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Auge y caída de Black Lives Matter (los oportunistas también son de color negro)

El caso Black Lives Matter es un protitipo de los movimientos posmodernos, adaptado a una sociedad fracturada, fuertemente racista y sometida al terrorismo policial, como la estadounidense. Lo que pone de manifiesto es la manera en que una reivindicación legítima acaba desviada y finalmente corrompida o, en palabras de Lenin, que el movimiento hay que analizarlo en su unidad contradictoria con la dirección del mismo.

Black Lives Matter es un apéndice del partido demócrata encargado de trasladar el descontento a las urnas. No se le puede separar del triunfo electoral de Biden frente a Trump. Por eso tuvo tan buen eco en ciertos medios de intoxicación mundiales y cuando los tertulianos y analistas hablan bien de algo, hay que ser muy cautos.

A partir de 2016 la Fundación Ford entregó 100 millones de dólares al movimiento. Al año siguiente One United Bank, el mayor banco de propiedad negra de Estados Unidos, se asoció con ellos para lanzar la tarjeta de débito Visa “Amir” en una campaña para promover el capitalismo entre los negros. Con el dinero Black Lives Matter creó una fundación para canalizarlo.

Las donaciones de las empresas se dispararon tras el asesinato policial de George Floyd en mayo de 2020, que desencadenó protestas en las que participaron millones de jóvenes y trabajadores en Estados Unidos y en todo el mundo. Entre los que financieron a los colectivos antirracistas vinculados al partido demócrata se encuentran Google, Facebook, Amazon y Apple, que obtuvieron beneficios récord apoyados en los miles de millones de dólares en subsidios del gobierno bajo el proyecto Cares de ayuda a la pandemia.

Cuantos más negros asesinados por la policía, más subvenciones.

Inicialmente Black Lives Matter era una etiqueta que circulaba por las redes sociales tras la absolución en 2013 de George Zimmerman, el asesino de Trayvon Martin. Las cofundadoras del colectivo (Alicia Garza, Patrisse Cullors y Opal Tometi) carecían de experiencia política y ningún eco en la calle. Eran mujeres jóvenes y negras; sin duda personas con muy buenas intenciones y, sobre todo, manipulables.

En agosto de 2014 el asesinato de Michael Brown a manos de la policía en Ferguson, Misuri, impulsó a Black Lives Matter, que se convirtió en el centro de la atención mediática. Después de la muerte de Eric Garner en Nueva York, el asesinato de Brown provocó protestas airadas y las ciudades se llenaron de antidisturbios fuertemente armados, tropas de la Guardia Nacional, helicópteros militares y vehículos blindados, estableciendo la ley marcial de facto. Cientos de manifestantes fueron encarcelados y los periodistas fueron amenazados y detenidos por la policía con armamento militar.

Las guerras en el exterior van acompañadas siempre del estado de guerra en el interior.

Llegó el momento de los sueños rotos. A los ojos de los negros, el asesinato de Brown arruinó definitivamente la imagen de Obama, que había emprendido toda suerte de agresiones militares por el mundo. Los charlatanes de toda la vida, como Jesse Jackson, ya no arrastraban a la juventud negra. El baluarte del progresismo mediático, el New York Times, lo mismo que el Washington Post, se pusieron a buscar un remedio social y político.

Hacían falta nuevos rostros y los medios proclamaron a Black Lives Matter como los campeones de la lucha contra el racismo y el terrorismo policial. Incluso algunos ayuntamientos, en un alarde radicalidad, redujeron los presupuestos públicos destinados a la represión, lo que favoreció a las empresas de seguridad privadas.

Los portavoces de Black Lives Matter fueron alzados al Olimpo, la Casa Blanca, donde fueron recibidos en varias ocasiones entre 2015 y 2016. Obama se deshizo en elogios hacia aquellas jóvenes que deberían comenzar un nuevo movimiento por los derechos civiles. Después de una guerra civil y 150 años de lucha por lo mismo, ¿aún no había derechos civiles en Estados Unidos?

En Estados Unidos la policía es como la Casa Real en España, inviolables, y Obama tenía muy palabras y nada más. Se opuso a acabar con la “inmunidad cualificada” de que gozan los policías, es decir, con la patente de corso.

En 2016 Hillary Clinton puso a las mujeres de Black Lives Matter a trabajar en su campaña electoral. Fracasó, pero el partido demócrata aprendió de la experiencia y los asesinatos continuaron, echando más leña al fuego. En mayo de 2020 el asesinato de George Floyd desencadenó las mayores protestas de la historia de Estados Unidos.

Definitivamente, el partido demócrata debía ponerse las pilas para contener una situación muy peligrosa porque los que salían a la calle no eran sólo los negros, sino una multitud de todos los colores. La protesta, que hasta entonces parecía racial, pasaba a la clase obrera y a los millones de trabajadores enviados al paro por los confinamientos y la crisis económica.

Tras la victoria de Biden en 2020, Black Lives Matter publica un comunicado oficial en el que declaraba que “los negros -especialmente las mujeres negras- salvaron a Estados Unidos” al votar por Biden.

Al mismo tiempo, salía a relucir la corrupción de las dirigentes del movimiento y sus verdaderos promotores: los grandes capitalistas ligados al partido demócrata. El Washington Post descubrió que, tras la muerte de Floyd, las empresas donaron 50 millones de dólares a varios colectivos de “lucha contra el racismo”. El 31 de enero la revista New York Magazine detalló la corrupción de las dirigentes de Black Lives Matter, algo que ya era un clamor en la calle y entre los verdaderos coletivos que luchan contra el racismo en Estados Unidos. La revista lo calificaba como una “mala gestión financiera”.

Las madres de los negros asesinados por la policía pidieron a Black Lives Matter que dejara de explotar las muertes de sus hijos para ganar dinero.

A comienzos del año pasado, por fin, la Fundación Black Lives Matter publicó sus cuentas. Había recaudado más de 90 millones de dólares en 2020, tuvo 8,4 millones de dólares de gastos de funcionamiento, distribuyó 21,7 millones de dólares en subvenciones a más de 30 colectivos y retuvo unos 60 millones de dólares.

El abril del año pasado el New York Post reveló que entre 2016 y 2021 Cullors y su esposa, dirigentes de Black Lives Matter habían comprado cuatro propiedades por valor de unos tres millones de dólares. Dos meses después Cullors dimitió como directora ejecutiva de la Fundación diciendo que quería centrarse en otros proyectos, incluido un acuerdo de producción con la Warner Bros.

Melina Abdullah, profesora de estudios panafricanos en la Universidad pública de California, en Los Ángeles, cofundadora de Black Lives Matter, ha protagonizado recientemente una campaña comercial “Beauty of Becoming” de la marca de pantalones vaqueros Levi’s.

La historia se repite. Black Lives Matter es un movimiento acabado. Sus propios patrocinadores, el partido demócrata, lo ha quemado y desacreditado. Los que se esforzaron, lucharon y pelearon, han quedado desmoralizados. Cuando un movimiento se quema, sus cenizas duran muchos años. Ese es el objetivo de los reformistas, los posmodernos, los progres y la nueva izquierda. Por eso a los oportunistas no se les debe criticar al final, cuando todo ha quedado ya claro, sino desde su mismo origen.

Se reabre la causa por el asesinato de Malcom X, que fue otro montaje del FBI

El fiscal del distrito de Manhattan ha pedido hoy al Tribunal Supremo de Nueva York que anule las condenas de Muhammad Aziz y Jalil Islam por el asesinato en 1965 de Malcom X, el dirigente negro de Estados Unidos.

En febrero del año pasado el fiscal Cyrus Vance pidió a sus ayudantes que volvieran a replantear el caso. La investigación de 22 meses confirma que los fiscales, el FBI y la policía de Nueva York ocultaron pruebas cruciales que, de haberse conocido, probablemente habrían llevado a la absolución de los condenados.

Las hijas de Malcolm X ya habían pedido la reapertura de la investigación y el fiscal ha reconocido publicamente el juicio fue un montaje. Este nuevo avance judicial refuerza la tesis del turbio papel desempeñado por el FBI y la policía de Nueva York en los crímenes políticos de aquella época.

En febrero de este año se reveló una carta póstuma y acusadora de un policía que afirmó haberse acercado al entorno de Malcolm X a petición de sus superiores y haber detenido a dos de sus guardaespaldas sólo unos días antes del asesinato, para debilitar la seguridad en torno al dirigente negro.

Un gran número de documentos del FBI que implican a otros sospechosos y las notas de los fiscales muestran que no revelaron la presencia de infiltrados en la sala en el momento del tiroteo. Un testigo superviviente también confirmó la coartada de Muhammad Aziz de que estaba en casa en el momento del tiroteo.

Se reabre así una cicatriz en la historia de Estados Unidos. Más de 50 años después del asesinato de Malcolm X en Nueva York el fiscal quiere exculpar a los dos cabezas de turco condenados por el crimen. “Estos hombres no obtuvieron la justicia que merecían”, ha dicho el fiscal Vance.

El Proyecto Inocencia, una organización que lucha contra los errores judiciales, anunció que presentaría un escrito conjunto con el fiscal y los abogados de los dos condenados hoy en el Tribunal Supremo de Nueva York para obtener la anulación de las condenas de 1966 de Muhammad Aziz y Jalil Islam.

Muhammad Aziz, de 83 años, salió de la cárcel en 1985, y Jalil Islam, liberado tras cumplir su condena en 1987, murió en 2009. Ambos eran entonces miembros de la Nación del Islam, el movimiento al que Malcolm X pertenecía y que acababa de abandonar en medio de crecientes tensiones.

Un documental en Netflix (“¿Quién mató a Malcolm X?”) volvió a plantear dudas sobre la culpabilidad de ambos, que fueron condenados junto con un tercer chivo expiatorio.

Malcolm X, también conocido por su nombre musulmán, El-Hajj Malik El-Shabazz, fue asesinado el 21 de febrero de 1965 de 15 disparos durante un discurso en el Audubon Ballroom de Harlem.

Su asesinato conmocionó a Estados Unidos, simbolizando las tensiones políticas y sociales del país en la década de los sesenta, que también estuvo marcada por el asesinato de Kennedy en 1963 y de otra figura de la lucha contra el racismo, Martin Luther King, en 1968.

La persistente opresión racial de los indígenas canadienses puede ocasionar ‘una rebelión violenta’

Canadá necesita urgentemente una investigación independiente sobre la muerte de miles de niños aborígenes en los internados gestionados por la Iglesia, si el país quiere enfrentarse a los horrores de su pasado colonial, dijo Murray Sinclair, que dirigió la Comisión de la Verdad y la Reconciliación del país (1).

Murray Sinclair, ex senador y uno de los primeros jueces aborígenes del país, admitió que las “verdades ocultas” de los internados son probablemente mucho más devastadoras de lo que muchos canadienses creen, incluyendo el asesinato deliberado de niños por parte del personal de la escuela y la probabilidad de que estos crímenes fueran encubiertos.

En 2015 la Comisión concluyó que los internados religiosos impusieron un genocidio cultural (2). Durante más de un siglo, al menos 150.000 niños indígenas fueron separados de sus familias y obligados a asistir a estas escuelas, muchas de las cuales estaban dirigidas por la Iglesia Católica. Los niños fueron convertidos a la fuerza al cristianismo, se les dieron nuevos nombres y no se les permitió hablar su lengua materna. El último internado cerró en la década de 1990.

Los abusos sexuales, emocionales y físicos eran habituales en los internados. El informe final estimó que más de 4.100 niños murieron por enfermedad, negligencia o suicidio, aunque Sinclair dijo que creía que la cifra real podría ser de hasta 15.000.

Pero la comisión no pudo investigar los crímenes porque, a pesar de sus esfuerzos, no pudo obtener documentos clave en poder de la iglesia y el gobierno. “Escuchamos los relatos de los supervivientes que fueron testigos de la matanza de niños, incluidos los bebés nacidos en las escuelas cuyos padres eran sacerdotes. Muchos supervivientes nos han contado que vieron cómo enterraban vivos o mataban a esos niños, y a veces los arrojaban a los hornos”, dijo Sinclair, que ha supervisado miles de horas de testimonios. “Estas historias deben ser verificadas”.

Los testimonios de los supervivientes y el informe final de la comisión dejaron claro que había enterramientos sin documentar en todo el país. Sin embargo, los recientes descubrimientos han conmocionado a muchos canadienses y han dado lugar a peticiones de una nueva investigación. Hasta ahora el gobierno se ha negado a hacerlo.

Las escuelas estaban financiadas por el gobierno federal, pero a menudo eran gestionadas por instituciones religiosas.

Sinclair pidió un organismo de investigación fuerte, libre de interferencias del gobierno y con poder para citar a los testigos. “Necesitamos saber quién murió, necesitamos saber cómo murió, necesitamos saber quién fue el responsable de su muerte o quién estaba a su cargo en el momento de su muerte”, dijo Sinclair, miembro de la Primera Nación Peguis. “Necesitamos saber por qué no se informó a las familias. Y necesitamos saber dónde están enterrados los niños”.

Canadá se ha visto sacudida por el descubrimiento de cerca de 1.000 tumbas sin marcar en los lugares donde se encontraban los internados eclesiásticos a los que se obligaba a asistir a los niños aborígenes como parte de una campaña de asimilación forzosa.

La Primera Nación Cowessess dijo que se habían encontrado los restos de 751 personas en el emplazamiento de una antigua escuela residencial en Saskatchewan, apenas unas semanas después de que la Nación Tkemlups te Secwepemc descubriera 215 tumbas sin marcar en Columbia Británica.

Justin Trudeau describió las tumbas como un “recordatorio vergonzoso” del racismo sistémico al que todavía se enfrentan los indígenas, y añadió: “Juntos, debemos reconocer esta verdad, aprender de nuestro pasado y recorrer el camino común de la reconciliación, para poder construir un futuro mejor”.

Pero Sinclair insiste en que la reconciliación requiere una verdadera voluntad de cambio por parte de los canadienses de a pie y de las poderosas instituciones del Estado, una voluntad que actualmente no es evidente.

“El gobierno, nuestras instituciones sociales e incluso nuestro pueblo reconocen que lo que se hizo a los aborígenes fue horrible. Ha habido disculpas y promesas de que las cosas cambiarán. Pero no hay ningún cambio”, dijo. “La resistencia incluso a los más pequeños pasos hacia adelante muestra que hay más bien una voluntad, un esfuerzo -de hecho un profundo deseo- de volver a las cosas como eran”.

Los Misioneros Oblatos Católicos de María Inmaculada, que gestionaban 48 colegios, entre ellos el Colegio Residencial Indio de Marieval, en el territorio de la Primera Nación de Cowess, en Saskatchewan, y el Colegio Residencial Indio de Kamloops, ha prometido que harán públicos todos los documentos que poseían.

“Lamentamos profundamente nuestra participación en los internados y el daño que causaron a los pueblos y comunidades indígenas», dijo la orden religiosa en un comunicado. «Reconocemos además que los retrasos pueden causar desconfianza, angustia y trauma continuos entre los pueblos indígenas”.

Sinclair dijo que los funcionarios de la iglesia y del gobierno habían afirmado repetidamente que los documentos habían sido destruidos o perdidos. Además, cuando la iglesia entregó los documentos a la comisión, se habían redactado los nombres y los lugares clave, lo que hizo que los documentos fueran inutilizables para la investigación.

“Francamente, no nos creemos sus promesas”, dijo Sinclair. “Queremos que haya una investigación independiente para acceder realmente a sus registros y ver qué se puede encontrar. Y creo que nos sorprenderá lo que revelarán sus archivos”.

Si bien es probable que algunos registros importantes hayan sido destruidos, otros nunca existieron. “Sabemos que los niños que murieron a manos de uno de los miembros del personal -en particular monjas, o sacerdotes- simplemente no fueron registrados”.

En la Comisión, los supervivientes de los internados afirmaron que el trauma que vivieron se transmitió a las generaciones siguientes, una realidad amplificada por las desigualdades sistemáticas que persisten en todo el país que, según Sinclair, pueden provocar una “rebelión violenta” (3).

Decenas de Primeras Naciones no tienen acceso al agua potable, el gobierno se opone a la decisión de un tribunal de derechos humanos de indemnizar a los niños indígenas que sufrieron en centros de acogida, y un ministro federal admitió que el racismo contra los indígenas es endémico en el sistema sanitario. Los indígenas están sobrerrepresentados en las cárceles federales y las mujeres indígenas son asesinadas en un número mucho mayor que otras mujeres.

Esta realidad es el resultado de la obstinada lucha por crear y mantener la desigualdad racial, según Sinclair. “Ha sido necesario un esfuerzo constante para establecer y mantener esta relación de inferioridad de los nativos americanos y superioridad de los blancos”, dijo. “Para revertir esta situación se necesitarán generaciones de esfuerzos concertados en la otra dirección”.

(1) http://www.trc.ca/
(2) https://www.theguardian.com/world/2015/jun/02/canada-indigenous-schools-cultural-genocide-report
(3) www.aptnnews.ca/national-news/murray-sinclair-warns-of-violent-rebellion-if-indigenous-rights-continue-to-be-oppressed/

Canadá realizó experimentos sobre desnutrición con los niños indígenas de los internados católicos

El descubrimiento de los restos de más de mil niños indígenas asesinados y enterrados en fosas comunes en Canadá ha puesto de manifiesto la devastación absoluta que los colonos infligieron a las comunidades originarias a través del sistema de Escuelas Residenciales Indígenas.

Ian Mosby, historiador de la alimentación, salud indígena y política del colonialismo de los colonos canadienses, descubrió que entre 1942 y 1952 los científicos en nutrición más prominentes de Canadá llevaron a cabo investigaciones con 1.300 indígenas, incluidos 1.000 niños, en comunidades Cree en el norte de Manitoba y en seis escuelas residenciales en Canadá.

Muchos ya sufrían desnutrición debido a las políticas gubernamentales destructivas y las terribles condiciones de las escuelas residenciales. A los ojos de los investigadores, esto los convertía en sujetos de prueba ideales.

Tisdall, Moore y su equipo basaron su propuesta en los resultados que encontraron después de someter a 400 adultos y niños Cree en el norte de Manitoba a una serie de evaluaciones intrusivas, que incluyeron exámenes físicos, radiografías y extracciones de sangre. Querían darles a los niños de la Escuela Residencial Indígena Alberni durante dos años una cantidad de leche tan pequeña que se les privara de las calorías y nutrientes necesarios para su crecimiento.

Se trataba de averiguar el efecto que causaba la desnutrición y carencia de vitamina C en las personas.

Durante la década que abarcó los años 1942 y 1952, cerca de 1.300 indígenas de la tribu Micmac (en su mayoría niños y niñas) sirvieron como conejillos de indias en investigaciones científicas subvencionadas por el gobierno federal de Ottawa y la Cámara de los Comunes.

El experimento empezó en 1942 y se utilizó a 300 pobladores aborígenes que fueron seleccionados en Norway House Cree (Manitoba). El plan era determinar e investigar cuál era el resultado de la deficiencia de vitamina C a través de una desnutrición provocada y artificial. Los efectos secundarios que padecieron fueron múltiples, siendo los más evidentes en problemas odontológicos, en el que se cogieron infecciones bucales y pérdidas de piezas dentarias.

Cinco años después (1947) se retomó la investigación, esta vez teniendo como objetivo a un millar de niños (también indígenas) que fueron seleccionados de entre media docena de escuelas internado de Shubenacadie (en la península de Nueva Escocia) donde residían y que habían sido creadas años atrás por el gobierno para así tener agrupada y controlada a la población aborigen de la región.

Estas pequeñas cobayas humanas sufrieron el despiadado comportamiento de los investigadores, quienes no dudaron en saltarse las leyes federales sobre adulteración de los alimentos para desnutrir a propósito y de manera programada.

Durante unos cuantos años coincidió en el tiempo los experimentos llevados a cabo por científicos en los campos de concentración nazis de Europa con estas investigaciones en Canadá y los ojos críticos solo estaban puestos en las investigaciones llevadas a cabo por los alemanes, dejando impune las del otro lado del Océano Atlántico.

¿Se acabó el racismo? Gran Bretaña quiere que las minorías raciales sean los primeros en vacunarse

En los países multirraciales, como Gran Bretaña, hace ya muchos años que las minorías escarmentaron y es donde la oposición a las vacunas es mayor. Además, las minorías llevan a cabo una propaganda activa en contra. Es evidente que, para invertir la situación, necesitan su propio lavado de cerebro y sus propias recompensas económicas.

En una encuesta encargada por el grupo de “expertos” que asesora al gobierno, las dudas sobre la vacuna eran mayores entre los británicos negros y los de origen pakistaní, bangladeshí y otros orígenes étnicos. En Birmingham, por ejemplo, un funcionario de sanidad dijo que aproximadamente la mitad de las personas pertenecientes a grupos minoritarios a las que se invitaba a recibir las vacunas las rechazaban.

Maureen Pryce, una ex cuidadora de 58 años de origen caribeño, dijo que había dejado de vacunarse después de que una de sus hijas sufriera una mala reacción a una hace años. Incluso con miembros de su familia enfermos por el virus y el aumento de las muertes en su vecindario, su decisión estaba tomada, dijo. “No lo voy a tolerar. Me niego”, dijo. “¿Cómo podemos confiar en ustedes?”, dijo de las autoridades. “Tienen un historial de mentiras”.

“Soy consciente de que algunos londinenses dudan en recibir la vacuna Covid porque pertenecen a comunidades que, en el pasado, han sido defraudadas por las instituciones”, dijo el alcalde de Londres, Sadiq Khan. “Pero estas vacunas son seguras y eficaces, e insto a todos los que sean invitados a recibir una a que lo hagan”.

El gobierno de Boris Johnson va a iniciar una campaña especial para animar a las minorías a vacunarse. Aunque, como es bien sabido, las vacunas son seguras, por si acaso empezarán a vacunarles a ellos. Sí, no se lo pierdan: los blancos ya no serán los primeros en ser inoculados; empezarán por los negros, los pakistaníes, los árabes…

El gobierno entregará 23 millones de libras a los ayuntamientos y otras instituciones para “combatir la desinformación” y fomentar la confianza en las vacunas y las autoridades establecidas.

https://www.nytimes.com/2021/01/25/world/europe/covid-vaccine-minorities-uk.html

Trump amenaza con la militarización de Portland para frenar al movimiento contra el racismo

Trump ha amenazado con una intervención de las fuerzas federales en Portland, incluso si las autoridades estatales o municipales no lo solicitan. “Portland es un lío desde hace muchos años. ¡Si este chiste de alcalde no la limpia, iremos nosotros a por ellos!”, ha afirmado Trump a través de su cuenta oficial en Twitter, en referencia al alcalde, el demócrata Ted Wheeler.

El sábado, un simpatizante de Trump murió tiroteado durante los disturbios entre los partidarios del Presidente y el movimiento de protesta contra el racismo y la violencia policial.

Wheeler culpó a Trump, y ha afirmado que el presidente “ha creado el odio y la división”.

Ken Cuccinelli, número dos de Interior de la Administración Trump, ha dicho que Wheeler “es un alcalde que odia al presidente Trump más de lo que ama a la gente de Portland”.

Quien también responsabiliza al presidente de Estados Unidos de los últimos episodios de violencia ha sido su próximo rival en las elecciones de noviembre, Joe Biden.

“Trump no puede acabar con la violencia porque lleva años fomentándola”, ha dicho Biden. Lo ha hecho durante un acto de campaña celebrado en Pittsburgh (Pensilvania).

Biden, ha condenado los disturbios de estos días, surgidos durante las protestas por el último episodio de violencia policial. El afroamericano Jacob Blake ingresó en un hospital tras recibir siete disparos por la espalda, por parte de la policía,

“Voy a ser muy claro sobre todo esto. Los disturbios no son protestas. Los saqueos no son protestas. Provocar fuegos no son protestas. Nada de esto es protestar. Es ilegal, simple y llanamente”, ha matizado.

“La violencia no traerá cambio, solo traerá destrucción. Los incendios deben acabar, pero tenemos un presidente que aviva las llamas, en vez de apagarlas”, ha señalado.

Portland se ha convertido en uno de los últimos focos de manifestaciones contra la brutalidad policial. El último incidente involucra a Patriot Prayer, un hombre vinculado a la extrema derecha. Murió tras recibir un disparo en el pecho la noche del sábado.

Días antes, un supremacista blanco de 17 años asesinó a dos personas e hirió a otra durante una manifestación contra la violencia racial. La policía ni lo identificó, a pesar de pasar junto a él y observar que iba fuertemente armado.

La muerte de George Floyd, tras pasarse casi nueve minutos con su cuello aprisionado por la rodilla del agente Derek Chauvin, el pasado 25 de mayo, desató las protestas y disturbios.

En las principales ciudades de Estados Unidos, crece a pasos agigantados un movimiento que se ha extendido por todo el mundo en contra del racismo.

https://www.diarioprogresista.es/trump-amenaza-militarizar-portland/

Negra y comunista: Charlene Mitchell fue la primera candidata negra a la Presidencia de Estados Unidos

Charlene Mitchell, comunista, feminista y activista por los derechos civiles, fue la primera mujer negra en ser nominada para el cargo más importante de los Estados Unidos por un partido político.

De igual forma, Mitchell no ha sido la única candidata negra del Partido Comunista de los Estados Unidos, CPUSA, que ha aspirado a cargos de alto mando en su país. En 1980 y 1984 la filósofa, dirigente política marxista, activista antirracista y feminista Angela Davis fue candidata vicepresidencial en la fórmula con Gus Hall, el líder de la época del CPUSA.

El texto que sigue a continuación es un discurso hecho por Mitchell mientras se desarrollaba la campaña presidencial en el año 1968. Su vigencia reside en que parecen ser las palabras de cualquier joven negra en un mitin del movimiento “Black Lives Matter” (Las vidas negras importan) que estremecen en la actualidad las calles de los Estados Unidos.

Esta es la traducción de los extractos del discurso que aparecieron en las páginas del diario Daily Worker, antecesor del medio de comunicación People’s World. El discurso completo también se publicó como un folleto con el título “La candidata comunista habla sobre la liberación negra”:

Un sistema incapaz de destruir el racismo

Yo he sido comunista la mayor parte de mi vida adulta. Yo entré al Partido cuando finalmente decidí que el sistema económico que controla este país no puede resolver los problemas de la gente negra. El sistema económico del capitalismo y de las instituciones políticas, le han fallado a la gente porque es incapaz de destruir el racismo que infecta a este país.

Son incapaces porque hacerlo significaría poner fin a las ganancias adicionales obtenidas al mantener la discriminación laboral y un estándar salarial desigual. Esto significaría poner fin a la situación en que mucha gente negra se mantiene, como un grupo de trabajadores desempleados y subempleados, lo cual representaría acabar con la ventaja de los jefes privilegiada por la división social.

Además, tal ataque contra el racismo eliminaría el fundamento ideológico de la conducción de los asuntos exteriores que permite librar una guerra genocida y racista en Vietnam. Este sistema económico no funciona pues desconoce las necesidades de la gente en su país. Garantiza solo las necesidades básicas para los trabajadores; mantiene un gran grupo de pobres; y los ricos se vuelven más y más y más ricos, obteniendo más dinero del que no saben qué hacer.

Mientras que una madre negra esclavizada para llegar a fin de mes para sus hijos cuenta solo con un escaso cheque de asistencia social y a un trabajador negro se le dice que trabaje más y más rápido para producir más y más en cada vez menos tiempo, el número de multimillonarios aumenta y los ricos gastan más en sus perros y gatos que la mayoría de nosotros con nuestros hijos.

Tengo un hijo de 17 años y yo, como cualquier otra madre negra en este país, me preocupo constantemente por su futuro. Las escuelas del gueto envejecen cada vez más, la calidad de la educación de nuestros hijos se vuelve cada vez más pobre. El mundo está abriendo grandes cosas para que la gente haga con sus manos y sus mentes. Pero en su mayor parte, a los niños negros se les niega la preparación para aprovecharse de ellos.

Unidad del pueblo negro

El capitalismo también nos reprime. Los hombres que ostentan el poder en este país temen a los negros y al poder potencial que reside en las comunidades negras. Ahora los negros se han movido para afirmar ese poder mientras la represión aumenta. Cada vez se envía más al club de la policía para atender violentamente la protesta de los negros. Nuestros líderes militantes están siendo incriminados y encarcelados. Otros están sujetos a intentos de intimidarlos para que acepten la situación actual.

Los negros debemos unirnos si queremos resistir a este ataque. Debe haber unidad en nuestros pueblos así sean socialistas, liberales, conservadores, comunistas o independiente. Debemos exigir que todas las barreras discriminatorias que nos impiden aprovechar todo lo que existe para otras personas, sean destruidas de una vez.

Nosotros debemos demandar poder para determinar las condiciones en nuestras comunidades. Nosotros debemos demandar control sobre la policía que patrulla la comunidad, sobre las escuelas que educan a nuestros niños. Nosotros, las personas afectadas, debemos dirigir la comisión de bienestar, la comisión de la biblioteca, la junta de reclutamiento y de salud pública.

En el país, estas demandas son hechas por personas con poder. En nuestras comunidades, estas demandas deben ser hechas por el poder negro.

Únanse

Estas son las cosas que debemos hacer en nuestro país incluso mientras el capitalismo está presente. Este es el tipo de exigencias que nosotros podemos tener ahora. Pero como comunista, yo tengo decidido que en un tiempo tendremos que enfrentarnos a este asunto fundamental, introducir un sistema en que la gente posea y controle la riqueza en conjunto y traer consigo el socialismo.

El hombre que gobierna este país sabe lo que nosotros buscamos. Ellos saben lo que nosotros necesitamos. Saben lo que estamos dispuestos y podemos hacer para conseguirlo y por eso buscan mantenernos divididos a unos de otros, en vez de aliados, fuera de nuestra propia comunidad.

Otra cosa que me hizo una comunista fue darme cuenta de que nuestros únicos posibles aliados en esta lucha, son los trabajadores. A pesar de sus problemas, son el único grupo que no se beneficia de nuestra opresión y están oprimidos por el sistema. Los gobernantes del país quieren mantener separados a los trabajadores negros y blancos. El Partido Comunista está dedicado a la idea de que, sin importar las dificultades, hay que unirnos, de lo contrario ninguno podrá avanzar.

Llamo a mis hermanos y hermanas negras a que consideren la alternativa que ofrece mi Partido. Si están de acuerdo con la mayoría o con todos los programas, si quieren participar en esto, únanse.

http://semanariovoz.com/charlene-mitchell-negra-comunista/

Otro manifestante murió ayer en Portland (sigue la ola de terror fascista en Estados Unidos)

Una persona murió ayer por disparos en Portland, Oregón, en el noroeste de Estados Unidos, al estallar duros enfrentamientos entre manifestantes antirracistas y partidarios de Trump.

Desde la muerte de George Floyd en el mes de mayo, Portland ha sido el epicentro de frecuentes protestas contra el terrorismo policial en Estados Unidos.

Una caravana de varios cientos de automóviles organizada por partidarios de Trump también se reunió en el centro de Portland. Según el New York Times, los seguidores de Trump dispararon bolas de pintura a los manifestantes antirracistas, que respondieron con disparos de diversa índole contra los vehículos.

La policía intervino y en algunos casos hizo detenciones. Sin embargo, no confirmó si el tiroteo, que ocasionó una víctima, estaba directamente relacionado con las protestas.

En un vídeo del tiroteo difundido por el New York Times, se observan disparos contra un grupo de personas reunidas fuera de un aparcamiento antes de que un hombre se desplomara al suelo. Según el periódico, el hombre al que dispararon llevaba un sombrero con la insignia de Patriot Prayer, un grupo fascista con sede en Portland que se enfrenta a los manifestantes antirracistas.

Se escucharon disparos procedentes del vecindario y apareció una víctima con una herida de bala en el pecho en el lugar de los hechos. Los disparos tuvieron lugar alrededor de las 8:45 de la tarde hora local en el centro de la ciudad. La policía ha abierto una investigación por homicidio.

Una nueva ola de protestas se ha extendido por Estados Unidos. Este movimiento se reavivó cuando Jacob Blake, otro afroamericano, fue gravemente herido por un policía blanco que le disparó siete veces en la espalda en Kenosha, Wisconsin.

En varias ciudades el odio a la policía ha conducido a enfrentamientos nocturnos entre los manifestantes y la policía, auxiliada por elementos fascistas y racistas. En Kenosha la tensión culminó el martes por la noche cuando un racista de 17 años disparó a tres manifestantes, matando a dos de ellos.

Trump viajará a Wisconsin para reunirse con los policías, según dijo Judd Deere, el portavoz de la Casa Blanca.

Los antirracistas forman grupos armados de autodefensa para enfrentarse a la policía de Estados Unidos

Tras otro crimen racista de la policía en Kenosha, Wisconsin, los manifestantes llevan tres días seguidos de movilizaciones y han creado grupos de autodefensa para hacer frente al terrorismo de Estado.

Dos personas ya han muerto como consecuencia de los tiroteos y hay una tercera herida de bala. Ayer detuvieron a un pistolero racista de 17 años, Kyle Rittenhouse (en la imagen), acusado de los asesinatos.

Rittenhouse vive en Antioch, Illinois, un pueblo cercano a Kenosha. Inmediatamente Facebook ha censurado la cuenta del detenido y de uno de los grupos de milicianos.

Los manifestantes exigen la detención de los policías que hirieron a Jacob Blake por la espalda de varios disparos. En ellos participan los miembros de las milicias armadas.

Las movilizaciones se han transformado en intercambios de disparos entre los manifestantes y la policía, así como en numerosos daños.

Se ha impuesto el toque de queda y 250 soldados de la Guardia Nacional han sido el desplegados en las calles.

Al detenido se le vio en presencia de hombres armados que se presentaban como milicias o grupos de autodefensa. El sheriff del condado, David Beth, confirmó su presencia en la zona, sin especificar si el detenido pertenecía a ellos.

En los vídeos Rittenhouse aparece armado con un rifle de asalto. En uno de ellos parece huir mientras otro joven se derrumba en el suelo con una bala en la cabeza. En otro, se le ve perseguido por un grupo, cayendo al suelo, girando el arma en su mano. Entonces se escuchan disparos.

Crítica de la razón impura (por qué el nazismo es biología aplicada)

Desde el origen histórico de las clases sociales y de la dominación de una de ellas sobre la otra, el hecho material del poder político se ha revestido de una naturaleza divina, por encima de los hombres.

No es que el poder político de los reyes derive de dios sino que el rey -como los papas romanos- es la encarnación de dios en la tierra. Las monarquías se perpetúan por herencia, pasando de padres a hijos y en el antiguo Egipto los faraones practicaban el incesto para que su descendencia se pareciera lo más posible a su propia persona, para mantener la identidad y la pureza de su estirpe.

En España las constituciones monárquicas no sólo imponían la “inviolabilidad” del rey sino su carácter sagrado: el rey era inviolable porque su persona era sagrada. Por eso la realeza europea ha practicado la endogamia durante siglos; los príncipes, los nobles, los aristócratas pretendían sobrevivir a sí mismos, perpetuarse en su descendencia.

Lo sagrado ni siquiera se puede tocar o, sea, “profanar”. El rey y la aristocracia perpetúan su condición mediante la endogamia, de tal manera que los hijos habidos con una mujer fuera de su clase, son calificados de “bastardos”, una palabra que es un insulto en casi todos los idiomas. Las mezclas siguen sin gustar porque son impuras y sucias.

Lo mismo que existen personas “nobles”, en la química también existen gases “nobles” y metales “nobles” porque no se mezclan con otros para perpetuar su pureza. Son endogámicos. La nobleza no se cultiva; se hereda de padres a hijos.

La química, la biología y la política burguesas adoran la pureza tanto o más que a dios y las vírgenes que la conservan porque no mantienen relaciones sexuales. El celibato es una esfuerzo sobrehumano por preservar en los pastores de almas (curas y monjas) algo de la condición divina.

Hay animales “de pura sangre” o, en otras palabras, “de raza” porque se cruzan entre sí, lo que les permite preservar su pedigrí. Entre los pueblos germanos, la nacionalidad se otorga por el “derecho de sangre”: son alemanes los nacidos de padres alemanes, cualquiera que sea el lugar de nacimiento, cualquiera que sea el lugar donde residan, y aunque ignoren el idioma o la cultura de su país de origen.

Las claves del racismo, la preservación pura de una determinada raza, bien sea de animales o de personas, están en la sangre. Según la Biblia, el alma y, por tanto, la vida, está en la sangre, que es sagrada: “No comeréis la sangre de ninguna carne, porque la vida de toda carne es su sangre” (Levítico 17:13). Las morcillas de Burgos son pecado. Los Testigos de Jehová no permiten transfusiones de sangre porque las leyes sobre la sangre son una manera de preservar el sentido sagrado de la vida. El cuerpo le pertenece al hombre pero la sangre (el alma) le pertenece sólo a dios y por eso en los sacrificios rituales, como en las guerras, hay derramamiento de sangre, los homicidios se llaman delitos de sangre y un caballo de buena raza es un “pura-sangre”.

El nazismo se basa en la “limpieza de sangre”, el pedigrí. La aristocracia tiene la sangre de color azul, no roja; ser de buena familia es ser de “buena cuna”, es decir, algo que no surge en la vida, que no se cultiva, sino que se lleva dentro desde siempre y no se debe mezclar. El cuento de la Cenicienta nace entre los plebeyos que aspiran a convertir a sus hijas en princesas, porque los príncipes nunca a aspiraron a otra cosa que a preservar su condición (biológica y social).

Cuando en 1900 se descubrieron los grupos sanguíneos, las seudociencias comenzaron a interesarse por ellos. En 1928 se formó en Alemania la Gessellschaft für Blutgruppenforschung (Asociación para la Investigación de los Grupos Sanguíneos) que editaba la revista “Zeitschrift für Rassen”.

La sangre ocupó antiguamente el papel que hoy ocupan los genes en la biología, en la genética y las subculturas racistas. Si antes había que preservar la sangre, luego hubo que hacer lo mismo con los genes, por lo que surgió la eugenesia, una seudociencia adherida y aún no separada de la genética y de todo lo que concierne al ADN y a los genomas.

En 1921 apareció en Alemania el primer libro sobre genética humana, titulado ”Teoría de la herencia humana e higiene racial”, escrito en dos volúmenes por Erwin Baur, Eugen Fisher (1) y Fritz Lenz (2). El libro lo publicó Julius Lehmann, un amigo personal de Hitler y logró un enorme éxito editorial. Dos años después salió a la venta la segunda edición, justo en el momento en el que Hitler entró en la cárcel por su intento de Golpe de Estado. Lehmann le fue a visitar, llevándole un ejemplar del libro, que le sirvió de inspiración para escribir su “Mein Kampf”. Según la expresión de Lenz, el nazismo fue biología aplicada. La “ciencia” de la época respaldaba los planes de exterminio del III Reich.

El motor de la historia no es la lucha entre las clases sociales sino entre las razas y los pueblos. Según Paul Rohrbach, la historia no es más que una “selección duradera de los pueblos más capaces que llegarán a realizar una porción de progreso humano imprimiendo al universo el sello de su idea nacional” (3). Si algunas religiones consideran que dios tenía su “pueblo elegido”, la biología tenía el suyo propio. La mejora de la raza humana es imprescindible para ganar la guerra, a la vez biológica y militar. El exterminio de las razas inferiores, de los subhombres, los locos y los tontos es consecuencia de esa “seudociencia aplicada”, la eugenesia.

Absolutamente nada en este tipo de concepciones tiene ningún carácter científico, por más que fueran expuestas por canallas elevados a la condición de “prestigiosos científicos”, como el francés Alexis Carrel, Premio Nobel de Medicina en 1912, para quien las cámaras de gas son el único modo de edificar una sociedad verdaderamente civilizada (4).

Se trata de pura y simple ideología que sirve para la dominación de una clase social, en este caso la burguesía, en una época determinada, la del fascismo. No obstante hay quien no es capaz de discernir la ciencia de la ideología y cree que es ciencia cualquier estupidez que surja de la boca un científico.

Tradicionalmente la biología siempre se fundamentó en la hibridación, un principio del que la ciencia soviética se convirtió en baluarte, desatando una batalla ideológica sobre la persona de Lysenko (5) que llega hasta hoy mismo. Mientras la ideología fascista defiende la pureza, la ciencia defiende la impureza: la heterosis, los injertos, los bastardos…

(1) Eugen Fisher presidió el Congreso Internacional de Genética que se reunió en Berlín en 1927.
(2) Fritz Lenz inició su carrera como ayudante de Fisher en la universidad. En 1923 le nombraron catedrático de eugenesia de la universidad de Munich, especializándose en enfermedades hereditarias. En 1937 se afilió al partido nazi. Tras la guerra no fue depurado ni cambió de opinión, lo que no le impidió continuar como profesor de genética de la Universidad de Gotinga. Uno de sus alumnos, Hendrik Verwoed, fue quien redactó las normas reguladoras del apartheid en Sudáfrica.
(3) Le pangermanisme continental sous Guillaume II (de 1888 a 1914), París, 1915, pg.351.

(4) Alexis Carrel, La incógnita del hombre, Joaquín Gil Editor, Barcelona, 5a Ed., 1942, pgs.305 y 353.
(5) Lysenko, La teoría materialista de la evolución en la Unión Soviética, Nómadas, vol. 33, núm. 1, enero-junio de 2012, Universidad Complutense de Madrid

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