mpr21

La web más censurada en internet

Archivos (página 721 de 1513)

En un asilo los ancianos permanecían atados a sillas, con llagas o desnudos, desatendidos para comer y abandonados tras caer al suelo

La Fiscalía de Valencia ha abierto una investigación ante la gravedad de las imágenes de la residencia de ancianos Domus VI de Llíria, en Valencia. La investigación se ha abierto de oficio, tras tener acceso a unas imágenes emitidas por Telecinco en las que se puede ver a ancianos atados a sillas, con llagas o desnudos, supuestamente desatendidos para comer e incluso abandonados tras caer al suelo.

Durante el confinamiento murieron más la mitad de los ancianos recluidos en el centro: 73 de los 140 recluidos.

Tras hacerse público el vídeo, varios familiares de internos han acudido hoy al centro y algunos se han llevado a los familiares que estaban internos. En declaraciones a los periodistas, Mariló Madrigal, que tiene ingresado a su padrastro, ha relatado que su familiar sufrió la amputación de parte de un pie porque no se le curó adecuadamente una herida, y además, se le olvidó a quien lo atendía meterlo en una ambulancia para ser trasladado al hospital.

Isabel Díaz, hija del anciano que sufrió una caída, ha asegurado que siente «rabia e impotencia» y que en absoluto entiende «cómo se puede hacer eso a un ser humano».

«Hay cosas que se pueden entender, un abandono puntual porque no dé abasto el personal, pero lo sucedido no. Me lo llevo [a su padre] a un hospital, y en función de lo que me digan los médicos actuaré, si está desnutrido o tienen algún golpe actuaré. Tengo claro que denunciaré, eso ha sucedido, no sabemos quién es el responsable, pero esos señores no se atan solos, hay falta de socorro».

Las imágenes emitidas por Telecinco corresponden a residentes del centro durante la etapa de confinamiento que, por su avanzada edad y problemas sicomotrices, habían sufrido una caída, dice la empresa que dirige el centro.

En una residencia gestionada por la misma empresa pero ubicada en Alcoy (Alicante) han fallecido más de 70 internos durante la pandemia (más de la mitad de los internos), y la Conselleria de Sanidad ha advertido «posibles negligencias graves» en el centro.

La empresa gestora de la residencia tenía «denuncias previas de familiares», tanto por el trato a los residentes como por deficiencias en materia de infraestructuras y «por ello se le impuso la multa».

https://www.elconfidencial.com/espana/comunidad-valenciana/2020-09-09/fiscalia-valencia-gravedad-imagenes-residencia-ancianos-lliria_2741631/

GSK: un competidor en la carrera por la vacuna que es otro pozo negro de corrupción

Cuando alguien busca ejemplos de corrupción en el mercado farmacéutico, no necesita ir muy lejos. Le basta con GSK, GlaxoSmithKline, que es el prototipo histórico más frecuentemente citado.

Esta multinacional ha sido condenada por los mayores fraudes cometidos contra la salud humana de la historia.

A pesar de ello, lo mismo que AustroZeneca, también está subvencionada por el gobierno de Trump dentro de la Operación Velocidad Punta con cientos de millones de dólares de dinero público.

En 2012 la multinacional se declaró a sí misma culpable del “mayor caso de fraude en la protección de la salud en la historia de Estados Unidos”, por lo que tuvo que pagar 3.000 millones de dólares de indemnización (1).

A pesar de que el antidepresivo Paxil se aprobó sólo para adultos, GSK la recomendó también para menores de 18 años y vendió el fármaco Wellbutrin para usos para los que no estaba aprobado, incluyendo la pérdida de peso y el tratamiento de disfunción sexual, según la investigación del Departamento de Justicia de Estados Unidos.

La empresa también se esforzó por promocionar uno de sus fármacos difundiendo un artículo engañoso en una revista médica y agasajando a los médicos con comilonas, tratamientos en balnearios y otros sobornos.

En otro fraude, GSK no proporcionó a la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos) de Estados Unidos datos de seguridad sobre su fármaco Avandia contra la diabetes, en violación de la ley.

Pero los fraudes de GSK no se limitan a Estados Unidos. En 2014 fue sancionado con una multa máxima de 490 millones de dólares en China después de que un tribunal la declarara culpable de soborno.

La multa récord es consecuencia de las denuncias de que el gigante farmacéutico pagó sobornos a médicos y hospitales para promover sus productos y, especialmente sus vacunas.

El Financial Times dijo que GSK intentó sobornar incluso a la propia policía china para frenar la investigación (2).

La filial china de la multinacional creó varias unidades internas con nombres en clave como “Operación Gran Muralla” y “Operación Dragón Volador” para sobornar a médicos y funcionarios del gobierno de Pekín.

En 2012, cuando la empresa ya estaba bajo la supervisión del gobierno, crearon un equipo de gestión de crisis para sobornar a los funcionarios encargados de supervisar los fármacos y vacunas. El objetivo era convencerlos de que dejaran de investigar las actividades ilegales de la empresa (3).

Los sobornos de GSK se extendieron también a Europa, donde 13 cabecillas de la multinacional fueron acusados de sobornar a los médicos polacos para que recetaran Seretide, el medicamento para el asma de GSK (4).

Los fraudes no han sacado a GSK del negocio farmacéutico, ni de las subvenciones que, en el caso de la vacuna contra el coronavirus, le supondrán 2.100 millones de dólares de dinero fresco (5).

Nadie puede asegurar que esta vez GSK se abstendrá de sobornar a los médicos y de falsificar las revistas médicas. Tampoco es posible asegurar que esta vez proporcionará todos sus datos de seguridad a la FDA.

En la filial Galvani, esta farmacéutica está a asociada a Google, como ya expusimos en otra entrada.

