Categorías
Noticias

El sindicato USOC está acusado de fraude a los trabajadores

La Unión Sindical Obrera de Catalunya (USOC), la tercera fuerza sindical en Catalunya detrás de UGT y CCOO, está sometido a una investigación judicial por diversos fraudes y delitos cometidos contra sus propios trabajadores y afiliados. El juzgado de instrucción número 2 de Barcelona averigua si el sindicato llevó a cabo tres expedientes de regulación de empleo temporales de manera fraudulenta.

Como consecuencia de la investigación sobre USOC en 2011 se abrió el Caso Astra. Dos años después el sindicato cambió a su cúpula dirigente, presidida por Antonia Gil, y una nueva gestora, encabezada por María Recuero, se encargó de la contabilidad del sindicato. Sin embargo, Recuero está entre los denunciados junto con otros 40 dirigentes más.

La causa ha estado durante un año y medio bajo de secreto de sumario, el tiempo en el que los Mossos d’Esquadra han investigado los numerosos delitos. La Fiscalía de Sabadell que abrió la investigación asegura que la cúpula del sindicato podría haber cometido los siguientes delitos: contra la Hacienda Pública, contra la Seguridad Social, un delito societario, falsedad documental, fraude de subvenciones, malversación de caudales públicos, apropiación indebida y contra los derechos de los trabajadores.

Los propios trabajadores y afiliados del sindicato lo denunciaron ante la Inspección Laboral, luego ante Hacienda, luego ante la Oficina Anti-Fraude de Catalunya y finalmente ante el Juzgado de Guardia. Según la denuncia, el sindicato ofreció a casi una veintena de trabajadores, en tres periodos distintos, un ERE de seis meses en los que, a cambio de que el sindicato les pagase la parte correspondiente al 100 por ciento del sueldo, trabajaban a pesar de estar oficialmente desempleados.

Además el Juzgado de Instrucción 2 de Barcelona investiga diversos sobresueldos que una docena de dirigentes recibían en negro, como mínimo de 400 euros. Además, también está en duda el destino final de algunas subvenciones europeas y de la Generalitat, que supuestamente debían destinarse a cursos de formación. Al menos una parte de esas ayudas se destinaron a pagar los sueldos de los funcionarios del sindicato.

Otro de los chanchullos denunciados es la cooperativa de viviendas con la que contaba el sindicato, creada para ofrecer viviendas únicamente a sus afiliados. Según la denuncia, los cooperativistas, una vez tenían los pisos, renunciaban a todo y posteriormente se vendía. “Se hacían aparcamientos o locales de más, que luego se ponían en el mercado, sin que se sepa donde revertía”, dice la denuncia.

Nunca se votó ni se eligió quién debía ejercer la presidencia de la cooperativa, que ostentó Paco Giménez, el marido de la anterior secretaria general de USOC, Antonia Gil, que ocupó el cargo durante 15 años.

Categorías
Noticias

Un Mosso d’Esquadra ocultó pruebas para acusar a otro

El subinspector de los Mossos d’Esquadra Josep Ranea ha denunciado a la División de Asuntos Internos (DAI) de los Mossos d’Esquadra por prevaricación. El motivo es un ajuste de cuentas interno.

Hace seis años el antiguo jefe de la DAI, Jordi Moya, acusó a Ranea de un delito revelación de secretos y cohecho. Para ello se apoyaban en unas conversaciones telefónicas interceptadas por la DAI, en las que el subinspector aparece hablando con diversas personas relacionadas con una red de narcotraficantes.

La DAI aseguraba que el subinspector Ranea fue sobornado por un supuesto camello, que le regaló una Play Station. Por su parte, el Mosso acusado afirma que las grabaciones estaban manipuladas, ya que no se aportaron en su integridad sino sólo las conversaciones que le interesaba a la DAI.

