La web más censurada en internet

Etiqueta: Represión (página 50 de 123)

El papel de España y Estados Unidos en el juicio farsa que se sigue contra Assange en Londres

El lunes de la semana pasada comenzó en Londres la segunda ronda del juicio de extradición contra Julian Assange. Estados Unidos le acusa de espionaje, al tiempo que intenta evitar que salga a la luz su propio espionaje, que alcanza a la embajada ecuatoriana en la capital británica, donde permaneció refugiado el informático australiano.

La CIA espió tanto a la embajada como a Assange a través de la empresa española UC Global, que aparece como si hubiera sido contratada por el gobierno ecuatoriano para proteger la sede diplomática.

El espionaje es un atentado tanto contra el derecho internacional, como contra los principios que rigen cualquier procedimiento judicial, por lo que el juicio es plenamente nulo, un motivo más que suficiente para exigir la inmediata liberación de Assange.

Como consecuencia del espionaje, se ha abierto en España una investigación judicial contra David Morales, director de UC Global y antiguo infante de la Marina española que fue detenido por violación de la intimidad y el secreto profesional de Assange, así como malversación, corrupción, blanqueo de dinero y posesión ilegal de armas. En el registro le encontraron una pistola con el número de serie borrado.

UC Global es una empresa española de seguridad privada con sede en Jerez de la Frontera. Aunque había sido contratada para proteger la embajada de Ecuador en Londres, donde Assange permaneció refugiado, en realidad espiaba para Estados Unidos.

En 2015 Morales se reunió con la CIA, con la que acordó la vigilancia de Assange en el interior de la embajada. Luego les contó los detalles a los mercenarios de su empresa, que han testificado contra él. Les dijo que a partir de entonces la empresa jugaba “en primera división”, que había cambiado al “lado oscuro” y que trabajaba para los “amigos americanos”, sin el conocimiento de los ecuatorianos.

El espionaje continuó hasta marzo de 2018, cuando UC Global dejó de proporcionar “seguridad” a la embajada ecuatoriana. El año anterior había modernizado sus técnicas de espionaje, que le permitieron capturar grabaciones de audio y vídeo en cualquier rincón de la embajada. Las grabaciones las subieron a un servidor al que la CIA tenía acceso. La informacion personal de los visitantes de Assange también fue capturada, incluyendo detalles de sus móviles que permitieron su control remoto. Los vídeos de Assange le muestran reuniéndose con abogados, amigos y periodistas.

Además de ser espiados, los abogados de Assange padecieron asaltos en sus despachos profesionales, por lo que el juicio infringe el derecho de confidencialidad de la defensa.

En 2017 Morales pidió a los mercenarios de su empresa que buscaran un medio para salir de la embajada de manera subrepticia, con el fin de secuestrar a Assange. También discutieron la posibilidad de envenenar al fundador de WikiLeaks, una revelación que no ha tenido el mismo eco que la de Navalny.

Los correos electrónicos que envió Morales en marzo de 2017, se dirigían a una IP radicada en Alexandria, Virginia, una instalación de la inteligencia estadounidense, lo que se produjo solo unas semanas después de la creación de un equipo del FBI, cuyas pesquisas han conducido a la acusación contra Assange.

Ejerció de intermediaria la empresa de seguridad de Sheldon Adelson, un mafioso ya conocido en España por tratar de crear el casino de Eurovegas en Madrid. Morales se relacionaba con los matones de los que se rodea Adelson, así como directamente con el espionaje de Estados Unidos e Israel.

La información reunida se utilizó como base para las denominadas “medidas activas”, es decir, ataques políticos y jurídicos redactados por la CIA y propagados por las grandes cadenas de intoxicación del mundo entero.

El 20 de diciembre de 2017 Assange se reunió, entre otros, con Rommy Vallejo, jefe de los servicios de inteligencia de Ecuador, en la embajada en Londres. El informe fue el paso final en los preparativos para expulsar a Assange de la embajada.

El australiano había planeado recurrir a la Convención de Viena, después de ser nombrado como diplomático de Ecuador u otro gobierno colaborador. Un dia después, el 21 de diciembre, el Departamento de Justicia de Estados Unidos emitió una orden internacional de detención contra Assange. Habían escuchado la conversación entre Assange y Vallejo, lo que les permitió anticiparse y desbaratar el plan de salida de la embajada.

La investigación abierta en España se ha convertido, pues, en el mayor obstáculo al juicio de extradición de Londres, por lo que Estados Unidos ha pasado al ataque. El juez De la Mata, que dirige la investigación española, había solicitado detalles de las direcciones IP en Estados Unidos que se habían conectado al servidor donde se estaba descargando el material de vigilancia sobre Assange, ubicado en Jerez de la Frontera, donde UC Global tenía su sede.

España pregunta y Estados Unidos no sólo no responde sino que, a su vez, se pone a preguntar para evitar que salga a la luz el espionaje en el interior de una embajada. La fiscalía estadounidense ha enviado una carta a María de las Heras, jueza de enlace de España en Estados Unidos, con un ultimátum y un largo interrogatorio.

Los fiscales estadounidenses quieren que toda esa información se les facilite antes del 16 de octubre. De lo contrario “asumiremos que las autoridades españolas no están interesadas” y la solicitud será archivada.

En la carta, Estados Unidos pide “las fuentes de información para la mayoría de las afirmaciones hechas en la solicitud de cooperación judicial”. Es una injerencia en una investigación sobre la que Estados Unidos no tiene jurisdicción y un intento de intimidar a dichos testigos, cuyo anonimato se ha mantenido para garantizar su seguridad.

Miranda de Ebro: el policía que detuvo a un joven por no llevar mascarilla violó el protocolo y pudo haber provocado su muerte por asfixia

Las imágenes de un Policía Local de Miranda de Ebro hincando la rodilla sobre el cuello de un menor de edad, que supuestamente no llevaba mascarilla, es una violación del Protocolo de Actuación con Menores que deben aplicar obligatoriamente todas las Fuerzas de Seguridad. El policía aplicó un método de tortura que se hizo mundialmente conocido con el asesinato en Estados Unidos del afroamericano George Floyd. Leer más

15 detenidos en Melbourne durante una manifestación contra el confinamiento

Las protestas contra el confinamiento se multiplican en todo el mundo. El sábado en Roma miles de personas se lanzaron a la calle para protestar por las restricciones impuestas con el pretexto de la pandemia.

También se celebró otra manifestación en Melbourne por el mismo motivo, donde se produjeron enfrentamientos y la policía detuvo a 15 personas. Otros 150 fueron multados por no llevar mascarilla.

La ley marcial está siendo especialmente implacable en Australia, donde los derechos fundamentales han pasado a la historia y reina el terrorismo de Estado. Las manifestaciones, por ejemplo, están prohibidas.

En Melbourne el confinamiento, que debía acabar la semana que viene, se ha prolongado hasta el 28 de este mes de setiembre. Los vecinos sólo pueden salir al aire libre durante una hora al día y en un área restringida. Por la noche han impuesto el toque de queda.

Pero la dignidad de las personas no se mide por permanecer en casa callados, sino por gritar en la calle, que es lo que hizo en Melbourne una población que ha vencido el miedo y está ya harta.

Los convocantes lo llamaron “El Día de la Libertad”. En las calles se oyeron los cánticos y tras ellos la policía, que hizo un despliegue de efectivos inusual, cargó contra los manifestantes.

Para intimidar, en los días previos, la policía detuvo a varias personas que habían convocado a la manifestación en Facebook, como ya hemos relatado en otra entrada.

Los pececillos (la tecnología de reconocimiento facial del Ministerio de Interior)

“- Si los tiburones fueran hombres -preguntó al señor Keuner la hija pequeña de su patrona-, ¿se portarían mejor con los pececitos?

– Claro que sí -respondió el señor Keuner. Si los tiburones fueran hombres, harían construir en el mar cajas enormes para los pececitos, con toda clase de alimentos en su interior, tanto plantas como materias animales. Se preocuparían de que las cajas tuvieran siempre agua fresca y adoptarían todo tipo de medidas sanitarias. Si, por ejemplo, un pececito se lastimase una aleta, en seguida se la vendarían de modo que el pececito no se les muriera prematuramente a los tiburones. Para que los pececitos no se pusieran tristes habría, de cuando en cuando, grandes fiestas acuáticas, pues los pececitos alegres tienen mejor sabor que los tristes.

También habría escuelas en el interior de las cajas. En estas escuelas se enseñaría a los pececitos a entrar en las fauces de los tiburones. Éstos necesitarían tener nociones de geografía para mejor localizar a los grandes tiburones, que andan por ahí holgazaneando. Lo principal sería, naturalmente, la formación moral de los pececitos. Se les enseñaría que no hay nada más grande ni más hermoso para un pececito que sacrificarse con alegría; también se les enseñaría a tener fe en los tiburones, y a creerles cuando les dijesen que ellos ya se ocupan de forjarles un hermoso porvenir. Se les daría a entender que ese porvenir que se les auguraba sólo estaría asegurado si aprendían a obedecer. Los pececillos deberían guardarse bien de las bajas pasiones, así como de cualquier inclinación materialista, egoísta o marxista. Si algún pececillo mostrase semejantes tendencias, sus compañeros deberían comunicarlo inmediatamente a los tiburones”.

Historias del señor Keuner (Bertol Brecht. 1949, ‘Si los tiburones fueran hombres’)

A millones de personas, como modestos pececillos, o pececillas, a lo largo y ancho del mundo, nos han colocado en inmensas cajas, o cajitas, en caso de los arrestos domiciliarios, nos han colmado de instituciones filantrópicas llamadas bancos de alimentos para que no pasemos hambre, de medicamentos, de bozales, de guantes, de desinfectantes y en algunos lugares más favorecidos incluso se han repartido estipendios en forma de dinero para preservarnos de desvaríos similares a la requisa de lo indispensable para sobrevivir.

A los pececillos más ancianos, que no son de buen roer para los tiburones, se les ha puesto en cajitas minúsculas para que se conviertan en materia orgánica lo antes posible. A los pececillos bebés, se les ha puesto bajo control estricto aseverándoles de los peligros del mar y se les está entrenando a no fiarse de los demás pececillos, pues lo importante es confiar en los tiburones. Tiburones multiformes, unos disfrazados de dibujos animados, otros de maestros, otros de pediatras, otros de agentes del orden, en fin un abanico multicolor para hacer más agradable su presencia.

A los pececillos adultos, se les han realizado todo tipo de pruebas para determinar su estado de salud y que sean tiernos y digeribles. Además para velar por su estado de salud se han puesto en funcionamiento una multitud de espectaculares ingenios como los descritos en el periódico La Vanguardia de 6 de Septiembre de 2020 que dice así: “Un conglomerado formado por seis empresas tecnológicas, tres universidades y el Instituto Tecnológico de Castilla y León (ITCL), asesorado y supervisado por el Ministerio del Interior, trabaja desde 2018 en un proyecto único en Europa de control policial con reconocimiento facial que roza la ciencia ficción: agentes dotados de gafas con hardware de realidad aumentada (AR) y de inteligencia artificial podrán distinguir entre una multitud tanto a delincuentes como objetos sospechosos. El programa, denominado AI MARS (Artificial Intelligence system for Monitoring, Alert and Response for Security in events), permitirá rastrear millones de caras por segundo en grandes concentraciones, sean estadios de fútbol, estaciones de transporte, conciertos, centros comerciales, ferias o manifestaciones”.

De este modo, nosotros pececillos y pececillas adultos, podemos respirar tranquilos pues no habrá quien pueda escapar del Gran Hermano que velará por nuestra seguridad y arrestará, aislará, encerrará o vacunará a quien ose perturbar el bienestar de nuestro fondo terrestre para que podamos continuar engordando a los tiburones mayores, aunque siempre quedará un remanente para alimentar a tiburones más pequeños.

En las cajas hay algunos pececillos que a simple vista parecen de un color rojillo, aparentemente contrarios a las cajas, pero curiosamente piden más saborizantes y medicinas para que los tiburones coman más gustosamente y piden más escuelas en donde se enseña a sacrificarse con alegría ante los tiburones. Alegan estos pececillos y pececillas que ya reclamarán cuando estén en las fauces de los tiburones y que de momento lo importante es engordar y aprender aunque lo que comamos y lo que aprendamos no va precisamente a favor de los pececillos ni pececillas.

En el mar, algunos pececillos o pececillas logran escapar de las jaulas y se esconden entre las rocas del fondo marino, son los modernos pececillos cimarrones o cimarronas que desafiando e ignorando las advertencias sobre los peligros que existen fuera de la caja, prefieren ir a otra escuela con maestros pececillos o pececillas enemigos de los tiburones, prefieren escoger las algas que comer antes que los saborizantes recetados por los médicos tiburones. También emiten señales para que los encerrados en las cajas puedan darse cuenta que se vive mejor fuera.

Pero los tiburones, hábiles, saben interrumpir las señales emanadas por los cimarrones, o intentan desacreditar estas señales advirtiendo que donde se está mejor es dentro la caja y que en caso de no hacer caso a estas advertencias pueden recaer enormes desgracias. No es que los tiburones inventen algo nuevo, sino que siguen una tradición ancestral, perfeccionada y refinada por los tiburones europeos a lo largo del mar terrícola. Si consiguen atrapar algún pececillo o pececilla cimarrones, le cortan las aletas o la cola y apenas les dan de comer. No es un plato favorito de los tiburones, no los comen, los dejan en medio de la caja para que todo el mundo los vea y sepan a qué atenerse si hacen caso de los cimarrones.

Los tiburones aprendieron esto de la realeza europea, como el rey Leopoldo II de Bélgica y lo que hacía con los cimarrones que pretendían escapar de las duras condiciones de esclavitud (ver la foto) aunque su estatua presida un emblemático espacio público de Bruselas y que se le considera un modernizador y persona con gran interés en mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos de su metrópoli (Barbara Emerson, (1980). Léopold II: Le royaume et l’empire). Dejando de lado las pequeñeces de cortar manos y pies de los cimarrones congoleños y de ordenar asesinar entre 8 y 10 millones de personas en el Congo, los pececillos belgas de todos los colores estaban felices con él ya que durante su reinado se aprobaron numerosas medidas sociales, como el derecho a crear sindicatos, la prohibición a los niños menores de 12 años de trabajar en las fábricas, la prohibición del trabajo nocturno para los menores de 16 años y de los trabajos subterráneos para las mujeres de menos de 21 años, el descanso dominical y una compensación en caso de accidente laboral. Y como buen tiburón creó la Asociación Internacional Africana (AIA), presidida por él mismo, para promocionar la paz, la civilización, la educación y el progreso científico en África (Africa and the Brussels Geographical Conference, Sampson Low, Marston, Searle & Rivington, Londres, 1877. Biblioteca de la Universidad de California).

Todo y con esto, hay cimarrones y cimarronas, siempre los ha habido, tal vez en otras épocas había más, cuando era más importante cambiar el mundo que no afianzarse con el existente. Pero los tiburones planifican a largo plazo, quedan a la espera que los pececillos y pececillas crezcan sanos y robustos para comerlos mejor, tienen paciencia, los alimentan e incluso cuidan su espíritu y constantemente están haciendo números de cuantos pececillos y pececillas hay, cuantos se necesitan para saciar el hambre, cuantos servirán para convencer a los demás pececillos que los tiburones son buenos, cuantos deberán estar enjaulados permanentemente en pequeños cubículos para servir de ejemplo a los demás, cuantos sobran… Y mientras tanto los pececillos pintados de rojo en lugar de apoyar a los cimarrones e intentar una fuga masiva, se contentan en sentarse delante de una cámara de ordenador y realizar manifestaciones virtuales, cada uno en la cocina de su casa.

Los cimarrones y cimarronas conocen los entresijos de los tiburones y, tienen una perspectiva a largo plazo, no se dejan engañar por las promesas de los tiburones ni por los titubeos de los pececillos pintados de rojo. Simplemente se mantienen firmes en sus ansias de libertad y resistiendo denodadamente para acumular fuerza y conseguir que desaparezcan las jaulas al grito de: El mar es nuestro.

 

 

 

 

 

 

La policía detiene a una mujer embarazada delante de sus hijos por convocar una protesta contra el confinamiento en Australia

La policía australiana ha detenido a una mujer embarazada en su casa, delante de sus hijos, por el “crimen” de convocar una protesta contra el confinamiento en su muro de Facebook.

La detención fue grabada en un vídeo que muestra a la policía entrando en la casa de la mujer, Zoe Buhler, y presentándole a ella y a su marido una orden de registro.

Le informan de que quedaba detenida por “provocación” y le esposan.

La mujer les explica que está embarazada y que debe hacerse una ecografía dentro de una hora, pero la policía mantiene la detención por publicar un mensaje en Facebook convocando a una manifestación contra el confinamiento.

La mujer explica que le encantaría borrar su publicación, pero uno de los policías le responde que “ya ha cometido el delito”. Luego le informa de que la orden de registro les autoriza a “incautar todos los ordenadores y todos los dispositivos móviles que tenga”.

La mujer se echa a llorar y afirma: “No me di cuenta de que estaba haciendo algo malo, es ridículo”.

No es la primera australiana a la que han registrado su vivienda y que ha sido detenida por organizar una manifestación. Dos días después, la policía detuvo también en su vivienda a James Bartolo, otro organizador de las protestas contra el confinamiento.

En Australia la ley marcial aprobada con el pretexto de la pandemia otorga a la policía la facultad de retirar a los niños de la custodia de sus padres para garantizar el cumplimiento de las normas sobre el coronavirus.

La policía de Melbourne ha anunciado que utilizará drones de vigilancia para capturar a las personas que no lleven mascarillas y para rastrear los coches y bicicletas que se desplacen a más de 5 kilómetros de sus domicilios.

También han concedido a la policía la facultad de entrar en los hogares de las personas sin una orden judicial, así como de realizar controles puntuales de cuarentena.

Mientras tanto, otro video de Australia muestra a un hombre detenido por estar en el jardín de su vecino y negarse a identificarse.

En Australia como en España, el terrorismo de Estado ya está en marcha y no sería posible sin el silencio y la complicidad de unos colectivos y medios absolutamente domesticados y serviles hasta la náusea que, para lavar sus responsabilidades, se dedican a denostar a los críticos.

https://www.youtube.com/watch?v=9D1bb2XULB8
https://www.heraldsun.com.au/news/opinion/rita-panahi/rita-panahi-heavyhanded-police-tactics-missing-at-crucial-point-of-fight-against-coronavirus/
news-story/fce47c601a51f1bdd850c0da1bb57c9a

La crisis conduce a la privatización de la policía en más de 40 países capitalistas

Candice Bernd

Cuando a finales de mayo las movilizaciones contra el terrorismo policial comenzaron por primera vez en Chicago, los teléfonos de AGB Investigative Services empezaron a sonar. Esta empresa de seguridad privada emplea a más de 750 matones y entre sus clientes se encuentran instituciones públicas, empresas y personas con dinero para contratar guardaespaldas y entrenamiento con armas.

AGB se ha inundado de peticiones de propietarios de negocios que temen que las manifestaciones puedan tener como objetivo sus tiendas y mercancías. Los residentes ricos del norte de la ciudad temen por sus urbanizaciones cerradas. La propia ciudad de Chicago quiere complementar sus propias fuerzas policiales con seguridad privada.

En un fin de semana de junio, Chicago entregó 1,2 millones de dólares a AGB y a otras dos empresas de seguridad privada para proporcionar más de 100 guardas desarmados “para proteger las tiendas minoristas, los supermercados y las farmacias locales” en el sur y oeste de la ciudad. El contrato era temporal, pero Tifair Hamed, vicepresidente de la empresa, dice que la ciudad puede utilizar los servicios de su empresa de forma permanente.

El negocio ha crecido alrededor de un 25 por ciento desde mayo, tanto en el sector de la vigilancia empresarial como en los servicios de formación en el porte de armas. Las horas de trabajo de los guardias apostados frente a las tiendas, subestaciones de servicio eléctrico y edificios comerciales han aumentado. La clientela de la empresa se ha ampliado para incluir hoteles. Busca contratar tantos guardianes como sea posible.

Sin embargo, la decisión de la alcaldesa de Chicago, Lori Lightfoot, de contratar guardias de seguridad privados para patrullar la ciudad suscita preocupación, en particular porque los guardias de seguridad privados no están sujetos a las mismas medidas de rendición de cuentas que la policía.

Chicago no es la única ciudad que depende cada vez más de las empresas de seguridad privada para complementar las patrullas policiales en el contexto de las movilizaciones en respuesta a la violencia racista perpetrada por la policía. Portland y Oregón, también han recurrido a empresas de seguridad privada contra las movilizaciones. El año pasado, la ciudad aprobó un contrato de 10 millones de dólares con G4S Security Solutions para la seguridad del ayuntamiento.

Al igual que Chicago, Portland tiene un impuesto especial para los propietarios de inmuebles en ciertos barrios comerciales que incluye la policía, el transporte, el borrrado de pintadas y la seguridad privada. Pero una auditoría publicada el mes pasado mostró que no controla la manera en que las empresas privadas se gastan el dinero que perciben.

Tres empresas de seguridad privada contratadas por los municipios tratan a los indigentes con más dureza que a los demás. Los inquilinos tienen poco que decir en sus barrios porque están controlados en gran medida por los dueños de los negocios y las empresas. La ciudad ni siquiera recogió las quejas contra los guardias de seguridad de los distintos barrios.

El DHS (Ministerio de Interior) también ha contratado empresas privadas para sofocar las protestas de Portland. Una unidad del DHS desplegada este verano por el gobierno de Trump, el FPS, Servicio de Protección Federal, una policía de seguridad uniformada, moviliza 13.000 efectivos en todo el país mediante contratos con empresas de seguridad privada.

El FPS gasta 1.500 millones de dólares en “respuestas a incidentes” para contratar guardias de seguridad para controlar multitudes en propiedades federales, como los sitios y edificios que el FPS protege en Portland. Muchos de los contratistas del FPS son de empresas de seguridad como Triple Canopy, que se fusionó en 2014 con Erik Prince’s Academi, antiguo Blackwater, el ejército privado más grande del mundo que ha actuado en Irak y Afganistán con estatus de inmunidad.

Los matones privados aumentan en otras ciudades importantes como Nueva York y Seattle a medida que los comerciantes contratan protección privada para sus negocios ante las movilizaciones contra el terror policial. La demanda de guardias de seguridad en todos los mercados es mayor que nunca a causa de las protestas populares. La policía privada ha llegado para quedarse.

El número de matones al servicio de las empresas de seguridad ha comenzado a superar al de policías del sector público después de que se recortaran muchos presupuestos como consecuencia de la crisis económica de 2008. Los recortes no dieron lugar a una disminución de las plantillas de policías, sino más bien hacia la privatización.

Hay más de 1,1 millones de guardias de seguridad privada en Estados Unidos, en comparación con 666.000 policías. El número de efectivos privados supera a los policías en más de 40 países.

Al menos 13 ciudades de Estados Unidos han recortado la financiación de los presupuestos policiales o reducido el número de sus efectivos desde que Minneapolis encabezó la movilización contra el racismo, que en junio condujo a la disolución del departamento de policía de la ciudad. Otras también han iniciado los recortes.

En los últimos meses las ciudades que han recortado los presupuestos policiales han visto una afluencia de guardias de seguridad privada. Los empresarios los sustituyen por matones a sueldo. El ayuntamiento de Minneapolis ha sido criticado por gastar 4.500 dólares diarios en contratar guardias privados para su propia protección después de votar para disolver la fuerza policial municipal de la ciudad.

El recurso a guardias de seguridad privados como alternativa ha aumentado en los distritos escolares locales, donde las juntas reemplazan a los trabajadores de los servicios escolares por guardias de seguridad.

En junio, por ejemplo, la Junta de Educación de Minneapolis canceló sus contratos de seguridad escolar con el Departamento de Policía de Minneapolis. Al mes siguiente, publicó 11 ofertas de trabajo para “especialistas en apoyo a la seguridad pública”, cuyas responsabilidades llegan hasta la intervención en las peleas.

Las fuerzas de policía privadas ya patrullan los campus universitarios. La Universidad de Chicago tiene su propio departamento de policía, con jurisdicción sobre más de 65.000 vecinos de Chicago. Puede registrar, multar y detener a los ciudadanos lo mismo que cualquier otra policía.

Los disparos realizados por los matones de seguridad privada rara vez se investigan o incluso se denuncian. La mayoría de los organismos públicos no exigen que los guardias de seguridad privados les informen de los disparos con armas de fuego y en los enfrentamientos con los matones privados, los ciudadanos llevan las de perder, exactamente igual que con la policía.

Los matones tienen exactamente los mismos pleitos ante los tribunales que la policía pública, por violación de los derechos civiles, uso excesivo de la fuerza o tiroteos. Los que disparan a quienes huyen de los centros comerciales, urbanizaciones y aparcamientos rara vez son sancionados, incluso en los Estados en que las empresas de seguridad están obligadas a presentar informes relacionados con las armas de fuego.

Los organismos públicos encargados de supervisar a las empresas de seguridad privada sólo intervienen cuando un guardia armado ha sido condenado por los tribunales. A los matones no les revocan el permiso de armas.

Las obligaciones legales destinadas a la policía policía no se aplican a los matones. No se puede obligar a una empresa privada a que abran sus archivos al público, aunque desempeñen funciones públicas.

Las empresas privadas recopilan información sobre la vida particular de las personas, e incluso información que un autoridad pública no puede obtener. Luego la información la venden a la policía, cuyos miembros suelen trabajar en la clandestinidad y a tiempo parcial como matones.

Truthout, 1 de septiembre de 2020

Perspectivas del futuro trabajo pospandemia: convertir a los proletarios en sayones

Según el diccionario de María Moliner, “sayón era, en la Edad Media, el empleado de justicia encargado de hacer las citaciones, también el verdugo que ejecutaba las penas corporales a que eran condenados los reos; se aplica a la persona que a las órdenes de alguien maltrata a otros”.

Desde el Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Autónoma de México, Sandy Ramírez analiza en profundidad la situación de la economía mundial y realiza algunas observaciones acerca de los movimientos acelerados para “salvar el capitalismo”: “Las señales de la recesión ya se asomaban antes de la pandemia, a partir del crecimiento de la capacidad productiva utilizada.  Así, las medidas impuestas por la contingencia sanitaria, lejos de ser el origen de la crisis, pueden estar empujando aceleradamente a una reestructuración de la economía mundial que no “suspenda” al capitalismo, sino que lo refuerce a partir de una nueva ola de centralización y concentración del capital basada en la capacidad de aprovechar los cambios derivados de la pandemia” (Sandy E. Ramírez Gutiérrez. Observatorio Latinoamericano de Geopolítica (OLAG) en el Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM.)

William I. Robinson, profesor de sociología en la Universidad de California en Santa Bárbara, en un reciente artículo realiza unos bien documentados análisis en los cuales dice: “Estimulado por la pandemia del coronavirus, el capitalismo mundial está al borde de una nueva ronda de reestructuración mundial basada en una digitalización mucho mayor de toda la economía y la sociedad mundiales. Esta reestructuración comenzó a raíz de la Gran Recesión de 2008, pero los cambios en las condiciones sociales y económicas provocados por la pandemia acelerarán enormemente el proceso. Es probable que aumente la concentración de capital en todo el mundo y que se agrave la desigualdad social. Gracias a las aplicaciones digitales, los grupos gobernantes, a menos que se vean obligados a cambiar de rumbo por la presión de las masas desde abajo, se dedicarán a reforzar el estado policial mundial para contener los próximos trastornos sociales” (Post-Covid economy may have more robots, fewer jobs and intensified surveillance. 30 jun 2020)

Por primera vez hemos podido contemplar, en multitud de países, un despliegue inusitado de militares por las calles en “tiempo de paz” con la excusa de luchar contra un virus. Ni es casualidad, ni los virus se matan con ametralladoras. Se trata de una puesta en escena de una futura “normalidad” en la cual militares y paramilitares se convertirán en los garantes de la salud pública, entendida ésta, a tenor de este despliegue, como la disposición de la población al acatamiento de cualquier medida por irracional que sea. Son los modernos sayones que realizan las “citaciones” emanadas de cualquier autoridad política, judicial o sanitaria. Queda por ver si estos modernos sayones serán también los encargados de dar cumplimiento al castigo impuesto.

Una pléyade de “rastreadores” y técnicos informáticos en número no determinado, policía nacional (65.000), guardia civil (78.000), policías locales (81.000), autonómicas (27.000), guardia forestal con funciones de policía judicial (6.000), a su lado 1.400 empresas privadas de seguridad con unos 89.500 vigilantes, de los cuales 35.000 con permiso de armas de fuego, más 30.500 escoltas, 10.000 directores y jefes de seguridad, todo ello con un total aproximado de 386.000 efectivos, sin contar los miembros del ejército que a propósito de la pandemia han ejercido y ejercen funciones policiales.

Estos efectivos, paralelos a los discursos sobre la necesidad de ampliar las plantillas de agentes de seguridad, no son algo coyuntural derivado de la pandemia, son efectivos estructurales in crescendo y estrechamente ligados a la nueva reestructuración del capital. Reestructuración derivada de la llamada cuarta revolución industrial que, de forma similar a los cambios de patrón tecnológico de finales del siglo XIX y principios del XX, asoló a una gran parte del planeta con una secuela de miseria y muerte, a la par que intentos revolucionarios de entre los cuales solamente uno se llevó a cabo. En sus conclusiones el Informe ESPA de la Unión Europea plantea: “El mundo se está volviendo más complejo y más inseguro… factores que podrían crear un clima de inseguridad y conflicto que recuerda a los momentos cruciales de principios del siglo XX… Cambiará radicalmente las categorías económicas tradicionales y los conceptos de trabajo, formación y jubilación… En casi todos los Estados miembros ya están en marcha medidas compensatorias o correctoras, como el retraso de la edad de jubilación legal, la reducción de las prestaciones, la introducción de cotizaciones adicionales o la prohibición del solapamiento de prestaciones”.

Algunas de las conclusiones que plantea dicho informe son las siguientes: “La atención debería centrarse en la mejora de la educación primaria y secundaria, una atención sanitaria inclusiva pero asequible, mercados laborales menos rígidos y menos barreras a la iniciativa y la competencia… un mercado de trabajo abierto y una participación más prolongada de más ciudadanos en la fuerza de trabajo, así como prácticas de jubilación consideradas a la luz del aumento de la esperanza de vida”.

Todo lo que estamos viviendo tiene un extraordinario parecido a un guión pre-elaborado, como mínimo la Unión Europea, ya en 2016 en el citado informe de ESPAS predecía lo que iba a ocurrir en los próximos años, entre otras cosas “una gran pandemia”. Parece ser que disponían de una bola de cristal o como mínimo los elementos suficientes para incorporar este fenómeno en las previsiones a corto plazo, lo cual, como mínimo pone en tela de juicio la aparición de la dichosa pandemia, tal como se había anunciado.

“… Es probable que en las próximas décadas se produzcan mayores turbulencias e incluso un cambio radical. En este clima de incertidumbre, volatilidad y riesgo sistémico, el margen para elementos negativos de cambio es considerable. Entre las posibilidades se incluyen una enorme crisis monetaria y financiera, una gran pandemia, una crisis energética a gran escala o un conflicto en la región de Asia y el Pacífico… El sentimiento antisistema puede seguir creciendo,… En general, no obstante, la diferencia entre las expectativas de los ciudadanos y las respuestas que ofrece el sistema político mundial reforzará el descontento social y creará frustración en todo el mundo. A nivel local, esta divergencia puede generar una dinámica revolucionaria en casos extremos” (ESPAS 2016. European Strategy and Policy Analysis System. Tendencias mundiales hasta 2030.)

Según el Real Instituto Elcano, el Parlamento Europeo, en Noviembre de 2017, aprobó un Informe sobre Empresas Militares y de Seguridad Privadas (EMSP) -Private Security Companies o Private Military Companies-, que según los datos de la patronal europea de 2017 tiene una dimensión de 45.000 empresas y unos 2 millones de trabajadores. “El Parlamento asume que la colaboración entre el sector público y el privado va a ir a más por lo que es necesario integrar a todos los sectores en la elaboración del propuesto Libro Verde, abriendo la participación al sector privado en una materia que hasta ahora estaba reservada al monopolio estatal” (http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano_es/contenido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/elcano_es/zonas_es/defensa+y+seguridad/ari96-2017-satue-empresas-militares-seguridad-privadas-ue)

Continuando con los informes del Real Instituto Elcano, en abril de este año, en un informe titulado “La gestión de pandemias como el Covid-19 en España: ¿enfoque de salud o de seguridad?” plantea: “Hasta hace pocas décadas, los sistemas sanitarios se bastaban para proteger la salud de las sociedades avanzadas frente a las epidemias. La llegada de las pandemias plantea un problema nuevo tanto de salud como de seguridad porque sus efectos disruptivos trascienden el ámbito de la salud y perturban el bienestar y la prosperidad nacional… dos líneas principales de transformación seguidas por algunos países: añadir a los sistemas sanitarios de gestión un componente robusto de gestión epidémica (medicalización) o integrar el sistema sanitario dentro de los sistemas de seguridad nacional (segurización)” (http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano_es/contenido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/elcano_es/zonas_es/defensa+y+seguridad/ari42-2020-arteaga-gestion-de-pandemias-covid-19-en-espana-enfoque-de-salud-o-de-seguridad)

Y, en Elcano Policy Paper de 4 de Junio de 2020 bajo el título “Implicaciones del COVID-19 para la Defensa” plantea: “La propia crisis sanitaria podríamos contemplarla como una gran operación logístico-sanitaria, con unos procedimientos de actuación técnicos muy similares a los que se emplean en conflictos convencionales”.

El Instituto Español de Estudios Estratégicos, dependiente del ministerio de Defensa, en un extenso informe de 2013, que tiene por título LA PRIVATIZACIÓN DE LA SEGURIDAD, entre muchas cosas planteaba: “Los rasgos de la soberanía estatal se han difuminado. «Lo privado» está desempeñando un papel cada vez más importante, influyendo de forma decisiva en las políticas pública… Al igual que sucede con otros actores no estatales, no necesariamente de carácter armado, las EMSP (Empresas Militares y de Seguridad Privada), se desenvuelven en un entorno en el que la iniciativa privada se ve favorecida por la búsqueda de la eficiencia económica… La seguridad ha dejado de constituir un valor para convertirse en una actividad comercial más” (http://www.ieee.es/Galerias/fichero/OtrasPublicaciones/Nacional/La_Privatizacion_de_la_Seguridad_T152-090212_MarioLaborie.pdf).

Según EULEN, una de las mayores empresas de seguridad privadas, en unas declaraciones a Forbes plantea: “En el sector de la seguridad privada, como en el resto de sectores, la tecnología es el motor del cambio. Ya estamos viendo que el big data, el blockchain (estructura de datos a través de una cadena de bloques), la inteligencia artificial, los robots o los drones empiezan a formar parte de los servicios que prestan las empresas de seguridad. El universo de las operaciones de vigilancia a las que se dedica el sector es amplio: edificios e instalaciones públicos, infraestructuras de transportes, industria y energía, entidades financieras, comercios, centros educativos y de salud, y servicios y residencial son los más frecuentes y demandados” (https://forbes.es/empresas/50348/la-seguridad-privada-cada-vez-mas-presente/).

El Grupo de Estudios en Seguridad Internacional de la Universidad de Granada, el 23 de Octubre de 2019 emitió un informe denominado “El recurso a la contratación de Empresas Militares y de Seguridad Privada. Realidad, presente y necesidad futura: Estudio prospectivo objetivo 2030”, del que se puede extraer algunas de las actuaciones y declaraciones realizadas al inicio del estado de alarma y de reclusión forzosa de la población en arresto domiciliario, cuando los mandos militares proclamaban que “todos somos soldados”.

“Estos escenarios que estamos vislumbrando parecen encaminarnos a una realidad en la que las Fuerzas Armadas van a disminuir en tamaño, se van a ver limitadas en ciertas capacidades orgánicas y van a tener dependencias operativas muy importantes de la industria y las EMSP, que pasarán a jugar un papel cada vez más relevante. Esta, llamémosle Desmilitarización de la Defensa, no tiene que ser per se, limitativa, negativa ni problemática. Muy por el contrario, es una oportunidad real de incluir a grandes sectores de la sociedad como elemento activo y generador del concepto de la Seguridad y Defensa de la Nación. Con este modelo, ser militar no es el único camino para participar en la misma, disponiéndose ahora de herramientas que permiten una mayor cercanía, una implicación de la industria, de empresas, de trabajadores que ven como propia esta misión” (http://www.seguridadinternacional.es).

Siguiendo en esta línea diseñada ya con anterioridad a la pandemia, en los Cuadernos de Seguridad podemos leer: “El Gobierno de España de manera correcta, conceptuó a las empresas y personal de seguridad privada, como servicios esenciales durante el Estado de Alarma. Los servicios de Seguridad Privada sin duda alguna han contribuido y siguen contribuyendo a dar cumplimiento a las obligaciones impuestas por el Estado durante esta alerta sanitaria y al mantenimiento de la seguridad pública en nuestro país… Fundamentalmente, los nuevos cometidos de las empresas de seguridad privada se centrarán en asegurar la salud de las personas en lugares públicos y privados, como controlar aforos, observar si se lleva la mascarilla o tomar la temperatura” (https://cuadernosdeseguridad.com/2020/05/pandemia-seguridad-privada-aecra/).

No es de extrañar pues que el Gobierno español contratara a la empresa Quirón Prevención para el seguimiento de la pandemia o el Gobierno catalán contratara a Ferroser Servicios auxiliares para realizar las mismas tareas. Todo ello en sintonía con los elementos expuestos anteriormente.

¿Dejamos de ser proletarios sanos, para convertirnos en soldados enfermos y, como a tales no es permitido dudar de las órdenes recibidas y como a tales estar sujetos a la obediencia debida?

¿Podemos, en consecuencia, empezar a hablar de sayones en vez de proletarios?

El ejército paraguayo asesina a dos niñas argentinas con el pretexto de atacar un campamento de la guerrilla

Las niñas son sobrinas de la presa política Carmen Villalba y habían viajado a Paraguay a visitar su familia como hacían de vez en cuando. Las niñas tenían once años y su asesinato vulnera toda regla, aún en un conflicto armado.

Dos menores de edad, presuntamente argentinas, murieron el miércoles en el enfrentamiento entre la Fuerza de Tarea Conjunta paraguaya y miembros del grupo armado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) durante el ataque del ejército contra una base insurgente en el centro del país.

Los efectivos de la FTC asaltaron un campamento del grupo armado en Yby Yaú, en el límite de los departamentos de Amambay y Concepción, dejando un saldo de dos mujeres muertas. Aunque inicialmente las autoridades barajaron la posibilidad de que pudieran ser dos destacadas miembro del EPP, esta tesis ha quedado descartada, aunque sí se cree que estarían emparentadas con los hermanos Villalba, señalados como integrantes de la guerrilla”.

Tenemos la plena certeza que esta tenebrosa operación es heredera y continuadora de la tiranía stronista, y que la ausencia de un firme juicio y castigo a torturadores y saqueadores de ese tiempo, favorece el dominio inescrupuloso y violento de esta actual camarilla de delincuentes, asimilando el sanguinario libreto organizado por el Departamento de Estado norteamericano para el Plan Colombia, como el caso de los denominados “falsos positivos”, que son las personas que no están involucradas en el conflicto.

Exigimos que la Cancillería Argentina abandone su abstención selectiva: abandona a Facundo Molares en Bolivia, a Facundo Jones Huala en Chile y a las Villalba en Paraguay mientras socorre a miles de argentinos varados por el covid 19.

¡Libertad a todos los presos políticos de toda América!
¡Nadie suelte la mano de nadie!

El ejército paraguayo asesina a dos niñas argentinas con el pretexto de atacar un campamento del EPP

Todo lo que sale de un científico es ciencia y todo lo que sale de un tribunal es justicia (amén)

Varios centenares de científicos de la Spilf (Sociedad Francófona de Patología Infecciosa) han presentado recientemente una denuncia contra el profesor Raoult acusándolo de utilizar su tratamiento contra el coronavirus a base de hidroxicloroquina y azitromicina sin que haya pruebas científicas de su eficacia.

La batalla contra la hidroxicloroquina llega, pues, a los tribunales y unos científicos demandan a otros… Perdón: se nos ha olvidado decir que estos últimos no son en realidad científicos, sino otra cosa, es decir, que el patrimonio de la ciencia es exclusivo de los demandantes.

Pero, ¿quiénes son esos demandantes que, a modo de nuevos y feroces inquisidores llevan la ciencia ante los estrados de los tribunales?

Es algo que no se le hubiera ocurrido a ningún científico por su cuenta, ni tampoco a una asociación como Spilf.

Este tipo de asociaciones tienen muchas caras y caretas y, dependiendo de la función de teatro que tienen que representar, muestran unas u otras. Incluso a veces también muestran su cara científica (pero sólo a veces).

Lo han adivinado: Spilf está financiada por varios laboratorios farmacéuticos. Dime quién te paga y te demostraré que eres un chapero al que le da igual servir a un cliente que a otro; lo importante es que pague.

En los últimos tres años Spilf ha recibido más de 200.000 euros anuales en “donaciones” en forma de remuneración, prestaciones o convenciones.

La prensa europea ni siquiera se ha tomado la molestia de recordarlo porque es de dominio público: la información está disponible en la base de datos eurofordocs.fr.

La financiación de Spilf por las empresas farmacéuticas crece con el transcurso de los años: 858.000 euros en subvenciones durante veinte años y 610.000 sólo en los últimos tres.

Tampoco se sorprenderán: Gilead es uno de los principales donantes de los científicos de verdad. En 2017 les entregaron 40.000 euros y otros tantos al año siguiente para que pudieran celebrar dos convenciones científicas.

Lo venimos diciendo desde el principio: Gilead quiere imponer su fármaco antiviral, el remdesivir, que compite con la hidroxicloroquina en condiciones muy desfavorables porque es mucho más caro.

El 29 de julio la Comisión Europea firmó un contrato con Gilead que le garantiza el suministro de Veklury, que es el nombre comercial del remdesivir.

En otras palabras: toda la campaña “científica” en la que participan “científicos”, revistas “científicas”, asociaciones “científicas”, prestigiosas universidades y medios generalistas no es más que la competencia de unos capitales contra otros.

Lo nuevo es que ahora se meten los tribunales por medio, que juzgarán al profesor Raoult como juzgaron a Galileo hace 400 años.

Pero en ningún caso deben dudar que si todo lo que sale de un científico es ciencia, todo lo que sale de un tribunal es justicia. ¿Verdad que sí?, ¿o son Ustedes unos malos conspiranoicos?

 

 

Estados Unidos sanciona a la fiscal del Tribunal Penal Internacional, Fatou Bensouda

Ayer Estados Unidos anunció que sancionaba a la fiscal del Tribunal Penal Internacional, Fatou Bensouda, y a todos los que la ayuden en sus tareas. Bensouda es una jurista gambiana de 59 años, que ejerció como ministra de Justicia de su país.

“Cualquier individuo o entidad que continúe ayudando materialmente a la fiscal también está sujeto a sanciones”, dijo Mike Pompeo, secretario de Estado, en una conferencia de prensa.

Como cualquiera que se interpone en su camino, Bensouda se ha convertido en la diana de Estados Unidos porque intenta abrir una investigación sobre los crímenes cometidos por los soldados estadounidenses en Afganistán.

En junio de este año Trump emitió una orden ejecutiva por la que autorizaba la imposición de sanciones a “funcionarios, empleados y agentes, así como a sus familiares directos” que trabajaran en la Tribunal Penal Internacional.

Hasta ahora el Tribunal Penal Internacional se ha dedicado a perseguir a políticos africanos en exclusiva, lo que desató numerosas críticas en el Continente Negro, que lo vieron como un nuevo instrumento colonialista.

Entonces nombraron a Bensouda para el cargo de fiscal y trataron de lavar su imagen con una investigación dirigida contra los crímenes de guerra cometidos por Estados Unidos en Afganistán.

En una entrevista a la cadena France 24, Bensouda dijo que las sanciones estadounidenses contra el Tribunal Penal Internacional constituyen un “ataque sin precedentes” contra la independencia del sistema judicial internacional ya que, generalmente, están reservadas a los terroristas y a señores de la guerra.

De momento no está claro si los jueces del Tribunal también están sancionados.

Una búsqueda en la base de datos SDN, donde constan los países, instituciones, empresas y personas sancionadas por Estados Unidos, muestra que la fiscal gambiana aparece dos veces, una con su nombre completo, Fatou Bom Bensouda, en la categoría de sanciones del ICCP impuestas por la orden ejecutiva de Trump.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies