La web más censurada en internet

Etiqueta: Crímenes del capitalismo (página 75 de 85)

La crisis del capitalismo incrementa los suicidios en Inglaterra

Un análisis publicado en el periódico de la Oficina Nacional de Estadística (ONS) reveló que los efectos de la crisis del capitalismo, como el desempleo, los desahucios, la precariedad, la explotación laboral y los recortes en ayudas sociales, aumentaron el número de suicidios en Reino Unido durante el año 2013 en un cuatro por ciento más que el año anterior, lo que representa un total de 6.233 personas, la cantidad más alta en la última década.
Desde el año 1981, las tasas de suicidio en el Reino Unido se habían reducido con 15,6 por cada 100.000 personas hasta el 2007 y con 10,6 los años siguientes, hasta registrarse este incremento que se atribuye a la profunda crisis del capitalismo en el país.
La ONS detalló que durante el año 2013, por cada 100.000 muertes registradas en Reino Unido, 11,9 fueron por suicidio. De las personas que se quitaron la vida un 78 por ciento fueron hombres en su mayoría entre 45 y 59 años.
La región más afectada fue el norte de Inglaterra, con 13,8 muertes por cada 100.000 personas, mientras que Londres registró la menor cantidad de suicidios, con 7,9 por cada 100.000.
El informe reseña que los métodos más utilizados por el 56,1 por ciento de los hombres y el 40,2 por ciento de las mujeres, fueron el ahorcamiento, estrangulamiento y asfixia.

Imputados 8 guardias civiles por maltratar a los inmigrantes que saltan la valla

El Juzgado de Instrucción número 2 de Melilla que investiga las devoluciones sumarias de inmigrantes a pie de valla en la ciudad autónoma de Melilla, ha imputado a 8 guardias civiles por los golpes que recibió un migrante el pasado 15 de octubre, hechos documentados en vídeo por la ONG local Prodein.
El auto convoca a estos guardias civiles para dirimir si «pudo haberse producido un empleo de la fuerza desproporcionado y si tal manera de proceder pudiese estar tipificada en el Código Penal, sin perjuicio de mejor y más depurada calificación, al menos como un delito de trato degradante».
El juez indica además en el auto que «en el supuesto de que pudiera determinarse que alguno de los inmigrantes hubiera sufrido alguna lesión» se imputaría «un delito de lesiones» a los guardias civiles.
Los guardias civiles llamados a declarar «en calidad de imputados» lo son «en relación a la acción que ha sido documentada en soporte videográfico de actuaciones», según el cual un inmigrante conocido como Dani «que no ha sido identificado hasta el momento», fue «rodeado y golpeado por un grupo de guardias civiles» cuando bajaba por una escala de la valla de Melilla, «siendo posteriormente trasladado en volandas hasta Marruecos desde España atravesando el perímetro fronterizo».
«Es necesario determinar si tal empleo de la fuerza fue o no contrario a derecho, teniendo en cuenta que en la grabación aportada por la guardia civil el ciudadanos subsahariano parece empuñar un garfio en la mano derecha», añade el magistrado.
Se trata del suceso documentado por la ONG Prodein el pasado 15 de octubre en la valla de Melilla, cuando un inmigrante, que identificó como un camerunés de 23 años llamado Dani, fue rodeado y golpeado por un grupo de agentes de la guardia civil mientras descendía por la escala que los agentes habían colocado para desalojar la valla, a la que se habían encaramado varias personas.
La Asociación Pro Derechos Humanos, la propia Prodein, Andalucía Acoge y la Coordinadora de Barrios presentaron denuncia ante el juzgado tanto por la fuerza que emplearon los guardias civiles como por la devolución sumaria a Marruecos que ejecutaron después de los inmigrantes que fueron interceptados.
La denuncia fue admitida a trámite el pasado mes de enero y acumulada a la causa abierta en este juzgado para investigar las llamadas devoluciones en caliente, la misma en la que fue imputado en septiembre el Coronel Jefe de la Guardia Civil de Melilla por un posible delito de prevaricación, ya que es el responsable del protocolo contrario a la Ley de Extranjería que rige este proceder en la frontera melillense.
El abogado de la acusación, José Luis Rodríguez Candela, asegura que el garfio que menciona el auto judicial es una herramienta que se fabrican los emigrantes para poder ascender por la malla, diseñada de tal manera que impide introducir los dedos entre los alambres.

