En la propaganda de guerra los que no están alineados con los proyectos belicistas de los gobiernos europeos son agentes rusos. El Corriere della Sera no vacila en calificarlos de “quinta columna”. Quieren dar la impresión de que Putin es imprescindible para mover los hilos de cualquier movilización en Europa porque, según los intoxicadores, no hay suficientes motivos para salir a la calle.