Tras el fracaso de la chapuza, el jefe la la DAI fue apartado del cargo y se ha disculpado con sus colegas del cuerpo por amañar las pruebas.

Todo comenzó con la Operación Macedona, cuando los Mossos detuvieron al confidente Manuel Gutiérrez Carbajo y se empeñaron en que imputara algún delito al entonces comisario Josep Lluís Trapero.

Una vez en los calabozos de los Mossos, Carbajo se negó a declarar contra Trapero, a pesar de la insistencia de Moya y la DAI.

A la chapuza policial le sigue la judicial. Exactamente llevan seis años de chapuzas. Tras la denuncia del subinspector contra la DAI, el juez titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Barcelona se lo ha pensado muy bien y ha tardado 14 meses en rechazarla con sólo tres folios. No está mal 14 meses para escribir tres folios.

Otra chapuza judicial: a pesar de que el nombre de Trapero aparece a lo largo del asunto, no ha sido citado a declarar. De momento.

Quizá haya que esperar otros seis años más. Quizá todo se deba a que hoy es el jefe máximo de los Mossos d’Esquadra. ¿No creen?

Categorías
Noticias

Metamorfosis (pildorilla)

Ada Colau al otro lado de la barricada
Bianchi

A raíz de los sucesos acaecidos en el barrio barcelonés de Gracia, a la alcaldesa Ada Colau le han llovido palos por todos lados, algo de esperar. Desde el búnker que la acusa poco menos que de connivencia con los manifestantes -incidiendo especialmente en la CUP- pidiendo lo típico de los fascistas, represión, sangre y detenidos (como el insultón facha que roza lo enfermizo Carlos Herrera desde la cadena de la Conferencia Episcopal, COPE: esos “tipejos”, esos “inútiles”, etc.) hasta el gobierno que la recuerda sus tiempos de adalid del movimiento antidesahucios y que ahora, ya alcaldesa, corre el riesgo de que los “antisistema” -lo que se supone que era ella- le exploten en la cara por “jugar con fuego”. Si estos “condenan” los incidentes, la “violencia”, porque va en su ADN, no faltan los “podemitas” que no aprueban, en ningún caso, los actos violentos protagonizados por los okupas, que no hacen sino defender su usufructo en forma de una sucursal bancaria vacía inoperante expropiada. En el fondo se teme que la “violencia” consiga sus propósitos -como en Can Vies o, antes, en Gamonal, Burgos- y se habla de “guerrilla urbana”, “batasunizacion”, y demás etiquetas para justificar la represión y acojonar, de paso, al personal bienpensante. Hasta el consulado norteamericano ha recomendado a sus ciudadanos que no se pasen por aquellos contornos propios de O.K. Corral.

La alcaldesa Colau, pillada en medio de la trifulca, y reconocedora de que ella misma tiene contradicciones, habla de “proporcionalidad” por parte de los Mossos en el uso de sus funciones… represoras, que es como decir, pega, pero poco, o no te pases que hay cámaras. Es lo que tiene la “equidistancia” (o sea, negarse a resolver esas contradicciones que se admiten y aprender a convivir con ellas) y el hecho de ocupar un cargo, en este caso la casa consistorial de la Ciudad Condal. ¿Y qué tiene? Que te desarma y hace que olvides lo que fuiste. De Colau se ha titulado que “de antisistema a alcaldesa”, con aviesas y retorcidas intenciones. No hay nada como ofrecerte -o ganarlo por vía electoral- un cargo de “responsabilidad”, como gustan decir, para que entres de inmediato en estado de catatonia amnésica y olvides tu pasado de lucha, si la hubiera. Es como los sindicatos mafiosos gringos, de estibadores o camioneros amenazando a los líderes obreros incorruptibles. Aquí, más civilizados, se les compra gangsterilmente sin apalizarlos.