Fútbol, corrupción y crimen organizado

El fútbol no es un deporte sino un negocio mafioso. Según un informe de la OCDE de 2009, ha pasado de ser «un deporte popular» a convertirse en «una industria mundial» desde inicios de los noventa por la inversión en derechos televisivos y publicidad corporativa. Una conversión en puro negocio que se complica aún más con la entrada de las casas de apuestas «más allá del control de las autoridades», dice la OCDE.
En 2007 generó unos 13.800 millones de euros sólo en Europa. De esta cantidad, 7.200 millones pertenecían a las primeras divisiones de las cinco grandes ligas (España, Italia, Alemania, Inglaterra y Francia).
También es un espejo de la sociedad en la que vivimos: contratos en dinero negro, sobornos, tráfico de drogas, apuestas, evasión fiscal, amaño de partidos… Hasta la fecha se ha salvado de la prohibición porque es la gallina de los huevos de oro.
La relación entre crimen organizado y fútbol es más profunda y compleja de lo que se piensa. En 2013 la Europol, la policía europea, desmanteló una red corrupta de apuestas futbolísticas coordinada desde Singapur. La investigación se llevó a cabo en 13 países y afectó a más de 400 implicados, entre jugadores, directivos, técnicos y árbitros. Unos 380 partidos de fútbol disputados entre 2009 y 2011 fueron amañados.
En 2009 el Grupo de Acción Financiera de la OCDE investigó el blanqueo de dinero en este deporte y llegó a la conclusión de que los delitos son peores de lo que cabría imaginarse: «tráfico de seres humanos, corrupción, drogas, dopaje y delitos fiscales de todo tipo».
Dentro del negocio del fútbol, según la OCDE, es fácil entrar y salir, participan en él numerosos intermediarios, desde las televisiones a los agentes de los futbolistas, que gestionan sus relaciones de forma opaca y compleja; los dirigentes «carecen de la profesionalidad de otras empresas»; y la diversidad de estructuras legales que envuelve a este mundillo, desde sociedades anónimas a fundaciones sin ánimo de lucro.
Ejemplo de ello son las comisiones. En una temporada el antiguo presidente del Real Madrid Ramón Calderón y su directiva invirtieron cerca de 320 millones de euros en fichajes, sin incluir unos 24 millones en comisiones que se llevaron por contratar a futbolistas como Lassana Diarra.
Los agentes FIFA operan con otros agentes sin licencia «formando una comunidad cerrada que hace difícil seguir las transacciones operadas por ellos». No obstante, a ello se suma también el aumento de las capitalistas que poseen una parte de los derechos sobre el futbolista sin tener relación directa con el fútbol, muchas de ellas «con ramificaciones en paraísos fiscales», lo que hacen más difícil desenmarañar la red de pagos.
Un palco de fútbol es una golosina para hacer negocios. «El criminal compra una entrada para entrar en la alta sociedad. El fútbol tiene una larga historia de inversiones de ricos o empresas que tuvieron éxito en otros negocios. También hay casos de personas de dudosa reputación que invirtieron en el fútbol y ganaron aceptación social», explica el informe de la OCDE.
A la falta de profesionalidad y regulación se suman miles de millones de euros en constante movimiento entre países y paraísos fiscales, con fichajes pagados con cifras astronómicas basadas en expectativas a corto plazo imposibles de predecir. «Perder un partido tiene consecuencias financieras masivas», agrega.
El capitalista metido a presidente de club de fútbol se siente como pez en al agua en medio de este oasis mafioso. Muchas inversiones en fútbol no buscan más beneficios que la rentabilidad de ganar estatus social, dice la OCDE al citar una veintena de formas de lavar dinero.
Una es comprar un club de Tercera e invertir en infraestructuras y jugadores dinero del tráfico de drogas. Al subir el valor del club y la publicidad, el margen vale para blanquear dinero. Otra es directamente utilizar el club como plataforma para ampliar contactos en las altas esferas, algo perfectamente visible en muchos palcos de la Primera División española.
Otro ejemplo que cita el informe tiene lugar en «la experimentada» Italia, donde se abrieron procesos judiciales en 2006 por la utilización de clubes que salían a Bolsa para lavar dinero y enriquecerse con falsas ofertas de compra (subiendo así las acciones) que luego no se produjeron (con su consecuente desplome).
Fútbol y drogas
El informe de la OCDE también dice que los futbolistas son «personas socialmente vulnerables». «Si son mal aconsejados, pueden ser fácilmente protagonistas de negocios oscuros», denuncia. José Luis Pérez Caminero, jugador en los años noventa del Atlético de Madrid, Valladolid y selección, está imputado por su implicación en una red de blanqueo de dinero obtenido del tráfico de drogas.
El año pasado el jugador del Granada Dani Benítez dio positivo por cocaína en un control antidopaje realizado tras el partido Granada-Betis.
El jugador del Chelsea Adrian Mutu cumplió siete meses de sanción después de que admitiera su responsabilidad y probara que consumió una droga recreativa y no para mejorar su rendimiento físico.
El problema del tráfico de jóvenes jugadores comenzó a ser preocupante en algunos países europeos a inicios de los noventa, según el informe. «Las condiciones al reclutar a los jugadores no son nada claras», denunció la OCDE al destacar en especial los fichajes de jóvenes promesas de América Latina y África.
Ejemplo de ello fue la investigación de la Fiscalía Anticorrupción sobre cuatro fichajes del Atlético de Madrid, Maxi, Bernardo Matías, Limamou Mbengue y Muyiwa Lawal, por los que el entonces presidente Jesús Gil pagó 3.100 millones de pesetas. Una «barbaridad», reconoció Matías.
«La liberalización de los mercados televisivos y la expansión de los canales de pago han contribuido a incrementar el patrimonio de los clubes, los salarios de los jugadores y, en consecuencia, la internacionalización del mercado de jugadores», decía el informe de la OCDE.
«Los factores fiscales también han tenido su parte», agrega la OCDE. «En los últimos años, para un club importante de Reino Unido o España es más barato fichar a un jugador extranjero porque tienen un tratamiento fiscal diferente que el de los residentes temporales», apunta.
España es de las ligas europeas el país con menores costes fiscales para los futbolistas extranjeros. Gracias a la «Ley Beckham», un jugador de otro país, aunque sea comunitario, paga un 24 por ciento en impuestos frente al 43 por ciento de los futbolistas nacionales.
Los amaños de partidos
La Liga de Fútbol Profesional vigila los amaños de partidos y la Fiscalía Anticorrupción investiga el partido Levante-Zaragoza de la temporada 2010-11. La Fiscalía ya ha citado a 33 jugadores y directivos a declarar.
La clave de esta investigación está en las llamativas transferencias simultáneas, y retiradas de dinero en bloque por parte de los maños. Ingresos en cuentas que se retiraron de forma sospechosamente coordinada.
Si son hallados culpables, los jugadores se enfrentan hasta a cuatro años de prisión.
El partido Málaga-Elche de la antepenúltima jornada de la temporada pasada que dio la permanencia al equipo alicantino está bajo sospecha. Terminó con un 0-1: Rodrigues marcó desde muy lejos a los 10 minutos y el choque dejó de tener historia, el Elche mató el encuentro. Los indicios apuntan a una gran cantidad de dinero, cercana a los 500.000 euros, que el conjunto ilicitano derivó de sus arcas.
Una de las pistas que lleva a investigar este encuentro son los mensajes que un jugador del Málaga recibió desde Alicante, tanteando de forma más o menos cauta el amaño.
La investigación del Girona-Xerez de la temporada 2012-2013 sigue su curso y el jugador José Vega, ya está imputado.
El fútbol es un lavado de cerebro
El artículo 1 del decreto de 1995 sobre Sociedades Anónimas Deportivas exigía que todos los clubes de fútbol estuvieran al corriente de sus obligaciones tributarias. El Sevilla y el Celta no pudieron pagarlas, por lo que debían descender de categoría.
Las aficiones se movilizaron y convocaron multitudinarias manifestaciones, llegando a convocar 25.000 personas en Sevilla una semana después, para pedir que sus clubes mantuvieran la categoría. La reacción del gobierno, siempre atento a las necesidades de las masas, no se hizo esperar. Rubalcaba tras un consejo de ministros dijo: “El gobierno espera encontrar una solución a los descensos del Sevilla y el Celta a la segunda B, que no se sancione a las aficiones”.
Lo mismo que el Museo del Prado, el fútbol también es de interés nacional. Pero, ¿por qué tanto interés?, ¿por qué interesarse por algo tan corrupto?

¿Les suena de algo el triple crimen de Chapel Hill?

A Craig Stephen Hicks sus vecinos musulmanes le exasperaban. Eran tres estudiantes jóvenes que se llamaban Deah Shaddy Barakat, de 23 años, Yusor Mohammad, de 21, y  Razan Mohammad Abu-Salha, de 19. Dos de ellas, que eran hermanas, utilizaban hiyabs. Es posible que eso le exasperara aún más.
El martes de la semana pasada los mató en una localidad de Carolina del norte llamada Chapel Hill con la impronta de una ejecución sumaria: disparos a la cabeza de cada una de sus tres víctimas.
La esposa del asesino dice que fue «una disputa entre vecinos». Para la policía el asesino actuó impulsado por la rabia a causa de una plaza de estacionamiento.
Pero, ¿es normal en Estados Unidos que alguien mate a sus vecinos por un problema de aparcamiento?, ¿a todos ellos?, ¿disparando a la cabeza?
Hagamos la pregunta en sentido simétrico: ¿qué hubiera dicho la policía si la actuación hubiese ocurrido a la inversa? Los titulares de prensa serían: un acto terrorista, un crimen islámico (otro más), son gente agresiva, intolerante, violenta…
Es posible, lector, que ésta se la primera noticia que tiene del triple crimen de Chapel Hill. Si hubiera ocurrido a la inversa, su información estaría al mismo nivel de saturación que el reciente crimen de Copenhague.


El asesino ha reconocido a la policía que con anterioridad había tenido roces con sus vecinos cuando llevaba un arma en el cinturón.

El padre de las dos jóvenes musulmanas asesinadas, Mohammad Abu-Salha, recuerda que su hija Yusor Mohammad le comentó alguna vez: “Papi, creo que él nos odia por ser quienes somos”. Luego criticó durante a los medios de intoxicación, que “bombardean al ciudadano estadounidense con el terrorismo islámico, islámico, islámico, y hace que la gente aquí nos tenga miedo y nos odie y nos quiera fuera. Así que si alguien tiene un conflicto contigo, y ya te odia, recibes una bala en la cabeza”, dijo.
Al día siguiente del crimen unas 2.000 personas acudieron a una vigilia con velas por las víctimas en el campus universitario donde estudiaban. Varias personas que les conocían hablaron de su generosidad mientras los amigos recordaban gestos de amabilidad que los fallecidos tuvieron con otras personas a lo largo de los años.
Dos de las víctimas, Barakat y Mohammad, eran recién casados que ayudaban a los sin techo y recaudaban dinero para ayudar a los refugiados sirios en Turquía. Se conocieron cuando ayudaban a dirigir la Asociación de Estudiantes Musulmanes en la Universidad del Estado de Carolina del Norte, antes de que él comenzara sus estudios avanzados de odontología en Chapel Hill. Mohammad, que se graduó en diciembre, tenía previsto unirse a su esposo en la facultad de odontología en otoño.
Los asesinatos alimentaron la indignación de las personas que culpan a la campaña antimusulmana de los medios. Hemos pasado de los odiosos crímenes a los crímenes de odio, y la ofensiva no para. Hace un par de días en Houston los terroristas le prendieron fuego a un centro islámico con bidones de gasolina. El twuit de un bombero exortaba a sus colegas para que no apagaran el incendio, de manera que el centro se consumiera completamente en llamas, como así ocurrió.

Mucha gente, incluida la policía, dice que el motivo del crimen le importa poco. ¿Qué más da? El caso es que los tres jóvenes de Chapel Hill están muertos. ¿No?

Si así fuera, así debería ser en todos los casos, no sólo en algunos. Si los motivos (religiosos, raciales, nacionales) no importaran, ¿a qué viene tanto agobio con el yihadismo?, ¿por qué los parlamentarios españoles se disponen a aprobar una ley a marchas forzadas?
¿Serán los jueces españoles capaces de diferenciar entre el yihadismo y una disputa por la plaza de aparcamiento? Depende de quién cometa el crimen y quién sea la víctima. Por lo tanto, si cuando conduces eres propenso a montar follones a la mínima y tienes un Corán guardado en el armario de tu casa, ya sabes lo que tienes que hacer: prende fuego al Corán y coloca en su lugar la Epístola de San Pablo a los Corintios.

Fue Estados Unidos quien ordenó el asesinato del Che

En un nuevo libro titulado Who killed Che? (¿Quién mató al Che?) dos investigadores estadounidenses ofrecen nuevas pruebas que confirman que Estados Unidos ordenó el asesinato del Che. Así se refleja en varios documentos secretos.
Sus autores Michael Ratner y Michael Steven Smith ponen de relieve el papel de la CIA en el asesinato del dirigente guerrillero en 1967. La mitad de la obra lo componen los documentos que los autores obtuvieron recurriendo a la Ley de Libertad de Información.
Con ellos los investigadores ofrecen nuevas evidencias que desmienten la versión imperante según la cual el mítico revolucionario fue ejecutado unilateralmente por orden del entonces presidente de Bolivia, René Barrientos Ortuño, cuyo Gobierno respondía a los intereses de Estados Unidos.
“A pesar de los tachones, la documentación revelada demuestra que el Che fue apresado, herido y asesinado por la CIA, un crimen de guerra aprobado por el Gobierno de Estados Unidos”, enfatizó Smith, uno de los autores, en una entrevista con Amy Goodman (*).
Nacido en Argentina en 1928, Ernesto Che Guevara se hizo conocido en todo el mundo como uno de los principales dirigentes de la Revolución Cubana de 1959 que derrocó al dictador Fulgencio Batista apoyado por Estados Unidos.
Después de participar durante un período en la dirección del nuevo gobierno cubano, el Che se propuso despertar la actividad revolucionaria a escala internacional, hasta que el 8 de octubre de 1967, fue capturado por las tropas bolivianas que trabajaban con la CIA y ejecutado fríamente al día siguiente.
“El argumento del gobierno estadounidense fue ‘Los bolivianos lo hicieron; no pudimos hacer nada al respecto’. Eso no es cierto”, sostiene Smith, uno de los autores. Toda la operación la organizaron Walt Whitman Rostow y la CIA para la Casa Blanca. Rostow trabajaba para el presidente Johnson. Era el asesor de seguridad nacional.
“Estados Unidos quería al Che muerto porque esa era la manera de acabar con el fervor revolucionario en América Latina y en el mundo”, concluye Smith.
(*) http://www.democracynow.org/2012/2/7/who_killed_che_how_the_cia

Más de 100.000 dependientes ha muerto en España por falta de asistencia

El de la dependencia es un sistema «en situación demolición controlada». Es el diagnóstico –apoyado en las cifras que mes a mes hace públicas el Ministerio de Sanidad– que hace la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales. Y a este análisis contribuyen las cifras sobre financiación que evidencian cómo los beneficiarios ya ponen de su bolsillo más dinero que la Administración central para ser atendidos. No obstante, la gran carga del sostenimiento del sistema sigue recayendo sobre las autonomías, que financian el 62,7% de lo que cuesta atender a las personas que necesitan ayuda en su vida diaria, según un estudio presentado este viernes por dicho colectivo. Los datos muestran también que, desde 2009, el porcentaje de dinero que aporta el Estado se ha reducido un 54%, pasando del 39,2% al 17,9%. Al tiempo que el copago de los usuarios ha crecido un 32%, pasando de aportar el 14,7% del coste total al 19,4%.
Pero esta no es la única cifra llamativa que ofrece el informe. Desde 2012 uno de cada cinco dependientes murió en la lista de espera sin haber recibido una prestación que tenía reconocida. Fueron en total 101.070 personas, según datos recogidos en el documento. José Manuel Ramírez, presidente de la asociación, señaló que este dato viene a desmontar el argumentario que el actual Gobierno viene esgrimiendo desde su llegada al poder sobre la reducción del número de personas que están esperando por un servicio o prestación reconocida. Y aseguró que se debe a muertes y expulsiones del sistema por el cambio en los baremos las valoraciones de oficio a la baja.
La realidad es que en diciembre de 2011 las personas en espera de ayuda eran 305.941. Un año después eran 231.119. En diciembre de 2013 eran 190.503. Y en noviembre de este año –últimos datos publicados– 167.869. Por tanto, hay una reducción del 18,7% entre diciembre de 2011 y noviembre de 2014. Estas cifras corresponden a datos oficiales ya depurados de las duplicidades o errores que detectó el Tribunal de Cuentas en los expedientes enviados por las comunidades autónomas.
Sería lógico pensar que a la abultada reducción de la lista de espera fuera aparejada un aumento en el número de beneficiarios por el trasvase de personas de un grupo a otro. Sin embargo, a la luz de los datos, la reducción de la lista de espera no se ha producido por un incremento de las atenciones, pues las comunidades –asfixiadas por los estrictos objetivos de déficit y que en 2012 perdieron la partida dedicada a la financiación del llamado nivel acordado (283 millones de euros en 2011), que dedicaban a financiar infraestructuras, servicios y sistemas de atención– no son capaces de mantener la tasa de reposición y fallecen más usuarios que beneficiarios nuevos entran en el sistema.
De hecho, el número de personas que reciben una ayuda o prestación permanece estancado en cifras inferiores a las que había cuando Mariano Rajoy fue elegido presidente. En noviembre de 2014 el número de beneficiarios se situó en 729.313. En diciembre de 2011 eran 738.587. La diferencia es, por tanto, de 9.274. Septiembre de 2013 fue el primer mes en el que hubo menos beneficiarios que cuando Rajoy llegó a la Moncloa. El Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) ha perdido una media de 2.230 beneficiarios al mes durante 2014, según datos del informe.
El sistema público de atención a las personas dependientes también registra una tendencia a la baja en el número de personas calificadas como grandes dependientes –las que tienen más dificultades para vestirse, desplazarse o comer y necesitan más apoyo en su vida diaria– que acceden a las ayudas.
El número de personas valoradas con grado III, que incluye a los dependientes más graves, ha disminuido de forma muy importante en los últimos cuatro años. En junio de 2011 había 438.682 expedientes activos de personas con Grado III mientras que en noviembre de 2014 el número ha descendido hasta las 355.747 personas (82.935 personas menos). Suponen actualmente el 29,2% del total, mientras que en junio de 2011, mes en el que se reconoce un cambio de tendencia en negativo, constituían el 30,69% del total.
Ramírez explicó que la bajada paulatina de las personas con grado III de dependencia está relacionada con varios factores. Entre estas personas están las que tienen mayor fragilidad y que, por tanto, es de esperar que en este grupo se produzcan más bajas por fallecimiento. No obstante, recordó que también pueden influir los cambios introducidos en el baremo que, a su juicio, han «endurecido» las condiciones para el reconocimiento de este grado a los nuevos solicitantes. Y también las revisiones de grado de oficio que se han estado haciendo en los últimos años en algunas autonomías y que tienen como resultado dictámenes que reducen la valoración, pues el cambio en la valoración lleva aparejado una reducción en la asignación de fondos y un ahorro para la Administración que concede las ayudas.
Pero la clave del asunto, señaló Ramírez, está en que la disminución de personas valoradas con el grado III resulta provechosa para el Estado en términos económicos porque se reduce la cantidad de dinero que proporciona a las autonomías. Hasta el 31 de diciembre de 2013 el Estado aportaba un dinero a las comunidades por cada dependiente –es el llamado nivel mínimo de financiación– con el único criterio del grado de dependencia evaluado a cada persona. Y esta cantidad dependía de esa evaluación. Eran 177,86 euros por cada beneficiario de grado III y 82,84 por cada uno de grado II.

InfoLibre, http://www.infolibre.es/noticias/politica/2015/02/13/los_dependientes_ponen_mas_dinero_que_gobierno_para_ser_atendidos_28322_1012.html

Arabia saudí financió Al-Qaeda a través del banco HSBC

El castillo de Woslfberg es famoso en todo el mundo no sólo porque su historia se remonte al siglo XII. Entre sus antiguas paredes se reunieron, en octubre del año 2000, los representantes de once grandes bancos para discutir las directrices de Know your client (Conoce a tu cliente). Esta declaración de intenciones contenía políticas a seguir para prevenir el lavado de dinero y la financiación del terrorismo a través de las entidades financieras. En este selecto club, el Wolfsberg Group, también estaba el HSBC Private Bank.
Los documentos filtrados por el informático suizo Hervé Falciani ponen en entredicho el respeto de este acuerdo en la sede de Ginebra del banco de origen británico. La documentación filtrada atestigua que entre los clientes de la entidad no sólo se encontraban nombres ligados al tráfico de droga, sino también empresarios saudíes vinculados a la financiación de la organización terrorista Al-Qaeda.
SwissLeaks ha encontrado varios nombres relacionados con este tipo de actividades. Varios de ellos aparecen en la «Golden Chain», una lista de supuestos financiadores de Al-Qaeda. Se tuvo conocimiento de ella en 2002, cuando en una operación contra el terrorismo en Sarajevo las fuerzas de seguridad bosnias se toparon con un disco duro etiquetado como «La Historia de Osama». A partir de ella, la CIA y la Comisión del Senado de Estados Unidos identificaron algunos de los nombres que recogía como parte de la red que prestaba apoyo financiero a Bin Laden. Un hilo que conducía hasta Arabia Saudí y otros países del Golfo.
El diario francés Le Figaro y el testimonio de un preso de la cárcel de Guantánamo han vuelto a relacionar el país de los jeques con el dinero que se utilizó para poner en marcha la operativa de la organización que revindicó los atentados a las Torres Gemelas.
La lista de la Golden Chain se hizo pública en 2003. Uno de los saudíes relacionados con la organización terrorista abrió una cuenta en el año 2004. En 2006/2007 las empresas relacionadas con su cuenta registraban un saldo máximo de 44 millones de dólares. En ambas listas –tanto la Golden Chain como la de clientes del banco– aparece también el ciudadano saudí I. A., vinculado a la International Islamic Relief Organization. Esta entidad fue incluida por el Gobierno de Estados Unidos en la lista de organizaciones sospechosas de financiar el terrorismo.
No son los únicos vinculados al dinero de Al-Qaeda. A mediados de los años 90 se publicó que uno de sus clientes, con saldo positivo entre 2006 y 2007, había pagado 200 millones de dólares para evitar acusaciones de delito ligadas la financiación de diferentes grupos rebeldes en Afganistán.
También estuvieron vinculadas al grupo algunas organizaciones supuestamente dedicadas a actividades benéficas. Entre ellas, la Benevolence International Foundation, que tenía como tesorero a M. B., quien abrió una cuenta en el banco suizo en 1997. La entidad fue listada como peligrosa y relacionada a Al Qaeda. La organización está relacionada con la financiación directa del grupo de Bin Laden y con militantes de grupos extremistas en Chechenia y en Bosnia.
Esta serie de nombres y personalidades, como en el caso del narcotráfico, apuntan a las normas laxas del banco. Ocurrió con empresarios relacionados al tráfico de droga en México o con los que mueven los hilos de la guerra en África.

45.000 suicidios anuales a causa del paro

Según un estudio publicado hoy por la revista The Lancet Psychiatry, el paro provoca 45.000 suicidios anuales en 63 países diferentes. Los investigadores analizaron los datos de mortalidad y suicidios entre los años 2000 y 2011 en 63 países repartidos por todo el mundo, entre ellos todos las países capitalistas occidentales más desarrollados. Han sido exluidos del estudio los países muy poblados como China e India.
El artículo es obra de un grupo de investigadores suizos de la Universidad de Zurich que destaca la necesidad de poner en marcha estrategias específicas de prevención entre los parados, en lugar de centrarse en los efectos negativos de las crisis económicas.
El periodo que han tomado como referencia no es estrictamente de crisis, ya que empezó con una primera época de relativa properidad seguida de otra de caída financiera y bancaria a partir de 2008. En el periodo analizado se produjeron 233.000 suicidios cada año como media, de los que una quinta parte, es decir, 45.000 se pueden atribuir al paro.
La crisis capitalista de 2008 tuvo un impacto directo en el número de suicidios. Los investigadores le atribuyen 5.000 muertes voluntarias.
Otro estudio publicado el año pasado por la revista British Medical Journal reveló que entre 2008 y 2010 el desempleo creciente provocó más de 1.000 suicidios en Gran Bretaña por encima de lo que se hubiera esperado si el capitalismo no hubiera entrado en crisis. De ellos 846 corresponden a los hombres y 155 a las mujeres.
David Stuckler, sociólogo de la Universidad de Cambridge que co-dirigió el estudio, obtuvo las cifras de la Base de Datos Nacional de Resultados Clínicos y de Salud y de la Oficina Nacional de Estadísticas. Destacó que si bien este tipo de estudios estadísticos no podían determinar una relación causal, la asociación es muy fuerte.
Según indicó el estudio, entre el 2000 y el 2010, cada 10 por ciento anual de incremento en el número de personas desocupadas se relacionó con un 1,4 por ciento de aumento en la cifra de suicidios masculinos.
Aunque en 2013 el índice de desempleo retrocedió en el Reino Unido a su nivel más bajo desde 2009, al 7,4 por ciento anual, aún hay 2,4 millones de personas sin trabajo. Según cifras de la Oficina Nacional de Estadísticas, el nivel de desempleo juvenil en Gran Bretaña en el tercer trimestre de 2013 fue del 21 por ciento, esto es, 965.000 jóvenes de entre 16 y 24 años sin trabajo.
Escocia ha registrado un incremento espectacular del desempleo, con incrementos del 243 por ciento en el número de jóvenes que cobran el subsidio por estar sin trabajo por más de seis meses desde 2007, cuando comenzó a azotar la crisis capitalista.
“Estar desempleado destruyó mi confianza y me hizo sentir un fracasado. La situación empeoró tanto que casi ni salía de casa, me pasaba el día sentado frente a la televisión o en la cama, sumido en una profunda depresión. En poco tiempo comencé a volverme muy crítico de mis habilidades y eso desembocó en tendencias suicidas”, cuenta el escocés Steve Hardie, de 28 años.
Nacido en la humilde localidad costera de Arbroath, frente al Mar del Norte, Hardie comenzó a sentir los efectos del llamado desempleo crónico ante la falta de posibilidades laborales en su ciudad, y luego de haber optado por no estudiar en la universidad.
“Estaba desempleado desde hacía ocho años y sufría de depresión y ansiedad a diario. Sentía que no tenía nada que ofrecer y que no me emplearían nunca más”, agrega el joven británico, y asegura que otros como él han pasado por la misma experiencia.
“Cuanto más tiempo seguía desempleado, peor me sentía. Era un círculo vicioso”, continúa. Hardie dice que durante años buscó algún empleo que le devolviera “la dignidad y la confianza”, pero le llevó casi una década poder conseguir trabajo.
Otro caso similar al de Hardie es el de Rachel Oxley, de 21 años. La joven nació en la ciudad escocesa de Dundee, una de las más pobres del país, con un índice de desempleo que trepó en 2013 al nivel más alto en 14 años. Dundee cuenta con un índice de desempleo mucho más alto que el de otras ciudades escocesas como Glasgow, Edimburgo y Aberdeen. En julio de 2013, 6.118 personas –la mayoría jóvenes menores de 25 años–, o el 6.5 por ciento de la población de la ciudad, cobraba el seguro de desempleo.
“Sentía que no tenía ninguna chance a futuro. Estaba desempleada desde hacía tres años y mi vida parecía caer en un abismo”, cuenta Rachel, que también sintió, por momentos, deseos de quitarse la vida ante la falta de oportunidades laborales. La joven comenzó a sentir las mismas consecuencias que Hardie: falta de confianza, depresión, baja estima, pensamientos suicidas.
El inglés Chris Newell, de 23 años, es otro “caso humano” de una crisis de desempleo de jóvenes en el país, que sienten que han perdido esperanzas para vivir.
Excluido de la escuela a los 14 años, Chris no tenía la preparación adecuada para obtener un trabajo calificado que le permitiera ganar un sueldo digno. Enviaba su currículum a 10 empresas por semana, pero sin recibir respuesta alguna. La falta de oportunidades lo llevó a caer en un círculo vicioso de alcoholismo y adicción a las drogas. A los 20 años trató de suicidarse.
“Caí en un ciclo terrible que me llevaba a quedarme todo el día en la cama porque no tenía nada porqué vivir. Entonces, empecé a notar que mi salud mental empeoraba día a día. Me volví una persona deprimida y llena de ansiedades. Cuando salía fuera de la casa me sentía paranoico y alerta con la gente”, cuenta Newells a Apro desde su vivienda en la localidad de Wilpshire, en Blackburn (norte de Inglaterra).
“Y creo que me pasaba eso porque mi vida carecía de una rutina y estructura, algo que creo es importante en la vida de muchas personas. Es importante levantarse y tener un objetivo por el que salir de la cama cada mañana, una razón para vivir. En mi caso, terminé sintiendo horrible”, agrega.
Esa espiral de depresión, falta de confianza y desempleo lo llevó a tener pensamientos suicidas. “Sentía que mi vida no tenía sentido y que carecía de dirección alguna. Un día decidí quitarme la vida y tomé muchas pastillas de somníferos, pero gracias a Dios sobreviví y sigo aquí”, explica. Newells sostiene que uno de los factores principales para sentirse “tan abajo” era la falta de empleo crónico.
Los casos ilustran una tendencia que parece arraigarse en el Reino Unido. Así lo demuestra un informe del grupo benéfico The Prince’s Trust –cuyo padrino es el príncipe Carlos de Inglaterra– presentado el año pasado y titulado Índice de Juventud 2014. La investigación de 24 páginas concluye que unos 750.000 adolescentes de Gran Bretaña sienten que no tienen nada por qué vivir, y que una tercera de los jóvenes desempleados contemplaron la posibilidad del suicidio.
Según este informe, que se realizó con base en entrevistas con 2.161 jóvenes británicos de entre 16 y 25 años, el 75 por ciento de ellos está desempleado, ya no estudia ni se adiestra para ejercer una profesión. El 9 por ciento de los consultados admitió no tener nada que los motivara a vivir.
El informe de The Prince’s Trust indica además que si ese porcentaje se extrapola al total de los jóvenes del país, serían al menos 751.230 los “desesperanzados”. Entre los jóvenes desempleados, que no estudian ni se preparan para un oficio, 21 por ciento dijo sentirse sin esperanzas para el futuro. 
El informe destaca también que los jóvenes desempleados desde hace al menos seis meses tienen el doble de oportunidades de consumir antidepresivos que aquellos que no están desempleados. Un 32 por ciento de los entrevistados dijo haber contemplado el suicidio, mientras que uno de cada cuatro (24 por ciento) dijo que se autolesionó, algo cada vez más común entre los jóvenes sin empleo en el Reino Unido.
El sondeo indica además que el 40 por ciento de los jóvenes sin trabajo enfrenta síntomas de enfermedades mentales, incluyendo tendencias suicidas, falta de confianza personal y ataques de pánico, todo producto de la situación de desempleo. Del total de los consultados que no tiene trabajo desde hace varios meses, 72 por ciento dijo que carece de una persona para hablar de sus problemas. 
Martina Milburn, directora ejecutiva del The Prince’s Trust, afirmó en la presentación del informe que el desempleo “está demostrando ser la causa de problemas mentales devastadores y a largo plazo entre los jóvenes”. “Miles de jóvenes británicos se levantan cada día y sienten que no tienen nada porqué vivir, luego de luchar por meses y hasta años para salir del desempleo crónico”, subrayó la experta.
Añadió: “Más de 440 mil jóvenes en nuestro país enfrentan el desempleo de largo plazo, y son estos jóvenes los que necesitan de nuestra ayuda urgente”. Según Milburn, si el gobierno de coalición británico y las autoridades pertinentes no actúan, “miles de jóvenes británicos sufrirán de una falta de esperanza crónica”. 
“Ayudar a estos jóvenes a obtener un empleo es absolutamente vital. Conozco tantos jóvenes que me dicen que sus vidas fueron transformadas cuando obtuvieron su primer empleo. Trabajar les provee de una rutina clara, como también la satisfacción de poder mantenerse por sí mismos y ayudar a la familia, luego de años de depender de subsidios públicos”, apuntó.
Para Shirley Cramer, directora ejecutiva de la Sociedad Real para Salud Pública, el informe del The Prince’s Trust “demuestra que el desempleo debe ser considerado un tema de salud pública”. “Los jóvenes desempleados están teniendo dificultades en muchos aspectos de sus vidas, desde su salud mental hasta su bienestar personal, pasando por sus relaciones y calificaciones. Debemos actuar rápidamente para poner fin a este flagelo”, consideró la experta.
Consultado por Apro, un portavoz del Ministerio de Trabajo y Pensión del Reino Unido dice que la Administración que encabeza el primer ministro David Cameron “está haciendo todo lo posible” para ayudar a los jóvenes a conseguir un empleo, y detalla que hay 106 mil jóvenes menos que cobran el seguro de desempleo comparado con 2010. 
“A partir del llamado contrato juvenil, hemos incrementado masivamente el número de puestos de experiencia laboral y aprendizaje, para darle a los jóvenes el apoyo que necesitan a la hora de encontrar un trabajo”, indica el vocero oficial. Dicho programa laboral ayudó “a más de 74 mil jóvenes a escapar el desempleo crónico y hallar el trabajo que 
buscaban”, agrega. 
The Prince’s Trust fue creado por el Príncipe Carlos en 1976 para ayudar a jóvenes en desventaja y excluidos. En la actualidad da apoyo y asistencia a jóvenes y adultos de entre 13 y 30 años que no tienen empleo, como también a adolescentes con problemas para insertarse en el sistema escolar.
A pesar de la tarea de este y otros organismos benéficos similares, el problema persiste en el país, como cuenta la británica Emma Sparham, de 31 años, quien durante años batalló contra el desempleo crónico y el rechazo de potenciales empleadores, que terminó generándole un problema de alopecia agudo con la pérdida de pelo.
Emma, quien reside en la localidad de Leicestershire, en el centro de Inglaterra, cuenta que la falta de trabajo desde que tenía 18 años la llevó a fumar en exceso, y la hizo caer en una adicción a las drogas y el alcohol. “Estaba tan mal que me medicaron anti-depresivos, perdí todo el pelo y creí que mi vida ya no tenía salida. Ahora estoy saliendo del pozo, pero es muy duro. El desempleo juvenil es un problema que debe ser resuelto ya por las autoridades de nuestro país. Las consecuencias son totalmente devastadoras para las futuras generaciones”, concluye.

Impunidad para unos, cadena perpetua para otros

Ayer se produjeron dos acontecimientos simultáneamente que muestran el funcionamiento implacable de la ley del embudo, que es como una ley de leyes que rige en las sociedades de clase.
El primero nos lo han pasado por delante de las narices todas las televisiones: Rajoy y Pedro Sánchez firmando al alimón una reforma de las leyes penales para imponer la cadena perpetua contra los terroristas, que ahora es una palabra muy cercana al yihadismo. Es casi lo mismo.
La segunda no ha tenido foto: la Audiencia Nacional archivó la petición de la Asociación Pro Derechos Humanos para que se detenga a 19 antiguos ministros franquistas acusados por los tribunales argentinos de crímenes cometidos durante la dictadura.
Una vez más los medios sólo nos cuentan la mitad de los acontecimientos para inculcarnos lo que tenemos que pensar al respecto: el franquismo no es terrorismo y el yihadismo sí lo es, o bien que ambos son variedades del terrorismo, pero éste es más importante que aquel, o mata más.
Cuando los medios sólo nos muestran una parte de la realidad ya no sabemos ni en qué mundo vivimos. Podríamos seguir contando incongruencias de ese ghetto que es la Audiencia Nacional. Por ejemplo, el mismo juez que archiva la petición de extradición de los 19 criminales franquistas, el señor Velasco, acusa a más de 50 presos de pertenencia a una organización criminal, los Ángeles del Infierno, detenidos en Mallorca.
La noticia tampoco ha salido en la tele porque los angelitos no son yihadistas sino motoristas. ¿Por qué no aumentar las penas también a los motoristas?, ¿por qué no aprobar una ley contra los terroristas que circulan en moto y en bandadas?, ¿y a los moteros que son lobos solitarios? «Por toda Alemania, los investigadores han detectado un incremento del número de contactos entre las bandas alemanas de motoristas y los militantes neonazis», decía Der Spiegel (*).
Los ministros franquistas eran los ángeles de un infierno muy singular. No sabemos si se tatuaban los biceps; lo que es seguro es que tenían tatuada su alma y esa debe ser la nueva patente de corso. La Asociación Pro Derechos Humanos calificaba de «escandaloso» que la policía española no hubiera puesto a los sanguinarios ministros a disposición de los tribunales argentinos, pero hay algo aún más escandaloso, si cabe: ¿por qué no los ha puesto a disposición de los tribunales españoles?
Es sencillo de explicar: porque en España el franquismo es como el cierzo; nunca fue considerado como un crimen sino como una parte de la historia. Cuando en noviembre del año pasado la sección argentina de Interpol pidió de forma «urgente» la detención de los 19 criminales, su homóloga en Madrid protestó ante la Secretaría General con sede en Lyon, que aceptó la reclamación.
A partir de entonces los papeles empezaron a cambiar de oficina, desfilando de una a otra y aumentado su volumen cada vez con más papeles. El tiempo pasa. El Ministerio del Interior lleva el expediente a un despacho de la Fiscalía porque saben que es una institución ajena e incompetente para tramitar y ejecutar las órdenes de detención.
¿Por qué cambian de sitio los papeles? Porque llevándolos a un departamento judicial, el gobierno se lava las manos como Pilatos. Eso es cosa judicial, o sea, depende de funcionarios «independientes».
La orden de detención argentina afecta Martín Villa, ministro de Gobernación (Interior), a Utrera Molina, que es suegro del exministro de Justicia Alberto Ruiz-Gallardón, a otros políticos de la dictadura, exmiembros de las Fuerzas Armadas, ex jueces y hasta un antiguo ginecólogo.
También aparecen los ex ministros Antonio Carro Martínez (ministro desde 1974 a 1975), Licinio de la Fuente (vicepresidente del Gobierno entre 1974 y 1975), José María Sánchez Ventura (ministro en el último gobierno franquista), Alfonso Osorio García (ministro de presidencia entre 1975 y 1976) y Antonio Barrera de Irimo, quien falleció el pasado septiembre.
Los tribunales argentinos acusan a Utrera Molina, Licino de la Fuente, Carro y Barrera de haber convalidado con su firma la sentencia de muerte de Salvador Puig Antich en 1974. La hermana del último condenado en el garrote vil en España es una de las querellantes de la causa.
A Rodolfo Martín Villa le consideran responsable de la matanza cometida en Vitoria el 3 de marzo de 1976, en la que cinco trabajadores fueron asesinados por la policía y hubo más de cien heridos, muchos de ellos por armas de fuego.
Al ex ministro de Presidencia Antonio Carro le acusan de convalidar la sentencia de muerte de Puig Antich y de los últimos fusilamientos del régimen franquista el 27 de septiembre de 1975 en los que fueron asesinados José Humberto Baena Alonso, José Luís Sánchez Bravo Sollas, Ramón García Sanz, Juan Paredes Manot «Txiki» y Ángel Otaegui Echeverría.
Contra Sánchez Ventura se dirige por haber firmado las sentencias de muerte de los últimos fusilamientos del régimen franquista, al igual que contra Fernándo Suárez, mientras que Osorio está acusado por su responsabilidad por la muerte de los trabajadores de Vitoria.
Además de estos cargos políticos, la querella se dirigía contra antiguos miembros de las Fuerzas Armadas, auditores del Cuerpo Jurídico del Ejército o un médico ginecólogo acusado de sustracción de menores. Los tribunales argentinos quieren capturar a Antonio Troncoso, coronel auditor del Cuerpo Jurídico Militar, Carlos Rey, antiguo capitán auditor del cuerpo jurídico del Ejército, y a antiguos miembros de las Fuerzas Armadas, Jesús Quintana, Jesús González, Ricardo Algar, Félix Criado, Pascual Honrado, Jesús Martínez, Benjamín Solsona y Atilano del Valle.
Además, buscan a Abelardo García, denunciado por el caso de Flor Díaz Carrasco quien busca a su hermano desaparecido en el Hospital Municipal de La Línea de la Concepción el 6 de noviembre de 1967 donde trabajaba como médico ginecólogo.
La Audiencia Nacional ya había rechazado la extradición del torturador Antonio González Pacheco «Billy el Niño» y el capitán de la Guardia Civil Jesús Muñecas.
La denuncia interpuesta en abril de 2010 por múltiples víctimas y sus familiares afirma que los crímenes ocurridos desde el 17 de julio de 1936 constituían un plan sistemático y planificado de «aterrorizar a españoles» por su ideología y de sustracción de menores.
Así funciona la ley del embudo. España está llena de fascistas con nombres y apellidos que nos han aterrorizado a la población durante décadas con sus crímenes, pero a Rajoy, Pedro Sánchez y la Audiencia Nacional eso no les preocupa nada. Lo que buscan son los crímenes que aún no se han cometido; y si no los encuentran se los inventarán.
(*) German Investigators Worried: Growing Links Seen Between Hells Angels and Neo-Nazis, 5 de enero de 2009, http://www.spiegel.de/international/germany/german-investigators-worried-growing-links-seen-between-hells-angels-and-neo-nazis-a-599507.html

Comunista, independentista, matemático

El año pasado se publicó en Francia un libro del periodista Jean-Charles Deniau titulado “La verdad sobre la muerte de Maurice Audin”, un comunista argelino, militante independentista y profesor de matemáticas en la Universidad de Argel, detenido y desaparecido durante la batalla de 1957 contra el colonialismo.

Fue un crimen de Estado, uno de los muchos que cometieron los colonialistas durante las guerras de liberación nacional de aquella época. No hay nada nuevo que decir sobre el asunto, como no sea volver a repetir, una y otra vez, lo que se sabe, que es mucho, y lo que se sospecha, que es más aún.

Que desde hace más de medio siglo Francia guarde silencio sobre los crímenes que ha cometido en Argelia es, en efecto, una redundancia. El silencio es una parte del terrorismo de Estado, y cuando tanto se habla ahora del terrorismo, precisamente en Francia, hay que empezar hablando del terrorismo promovido, armado, financiado, respaldado y meticulosamente organizado por el Estado francés.

A la casa en la que vivía Audin en Argel llegaron los paracaidistas el 11 de junio de 1957 y nada más se ha vuelto a saber de él, salvo que los criminales estaban a las órdenes del general Massu.

Su caso no es diferente de los otros 3.000 desaparecidos que hubo entre enero y octubre de aquel año, un verdadero agujero demográfico en medio de la “Batalla de Argel” que marcó el punto sin retorno en una guerra sin tregua por sacudirse de encima el yugo colonial.

Audin fue víctima de la paranoia anticomunista de la época. En medio de la guerra fría, para los imperialistas franceses la “Batalla de Argel” formaba parte de la lucha contra el comunismo y contra la URSS, lo que explica el ensañamiento con el profesor de matemáticas.

Había nacido en Beja, Argelia, el 14 de febrero de 1932. Tenía, pues, 25 años y una familia con tres hijos pequeños cuando fue secuestrado por los paracaidistas. También su mujer y sus tres hijos, uno de ellos recién nacido, estuvieron encerrados en la vivienda durante cuatro días, custodiados por los paracaidistas.

Audin militaba en el Partido Comunista de Argelia, que era clandestino desde hacía dos años. Además de sus clases en la universidad, se dedicaba al trabajo sindical. Pocos meses después de su desaparición, Laurent Schwartz leyó en la Universidad de la Sorbona su tesis doctoral, que fue premiada en ausencia.

El gobierno de París y los militares a su servicio lanzaron entonces la típica cortina de humo para consumo de la prensa: tras su detención Audin se había logrado fugar durante un traslado. Naturalmente que ni la policía ni los paracaidistas emprendieron su búsqueda. ¿Para qué?

En 1958 una investigación minuciosa (y censurada) llevada a cabo por el historiador Pierre Vidal-Naquet concluyó que no existió tal fuga y que murió a manos de los paracaidistas, indicando al posibilidad de que falleciera como consecuencia de las torturas de que fue objeto por el teniente Charbonnier durante su interrogatorio en el cuartel de El Biar.

Las memorias que dejó escritas el coronel Yves Godard empezaron a destapar que el asesinato no fue exactamente así, sino peor aún. Tras su detención Audin fue asesinado a sangre fría por Gerard Garcet, uno de los lugartenientes del general Massu.

Cada vez que se levantaba por las mañanas, el general francés redactaba una lista con los combatientes que debían morir y los que debían seguir con vida un poco más de tiempo. Entre la vida y la muerte de aquellos héroes la tortura estaba a medio camino.

En su libro Deniau pone en boca del general Aussaresses, otro criminal de la guerra de Argelia recientemente fallecido, que tras la detención de Audin, él personalmente como responsable de información se encargó de organizar su ejecución encubierta “con la cobertura plena y entera del poder político”. Pero, ¿cómo creer al general mentiroso, a ese que siempre había dicho que el detenido se fugó?

El cuerpo de Audin nunca apareció. A petición de su viuda y después de numerosas protestas, hace dos años Hollande prometió abrir los archivos y, en efecto, a los tres meses a la viuda le llegó un sobre con varios documentos del Ministerio de Defensa tan cuidadosamente seleccionados que no aportaban nada nuevo que no se supiera de antemano.

En enero del año pasado el ministro de Defensa repitió las promesas de contribuir al esclarecimiento de la verdad con todo lo que estuviera al alcance de su mano. Otra burla macabra. El ministro tiene la mano muy corta.

Sirvan estas líneas para recordar a los imperialistas, a todos ellos, que se equivocan si creen que el silencio es sinónimo de olvido. Todo lo contrario.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies