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Contagio: ‘A medida que se expande el miedo, se expande la sumisión’

En plena paranoia por el coronavirus, a Movistar se le ocurrió reprogramar la película “Contagio”, producida en 2012, muy pocos meses después de otra “gran crisis” epidemiológica: la del virus H1N1, del que ya nadie se acuerda.

No hay más que encender el ordenador o la televisión para darse cuenta de que en el mundo actual se está haciendo imposible discernir la realidad de la ficción, así que quien siga estas líneas no sabrá si hablamos de una película de Hollywood o de ese virus de rabiosa actualidad que asola a la humanidad ahora mismito.

Desde hace unos días lo han rebautizado Covid-19 porque es un nombre que mete más miedo que “coronavirus”, un término que se parece demasiado a una marca de cerveza o a “corinavirus”, que es otro microbio de rabiosa actualidad que alcanza a la Casa Real. Los “expertos de bata blanca” tienen que lograr por todos los medios que no seamos capaces de entender absolutamente nada

Empecemos por ahí: en realidad, nosotros no necesitamos saber nada; debemos limitarnos a obedecer las órdenes de los que saben, de los entendidos, los expertos y la autoridad establecida. Ese es el mensaje final de la película, de la televisión y de las tertulias: Usted se calla la boca, no haga preguntas y siga las instrucciones que le dicten. Es por su bien.

En la Guerra Fría las escuelas de Estados Unidos enseñaban a los niños lo que debían hacer en cuanto los malvados comunistas empezaran a lanzar bombas nucleares sobre sus cabezas: debían agacharse bajo el pupitre para evitar que el techo del aula les cayera encima. Por su propio bien.

Los médicos, los microbiólogos y la OMS también se esfuerzan por preservar la salud de la humanidad y por eso aconsejan lo que todos debemos hacer. Desinteresadamente. En nombre de la “ciencia” y por nuestro propio bien.

Ustedes deben entender que vivimos en un mundo lleno de peligros y que cuando no es el cambio climático, es una plaga. Todo lo demás (la crisis económica, la precariedad, los desahucios) es consecuencia de esas catástrofes “naturales”.

Las escuelas, las películas y las televisiones nos enseñan en quién debemos confiar y en quién debemos desconfiar (porque propagan noticias falsas, porque no son expertos, porque no tienen titulación académica).

Los expertos y la autoridad son una y la misma cosa o, por lo menos, funcionan de manera sincronizada. Hoy ningún gobierno del mundo haría nada que no tuviera un respaldo “científico”. Da lo mismo que gobierne un partido u otro; todos harían lo mismo: lo que digan los “expertos”. Por eso, en la película se acaba imponiendo la ley marcial, o sea, que los militares le dan una patada a los políticos y la Casa Blanca la okupa una bicefalia de expertos y militares.

El papel de ambos (militares y médicos) es el mismo: lo que quieren es salvar a los seres humanos de una muerte segura. Si los militares no matan, los médicos tampoco. ¿Qué se habían creído? Por lo tanto, para frenar una epidemia son necesarias ambas cosas: una vacuna y, además, la ley marcial, porque es posible que las masas desconfíen de la primera (el médico) y haya que recurrir a la segunda (la bayoneta).

Las vacunas las suministran por el bien de todos, pero siempre hay gente egoísta que sólo mira por sí misma. ¿No se dan cuenta de que pueden contagiar a los demás, al mundo entero?

Además del miedo, el cine catastrofista tiene por objeto acostumbrar a millones de personas del mundo entero al sufrimiento y la angustia. Ustedes creen que viven una vida cómoda al abrigo de toda clase de peligros, pero se equivocan. Vivimos en un planeta lleno de riesgos.

En 2009, tras meses de noticias aterradoras, cuando el pánico se calmó, acusaron a la OMS de alarmismo y, sobre todo, de estar manejada por la farmafia, las grandes multinacionales farmacéuticas. El escándalo salpicó a los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades contagiosas) de Estados Unidos, que fue uno de los organismos que financió la película.

Los CDC son quienes imponen al mundo el canon en materia epidemiológica y, a pesar de su nombre, fueron creados por… la Marina de Guerra de Estados Unidos. Sus médicos tienen graduación militar: son capitanes de corbeta, almirantes, contramaestres… Son el mejor ejemplo de que no hay mucha diferencia entre unos (curanderos) y otros (chusqueros).

Sí señores. Como bien dice el lema de la película “Nothing spreads like fear“ (Nada se expande más que el miedo). Es algo de lo que se encargan, al alimón, los “expertos”, las autoridades y los periodistas. Nuestro lema es un poco diferente: “A medida que se expande el miedo, se expande la sumisión”.

Cuando se acabe la crisis del Covid-19 (o como se llame) y respiremos aliviados, la crisis capitalista nos parecerá mucho más llevadera. Nos habrán despedido de nuestro trabajo pero, al menos, gozaremos de buena salud (o eso creeremos).

Más información:
– Contagio: la búsqueda del ‘foco infeccioso’ no conduce a ninguna parte
 

La masacre de Katyn: 80 años después el gobierno polaco prepara una campaña antisoviética

El mes que viene se cumplen 80 años de la matanza de Katyn y el gobierno polaco se prepara a marchas forzadas para desatar su campaña antisoviética (otra más).

Quizá para prevenirla, Vladislav Chved acaba de publicar un libro al respecto, seguido de una entrevista en la agencia rusa RIA Novosti (*).

Katyn es una localidad cercana a Smolensk, donde en 1943, en plena guerra mundial, los nazis prepararon un montaje para imputar a los soviéticos la ejecución de cientos de soldados del ejército polaco. Sería uno de tantos crímenes colectivos cometidos por Stalin, o por los bolcheviques, o por la URSS, que tanto monta.

La campaña fue preparada por el propio Hitler en persona, para lo cual se desplazó a Smolensk, donde se reunió con el coronel Hasso von Wedel, jefe del servicio de propaganda de la Wehrmacht, cuyos oficiales estaban preparando los materiales para montar el “Caso Katyn”, bajo la supervisión del ministro de Propaganda Imperial, Joseph Goebbels.

En aquel momento los nazis habían sufrido la derrota en Stalingrado y se habían dado cuenta de que la guerra con la URSS sería más larga de lo previsto. Su esperanza era dividir a los aliados, es decir, que Estados Unidos y Reino Unido participaran en la mascarada nazi.

El descubrimiento de 12.000 cadáveres fue anunciado por Radio Berĺín el 13 de abril de 1943 como algo “casual”, seguido por el periódico nazi Volkische Beobachter.

Después llegó el espectáculo de propaganda de la exhumación de los restos. Los nazis invitaron a numerosas delegaciones de varios países europeos para que vieran con sus propio ojos la barbarie bolchevique.

Los nazis estaban en contacto con el gobierno polaco en el exilio de Londres, según demuestran los informes de Rado Sandor, miembro del espionaje militar soviético. En consecuencia, los polacos jugaban a dos barajas.

A petición de los nazis, la embajada polaca en Berna redactó una solicitud sobre la masacre dirigida a la Media Luna Roja Internacional al mismo tiempo que a la embajada alemana.

La exhumación se llevó a cabo del 29 de marzo al 7 de junio. No obstante, como afirman los testigos, los nazis estuvieron en las fosas de Katyn desde febrero hasta agosto y contaron con la activa asistencia de especialistas de la Comisión Técnica de la Media Luna Roja polaca.

Los resultados de la exhumación e identificación de los cadáveres se consignan en el ”Documento Oficial sobre el Asesinato Masivo de Katyn” (Amtliches Material zum Massenmord von Katyn) publicado en 1943 en Berlín y conocido por el nombre de su autor Gerhard Buhtz.

El documento afirma que en marzo-junio de 1943 se exhumaron 4.143 cuerpos de la tumba de Katyn, de los cuales se identificaron 2.815, el 67,9 por ciento. Según la lista oficial de víctimas identificadas de Katyn publicada por los polacos en 1944 en Ginebra, de los 4.243 cadáveres exhumados se identificaron 2.636, es decir, el 62,1 por ciento.

Los polacos se vieron obligados a eliminar de sus listas los nombres de 179 oficiales polacos exhumados e identificados en el lugar porque estaban vivos. Eso confirma la falsificación por parte de los nazis de la identificación de los restos de las víctimas de Katyn.

En 1945, por orden de Berlín, los nazis quemaron los documentos que formaban parte del informe de Buhtz que confirmaban la responsabilidad soviética en el fusilamiento de Katyn. Según Josef Mackiewicz, un periodista polaco que fue uno de los primeros en investigar el crimen, la destrucción confirma que los documentos fueron falsificados y que la policía soviética no estaba de ninguna manera involucrada en la matanza.

En 1945, al acabar la guerra, el Fiscal de Cracovia, Roman Martini, inició una causa penal para esclarecer la muerte de los oficiales polacos, en la participaron los forenses más acreditados.

El informe se debía presentar al Tribunal de Nuremberg. “Se han demostrado suficientes defectos, errores e inexactitudes como para reconocer que las afirmaciones hechas por los alemanes en la publicación ‘Amtliches Material zum Massemmord von Katyn’ no superan la crítica científica y, por lo tanto, llamamos a este documento una pieza de propaganda”, concluían los forenses polacos.

Pero sucedió algo imprevisto. El 30 de marzo de 1946 el fiscal Martini fue asesinado y el informe de los profesores polacos no se presentó en Nuremberg. A pesar de ello, el Tribunal de Nuremberg acusó a Hermann Göring y a Alfred Jodl, comandante en Jefe de la Wehrmacht, por el crimen de Katyn.

Según Chved hay suficientes pistas para sostener la responsabilidad de los nazis en el fusilamiento de los oficiales polacos en Katyn.

En su informe, Buhtz afirma que la mayoría de los cadáveres exhumados iban vestidos con uniformes polacos. “Además de las condecoraciones y otros premios, objetos personales, documentos de identidad, recuerdos, cartas, cuadernos, había mucho equipo militar en los cuerpos”.

Es la mejor prueba de que fueron precisamente los nazis los que dispararon a los polacos, dice Chved, porque en la URSS se permitía llevar uniforme pero sin ningún signo distintivo que denotase el rango o la función militar.

En su informe Buhtz recuerda las numerosas municiones y cartuchos encontrados en la zanja. En los años 1994-1995 los expertos polacos encontraron 241 casquillos durante las excavaciones en Katyn, 79 de los cuales presentaban rastros de corrosión hasta el punto de que sus marcas no podían ser discernidas. Este es un rastro común dejado por los nazis.

Los cartuchos de las pistolas Geco 7.65 D (Gustav Genschow & Co) con casquillos de latón no oxidantes sólo se produjeron en Alemania hasta finales de 1940. En 1941, debido a la escasez de metales no ferrosos, los alemanes cambiaron a cartuchos de acero revestidos de cobre y luego a cartuchos de acero puro con pintura lacada gris-verde. En el suelo, las carcasas de cobre cubiertas de laca se oxidan rápidamente.

Además, se encontraron dos recortes de billetes polacos de dos zlotys impresos el 1 de marzo de 1940. Ese tipo de billetes eran anteriores a la guerra y fueron sustituidos por los de Cracovia entre el 8 y el 20 de mayo de 1940. El primer encarcelamiento de oficiales polacos en el campo de Kozelski de la policía soviética se llevó a cabo en Smolensk el 3 de abril de 1940 y el último se completó el 10 de mayo de 1940. Por lo tanto, si los prisioneros de guerra polacos fueron fusilados en abril-mayo de 1940, no podían poseer zlotys de Cracovia en los campamentos soviéticos.

Los forenses nazis tenían listas de los oficiales polacos que habían sido encarcelados por los soviéticos en Katyn. La administración del campo debía transferir los prisioneros polacos a la dirección de la policía soviética de Smolensk. Así lo comprobó el historiador Vladimir Sajarov en los archivos del Ministerio de Propaganda del III Reich.

