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Los suizos irán a la cárcel si suben un grado de más la temperatura máxima

Los suizos podrán ir a la cárcel si este invierno calientan la vivienda a 20 grados en lugar de a 19. Si el gas se agota durante la temporada de frío, el gobierno podría tomar medidas. En los edificios con calefacción de gas, la temperatura interior no debe superar los 19 grados, el agua caliente sólo puede calentarse a 60 grados y no se pueden utilizar radiadores o carpas de aire caliente. Las saunas y las piscinas tienen que permanecer apagadas.

Los que infrinjan las directrices del gobierno se arriesgan a una multa o incluso a la cárcel. En caso de infracción deliberada de las directrices, podría imponerse una pena de hasta tres años de prisión. Incluso en el caso de una infracción negligente de las medidas, es posible una multa de hasta 180 días.

Así lo establece la Ley Federal de Abastecimiento Económico, a la que el Departamento de Asuntos Económicos (DEF) se remite explícitamente en un documento oficial.

“Las infracciones de la ley de abastecimiento económico del país son siempre infracciones, y en algunos casos incluso delitos, y deben ser perseguidas de oficio por los cantones”, explica el portavoz de la DEF, Markus Spörndli. Por lo tanto, la ley no ofrece “ninguna base para las multas”.

Sin embargo, las sanciones pecuniarias no deben ser necesariamente más altas que las multas y pueden ser tratadas por la Fiscalía mediante una orden penal, explicó Spörndli. Por ejemplo, la tarifa diaria de las sanciones monetarias suele ser de un mínimo de 30 francos suizos y un máximo de 3.000 francos suizos. “El número de días de multa se determina en función de la infracción”, continúa el portavoz. Y el importe de la multa diaria depende de la situación personal y económica del infractor.

Los suizos no se podrán descuidar. Si ajustan mal el termostato, estarán mejor que su vecino que calentó deliberadamente su piscina a 25 grados. La sanción debería ser aún mayor para la empresa que supere deliberadamente los límites de consumo de gas. La Ordenanza de Cuotas también está sujeta a disposiciones penales.

¿Existe el riesgo de una caza de brujas para las personas que consumen demasiada energía? “No somos un Estado policial”, dijo el ministro de Economía, Guy Parmelin, en la rueda de prensa del Consejo Federal de esta mañana. “La policía no va a casa de todo el mundo, pero puede haber controles puntuales. Sí que hay directivas en otros ámbitos que no están permanentemente controlados”, añadió.

“Los proyectos de ordenanza se basan principalmente en que la gran mayoría de la población cumple las leyes”, ha subrayado Spörndli. Sin embargo, no excluyen los controles, sobre todo si un vecino descontento denuncia a otro, o si un vigilante de barrio es demasiado entusiasta. En estos casos, quien calienta a 20 grados en lugar de 19 puede esperar una multa. El portavoz de la DEF también lo confirma, al menos “si la infracción fue denunciada y controlada y pudo ser probada”.

—https://www.blick.ch/fr/news/suisse/en-cas-de-penurie-denergie-ceux-qui-chaufferont-trop-leur-maison-pourraient-risquer-la-prison-id17851103.html

Los vecinos de Londres son la tercera población más vigilada del mundo

Con sus imponentes casas de ladrillo rojo, sus cuidados jardines y su buzón rojo, Baskerville Road, en el distrito de Wandsworth, es un ejemplo clásico de las residencias familiares en las zonas más acomodadas de Londres.

Pero justo al lado de la casa de la esquina, que resulta ser la antigua casa del primer ministro de la época de la Primera Guerra Mundial, David Lloyd George, hay una nueva instalación que parecería más adecuada para el perímetro de una prisión de máxima seguridad o un campo de detención.

Se trata de una cámara de videovigilancia inquietantemente antropomórfica, con dos lentes que parecen ojos y otros dos rasgos indeterminados que hacen las veces de nariz y boca; y cuelga de un poste rodeado de pinchos para proteger el equipo de posibles ladrones o vándalos.

Dos de estos equipos de aspecto bastante siniestro -que parecen hacer las veces de farolas- se han instalado en Baskerville Road, donde las viviendas alcanzan los 10 millones de libras. Un cartel debajo de ellos dice que están ahí “para prevenir la delincuencia y promover la seguridad pública”. Esto sin duda tranquilizará a los vecinos de la calle.

Las extrañas cámaras blancas son sólo dos de los millones que se han instalado silenciosamente en toda Gran Bretaña en los últimos meses. Hay más cámaras de videovigilancia por persona en Londres que en Pekín. Los vecinos de la capital británica son la tercera población más vigilada del mundo.

Los ayuntamientos de Wandsworth y Richmond afirmaron a principios de este año que la tecnología de reconocimiento facial de las cámaras no está habilitada y que no se utilizará “por el momento”. Pero cuando el reconocimiento facial se convierta en la norma -la Policía Metropolitana ya lo está probando en las calles del centro de Londres- esto podría cambiar de la noche a la mañana.

Estos dispositivos no son más que las últimas incorporaciones a un sistema creciente de espionaje cada vez más intrusivo de la población británica. Están fabricados por Dahua, una empresa pública china, y equipadas con un programa de reconocimiento facial, aunque hay otros motivos de preocupación. Dahua ha padecido pirateos masivos de sus cámaras. La propia empresa admitió el año pasado que existe un “potencial muy alto” para otros incidentes de este tipo (1).

Más de la mitad de los 32 distritos de Londres utilizan sistemas de vigilancia creados por Dahua, el segundo mayor fabricante de equipos de vigilancia de China, o por Hikvision, el primer fabricante chino y el mayor proveedor de videovigilancia del mundo. El Ayuntamiento de Wandsworth y su vecino cercano, Richmond, firmaron un contrato de 1,3 millones de libras por cinco años con Dahua para adquirir 900 de estas cámaras de última generación en 2020.

Es uno de los mayores proyectos de vigilancia de Dahua fuera de China. El contrato incluye una sala de control, compartida por los dos ayuntamientos, a la que también tiene acceso la policía.

A diferencia de Reino Unido, Estados Unidos ha prohibido las cámaras de Dahua y Hikvision por la política de boicot hacia China. Hikvision está siendo eliminada de la red de vigilancia de la población de Londres, aunque será sustituida por otra empresa “de plena confianza” (2).

Hikvision es el mayor fabricante de equipos de videovigilancia del mundo. Está presente en más de 190 países, con sistemas de vigilancia policial hasta monitores para bebés. Fabricar productos de calidad a precios muy baratos.

Este año el Tesoro de Estados Unidos está considerando añadir a Hikvision a la lista negra de empresas sometidas a bloqueo, normalmente reservada para países como Corea del Norte o Irán.

