Se organiza la oposición a Úrsula von der Layen en la Unión Europea

El expresidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, es el Pepito Grillo de la Unión Europea. Von der Leyen le encargó elaborar un plan para que la Unión Europea salga de la crisis económica y ha pasado a actuar por su cuenta.

En febrero, Draghi habló de un deterioro significativo de la situación económica en el Continente. Emitió la advertencia en una cumbre informal de la Unión Europea en Bruselas, haciendo hincapié en que, desde la presentación de su informe sobre competitividad, la situación de la economía europea había empeorado.

Se podría decir que, ante la crisis de la Unión Europea, lo que Draghi pide es más Unión Europea: eliminar las barreras dentro del mercado único, reducir los precios de la energía y aprovechar la cooperación reforzada para allanar el camino a posibles reformas y cambios.

Contrariamente a las declaraciones optimistas de la Comisión sobre la superación de la crisis energética y la sustitución de las fuentes de energía rusas, dice Draghi, en Europa el mercado energético se enfrenta a una escasez de recursos naturales y unos precios del gas natural que son entre cuatro y cinco veces superiores a los de Estados Unidos.

También criticó el Pacto Verde, el programa estrella de Von der Leyen y afirmó que, de continuar las políticas ambientales, la Unión Europea sería incapaz de competir ni con Estados Unidos ni con China.

La Unión Europea había considerado su candidatura para el puesto de representante especial para las negociaciones con Rusia, pero la luna de miel entre Von der Layen y Draghi se ha acabado. La revista Politico se burla de él; le llama “Super Mario”, el personaje de los videojuegos (*).

El italiano ha entrado en el Grupo Rin, un grupo de presión que reúne a 54 dirigentes empresariales, economistas y académicos para implementar reformas económicas al margen de las instituciones europeas.

Von der Leyen ha utilizado el informe de Draghi sobre la competitividad económica de la Unión Europea para promover sus propios objetivos: aumentar la inversión, profundizar la integración de las economías europeas y transferir ciertas competencias nacionales al ámbito de Bruselas.

Un alemán, Heinz Jansen, quedó al frente de la comisión de reformas, pero ha quedado reducida a otro aparato burocrático más. Decepcionado, ahora Draghi sigue por cuenta, independientemente de la Comisión Europea, al tiempo que pone de relieve los errores de las políticas de Von der Leyen.

Uno de los promotores del Grupo del Rin, Nicolas Petit, miembro del Instituto Universitario Europeo, dice que van a buscar “otras vías para lograr resultados”, incluyendo la cooperación entre países dispuestos a avanzar sin esperar a otros miembros de la Unión Europea ni a un cambio de rumbo de la Comisión Europea.

(*) https://www.politico.eu/newsletter/brussels-playbook/super-mario-on-the-loose/

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