(1) https://www.reuters.com/article/us-glaxo-settlement/glaxosmithkline-settles-healthcare-fraud-case-for-3-billion-idUSBRE8610S720120702
(2) https://www.ft.com/content/fe669bfc-db23-11e3-b112-00144feabdc0
(3) https://www.bbc.com/news/business-29274822
(4) https://www.theguardian.com/business/2014/apr/14/gsk-accused-bribing-doctors-poland
(5) https://www.businessinsider.com/sanofi-gsk-coronavirus-vaccine-operation-warp-speed-funding-clinical-trial-2020-7

A los cazadores de bulos los forma el imperialismo para reforzar la guerra sicológica

La mayor parte de los cuatro años de propaganda sobre “noticias falsas” e “interferencia rusa” han aportado al mundo exactamente lo que se suponía que debían aportar: un mecanismo eficaz para censurar internet y los medios de comunicación social.

En el centro de ese movimiento hacia el control mundial del discurso se encuentra una organización llamada el Instituto Poynter, sede de la Red Internacional de Investigación (IFCN), un organismo creado para coordinar, promover y entrenar a docenas de verificadores de hechos de todo el mundo.

El IFCN y muchas organizaciones sin fines de lucro que trabajan en el mismo campo son financiadas por los grandes “filántropos” capitalistas de nuestro tiempo, como George Soros, Pierre Omidyar, Bill Gates, e incluso los hermanos Koch… pero también por el Departamento de Estado de Estados Unidos y una sombría organización de “ayuda” de injerencia política, la National Endowment for Democracy (NED), históricamente vinculada a la CIA y a las operaciones de cambio de régimen.

Google y Facebook, que a su vez están vinculados al belicista Consejo Atlántico y a su “laboratorio de investigación forense digital”, también están asociados con Poynter mediante financiación y asociaciones destinadas a combatir las “noticias falsas” (incluida la elaboración de un programa “automatizado” de verificación de hechos).

El matrimonio entre el IFCN de Poynter, los multimillonarios políticamente comprometidos, el Departamento de Estado y la cara pública encubierta del Estado profundo, sugiere que el Instituto probablemente trabaja en lo que Nelson Poynter, su fundador, hizo durante una parte significativa de su vida: propaganda y censura para el gobierno de Estados Unidos.

Aunque esta información no está disponible en el perfil de Nelson Poynter en Wikipedia o en la página de Historia de poynter.org, su trabajo para una agencia de propaganda del gobierno no es exactamente un secreto. El parecido con su esposa, Henrietta, que también aparece en el sitio web del instituto, hace olvidar rápidamente que Poynter trabajó para la Oficina de Información de Guerra (OWI) durante la Segunda Guerra Mundial, pero su papel específico como censor y propagandista del gobierno nunca se menciona.

Sin embargo, “Hollywood va a la guerra”, un libro escrito en 1987 por Clayton R. Koppes y Gregory D. Black, es una de las muchas fuentes históricas que proporcionan detalles del trabajo de Poynter.

Nelson Poynter fue reclutado por la OWI con su esposa Henrietta, quien trabajó como asistente del gerente del programa bajo la dirección de Elmer Davis, el jefe de la agencia. Fue ella quien inventó el nombre “La Voz de América”, la famosa operación de guerra psicológica del gobierno de Estados Unidos

El proyecto de radio se estableció en febrero de 1942 y rápidamente se convirtió en la herramienta de propaganda abierta más importante de la Guerra Fría en Estados Unidos.

A diferencia del trabajo de su esposa, Poynter no considera la radio – o su anterior profesión, el periodismo – sino el cine. En 1942, la Oficina de Películas de la OWI se trasladó a Hollywood y nombró a Poynter para dirigirla. Su trabajo era actuar como enlace entre la agencia y los dueños de Warner Brothers, Twentieth Century Fox, MGM y otros grandes nombres del cine.

Elmer Davis, director de la OWI, vio las películas como “la forma más fácil de inyectar una idea de propaganda en la mente de la mayoría de la gente”, en parte porque “no se dan cuenta de que les están lavando el cerebro”.

Davis era un periodista de carrera que trabajó para el New York Times durante diez años antes de ser reclutado por el gobierno. La Casa Blanca de Franklin D. Roosevelt necesitaba que la industria cinematográfica incorporara temas específicos en sus películas, ideas que promovieran la noción de la Segunda Guerra Mundial como una guerra “del pueblo”, luchando para defender sus Cuatro Libertades.

Pero al principio, la oficina de Poynter en Hollywood tenía poco poder de veto sobre lo que la industria podía producir – para todo el mundo occidental – limitándose a sugerir cambios cosméticos aquí y allá, o a suavizar la imagen y el lenguaje reaccionario y racista, una característica inherente de Hollywood en ese momento.

Los ejecutivos de los estudios se llevaban bien con el ejército de Estados Unidos, históricamente cerca de la industria. Sus propietarios se alegraron de calificar de heroicas las guerras de Estados Unidos en el extranjero a cambio del préstamo de equipo militar, instalaciones y asesoramiento de expertos.

Pero en la mayoría de los casos, se quejó un decepcionado Poynter, la guerra sólo sirvió como “telón de fondo” para romances superficiales, comedias baratas y otras fórmulas probadas. Poynter y su jefe en el BMP, Lowell Mellett, también contrataron a un ex asistente de Harold Lasswell, un famoso científico social que dijo – en los años 30 – que la democracia necesitaba propaganda porque la gente no era la mejor juez de sus propios intereses.

Finalmente, el equipo ideó una forma de ejercer más poder sobre los indisciplinados, reaccionarios y sobre comerciales estudios de Hollywood. Decidieron pedir a la Junta de Censura de Estados Unidos que interviniera y les amenazara con la prohibición de exportar películas “ofensivas”, lo que reduciría drásticamente sus posibles ingresos.

Basado en “Hollywood va a la guerra” de Koppes y Black, fue un éxito, lo que llevó a MGM, Warner y los otros grandes nombres a entregar sus guiones a Poynter para su revisión. La BMP sabía que era importante involucrarse en esta etapa, antes de que se gastaran grandes sumas de dinero en la producción.

Poynter fue un diligente censor y propagandista, llegando incluso a sugerir diálogos para los guiones cinematográficos que revisaba, violando así “uno de los tabúes de la industria” y provocando a los poderosos magnates, según los autores mencionados anteriormente.

Cuando la guerra terminó, Poynter volvió al periodismo. Finalmente se hizo cargo del St. Petersburg Times (rebautizado como Tampa Bay Times en 2012), propiedad de su padre. También fundó el Congressional Quarterly con su esposa Henrietta, que murió en 1968. Como puedes leer en la página web del Instituto Poynter:

“Cuando Henrietta murió repentinamente a la edad de 66 años, Nelson estaba profundamente afligido. Su muerte marcó el fin de una era para Poynter”, dijo David Shedden, antiguo bibliotecario de investigación del Instituto Poynter. Comenzó a mirar hacia el futuro y a reflexionar sobre su legado. Se centró en la creación de una escuela para periodistas, que por supuesto se convirtió en el Instituto de Medios Modernos y luego en el Instituto Poynter.

No obstante, el historiador W.C. Bourne explica que muchos de los altos funcionarios de la OWI -como los ex periodistas Elmer Davis y Nelson Poynter- volvieron a los medios corporativos después de la guerra, pero “conservaron una fe inquebrantable en los valores de la OWI y en las posibilidades de éxito de la información internacional”.

Muchos de ellos también mantuvieron profundos contactos con el Estado y un “espíritu de colaboración” nacionalista.

El trabajo de Nelson Poynter para el gobierno terminó hace varias décadas, y sería razonable pensar que sus lazos con el gobierno de Estados Unidos y su aparato de propaganda probablemente nunca involucraron a la institución periodística que fundó años después de dejar la OWI.

Pero tenemos pruebas que apuntan precisamente en la dirección opuesta.

En primer lugar, los obvios -y abiertos- vínculos entre el instituto y la versión actual de la máquina de interferencia extranjera instalada por Estados Unidos durante la Guerra Fría (es decir, el NED). Como los periodistas independientes han señalado repetidamente, uno de los fundadores de la Fundación Nacional para la Democracia admitió una vez: “Mucho de lo que hacemos hoy fue hecho clandestinamente hace veinticinco años por la CIA”.

Segundo, los estrechos lazos entre el Instituto Poynter y el Departamento de Estado de Estados Unidos, que lo seleccionó para dirigir el “Programa Edward Murrow para Periodistas”. Este programa reúne “a más de 100 periodistas internacionales emergentes de todo el mundo para examinar las prácticas periodísticas en Estados Unidos”.

En otras palabras, para ser adoctrinados en el periodismo empresarial y la cultura occidental y para entrar en una relación con un posible líder de opinión extranjero.

El Programa Murrow del Departamento de Estado forma parte de la Oficina de Asuntos Educativos y Culturales (ECA), un organismo dedicado a la “diplomacia cultural”, que ha estado estrechamente vinculado a la inteligencia y la política exterior desde mucho antes de la Guerra Fría. Los participantes que serán entrenados por Poynter son seleccionados por las embajadas de Estados Unidos en el extranjero.

Un informe de 2017 sobre el éxito histórico de la agencia de intercambio educacional declaró que: ”…565 ex participantes en programas de ECA son actuales o ex jefes de estado o de gobierno, y 31 ex participantes son jefes de organizaciones internacionales.

En tercer lugar, el Instituto Poynter también ha establecido una notoria lista negra de sitios de “noticias falsas”, con la intención de marginar y, en este caso, privar a muchos de ellos de cualquier forma de publicidad.

Para esta operación, lanzada el 30 de abril de 2019, Poynter unió fuerzas con el resto del “cartel” de verificación de hechos, por así decirlo.

El instituto reunió las listas negras y los análisis realizados en los últimos años por Snopes, Fact-check.org, Politifact (propiedad del Tampa Bay Times y Poynter), OpenSources y el Fake News Codex, y los utilizó para crear la madre de todas las listas negras, nombrando 515 sitios de noticias “poco fiables”.

Se retractó poco después de su publicación el 2 de mayo, después de ser criticado por “falta de fiabilidad y mala metodología”. ¡Qué irónico! Y esto debe entenderse como una acusación de todo el grupo. Como señaló un crítico de la Universidad George Washington: “Si una lista que resume los resultados de la verificación de los hechos y que ha sido verificada por los verificadores de los hechos es retirada finalmente por los mismos verificadores de los hechos por falta de rigor, se pone de relieve la cuestión de por qué debemos confiar en algo de la comunidad de verificadores de los hechos”.

Para añadir el insulto a la injuria, la dudosa lista de Poynter de “sitios web poco fiables” tenía por objeto causar daños financieros a los que se nombraban en ella, orientando a los anunciantes y a las aplicaciones de la tecnología publicitaria a negarles la publicidad.

Después de la retractación, Stephen Gutowski, editor de uno de los sitios web en cuestión, Free Beacon, escribió: “Qué asqueroso ejercicio de mala fe por parte de una organización que se supone que debe mejorar y promover el periodismo. En cambio, crean tabloides para calumniar a los periodistas sin ofrecer ni una sola prueba. Qué vergüenza, @Poynter”.

Philip Klein, del Washington Examiner, también citado, opinó lo siguiente: ”…es preocupante pedir a los anunciantes que pongan a las organizaciones de noticias en una lista negra, especialmente dada la opacidad del proceso y la arbitrariedad de muchas de las sentencias” [sic].

La mayoría de las organizaciones sin fines de lucro que están detrás de la lista negra de Poynter comparten sus patrocinadores, con la excepción de la controvertida Snopes, que opera con menos subsidios que los ingresos por publicidad.

La Red Internacional de Investigación y sus más de 100 verificadores de hechos “asociados” -subordinados- más pequeños en todo el mundo también están financiados por los mismos “filántropos”, como Bill Gates, cuya fundación ya está financiando decenas de grandes organizaciones de noticias empresariales con decenas de millones de dólares, como reveló recientemente la Columbia Journalism Review.

En cuanto a Poynter y Gates, en particular: ”…la vicepresidenta principal de Poynter, Kelly McBride, dijo que el dinero de Gates se ha canalizado a sitios de verificación de hechos de los medios de comunicación, incluido Africa Check, y señaló que está “absolutamente segura” de que no ha surgido ningún sesgo o punto ciego de este trabajo, aunque admite que no lo examinó ella misma.

En un flagrante conflicto de intereses, estos mismos verificadores de información a menudo tratan de desmitificar la información sobre la Fundación Gates, al igual que una agencia privada de relaciones públicas.

Muchos pequeños jugadores en la constelación mundial de verificadores de hechos también son financiados directamente por George Soros y su Open Society Foundation, la Fundación Ford, la Embajada de Estados Unidos y/o la NED.

Al “verificar los hechos”, los miembros de este consorcio público-privado a menudo se limitan a copiar/pegar de sus fuentes “madre”, como Politifact y Poynter’s Snopes.

Como escribieron recientemente Emil Marmol y Lee Mager para el Proyecto Censurado, la operación psicológica de “noticias falsas” era poco más que un “caballo de Troya para silenciar las noticias alternativas y restaurar el dominio empresarial sobre la información“: “La falsa histeria noticiosa creada por los miembros del gobierno y recogida por los medios de comunicación de masas es explotada y utilizada como pretexto para suprimir la disidencia y las opiniones contra-hegemónicas, al tiempo que se restablece la preeminencia de la prensa de masas como único proveedor y fabricante de la opinión pública”.

La pandemia del Covid-19 ha acelerado el proceso de degeneración bajo el pretexto de “protegernos”, impulsando a los gobiernos democráticos a tomar caminos peligrosos, como el arresto de ciudadanos por promover marchas callejeras en Facebook.

Internet ha abierto un mundo de información al ciudadano común; debemos mantenerlo abierto para que más de nosotros pueda echarle un vistazo.

Social media fact-checking, brought to you by the Deep State

La carrera por la vacuna está en manos de multinacionales condenadas por corrupción y sobornos

AstraZeneca es una de las empresas que están en la carrera por el gran pastel de la vacuna contra el coronavirus.

En los medios de comunicación de la presentan como “la vacuna de Oxford” para lavar la cara del negocio farmacéutico con la apariencia de una investigación universitaria, “casi” sin ánimo de lucro.

Sin embargo, AstraZeneca es una empresa condenada por el gobierno de Estados Unidos por sobornos y corrupción cometidos en varios países (1).

A pesar de ello, el gobierno de Estados Unidos financia con 1.200 millones de dólares dinero público (2) a una empresa a la que ha condenado por corrupción, dentro de la Operación Velocidad Punta.

En 2016 la SEC, el regulador bursátil de Estados Unidos, condenó a AstraZeneca a pagar 5,52 millones de dólares por sobornos pagados a los funcionarios de salud pública en China y Rusia.

Desde 2005 AstraZeneca ofreció regalos, pagó conferencias, viajes y otros beneficios a las burocracias sanitarias de ambos países para que compraran o prescribieran los fármacos de la empresa.

La filial china de AstraZeneca organizó conferencias sobre salud y pagó la intervención en ellas de los funcionarios sobornados, que en ocasiones se limitaban a leer la publicidad de la empresa farmacéutica.

En 2008 sobornó a los funcionarios locales para eludir las sanciones económicas a las que se enfrentó la empresa.

La empresa farmacéutica llevó la corrupción hasta un país devastado por la guerra, como Irak, donde sobornó a los dirigentes del Ministerio de Sanidad para obtener la adjudicación de contratos (3).

La corrupción y los sobornos en Irak se remontan a los tiempos de Saddam Hussein, en una época de bloqueo económico. El sistema de salud del gobierno irakí dio a los funcionarios de ese país una influencia significativa sobre el mercado y las importaciones de medicamentos, creando AstraZeneca “una cultura de corrupción generalizada”.

Cuando el gobierno de Saddam fue derribado, el Ministerio de Sanidad quedó bajo el control de los chiítas, pero los sobornos continuaron. El gobierno cambia, pero a las multinacionales el color del dinero les da lo mismo.

Recientemente su vacuna contra el coronavirus quedó en suspenso por los graves efectos adversos experimentados en la fase 3 de las pruebas clínicas (4).

(1) https://www.reuters.com/article/us-astrazeneca-usa/astrazeneca-to-pay-5-52-million-to-resolve-sec-foreign-bribery-case-idUSKCN1152U9
(2) https://www.hhs.gov/about/news/2020/06/16/fact-sheet-explaining-operation-warp-speed.html
(3) https://www.fiercepharma.com/pharma/doj-probes-astrazeneca-over-allegations-corruption-iraq

(4) https://www.clarin.com/sociedad/astrazeneca-oxford-suspendieron-ensayos-vacuna-coronavirus-va-producirse-argentina-efectos-adversos_0_tE__4Gs9i.html

Los tribunales franceses anulan la obligatoriedad del uso de mascarillas

A primera vista puede parecer contradictorio, pero en Francia un colectivo de víctimas del Covid-19 está presentando recursos contra el uso obligatorio de mascarilla que se está generalizando en las principales ciudades… Y está ganando.

La última en sumarse ha sido Lyon. El Tribunal Administrativo ha sentenciado que la Prefectura no tenía derecho a imponer el uso de mascarilla obligatoria durante todo el día y en todo el territorio de las localidades de Lyon y Villeurbanne. Obliga al prefecto a cambiar la normativa antes del martes a mediodía.

El caso ha sido elevado al Consejo de Estado por el Ministerio de Sanidad. La Corte suprema ha corroborado que la mascarilla obligatoria se puede aplicar en las ciudades más densamente pobladas pero pide que se revise en núcleos urbanos más pequeños. Más detalles.

El juez de Lyon ha seguido a la letra la jurisprudencia de su compañera del Bajo Rin.

En el departamento que incluye la ciudad de Estrasburgo, la juez obligó esta semana a la Prefectura a «reescribir» su Orden sobre el uso obligatorio de mascarillas en las ciudades de la región del noreste francés. En concreto la magistrada obliga a la Prefectura a que elimine de la obligación del uso de mascarilla algunas ciudades en las que no hay una «fuerte densidad de población» y a que precise horarios en función de la posibilidad de aglomeraciones.

Según la juez, la norma supone «un atentado inmediato a la libertad personal de ir y venir de las personas que necesitan desplazarse» en respuesta a la queja de dos médicos que necesitaban desplazarse e interpusieron el recurso.

Si la Prefectura no publica la nueva normativa más precisa antes del lunes 7 de septiembre a mediodía, la norma que obliga al uso de mascarilla será anulada automáticamente.

La decisión podría crear jurisprudencia obligando a retocar el resto de normativas.

Este mismo viernes Rouen ha retocado la Orden Prefectoral reduciendo el uso de mascarilla a las comunidades más densamente pobladas, sólo entre 7 de la mañana y las 2 de la mañana y no se aplica en espacios naturales ni para la realización de ciertas actividades deportivas.

También se ha recurrido el uso de mascarilla obligatorio en ciudades como París, Lyon, Toulouse, Niza o Marsella.

El colectivo «Víctimas Covid-19 Francia» prevé recurrir la normativa en al menos 15 ciudades. Les apoya el abogado Fabrice di Vizio que promete recurrir todas las normativas similares de Francia y que también defiende a la asociación de profesionales de salud C19 que critica la gestión del Gobierno y las medidas puestas en marcha.

En marzo tres miembros de la asociación C19 llevaron ante los tribunales al primer ministro Edouard Philippe y a la entonces ministra de Salud Agnés Buzyn por su gestión de la crisis.

El colectivo explicaba en Twiter que no están ni en contra ni a favor de la mascarilla sino «por la coherencia y la proporcionalidad de las acciones en función de la situación» pidiendo la «suspensión de la obligación de la mascarilla en el exterior»:

Ambas asociaciones forman parte del nutrido movimiento opuesto a la gestión gubernamental de la crisis que defiende por ejemplo el uso de la cloroquina e hidroxicloroquina junto a un antibiótico como tratamiento frente al Covid-19. Estos opositores a menudo acusan al Gobierno de haber prohibido este tratamiento para favorecer a los laboratorios farmacéuticos. El doctor Didier Raoult, gran defensor de la cloroquina, ha declarado en muchas ocasiones que la mascarilla obligatoria es una decisión política.

Además de aprobar el uso de mascarilla en la mayoría de ciudades el Gobierno ha impuesto la mascarilla en los centros de trabajo a partir de este 1 de septiembre.

Algunos analistas recuerdan que la decisión de la jueza del Bajo Rin es distinta, porque ciudades como París, Lyon y Marsella están en «zona roja» de la propagación de la epidemia, zonas de «circulación activa» del virus. Por el momento no hay regiones en zona «negra» que significa emergencia sanitaria.

Esta consideración no ha tenido importancia para el juez de Lyon, y otros Tribunales administrativos podrían seguir esta senda.

Sin embargo los casos de Covid-19 en Francia no dejan de aumentar, con un repunte importante desde mediados de julio y cifras de contagios confirmados similares a las del mes de abril (casi 8.000 casos en las últimas 24 horas).

El movimiento contra las mascarillas y contra las restricciones impuestas por el Covid-19 está presente en casi todos los países.

https://es.euronews.com/2020/09/04/francia-un-colectivo-recurre-ante-la-justicia-el-uso-obligatorio-de-mascarillas-en-la-call

Google censura las informaciones alternativas en materia de salud por intereses económicos

Google es una versión mejorada de Bill Gates. Censura las informaciones alternativas en materia de salud pública porque tiene intereses económicos en ella. Bill Gates no es sólo un empresario de la informática y Google tampoco es sólo un buscador sino un enorme holding que, a través de Alphabet, invierte en numerosos sectores económicos.

Uno de ellos es la sanidad y las inversiones las realiza a través de su filial Verily, una empresa de capital riesgo que creó en 2015.

A su vez Verily mantiene acuerdos con los grandes grupos monopolistas del sector. En 2016 creó una empresa conjunta con el gigante farmacéutico GlaxoSmithKline dedicada a las señales eléctricas en el cuerpo humano, una subsidiaria llamada Galvani Bioelectronics.

Con Sanofi también creó otra empresa conjunta, Onduo, para diseñar y desarrollar nuevos dispositivos conectados en el campo de la diabetes.

Verily está asociada al gigante farmacéutico suizo Novartis y el Fondo Europeo de Inversiones. Desde 2017 Google ha invertido 300 millones de dólares en un fondo buitre gestionado por Medicxi, pero también tiene acuerdos con Johnson & Johnson.

Antes Verily se llamó Google Life Sciences y, como su propio nombre indica, invierte en “ciencia” y, más concretamente, en biología, donde la cotización de las acciones y, por tanto, los beneficios, dependen de la información. La circulación de un tipo de informaciones empuja a la bolsa y las de otro tipo la hunden.

La bolsa se mueve por “información privilegiada” y ahí es donde entra el buscador, que impone al 90 por ciento de los internautas del mundo lo que pueden o no pueden leer. Lo que dice Google es “ciencia” y todo lo demás lo deja en manos de inquisidores como Newtral, Maldita y otros mercachifles.

La bolsa necesita informar pero también informarse. Por eso Verily reclutó a Thomas R. Insel, que dejó su cargo de director del Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos para irse al sector privado.

Son las puertas giratorias o capitalismo monopolista de Estado. Verily también reclutó a Robert Califf, el director de la FDA, la autoridad sanitaria de Estados Unidos que regula lo que es bueno para la salud, lo que se puede comer, los fármacos que se deben tomar y las drogas que perjudican la salud y que, en consecuencia, se deben prohibir.

Google también es propietario de un fondo especulativo llamado GV, que ha invertido en docenas de empresas de nueva creación especializadas en salud, principalmente en Estados Unidos.

Pero para Google los intermediarios no son suficientes y ha creado su propia empresa de biotecnología: Calico.

Varios de sus proyectos son claramente represivos, como el brazalete de seguimiento (1), o las aplicaciones de rastreo de contactos de la pandemia (2), por más que se travistan con motivos sanitarios.

A un gigante especulador tampoco las bolsas les resultan suficientes e invierte en empresas que fabrican medicamentos y no cotizan en los mercados. A través de ellas, Verily y otros fondos buitre captan a los científicos que las dirigen y a los que trabajan en ellas.

En definitiva, lo mismo que las universidades y los laboratorios, los científicos trabajan para los grandes monopolios.

(1) https://www.bloomberg.com/news/articles/2015-06-23/google-developing-health-tracking-wristband-for-health-research
(2) https://www.wired.com/story/google-apple-change-tactics-contact-tracing-tech/

Más información:
– Google no filtra las noticias falsas sino aquellas que el imperialismo trata de silenciar
– La creciente influencia de Google en la política europea
– Google informa a la policía de las búsquedas que haces
– El coronavirus le ha servido a Google para retomar su idea de una gran base de datos genéticos a nivel mundial
– Google introducirá otro espía en tu móvil en la próxima actualización del sistema operativo

15 detenidos en Melbourne durante una manifestación contra el confinamiento

Las protestas contra el confinamiento se multiplican en todo el mundo. El sábado en Roma miles de personas se lanzaron a la calle para protestar por las restricciones impuestas con el pretexto de la pandemia.

También se celebró otra manifestación en Melbourne por el mismo motivo, donde se produjeron enfrentamientos y la policía detuvo a 15 personas. Otros 150 fueron multados por no llevar mascarilla.

La ley marcial está siendo especialmente implacable en Australia, donde los derechos fundamentales han pasado a la historia y reina el terrorismo de Estado. Las manifestaciones, por ejemplo, están prohibidas.

En Melbourne el confinamiento, que debía acabar la semana que viene, se ha prolongado hasta el 28 de este mes de setiembre. Los vecinos sólo pueden salir al aire libre durante una hora al día y en un área restringida. Por la noche han impuesto el toque de queda.

Pero la dignidad de las personas no se mide por permanecer en casa callados, sino por gritar en la calle, que es lo que hizo en Melbourne una población que ha vencido el miedo y está ya harta.

Los convocantes lo llamaron “El Día de la Libertad”. En las calles se oyeron los cánticos y tras ellos la policía, que hizo un despliegue de efectivos inusual, cargó contra los manifestantes.

Para intimidar, en los días previos, la policía detuvo a varias personas que habían convocado a la manifestación en Facebook, como ya hemos relatado en otra entrada.

El Senado francés investiga las muertes de ancianos encerrados y abandonados con el pretexto de la pandemia

En todo el mundo la mayor parte de las muertes atribuidas al coronavirus han sido ancianos encerrados y abandonados en asilos o en sus propios domicilios.

En el marco de la comisión de investigación sobre la atención domiciliaria durante el confinamiento, el 1 de septiembre el Senado francés llamó a declarar a Joëlle Martinaux, presidenta de la Unión Nacional de Centros Comunitarios e Intercomunitarios de Acción Social (UNCCAS), antigua teniente de alcalde de Niza y médico de urgencias.

El propio Senado ha puesto la intervención de Martinaux a disposición de quien quiera escucharla en su propia web (1), por lo que vamos a compartir algunos extractos.

“Encontramos demasiados ancianos que murieron en casa porque habían dejado de comer y beber. O simplemente, con ese famoso síndrome de deslizamiento (2), porque pensaban que la vida se iba a detener para ellos”.

“No hay justificación para poner a personas muy ancianas o con problemas funcionales en un aislamiento total. Las personas que normalmente eran independientes se han encontrado de repente demasiado aisladas porque eran desconocidas para los diversos servicios”.

“Algunas personas que eran autónomas ya no caminan porque los fisioterapeutas, que no tenían equipo de protección, han dejado de visitarlas”.

Martinaux manifiesta su sorpresa por “la imposibilidad de visitar a los ancianos en el hospital, algo inhumano en nuestro tiempo”.

Luego se refiere al tratamiento de la crisis por parte de los medios de comunicación. “El martilleo mediático cada día de que los muy ancianos van a morir es absolutamente dramático, fue el fin del mundo para ellos… Fue muy provocador para todas estas personas, y sigue provocándoles ansiedad ahora, porque hay personas que todavía no salen”.

“Hoy en día, cuando ves la información con X casos, realmente deberías especificar de qué estamos hablando […] Cuando tienes el número de casos nuevos cada día, pero ¿de qué estamos hablando? ¿Son pruebas positivas o son personas enfermas? Eso es importante. Por el momento, no está nada claro”.

Luego insiste en dar cuenta de las personas que murieron en casa. “Los informes de muertes en el hogar no se han tenido necesariamente en cuenta, y todavía no lo son”.

“Ha habido muertes relacionadas directamente con el covid, y ha habido, repito, demasiadas muertes debido al aislamiento. Se han abierto las puertas y ha habido demasiados ancianos en el suelo, algunos de ellos muertos”.

“El recuento de víctimas y muertes, creo que tiene que pasar por el registro civil, contar todas las muertes durante ese período… y luego investigar las causas de muerte y las condiciones”.

Según ella, es necesario “tener en cuenta cualquier muerte en el hogar o en la HPAE” (3), y conocer la causa. Además, “es importante señalar que las personas crónicas que no han sido hospitalizadas también son pasadas por alto. Y tenemos toneladas de ellos ahora mismo, personas con cáncer que han dejado de recibir quimioterapia durante 3 ó 4 meses. Eso es algo que no es posible”.

“No más aislamiento con el pretexto del contagio, estamos es el siglo XXI”, concluye la doctora.

¿En España? Aquí no se investiga nada porque está todo muy clarito.

(1) Resumen de la audiencia
https://www.publicsenat.fr/article/parlementaire/covid-19-on-a-trouve-trop-de-personnes-agees-decedees-chez-elles-184347

Pista de audio completa de la audiencia:
https://videos.senat.fr/video.1736798_5f4c27755d58d.table-ronde-sur-les-prises-en-charge-a-domicile

(2) En medicina se denomina “síndrome de deslizamiento” o “efecto nocebo” al fenómeno que consiste en esperar la muerte de manera pasiva o simplemente dejarse morir de abatimiento.

(3) Acrónimo de Health Professionals & Allied Employees (Profesionales de sanidad y trabajadores asociados).

Los pececillos (la tecnología de reconocimiento facial del Ministerio de Interior)

“- Si los tiburones fueran hombres -preguntó al señor Keuner la hija pequeña de su patrona-, ¿se portarían mejor con los pececitos?

– Claro que sí -respondió el señor Keuner. Si los tiburones fueran hombres, harían construir en el mar cajas enormes para los pececitos, con toda clase de alimentos en su interior, tanto plantas como materias animales. Se preocuparían de que las cajas tuvieran siempre agua fresca y adoptarían todo tipo de medidas sanitarias. Si, por ejemplo, un pececito se lastimase una aleta, en seguida se la vendarían de modo que el pececito no se les muriera prematuramente a los tiburones. Para que los pececitos no se pusieran tristes habría, de cuando en cuando, grandes fiestas acuáticas, pues los pececitos alegres tienen mejor sabor que los tristes.

También habría escuelas en el interior de las cajas. En estas escuelas se enseñaría a los pececitos a entrar en las fauces de los tiburones. Éstos necesitarían tener nociones de geografía para mejor localizar a los grandes tiburones, que andan por ahí holgazaneando. Lo principal sería, naturalmente, la formación moral de los pececitos. Se les enseñaría que no hay nada más grande ni más hermoso para un pececito que sacrificarse con alegría; también se les enseñaría a tener fe en los tiburones, y a creerles cuando les dijesen que ellos ya se ocupan de forjarles un hermoso porvenir. Se les daría a entender que ese porvenir que se les auguraba sólo estaría asegurado si aprendían a obedecer. Los pececillos deberían guardarse bien de las bajas pasiones, así como de cualquier inclinación materialista, egoísta o marxista. Si algún pececillo mostrase semejantes tendencias, sus compañeros deberían comunicarlo inmediatamente a los tiburones”.

Historias del señor Keuner (Bertol Brecht. 1949, ‘Si los tiburones fueran hombres’)

A millones de personas, como modestos pececillos, o pececillas, a lo largo y ancho del mundo, nos han colocado en inmensas cajas, o cajitas, en caso de los arrestos domiciliarios, nos han colmado de instituciones filantrópicas llamadas bancos de alimentos para que no pasemos hambre, de medicamentos, de bozales, de guantes, de desinfectantes y en algunos lugares más favorecidos incluso se han repartido estipendios en forma de dinero para preservarnos de desvaríos similares a la requisa de lo indispensable para sobrevivir.

A los pececillos más ancianos, que no son de buen roer para los tiburones, se les ha puesto en cajitas minúsculas para que se conviertan en materia orgánica lo antes posible. A los pececillos bebés, se les ha puesto bajo control estricto aseverándoles de los peligros del mar y se les está entrenando a no fiarse de los demás pececillos, pues lo importante es confiar en los tiburones. Tiburones multiformes, unos disfrazados de dibujos animados, otros de maestros, otros de pediatras, otros de agentes del orden, en fin un abanico multicolor para hacer más agradable su presencia.

A los pececillos adultos, se les han realizado todo tipo de pruebas para determinar su estado de salud y que sean tiernos y digeribles. Además para velar por su estado de salud se han puesto en funcionamiento una multitud de espectaculares ingenios como los descritos en el periódico La Vanguardia de 6 de Septiembre de 2020 que dice así: “Un conglomerado formado por seis empresas tecnológicas, tres universidades y el Instituto Tecnológico de Castilla y León (ITCL), asesorado y supervisado por el Ministerio del Interior, trabaja desde 2018 en un proyecto único en Europa de control policial con reconocimiento facial que roza la ciencia ficción: agentes dotados de gafas con hardware de realidad aumentada (AR) y de inteligencia artificial podrán distinguir entre una multitud tanto a delincuentes como objetos sospechosos. El programa, denominado AI MARS (Artificial Intelligence system for Monitoring, Alert and Response for Security in events), permitirá rastrear millones de caras por segundo en grandes concentraciones, sean estadios de fútbol, estaciones de transporte, conciertos, centros comerciales, ferias o manifestaciones”.

De este modo, nosotros pececillos y pececillas adultos, podemos respirar tranquilos pues no habrá quien pueda escapar del Gran Hermano que velará por nuestra seguridad y arrestará, aislará, encerrará o vacunará a quien ose perturbar el bienestar de nuestro fondo terrestre para que podamos continuar engordando a los tiburones mayores, aunque siempre quedará un remanente para alimentar a tiburones más pequeños.

En las cajas hay algunos pececillos que a simple vista parecen de un color rojillo, aparentemente contrarios a las cajas, pero curiosamente piden más saborizantes y medicinas para que los tiburones coman más gustosamente y piden más escuelas en donde se enseña a sacrificarse con alegría ante los tiburones. Alegan estos pececillos y pececillas que ya reclamarán cuando estén en las fauces de los tiburones y que de momento lo importante es engordar y aprender aunque lo que comamos y lo que aprendamos no va precisamente a favor de los pececillos ni pececillas.

En el mar, algunos pececillos o pececillas logran escapar de las jaulas y se esconden entre las rocas del fondo marino, son los modernos pececillos cimarrones o cimarronas que desafiando e ignorando las advertencias sobre los peligros que existen fuera de la caja, prefieren ir a otra escuela con maestros pececillos o pececillas enemigos de los tiburones, prefieren escoger las algas que comer antes que los saborizantes recetados por los médicos tiburones. También emiten señales para que los encerrados en las cajas puedan darse cuenta que se vive mejor fuera.

Pero los tiburones, hábiles, saben interrumpir las señales emanadas por los cimarrones, o intentan desacreditar estas señales advirtiendo que donde se está mejor es dentro la caja y que en caso de no hacer caso a estas advertencias pueden recaer enormes desgracias. No es que los tiburones inventen algo nuevo, sino que siguen una tradición ancestral, perfeccionada y refinada por los tiburones europeos a lo largo del mar terrícola. Si consiguen atrapar algún pececillo o pececilla cimarrones, le cortan las aletas o la cola y apenas les dan de comer. No es un plato favorito de los tiburones, no los comen, los dejan en medio de la caja para que todo el mundo los vea y sepan a qué atenerse si hacen caso de los cimarrones.

Los tiburones aprendieron esto de la realeza europea, como el rey Leopoldo II de Bélgica y lo que hacía con los cimarrones que pretendían escapar de las duras condiciones de esclavitud (ver la foto) aunque su estatua presida un emblemático espacio público de Bruselas y que se le considera un modernizador y persona con gran interés en mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos de su metrópoli (Barbara Emerson, (1980). Léopold II: Le royaume et l’empire). Dejando de lado las pequeñeces de cortar manos y pies de los cimarrones congoleños y de ordenar asesinar entre 8 y 10 millones de personas en el Congo, los pececillos belgas de todos los colores estaban felices con él ya que durante su reinado se aprobaron numerosas medidas sociales, como el derecho a crear sindicatos, la prohibición a los niños menores de 12 años de trabajar en las fábricas, la prohibición del trabajo nocturno para los menores de 16 años y de los trabajos subterráneos para las mujeres de menos de 21 años, el descanso dominical y una compensación en caso de accidente laboral. Y como buen tiburón creó la Asociación Internacional Africana (AIA), presidida por él mismo, para promocionar la paz, la civilización, la educación y el progreso científico en África (Africa and the Brussels Geographical Conference, Sampson Low, Marston, Searle & Rivington, Londres, 1877. Biblioteca de la Universidad de California).

Todo y con esto, hay cimarrones y cimarronas, siempre los ha habido, tal vez en otras épocas había más, cuando era más importante cambiar el mundo que no afianzarse con el existente. Pero los tiburones planifican a largo plazo, quedan a la espera que los pececillos y pececillas crezcan sanos y robustos para comerlos mejor, tienen paciencia, los alimentan e incluso cuidan su espíritu y constantemente están haciendo números de cuantos pececillos y pececillas hay, cuantos se necesitan para saciar el hambre, cuantos servirán para convencer a los demás pececillos que los tiburones son buenos, cuantos deberán estar enjaulados permanentemente en pequeños cubículos para servir de ejemplo a los demás, cuantos sobran… Y mientras tanto los pececillos pintados de rojo en lugar de apoyar a los cimarrones e intentar una fuga masiva, se contentan en sentarse delante de una cámara de ordenador y realizar manifestaciones virtuales, cada uno en la cocina de su casa.

Los cimarrones y cimarronas conocen los entresijos de los tiburones y, tienen una perspectiva a largo plazo, no se dejan engañar por las promesas de los tiburones ni por los titubeos de los pececillos pintados de rojo. Simplemente se mantienen firmes en sus ansias de libertad y resistiendo denodadamente para acumular fuerza y conseguir que desaparezcan las jaulas al grito de: El mar es nuestro.

 

 

 

 

 

 

Más de 20 aeronaves de la Fuerza Aérea de Estados Unidos han caído en los últimos tres meses

El miércoles se estrelló otra aeronave del ejército de Estados Unidos en una base aérea cercana a la frontera de México. Desde mayo se elevan a más de 20 el número de aparatos que han sido objeto de averías.

El nuevo MW-9 Reaper que acaba de estrellarse en la base aérea de Nuevo México es uno de los drones más sofisticados del arsenal de Estados Unidos y es necesario un ciberataque contra su sistema de control para derribarlo.

El incidente aéreo ocurrió cuando el dron despegó del aeródromo de la Base Aérea Holloman, en Nuevo México. Un comunicado de prensa oficial informó de que el dron estaba asignado al Escuadrón 49, la unidad que entrena a los pilotos de caza F-16 y a los operadores del dron MQ-9 Reaper.

La base está a unos 127 kilómetros al norte de El Paso, Texas, y el dron es capaz de llevar misiles no tripulados.

Anteriormente, un caza Falcon F-16CM estacionado en la Base Aérea de Shaw, en Carolina del sur, se estrelló y en el piloto murió. La Fuerza Aérea anunció que el avión se estrelló durante una misión de entrenamiento con su piloto a bordo. Luego cayeron un F-35, un F-22 y más drones…

El 13 de julio se incendió el portaaviones USS Bonhomme Richard, amarrado en el puerto de San Diego y al menos 21 marines resultaron heridos.

Tantos incidentes no son normales y los servicios de inteligencia militar no parecen capaces de descubrir las causas. Las explosiones e incendios que han ocurrido en las últimas semanas en Estados Unidos y en Oriente Medio forman parte de una guerra electrónica e informática en marcha desde hace años.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies