre Iglesia y Estado al tener que «cooperar» con las religiones.

Lo que sí queda claro es que, ni socialistas ni populares han querido nunca replantearse la relación Iglesia-Estado pese a que ese mismo artículo 16 de la Constitución diga también que «ninguna confesión tendrá carácter estatal», una contundente declaración de principios pese a la cual es posible que en España, una ministra de empleo pida ayuda a la Virgen para salir de la crisis o un ministro de Interior le conceda a otra virgen (María Santísima del Amor) la más alta medalla al mérito policial, esperpento digno de un país de opereta y de unos ministros que, aunque tengan derecho a profesar sus creencias, también tienen la obligación de no hacer ostentación de las mismas en actos oficiales.

De esto se colige que España nunca será laica ni aconfesional mientras se sigan celebrando misas en los funerales de Estado y otros actos institucionales tanto civiles como militares. Tampoco lo será mientras la Iglesia Católica disponga de una “x” en la declaración de la renta y no la haya para cada religión o, aun mejor para ninguna, pues ningún impuesto debería sufragar gastos religiosos.

Tampoco España será laica ni aconfesional mientras la Iglesia Católica (y otras confesiones) estén exentas de pagar el IBI, mientras se siga enseñando religión en las escuelas públicas en lugar de hacerlo en locales religiosos o mientras haya crucifijos (o se expongan motivos religiosos como belenes) en edificios públicos cuya presencia pueda afectar a la libertad de los fieles de otras creencias o quienes no profesan fe religiosa alguna.

Ya por último, España no será laica ni aconfesional mientras el Estado siga otorgando indultos a presos con motivo de la festividad de Semana Santa, y lo que es más grave, indultos no concedidos tras el estudio de sesudos juristas sino a propuesta de los miembros de las cofradías de penitentes que deciden que presos del ámbito de su provincia deben quedar en libertad […]

Fuente: http://www.nuevatribuna.es/opinion/alberto-soler-montagud/espana-no-laica-ni-aconfesional/20140415145246102699.html

Los curas que practican en privado el sexo que condenan en público

El documental “Amores Santos”, dirigido por el periodista Dener Giovanini, desvela la doble moral de las Iglesias cristianas, al mostrar a varios miles de sacerdotes que practican en privado las relaciones homosexuales que condenan en público.

Durante tres meses un joven actor con falsos perfiles en internet mantuvo sexo virtual con 5.000 religiosos de 36 países. Muchos de los curas tenían una edad avanzada, algunos incluso 80 años.

Las grabaciones se llevaron a cabo en Estados Unidos, Italia, el Vaticano, España, Francia, Alemania, Países Bajos, Bélgica, Inglaterra, Costa Rica, México y Filipinas, entre otros.

Las escenas de sexo virtual involucran tanto a obispos y sacerdotes, como pastores. Descubren el submundo de las relaciones homosexuales en las iglesias católica, anglicana, evangélica y baptista. Todos acaban de la misma forma: con una eyaculación grabada a través de una webcam.

En una entrevista publicada por “El Confidencial”, el director del documental afirma que las imágenes son sobrecogedoras. Un obispo se levanta la sotana y muestra una braga roja de encaje. Un sacerdote aúlla y pide que le llamen  perra  y  putita, mientras reclama que le orinen encima. Otro religioso se desnuda en su propia parroquia, delante de una imagen de la Virgen María.

El estudio sobre los hábitos sexuales de los sacerdotes se gestó a través de Facebook. Al principio el director sólo quería averiguar si los religiosos usaban internet para tener contacto con otros hombres.

Las grabaciones se llevaron a cabo durante casi tres meses en un estudio de Brasilia decorado como si fuese un dormitorio. Para ello, se sirvió de un actor de 25 años con tres perfiles. Su nombre artístico es Darico Macedo y se presenta en internet con su foto real.

En el momento en que revelaba que era gay, la actitud de los sacerdotes cambiaba radicalmente. La conversación se volvía más atrevida, más picante, e invariablemente surgía la invitación para que Darico se mostrase desnudo ante la webcam, ha desvelado el director.

“Cuando me invitaron a hacer la película, pensé que sería muy difícil ganarme la confianza de los religiosos, pero ocurrió lo contrario. Al ver a un obispo levantarse la sotana y mostrarme que llevaba bragas rojas me di cuenta de que sería un mundo sin fronteras”, asegura el actor.

En total, el equipo ha grabado más de 500 horas con escenas explícitas de sexo que el documental mostrará, aunque pixelará las caras de los  protagonistas  ante la posibilidad de querellas.

El director del documental reconoce que nunca imaginó que conseguiría grabar a un número tan grande de clérigos en paños menores. “Creía que iban a tener más cuidado. Pero parece que para ellos practicar sexo por la webcam es la cosa más natural del mundo”, revela Giovanini.

Durante la investigación previa, que duró seis meses, realizó un trabajo minucioso y riguroso. El director y su equipo controlaban que los religiosos pertenecían realmente a alguna Iglesia antes de aceptar la invitación a practicar sexo delante la cámara.

“Seleccionamos a los que tenían fotos oficiando misas. Hicimos distintas averiguaciones para cerciorarnos de que realmente eran religiosos en activo”, asegura el director.

Su equipo creó tres perfiles de Darico Macedo, actor cuyo nombre real no se revela. En poco tiempo llegaron a tener más de 5.000 amigos. “Desde el comienzo percibí que en la red no hay límites”, señala el actor, que en su vida real es homosexual.

“Soy consciente de que me estoy exponiendo mucho y que, de alguna forma, me estoy convirtiendo en un activista militante. No ha sido una decisión fácil, pero no me arrepiento”, explica Macedo.

“Normalmente Dener hablaba con ellos por el chat y explicaba que mis padres estaban en el cuarto de al lado, o sea, que yo no podía hablar en voz alta. Mientras Dener escribía, yo actuaba delante de la cámara. Muchas veces tuvimos que recurrir al Google Translator para comunicarnos con ellos. Yo no sé español, italiano ni sueco”, cuenta el actor.

Dener destaca que “fue más fácil grabar a los católicos porque practicaban sexo en cualquier lugar: en el dormitorio, en la parroquia. No tenían el menor reparo”.


En el documental aparecen menos evangélicos porque “suelen estar casados y tenían que encerrarse en el baño para mantener las sesiones de sexo online”, revela.

“Hubo un momento que tuve en la pantalla a un religioso al lado de dos ángeles, con una talla de la Virgen María en primer plano y completamente desnudo, masturbándose. Era muy difícil concentrarme, porque las imágenes que estaba viendo eran tremendamente chocantes. Fue un desafío enorme”, reconoce Darico.

Ante la cámara un cura decepcionado con la vida en la Iglesia admite que conoce a muchos religiosos que seducen a jóvenes con drogas, como la heroína y la cocaína, a cambio de sexo, al ser más fácil mantenerlos enganchados.

El documental también pone de relieve la realidad de los seminaristas que entran en la Iglesia para disfrazar su condición sexual. Para ellos es más fácil esconderse socialmente, así no tienen que dar explicaciones sobre por qué no salen con chicas.

Un seminarista de 19 años relata en el documental que es gay y que no tiene la menor vocación religiosa, pero no se atreve a abandonar la Iglesia porque lo único que aprendió a hacer en la vida es rezar. “Yo estoy condenado a ser cura. Todos los días rezo y le pido a Dios que me dé la fuerza necesaria para matarme”, confiesa.

“Amores Santos”
es el primer largometraje para cine grabado íntegramente por internet.

El Vaticano es el mayor paraíso fiscal del mundo

Ayer salió a la venta en Italia el libro “Via Crucis” del periodista italiano Gianluigi Nuzzi, basado en documentos y grabaciones filtrados desde las cloacas del Vaticano, que ha llevado a la detención de dos personas.

Nuzzi escribió en 2008 otro libro, Vaticano S.A., donde sacó a la luz el descontrol del Instituto para las Obras de Religión. En 2012 publicó “Su Santidad, las cartas secretas de Benedicto XVI” que revelaba varias conjuras y trapos sucios en la autocracia católica. La obra estaba documentada con cerca de 300 escritos del anterior papa alemán, por lo que le obligaron a dimitir.

Los documentos revelan cuentas bancarias a nombre de papas ya fallecidos. Juan Pablo I tiene un saldo de 110.864 euros en el Banco Vaticano y Pablo VI tiene dos cuentas corrientes con 400.000 euros.

En julio de 2013 el actual papa argentino creó una comisión, denominada Cosea, para conocer los desfalcos financieros del Vaticano. El sacerdote español Lucio Ángel Vallejo Balda, al que la Gendarmería vaticana detuvo por filtrar documentos confidenciales, fue secretario de dicha comisión.

El Vaticano es una autocracia absolutamente opaca, el mayor paraíso fiscal del mundo, que fomenta el mercado negro. En aquel paraíso (fiscal) nadie paga impuestos y no hay IVA, aunque se llevan a cabo todo tipo de negocios y transacciones comerciales: venta de gasolina, ropa, aparatos electrónicos…

El estanco del Vaticano, con 10 millones de euros de ingresos al año, es la segunda fuente más importante de financiación de la autocracia católica.

Aunque cuenta con unos 6.000 funcionarios, existen más de 40.000 tarjetas para eludir el pago de impuestos. Los curas compran mercancías a bajo precio que después revenden en otros países.

El Vaticano es una gran inmobiliaria. Su patrimonio en Roma es inmenso. Tiene 5.000 inmuebles en el centro que están exentos de pagar ni tan siquiera un euro de alquiler o impuestos.

A pesar de su voto de pobreza, los cardenales viven en apartamentos de unos 200 a 700 metros cuadrados en el centro histórico de Roma y no pagan absolutamente ningún alquiler por ello. Por ejemplo, el
cardenal español Antonio Cañizares Llovera reside en un apartamento de
333 metros cuadrados en pleno centro de la ciudad.

Las beatificaciones y santificaciones son otra de las máquina de hacer dinero que tiene el Vaticano. No se basan en los milagros que haya realizado el candidato, sino en el dinero que pague a la curia. Uno puede convertirse en santo por el módico precio de 500.000 euros de media. «Para abrir una causa de beatificación pueden ser necesarios unos 50.000 euros, a los que después hay que añadir al menos otros 15.000 para los costes de la operación», afirma el periodista italiano.

La fabricación de santos y beatos llegó a su cumbre en la época de Juan Pablo II, que beatificó a 1.338 farsantes y santificó a otros 482 de la misma calaña.

La caridad vaticana es otro «agujero negro». Cada año se publica cuánto dinero obtiene la Santa Sede de esta manera, pero no cómo se gastan estos fondos. De los 53,2 millones de euros obtenidos por el Óbolo de San Pedro en 2012, sólo unos 11 millones se destinaron a obras de caridad.

‘La culpa de las violaciones infantiles la tienen los niños’

Robert Cunningham
El 14 de octubre de 2011 el arzobispo de la diócesis de Syracuse, Nueva York, Robert Cunningham, estaba testificando contra otro sacerdote acusado de violar a un niño. El abogado preguntó a Cunningham si, a los ojos de la iglesia católica, un niño violado por un sacerdote cometía un pecado. El arzobispo respondió que el niño era el culpable del delito.

“El niño es culpable”, dijo Cunningham, según una transcripción literal del juicio. Más tarde, Cunningham quiso retractarse de la declaración, diciendo que tendría que conocer qué papel jugó el niño: “Bueno, sin conocer las circunstancias por completo… ¿acaso el chico lo alentó, o consintió de alguna manera?”, dijo Cunningham.

Las declaraciones se conocieron hace tres días y han provocado indignación y peticiones para que Cunningham sea expulsado. En respuesta, el arzobispo convocó una rueda de prensa donde dijo que estaba tratando de explicar que él no sabía lo que pasaba en el corazón y la mente de una persona.

“Hice mi mejor esfuerzo para responder a preguntas y debo admitir desearía que algunas fueran diferentes”, dijo tratando de excusarse. “Me entristece leer el artículo y darme cuenta que mis palabras dieron impresión equivocada a las víctimas, sus familias y el pueblo de la diócesis de que creo que las víctimas de abuso tienen la culpa. Nada podría estar más lejos de la verdad”.

En el juicio Cunningham respondió con claridad que “el niño es culpable” y más tarde se refirió a las víctimas como cómplices. Cuando vio que su puesto peligraba quiso arreglar lo que no tiene arreglo posible.

Por eso, si la emigración pone en peligro a la Europa cristiana, como dijo ayer Monseñor Cañizares, debemos alegrarnos de que, por fin, alguien quite sus sucias manos de los niños.

Fuente: http://www.patheos.com/blogs/friendlyatheist/2015/09/14/catholic-bishop-when-priests-sexually-abuse-children-its-partly-the-kids-fault/

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies