El acuerdo de Estados Unidos con Dinamarca sobre Groenlandia, además de su componente estratégico y militar, tiene otro económico: el control de uno de los depósitos de tierras raras mayores del planeta.
El acuerdo de Estados Unidos con Dinamarca sobre Groenlandia, además de su componente estratégico y militar, tiene otro económico: el control de uno de los depósitos de tierras raras mayores del planeta.