Sajarov también descubrió otra importante falsificación: los nazis afirmaron haber encontrado 3.300 cartas y postales en los cuerpos y en las fosas, gracias a las cuales pudieron lograr una tasa tan alta de identificación de las víctimas. Analizando las direcciones a las que debían enviarse las cartas y tarjetas desde Katyn, Sajarov descubrió que la mayoría de las ciudades y calles polacas mencionadas en las direcciones ya habían sido germanizadas, a pesar de que la germanización de los territorios polacos ocupados por Alemania en septiembre de 1939 tuvo lugar en medio de grandes dificultades.

(*) https://ria.ru/20200305/1568164675.html

Un caso típico de intoxicación mediática que pasó al olvido desde las primeras planas: los Skripal y el Novichok

Se ha cumplido el segundo aniversario de la intoxicación de los Skripal por Novichok y nos habíamos jurado a nosotros mismos que no volveríamos a hablar del asunto, porque ya nadie se acuerda de aquello.Los lavados de cerebro son así; van y vienen porque las grandes campañas de bulos hay que renovarlas periódicamente. Ahora es el momento del coronavirus y dentro de poco nadie se acordará tampoco de esta “epidemia” de imbecilidades.

Los Skripal han desaparecido, algo que si hubiera ocurrido en Rusia hubiera desatado la alarma de los plumíferos de la prensa, pero ha ocurrido en Inglaterra, cuna del Bill of Rights. El gobierno de Londres los mantiene a buen recaudo y les impide toda clase de contacto con la prensa. ¿Libertad de expresión?

El caso es que John Helmer ha escrito sobre el asunto varios libros para recordar una de las mayores fantasmadas orquestadas por el espionaje británico, naturalmente con la inestimable ayuda de sus cómplices de la BBC y otros medios. Incluso mantiene un blog sobre éste y otros casos, al que merece la pena echar un vistazo de vez en cuando.

Lo mismo cabe decir de Rob Slane y su “Blogmire” para seguir al corriente de uno de los mayores fraudes del periodismo de comienzos de este siglo XXI.

Parece ser (pero no es seguro) que Serguei Skripal fue envenenado porque trató de regresar a Rusia, pero el MI6 no le dejó por varias razones. El primero es que deja en mal lugar al lema principal de la intoxicación mediática: las URSS y Rusia son países de los que las personas huyen, no países a los que viajan.

El segundo es que antes y ahora los Skripal son una patata caliente que en cualquier momento se puede volver contra los patrocinadores de la intoxicación. Es probable que el MI6 impida su retorno a Rusia porque su caso está relacionado con el de Steel.

Como escribe Helmer, en el rocambolesco caso de un intento de envenenamiento de dos personas, lo más rocambolesco es que no hay ninguna investigación judicial abierta.

Ni siquiera hay una orden internacional de detención contra los dos rusos a los que todos los medios de comunicación del mundo acusaron de ser los autores del envenenamiento.

Recapitulando: hace dos años, el 4 de marzo de 2018, Serguei Skripal, un agente doble británico-ruso, y su hija Julia fueron envenenados en las calles de Salisbury, Inglaterra. El gobierno británico acusó a Rusia de tratar de matar a los Skripal con Novichok, una sustancia neurotóxica.

El montaje fue casi en paralelo con un incidente posterior en la cercana ciudad de Amesbury, en el que Dawn Strugess murió en contacto con una sustancia similar a la que envenenó a los Skripal, o al menos eso es lo que dijeron.

Recapitulando bis: Christopher Steele es el agente del MI6 involucrado en el caso de los vídeos sexuales grabados a Trump durante su estancia en un hotel de Moscú que sirvieron para intentar chantajearle y montar el caso del “candidato manchú”.

Aparecen intactos los hospitales de Idlib bombadeados por la aviación rusa

Desde el inicio de la ofensiva del ejército sirio contra los yihadistas en Idlib, la ONU ha difundido varios informes sobre los hospitales destruidos como consecuencia de los bombardeos, señalando especialmente a la aviación rusa como responsable.

Dichos informes han sido ampliamente divulgados por la prensa asquerosa de siempre, como El Salto Diario, con abundantes menciones al número de civiles muertos y a que Putin es “el emperador de Oriente Medio” (1).

El ejército ruso emprendió una investigación sobre las consecuencia de sus bombardeos. Los resultados de la misma han sido publicados parcialmente por la prensa turca y también por Komsomolskaya Pravda (2) y las fotografías tomadas demuestran que las instalaciones siguen intactas.

Naturalmente, las fotos corresponden a infraestructuras localizadas en las zonas liberadas, de manera que aún no se conocen los efectos de los bombardeos rusos sobre las que siguen bajo control yihadista.

1. Hospital de la ciudad de Al-Salam: no se encontraron daños en el edificio.

2. Hospital Nacional de la ciudad de Maarrat Al-Nouman: se registran múltiples daños como resultado de los bombardeos de artillería, no de los bombardeos aéreos, como se indica en el informe de la ONU.

3. Edificio de ambulancias y clínica de Maarrat Al-Nouman: no hay daños en el edificio. Ahora las instalaciones sanitarias acogen a los soldados del ejército sirio que resultaron heridos en los combates.

4. Policlínica en Kfar Rumania: no se detectaron daños.

5. Centro médico en Deir East: hay daños causados por el bombardeo de artillería, no por ataques aéreos.

(1) https://www.elsaltodiario.com/siria/putin-emperador-en-oriente-medio
(2) https://www.donetsk.kp.ru/daily/27100.4/4173616/

Acaba la primera parte del juicio farsa de extradición contra Julian Assange

Caitlin Johnstone

La primera parte del juicio de extradicion de Julian Assange ha terminado y se reanudará el 18 de mayo. La fiscalía fundamenta la extradición en el tratado de Estados Unidos con el Reino Unido, pero como el tratado prohíbe explícitamente la extradición política, la fiscalía afirma ahora que debe ignorarse su contenido.

Dice que no importa porque Assange no es un actor político, a pesar de que en 2010 el gobierno estadounidense, el mismo gobierno que está tratando de extraditarlo, lo llamó actor político, con esas mismas palabras.

El juicio se celebra en una prisión de máxima seguridad para delincuentes peligrosos y violentos, porque es allí donde está encarcelado, sin motivo aparente y a pesar de que carece de antecedentes, lo que significa que está separado de la sala del tribunal por un recinto de seguridad insonorizado que le impide oír y participar en su propio juicio.

La magistrada Vanessa Baraitser le dijo a Assange que no puede abandonar el recinto porque es considera un hombre peligroso en una prisión para delincuentes peligrosos y violentos. Tampoco deja que hable durante el juicio, ya que sólo intervebir a través de sus abogados, al tiempo que le impide comunicarse con ellos.

Una organización británica de derechos humanos y reforma legislativa afirmó que mantener a un acusado encerrado en una jaula de cristal insonorizada lejos de la sala del tribunal, como el caso de Assange, viola necesariamente su derecho a un juicio justo (*).

Los tribunales británicos lo llaman “dock”, un lugar donde los acusados se sientan aparte de los jueces y abogados. No todos los tribunales británicos tienen banquillos, y no todos los banquillos son “seguros” y dotados de vidrieras como el de Assange.

Dado que Assange está recluido sin explicación en una prisión de alta seguridad normalmente reservada para los delincuentes más violentos y para los condenados por terrorismo, su juicio se celebra en una jaula tan “segura” que se queja de que no puede oír nada a través de los cristales antibalas. Ni siquiera puede pasar notas a sus abogados.

Incluso el abogado de la acusación, James Lewis, apoyó a la defensa para tratar de hacer el tratamiento de Julian menos extremo.

Assange también se quejó de que incluso cuando se le ha permitido hablar con sus abogados durante el juicio, no puede hacerlo en privado, diciendo: “No puedo comunicarme con mis abogados o pedirles aclaraciones sin que la otra parte lo vea” y “la otra parte tiene un contacto 100 veces mayor con sus abogados”.

“Participo en este juicio como un espectador en Wimbledon”, dijo Assange.

Para eliminar la naaturaleza política del caso, la fiscalía argumenta no se aplica el tratado de extradición entre Estados Unidos y el Reino Unido sino una ley de extradición.

La defensa alega que no sólo WikiLeaks trata de influir en el gobierno de Estados Unidos, sino su influencia había tenido éxito. El propio gobierno de Estados Unidos acusó a Assange de ser un actor político tratando de cambiar su línea política. “No es un periodista. No es un denunciante. Es un actor político. Tiene una programa política”, dijo el portavoz del Departamento de Estado P.J. Crowley sobre Assange en 2010, después de que Wikileaks comenzara a exponer los crímenes de guerra estadounidenses.

“Está tratando de socavar el sistema internacional que nos permite cooperar y colaborar con otros gobiernos y trabajar multilateral y bilateralmente para ayudar a resolver los problemas regionales e internacionales”, añadió.

Si Assange es extraditado a los Estados Unidos, como la jueza Baraitser parece estar dispuesta a permitir, se enfrentará a un juicio sesgado después de que él y su equipo legal hayan sido espiados por la inteligencia estadounidense en la preparación de su defensa. No se le permitirá a él y a su equipo legal hacer ningún comentario durante el juicio, y desaparecerá en un agujero negro de “medidas administrativas especiales”, en el que nadie podrá oírle.

Ha llegado el momento de defender Assange y el futuro de la libertad de prensa. No cuando sea extraditado. No después de su juicio y una condena draconiana, sino ahora.

(*) https://t.co/FG61rIu1ur
https://caitlinjohnstone.com/2020/02/28/this-assange-trial-is-a-self-contradictory-kafkaesque-nightmare/

Viento Sur: un bodrio al servicio de la agresión imperialista contra Siria

“Es una tragedia humanitaria excepcional la que está golpeando el noroeste de Siria. Decenas de miles de personas, en su mayoría mujeres y niños, han vuelto a huir de sus pueblos y aldeas en los últimos días para dirigirse al norte y escapar así de los bombardeos rusos y del avance de las tropas sirias hacia el oeste”, asegura Viento Sur en un artículo (1).

En otro no menos absurdo lamenta la “despiadada masacre del régimen en Idlib” (2) porque cada vez que “el régimen” se dispone a aplastar a los yihadistas y a sus amos imperialistas, Viento Sur se echa a llorar.

Durante los años que Idlib estuvo en poder de los yihadistas no parece que se cometieran masacres o, al menos, Viento Sur no dijo nada. Las masacres comienzan con la llegada del “régimen” y a los plumíferos trotskistas se les ve el plumero.

Viento Sur no es nada diferentes de los demás altavoces del imperialismo; sólo le da su toque personal, “izquierdoso” e hipócrita. Por ejemplo, Viento Sur no dice nada diferente de Associated Press, un típico portavoz del Pentágono que justifica la agresión contra Siria.

Pero Viento Sur no tiene corresponsales ni fotógrafos en Idlib. ¿De dónde saca sus historias? De los yihadistas que han permanecido en la provincia. Por eso durante ocho años ninguna de sus informaciones explica la plácida dominación terrorista sobre sus habitantes.

Pero hay otro tipo de fuentes: las que están en la nómina del gobierno británico desde 2012, un aspecto de la guerra, la guerra sicológica contra Siria, del que ya hemos hablado aquí varias veces y que nunca ha sido mencionado ni por Viento Sur, ni por Associated Press; como si no existiera. Se callan porque ambos forman parte de la misma, uno (Associated Press) en su versión reaccionaria, y el otro, Viento Sur, en la seudoizquierdista.

“Varios documentos filtrados consultados por Middle East Eye muestran que la historia de la propaganda comenzó en 2012 y se aceleró al año siguiente, poco después de que el Parlamento británico se negara a autorizar la acción militar británica en Siria. Utilizando fondos británicos, estadounidenses y canadienses, los contratistas del gobierno británico establecieron oficinas en Estambul y Ammán, donde contrataron a miembros de la diáspora siria, que a su vez contrataron a periodistas ciudadanos sirios […] En 2015, Free Syria, Syrian Identity and Undermine se financiaron con libras esterlinas y dólares canadienses, y se gastaron el equivalente a unas 410.000 libras al mes” (3).

Se llama escribir al dictado. Como buenas marionetas las fuentes han sido contratadas y adiestradas por el gobierno británico y tienen nombres y apellidos que aparecen en los propios reportajes. El director de esta orquesta mediática es el MI6, la inteligencia militar británica.

“Unas nueve empresas fueron invitadas a licitar por los contratos. Incluyeron una serie de empresas creadas por ex diplomáticos británicos, oficiales de inteligencia y oficiales del ejército. Aunque los contratos fueron adjudicados por el Ministerio de Relaciones Exteriores británico, fueron gestionados por el Ministerio de Defensa británico y, a veces, por oficiales de la inteligencia militar. Estas empresas establecieron oficinas en Ammán, Estambul y, durante un tiempo, en Reyhanli, en el sudeste de Turquía. A partir de ahí, emplearon a sirios que a su vez contrataban a periodistas ciudadanos sirios, que creían trabajar para las oficinas de los medios de comunicación de los grupos de oposición sirios”, añade Middle East Eye.

El espionaje británico también contrató a periodistas para escribir artículos de propaganda sobre “los rebeldes sirios” y, naturalmente, el gobierno organizó y dirigió a los portavoces de la famosa “oposición moderada”:

“Documentos filtrados consultados por Middle East Eye muestran que el gobierno británico adjudicó contratos a empresas de comunicación, que seleccionaron y capacitaron a portavoces de la oposición, dirigieron oficinas de prensa que funcionaban las 24 horas del día y crearon cuentas de la oposición en las redes sociales. Se informó al personal británico que dirigía esas oficinas de que los empleados sirios podían hablar con periodistas británicos -como portavoces de la oposición siria-, pero sólo después de recibir el permiso de los funcionarios del consulado británico en Estambul. Una de las responsabilidades de las oficinas de noticias creadas en secreto por el gobierno británico en virtud de esos contratos era mantener una red eficaz de corresponsales autónomos en Siria para informar sobre las actividades de la MAO”, que es como llaman a la “oposición armada moderada”.

De este modo, entre bastidores, el gobierno británico podía influir en las conversaciones que los medios de comunicación británicos mantenían con individuos que se hacían pasar por representantes de “la oposición siria”.

No sólo los medios británicos recurrían a este tipo de sujetos. Todo el movimiento de “oposición civil” era, como los Cascos Blancos, un frente bien organizado y pagado del gobierno británico. Pero cuando Turquía intensificó su protagonismo en Siria, la operación de desinformación británica comenzó a apagarse:

“El entusiasmo del gobierno británico por gran parte del trabajo parece haber comenzado a disminuir cuando se hizo cada vez más evidente que el gobierno de Assad y sus aliados rusos e iraníes estaban ganando la guerra civil, y la financiación de los contratos comenzó a agotarse. A principios de 2019, la Policía Siria Libre, una organización respaldada por los británicos, cesó finalmente sus operaciones tras la toma de la provincia de Idlib por parte de Al-Qaeda a principios de 2019, para gran disgusto de los civiles y los activistas de la sociedad civil. Según se informa, el Gobierno turco también se volvió menos tolerante con las iniciativas de propaganda coordinadas desde su territorio. Un hombre de negocios británico fue expulsado después de que las autoridades turcas descubrieran que había entrado en el país con un visado de turista”.

El hecho de que el gobierno turco se haya vuelto menos tolerante con la operación británica de intoxicación quizá pueda explicar la muerte el año pasado de James Le Mesurier, el espía británico que dirigía el grupo de propaganda de los Cascos Blancos desde Estambul.

(1) https://vientosur.info/spip.php?article15635
(2) https://vientosur.info/spip.php?article15597
(3) https://www.middleeasteye.net/news/revealed-british-government-covert-propaganda-campaign-syria

Más información:
— Los imperialistas británicos crearon una agencia de prensa para la guerra sicológica contra Siria
— El espionaje británico supervisa la contratación de los periodistas de la BBC
— ‘Dejé los servicios secretos británicos cuando el MI6 decidió financiar a Osama Bin Laden’
— Los Cascos Blancos están dirigidos por espías británicos
— El MI6 acelera los planes de evacuación de los peones que aún mantiene en Idlib para evitar su captura
— Otro yihadista británico que trabaja para su gobierno
— El gobierno de Londres confiesa su apoyo a los yihadistas libios
— Espías y periodistas: se le atrapa antes al mentiroso que al cojo
— Los Cascos Blancos están dirigidos por espías británicos
— Las operaciones secretas del espionaje británico para apoyar a los terroristas sirios durante la guerra (1)
— Las operaciones secretas del espionaje británico para apoyar a los terroristas sirios durante la guerra (2)
— Las operaciones secretas del espionaje británico para apoyar a los terroristas sirios durante la guerra (3)
— Las operaciones secretas del espionaje británico para apoyar a los terroristas sirios durante la guerra (y 4)

Periodismo puro y objetivo o ata esa mosca por el rabo

Bianchi

(Rueda de prensa donde están todas las cadenas de televisión y emisoras de radio reunidas para hacer preguntas a una comisaria comercial catalana sobre la no asistencia de varios países al certamen de MOBILE en Barcelona. Les llamaremos Mass Mierda (o Media, para gente circunspecta)).

–  Mass Mierda: Y díganos, señora Comisaria, ¿se resentirá la economía catalana con esta espantada de naciones por miedo al coronavirus ese, eh?

– Comisaria: En absoluto.

– MM: Pues se evalua en unos 500 millones las pérdidas por su ausencia…

– C.: No hay nada constatado.

– MM: Pero, al menos, reconocerá que ha sido un palo.

– C.: La sociedad civil catalana es potente y sabrá compensar esas presuntas pérdidas y recuperarse pronto. Los catalanes somos gente emprendedora, ya se sabe.

– MM: Hombre, ha tenido que hacerles daño, es innegable.

– C.: Hay vida más allá de MOBILE.

– MM: Admita que les ha perjudicado un poco.

– C.: No es plato de gusto, pero tenemos otros.

– MM: Un poquitín, por lo menos. Admítalo, por favor, se lo suplico.

– C.: Tenemos recursos suficientes. No colapsaremos.

– MM: No queremos (voz coral y metálica, robotizada, como las que anuncian ofertas en los grandes almacenes) que colapsen ustedes, una región española, al fin y al cabo, pero, por todos los santos, ¡algo les habrá tenido que joder! (rostros desencajados).

– C.: Como la picadura de un mosquito a un elefante.

– MM: Por no hablar de los incidentes públicos en la ciudad condal que no ayudan a la economía local. Y a su imagen.

– C.: Eso pregúnteselo usted/es a su Gobierno y Policía.En cuanto a la imagen, supongo que se referirá a la bofia dando palos al personal a tutiplén y a modo.

– MM: No nos alegramos de su desgracia…

– C.: Pues parece que sí.

– MM: No, no, se equivoca usted, pero parece que hasta les ha venido bien lo ocurrido en MOBILE, que se felicitan.

– C.: Y, si fuera así, ¿no compartiría usted/es esa alegría o alacridad? ¿O viene/n a cebarse?

– MM: Es que no es así, venimos a informar, díganos, ¿no es cierto que les ha escocido los bolsillos y que la pela es la pela, eh, eh? ¡Reconocerlo, joputas! (gesto descompuesto).

– C.: Si usted/es lo dice/n.

La noticia de hoy es que el niño ha mordido al perro

La elección de unas u otras palabras para designar la realidad no es neutral, ni tampoco inocente. No es lo mismo decir enfermedad, que infección, que contagio, que epidemia o que pandemia.

No es lo mismo que intervenga la OMS o que no.

No es lo mismo buscar una enfermedad en Londres que en Wuhan.

No es lo mismo despachar el asunto con un par de reportajes, o tres, que encargar a los periodistas de la redacción que pasen la mañana buscando truculencias para rellenar un titular sensacionalista.

Llegan muchos más lectores si localizamos debajo de las piedras a un “especialista” cretino capaz de decir lo que el redactor jefe quiere escuchar: algo que desate todas las alarmas.

Si un medio define a esta “gran catástofe mundial” como una neumonía corriente y moliente se queda fuera de juego.

Si sugiere que la intoxicación sobre el coronavirus está en la línea de
la revuelta de Hong Kong, los campos de concentración para musulmanes de
Xinjian o las negociaciaciones arancelarias con Trump, da muestras
de ser un conspiranoico.

Si apunta que los casos detectados fuera de Wuhan se pueden contar con los dedos de una mano, el globo se desinfla. Sería considerado como propaganda china. El gobierno de Pekín siempre miente y está empeñado en reducir la magnitud de la tragedia. Los medios deben hacer lo contrario: inflarla.

Más que insignificantes, las cifras son ridículas: en todo el mundo hay unos 28.000 afectados por el coronavirus y han muerto unos 560 enfermos.

Por primera vez fuera de China, en febrero murió una persona en Filipinas.

Lo único viral en este ataque de histeria es el número de artículos publicados por los medios de comunicación que, sin embargo, han calado. La gente compra mascarillas, que se han agotado en las farmacias y su precio se ha disparado.

En 2015 en todo el mundo 920.000 niños menores de 5 años murieron de neumonía, pero ningun medio publicó nada; absolutamente nada.

En España el número de muertos por gripe apenas llega a los 1.000 cada año, según el Instituto Nacional de Estadística, casi todos ellos ancianos mayores de 65 años con otras dolencias.

El coronavirus es aún más insignificante, a pesar de lo cual la alarma ha ido mucho más allá de los medios. Han cerrado escuelas, han cancelado viajes, han bloqueado fronteras, han suspendido reuniones internacionales, han abierto centros de investigación, han aumentado los presupuestos dedicados a la “lucha” contra el coronavirus, el aeropuerto de Pekín está vacío…

¿La causa de este desastre mundial? Los chinos son unos asquerosos: comen murciélagos y serpientes, dicen los medios más ridículos, como la CNN, ElDiario.es, Clarín, Infobae… No se cortan ni un pelo.

Primero fue la gripe “española”, luego el VIH (el virus del SIDA), luego el SARS, luego la gripe porcina, luego el Ébola… ¿Cuál será el siguiente virus que acabará con la humanidad?, ¿cuándo se acabarán las campañas histéricas?

Como los demás, el gobierno ruso se ha lanzado en cuerpo y alma a la tontería coronaria, aunque el primer canal de la televisión pública ha emitido (por la noche) una serie de reportajes para desinflar la histeria.

Una de sus informaciones es muy sorprendente: un juego de rol para conspiranoicos. En octubre del año pasado, dos meses antes de la histeria, se organizó en Nueva York un juego de rol sobre la lucha contra una epidemia mundial de coronavirus. Entre los participantes figuraban representantes de la ONU, las empresas multinacionales, la industria farmacéutica, el Banco Mundial, el gobierno de Washington y otros figurines del tablero mundial.

Las confesiones de un pelele cuyos hilos empiezan en Washington y acaban en… Camboya

Kem Sokha: el pelele de Estados en Camboya
Recientemente la radio La Voz de América (VOA), financiada y controlada por el Departamento de Estado de Estados Unidos, informó que estaban reorganizando su red de emisoras en Camboya.

El pretexto es “proteger a los reporteros en riesgo” y crear una nueva asociación de periodistas. “Esta evolución tiene como telón de fondo la represión gubernamental de la prensa, que ha llevado al cierre de organizaciones de prensa y emisoras de radio independientes en el país”, asegura la VOA (1).

Entre los periodistas en riesgo se encuentran los de Radio Asia Libre, que forma parte del conglomerado de medios de comunicación del Departamento de Estado de Estados Unidos en Camboya y el resto de Asia.

La VOA asegura que los fundadores de la nueva asociación son los miembros de la Alianza de Periodistas Camboyanos (CamboJa): “Los 15 miembros fundadores de CamboJA son periodistas actuales o antiguos de seis medios de comunicación, entre ellos Voice of Democracy, The Cambodia Daily, Radio Asia Libre y VOA, así como periodistas independientes”.

Blanco y en botella: CamboJa es el mismo Departamento de Estado de Estados Unidos en al país asiático. El nuevo tinglado se prepara, pues, para reforzar a la oposición al gobierno camboyano que dentro de poco se tendrá que enfrentar a la típica desestabilización “de colores”: manifestaciones de jóvenes y estudiantes por las calles, reivindicaciones en contra de la corrupción y a favor de los derechos humanos… Un guión conocido.

Estados Unidos se vuelca en su apoyo al Partido Nacional de Rescate de Camboya (CNRP) que ejercerá el papel de escaparate de la desestabilización de cara a los corresponsales de prensa que envíen las agencias de noticias y televisiones del mundo entero.

El cacique del CNRP es Kem Sokha, a quien no se le puede reprochar que tenga pelos en la lengua: ha admitido abiertamente que es el representante de los intereses de Estados Unidos, que es quien dirige a la oposición camboyana.

El diario Phnom Penh Post publicó un artículo titulado “El productor de vídeo Kem Sokha cierra la oficina de Phnom Penh por miedo”, en el que repasaba las confesiones de este títere:

“Sokha dice que ha visitado Estados Unidos a petición del gobierno cada año desde 1993 para conocer el ‘proceso de democratización’ y que ‘decidieron’ que debía retirarse de la política para crear un cambio en Camboya”.

“Dijeron que si queremos cambiar la dirección, no podemos ir a la cabeza. Antes de cambiar el nivel superior, tenemos que desarraigar el nivel inferior. Tenemos que cambiar el nivel inferior primero. Esa es una estrategia política en un país democrático”, dijo.

Sokha admite claramente que es el imperialismo quien mueve los hilos: “Estados Unidos me ayudó. Me pidieron que tomara el modelo de Yugoslavia, Serbia, donde pudieron cambiar al dictador Slobodan Milosevic”.

“Milosevic tenía muchos tanques. Pero cambiaron las cosas al usar esta estrategia, y [Estados Unidos] está compartiendo esta experiencia conmigo para implementarla en Camboya. Pero nadie lo sabía”, reconoce Sokha.

“Sin embargo, ya que estamos en esta etapa, tengo que hablarles hoy sobre esta estrategia. Tendremos otras cosas que hacer y tendremos éxito”. Luego Sokha va más allá y asegura: “No hago nada por mi propia voluntad. Sus expertos, profesores de universidades en Washington, DC, Montreal, Canadá, son contratados por los americanos para aconsejarme sobre la estrategia para cambiar al dirigente dictatorial en Camboya” (2).

La hija de Sokha, Kem Monovithya, también trabaja abiertamente con
Estados Unidos para derrocar al gobierno camboyano. Cuando comenzó a
tomar medidas contra el NPRC y las organizaciones financiadas por los
imperialistas, Estados Unidos amenazó con sanciones y otras medidas
punitivas. Monovithya desempeñó un papel central en la promoción de
estas medidas punitivas en Washington.

En un artículo de 2017
titulado “Estados Unidos dicen que hay más sanciones sobre la mesa en
respuesta a la represión política”, el diario Phonom Post dijo:

“Un
grupo de ‘testigos’ convocados por el Comité de Asuntos Exteriores de
la Cámara de Representantes, entre los que se encontraba la hija de Kem
Sokha, Kem Monovithya, pidió medidas adicionales en respuesta a la
represión política. En una declaración, Kem Monovithya pidió que se
impusieran sanciones financieras selectivas a los funcionarios
gubernamentales responsables del debilitamiento de la democracia.
También pidió a Estados Unidos que suspendiera ‘toda la asistencia al
gobierno central de Camboya’ y que ‘continuaran los programas de
asistencia a la democracia para la sociedad civil, especialmente los que
se dedican a cuestiones relacionadas con las elecciones’.

No se
puede ser más claro: debilitar al gobierno, cortarle las vías de
financiación y fomentar las ONG, las redes sociales y la
desestabilización.

Al igual que su padre, la colaboración de
Monovithya con el imperialismo se remonta a mucho antes. En 2006 un
artículo del Washington Post titulado “Mientras están en Estados Unidos,
a los camboyanos se les enseña una lección sobre los derechos en el
hogar”, admitió: “Kem Sokha, ex senador y funcionario camboyano, dirige
el Centro Camboyano de Derechos Humanos, que cuenta con el apoyo de
fondos del gobierno de Estados Unidos. El centro ha organizado foros
públicos para escuchar las quejas sobre las condiciones de vida en
Camboya”.

En cuanto a Monovithya, el Washington Post
señalaba: “Monovitha Kem, graduada de una escuela de negocios y
aspirante a abogada, dijo que presionaría a las instituciones
estadounidenses e internacionales para luchar contra la decisión de Hun
Sen”. El gobierno camboyano debía ceder a las presiones: “Me gustaría
que se retiraran los cargos no sólo contra mi padre, sino contra todos
los demás activistas”, dijo en una entrevista. “Espero que cambien la
ley de difamación”, añadió (4).

En Washington Monovitha se reune
con funcionarios del Instituto Nacional Demócrata de Asuntos
Internacionales (NDI), el Instituto Republicano Internacional (IRI), la
Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y las
ONG “humanitarias” de siempre, lo cual no es ningún secreto (5).

Por
ejemplo, Licadho es una organización financiada tanto por el gobierno
británico como por Estados Unidos a través de la USAID (6). Otros son
tinglados bien conocidos de la Guerra Fría, como Radio Asia Libre y la VOA. También está el Centro
Camboyano para Medios Independientes, financiado por las filiales de la
NED, Freedom House y el IRI, así como la embajada británica y la
omnipresente Open Society de Soros.

Como no podía ser de otra
forma, el plan de Estados Unidos para desestabilizar Camboya es
consecuencia del acercamiento del gobierno camboyano a Pekín, su negativa a
secundar las sanciones a las empresas chinas y el esfuerzo de Estados
Unidos para desatar la guerra en el Mar de China Meridional
.

(1) https://www.voacambodia.com/a/journalists-form-a-new-press-association-plan-to-protect-at-risk-reporters/5136043.html
(2) https://www.nationmultimedia.com/detail/breakingnews/30325945
(3) https://www.phnompenhpost.com/national-politics/us-says-more-sanctions-table-response-political-crackdown
(4) https://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2006/01/31/AR2006013101508.html
(5) https://journal-neo.org/2018/05/29/washington-post-denies-us-meddling-in-cambodia-cites-us-meddlers/
(6) https://www.licadho-cambodia.org/donors.php

Kem Monovithya: la hija del pele es otra pelele

Coronavirus: cómo llevar al mundo de un ataque de histeria a otro

Michael Fumento

Un reportero de la CNN transmite desde Wuhan, China, sobre el reciente brote viral. No hay nadie cerca de él que pueda infectarlo, a menos que el camarógrafo esté en el Libro Guinness de los Records por toser y estornudar. Entonces, ¿por qué insiste en usar una máscara quirúrgica azul mientras habla?

Se llama “dramatización”, lo cual es absolutamente necesario, porque no parece haber nada muy especial en esta epidemia de 2019-nCoV o del virus de Wuhan. De hecho, debería llamarse Vdv, o virus déjà vu, porque ya hemos experimentado este tipo de histeria. Y se repite una y otra vez. Han hecho lo del SIDA para los heterosexuales, lo del Ébola varias veces, lo de la gripe porcina H1N1 que en realidad fue mucho menos que la gripe común, y especialmente el Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS) en 2003.

Una vez que se comienza a desmitificar la histeria colectiva durante las epidemias, se hace fácil porque se repiten los mismos patrones.

La mejor cura para cualquier histeria epidémica es la perspectiva. ¿En qué medida esta nueva epidemia es diferente y, por lo tanto, potencialmente más peligrosa que otras enfermedades que hemos tratado en el pasado o que estamos tratando actualmente?

Etiquetan repetidamente a Wuhan es “mortal”, pero también lo son todos los otros virus con los que la mayoría de la gente está familiarizada. ¿Pero hasta qué punto es mortífero? Se han confirmado casi 600 casos y se han notificado por lo menos 17 muertes.

Hay americanos infectados que están bien. Probablemente es cierto que el número de muertes está subestimado, pero el número de infecciones está ciertamente subestimado. Probablemente, como en el caso de la gripe, por ejemplo, la gran mayoría de los infectados tienen síntomas tan leves que no buscan atención médica.

Por esta razón, una comparación con la tasa de mortalidad de Estados Unidos por la gripe también es muy difícil. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, en proporción a las hospitalizaciones, la tasa normal de mortalidad por la gripe es de 8,5 a 17 por ciento, considerablemente más alta que la del virus de Wuhan. Y si se cuentan todas las enfermedades estimadas y reportadas, la tasa de mortalidad por coronavirus es mucho menor.

Lo que podemos decir con seguridad es que el virus de Wuhan hará más daño en China, simplemente porque la atención sanitaria es inferior allí que aquí. Parece que, al igual que la gripe, Wuhan suele matar a través de infecciones secundarias que a menudo son tratables. Y muy efectivamente tratable en occidente. Le sorprendería el número de enfermedades potencialmente mortales (malaria, tuberculosis) encontradas entre los americanos que, aunque causan estragos en gran parte del mundo, no matan prácticamente a ninguno de nosotros.

También parece que las personas con más probabilidades de morir por el virus de Wuhan encajan en el mismo perfil que las muertes por gripe: las personas mayores de 65 años, las que tienen sistemas inmunológicos debilitados y las que tienen afecciones graves preexistentes. Dos de los 17 muertos de Wuhan eran personas de 89 años con afecciones preexistentes; el más joven tenía 48 años y padecía diabetes y había sufrido un derrame cerebral.

El contagio es muy importante, por supuesto. Pero hasta ahora no hay pruebas de que el virus de Wuhan, del que se informó por primera vez hace más de tres semanas, sea más contagioso que la gripe o se propague de forma diferente a la gripe.

Estos son los factores importantes; todo lo demás es exageración y paranoia excesiva.

Se nos dice alto y claro que se está extendiendo de hombre a hombre. Una vez más, la mayoría de las enfermedades contagiosas que pensamos se propagan entre los humanos, con unas pocas excepciones, como la rabia.

Esto es inherentemente malo porque es nuevo, nos dicen. Nos dijeron lo mismo sobre la gripe porcina y el SARS.

Las autoridades sanitarias chinas advirtieron que podría mutar aún más para volverse más mortal o más contagiosa. Lo mismo se ha afirmado para los virus mencionados. De hecho, los virus suelen mutar para ser menos letales, con el fin de preservar el cuerpo del huésped y, por tanto, a sí mismos.

Los medios de comunicación tienen razón al decir que la comparación más cercana que podemos hacer es con el SARS. También se informó por primera vez en China y fue también lo que se conoce como un coronavirus. Pero aunque quieren que recuerdes el SARS como la peste negra con gritos de “Recuerda a tus muertos”, el hecho es que sólo hubo 8.098 casos, de los cuales 774 murieron. Entonces la enfermedad simplemente desapareció. Más de 7.000 de estos casos y alrededor de 650 de las muertes ocurrieron en China continental y Hong Kong solamente. En Estados Unidos sólo se registraron 75 casos y ninguna muerte.

En cambio, el CDC estima que unos 80.000 estadounidenses murieron de gripe hace dos años.

Así que, si lo desea, compre una máscara quirúrgica (probablemente ineficaz) para parecer “gemelos” a los “valientes” periodistas de la televisión. O puedes considerar que las vacunas contra la gripe todavía están disponibles.

https://nypost.com/2020/01/23/dont-buy-the-media-hype-over-the-new-china-virus/

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