– ¿Quién es esa chavala que esta montando belenes y algaradas?
– Una “antisistema”, Sire.
– ¿Se la puede “civilizar”?
– ¿Quiere decir, señor, “hacer entrar en razón”?
– Exactamente, Gastón.
– ¿Cómo?, mesié.
– Haciendo que ocupe un cargo de “responsabilidad”, alcaldesa, por ejemplo. De este modo se le quitaran todas las mañas “izquierdosillas” y volverá en sus cabales y a la cordura.
– Sabrá lo que es el peso de la púrpura, ¿no es así?, Milord.
– Así es, lléname la copa, Gastón, haz el favor.

Categorías
Noticias

Píldora

Bianchi

Esta vez, sí, será breve.

Dice Pedro Sánchez que, si depende de los votos de “Podemos”, nunca será presidente. Ha tardado en darse cuenta. Y es que la ambicion de Pablo Iglesias consiste en, una vez engullida Izquierda Unida, fagocitar al PsoE entero y constituirse en el referente de eso que llaman “izquierda” (y no lo es).

¿Ir contra el PP? Nada de eso. Todo está pensado, tácticamente, para volver al “bipartidismo” donde estará, por un lado, lo que llaman la “derechona” (junto con “Ciudadanos”) y “El Koletas” y adláteres, mareas, etc., por otro. ¿Y el PsoE? Fundido y hundido. Habrá ratas que lo abandonen, pero será compensado con el “fichaje” de Errejón, que preferirá ser cabeza de ratón que cola de león con Iglesias.

¿Cuál será la piedra de toque de todos estos partidos unionistas y lo que, en ultima instancia, les pondrá de acuerdo, o no? El referéndum catalán, si es que llega a celebrarse, o les dejan… que esa es otra.

Buenos días.

Categorías
Noticias

¿Por qué seguirán votando a los corruptos en las próximas elecciones?

Una de las lamentaciones que el mequetrefe de Anguita tiene siempre en la boca es la de que la “culpa” de la corrupción la tienen los votantes porque siempre votan a los candidatos y a las listas corruptas.

De las palabras de Anguita se desprende que la “culpa” de la corrupción la tienen los votantes, quienes deben votar a los candidatos y a las listas “limpias” (se hay alguna).

En cualquier caso, lo que debemos hacer para acabar con la corrupción es votar, porque que haya o no corrupción depende de a quién se vote.

Naturalmente que empezamos suponiendo que, a diferencia del candidato, el votante está limpio y que es incongruente que alguien limpio vote a lo que no lo está. Dicho de otra manera: podemos poner en tela de juicio al elegido pero nunca al elector.

Esta imagen está profundamente grabada en la conciencia gracias a una cuidadosa y meticulosa campaña de los medios de comunicación que así lo predica.

Como la burguesía se cree sus propias fantasías, hay quien cree que aireando la corrupción del PP, va a asestar un golpe maestro a la mayoría actual, logrando que pierda votos.

De hecho la corrupción va a ser una las cuestiones más demagógicas de la próxima campaña, donde unos y otros van a jugar a quién es más limpio y quién más sucio.

Los hechos demuestran, sin embargo, todo lo contrario y esta vez no va a ser una excepción: por más que se hayan aireado a más no poder los trapos sucios, no va a producirse un vuelco electoral.

El error no sólo procede una errónea noción de lo que son unas elecciones y de cómo se preparan, sino de la propia naturaleza de un Estado, como el español.

El error se puede demostrar acudiendo a estas elecciones como a las de hace 100 años: España ha sido y es un Estado clientelar y caciquil donde antes de compraban votos puerta a puerta y ahora ocurre lo mismo de otra manera diferente.

Aunque las tonterías “neoliberales” separan al capitalismo (privado) del Estado (público) los marxistas sostenemos que, en realidad, estamos ante un capitalismo monopolista “de Estado”, lo cual significa que una parte muy grande de la circulación del dinero pasa por el Estado, las autonomías, los ayuntamientos y demás.

Ese movimiento de fondos públicos crea una clientela cautiva de determinados intereses políticos y económicos que sobrevive gracias al empleo público, a la adjudicación de una institución, a una subvención, o a cualquier otra decisión pública que no necesita ser corrupta ni ilegal para generar clientela y, por lo tanto, votos.

Todo el mundo asegura que en este país el voto es libre y es posible que haya quien pueda elegir. Pero también los hay que dependen de que no cambie la mayoría de un ayuntamiento porque tiene una subcontrata que, además, es temporal.

Los hay cuyo voto está cautivo no por algo sino por la mera expectativa de algo: de un empleo, de una subvención o de un contrato.

El elector cautivo arrastra tras de sí su propia red de pequeños intereses, que vota al unísono: la pareja, los hijos, los tíos, la abuela, el cuñado… todos suspiran porque les llegue una parte del cofre del tesoro, por pequeña que sea.

En España el voto no es libre en ningún caso. Pero para muchos en ello, además, les va la vida. Ya lo dice el refrán: “No muerdas la mano que te da de comer”.

Categorías
Noticias

Píldoras bianchescas

Bianchi

O pequeñas dosis, como grageas o píldoras, en textos cortos y concisos baltasargracianescos, donde lo bueno, si breve, dos veces bueno, que decía este jesuita del barroco siglo XVII español, tan rico y aureo como decadente. Ya escribimos algunas piezas.

No hay nada, a veces, como el despecho y el rencor para decir las verdades que, en ocasiones y circunstancias otras, no se dirían, o callarían o guardarían para mejor ocasión. Sobre la unión entre Podemos e Izquierda Unida que ha dado a luz «Unidos-Podemos», entre los cachorros Garzón e Iglesias, monta tanto, tanto monta, se ha dicho que lo que menos les importa es la ideología o los principios, como si los tuvieran, que la poltrona y el escaño, su reparto, y, en ultima instancia -o primera, depende-, vivir apaciblemente de este invento que llaman «democracia» (y no lo es) con el label, encima, vaya morro, de ser de «izquierdas». De todo esto, digo, con ser cierto, me quedo con el despechado y desdeñoso Gaspar Llamazares, excoordinador general de IU, ahora tertuliano, cuando vio en esa «fusión» una pura «absorción» y no una «unión», una fagocitación que convertiría a IU en una «Marea más» (sic). Es cierto, por más que los interesados -garzonitas y pablistas- digan logomaquias y hagan circunloquios y nieguen esos trapicheos de bazar en la Plaza Zocodover de Toledo. O en Lavapiés.

También se puede decir -o coincidir- lo mismo, pero sin despecho ni con bilis negra. No es el caso de Gaspar.

Buenos días.

Categorías
Noticias

Razón de Estado

Bianchi

Parece ser que la formación política «Podemos» -ya usamos el lenguaje convencional y estereotipado de un locutor de Telediario-, no se sumará a la lista del cambio en Navarra/Nafarroa que propusieron Geroa Bai y EH Bildu.

Su secretario general, Pablo Iglesias, vino a decir que no se sumará a esa lista que sostiene en el gobierno navarro a Uxue Barkos (de Geroa Bai, una especie de PNV a la navarra) porque el problema está en la presencia de Bildu a quien vetó de manera explícita. Tiene gracia que la caverna mediática se la pasa exhibiendo vídeos donde puede verse a Iglesias hablando en una «herriko taberna» (locales de la izquierda abertzale) para asociarlo al «terrorismo filoetarra» y vean que pronto «El Koletas» les deja sin munición para atacarlo visto el veto podemita a los bildurris. Les quitó un pretexto a base de renegar de supuestos ideales, de pasos atrás que, por otra parte, no van a satisfacer al insaciable búnker cavernario, que vive de esto, de fabricar supuestas disidencias obedeciendo las consignas del CNI español.

Existen muchas diferencias políticas, dice Iglesias, con Bildu ya que «ellos son independentistas y nosotros no». Y es que desde Madrid se piensa que una coalición con los abertzales independentistas podría restarles votos en el resto del Estado. Lo que viene a confirmar, al menos, dos cosas: el afán electorero de un partido -si lo es, que no esta claro esto- que antepone arañar un puñado de votos a los principios ideológicos -caso de tenerlos, que tampoco esta esto claro- y, en segundo lugar, el carácter catch all-Party o partido «atrapalotodo» en no importa qué caladero electoral ya que, «nosotros» -ellos- «no somos ni de izquierdas ni de derechas». Y conste que Podemos contribuyó a desalojar del poder a UPN y su presidenta la señora Barcina.

Algo que no hizo el PsoE navarro cuando tuvo ocasión de hacer lo mismo contando con el apoyo, entonces, de la Herri Batasuna de la época. No se hizo porque desde Madrid se ordenó que no se hiciera, y ¿por que?, pues porque, aunque no se adujo, obviamente, Navarra es una «cuestión de Estado», la españolísima Navarra, el Reino de Navarra opusdeano.

Ahora ocurre tres cuartos de lo mismo, sólo que con otros protagonistas. ¿Qué diferencia hay entre la postura del PsoE de entonces y la de Podemos ahora? Básicamente, ninguna. ¿Y qué les une? Esencialmente, la razón de Estado. Porque Podemos se ha coaligado con mareas gallegas, grupos valencianos y catalanes que no ocultan sus aspiraciones independentistas, no todos, pero, ay amigo, Navarra no se toca, es una cuestión de Estado con el País Vasco al fondo. Y encima hablan de renovar una semifusión con vistas al Senado, que no al Congreso, o sea, que se burlan y chotean…

He aquí, pues, otra situación política, otra piedra de toque, para demostrar Podemos que, en efecto, están por el cambio progresista, «nuevas políticas» y esas cosas, y ¿qué hacen? Cagarla.

Buenas tardes.

Categorías
Noticias

Píldoras

Miguel de Unamuno
Bianchi
En París «festejando» el 1º de Mayo batiéndose el cobre los manifestantes con la policía, los esbirros del capital, y en Madrid los dirigentes de los sindicatos principales, al menos en nombre, UGT y CC.OO., de cuyo nombre ni me acuerdo, llamando al personal a que vaya a votar el 26-J y no se abstenga -y pase por las «urnas caudinas»– no vaya a ser que se derrumbe este tinglado por sí solo y nos vayamos todos los que vivimos de este cuento por el sumidero de la Historia. Allá, pelea; aquí, lacayismo. Pero eso ya sabíamos, ¿no es cierto?
Los telediarios e informativos de los medios de propaganda e intoxicación españoles recalcan que la visita del presidente de la Generalitat, Puigdemont, a Bruselas, no ha sido recibido por nadie, y es que, claro, nos alegramos del ninguneo a quienes se quieren ir de la sagrada unidad patria española, nuestra postura es lógica, tienen que entendernos los que nos llaman fachas. Como diría Unamuno, bilbaino nada sospechoso precisamente de secesionista, más bien todo lo contrario, «se jactan de lo que deberían avergonzarse» o, en otras palabras, en vez de promover y apoyar el «derecho a decidir», como se dice ahora, de un pueblo, que es lo democrático, se le ponen todas las trabas posibles y se ríen de él ahora que pueden los fascistas. Y no seremos nosotros quienes bendigamos a Puigdemont, pero somos demócratas a fuer de bolcheviques (Indalecio Prieto, líder del PSOE, decía que era «socialista a fuer de liberal», en los tiempos de la II República, o sea, yo soy yo y mi circunstancia o cómo me la maravillaría yo venía a decir este Felipe González «avant la lèttre»).
Ahora se oyen por los telediarios que determinada gente, sobre todo cuando hay «incidentes» y se quema algo, es «anticapitalista» (lo de «antisistema» ya quedó anticuado y podía manchar a los «podemitas» que ya han demostrado sobradamente que están por la labor de, al menos, dos cosas: apuntalar este podrido régimen, y lucrarse a cambio de vender al pueblo). Dicen «anticapitalista» y parece que están deseando decir «terrorista», que es lo que les pide el cuerpo, pero, de momento, no toca.
Y la última «píldora» -igual hemos inventado una sección nueva con este título, ya se verá-, y es que, nos dicen, hoy, 2 de Mayo (*), se cumplen cinco años del abatimiento de Osama Bin Laden (se dice «Ben» Laden, pero, en fin…), cosa que, como conspiranoicos que somos, y a mucha honra, seguidores del sabio refrán que dice «piensa mal y acertarás» tratando con tanto joputa, vendido con cara conejo, cosa que, decimos, no nos creemos, o sea, que es mentira, que no se cargaron a nadie en Pakistán, y menos a Osama que ya llevaba muerto bastantes años antes -incluso del 11-S.- de un problema renal. Y encima decían que lo sepultaron en el mar los gringos en un barco, cuando el Islam prohíbe dar sepultura a sus creyentes en el mar.
Moraleja: mienten más que hablan.
Buenas tardes.
(*) Dos de Mayo, fiesta en Madrid, levantamiento contra el francés napoleónico y sus ideas avanzadas. Veo por la tele que el fascista Arturo Pérez Reverte -de la extrema derecha en sus años universitarios años ha- dice en una especie de pregón que, gracias a estos eventos, «se enorgullece uno de ser español».
Qué ignorante, no sabe ni lo que dice, ¿Repito la cita de Unamuno?
Categorías
Noticias

Sugerencia

B.

Recomienda S.M. el Rey de las Españas, Felipe de Borbón, que, caso de celebrarse nuevos comicios, no aburran mucho al personal y, sobre todo, encomiable consejo de Felipe VI, no hagan los partidos dispendios económicos ni prodigalidad en las campañas, que no lo tiren, vaya, que estamos en crisis y hay que dar ejemplo, joder…

En buena lógica mercantil, y teniendo en cuenta que las distintas formaciones políticas, que se dice, no han conseguido formar gobierno, que es lo principal y primero que se pide tras unas elecciones generales, o sea, han fracasado, lo normal, decimos, sería que devolvieran el dinero gastado o, en su defecto, sufragaran de sus bolsilllos la campaña que se avecina. Por supuesto, no harán nada de esto, estamos bromeando, porque no se nos escapa que, primero, no tienen militantes ni apenas afiliados que coticen, segundo, es el Estado quien mantiene a los partidos dándoles elevadas sumas de dinero en proporción al número de votos obtenidos concluyéndose de ello que los partidos políticos son verdaderos «aparatos del Estado», y tercero, que será, otra vez, el contribuyente -como dicen los telefilms gringos- quien pague dos veces -ya lo hizo la primera convocatoria el 20-D-  los manejos y chapuzas de esta «casta», incluido, obviamente, «Podemos», que ni se acuerda ya de ese término que les sirvió al principio para agitar las aguas del marasmo bipartidista en el Reino de España y animar el cotarro del ruedo ibérico que es España, la vieja España.

Pero hay un corolario que no se dice y se oculta, una especie como reprimenda del «apparatchik» que forman el tinglado partitocrático  al pueblo español conminándole a votar de nuevo porque ¡¡¡¡¡ han votado mal !!!!! Y que no se abstengan y se porten como buenos ciudadanos y pasen por las urnas… caudinas, como es su obligación. Amén.

Buenos días.

Categorías
Noticias

El ‘cuidadano Felipe’

Bianchi

Así tacha y se dirige el ciudadano Alberto Garzón cuando se refiere al rey borbón Felipe VI. Pareciera que quiere «rebajarle» al nivel de los mortales que componen la «ciudadanía» en una democracia y esas cosas, pero, en realidad, lo que se oculta es un complejo de quien no se atreve a decir claramente que, si por algo no se caracteriza un monarca, es justamente porque ¡¡ no es un ciudadano !!, al menos al uso. Garzón lo quiere equiparar a nosotros, al vulgo, la chusma, la plebe, la «gente», que diría Iglesias, para hacer poco menos que compadreo y coleguismo con un rey -como su padre era «campechano» a tal extremo… que no parecía un rey, ¿no es cierto?-, y ello, por supuesto, en una monarquía constitucional, como gustan decir, para diferenciarla de los monarcas absolutos feudovasalláticos. Pretende Garzón -no el mendaz juez prevaricador, correligionario, por cierto, de IU- rasar e igualar -«isocefalia», se llama esto poniéndonos flamencos- al rey para hacerlo más asequible y asimilable al pueblo escamoteando lo decisivo y principal, a saber: no ya que ese rey no fue elegido, que también, sino que ese rey ni siquiera es dinástico, sino elegido por el dedo de Franco en el caso de su padre Juan Carlos, que no tuvo escrúpulos, a su vez, en hacer a un lado a su padre, Don Juan, usando su jerga. Y ello por el complejo que decíamos de reprimir freudianamente lo básico y esencial: proclamarse republicano, cosa que hoy hace cualquiera devaluando esa consigna que sí tenía valor en los tiempos de la República, por ejemplo, de las dos Repúblicas, porque hubo dos, y también él, Garzón, pero, como decimos, tapando el hecho de que, precisamente el rey, por definición, no es un ciudadano más, ni siquiera es un ciudadano en el sentido burgués de la palabra, y ello porque, como dice la Constitución española, es «irresponsable», o sea, no es un ciudadano cualquiera, como bien sabía el revolucionario jacobino Robespierre que, lejos de buscar imputaciones contra el rey Luis XVI para guillotinarlo, simplemente dijo que se le ejecutaba por el mero hecho «de ser Rey», ese era su mayor delito, al margen, o también, de su connivencia con la reacción europea y su captura en Varennes tratando de darse el piro de París. Luis XVI no era un «ciudadano» para el abogado nacido en Arràs, ni para Marat ni Saint-Just: era el Rey, con lo que eso conlleva y suponía. Los jacobinos -representantes de la burguesía revolucionaria- no tenían ningún complejo (a diferencia de los girondinos que no quería cargárselo). Por lo tanto, no quiera Garzón confundirnos con lo que es una institución, la monarquía, con lo que es una persona, el rey, que podrá ser un cachondo o un vividor como su padre, que en eso consiste ser rey, sobre todo Borbón -ya lo dijo el general Prim buscando un rey para España por las cortes europeas: «cualquiera menos un Borbón, nunca, jamás»-, intentando que simpaticemos con la persona, y, por ende, con la institución, como si fuera su relaciones públicas o su agente comercial.

Acabamos, la verdad es que la cosa no tiene mayor recorrido, diciendo lo que puede interpretarse como una «excusatio non petita…», y es que puede que haya alguien que piense que siempre nos «metemos» con personajes de «izquierda» tipo Iglesias o Garzón. Si acaso hubiera una crítica de este tenor, primero, no los consideramos de «izquierdas», segundo, para criticar a Rajoy, Sánchez y cía, ya está la «oposición» legal y formal y democratiquísima y pacifiquísima.


Por último, se queja muchas veces Garzón, y tiene razón, de la cantidad de votos que le cuesta a su formación política, que se dice, sacar un diputado por culpa de la ley D’Hont y sus cocientes;es cierto, decimos, pero no se pregunta el economista malagueño cómo es que con tan escasa representación en el Parlamento godo, que diría un canario, sale y le sacan y pasean tanto por las televisiones. Será por su telegenia.

Buenas noches.