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Sobre la pérdida del carácter político. Sobre el arrepentimiento. En términos políticos y sin acritud

Ion Iurrebaso Atutxa
Ex preso político de ETA

Históricamente cuando un/a Preso Político Vasco se ha sometido a la ley del enemigo,  beneficiándose personalmente de esa sumisión, acatando sus reglas y mandatos y perjudicando con esa actitud insolidaria a otros Presos Políticos Vascos y pretendiendo únicamente su beneficio personal, ha perdido su carácter de Preso Político. Así ha sido en los últimos casi 60 años. Miles de testigos lo pueden certificar, aunque hoy en día mantengan una u otra posición política.

Figura del arrepentido/a

La cuestión precedente conlleva otra que el histórico Colectivo de Presos Políticos conoce bien. Esto es, aceptando la legislación del que nos oprime como persona, como militante, como colectivo y como pueblo, también estamos hablando de lo que se conoce como la figura del arrepentido. Así de definen los campos para identificar una u otra cosa. Otra cuestión es el calificativo que para sí mismo pretenda quien en estos presupuestos se encuentra o navega.

Qué se entiende por el hecho del arrepentimiento. Comúnmente se asocia a alguien que “se desdice”, “se retracta”, “abjura”, “rectifica”, “ se arrepiente”… De lo que ha dicho, hecho e incluso pensado, y todo ello según el criterio de las “leyes” en vigor. Y, casualidad, de nuevo nos encontramos con las que están hechas y benefician solamente a quien nos oprime nacional y socialmente.

De tal manera que la pérdida del carácter político motivada por la búsqueda de una salida individual, no solidaria con el resto de Presos Políticos Vascos y olvidando toda dinámica de resistencia y defensa ante los ataques de la línea política penitenciaria del enemigo, nos lleva indefectiblemente a la figura del arrepentimiento.

Arrepentimiento que puede ser por convencimiento personal (hay algún caso), o “enganchándose” al mismo por un interés exclusivamente egoísta y con el único objetivo de conseguir mejoras en el ámbito carcelario, con el colofón de su propia e individual puesta en libertad. Ambas cuestiones totalmente dañinas para la presa/o política que no acepta las salidas individuales y que tiene la amnistía como horizonte político.

De verdades y mentiras

Es mentira que no se puede luchar en defensa de Euskal Herria Sozialista sin asumir en la teoría y en la práctica la “ley de partidos” y todo el orden impuesto. Es “luchar” más cómodo. Y si lo repetimos durante un par de años le quitaremos las comillas con todo el convencimiento.

Es mentira que el primer objetivo de ETA fuera entregar las armas al enemigo para propiciar un proceso independentista. Y no es cierto pues ETA ya se había desarmado ideológicamente hacía bastantes años.

Y es mentira que las salidas individuales de los PPV ayuden al proceso independentista. Asumir la ley del enemigo para de ahí partir hacia la independencia, es sencillamente una entelequia. Lo mismo que, al final, es el Estado el único poseedor de la violencia, queramos o no, lo mismo que no se mira de reojo a la ley de partidos, si no que se practica la misma escrupulosamente.

Una de las conclusiones de este artículo

Si nuestros enemigos ponen como condición para que seamos normales españoles o vasco-españoles el sometimiento, el arrepentimiento y la asunción de su ley ¿cómo es que ese arrepentimiento de lo que somos, de lo que hemos luchado podrá ser algo positivo para construir una Euskal Herria Socialista?

Airedale: una organización paramilitar vasca al servicio de Estados Unidos

El primer Gobierno de Euzkadi, con amplios poderes pero casi sin territorio para ejercerlos, se constituyó en octubre de 1936, en plena Guerra Civil, con José Antonio Aguirre (PNV) como lehendakari. Aguirre, además de la Presidencia, asumió también las tareas de consejero de Defensa, que incluían las políticas de Seguridad y la creación del Servicio Vasco de Inteligencia (SVI, la CIA vasca). Derrotados por los franquistas en 1937, los vascos en el exilio mantuvieron en la posguerra y durante la II Guerra Mundial esas estructuras políticas y, de hecho, fue en aquellos años cuando el SVI alcanzó su máxima operatividad. Es conocido cómo Aguirre, en Nueva York, puso esta agencia al servicio de la OSS estadounidense (el precursor de la CIA) y cómo reclamó armas para una posible operación para derrocar a Francisco Franco. También que hubo una estrechísima connivencia con el SOE británico. Ahora, una investigación historiográfica de Pedro J. Oiarzabal y Guillermo Tabernilla saca a la luz que, en 1945, el SVI no sólo colaboró con Estados Unidos, sino que bajo el nombre de Airedale pasó a convertirse en uno de sus brazos paramilitares en Europa.

Para comprender la gestación de la organización Airedale hay que viajar a la Francia ocupada, a Pointe de Grave. Allí, del 14 al 20 de abril de 1945 el batallón de “gudaris” Gernika tuvo un papel relevante contra los alemanes. Pero, secretamente, el 7 de abril ya se había decidido de mutuo acuerdo entre Estados Unidos y Euzkadi que esa unidad no sería desmovilizada. “Pointe de Grave no supuso la inmediata desmovilización de los ‘gudaris’, si bien eran muy pocos los que conocían que el papel que se reservaba a muchos de aquellos hombres que habían sobrevivido a uno de los últimos combates de la guerra en Europa les llevaría a ser adiestrados en las inmediaciones de París por uno de los mejores y más experimentados equipos de instructores formados por la OSS”, apuntan Oiarzabal y Tabernilla.

114 agentes adiestrados

En un principio, el lehendakari Aguirre consideró poner 1.000 hombres al servicio de la OSS. Luego se rebajaron las expectativas a 500 y finalmente fueron 114 y un religioso, el capellán Iñaki Azpiazu (también había cocineros de la tierra). Además de los supervivientes del “Gernika”, se unieron a Airedale miembros del SVI en el Reino Unido y algunos otros procedentes de España. Todos ellos nadaban en la “absoluta ignorancia” de cuál sería su misión. La selección corrió a cargo del alférez estadounidense Edward W. Andrews (Chicago, 1916) y, por parte vasca, del militante del PNV Primitivo Abad (fallecido en 2005 casi centenario).

El objetivo de Washington D.C. en aquel arranque de 1945, después de años en que los vascos habían actuado como espías, era conformar un brazo paramilitar operativo para llevar a cabo operaciones de “hit and run” (“golpear y correr”, en inglés) en un escenario en el que preveían resistencia e insurgencia alemana tras la caída de Adolf Hitler. El modelo era el que empleó el SOE británico en la Francia ocupada. En principio, descartaron las ejecuciones extrajudiciales de nazis. Como Airedale, la OSS había conformado otros grupos de contrainsurgencia llamados Cross o Keats, aunque de los tres era el vasco el que tenía más presupuesto (152.000 dólares de la época). De los vascos, según un informe confidencial de la OSS aportado por Oiarzabal y Tabernilla, se apuntaba que “han tenido una larga experiencia en actividades de resistencia dentro de su propio país y conocen a fondo todos los aspectos de la guerra de guerrillas”.

Y se abundaba: “Están motivados en gran medida por el deseo de servir en combate real contra el ejército alemán, que hasta ahora les ha sido imposible hacer […] De nosotros desean simplemente la paga básica y el seguro que se proporciona a un soldado de combate. Las motivaciones detrás de la oferta de servicio de este grupo son tales que podemos razonablemente esperar que su deseo de cooperar continúe durante un tiempo considerable más allá del final de las hostilidades reales con Alemania”.

La abadía de Rothschild cerca de París

Para formar a los “airedales” se eligió la abadía de Notre Dame de Vaux en Cernay-la-Ville, a 50 kilómetros de París, donde el Gobierno de Euzkadi tenía su sede. Hasta allí llegaban en camiones con código HQCOM/Z de los Estados Unidos. El lugar era propiedad del barón de Rothschild, por lo que se conoció también a esta misión como los “comandos Rothschild”. El nombre de Airedale, de hecho, sólo se descubrió en 2016 merced a la tesis doctoral de David Mota y su verdadera dimensión ha salido a la luz en 2017 fruto del análisis por parte de Oiarzabal y Tabernilla de decenas de documentos desclasificados por la CIA y de archivos personales.

La historiografía había interpretado de manera limitada que los “comandos Rothschild” eran simplemente un embrión de la futura policía vasca que Euzkadi planeaba para cuando España cayera como Alemania e Italia tras el final de la II Guerra Mundial. Así se puede ver también en todos los obituarios de Abad.

La formación de Airedale, que se inició el 26 de abril de 1945, dependió de la sección SO (Operaciones Secretas) de la OSS, mientras que la sección X-2 (contraespionaje) cribó a los candidatos para evitar infiltraciones. Un vasco fue apartado por haber trabajado en Alemania. Los instructores, además de Andrews, fueron Maurice M. R. Basset, René “Bazooka” Dussaq, el experto en artes marciales William E. Fairbairn, Louis G.V. Hyde y “Jack” LeBaigue.

En los archivos de la CIA consta un documento titulado “Records relating to Project AIREDALE, to recruit, train and employ 150–200 Spanish nationals to carry out short-range sabotage activities immediately behind enemy lines” (“Información sobre el Proyecto Airedale para reclutar, entrenar y emplear a 150-200 nacionales españoles para llevar a cabo actividades de sabotaje de pequeño alcance inmediatamente detrás de las líneas enemigas”). Allí figuraban la “asignaturas” teórico-prácticas que les fueron impartidas en la abadía de Rothschild: Armamento, Prácticas de tiro, Exploración, Táctica de pequeñas unidades, Manejo de explosivos, Lectura de mapas, Seguridad, Apertura de cerraduras con ganzúa, Problemas diurnos, Prácticas de tiro nocturnas, Problemas y ejercicios nocturnos, Minas y trampas y Prácticas de sanitario.

Expertos en la ‘muerte silenciosa’

Había una lección más: “Muerte silenciosa”. Consistía en formación en “técnicas de eliminación de personas sin ruido”. Se basaban “en el manejo del cuchillo diseñado por el propio Fairbairn [el experto en artes marciales], además de en técnicas de asalto con rifle y granadas”. Airedale contaba con el arma Welrod, la “pistola de los asesinos” y que estaba dotada con silenciador. Sólo la OSS, el SOE y otras unidades de elite contaban con este material en la época.

Explican Oiarzabal y Tabernilla que organizativamente Airedale se estructuró en dos secciones, cada una de 50 hombres que se dividían a su vez en tres grupos (“troops”). El 51% eran vizcaínos, un 38% guipuzcoanos, un 6% navarros y solamente había un alavés. También había un burgalés de Miranda de Ebro y nacidos en América Latina. La edad media de la fuerza era de 35 años, aunque Juan José Arenaza, de Bermeo, sólo tenía 17. Cobraban 6.000 francos (120 dólares) y seguían el manual del Ejército de los Estados Unidos. Tenían instrucciones de decir que eran militares mexicanos si eran detectados, aunque la discreción era una exigencia.

La historiografía había interpretado que el 8 de mayo de 1945 el batallón Gernika había viajado a París para participar en el desfile de la victoria en Europa. No es falso, aunque lo cierto es que esos hombres eran ya “airedales” acantonados en Rothschild. Fue la única vez que tuvieron el visto bueno de las autoridades para abandonar la abadía, aunque hubo otras fugas no consentidas.

A la frontera con España

Pero la primera fase de Airedale acabó pronto. El 29 de junio, William J. Donovan, jefe de la OSS en Washington D.C., recibió la instrucción de abandonar Airedale y las otras operaciones secretas. Se avecinaba el final de la propia OSS, que para el gobierno empezó a carecer de sentido finalizada la II Guerra Mundial (en Europa). A partir del 9 de julio, los vascos fueron abandonando la abadía y el 10 a la noche hubo incluso una velada de boxeo como despedida. ¿Fue el final de la colaboración vasca con Estados Unidos?

Oiarzabal y Tabernilla explican que no. Aunque el plan inicial nunca llegó a ponerse en práctica, Airedale se reestructuró y se decidió “crear al menos tres grupos de carácter paramilitar” liderados por Abad y otros hombres leales al PNV y a Aguirre. Abad encabezó la unidad más “selecta”, pero también se formó otro grupo de ex “gernikas”. Ambos se trasladaron a la frontera de España con Francia, donde entre 1945 y 1946 Estados Unidos montó una universidad militar que también fue nido de operaciones secretas de espionaje. El tercero, bajo el mando de Pablo Beldarrain, actuó en el interior de España “con la intención de realizar alguna acción armada” aunque con “nula” repercusión. No contaron con excesivos recursos y el PNV nunca apoyó abiertamente una estrategia de esas características.

Entre el equipo de Beldarrain se hallaba un joven Genaro García de Andoain. Más tarde, García de Andoain sería rescatado por el primer consejero de Interior en democracia, Luis María Retolaza, para conformar el embrión de la actual Ertzaintza. Este agente dirigió los servicios de Información de la Policía autonómica (AVCS, UIA, DAI y ahora OCI) y acabó asesinado por ETA en una operación antiterrorista en 1986.

Mientras la OSS quedaba disuelta al terminar la II Guerra Mundial y se reconvertía en la CIA en 1947 pasando por las provisionales SSU y CIG, la colaboración vasca se mantuvo al menos hasta 1950, según los historiadores. En 1951 el panorama político cambió de raíz ya que Estados Unidos no sólo descartó intervenir contra Franco, sino que reconoció a la España dictatorial otorgándole un importante aval internacional. El lehendakari Aguirre falleció en París en 1960 y le sucedió como presidente vasco en el exilio el espía británico Jesús María Leizaola.

El falso mito del uso del euskara en la II Guerra Mundial

Durante años, las estrechas relaciones entre el Gobierno de Euzkadi y Estados Unidos se habían utilizado como un punto de prestigio sobre el papel de los vascos a favor de los aliados en la II Guerra Mundial. La mitificación de estos hechos llegó a tal punto de que ha sido corriente leer en medios prestigiosos e incluso en discursos de lehendakaris de la democracia que Estados Unidos utilizó el euskara para dar la orden de intervención en un episodio bélico crucial, la batalla de Guadalcanal, de similar manera que se habían empleado lenguas nativas de indios americanos para evitar que los planes se frustraran. La investigación de Pedro J. Oiarzabal y Guillermo Tabernilla, concluye que no hay evidencia empírica del uso de la lengua vasca por parte del Ejército estadounidense, aunque sí la hay de que personas de origen vasco se enrolaran. Hay dos piezas que no encajan en la historia. La primera, que sería poco inteligente haber empleado el euskara cuando Japón, que había invadido Filipinas, podía contar con los muchos vascoparlantes allí residentes. Y la segunda, que a quien se atribuye esa orden, el mando militar Frank D. Carranza es un personaje que ni siquiera existe en los registros oficiales de Estados Unidos. La historia la contó la primera vez el Eusko Deya”, el períodico oficial del Gobierno de Euzkadi, en 1952, cuando Carranza aparentemente visitó San Sebastián.

La refritó al poco una publicación franquista llevando el agua a su molino, como una heroicidad española en la II Guerra Mundial. Antes también se aludía al personaje en 1945 en la frontera francoespañola, en la universidad militar. La tercera y última aparición del militar es la de su muerte. En 1979, el actual “Deia”, afín al PNV, cuenta que falleció atropellado en la Gran Vía de Nueva York. Por supuesto, en esas fechas no hubo ningún suceso semejante en la principal arteria de la gran manzana, sede de la OSS y del propio Gobierno de Euzkadi cuando Aguirre residió allí. Una de las hipótesis de Oiarzabal y Tabernilla es que Carranza o fuese un nombre falso de un agente de inteligencia o simplemente un personaje ficticio que marcó la pauta de las relaciones entre los vascos y la CIA. ¿Fue su muerte en el periódico “Deia” un mensaje en clave de que Euskadi -ahora con “s”– daba por cerrada su amistad con Estados Unidos unos días después de haber completado la redacción del Estatuto de Autonomía que entraría en vigor en octubre?

http://www.eldiario.es/norte/euskadi/Airedale-organizacion-paramilitar-servicio-Unidos_0_672632897.html

Los integrantes de Airedale en la abadía de Rotschild

Arrepentidos

El pasado fin de semana tuvimos noticia de los resultados sobre el debate que ha llevado a cabo Euskal Preso Politikoen Kolektiboa, y son incontables las reacciones y declaraciones producidas desde entonces. La propuesta aprobada por el Colectivo dará por bueno que, a partir de ahora, cada preso y presa pueda elegir qué pasos dará ante la legalidad penitenciaria a la hora de obtener beneficios.

Pensamos que en la medida en la que el EPPK hace una lectura política, también es legítimo poder hacer una crítica política, advertir de las consecuencias que puede tener la decisión, y decir que será en perjuicio de la unidad de los presos y presas políticas y que, por lo tanto, aumentará su indefensión.

Sin embargo, el objetivo de este escrito no es ese, ya que para hacer lecturas de ese tipo ya hemos tenido tiempo antes y lo tendremos también en el futuro, porque las posiciones políticas no se consolidan de un día para otro, sino por medio de dinámicas que se alargan en el tiempo. Nos han generado una gran preocupación algunos mensajes difundidos, en la mayoría de casos desde el anonimato y por medio de las redes sociales, contra los presos y presas que han dado el “sí” a la propuesta de la dirección del EPPK: “arrepentidos”, “221 presos comunes más”, “traición”

Aun no estando de acuerdo con los parámetros del debate (campaña de presión iniciada en 2012, actitud de los medios de comunicación, haber evitado la confrontación ideológica en la calle mientras se condicionaba el debate desde allí, bloqueo informativo para que no se conociera el sistema penitenciario de grados…), no podemos aceptar de ninguna manera ataques de este tipo contra quienes han sido nuestros compañeros y compañeras de patio.

No podemos olvidar que algunas de esas personas, a pesar de los desacuerdos ideológicos que mantengamos hoy, han sido nuestro apoyo mientras hemos estado en la cárcel, que son quienes ante el enemigo han estado a nuestro lado en plantes, huelgas de hambre, encierros y demás iniciativas, quienes se han preocupado por nosotros y nosotras en los momentos duros. No podemos olvidar que algunos de ellos llevan un montón de años presos o que a algunas les quedan largas condenas por cumplir, y que no se puede llamar arrepentido a quien nunca se ha arrepentido.

Por otro lado, no nos parece justo poner sobre sus espaldas la responsabilidad principal de la situación actual ni juzgarles de manera tan severa. Entre los presos y presas que lo han aprobado hay quien actúa con total convicción e ilusión, hay quien no siendo de su gusto el final de la película, llegados a este punto lo ha dado por bueno, hay quien está llegando al límite de sus fuerzas y sin arrepentirse quiere explorar otros caminos. En cualquier caso, nadie que no se arrepienta es un arrepentido.

No busquemos la responsabilidad de la situación en el eslabón más débil de la cadena, ya que el principal problema está en la calle. Si no somos capaces de fortalecer el movimiento popular esta situación no tendrá vuelta atrás. No podemos pedirles a los presos y presas el esfuerzo que no hacemos nosotros, no podemos pedirles más a las presas y presos mientras no hagamos todo lo necesario para fortalecer el movimiento popular. Nadie habría tenido valor para proponer a los presos que aceptaran la legalidad penitenciaria si después de 2009 hubiéramos sido capaces de mantener la calle al pil-pil.

En lo que respecta a la lucha por la amnistía, le pediríamos a todo el mundo que haga su aportación mediante la organización. Para sacar este proyecto adelante no es suficiente con dar una palmadita en la espalda ni acudir a dos o tres manifestaciones al año. Tenemos el convencimiento de que hemos hecho una apuesta de gran potencialidad, pero en la actual situación toman absoluta importancia las aportaciones constructivas. Se lo debemos a todas las personas que han puesto su confianza en nosotros, sobre todo a los represaliados y represaliadas políticas que nos han apoyado de manera pública y, muy especialmente, a los cuatro presos que están fuera del Colectivo, porque su ímpetu es nuestra fuerza, porque nuestra fuerza es su aliento.

Terminaremos como hemos empezado, diciendo que la crítica política es legítima y afirmando que si alguien nos quiere llevar la contraria tendrá que dar argumentos. Pero no perdamos la perspectiva, y en este momento en el que los Estados quieren dar la puntilla a los presos, deportados y huidos políticos, actuemos con respeto hacia ellos.

Fernando Lizeaga, Ziortza Fernández Larrazabal, Jon Beaskoa y Sendoa Jurado
ex presos políticos y militantes pro amnistía

A cuenta de la decisión del Colectivo de presos políticos de la izquierda abertzale

Jon Iurrebaso Atutxa, expreso político de ETA

Independientemente de la opinión que nos merezcan las actitudes políticas tomadas por partidos, colectivos o militantes, estén estos últimos encarcelados o en “libertad”, pensamos que el debate de las ideas, de los posicionamientos y de las dinámicas políticas tiene que estar sujeto a unos mínimos criterios.

Estas son, en nuestra opinión, algunas  de las premisas y obligaciones que debiera tener todo debate político si bien condicionado, en su dimensión pública, por la  represión. Soberanía para opinar ante cualquier interlocutor. Respeto para con quienes discrepamos. Disposición a la crítica y a la autocrítica. No hay límites a la hora de exponer los planteamientos de cada cual en cuanto a posición propia como en cuanto a crítica a terceros.

Dicho esto, vamos a comentar siquiera brevemente la opinión que nos merece la decisión de la mayoría del Colectivo de PPV de acogerse individualmente a la legislación penitenciaria española y francesa para obtener beneficios penitenciarios o en su caso la excarcelación individual.

En la práctica y en el núcleo de la decisión, no se contemplan los parámetros de la Amnistía, tanto en su sentido táctico (vuelta a casa de todos los represaliados) como en su sentido estratégico (reconocimiento de los derechos nacionales y sociales de Euskal Herria). En consecuencia, la noria de la represión seguirá girando sin parar y por primera vez no la enfrentamos con la independencia y el socialismo para Euskal Herria, es decir, con la Amnistía.

Y no es una cuestión que ataña solo a las cárceles pues ya antes Sortu se acomodó a la legalidad vigente, así como ETA entregó su posición y sus armas. Se cierra el círculo político de enfrentamiento con los Estados. De aquí en adelante la Izquierda Abertzale Oficial, y todo lo que a ella se supedita, actuará exclusivamente bajo los parámetros de la legalidad española y francesa.

Esta decisión de acatar y acogerse a la legislación de nuestros enemigos marca un antes y un después pero también condiciona de alguna manera el futuro. El futuro de nuevos y nuevas militantes vascos y vascas que serán encarcelados por defender y luchar por una Euskal Herria socialista.

Esta decisión rompe la unidad del Colectivo de PPV. De aquí en adelante cada cual tendrá como prioridad su propia dinámica para su excarcelación y ello hará imposibles otras dinámicas conjuntas, colectivas, de lucha.

Esta decisión es profundamente insolidaria para con los PPV que en peor situación mantengan los Estados. A nadie se le escapa que es España (Francia) con su Ministerio del Interior y su Dirección General de Instituciones Penitenciarias quien va a marcar el ritmo de la represión o de las concesiones. El ritmo de “a ti te doy esto y a ti te lo quito”.  Y en esa tesitura ¿qué ocurrirá?

Pensamos que no hay estrategia política que sustentándose fundamentalmente en la legalidad de nuestro enemigo, se salve de la sumisión al mismo. Si nuestro futuro tiene que ver con una Euskal Herria socialista, la única alternativa posible es la amnistía.

Y es ahí donde, desde la calle, tenemos que dar todo en la lucha por la amnistía. Ahí es donde tenemos que unir y reunir voluntades en el camino hacia una solución que solo la lucha la hará definitiva. Aunque al día siguiente tengamos que seguir luchando para defenderla.

Sobre ‘naciones culturales’

B.

Tratando Pedro Sánchez, recién elegido inopinadamente en las primarias de su Partido, de que no le confundieran con la carpetovetónica y más españolaza que la peineta de Lola Flores (Lola «Flowers», en el extranjero), la sevillana del popular barrio de Triana Susana Díaz, se sacó de la chistera, en referencia a Catalunya, el concepto de «nación cultural» extensible a Euskadi. Patxi López, bizkaino de Portugalete, le preguntó a Sánchez -en un debate a tres, con Díaz- si sabía lo que era una nación, como un maestro de escuela le pregunta a un tímido alumno, y bien pudiera Sánchez haberle respondido a la becqueriana manera algo así como «¿y tú me lo preguntas que eres vasco, anda fuck off! (piérdete)», pero no, habló de «sentimiento» de pertenecer, pues eso, a una nación… cultural.

Después pasó a hablar de «España» como «nación de naciones», lo cual es una antítesis inasumible (si fuera de Estados, sería otra cosa), o un «Estado multinacional», lo cual, ahora sí, es cierto, pero pierde cuerpo en tanto en cuanto se despoja el concepto de lo esencial, de lo primordial dizque formar un Estado soberano, ah, esto no, amigo, esto va a ser que no. O sea, no ir a la raíz del problema e irse, por enésima vez, por las ramas. En España, esa quimera, le dicen «coger el toro por los cuernos». La última en hablar de Catalunya como «nación cultural» -ayer, sábado, la ví por la tele- ha sido Margarita Robles, gente instruida, oiga. La cuestión es no admitir lo evidente: «España» es un Estado políticamente fallido. Hablan de otros países como «Estados fallidos» y lo tienen delante de las narices.

Es más que probable que Sánchez, Robles, y no digamos el zoquete López o la gárrula Díaz, no hayan oído hablar jamás del «austromarxismo», algo no exigible al común de los mortales, pero sí a estos vividores mercachifles a cuenta del Estado.Tienen suerte que aquí estamos nosotros ejerciendo de «petetes». El origen del «austromarxismo», a principios del siglo pasado, fue el Partido Socialdemócrata de Austria con los Karl Renner (que llegó a Presidente), Max Adler, Hilferding (teórico del imperialismo rebatido por Lenin), y, sobre todos, Otto Bauer (1881-1938). Fueron ellos -los austromarxistas vieneses- quienes acuñaron la expresión «autonomía (nacional) cultural» dentro de la estructura de un Estado plurinacional cuyo objetivo era -igual que es el objetivo de Sánchez y cía- detener la trepidante desintegración del vetusto imperio Austro-Húngaro, es decir, preservarlo, evitar su caída, hacerlo durar, tal y como pretende el tetrapartidismo español y a mucha honra en este país llamado España (espero que se note la ironía). Y ello, repito, con tal de no admitir lo evidente, que Catalunya, Euskadi y Galicia son naciones… sin Estado, que son naciones oprimidas políticamente al margen de su renta per cápita, que lo que no existe es la entelequia llamada «España», pero sí su marco con su lucha de clases, es decir, no se lucha contra molinos de viento. Llámese «España» como se quiera, que eso no cambiará el marco, un cuestión «nominalista».

Bauer (no confundir con el contemporáneo de Marx, Bruno Bauer) casi excluía las clases y la lucha de clases en esas «autonomías culturales» que serían una «comunidad de destino» (José Antonio Primo de Rivera, copiándole, añadiría la célebre coletilla de «en lo universal», no quedándose atrás Ortega y Gasset) siempre bajo el capitalismo.

Unamuno (nada amigo de ningún tipo de «autonomía» en su tiempo y fue diputado en las primeras Cortes de la República) lo llamaba «regionalismo cultural» evocando su «patria chica» (sic), su Bilbao (el «Bocho») natal. El franco-falangista Fraga Iribarne hablaría -todavía lo puedo oír- de «peculiaridades regionales con su floklore y sanas costumbres», etc. Claro que Unamuno también dejó escrito (en 1908) que la unión impuesta por la fuerza «desde fuera» no vale.

Justo lo que pretende el fascismo español con respecto a Catalunya, pues, haya o no haya referéndum, lo que se demuestra, por si hacía falta, es el carácter fascista de este podrido Estado.

Arrivederci.

El fascismo no paga traidores

B.
Estuvo en Ermua en los actos del vigésimo aniversario de la muerte del concejal del PP de esa localidad vizcaína, Miguel Ángel Blanco, una representación de Sortu, partido abertzale, y les preguntan qué pintan allí. Y no les falta razón, o, al menos, coherencia para el sector más facha, vamos a decir así, más ultra, que ve en ellos algo más «pecaminoso» que ver a un troskista en un homenaje al gran Stalin: un despropósito, una impostura. El sector más «inteligente» del fascismo, vale decir también, que es quien maneja el cotarro, ve con buenos ojos estas nuevas demostraciones de bajada de pantalones de la ya extinta izquierda abertzale, pero no lo demuestra dejando el protagonismo a lo más ultramontano del Régimen (del 36), a lo más vistoso y ruidoso que acapara titulares.

¿A qué van a ese tipo de propaganda fascista si, además, saben que los van a linchar mediáticamente, que no se lo van a «agradecer», que no tendrán conmiseración, que saben que esos fachas jamás irán -en contrapartida- a un homenaje a, por ejemplo, se me ocurre, de Santiago Brouard, asesinado por sicarios a sueldo del PsoE del criminal González, otro hijoputa que morirá en la cama, que no hay «reciprocidad», que no escarmientan en cabeza ajena como le ha pasado a la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, que cede ante las «presiones» del facherío y va a actos donde la van a abuchear, y ni los representantes de Sortu ni esta señora tienen el amor propio suficiente para decir algo así tan castizo como «joder, encima que voy, tragando sapos, van y me pitan, que les den por culo a esos fachas», pues no, va a ser que no, que la degradación no tiene solución de continuidad. Me mean encima y digo que llueve.

Es igual lo que hagan, les pedirán más «gestos». La cosa ya empezó «negociando» con los fiscales la no entrada en la cárcel de acusados abertzales a cambio de «reconocer» que hemos sido unos chicos malos, ellos no, nosotros, y reconocemos la «democracia» española que negábamos ayer mismo. Y antes se vió en el «caso Bateragune» donde Otegi fue juzgado por, según los jueces españoles, tratar de recomponer Herri Batasuna -ilegalizada entonces, hoy legalizada tras pasar por la horca caudina de la «Ley de Partidos» español-, cuando no hacía otra cosa que justamente lo contrario, esto es, decirle a ETA que lo deje, que ya le vale, que se rinda, que toca «hacer política», o sea, «vivir de ella», de la poltrona.

Aún así, el fascismo no pagó a este traidor -no encuentro otro término, lo siento, ya sé que puede sonar fuerte, sobre todo a los vascos- y le hizo «chupar» seis años y medio de trullo por la puta cara por «filoterrorista» y demás mandangas para adormecer al público que tanto me adora. Sólo los que saben de qué va esto, empiezan a reconocer los «méritos» de este buen hombre por la paz (romana), o sea, por la rendición incondicional (unilateral) del otrora llamado MLNV (Movimiento de Liberación Nacional Vasco). Yo, de tener un mínimo de vergüenza, me estaría comiendo los hígados, que decía mi madre.

No, el fascismo no paga traidores porque se sabe vencedor desde el 36 (no hay más que ver la mueca de risa del chulo de barra pepero Hernando), salvo a quienes venden cara su piel y su cotización como los «podemitas» y quintacolumnistas tipo Ada Colau para reventar el referéndum catalán y su derecho -sin más ni más, señores, su derecho- a decidir lo que les salga de los perendengues, dicho en roman paladino a la Berceo manera.

Goog night, ladies and gentlemen.

Hay otra alternativa: luchar, amnistía

Jon Iurrebaso Atutxa
ex preso político de ETA

En lo que respecta a los presos políticos vascos, los tópicos saltan sin descanso a través de cualquier instrumento de comunicación de los que detentan el poder. Son un noticiable por entregas sin ningún interés en cuanto al suspense que generan. Nada especial en cuanto al noticiero si no fuera por algo que nos incumbe, que es parte nuestra, que nos preocupa y nos motiva, los presos políticos vascos.

Y esos instrumentos utilizan un doble lenguaje para ir al mismo lugar. “En democracia no hay presos políticos”. “No hay presos políticos en los Estados español y francés”. “Son terroristas”. “Las víctimas exigen reparación…” Ese es una parte del mensaje que deviene en la fundamental. Es un mensaje político duro, sentenciador y que corta el habla por todo lo que de represalia sin límites conlleva.

La segunda parte. “Tienen derechos”. “Que les acerquen”. “Que se cumpla la ley” “Que se cumpla el reglamento penitenciario”, es un traje de camuflaje para la primera y parte principal del asunto. Y lo es en clave de legalidad y derechos humanos. Ahí es donde tocan la sensibilidad de la gente y esconden la primera parte del mensaje.

Y en ese juego del escondite nos hurtan las respuestas. Esto es ¿hay democracia para Euskal Herria? ¿Realmente existen o no presos por motivaciones políticas? ¿Seguro que no hay presos políticos en el Estado español en el Estado Francés? ¿Qué es eso de terroristas? Y Las víctimas exigen reparación y también es un debate interesante e importante en cualquier conflicto político, pero hoy no nos da para todo.

Y en su lugar camuflamos todas esas preguntas y necesarias respuestas con el mensaje que cierta opinión intimidada y asustada re-transmite y que sin querer entrar en cuitas habla precisamente de los derechos del que nos está ocupando, oprimiendo y explotando. Efectivamente muchos hablan de lo que exactamente pretende el enemigo que, entiendo, es de todos y todas.

Es decir, y en otro ámbito que se antoja lejano pero parecido, son de admirar los sentimientos solidarios hacia los refugiados de Oriente Medio que Occidente ha provocado para robarles el gas, el agua natural, el petróleo, los metales preciosos, el estratégico suelo geopolítico, etc. Y entendemos que estos sentimientos están inducidos pues aparecen, casualidad, después de los grandes desastres, invasiones y matanzas de Occidente hacia Asia, África y Oriente medio, por abreviar.

Y no son promovidos para pedir stop a la injerencia ante países libres, stop al saqueo de esos países, stop a los países que se anuncia van a invadir para sacarlos del mal, stop al imperialismo, etc. Primero hacemos la guerra, invadimos y luego sin culpables entre los invasores y promotores de tales matanzas, resolvemos que las consecuencias de “nuestras” acciones consentidas, son parte de todos y no de los poderes económicos reales de los Estados culpables de tales desastres.

Entonces ¿por qué en vez de hablar de los derechos humamos que al Estado español y francés le interesan no hablamos de las razones por las que existen presos políticos en general y vascos en concreto? ¿De que existe un conflicto político y por eso exactamente hay represaliados políticos?

Y decimos que, una cosa, son los derechos humanos inventados para el beneficio de quien reprime ocupa y explota y son glorificados con el mismo fin. Y, otra cosa, son los que muchos tenemos en cuenta que sí lo son, sí son derechos, pero de y para todos y todas. Y son derechos humanos y son derechos políticos. Como el derecho a la vivienda, a la educación, a todas las prestaciones médicas, al estudio, al ocio, a una cultura anti-patriarcal, a ser solidario, a ser rebelde ante la tiranía, derecho a la libertad, a no ser invadido y masacrado u obligado al desplazamiento geográfico, a la inmigración, al exilio…

Como los derechos del ser humano en su individualidad y en su colectividad. Derechos que abarcan su lengua, su etnia su posición geográfica, su desarrollo, su sexo, su creencia, su posición política, su derecho a disentir y a ser diferentes, su internacionalismo… Algo tan sencillo y obviado,  es camuflado o negado.

Todos esos derechos le corresponden a Euskal Herria, a su pueblo trabajador y a los presos políticos vascos. Y lo decimos así, sin más. Y con todo también. Y ahí, en esa vorágine calculada por unos y por otros, por el sistema que se defiende y por los que no le quieren enfrentar porque supone demasiado sufrimiento e incertidumbre para poder vivir bien, es ahí donde se produce mucha confusión.

Lo decimos claro, sentimos la amnistía, es lo que siempre hemos estimado como más acertado, solidario y acorde con nuestra lucha política y social. Es el único camino por el que la dignidad militante y el futuro de Euskal Herria no van a resultar dañados. Y ni siquiera entramos en las premisas que los Estados puedan pedir para acceder a la libertad de nuestros presos y presas políticas. Esas no están encima de la mesa política ni tampoco en la mesa de la dignidad.

Los presos vascos, son presos políticos. Son militantes políticos. Son paisanos que lo han dado todo por el futuro libre y socialista que muchos reivindicamos. Y tienen que estar en la calle para continuar con el proceso revolucionario que nos posibilite la Euskal Herria socialista que deseamos. Y todo esto no se puede reivindicar sin pasar por la amnistía.

No hay formula global para todos los presos políticos salvo la amnistía. A veces, las pocas, le saldrá bonita la elección individual a algún preso que otro, pero no hay boletos para el resto sin cumplir una normativa. Y la normativa y el grado y tiempo de su aplicación lo marcan los Estados español y francés. Y la lotería no toca a todos. Ni en sueños.

Y queremos hablar también de un tema que nos parece de primer orden y que se esconde queriendo o sin querer. Y hay que decir que habrá gente de buena voluntad reivindicando una u otra cosa en cuanto a derechos humanos del enemigo para nuestros presos políticos vascos. Ahora bien, cuando decimos que se cumpla la ley estamos diciendo al sistema que nos ocupa y nos oprime que nos aplique su ley hecha expresamente para asimilarlos, alienarnos o castigarnos si le resultamos incómodos, rebeldes de vez en cuando o resistentes para toda la vida.

Tenemos que saber que cuando decimos que se cumpla el reglamento penitenciario estamos exigiendo que los presos políticos vascos y otros estén en prisión bajo condiciones inhumanas. Encerrados en bloques de hormigón. Sin ver a nadie durante las 24 horas salvo a sus carceleros o a otro preso durante dos horas en un agujero inmundo, insonoro, desde el que se puede vislumbrar el cielo a cuadritos por los barrotes o redes metálicas que están sobre nuestras cabezas. Soledad y silencio. Amenazas y desprecio diario. Y castigos por seguir siendo persona, vasco o vasca y mantener una posición política revolucionaria.

La ley de los españoles y franceses, la ley de las burguesías vascas y españolas está hecha para castigar al revolucionario y resistente. Nada de todos esos reglamentos del Estado francés y español tiene visos de servir a ningún derecho o principio ético o democrático. Y si es conveniente que estés cerca de tu domicilio, es para que te lo ganes, para que cumplas las normas bajo las que te considerarán (o no) apto para tal o cual progresión positiva de tu situación carcelaria.

Es el chantaje que te exige cada día para que te comportes como el sistema haya considerado pertinente. Para que seas menos vasco/a cada día. Para que seas menos solidario con los compañeros que están  en peor situación que tú. Para que no seas un ejemplo de lucha para tus paisanos vascos y otros. Para que pienses exclusivamente en tu bienestar. Y esto es muy importante para las nuevas generaciones de luchadores vascos. Tanto si nuestros gudaris sucumben como si aguantan y les sacamos de sus garras. Es fundamental para seguir luchando por lo que más queremos, por nuestro pueblo trabajador vasco.

Los que se rindieron tomaron la peor de las decisiones. La de rendirse. Eso es para toda la vida y para enfocar y medir el resto de tus exigencias, reclamaciones o reivindicaciones. El que eso hace está atado de pies y manos para toda la vida en cuanto a planificar un esquema de lucha que pueda liberar social y nacionalmente a Euskal Herria. Repetimos que rendirse es una opción, pero es la peor de todas. Nos pueden ocupar pero eso no quiere decir que nos hayan vencido.

Y no queremos lo menos malo porque otra alternativa supuestamente sea inviable. Y no queremos lo posible porque nos aseguran que el resto es imposible de conseguir. Y no  queremos todo eso por una cuestión muy clara. Primero porque nosotros no vamos a limitar nuestros deseos. No vamos a permitir que en nuestras mentes se acomode una policía represiva que nos impida pensar y desear lo que queremos.

No le vamos a poner rejas a todas y todos los que vendrán detrás de nosotros. No seremos nosotros los que rompamos el proceso histórico de liberación que habrá de seguir también detrás de los que nos sigan. Así de clarito señores y señoras de la reforma y el bienestar personal, sea español, francés o vasco. Nosotros y nosotras no vamos a cargarnos la posibilidad de ser libres por decisión burocrática.

Actuaremos en base a lo que sintamos sea más saludable, equitativo, solidario, ético, justo y racional para el pueblo trabajador vasco. Y nos enfrentaremos a los que nos traen y traerán, de frente o de lado, la alienación, la filosofía de sálvese el que pueda, la insolidaridad, el servilismo camuflado, la democracia de la burguesía, el silencio ante la barbarie, la complicidad con el imperialismo, etc. La nada, en definitiva para la mayoría del mundo.

Y todos y todas sabemos que tenemos una alternativa. No es sencilla ni se puede comprar a plazos en el bazar más barato. Nuestra alternativa, la de tantos y tantas (también la de muchos y muchas que en estos momentos están agotados, desencantados, engañados, confusos…) es luchar. Sabemos que vamos a luchar siempre. Es como querer a nuestros seres más íntimos, a los que nos quieren, a los que se preocupan por nosotros. Y ampliamos esto al pueblo trabajador vasco y, a través del PTV, queremos a la clase obrera mundial y a todos los oprimidos de la tierra.

PD. Soy el cuarto vasco al que le prohíben hablar/comunicar por teléfono con Txikito, Iñaki Bilbao Goikoetxea, preso político vasco con 33 años y medio de cárcel a sus espaldas, y la razón de la suspensión es la acusación de que él y yo estamos preparando plantes en las cárceles.

Hasta ahora eran 5 cardiacos minutos hablando casi sin terminar las palabras para ganarle tiempo al tiempo. Cinco minutos que nos dejaban el día temblando. Y el verdadero motivo de esta prohibición es que Txikito ha mostrado su adhesión a la próxima manifestación del 24 de Junio en Bilbao con los lemas de inoiz ez makurturik, denon artean lortuko dugu, AMNISTIA OSOA. Esa es la razón llena de derechos humanos y políticos.

Dejad de pedir que se cumpla la ley española, francesa y sus vigentes reglamentos penitenciarios porque también a causa de ello están nuestros presos y presas políticas vascas como están. En concreto, cuando cumple 33 años y medio de aislamiento, palizas y huelgas de hambre, han vuelto a reclasificar a Txikito en el primer grado primera fase del reglamento penitenciario español. Acoso permanente para los que no pueden doblegar, odian y que temen se conviertan, junto a otros ejemplos de lucha, en modelos a seguir.

Cuando cualquiera de los pocos que tenemos el privilegio de comunicar con Txikito le preguntamos “¿Zelan? Responde con un tono de humildad que te para el corazón: Ni ondo. Nigatik lasai eta aurrera, borrokak askatuko gaitu eta!”

 

El gobierno y el PNV chantajean a los presos políticos vascos con el acercamiento a Euskadi

Mientras Iñaki Bilbao “Txikito” acaba de iniciar una huelga de hambre a causa de las insoportables condiciones de vida que le mantienen en la cárcel, con quienes bajan los brazos el gobierno central y el autonómico tienen otras expectativas: su acercamiento a cárceles próximas a Euskadi.
Esto no es otra cosa que el cumplimiento de la ley por su parte, es decir, que quien no ha cumplido con la ley hasta ahroa ha sido el gobierno central. Sin embargo, hasta para eso juegan con el chantaje, porque lo someten a condiciones: previamente los presos tienen que aceptar la ley penitenciaria vigente. Lo resumimos en cuatro patadas:

a) el gobierno no cumple con la ley penitenciaria manteniendo a los presos lejos de sus allegados
b) no obstante, quienes deben aceptar la ley penitenciaria son los presos
c) si los presos aceptan el chantaje, entonces el gobierno hará lo que la ley le obliga
d) el PNV y el gobierno vascongadillo están en el complot de los chantajistas

El PP y el PNV confirman el chantaje y, además, mienten: lo desligan de la aprobación por el PNV de los presupuestos del gobierno del PP, que es la manera en que los burgueses hacen las cosas: lo uno por lo otro.
El chantaje establece que los presos estarán en cárceles que no superen la distancia de 250 kilómetros del País Vasco. Se ha establecido un mapa de diez prisiones que incluyen las cárceles de Zaragoza, Burgos, Soria, Teruel, León y Asturias, entre otras.
Ahora mismo hay 274 presos de la izquierda abertzale que cumplen condena en condiciones de dispersión. La mayoría están en prisiones de Andalucía, Extremadura, Madrid y alrededores de la comunidad madrileña. En Francia hay alrededor de otros 70 que también están dispersos al norte del país galo a aproximadamente 700 kilómetros de París.
Los primeros pasos se podrían ejecutar en un tiempo no superior al año. A partir de entonces la situación de los que no tragan con el chantaje va a empeorar porque la política de dispersión no acaba aquí.
A presar de ello, el autodenominado “colectivo de presos políticos vascos” dice que está “debatiendo” no se sabe qué porque —como es obvio—sobre un chantaje no hay debate posible: o lo tomas o lo dejas.

La Audiencia Nacional se salta las leyes a la torera en el Caso Altsasu

‘No a los montajes policiales’
Tres encarcelados, seis meses de reclusión por la cara, 90.000 kilómetros recorridos y 37.000 euros gastados. Esas dos cifras resumen lo vivido durante los últimos seis meses por tres familias de Altsasu (Navarra). Sus hijos llevan medio año presos en la cárcel de Soto del Real, acusados de haber protagonizado una de las peleas más publicitadas de los últimos años: la reyerta nocturna con dos guardias civiles de paisano en un bar de esta localidad, lo que derivó en unas insólitas acusaciones de terrorismo que podrían dejar penas de hasta 15 años de cárcel para cada uno de ellos.

“Tristeza, rabia y cansancio”. Así se expresa Idoia Goikoetxea, tía de uno de los jóvenes encarcelados, en una carta. Tristeza por una justicia que no acaba de llegar. Rabia por un señalamiento mediático casi sin precedentes. Y cansancio, precisamente, por lo que no dudan en calificar como una injusticia. “Tres jóvenes siguen en la cárcel de Soto del Real en un régimen de especial vigilancia aplicado a terroristas; diez mantienen su imputación en un caso donde lo que menos importa es el suceso del 15 de octubre”, subraya Goikoetxea.

Aquel 15 de octubre Altsasu vivía las “ferias”, una de las principales fiestas populares de su calendario. Sobre las cinco de la madrugada, tras una larga jornada de jolgorio, se produjo una pelea en uno de sus bares. Al día siguiente, los medios empezaron a fijarse en aquel hecho, subrayando que se trataba de una agresión a dos guardias civiles por el mero hecho de serlo. En cuestión de horas, varios medios estatales fabricaron la versión de una supuesta horda de aproximadamente sesenta personas contra dos guardias civiles y sus respectivas parejas. Luego aparecerían las fotos de algunos jóvenes de esa localidad, acompañadas por varios datos personales. Una de las chicas señaladas ni siquiera fue imputada, pero no valió de nada: el diario digital que la señaló no se retractó ni pidió disculpas.

“El pueblo de Alsasua no ha recibido ninguna explicación (mucho menos rectificación) de la actuación de la prensa en aquel momento, que por cargar tintas se metió hasta con los pasos de cebra de la localidad”, ironiza Goikoetxea. Después de un mes de intensa campaña mediática, la Audiencia Nacional ordenó varias detenciones. En total, siete jóvenes fueron enviados a la cárcel, acusados de terrorismo –también hay dos menores imputados-. Cuatro de ellos salieron en libertad provisional en diciembre pasado, pero los tres restantes continúan en Soto del Real bajo régimen FIES, un severo sistema penitenciario que se aplica contra los “terroristas”.

El pasado 24 de marzo, la Audiencia de Navarra rechazó las acusaciones de terrorismo y pidió que el caso fuese nuevamente enviado al juzgado de Pamplona, lo que implicaría que fuesen juzgados por delitos notoriamente menores. Este choque de competencias debe ser resuelto ahora por el Tribunal Supremo. Mientras tanto, la Audiencia Nacional está obligada a paralizar el proceso, lo que abriría la puerta a que los tres jóvenes que siguen encarcelados sean puestos en libertad condicional. “Está obligada, pero no lo hace”, señalaron fuentes judiciales a este periódico.

La ley establece que ante un conflicto de competencias, el procedimiento en cuestión debe paralizarse hasta que exista una resolución firme al respecto. Sin embargo, la sección primera de la Audiencia Nacional esgrime que no ha recibido ninguna “notificación oficial” de que se haya dictado ese auto, a pesar de que ya fue aportado por los abogados de los jóvenes. Ante esa situación, la defensa legal de los imputados teme que se llegue a juicio sin que se haya resuelto cuál es el tribunal competente para juzgarlos, por lo que las garantías de los imputados “están siendo arrastradas”.

El domingo en Altsasu tuvo lugar una manifestación a favor de los detenidos. Poco antes de que comenzara la movilización, la Guardia Civil instaló varios controles “antiterroristas” en los alrededores de la localidad, una de las más militarizadas de Europa.

Las movilizaciones continuarán mañana frente al Monumento de los Fueros de Pamplona, el mismo lugar donde los padres de los imputados realizan concentraciones quincenales junto a representantes de distintos sectores de la sociedad.

http://www.publico.es/politica/audiencia-nacional-incumple-ley-mantener.html

ETA: más que una entrega de armas, desarme ideológico paulatino e integración en el sistema

Jon Iurrebaso Atutxa
ex-preso político vasco de ETA
ETA nació para combatir por la liberación nacional y social de Euskal Herria. ETA ejerció de vanguardia de la Resistencia Vasca durante los últimos casi 60 años.

Parte de ETA decidió el abandono de la lucha armada en las mejores condiciones que fuera posible bastante antes del 2004. Diversos acontecimientos coyunturales más la presión del lobby que surgió (por cuenta exclusiva de los que lo crearon según se constató en el juicio en Madrid de Bateragune) en la Izquierda Abertzale (IA) para tomar el papel de dirección política que la Organización Socialista Revolucionaria Vasca de Liberación Nacional iba a abandonar, han llevado a ETA a una espectacular e inaudita rendición unilateral y sin condiciones.

En su expresión pública, a partir de 2009, ETA comienza un proceso de rendición y desarme unilateral que culmina el 8 de abril del 2017 con la entrega de las armas a las fuerzas que continúan ocupando militarmente Euskal Herria. Paralelamente el mencionado lobby, primero por medio de la dirección de Batasuna y después de la de Sortu, se hace con la dirección del MLNV que, al mismo tiempo, es progresiva y sistemáticamente desmantelado. Esto es, ETA va dejando de liderar la vanguardia de la Izquierda Abertzale, y el lobby creado para sustituir a ETA en esas labores va tomando posiciones hasta hacerse con el mando absoluto de todo lo que se mueve en la IA, también denominada ya Izquierda Abertzale Oficial, IAO.

Ahí hay que situar pues la citada rendición y el consiguiente cambio de estrategia de la Izquierda Abertzale Oficial, comandado y gestionado en tiempos, ritmos, formas y contenidos por dicho lobby. Y ahí hay que situar el abandono de la lucha armada y la entrega de las armas al enemigo; la asunción de la ley de partidos por parte de Sortu; la pretensión de que el Colectivo de Presas y Presos Políticos Vascos, EPPK, adopte la vía Sortu, la tranquila posición socialdemócrata y reformista de ese partido político y de todo el entramado sobre el que hace dirección política; las alianzas soberanistas con una fracción pequeño burguesa vasca y otra reformista de tintes españolistas que le auguran un plácido presente y futuro exento de enfrentamientos que defiendan a Euskal Herria en cualquier tesitura; el desmantelamiento de las organizaciones más combativas de la Izquierda Abertzale y del propio MLNV; la dejación de dinámicas activas en los ámbitos del movimiento popular, obrero y social; la sumisa actuación en el ámbito de los parlamentos españoles y autonómicos vasco-españoles; la censura, aislamiento, marginación y arrinconamiento progresivo, para más tarde pasar a demonizar y criminalizar a los sectores revolucionarios que no aceptan la línea reformista, pacifista y colaboracionista de Sortu; la reducción a tres organizaciones (Sortu, Ernai, LAB) de lo que fue la Izquierda Abertzale con la dirección suprema en el partido político dirigente legalizado y electoralista-institucionalista. Y ahí también hay que situar la mayor sin razón de su actual línea política: su absurda apuesta por la independencia de Euskal Herria desde el cumplimiento y sumisión total a las leyes españolas y francesas y de la Unión Europea.

Y también se dijo adiós a la Revolución Socialista Vasca. Y no por no deseable ni necesaria (¿o sí?) sino porque simplemente no está tipificada en las leyes de los ocupantes franceses y españoles y, por lo tanto, no es posible. Nada es posible, y por lo tanto no es objetivo por el que luchar, salvo que esté señalado de alguna manera en las leyes de nuestros enemigos. La única excepción es la independencia porque de algo habría que diferenciarse del PNV. A su vez se contradice la cosa cuando no se prepara a la sociedad vasca para tamaña pelea y enfrentamiento, si a la vez se le tranquiliza y anestesia anunciándole que todo se hará de forma pacífica y en todo caso, y si alguien pregunta demasiado, se argumentará que la comunidad internacional vendrá en nuestra ayuda como lo hizo con el desarme de ETA. Ya, como hizo Eisenhower, «el liberador de Europa y el artífice de la Paz» el 21 de diciembre de 1959, cuando abrazó a Franco en el aeropuerto de la base militar de Torrejón de Ardoz.

Conclusión evidente, el lobby decidió por todos y todas que no debe haber enfrentamiento alguno con los Estados. Se argumenta que por miedo a la ilegalización pero a estas alturas del film ¿cómo vamos a tener tanto pánico a la ilegalización y pretender enfrentarnos a los Estados ocupantes, uno de ellos potencia nuclear y miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, para conseguir la República Vasca?

La derrota ideológica de ETA como organización de vanguardia de la Resistencia Vasca llega a su punto final. Esa es la victoria de los enemigos del Pueblo Trabajador Vasco. Pero no porque le hayan vencido militarmente a su vanguardia. Ese tipo de derrota o victoria no estaba planteada ni desde los Estados ni desde la Resistencia Vasca. No existía tal campo de batalla ni para unos ni para otros. La permanente batalla se dirimía tanto para oprimidos como para opresores en el hecho de seguir manteniendo (o no) vigente un proyecto de Revolución Socialista Vasca dirigida por el Pueblo Trabajador Vasco.

Así que, nunca darían por derrotada a la Resistencia Vasca si ella misma no lo hace. Incluso aunque la Resistencia únicamente hubiera tenido capacidad para hacer cuatro acciones al año. Aún en ese caso el enemigo sabría que no ha vencido porque no puede integrar en su sistema algo que no controla, que se les escapa, que no entra en sus leyes porque simplemente la Resistencia Vasca no las acepta, porque las niega, porque no reconoce su autoridad.  Ni hubiera vencido militarmente, ni políticamente, ni ideológicamente. Por lo tanto ETA, como se ha explicado durante décadas, no era el problema. La madre del cordero era el derecho que le asiste a Euskal Herria para conquistar su liberación nacional y social. Ahí es donde la Resistencia renuncia a sus objetivos y donde se ha rendido tal y como la hemos conocido hasta la fecha. Otra cosa es qué modalidades y dinámicas se puedan estar generando ya mismo y, de ser así, cómo se configurarían a corto, medio y largo plazo para caracterizar la nueva Resistencia.

Así pues, si ETA se rinde y Sortu, que le sucede como dirección política, también lo hace, y además escandalosamente, aceptando y cumpliendo la ley de partidos española, ¿qué le queda al Colectivo de Presas y Presos Políticos Vascos, EPPK? ¿Reivindicar su carácter solidario para con sus compas? ¿Reivindicar su unidad en lo colectivo? ¿Reivindicar su carácter político? Si lo hace dejará en evidencia a ETA y a Sortu. Así de clarito. Jodido pero de verdad. Así, sugieren que los presos tienen que aportar en clave de independencia. Sí, pero eso no vale para los carceleros, sino es para reírse a carcajadas de la ocurrencia. Lo cierto es que les abocan a aportar su parte de derrota. Ellos también se tienen que rendir.

Ahora solo nos hace falta saber el porqué de todo esto si los dos objetivos por los que ETA nació para luchar siguen sin conseguirse. Si esa es una premisa cierta, y lo es, ¿qué es lo que ha pasado? Dentro de tanta sumisión, que no entra ni dentro de los más escandalosos casos de rendición, hay claves que nos indican lo que ha ocurrido si bien su extensa explicación necesitaría de más espacio del que hoy disponemos.

Habría que remontarse muy atrás para ver la génesis de la derrota de ETA, que no es sino su derrota ideológica o la renuncia a sus objetivos históricos. Tendríamos que ir hasta poco después del asesinato de Argala. Ahí se dieron entierro a las tesis de la V asamblea y al desarrollo de las mismas tanto en su teoría como en su práctica. Y entraríamos en los tiempos de las conversaciones de Argel.

Mesa de negociación de Argel. Principio del fin. Pensar que el Pueblo Trabajador Vasco obtendría una posición definitivamente ventajosa para conseguir sus objetivos máximos en una mesa de negociación, suponía renunciar al ideario de los últimos veinte años y a toda concepción marxista de la lucha para la toma del poder por parte del propio Pueblo Trabajador Vasco. Y si de eso no se trataba ¿por y para qué se luchó?

Recordamos que a Argala le asesinaron el 21 de diciembre de 1978. Ahí comienza a estabilizarse la llamada Reforma española, es decir, la II Restauración de la Monarquía. El neofranquismo. La Constitución del Régimen se ratifica en referéndum el 6 de diciembre, y entra en vigor el 29. Ahí comienza a homologarse como «joven democracia europea». Ahí empezó a tomar fuerza la posición reformista. La influencia de la pequeña burguesía. La filosofía interclasista, burguesa. La derrota ideológica.

Se luchaba bajo el prisma de un Movimiento de Liberación Nacional y Social que pretendía un futuro socialista para una Euskal Herria independiente de las garras imperialistas de España y Francia pero en un centro del capitalismo mundial. No en un territorio colonial de ultramar. No es cualquier dilema. Así las cosas, parece evidente que no podían permitir que en las entrañas del monstruo imperialista floreciese un Movimiento de Liberación Nacional y encima con posiciones de clase obrera que pretendía continuar con los presupuestos de la V Asamblea de ETA adecuándolos a los tiempos y coyunturas concretas.

Por ahí sí que no podían pasar. La burguesía, la oligarquía financiera, el capital internacional y el imperialismo no podían arrasar Euskal Herria, ejemplo de lucha paradigmático en Europa y resto del mundo, por su ubicación geográfica. Tenían  que articular otros medios para doblegar a la Resistencia y que no cundiera el peligroso ejemplo, máxime cuando a pesar de ser un pulgarcito y no tener retaguardia, ni padrinos internacionales no había modo de acabar con ella. Y decidieron llevar adelante diferentes zarpazos bien combinados. Colaboración internacional contra el terrorismo. Plan ZEN. Guerra sucia. GAL. BVA. Torturas. Extradiciones. Deportaciones. Cárceles de exterminio. Represión. Cierre de medios de comunicación. Ilegalización de partidos. Infiltración. Intoxicación informativa. Barra libre.

De alguna manera implementaron una guerra de baja intensidad con la ayuda impagable e imprescindible de la burguesía cipaya, del Partido Nacionalista Vasco que ya era veterano en la colaboración con los yanquis y otros, sionistas incluidos, desde bastante antes de los años de la Guerra Fría, en plena Segunda Guerra Mundial.

Y queramos que no, y a pesar de la heroica lucha de la Resistencia de Euskal Herria en su conjunto y principalmente en su parte peninsular, la Reforma Española, termina por asentarse también en el sur de nuestro País. Y lo hace por varias razones. En primer lugar por el resultado de todas los ataques que ha tenido que sufrir la Resistencia dentro de lo que se conoce como guerra contrainsurgente de baja intensidad y que venimos de mencionar. Otra es la machacona política de asimilación llevada a cabo por los dos Estados contra Euskal Herria. También el propio desgaste que genera la lucha en un número reducido de población comparando con la de los Estados ocupantes. Tampoco son de obviar los resortes que la democracia jacobina francesa y la monárquica y parlamentaria española disponen para dulcificar, enmascarar y hacer digerible una vida a la vasco/española y a la vasco/francesa.

Y otra es la posición de la burguesía vasco española. Esta última ha sido la vital. El sistema español parte y divide Hego Euskal Herria (con el beneplácito de la burguesía vasca, PNV) entre los tres herrialdes del oeste del País, Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, y la Alta Navarra. Le concede el derecho de pernada en el caserío de las Vascongadas al PNV. Y este ha ejercido la política pactada con los poderes españoles que a ambos les interesaba e interesa sobre todas las cuestiones determinantes en y para  Euskal Herria: asegurar la hegemonía española sobre la Nación Vasca, asegurar que el tejido económico vasco no permitiera una futura independencia, sostener el entramado político-administrativo y cultural de España, asegurar el orden de la burguesía vasca con mandato último en España, infiltrar ideológicamente la Resistencia principalmente para que esta no tomara una postura firme de clase. Y, encima, hacerlo de tal manera que parezca que el PNV lucha por los  vascos y vascas y por «Euskadi».

Así es. Y nos remontamos a finales de los 80 y los comienzos de la dispersión carcelaria después de que el traslado de cárceles de Euskal Herria a otras del Estado español no diera los resultados apetecibles. Asesores de esa perversa y asesina política fueron los del PNV entre otros. Cuestión que, por cierto, no interesa sacar a la palestra a nadie en absoluto salvo para los rifi-rafes de turno mediático. Y esos son los que, en calidad también de ejecutores, además de asesores contrainsurgentes, han incidido en la lucha contra ETA y contra el resto de la Resistencia en general.

Sería extenso analizar los pasos dados pero si podemos decir que el PNV primero intentó impedir que ETA naciera. Posteriormente pretendió ignorarla. Cuando no tuvo más remedio le achacó ser el anticristo comunista que iba a destruir el ser y sentir vasco (el orden burgués establecido). En la medida que se agudizaba la propia lucha de clases, el PNV viendo peligrar sus privilegios de clase, comenzó a actuar más beligerantemente. Constataron que ETA no solo luchó contra la dictadura franquista. Luchaba por la liberación nacional y social del Pueblo Trabajador Vasco y eso iba totalmente en contra de los intereses de la gran burguesía vasca y también de la pequeña burguesía vasca. Y para el PNV, ahí, si resultó imprescindible la decisión de acabar con ETA como sea.

Y la vía militar no resultó. Como decíamos y repetimos, ETA no ha sido derrotada por la vía militar. Nunca podría haber sido derrotada en esos términos pues el accionar armado de ETA podría contar con una impresionante cifra de jefes del ejército español a realizar tres o cuatro acciones al año y tener el mismo efecto desolador para los enemigos de EH. Tampoco ETA les ganó la guerra al Estado francés y español. La cosa es que nunca se lo propuso porque simplemente era imposible. Lo que ha ocurrido, por el contrario, es que el último conjunto de militantes que pertenece o ha pertenecido a ETA, más el lobby mencionado, en clave y nivel de dirección política de todo el MLNV, se ha rendido. Así, como suena.

Y lo ha hecho porque ha resuelto que no puede someter a los Estados a una negociación política por la que pensaba conseguir las suficientes posiciones que le permitieran seguir luchando para alcanzar sus objetivos. Y podría haber continuado toda la vida si se hubiese dado ese interés. Y, evidentemente, cuando se empezó a perder es cuando se decide negociar con el enemigo los términos de la alternativa KAS primero y la misma alternativa, pero rebajada, después. Y eso ocurre cuando se utiliza un instrumento y campo del enemigo (mesa de Negociación) como propio o como campo a dirimir. Cuando la Reforma española empieza a asentarse. Piel de cordero y cabeza de Estado franquista sin ninguna depuración salvo los necesarios retoques coyunturales.

El campo de la negociación es terreno enemigo y lo tiene completamente minado. No hay lugar de actuación para la Resistencia Vasca. Tarde o temprano llevará al MLNV a un intercambio de todo por migajas. O como en el caso vasco, donde visto el CNI y el resto de servicios de inteligencia occidentales que ETA tenía interés por acabar la lucha armada y realizar un cambio estratégico, los poderes reales del Estado (mas las inestimables ayudas cipayas), decidieron que no hacía falta pasar por la Negociación en clave de problema menor como antes se había hecho en El Salvador, Guatemala, Sudáfrica e Irlanda, entre otros. ¿Por qué? porque resultó que ya no había problema. Ni mayor ni menor. No existía porque se había rendido.

Esa es la cuestión principal. Por una parte, el hecho de darse cuenta que por medio de la Negociación la Resistencia Vasca no iba a conseguir nada pues el enemigo sabía de sus íntimas convicciones intencionadamente  insinuadas aquí y allí.  Por otra parte el deterioro político e ideológico que llevaba toda la Resistencia desde la mencionada época de la desaparición de Argala. Es decir, los parámetros del enfrentamiento por la liberación nacional y social de Euskal Herria se hacían desde el interclasismo, desde el populismo cortoplacista y desde un marxismo idealista. Y, a su vez, todo ello adornado con muchas dosis de motivación nacional/patriótica que les bastaba a no pocos para luchar hasta sus últimas consecuencias pero que a otros les facilitaba llegar al oportunismo, al reformismo, al pacto y a primar otros intereses particulares o de facción de clase. Definitivamente no solo se debilitaron al extremo los planteamientos de la V Asamblea sino que se les dio simple y llana sepultura.

Así que para no hablar de la verdad, se divagará, y mucho, sobre la forma del abandono de la lucha armada y la entrega de las armas. Y no se hablará tanto de por qué elegir e implementar la nueva estrategia tal y como se ha hecho. Ni tampoco se aclarará por qué no se ha implementado el enfrentamiento desobediente con los Estados que oprimen y ocupan Euskal Herria, modalidad de enfrentamiento que iba a sustituir a la lucha armada abanderada por ETA. Se tratará de evitar explicar por qué se les deja colgados a las y los presos políticos vascos, deportados y exiliados. Se evitará hacer luz sobre el por qué se les sugiere que se busquen la vida o pierden el último tren, pues la IAO está enfrascada en traer en menos de 9 años la República independiente para Euskal Herria y no podemos distraernos con cuestiones de menor identidad…

Se intentará pasar de largo por el espinoso tema de por qué no se activa el inimaginable poder que significaría Udalbiltza en pie de guerra. Por todos los medios se tratará de no explicar por qué se apacigua y se desmotiva a la base militante cuando más incentivada debiera estar para el papel que se le adjudica en la lucha por la independencia, etc.

Demasiadas cosas sin explicar. Se exige demasiada obediencia debida. Mucho acuerdo de país sin ninguna base concreta. Nos hablan de posibles acuerdos con burguesía afín al PNV. El PNV  dice que no está por la independencia. Se consideran acuerdos ente ELA y LAB y Elorrieta anuncia que eso es imposible a causa de la vía parlamentaria que adopta Sortu.

Se consideran acuerdos con gente de CCOO y de Podemos, acuerdos de país con PNV (que no los quiere y pacta con el PSOE y el PP). Todo esto y más tenemos desde el 2009 y su cambio de estrategia.

Y entre una declaración y otra, una justificación y otra, lo que en gran medida va a ocurrir (y está ocurriendo) es una auténtica ceremonia de la confusión. Es más aún escandaloso en las formas que para ese acontecimiento de entrega de sus armas, ETA no haya preparado una declaración en toda regla con análisis de la situación incluido. Algo más profundo y sólido que la nota hecha pública. No se entiende que no haya siquiera mencionado a los años de lucha, a lo sufrido, al heroico valor de tantos militantes caídos en combate. Que no estén presentes los presos políticos vascos, los deportados y refugiados. Cierto que todo no era ETA pero ETA ha sido mucho en Euskal Herria. Ha sido una parte que ha luchado hasta la extenuación, con aciertos y errores pero haciendo lo que decía y dando lo que tenía. Ni una palabra. Será para el comunicado de disolución. Quizá. En cualquier caso la disolución es más que evidente pues ETA hoy en día no es nada después de que Sortu se haya hecho con la dirección del trío de la IAO, Sortu, LAB y Ernai.

En cuanto a las formas, hay una cuestión que nos tiene realmente preocupados. Si es cierto que miles de personas han militado y más han colaborado con ETA y la mayoría de ellas aún vive ¿por qué no se ha hecho una consulta con todos ellos? ¿Por qué ETA anuncia públicamente una asamblea con meses de antelación sin ningún recato por la seguridad de sus militantes y el contenido de la misma y no abre esa consulta con todos los que han militado en ella? ¿Por qué tanta prisa? ¿Por qué atar todo tan deprisa? Es como el cambio de estrategia. Las cuestiones que en los últimos años han sido más fundamentales para el devenir de la IA se han resuelto en un abrir y cerrar de ojos y entre muy pocos aunque algunas de estas cuestiones hayan tardado años en plasmarse en la práctica. Y también hay muchos por qué y muchas cosas que no se entienden.

¿Por qué miente ETA ante todo el mundo? ¿Por qué dice que entrega las armas al pueblo si en  cinco minutos están en manos de las fuerzas que ocupan militarmente Euskal Herria? ¿Por qué se trata a la sociedad vasca y opinión pública en general como si fuéramos disminuidos mentales? ¿Por qué tanta desconsideración y falta de respeto? Y ya puestos a hacernos preguntas ¿por qué la intelectualidad vasca de izquierda calla como si estuviera muda e incluso sorda? Le da igual la carta dirigida a Trump, como le da igual que identifiquen a 200 jóvenes por encerrarse una noche en señal de protesta, como le da igual que ETA entregue las armas a la policía y diga que lo ha hecho al Pueblo, como queda impasible cuando propios y extraños manifiestan que todo es ATA y que la misma ni se sabe lo que pretende…, como mira al monte cuando quieren encarcelar a jóvenes bajo acusaciones de terrorismo por hechos ocurridos en una manifestación de protesta…

¿Por qué ETA tiene que entregar las armas? Todo el mundo sabe que la entrega de armas no es condición para nada. No traerá ningún beneficio para nadie salvo para los Estados que nos ocupan como símbolo de sumisión y derrota de su oponente ¿Cómo se puede vender una derrota como victoria? ¿Cómo se puede vender un acto de derrota como una forma de intervención política en clave soberana? ¿Y eso de acudir a Baiona para que la policía no robe las armas que al de minutos les serán entregadas?

Los artesanos por la paz son la sociedad civil, son la sociedad vasca. Alucina vecina. Es decir los comandos de ETA son la sociedad vasca porque son vascos… Pero es que ocurre lo mismo con el Foro Social por la Paz. Son cuatro y la mitad liberados de todo el espectro asociativo y partidista que participa en el entramado del sistema. Es como Sare que si no hay dinero no funciona. Y los verificadores son otros cuatro que no sabemos quién les paga y que son esos y otros cuatro los que están en todos los conflictos y son agentes del capital internacional y del imperialismo. Aquéllos de Aiete y tal… Y, aquí, todo este cocido lo han hecho entre 200. Y entre los 200 está la comunidad internacional, los facilitadores, los verificadores, los partidos políticos del sistema, sindicatos, medios de comunicación… Aunque fueran 20.000. Al sistema le sale gratis si de desactivar la lucha de emancipación del Pueblo Trabajador Vasco se trata.

Así y todo hay quien quiere señalar cuestiones a aclarar y tiene muchas sospechas y dudas acerca de lo que ha pasado y no ha pasado. Y hay quien piensa que ETA es una organización que no ha sido vencida ni política ni militarmente. Que en las peores condiciones inimaginables, sin retaguardia, ha salido adelante. En un teatro de guerra de 20.000 km con 3 millones de habitantes repartidos en dos países frente a más de 40 y más de 60 millones y ha actuado durante sesenta años.

También hay quien piensa que teniendo ETA la oportunidad de hacer un receso de x (años) ante el cambio de estrategia comandado por el citado lobby, se aviene a los deseos de los que no pueden luchar por los derechos nacionales de Euskal Herria si no es bajo las condiciones de sumisión a los Estados francés y español. Y otra vez la pregunta ¿por qué?

Habiendo decidido entregar las armas años antes de que lo hiciera, anuncia que se sentará a negociar las consecuencias del conflicto con los Estados responsables. No transcurre un año hasta que ETA hace pública la decisión de abandonar su presencia en la mesa de negociación por inasistencia del contrario. Hasta el analista más indocumentado sabía de antemano que ETA había decidido entregar las armas. ¿Esto induce a pensar que desde hacía muchos años estaba dispuesta a entregar las armas? Pues sí. España y Francia lo sabían con lo que hacer el ridículo era la única opción que le quedaba a ETA. Esto sí parece estar claro. Para algunos, claro.

Y a muchos nos preocupa la situación de absoluta indefensión en la que han quedado las Presas y Presos Políticos Vascos. Dicen que hay que vaciar las cárceles y ponen como condición 2 premisas irrenunciables, no delatar y no arrepentirse. Sortu sabe, como cualquier ciudadano que tenga un mínimo interés de informarse, que sin delación ni arrepentimiento (entre otras condiciones) nadie se puede acoger al reglamento penitenciario para poder salir en libertad. No es posible tomar una vía individual y salir en libertad. Además, hay que delatar, colaborar y arrepentirte hasta de haber nacido. Y mientras tanto, no muestres solidaridad con otro compañero en peor situación pues consideraran que aún no estás maduro. No hay solución digna y en clave política salvo por medio de un indulto o a través de la amnistía. El que venda otra cosa miente. Miente a sabiendas.

Oferta de sálvese quien pueda de Sortu. Vía Sortu que no pretende sino la aceptación de su plan o la debacle. Una debacle que podría arrasar la unidad del Colectivo. Podría despolitizarlo. Podría propiciar con las salidas individuales que imperara para algunos únicamente el beneficio personal, dejando en la estacada a decenas de militantes que no están dispuestos a perder su carácter político, solidario, soberano y digno.

Y hay quien se pregunta por qué no han filmado la destrucción de las armas o su inutilización de una forma verídica y verificable. ¿Por qué mostrar ese circo insoportable de sumisión haciendo la entrega a unos voluntarios para pasárselas directamente y en minutos a los enemigos que ocupan Euskal Herria? O… ¿ya no son enemigos? Y de paso, en vez de enfrentamiento ¿ahora pasamos a la inteligente y novedosa forma de confrontación? A la vieja fórmula de acuerdos entre diferentes. Todo por la paz y la concordia. Pero de los que de arriba y de los que gestionan las cosas de los de arriba. Definitivamente se ha instalado la socialdemocracia. Y pensamos que es una socialdemocracia de derechas.

Un viejo conocido decía que ETA ha sabido actuar, luchar, resistir y golpear. Brillante. Fallos, unos cuantos reconocidos. Y, a su vez, ETA una vez de decidir abandonar no ha sabido rendirse o no le han dejado terminar como hubiera debido. Y no ha sido el enemigo de siempre quien no se lo ha permitido. En todo caso, finalmente, el espectáculo ha sido delirante.

Hay quien se regocija en Francia pues piensa que el Hexágono ha estado dispuesto a ser jacobino hasta con la última brizna de hierba de Pagola y ofrece una de sus plazas, Baiona, para la bacanal de la victoria sobre los vascos que cuestionaban el orden de la República una e indivisible. Con el concurso de los Artesanos de la Paz franceses y españoles. Es decir, todo por la república francesa, todo por la monarquía parlamentaria española, por la paz, el orden y la violencia de los que nos ocupan.

Desde la IAO se asegura que hoy en día hay suficientes condiciones democráticas y respaldo internacional para llevar la lucha por la independencia de Euskal Herria a buen puerto y por los cauces legales impuestos por los Estados que nos oprimen más la bendición de la Union Europea.

Para nosotros es evidente. Hay quien tenazmente ha tejido un plan desde dentro y desde fuera de ETA para llevar a esta y al movimiento que representaba a los estrictos cauces del sistema español y francés. Eso es lo que ha triunfado. Eso es lo que ha ocurrido. Ese es el cambio de estrategia que ha habido. Esa es la promesa que han tenido que hacer de no luchar con los medios que la lucha y el Pueblo Trabajador Vasco requirieran por una Euskal Herria independiente, socialista reunificada y euskaldun. Lo demás son o serán cortinas de humo, o de fuego. La burguesía puede admitir casi todo. Lo que no puede asumir es un futuro libre y socialista para Euskal Herria.

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