La designación como SDN prohibiría a cualquier persona en cualquier parte del mundo hacer negocios con Hikvision, una sanción mucho más dura que la que sufre ahora la empresa china Huawei. Los países y las empresas se arriesgarían a ser añadidos a la misma lista si no cumplen.

(1) http://ipvm.com/reports/hack-dahua-recorders
(2) http://d3n8a8pro7vhmx.cloudfront.net/lchr/pages/445/attachments/original/1623135934/Ban_Hikvision_from_London.pdf

El gobierno niega a los jueces los contratos firmados con las farmacéuticas

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios del Ministerio de Sanidad ha rechazado entregar los contratos de las vacunas contra el coronavirus que requirió el Tribunal Superior de Justicia de Baleares dentro de un procedimiento impulsado por una asociación contra el “pasaporte covid” en Baleares.

La asociación solicitó los contratos originales “suscritos por el gobierno con las farmacéuticas Pfizer, AstraZeneca, Moderna y Jansen y/o la Comisión de la Unión Europea”, en los que conste “el precio de las dosis, las entregas, posibles indemnizaciones por fallos en el fármaco así como todas las cláusulas y estipulaciones”.

El Tribunal Superior de Justicia de Baleares consideró pertinente la prueba y el pasado 28 de julio libró un oficio en el que daba diez días al Ministerio para certificar la documentación solicitada.

El 3 de agosto la Agencia del Medicamento contestó informando de que estos contratos “están sujetos a confidencialidad al ser parte de los acuerdos de adquisición anticipada concluidos por la Comisión Europea con los fabricantes de vacunas”.

El organismo señala que el reglamento del comité rector que asiste a la Comisión en los contratos “señala expresamente que los documentos presentados a miembros del comité rector deberán ser tratados como confidenciales”.

La Comisión asegura que los contratos están protegidos por motivos de confidencialidad “por el carácter altamente competitivo de este mercado mundial”, para proteger las negociaciones “sensibles”, información comercial, financiera y planes de desarrollo y producción; y remarcó que “todas las empresas exigen que dicha información comercial sensible siga siendo confidencial”.

Por ello, la divulgación de los contratos por parte del gobierno supondría una quiebra de dicha confidencialidad.

La petición del Tribunal Superior de Justicia de Baleares deriva de un recurso contencioso-administrativo presentado por la asociación Liberum contra un acuerdo del Consell de Govern ampliatorio del alcance del “pasaporte covid”; en concreto, contra un acuerdo del 28 de diciembre del año pasado por el que se extendió el uso del certificado a la práctica de deportes al aire libre por parte de menores.

La demanda inicial consideraba discriminatorio el certificado entendiendo que vulneraría diversos derechos fundamentales, como el derecho a igualdad ante la ley, a la integridad física y a la intimidad. Argumentaba que se estaría “criminalizando a los no vacunados sin ninguna evidencia científica”.

La asociación solicitó los contratos con las farmacéuticas para descartar la posible existencia de “cláusulas espurias”, es decir, la posibilidad de que se hubiera acordado en estos contratos el compromiso por parte del Estado de aprobar un mecanismo para forzar las vacunaciones.

Ante la respuesta del gobierno, la asociación ha reiterado su petición de recabar los contratos. El oficio en el que se ordena entregar la documentación es firme y el gobierno debe someterse al control judicial.

La entidad presentó el recurso junto a la firma de 549 ciudadanos de Baleares y ha impulsado acciones similares en otras Comunidades Autónomas.

Las cargas policiales en Alcalá de Henares fueron un ejercicio de control de masas

Durante este domingo 28 de agosto, telediarios y medios digitales han difundido los sucesos ocurridos anoche en Alcalá de Henares (Madrid). En redes sociales aparecían vídeos de trifulcas, peleas callejeras con la Policía, cargas policiales contra chavales que miraban atónitos la escena, etc. Una situación nada clara.

Desde el comienzo de la difusión de la noticia, se ha hablado de un tiroteo, apuñalamientos y, por supuesto, cargas policiales por parte de la Unidad de Intervención Policial (U.I.P.). Se ha hablado de un muerto, que todavía no está confirmado, y un gran número de heridos entre los asistentes. La Policía Nacional investiga el origen del tumulto que, al parecer, fue una pelea entre bandas latinas.

¿Qué ha pasado realmente?

Es difícil determinarlo. El Ayuntamiento de Alcalá de Henares ha desmentido que hubiera una pelea que acabara con tiroteos y apuñalamientos, como se ha difundido en redes sociales. Entonces, ¿por qué intervino la policía?

Las versiones son de lo más contradictorias. La oficial que fue una pelea y éso motivó la intervención de la Policía. En un primer momento, se dice que porque hubo disparos y apuñalamientos pero luego parece que no los hubo. El resultado de dicha intervención fueron numerosos heridos, atendidos por el SAMUR (según la versión oficial ningún herido), ataques de ansiedad, golpes de porra y gente corriendo hacia un cuello de botella y donde la U.I.P. se empleó con dureza contra gente que huía de una fiesta. Según varios vídeos difundidos en telediarios, la U.I.P. fue respondida por parte de los asistentes con la quema de contenedores y barricadas. Toda esta intervención que tuvo como resultado un único detenido.

Es importante resaltar también un detalle: la “reyerta” que motivó la entrada de la U.I.P. se produjo en el recinto ferial de Alcalá de Henares. Pero la Policía, tras terminar aquí, continuó las cargas policiales en la estación de Renfe de Alcalá que está a 1,3 km del recinto ferial.

Varias preguntas y recuerdos.

Mucha gente vio las reyertas y se grabaron. Cualquiera puede verlas en internet. Pero, surgen varias preguntas.

  1. ¿Por qué la policía decidió intervenir con tanta dureza (se habla de un muerto, todavía no confirmado) contra jóvenes en una zona de ocio? Es difícil encontrar respuesta porque si uno consulta la hemeroteca, las reyertas en las fiestas de Alcalá de Henares parecen ser hechos que se repiten todos los años, pero sólo en esta ocasión la policía ha reprimido con dureza.

  2. ¿Por qué la policía interviene con material antidisturbios en una pelea en la que, la primera versión, es que hay armas blancas y de fuego? La lógica invita a pensar que ante una supuesta reyerta en la que hay tiros no se carga contra la multitud inerme, sino que se la protege de cualquier daño que pudiera sufrir.

  3. ¿Por qué la Policía dirige su operativo contra los jóvenes que huyen hacia la estación de Renfe? Las imágenes y vídeos son muy confusos. Las cargas policiales debieron extenderse por la ciudad y la Policía persiguió a la multitud hasta la estación de tren. Si uno echa la vista atrás a las movilizaciones de los Rodea el Congreso, las Marchas de la Dignidad, etc.; recordará las imágenes donde antidisturbios cargaban en las escaleras de Atocha, Recoletos o Nuevos Ministerios. Cargas, pelotas de goma y porrazos pero ayer en la Renfe de Alcalá de Henares.

¿Por qué?

El porqué de una intervención así tendrá que responderlo el mando policial del operativo de anoche que, por lo que ha trascendido, se puede extraer que dicha intervención se debió a una pelea entre bandas latinas. Por lo tanto, una intervención con decenas de heridos, un recinto ferial desalojado por supuestos disparos (que el Ayto. de Alcalá ha desmentido) y una persecución por una ciudad de más de 200.000 habs contra la multitud en la que sólo hay un detenido se justifica por una pelea. Extraño, ¿no?

Lo que ocurrió anoche no se circunscribe solamente a Alcalá de Henares. Viene de más arriba. Desde hace varios meses, la policía lleva entrenando al Ejército y entrenándose para ejercicios de “control de masas” (como ellos lo llaman). Un escenario festivo en el que la multitud se dirige a una zona de fiesta parece ser un lugar idóneo para hacer un entrenamiento de estas características: la Policía interviene contra gente desorientada, tal y como se puede apreciar en los vídeos de anoche.

Los pronósticos auguran que los próximos meses van a ser de especial tensión. Las llamadas a la “solidaridad” y “arrimar el hombro” ante un invierno durísimo son una clara advertencia a la población del escenario futuro y, ejercicios como éstos, suponen que el Estado prevee disidencias y se propone reprimirlas.

Fuentes:

Nota de prensa del Ayuntamiento: https://www.ayto-alcaladehenares.es/comunicado-de-prensa-29/

—Batalla campal en las fiestas de Alcalá de Henares: el recinto ferial tuvo que ser desalojado de madrugada

https://www.elespanol.com/sociedad/sucesos/20220828/tiroteo-reyerta-fiestas-alcala-henares-desatan-violencia/698930129_0.html

—Machetazos, botellones y una pistola: el vandalismo protagoniza las fiestas de Alcalá

—Los ejercicios militares de antidisturbios son habituales en la Legión para misiones en el exterior

https://www.huffingtonpost.es/entry/margarita-robles-pide-arrimar-el-hombro-ante-la-crisis-y-recibe-esta-respuesta-de-un-exmilitar_es_6309d9c5e4b088f742348ec4

El Tribunal Supremo del Estado de Nueva York falla contra el reconocimiento facial

El reconocimiento facial plantea la cuestión de la protección de datos y el riesgo de vulnerar las libertades fundamentales. Los defensores de los derechos fundamentales piden que la policía deje de utilizar esta técnica. A finales de julio, la jueza del Tribunal Supremo de Nueva York, Laurence Love, falló a favor de Amnistía Internacional y del Proyecto de Supervisión de la Tecnología de Vigilancia (STOP) y ordenó a la policía de Nueva York que revelara miles de registros sobre cómo obtuvo y utilizó las tecnologías de reconocimiento facial contra los manifestantes antirracistas entre marzo y septiembre de 2020.

El reconocimiento facial preocupa. Europa intenta regular su uso en espacios públicos a través de un reglamento de protección de datos. A escala mundial, la mayoría de los servicios policiales la utilizan y cada vez más ciudades instalan cámaras inteligentes.

Las tecnologías de reconocimiento facial pueden desarrollarse recuperando millones de imágenes de los perfiles de las redes sociales y de los permisos de conducir, sin el consentimiento de las personas afectadas. A continuación, el programa realiza un análisis facial de las imágenes captadas por los circuitos cerrados de televisión y otros sistemas de videovigilancia para buscar posibles coincidencias con la base de datos de imágenes recuperadas. La técnica amplifica la discriminación racial y amenaza el derecho a la intimidad y el de manifestación.

Algunas ciudades estadounidenses, como Boston, Portland y San Francisco, han prohibido el uso de esta técnica por la policía, mientras que la de Nueva York sigue utilizándola, especialmente durante las protestas contra el racismo.

El Ayuntamiento ha instalado decenas de miles de cámaras en barrios predominantemente negros y latinoamericanos, como Brooklyn, Harlem en Manhattan y el Bronx.

La policía utiliza una extensa red de cámaras para el reconocimiento facial intrusivo, que corre el riesgo de convertir a las calles en un terreno de vigilancia total. Nadie es anónimo. Ya sea que participe en una protesta, que camine hacia un barrio en particular o simplemente que compre en una tienda, el rostro se puede rastrear por el reconocimiento facial, que se basa en las imágenes de miles de cámaras repartidas por las vías públicas.

El movimiento político antirracista creció en 2013 tras la absolución del hombre que mató a Trayvon Martin, de 17 años. Convoca campañas contra la violencia policial y el racismo contra la población negra en Estados Unidos. La muerte de Eric Gartner, a consecuencia de la asfixia mientras era retenido por la policía, impulsó las movilizaciones.

La muerte de George Floyd en Minneapolis el 25 de mayo de 2020 en circunstancias similares, filmada y retransmitida por las redes sociales, también provocó protestas internacionales.

En septiembre de 2020 Amnistía Internacional presentó una solicitud de registros públicos en virtud de la Ley de Libertad de Información para obtener documentos de la policía de Nueva York relacionados con la vigilancia de las protestas antiracistas de 2020.

La policía de Nueva York denegó la solicitud y posteriormente la recurrió. En julio de 2021 Amnistía Internacional y Stop, una organización de defensa de la intimidad y los derechos civiles, presentaron una demanda contra la policía por su negativa a divulgar sus registros.

El 29 de julio el juez del Tribunal Supremo, Laurence Love, ordenó a la policía que entregara 2.700 documentos y correos electrónicos entre el 1 de marzo y el 1 de septiembre de 2020 relacionados con la adquisición y el uso de la vigilancia por reconocimiento facial en las protestas contra el racismo. Los documentos obtenidos permitirán a Amnistía Internacional y a Stop investigar a fondo la adquisición y el uso de tecnologías de reconocimiento facial por parte de la policía.

La sentencia reconoce que la policía de Nueva York infringió la ley al ocultar información y es un paso importante para que rinda cuentas por una vigilancia discriminatoria. El hecho de que haya sido necesaria una demanda judicial para conseguirlo condena la falta de transparencia y responsabilidad de la policía.

Prohibir el reconocimiento facial para la vigilancia masiva es un primer paso necesario para combatir la actuación policial racista en Nueva York. Todos tienen derecho a manifestarse sin miedo a la vigilancia.

La policía de Nueva York vigiló a los manifestantes contra el racismo y ocultó las pruebas. Ocultan sistemáticamente las formas en que vigilan a la población. Cuando la policía actúa en la sombra y viola las leyes, es una amenaza para la población.

‘Los que protestan contra el alza del coste de la vida son la ultraderecha y los antivacunas’

Los que se manifestan contra la vacunación obligatoria y los confinamientos han encontrado un nuevo pretexto: la crisis energética, ha dicho el ministro de Interior del estado alemán de Renania del Norte-Westfalia, Herbert Reul, en una entrevista con la cadena NT.

Reul reveló que los servicios de seguridad alemanes estaban vigilando a los “extremistas” que planean infiltrarse en las protestas. Los disturbios ya se están planificando a través de la aplicación de mensajería Telegram, que el gobierno alemán ha intentado prohibir.

“Los manifestantes ya no hablan del coronavirus o de la vacunación. Ahora están utilizando indebidamente las preocupaciones y temores de la gente en otros ámbitos […] Es casi algo así como la formación de unos nuevos enemigos del Estado”.

Los alemanes han entrado en pánico comprando estufas, leña y calefactores eléctricos mientras el gobierno les dice que los termostatos se limitarán a 19ºC en los edificios públicos y que los estadios deportivos y las salas de exposiciones se utilizarán como “espacios de calentamiento colectivo” este invierno para ayudar a los que no pueden permitirse el lujo de pagar las facturas de la energía, que se han disparado.

A pesar de los posibles apagones, fallos en la red eléctrica y escasez de gas, el ministro afirma que tales protestas “alimentan las teorías de la conspiración”. La demagogia política ha fabricado un nuevo comodín. Cada vez que alguien protesta, lo califican de “ultraderechista”. Es un argumento que comparten tanto Reul como la ministra federal de Interior, Nancy Faeser.

Al igual que durante la pandemia, la charlatanería gubernamental nutre la represión política. Calificar a los que se preocupan por calentar su casa y poner un plato de comida en la mesa este invierno como “enemigos del Estado” es una atrocidad para justificar la intervención, tanto de la policía como del servicio secreto. Es algo que ya ha comenzado en Alemania.

“Los disturbios a causa de la crisis energética harán que los los disturbios contra el confinamiento parezcan una fiesta infantil de cumpleaños”, dijo la semana pasada el presidente de la Oficina de Protección de la Constitución de Turingia, Stephan Kramer al canal ZDF.

“Las protestas y los disturbios masivos son tan concebibles como los actos concretos de violencia contra las cosas y las personas, así como el terrorismo clásico para derrocarlo”, añadió Kramer.

—https://rmx.news/article/new-enemies-of-the-state-german-nrw-interior-minister-slaps-worrying-label-on-potential-winter-energy-protests/

El gobierno alemán presenta su proyecto de pasaporte de vacunas

El martes el ministro alemán de Sanidad, Karl Lauterbach, reveló los planes para añadir una nueva función a la aplicación informática CWA (Corona Warn App), el pasaporte de vacunas. El estado de vacunación de cada persona sería reconocible por el color de su código QR y cada color concede derechos diferentes a los ciudadanos.

El plan del gobierno es eximir de la obligación de llevar mascarilla sólo a las personas recientemente vacunadas. Da lo mismo el número de dosis que hayan recibido.

Si se pone en marcha este pasaporte, las personas que hayan recibido tres dosis tendrán los mismos derechos que los que no hayan recibido ninguna recientemente. Esa igualdad les dará los mismos derechos, o más bien la misma ausencia de derechos, que a los que han rechazado las inyecciones de refuerzo.

Aunque Lauterbach no cree que las personas se vacunen cada tres meses para quedar exenta del requisito de llevar mascarilla, no renuncia a su idea y sigue defendiendo la nueva ley.

“Si las vacunas que protegen contra la infección están disponibles en otoño, también deberían proporcionar un beneficio a los vacunados. No se puede renunciar a la mascarillas interiores en otoño. En el caso de las personas recientemente vacunadas, estaría justificada una excepción”, ha dicho.

Esta excepción, que considera una oportunidad y un incentivo para vacunarse, preocupa a los dueños de establecimientos abiertos al público. Todos se alarman ante la idea de tener que comprobar cuántas veces se ha vacunado un visitante y si debe o no llevar mascarilla.

“Decir que los recién vacunados no pueden ser controlados también es un error. En la aplicación CWA (Corona-Warn-App), se ofrece otro color de certificado. Más fácil que antes de la 2G+”, dijo Lauterbach.

El ministro de Sanidad se reserva el derecho de revocar el régimen excepcional si un número excesivo de personas lo utiliza. La obligación de que todos lleven mascarilla en el interior volvería rápidamente y el efímero privilegio para los “recién vacunados” se acabaría.

—https://www.berliner-zeitung.de/news/corona-warn-app-impfstatus-wird-an-farbe-erkennbar-sein-karl-lauterbach-impfung-infektionsschutzgesetz-li.255036

El terror policial en Estados Unidos

Un proyecto internacional de medios alternativos, Peoples Dispatch, orientado a investigar y publicar aspectos de la realidad social que no son tratados habitualmente por las grandes cadenas de comunicación ha publicado recientemente un trabajo dedicado a exponer las prácticas criminales de las policías estadounidenses y las maniobras de ocultamiento o justificación de tales prácticas a los ojos del público.

En lo que va del mes de julio, la policía ha matado al menos 52 personas en Estados Unidos, ha actuado con mortal negligencia en su inoperante respuesta a la masacre desatada por un tirador solitario en Uvalde, Texas.

A la gravedad de los crímenes se agrega la forma engañosa o confusa en que se comunican para ocultar o minimizar los actos ilegales que podrían estar produciéndose. Cuando se habla, por ejemplo, de un asesinato cometido a manos de un policía, se lo comunica como “un oficial involucrado en un tiroteo”, frases que muchas veces son repetidas acríticamente por los medios que se transforman así en vectores de una política de ocultamiento y desinformación. Es muy común el recurso a la voz pasiva o las expresiones neutras para ocultar el sentido de lo sucedido, así un tiroteo donde la policía abre fuego sobre un campamento de personas sin hogar se transforma en “la investigación de un tiroteo con policías involucrados en Centenial Park”. La publicación de los tres policías que mataron a balazos a una persona armada con un cuchillo es “Revelan la identidad de los policías involucrados en el tiroteo”.

A veces hasta es difícil saber quiénes son las víctimas porque no se publican sus nombres o no son identificados debidamente. En el caso de los 52 muertos en lo que va de julio, 15 permanecen sin identificar.

La policía mata por la espalda

El 16 de julio la policía respondió a una llamada que informaba sobre la presencia de un hombre armado en un aparcamiento de San Bernardino, California. Al llegar al lugar, vieron a una persona posteriormente identificado como Robert Marquis Adams con un arma en la mano que al ver a los policías acercarse hacia él, comenzó a correr alejándose del lugar sin efectuar disparo alguno. Los agentes le dispararon por la espada mientras corría matándolo instantáneamente. Los hechos fueron filmados en un vídeo y muestra que Adams en ningún momento hace movimientos agresivos ni dispara. Sólo huye.

En un comunicado donde explica lo ocurrido, después de justificar los disparos por el temor de los policías de que Adams pudiera ser un peligro para los oficiales o para terceros, la policía de San Bernardino lamenta “que nuestros esfuerzos para mantener la comunidad segura a través de una tarea policial proactiva resulten ocasionalmente en encuentros con gente armada”.

Negligencia en la masacre de Uvalde

El 24 de mayo un tirador abrió fuego en una escuela primaria en la ciudad de Uvalde, en Texas, matando 19 niños y 2 maestros. La policía local esperó una hora antes de actuar y matar al atacante.

La investigación posterior del Texas Tribune y el vídeo revelaron en toda su extensión la negligencia fatal con la que actuó la policía de Uvalde. Llegaron al lugar 376 policías que, pese a su número y armamento, estuvieron una hora y cuarto antes de tomar la decisión de ingresar a la escuela para neutralizar al asesino.

Las imágenes que se difundieron ampliamente muestran policías en los pasillos escapando de los disparos, consultando sus celulares o restregándose las manos con alcohol sanitario mientras niños aterrorizados y ensangrentados yacían en el aula.

Muchas de las víctimas murieron desangradas y es sabido que en estos casos el factor tiempo es fundamental, de hecho, el manual de entrenamiento de la policía de Uvalde dice taxativamente que “aquel personal de primera respuesta que no esté dispuesto a poner la vida de personas inocentes por sobre su propia seguridad debería considerar otra carrera”.

Terror policial en Akron, Ohio

El 27 de junio, después de una larga persecución en coche, la policía mató a Jaylando Walker, un hombre negro de 25 años, disparándole más de 60 balazos. Fue acribillado a tiros por la policía cuando corría por la calle, después de cometer una infracción de tránsito.

Como siempre, la versión de la policía fue que “los agentes creían que el joven iba armado”.

Días después, el 4 de julio, al conocerse los detalles de su muerte, se desataron fuertes protestas donde hubo cincuenta detenidos y fue declarado el toque de queda a partir de las 9 de la noche.

El 7 de julio se repitieron las protestas que fueron reprimidas con mucha violencia y durante las cuales se arrestaron muchos manifestantes, entre ellos Jaco Blake, cuyo hijo Jacob quedó paralizado luego de ser herido por la policía en Kenosha, Wisconsin. También fue detenida Bianca Austin, tía de la paramédica Breonna Taylor que fue muerta por la policía de Lousville, Kentucky, que irrumpió en su casa sin autorización judicial.

La policía de Denver dispara al bulto

El 17 de julio, Jordan Waddy, un joven de 21 años inició una pelea callejera en Denver, provocando disturbios que motivaron la intervención policial.

Al llegar, los policías fueron recibidos con insultos por parte de algunas personas, por lo que abrieron fuego indiscriminadamente sobre la multitud provocando heridas a seis de los presentes. En su descargo posterior, los oficiales alegaron que Waddy representaba un peligro significativo para la seguridad, aún cuando no se pudo comprobar que el joven hubiera hecho disparo alguno durante los incidentes. Fue el tercer tiroteo en que la policía de Denver fue protagonista en el transcurso de una semana.

Impunidad

Cualquiera puede buscar crímenes cometidos por las policías de Estados Unidos para percatarse del nivel de impunidad de que gozan los pistoleros. Incluso pueden matar a un ser humano solo “por pensar que alguien porta un arma” para usarla contra el agente, aunque no existan evidencias de tal acto.

Otra imagen de las muertes que suceden a diario en los Estados Unidos la expone en un informe preliminar la organización UnidosUS, de conjunto con varios investigadores, académicos, militantes y familiares de latinos que perdieron la vida por las brutales prácticas de la policía, principalmente sobre personas de raza negra.

Para realizar dicho informe, analizaron ocho bases de datos nacionales que recogen los casos de personas muertas a manos de la policía, pudiendo verificar que entre 2014 y el 2021, en solo 6 años, un total de 15.085 personas perdieron la vida estando bajo custodia policial o en encuentros con sus agentes y de esos 2.653 eran latinos, situación que marcar el sentimiento discriminatorio y racista existente en la mente de la policía yanqui.

También disparan contra los niños

En las cifras de víctimas de la policía hay decenas de niños. En mayo 2022 un policía de Chicago le disparó tres veces por la espalda a un niño de 13 años desarmado, provocándole un daño medular irreversible. Los testigos del hecho afirman que el menor tenía las manos en alto cuando la policía abrió fuego contra él. El policía declaró que “pensó le estaba apuntando con un arma”.

La cámara corporal de policía no estaba encendida en el momento del tiroteo, y solo fue activada casi un minuto después de que terminó el tiroteo, situación que permite sospechar la mala intención del policía para disparar contra el niño negro, sin dejar un registro que evidenciara su actuación criminal.

Los estudios realizados indican que los niños de raza negra tienen 6 veces más probabilidades de morir por disparos de la policía, que los blancos.

En marzo 2021, Adam Toledo, de 13 años y Anthony Álvarez, de 22 años, en diferentes acciones murieron a manos de la policía de Chicago. Ambas muertes dieron lugar a protestas de miembros de la comunidad, para exigir cambios en las prácticas y políticas de la policía de Chicago.

En California, el 19 de abril 2021 el joven de origen latino Mario González Arenales, de 26 años, murió bajo custodia policial en Alameda, California, después de permanecer inmovilizado durante unos cinco minutos en un parque local, por métodos similares que causaron la muerte de George Floyd, en Minneapolis.

En mayo 2019, en las afueras de la ciudad de Monroe, al norte de Luisiana, el joven Ronald Greene murió a manos de la policía, aunque los agentes informaron que había muerto en un accidente automovilístico. Dos años después, el vídeo del cámara corporal obtenido por la agencia de prensa Associated Press, prueba que Greene estaba con vida y se le escucha disculparse con los agentes, argumentar que estaba asustado y suplicar misericordia a los policías.

En la grabación obtenida, se oye a Greene llorar, después de ser golpeado mientras aún estaba en el suelo y uno de los policías ponerle las esposas, mientras otro lo patea varias veces. Además, se escucha a un policía decir: “Tengo sangre por todas partes, espero que este tipo no tenga el SIDA”. Mientras Greene continuaba sollozando, uno de los agentes lo arrastraba. Murió camino al hospital.

Investigadores estatales de la Florida, debaten este mes de julio, la posibilidad de presentar cargos penales contra dos policías de Opa-Locka, quienes, en el año 2020 de forma brutal arrastraron por unas escaleras a un menor de origen latino con una enfermedad mental, previamente fue esposado y aturdirlo con un disparo de pistola eléctrica, hechos grabados con un teléfono móvil.

Los agentes ignoraron las súplicas del padre para que se marcharan y arrastraron al joven enfermo por los cinco escalones de la entrada de la casa.

Son miles los casos de abuso y muertes que causan sus policías, pero para Estados Unidos no hay acusaciones en la Oficina de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos. La OEA, o el Parlamento Europeo, no aprueban resoluciones condenatorias y campañas mediáticas por tantos crímenes.

No hay dudas de que el racismo y el terror policial forman parte fundamental de la cultura estadounidense.

Mueren 23 manifestantes durante las protestas contra la ONU convocadas en el Congo

Al menos seis manifestantes han muerto durante las protestas contra la ONU convocadas en Goma, República Democrática del Congo. La protesta produjo después de que el pasado 15 de julio el presidente del Senado congolés, Modeste Bahati, pidiera al organismo internacional que “haga las maletas” tras 22 años de una presencia en la que “no ha sido capaz de imponer la paz en el este del país”.

Los manifestantes entraron por la fuerza en el edificio de la ONU destruyeron o robaron el mobiliario antes de ser dispersados por la policía con gases lacrimógenos y disparos.

La Misión de la ONU en la República Democrática del Congo (Monusco) ha denunciado “enérgicamente” este lunes el ataque a sus instalaciones en Goma, por parte de “un grupo de saqueadores al margen de una manifestación”.

“La Misión está muy preocupada por este gravísimo incidente, que se produce tras los comentarios hostiles y las amenazas veladas de personas y grupos contra Naciones Unidas. La Monusco recuerda que sus instalaciones son inviolables en virtud del Acuerdo sobre el Estatuto de las Fuerzas entre Naciones y el Gobierno de la República Democrática del Congo (SOFA)”, ha recordado la misión en un comunicado.

La Monusco ha hecho un llamamiento a las autoridades congoleñas, a los actores políticos y a la sociedad civil para que denuncien los “actos de saqueo”.

La Monusco lleva más de 20 años apostada en el noreste del Congo, en un intento de apuntalar la paz en el país a pesar de la presencia de unos 130 grupos armados diferentes que se disputan el control de las vastas riquezas naturales de la RDC, que incluyen cobre, cobalto, oro y diamantes.

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Actualización al 28 de julio:

El número de muertos asciende a 23.

El 26 de julio volvieron a celebrarse manifestaciones en Butembo para exigir la salida de las tropas de la ONU. El número de muertos asciende a 7 manifestantes y tres cascos azules de la ONU.

Los manifestantes aseguran que los soldados de la ONU dispararon contra ellos desde el edificio oficial, lo que la misión ha desmentido en un comunicado.

Tres meses en las mazmorras de la policía política ucraniana

Larissa fue policía en Jarkov y sirvió fielmente a Ucrania durante 18 años. Pero cuando en 2014 empezó el Golpe de Estado en Kiev, ella y su familia, así como la gran mayoría de los habitantes de la ciudad, empezaron a preocuparse. Incluso antes de la masacre de Odesa, la población proclamó la República Popular de Jarkov e izó la bandera rusa sobre la administración del Consejo Regional, comprometiéndose firmemente a unirse a la Federación Rusa.

El levantamiento fue aplastado a sangre y fuego por las fuerzas de seguridad y la llegada a la ciudad de cientos de fanáticos fascistas, dirigidos por Andrei Biletsky, futuro comandante del regimiento neonazi Azov, pero también por Igor Mosiychuk, esbirro del partido Pravy Sektor, y por supuesto por las fuerzas de la policía política ucraniana, el SBU. El ministro del Interior de Ucrania, Arsen Avakov, también tiene una enorme responsabilidad por lo ocurrido en esta ciudad, y en muchas otras del este del país.

Larissa fue testigo de todos estos acontecimientos y, tras llevar ayuda humanitaria durante mucho tiempo al Donbas ocupado, fue finalmente detenida en marzo de 2015, junto con su hijo, y fue innoblemente torturada durante 3 meses en una de las cárceles secretas del SBU. Durante tres horas y media, aceptó contarnos su historia. Se sumergió en el corazón del terror ucraniano, bajo palizas, torturas psicológicas y físicas, chantajes e incluso mentiras y la negación absoluta del propio principio de libertad de pensamiento.

La revuelta de la ciudad de Jarkov, reprimida con sangre y terror. Larissa nos recibe en su tienda, ya que desde 2016 está refugiada en Donetsk. Es una mujer que a primera vista parece frágil. Se notan las secuelas de las terribles pruebas que ha vivido, pero en su interior arde un fuego que ni siquiera las torturas y humillaciones que ha sufrido han podido apagar. Madre y abuela, no era una combatiente de la resistencia y no participó en ninguna conspiración contra Ucrania, pero desaprobaba profundamente lo que había sido de Ucrania y, como mujer policía, también pensaba en términos de la ley, dice:

“Nací durante la Unión Soviética, en Minsk, porque mi padre era soldado y nos desplazábamos mucho. Finalmente nos instalamos en Jarkov, donde me casé y tuve a mis hijos. Me escandalicé, al igual que todos los que me rodeaban, por los acontecimientos de Maidan, todo era totalmente ilegal y violaba la constitución del país. Como lanzaban cócteles molotov a las fuerzas del orden, vi las imágenes de esas berkuts ardiendo como antorchas, la devastación causada en la capital, la destrucción y el saqueo. El nuevo gobierno que surgió después fue a su vez ilegal, nacido de esta locura y nacido con sangre”.

“En toda la ciudad la gente se apresuró a salir a la calle, a protestar. La gente era entusiasta, pacífica, y después de que Crimea pasara a formar parte de Rusia, pensamos que nosotros también teníamos que separarnos de un país que se había vuelto completamente loco. Mis abuelos lucharon en la Gran Guerra Patriótica, no podíamos entender que estos nazis pudieran gobernar en Ucrania, imponer su ideología y entendí que en 1945 no habíamos aplastado totalmente a esta gente”.

“Hoy en el mundo, en Ucrania y en los Estados Unidos, el nazismo hace estragos, ¿cómo no reaccionar y cómo no entender en Occidente? Y entonces vimos llegar a cientos de fascistas del Maidan, con armas, con uniformes negros, fuerzas del SBU y gente que venía del oeste de Ucrania, con Biletsky y Mosiychuk. Rápidamente dispararon en la calle y ya en abril asesinaron a tres personas”.

“El terror se extendió, la ciudad de Jarkov, que tanto amo, estaba bajo el control de estos bandidos. Fueron ellos los que motivaron la destrucción del monumento a Lenin. No le tengo especial cariño al personaje, pero es nuestra historia, no se puede recortar todo y es despreciable combatir la memoria, la cultura y las civilizaciones. Yo mismo soy un hablante de ruso, no hablo ucraniano, puedo entenderlo, apenas puedo leerlo, pero en toda la ciudad nuestro idioma es el ruso. Así que prohibir nuestra historia, nuestra lengua, los partidos políticos y luego usar una violencia terrible contra la población no era aceptable”.

Es intervenida por el SBU y detenida sin motivo por sus opiniones políticas. Larissa continúa su historia, a veces temblando ligeramente mientras habla, pero cuanto más avanza en ella, más se nos revela su fuerza moral y mental.

Escuchamos que su historia se desarrolla ante nosotros con precisión, numerosos detalles puntuados por reflexiones y consideraciones sobre los derechos humanos y la humanidad que nadie en Occidente podría contradecir. Vamos de sorpresa en sorpresa escuchándola, porque aún con la experiencia de los testimonios de torturados que ya he apuntado, nos sigue sorprendiendo relatando hechos atroces y nuevos de los que nunca había oído hablar:

“No hice resistencia armada, tenía mi opinión y no podía permanecer indiferente, así que empecé a llevar ayuda al Donbas.  Fue horrible ver a la fuerza aérea ucraniana y a su artillería disparando contra civiles en Lugansk o Donetsk. Recuerdo a una mujer moribunda destrozada por un proyectil, esa imagen se me ha quedado grabada. Nuestros canales de televisión mostraban imágenes sin comentar, ninguna denuncia de lo que estaba ocurriendo, así que decidí recoger lo que podía a mi alrededor, yo también tenía un buen sueldo, y empecé a llevar ayuda a la retaguardia, para la gente, para los ancianos y los civiles”.

“Fui a Mariupol, Avdeevka, otras ciudades del Donbas, llevamos lo que pudimos en coche, pan, medicinas, ropa, comida, lo que pudimos. Fue terrible ver eso, e incluso escuché que en una aldea tres ancianos murieron de hambre. No había nada, las pensiones estaban cortadas por Kiev, era aterrador. Hice mi último viaje en diciembre de 2014, pasando los controles, pero no podía sospechar que ya llevaba mucho tiempo con los micrófonos. Cuando me detuvieron en marzo de 2015, llevaban seis meses escuchando mis conversaciones telefónicas, según me dijeron después. Vinieron a detener a mi hijo primero, yo vivía con mi otro hijo en otro piso. Yo vivía en el noveno piso, y arrestaron a otras dos personas sólo en mi edificio”.

“Se produjo una oleada de detenciones en toda la ciudad, una redada, no sé cuántas personas, docenas, cientos. Estas represiones políticas fueron realmente a gran escala. Vinieron catorce de ellos. Catorce para agarrarme y no tuve tiempo de abrir la puerta antes de que ya la hubieran derribado. Algunos llevaban uniformes del SBU, otros iban de paisano, iban armados, se repartieron por el piso y me detuvieron. Algunos gritaban, otros preguntaban con calma. En un momento dado me pidieron que saliera al pasillo e inmediatamente después encontraron una granada en el maletero de mi nieta de 12 años… Por supuesto, fueron ellos los que la pusieron allí, yo negué tener armas, pero dijeron que era un terrorista y que estaba minando la seguridad del Estado. Encontré fuerzas para bromear y les dije que había comprado la granada para ponerla en esta bota forrada para protegerla del ataque de la polilla… Comprendieron entonces que no obtendrían nada de mí. Había pedido un abogado, estaban filmando con una gran cámara, me dijeron que no tenía derecho a un abogado, siendo un enemigo de Ucrania. Luego me llevaron a las instalaciones del SBU y comenzó el infierno”.

En el infierno de la tortura, el chantaje y las mazmorras del SBU

El resto de la historia de Larissa nos sumergirá en la pura maldad, porque aunque su detención fue más corta que la de otros presos políticos a los que entrevisté, Larissa fue maltratada casi todos los días de su encarcelamiento en esta prisión secreta del SBU en Jarkov, de marzo a mayo de 2015, y luego estuvo recluida en otras dos prisiones entre mayo de 2015 y finales de enero de 2016:

“Me llevaron a las instalaciones del SBU y mi primer interrogatorio fue realmente terrible, duró 37 horas sin parar, me impidieron dormir y me llovieron las preguntas más absurdas. Los agentes del SBU se turnaron, perdí la noción del tiempo y dejé de ser yo misma después de ese trato. Mi hijo había sido detenido sólo para presionarme. Fue golpeado salvajemente durante horas, era un cuerpo ensangrentado, magullado e irreconocible. Le rompieron las costillas y también las manos y me amenazaron con que si no confesaba todo lo que querían, le volverían a pegar. Es una terrible tortura para una madre ser chantajeada tan cruelmente”.

“Finalmente me metieron en una cárcel y me derrumbé en un profundo sueño. Cuando volví en sí, estaba en una celda con una docena de nosotros. Había varias celdas contiguas, quizás había 70 desgraciados como yo aquí. Cada día nos sacaban, nos llevaban a un nuevo interrogatorio, siempre con mentiras, presiones, humillaciones, amenazas. Teníamos poca comida, sopa y pan y las condiciones eran terribles, era realmente la antesala de la muerte. Los hombres y las mujeres estaban separados. En una celda contigua, cuando no estaban los guardias, podíamos hablar con presos de otros calabozos. Los hombres eran los que peor estaban, con camas sin colchones ni almohadas. Algunos de ellos resultaron heridos y no recibieron ningún tratamiento. A veces nos llevaban al paseo marítimo, que no era más que un pequeño patio rodeado de muros. Recuerdo el 8 de mayo de 2015, cuando para celebrar la Victoria cantamos canciones patrióticas de la época. Estaban furiosos, pero ¿qué podían hacernos más terrible que lo que ya habían hecho?”

“Amenazaron con atacar a mi madre de 84 años e incluso a mi nieta de 12 años. Este chantaje no funcionó, dije que podían hacer lo que quisieran. Me acusaron de cosas absurdas, como que era un espía que podía ver las idas y venidas de los aviones militares ucranianos desde mi balcón, que pasaba información a los rusos… Respondí que eso era absurdo, pero siguieron intentando hacerme firmar una confesión delirante. También me dijeron que si les entregaba nuestros pisos (el mío y el de mi hijo), podría quedar libre, o que también podía pagar una gran suma de dinero que provocaría mi liberación. Le contesté que no había ninguna ley que me obligara a hacerlo, que era un chantaje y un robo. Al final intervino un fiscal que conocía por mis años de servicio en la administración policial”.

“Pero no fui liberada. Me golpearon, me acusaron y amenazaron constantemente. Finalmente me juzgaron una vez, fue una farsa de juicio, me dijeron que me liberarían, lo que por supuesto fue una mentira para ilusionarme y luego quebrarme. Todas las falsas acusaciones contra mí fueron validadas, pero la verdad es que fueron sólo mis opiniones políticas las que me trajeron aquí. ¿Es esto normal en un país civilizado? Fue entonces cuando me trasladaron por la noche para que nadie pudiera verme en la calle, ni ver que había personas ilegalmente encarceladas allí, me trasladaron a una prisión de Poltava. Me quedé allí hasta octubre, estuve encerrada con mujeres que en parte eran presas de derecho común, había incluso asesinas, pero también presas políticas como yo. Me quedé allí hasta mi segundo juicio, en octubre de 2015, que me condenó a un año en el campo. Me enviaron a esta última, en una ciudad del centro de Ucrania. Luego me liberaron a finales de enero de 2016, y pude volver a mi casa en Jarkov, mi hijo había estado en el campo durante cinco años”.

Huyendo hacia la libertad… en Rusia y el Donbas

Tortura psicológica, intentos de estafa de sus bienes y dinero, chantaje y amenazas de dañar a su familia, incluidos los ancianos y los niños, nunca había oído una historia de horrores como ésta y, sobre todo, durante un período tan largo. Durante tres meses de intensos interrogatorios, nos encontramos aquí claramente con lo que conocía y cometía la Gestapo durante la Segunda Guerra Mundial, con la misma intensidad de violencia bárbara y gratuita. ¿Cómo es posible que este “delito de opinión” dure 5 minutos ante los medios de comunicación occidentales, estas famosas “democracias” de la Unión Europea? ¿Cómo se puede justificar el apoyo a Ucrania en estas condiciones? Porque la pregunta es importante, ¿lo sabían los de arriba? Sí, porque he recogido testimonios de prisioneros que fueron interrogados en su intercambio por personas de la Cruz Roja, la ONU y la OSCE. Larissa llegó a casa aturdida de semejante detención, de semejante pesadilla despierta. Pero sus problemas no terminaron, como relata en el resto de su historia:

“Volvía a casa, después de haber perdido mi trabajo, mi hijo en la cárcel, mi nieta a la que cuidar. Un día me encontré con el fiscal que había investigado mi caso, fue en la calle. Me reconoció y se acercó a mí. Se disculpó mil veces, diciéndome que se había visto obligado a llevar el juicio de tal o cual manera. Que le habían dictado lo que debía escribir en los documentos, todo estaba ya decidido. Me advirtió que estaba de nuevo en el punto de mira del SBU, que pronto vendrían a por mí. Me aconsejó que huyera. Enseguida comprendí que debía hacerlo y, gracias a mis amigos y conocidos, pude pagar a un contrabandista para que cruzara la frontera entre Ucrania y Rusia, que no está muy lejos de Jarkov. Tuve que pagar una gran cantidad de dinero y me escondieron en el maletero de un coche”.

“Así es como acabé en Kursk. Me quedé en la estación durante 24 horas. Llamé a otros amigos y a mi hermana que vive en Moscú. Miraba al suelo totalmente demacrada, lo único que me quedaba era el bolso… toda una vida para acabar con un bolso, era lo único que tenía, pero era libre, ¡por fin! Pedí a mis parientes que pusieran a mi nieta en un avión y la enviaran a Moscú. Vine a conocerla y recibí el estatus de refugiado político e incluso asistencia. Pero debido a la ley y al hecho de que Rusia y Ucrania no estaban en guerra, temí que mi nieta pudiera ser atacada, y exigí que fuera devuelta a Ucrania a través de los tribunales. Me dije a mí misma que el único lugar en el que no podía llegar el derecho internacional… eran las dos repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, que no estaban reconocidas por nadie.”

“Era consciente de que me iba a un teatro de guerra, pero finalmente decidí instalarme allí. Llegué a Donetsk en mayo de 2016. La gente me pareció estupenda, la mentalidad es ligeramente diferente a la de Jarkov, pero sigue siendo muy cercana. Algunas personas me encontraron un piso modesto en el que sólo pagaba los servicios públicos. Otros me encontraron cosas, entre ellas una sartén que me sirvió durante mucho tiempo para hacer de todo, no tenía ni sartén ni tetera, ¡así que hasta para hacer té!”

“Me arremangué, trabajé duro y ahora tengo mi propio negocio aquí. Mi hijo fue finalmente liberado tras su condena. Sigue en Jarkov, donde también ayuda a los civiles que carecen de todo en el frente, ya que la ciudad está siendo atacada por las tropas rusas. Después de la guerra, no sé si volveré a Jarkov, sigue siendo mi ciudad, tengo lazos allí, pero en Donetsk ahora también es mi hogar, estoy muy agradecida a la gente de Donbas por ayudarme tanto. Deseo la victoria de Rusia y del Donbass y que estos nazis sean destruidos, pero también que cuentes todo esto a la mayor cantidad de gente posible, la gente debe saber todo esto. Estos criminales y verdugos, estos políticos y soldados de Ucrania tendrán que responder de sus actos ante la justicia de los hombres. Hay que machacar y por eso estoy contando mi historia desde entonces, todo esto tiene que ser conocido, en la medida de lo posible, en todos los idiomas, porque mi caso no es aislado, y voy a intentar convencer a la gente que conozco, que ha sido torturada, para que hable con vosotros. Tienen miedo porque a menudo tienen familia todavía en Ucrania, puedes imaginar lo que el SBU podría hacer a sus parientes”.

Larissa sobrevivió a las cárceles del SBU, su historia en Occidente obviamente no interesará a nadie, y sin embargo es sólo una de las miles de personas en toda Ucrania que fueron detenidas, torturadas y maltratadas por la terrible policía política ucraniana. Pronto publicaremos su testimonio en vídeo en varias partes con subtítulos, nadie puede inventar esas cosas y nadie puede discutir la veracidad de sus declaraciones. Lo peor es pensar que los gobiernos occidentales, y el francés en particular, al apoyar a Ucrania desde el principio, han sido cómplices de todos estos crímenes, cometidos en nombre de la entrada de Ucrania en la OTAN y en la Unión Europea, y para que los oligarcas, los grupos de presión y los intereses extranjeros, especialmente los anglosajones, puedan despedazar a este país y golpear a Rusia.

Larissa concluyó diciendo que se hará justicia, que todo saldrá bien y que la victoria será inevitablemente para Rusia. A la pregunta de si votará en un referéndum por la integración en la Federación Rusa, respondió: “Por supuesto que sí, y para Rusia por supuesto”.

—https://www.donbass-insider.com/fr/2022/07/22/larissa-trois-mois-de-tortures-dans-les-cachots-du-sbu-a-Jarkov/

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