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No existe una segunda ola. El gobierno está manipulando al alza los datos desde enero retroactivamente

Cada vez aparecen más voces críticas. Un estudio realizado por el bioquímico y economista José Gefaell demuestra que el gobierno está manipulando al alza los datos de contagios y defunciones retroactivamente desde el mes de enero.

Fernando Simón admitió el lunes por primera vez que estamos ante una “segunda ola”. Pero no existe nada parecido.

José Gefaell Chamochín, bioquímico y ex director de negocios del Instituto de Crédito Oficial, ha publicado un estudio títulado “Monitorización de la segunda ola” (*) donde advierte que el gobierno está reajustando al alza las cifras retroactivamente desde el mes de enero. Si en los primeros meses del año aparecían decenas de casos, ahora aparecen miles: han reelaborado toda la serie estadística.

El informe se basa en los datos oficiales publicados por el gobierno hasta el pasado 18 de septiembre. “En España, la actual ‘segunda ola’ de casos solo es aparente, sujeta a que no haya más cambios retroactivos en las series, porque desde febrero a mayo los casos leves o asintomáticos que afectaron a una mayoría de jóvenes también se dieron pero no se incluyeron en las cifras”, explica el autor.

“Sin mencionar los falsos positivos. Así, la serie no es homogénea y debería corregirse muy hacia arriba en el comienzo de la pandemia o muy hacia abajo en el repunte actual”, añade.

Ayer volvieron a ajustar los datos de fallecidos al alza para añadir 609 muertos más en distintos días, empezando desde el 18 de mayo. “Cualquier conclusión estadística está siempre condicionada a que no haya más cambios retroactivos”, apunta Gefaell.

“Después de alcanzar su punto máximo el 5 de marzo, cuando no había medidas de confinamiento, el crecimiento de casos semanales inició una pronunciada tendencia a la baja”, afirma el autor del estudio. El crecimiento no se habría vuelto a disparar de esa manera en los meses consecutivos.

Hasta el 16 de septiembre no hubo fallecidos en edad escolar (3 a 17 años) durante la pandemia. Aunque recuerda la muerte de dos recién nacidos que se infectaron y ya tenían otras patologías.

(*) https://www.scribd.com/document/477033403/SPAIN-Second-Wave-Monitoring-18Sept2020

La cotización de los grandes bancos cae en bolsa por el lavado de dinero negro a gran escala

La cotización de las acciones de grandes nombres del mundo de las finanzas cayeron el lunes en las bolsas de valores tras las revelaciones de un consorcio internacional de periodistas que los acusa de permitir y facilitar el lavado de dinero negro a gran escala.

Se trata de bancos importantes, como JPMorgan Chase, HSBC, Standard Chartered, Deutsche Bank y Bank of New York Mellon.

En Frankfurt, Deutsche Bank cerró la jornada con una caída del 8,76 por ciento. Standard Chartered, también bajo los focos, cayó un 5,82 por ciento al final de la sesión en Londres.

En Hong Kong, el HSBC alcanzó su nivel más bajo en 25 años, perdiendo un 5,33 por ciento. Además de que el grupo es citado por la investigación del consorcio de periodistas, podría tener que enfrentar sanciones de China, en el marco de las medidas de represalia contra ciertas empresas extranjeras.

Otro de los citados en la investigación, el banco ING cayó un 9,27 por ciento en Amsterdam. De acuerdo a informes de la prensa holandesa, la filial del banco en Polonia ha estado apoyando a ciertos clientes a enviar fondos sospechosos fuera de Rusia desde hace años.

El banco francés Société Générale también está sometido a investigación y se le acusa de falta de transparencia frente a determinados clientes de su filial suiza SGPB. La cotización de sus acciones cayó 7,66 por ciento al finalizar la sesión bursátil en París.

La onda expansiva también se sintió del otro lado del Atlántico. A a mitad de la sesión en Wall Street, el gigante JPMorgan Chase había perdido un 4,08 por ciento. A su vez, Bank of America cayó en 3,89 por ciento, en tanto Morgan Stanley y Wells Fargo cayeron un 4,5 por ciento y un 5 por ciento, respectivamente.

En su investigación, realizada por 108 medios de prensa internacionales de 88 países, el ICIJ, denuncia las graves deficiencias de regulación en el sector.

La investigación “FinCEN Files” se apoya en miles de “informes de actividades sospechosas” (SAR, por sus siglas en inglés) enviados a la policía financiera del Tesoro de Estados Unidos, FinCen, por bancos de todo el mundo, pero “fuera del conocimiento del público”. Según el ICIJ, durante años han circulado montos astronómicos de dinero sucio por las instituciones bancarias más importantes del mundo.

Los documentos hacen referencia a unos 2 billones de dólares de transacciones entre 1999 y 2017. Se trata de dinero procedente de la droga y actos delictivos, e inclusive de fortunas malversadas en países en desarrollo.

La investigación apunta contra cinco bancos importantes (JPMorgan Chase, HSBC, Standard Chartered, Deutsche Bank y Bank of New York Mellon) acusados de haber seguido haciendo circular fondos de presuntos criminales, incluso tras haber sido procesados o condenados por faltas financieras.

https://rpp.pe/economia/economia/hsbc-deutsche-bank-ing-y-otros-grandes-bancos-caen-en-bolsa-por-blanqueo-narcotrafico-noticia-1293838

Más información:
– Arabia saudí financió Al-Qaeda a través del banco HSBC
– Al servicio de dios, del capital y del Estado
– El gobierno del PP pone las pensiones en manos del narcotráfico
– La impunidad cuesta muy barata
– Suiza: un país por encima de cualquier sospecha de blanquear dinero negro
– Los bancos británicos lavan el dinero negro procedente de las mafias rusas

Varios voluntarios españoles han abandonado las pruebas de la vacuna contra el coronavirus

Algunos voluntarios abandonaron el ensayo de la vacuna JNJ.N COVID-19 de Johnson & Johnson en España, después de las noticias de los efectos secundarios en un participante del ensayo AZN.L de AstraZeneca, según comentó a Reuters el investigador principal del programa español, aunque no se han precisado cuántos son los desertores. Leer más

La ley de Moore de la explotación, la ley de Moore de la represión

Cada día que pasa se le ven mejor las orejas al lobo en una simbiosis perfecta entre profesionales de la medicina, profesionales de la educación y profesionales de la represión. Unos para prescribir, otros para convencer y otros para someter a los no convencidos, y no tan solo en España, sino en los demás países donde hay que acelerar las reestructuraciones industriales, financieras, culturales, educativas, sanitarias y de relaciones laborales, ya que para esto la Unión Europea ha dispuesto de un reparto de préstamos a largo plazo sin precedentes para implantar la propuesta Next Generation EU, empezado a elaborar durante la “crisis” de 2008 y presente en el programa presentado por la presidenta del Consejo Europeo en 2019.

No estamos en un punto de partida debido a una declarada pandemia, como nos quieren hacer creer a toda costa. Estamos en un punto de llegada de un modelo de patrón tecnológico que se ha vuelto obsoleto para paliar la tendencia decreciente de la tasa de ganancia del capital.

En condiciones de la normal anormalidad que es en sí el sistema de producción capitalista, a pesar de haber cooptado hace ya años las estructuras de las organizaciones políticas y sindicales obreras, no hubiera sido fácil, o como mínimo hubiera habido una cierta resistencia a los miles, cientos de miles, millones de trabajadores asalariados o autónomos que les han recortado alrededor de un treinta por ciento de sus ingresos y a otros cientos de miles que simplemente los han despedido. Todo a expensas de la pandemia.

Estamos ante una gran reorganización del sistema productivo y social, existen suficientes datos que apuntan a esta reorganización, pero conviene también centrar la atención en las premisas que han ido determinando dicha “necesidad del capital”, a las que conviene atender.

La Ley de Moore aparecida en 1965 y posteriormente corregida en 1975, establecía los parámetros del incremento exponencial del número de transistores por pulgada cuadrada, dicho límite está llegando a su fin y ya están en marcha otras opciones al silicio pues aunque por arte de la nanotecnología hay algunos transistores del tamaño de un virus, las temperaturas que alcanzan hacen inviable su funcionamiento puesto que la energía necesaria para su enfriamiento es superior a la energía que pasa por ellos.

Un informe del International Technology Roadmap for Semiconductors (ITRS), que incluye a Intel y Samsung, afirma que los transistores podrían llegar a un punto en el que no podrían reducirse más en 2021. El proceso de fabricación o litografía de transistores, se mide en nanómetros, un nanómetro son 10-7 centímetros = 0,0000001 centímetros, y este es el tamaño de los transistores. Así pues, la fabricación de un transistor de 10 nm significa que cada transistor mide 10 x 10-7 centímetros, o 0,0000010 cm. Las empresas alegan que, para entonces, ya no será económicamente viable hacerlos más pequeños, acabando finalmente con la Ley de Moore (1).

La Ley de Moore establece la capacidad de incremento técnico de productividad de la base electrónica que hace que cualquier artilugio que interviene en la vida económica opere con mayores capacidades, y si lo extrapolamos a la explotación en el trabajo nos lleva a la siguiente consideración:

La explotación aplicada mediante técnicas convencionales (presencia física en el lugar de trabajo, incremento de los ritmos, horas extraordinarias, cuartos y quintos turnos, contratos basura, temporales, discontinuos, de formación, subcontratas, diversidad de escalas salariales para un mismo trabajo, inmigración,…) ya no es suficiente para aumentar la extracción de plusvalía y los incrementos que derivan de las mejoras técnicas complementarias de los métodos convencionales han llegado a su saturación o límite, atendiendo al modelo actual.

Es el fin de un ciclo iniciado a finales del siglo XIX e intensificado con la microelectrónica, y que, como cualquiera de los ciclos anteriores, se termina con un enorme sufrimiento para el proletariado y también ahora para las llamadas clases medias.

Las medidas que se avecinan basadas en la llamada “Inteligencia artificial” está previsto que rompan las dinámicas anteriores mediante una paulatina eliminación de la contratación colectiva para imponer la contratación individual ligada al trabajo on line de personas alejadas unas de otras en un nuevo concepto de cadena de producción. Vendido mediante la glorificación del “tele-trabajo”.

Asimismo todo tipo de operaciones bancarias jurídicas o de relación con la administración y los servicios públicos está previsto alcancen unos enormes porcentajes de utilización vía internet, e incluso puede que sea la única vía posible.

La situación actual de “estado de pandemia” vislumbra claramente que el futuro de la enseñanza, en especial la universitaria, como también la asistencia médica, se realizará cada vez más, por no decir únicamente, mediante relaciones on-line. El ejemplo de las consultas médicas virtuales en China ilustra estas afirmaciones (2).

El comercio on line y las pruebas que ya se están realizando sobre el reparto a domicilio mediante drones, acabará con el pequeño comercio y con una buena parte de los transportistas autónomos. (curiosamente, las pruebas piloto del reparto a través de drones se están realizando en Burundi bajo el manto protector de la Organización Mundial de la Salud con el rimbombante apelativo de “emergencia sanitaria”, en el reparto de vacunas, otros medicamentos y quién sabe qué más).

En España, la modificación del artículo 13 de la Ley del Estatuto de los Trabajadores por la Ley 3/2012, de 6 de julio, de Medidas urgentes para la reforma del mercado laboral, modificó la ordenación del tradicional trabajo a domicilio con el propósito, entre otros, de dar acogida al trabajo a distancia basado en el uso intensivo de las nuevas tecnologías, y ya entonces en 2012, específicamente dar cabida al tele-trabajo. A raíz de ello se propició de forma cínica, una campaña propagandística de las centrales sindicales mayoritarias estrechamente ligadas al PSOE, contra el gobierno del PP, con la mirada puesta en las próximas elecciones generales. Pero resulta que estas mismas centrales sindicales que forman parte de la CES (Confederación Europea de Sindicatos, ya en 2002 y posteriormente ratificado en 2009 aprobaron por consenso de las organizaciones sindicales y empresariales europeas el tema del teletrabajo, sus líneas maestras y principios básicos, entre los cuales, “teniendo en cuenta las peculiaridades del teletrabajo, pueden ser necesarios acuerdos específicos complementarios individuales o colectivos” (3).

Una sentencia del Tribunal Supremo de 11 de abril de 2005 estableció que el trabajo a distancia no puede imponerse por la vía del artículo 41 del Estatuto de los Trabajadores, por lo que se necesita un acuerdo entre empresa y trabajadores. Sin embargo, el Real Decreto Ley 8/2020, de 17 de marzo, dice que la empresa puede adoptar las medidas oportunas en relación con el teletrabajo «si ello es técnica y razonablemente posible y si el esfuerzo de adaptación necesario resulta proporcionado», además recoge que este tipo de trabajo debe ser prioritario antes de cesar al trabajador o reducir su actividad.

En el primer Anteproyecto de la Ley del Teletrabajo, Inicialmente, se regulaba un derecho del trabajador a revertir el teletrabajo, la norma finalmente no entrará a definirlo y hace remisión a posibles negociaciones en convenio colectivo. Esto implica que la decisión de volver al trabajo presencial no dependerá sólo del trabajador (4).

En síntesis, un primer paso para la ruptura del marco tradicional de las relaciones laborales y la negociación colectiva que simplemente aplicó en España un acuerdo de la Unión Europea elaborado diez años antes aunque fuentes interesadas lo catalogaran como una reforma del PP, y no es nada de extrañar que el actual gobierno se niegue a modificar dichas reformas laborales puesto que están encaminadas a confluir, junto a otras medidas jurídicas, educativas, sanitarias, tecnológicas y represivas en el gran cambio propuesto por la Next Generation EU.

La Ley de Moore aplicada a la represión se mantendrá con toda su crudeza física en la periferia del sistema capitalista y con algunas modificaciones en las querellas interimperialistas sobre la base de la carrera armamentística, que a su vez es uno de los negocios más rentables al lado de la química-farmacéutica, la biotecnología y el tráfico de drogas y humanos utilizados para mantener altas las tasas de explotación.

Si algo nos está enseñando esta declaración pandémica es la multiplicación de la represión mediante un pacto cívico-militar para descubrir y delatar a los transgresores de la “ley”, como hemos podido comprobar durante el estado de excepción y los arrestos domiciliarios, o como recientemente en la Universidad Autónoma de Barcelona una “dirigente estudiantil” denunciando a un profesor por ir sin bozal (5).

Pero también en este aspecto hay limitaciones puesto que entre policías y sayones no abarcan a toda la población, y ello es a causa de una paralización de la Ley de Moore y para imponer el gran cambio que se avecina les requiere de la instalación de miles de cámaras para identificar cualquier persona en cualquier lugar, como ya se está realizando en China. Cámaras que en el desarrollo de la óptica, también se está llegando a un punto de inflexión después de las reducciones exponenciales de las lentes y sus capacidades visuales mediante las técnicas convencionales. Para ello, un equipo de ingenieros eléctricos e informáticos de la Universidad de Utah, en EE.UU, han creado una cámara sin óptica en la que cualquier ventana con un cristal normal transparente puede convertirse en su lente. Las aplicaciones son diversas, siendo la primera de ellas las cámaras de seguridad, que en el futuro podrían ser las propias ventanas, o cualquier cristal de escaparate por donde transitemos, con lo cual es de prever que incluso las actuales cámaras que inundan las calles no serán necesarias (6).

En el borrador de la nueva Ley del Teletrabajo que se está debatiendo actualmente, las empresas, en cuanto a la vigilancia de los trabajadores salen ganando claramente, ya que se establece que la empresa puede adoptar «las medidas que estime más oportunas de vigilancia y control para verificar» que el trabajador a distancia cumple con sus obligaciones y deberes” (7).

Dentro del ámbito represivo no podemos dejar de lado el sistema sanitario y educativo los cuales han dado ya pruebas de ser los perfectos aliados de la milicia y en total sintonía con ella. Iván Illich no dudó en denunciar la medicina que enferma más que cura, la escuela que deforma más que educa. Estudió la lógica de las instituciones de la sociedad capitalista industrial y las condiciones de su supervivencia, tanto en su dimensión colectiva como en el nivel individual. Para Illich, la función de estas instituciones es legitimar el control de los hombres, su esclavización a los imperativos de la diferencia entre una masa siempre creciente de pobres y una élite cada vez más rica. En la “Convivencialidad” planteó que “pasado un cierto umbral, la sociedad se convierte en una escuela, un hospital o una prisión. Es entonces cuando comienza el gran encierro” (8).

La cuestión central es saber si la escuela tiene como meta el desarrollo del poder de los individuos de todas edades para su propia formación (escolar o extra-escolar) o el aumento de la dependencia de cada uno en relación con el saber útil a los intereses de la clase dominante (9).

Ambos sistemas, después de muchos años regidos por la Ley de Moore en cuanto al grado exponencial de sumisión a intereses espúreos, también están llegando, mediante los métodos tradicionales a una ralentización de las tareas que el capital les tiene encomendadas a pesar de la corrupción y manipulación tanto de los contenidos curriculares como de las patologías inventadas. Consecuencia de ello es el intento de transformación radical de ambas especialidades al amparo de la denominada Inteligencia Artificial, la cual, a base de algoritmos se prevé que puedan iniciar una nueva etapa de patologización y adoctrinamiento que supere la paralización de la Ley de Moore.

A nivel de organizaciones de la clase obrera, hace años ya, que la paralización de su capacidad de respuesta y de intervención es una constante, así como del resto de organizaciones cívicas. El factor que más ha influido en ello ha sido la dependencia financiera a costa de los presupuestos estatales, autonómicos o municipales, a despecho de las contribuciones de sus integrantes. Si queda un atisbo de ética proletaria habrá que ir pensando cómo se abandonan también, debido a su paralización e inoperancia, los modelos existentes e ir a la búsqueda de nuevos retos organizativos, programáticos, culturales y de acción acordes a la necesidad de enfrentar esta gran transformación del paradigma industrial-cultural-represivo que nos están imponiendo bajo el manto de una supuesta pandemia.

(1) https://www.profesionalreview.com/2018/04/01/que-es-la-ley-de-moore-y-para-que-sirve/
(2) https://www.nobbot.com/general/ping-an-good-doctor-china-clinicas-un-minuto/
(3) http://www.ces.es/documents/10180/5231798/Dic022020.pdf
(4) https://www.grupo2000.es/asi-es-la-reforma-para-legislar-el-teletrabajo-que-prepara-el-gobierno/
(5) https://www.lavanguardia.com/vida/20200917/483525208842/uab-docente-negacionsta-expediente.html
(6) https://www.tekcrispy.com/2018/08/21/tecnologia-ventana-camara-seguridad/
(7) https://elcierredigital.com/empresa-y-economia/464030327/claves-discutidas-proyecto-ley-teletrabajo.html
(8) https://www.academia.edu/37537256/La_Convivencialidad_de_Ivan_Illich
(9) EcoRev: “Figures de l’écologie politique”, número 21, otoño-invierno 2005

En carros cargados llegaban los cadáveres de los republicanos asesinados al cementerio de Villadangos tras la guerra civil

¿Qué ocurrió en la localidad leonesa de Villadangos del Páramo durante el levantamiento fascista y la Guerra Civil? ¿Cuántas personas fueron asesinadas en ese lugar? ¿Qué recuerdan los lugareños sobre aquellos trágicos días?

El Ayuntamiento de la localidad, tras un requerimiento de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), ha reconstruido los trágicos días del levantamiento y la Guerra Civil.

El relato ahora recuperado permite adivinar la dimensión del drama vivido durante la posguerra. Ha sido elaborado por el propio consistorio: “Pese a que en ninguno de los pueblos del municipio se vivieron actos de violencia ni existió enfrentamiento alguno entre los vecinos por razones políticas, a partir de 1936 el pueblo de Villadangos pasó a la historia por los fusilamientos que tuvieron lugar en el monte”, junto a la Nacional 120.

Se desconoce el número exacto de personas que encontraron la muerte en las circunstancias mencionadas. Algunos investigadores afirman que en el Registro Municipal fueron registradas 86, aunque la lista debe ser revisada.

Cabe destacar la particularidad que se dio en Villadangos alrededor de estos dramáticos sucesos, por la especial sensibilidad con la que los vecinos trataron a las personas fusiladas en el monte. Nos referimos a la coordinación y humanidad que demostraron los viadangueses para dar sepultura a aquellos que fueron represaliados y fusilados.

Al producirse estos terribles hechos cerca de la Estación del Ferrocarril, los trabajadores de la misma, alertaban a los vecinos del pueblo la misma noche en la que se producían los fusilamientos. El párroco del pueblo, Manuel García Arias, fue una de las personas esenciales para llevar a cabo la búsqueda de los cuerpos y sus posteriores sepelios. Como confirman los descendientes de alguno de los monaguillos del momento, Manuel, junto con vecinos del pueblo, acudían en carro de tracción animal a recoger a los fallecidos para después darles cristiana sepultura en el cementerio de la localidad.

Los testimonios de alguna de las personas vivas más mayores de Villadangos en estos momentos, recuerdan como de niños vieron algún carro cargado de cadáveres camino del cementerio. Una imagen brutal que sin duda quedó grabada en sus retinas.

El acuerdo de los kurdos con una petrolera estadounidense para explotar los yacimientos de Siria

En agosto Estados Unidos obligó a sus peones kurdos a firmar un acuerdo con la empresa petrolera Delta Crescent Energy, una pantalla del Pentágono, para explotar los yacimientos del norte de Siria.

El objetivo del imperialismo es cortar una fuente importante de ingresos al gobierno de Damasco. Es otro de los mecanismos de presión permanente.

Los kurdos se limitan a ejercer su papel de peones y, a cambio, obtienen importantes ingresos con los que mantener a raya militarmente a Turquía y sostener un movimiento político y propagandístico muy ramificado por Europa.

Los kurdos quieren obtener un estatuto de autonomía en el norte de Siria que sólo el imperialismo les puede asegurar. Por eso consolidan la presencia militar de Estados Unidos en la región. De esa manera creen que llegarán finalmente a lograr el reconocimiento internacional de la administración kurda.

Es un plan similar al de los kurdos irakíes, que se alejaron de Bagdad llegando a un acuerdo con Turquía, a la que adjudicaron una parte considerable del petróleo y los contratos de construcción.

Así que los kurdos irakíes mantienen buena relación con Turquía porque su enemigo es Bagdad. Pero el problema de los kurdos sirios es Turquía, más que Siria o, por mejor decirlo, es un problema que Turquía quiere endosar a Siria con una presión militar permanente en Afrin.

Los kurdos sirios creen que su plan puede salir adelante con la ayuda de Estados Unidos porque son más débiles que sus vecinos irakíes. También calculan que su acuerdo con el imperialismo puede conducirles a otro con Turquía, que se firmaría a costa de Siria y de sus propios intereses nacionales, es decir, renunciando al Kurdistán turco y abandonando a su suerte a la diáspora kurda en Turquía.

Los cálculos kurdos son como el cuento de la lechera. Washington no es un aliado fiable. En 2017 se opuso al referéndum sobre la independencia del Kurdistán iraquí y ha autorizado la operación militar turca en Afrin y otras zonas del norte de Siria.

Si los kurdos se comprometen demasiado con Estados Unidos, pueden perder su posición de privilegio en Europa, que siempre ha sido uno de sus aliados privilegiados.

‘Cuando Netanyahu anunció el confinamiento, pensé en suicidarme’, dice una manifestante en Tel Aviv

Tras 12 semanas de movilizaciones permanentes pidiendo la dimisión de Benjamin Netanyahu, la respuesta del Primer Ministro israelí fue clara: no sólo no dimitía sino que imponía el confinamiento por segunda vez.

Creyó que con el ejército en la calle se acabarían las protestas, pero no ha sido así. El jueves de la semana pasada la población volvió a salir a las calles de Tel Aviv contra él y contra el confinamiento.

“Cuando Netanyahu anunció el confinamiento, pensé en suicidarme”, dice Yael, de 60 años, una de las mujeres israelíes que se manifestaron. Trabajaba como oficinista en un estudio de arquitectura y perdió su empleo a causa de la crisis económica.

En un discurso televisado el jueves por la noche Netanyahu dijo que, si fuera necesario, no dudaría en endurecer las medidas de confinamiento, que son percibidas como un golpe de maza por parte de la población.

El segundo confinamiento durará tres semanas y coincide con el comienzo de las fiestas judías Rosh Hashana (Año Nuevo), Yom Kippur (Día del Perdón) y Sukkut (Fiesta de las Cabañas), que se extienden hasta el 11 de octubre.

Como en el resto del mundo, en Israel el confinamiento es indisociable de la crisis económica. Para saciar el descontento, el domingo por la tarde Netanyahu prometió que la economía israelí se iba a recuperar, pero no dijo cómo.

“La economía está cayendo, la gente está perdiendo sus trabajos, están deprimidos. ¿Y para qué? Por nada”, decía otro manifestante en Tel Aviv.

En marzo a los israelíes los engañaron, como al resto del mundo. Les atemorizaron para que aceptaran sin reticencias el primer confinamiento, que coincidió con la Pascua judía.

Pero otro encierro es demasiado y la rabia es evidente. La población ha perdido el miedo y ya no se cree las continuas referencias a los “casos” y los “brotes”.

Israel es el primer país que ha confinado a la población dos veces, a pesar de que las cifras de la pandemia son insignificantes. El país tiene nueve millones de habitantes y ha registrado oficialmente 1.119 muertes atribuidas al coronavirus.

La población no ha sido encerrada por motivos sanitarios sino claramente políticos.

‘La matanza será considerable y prolongada’, predijo la CIA al preparar el Golpe de Estado contra Salvador Allende

El 15 de septiembre de 1970, hace 50 años, Richard Nixon, entonces presidente de Estados Unidos, ordenó una intervención directa y soterrada para evitar que Salvador Allende llegara a La Moneda o, de no ser posible, derrocarlo. Para esto se planearon diversas fórmulas –incluyendo presiones sobre el presidente Frei Montalva–­ que quedaron registradas en documentos secretos.

El 15 de septiembre de 1970, durante una reunión de veinte minutos en la Oficina Oval (en la Casa Blanca) entre las 3:25 pm y las 3:45 pm, el presidente Richard Nixon ordenó a la CIA fomentar un golpe de Estado en Chile. Según notas escritas a mano por el director de la CIA, Richard Helms, Nixon entregó instrucciones explícitas para prevenir que el recién elegido presidente de Chile, Salvador Allende, asumiera su mandato en noviembre. O para crear condiciones para derrocarlo si lo hacía. “Una oportunidad en 10, tal vez, pero salvar a Chile”. “No le preocupan los riesgos que involucre”, anotó Helms en sus notas mientras el presidente exigía un cambio de régimen en la nación sudamericana que se había convertido en la primera en el mundo en elegir libremente a un candidato socialista. “Trabajo de tiempo completo: los mejores hombres que tenemos”. “Hacer que la economía grite”.

Cincuenta años después de escrito, el críptico memo de la conversación de Helms y Nixon sigue siendo el único registro conocido de un presidente de Estados Unidos ordenando el derrocamiento encubierto de un líder extranjero elegido democráticamente. Desde que el documento fue desclasificado por primera vez en 1975 -como parte de una importante investigación del Senado estadounidense sobre las operaciones encubiertas de la CIA en Chile y otros lugares-, las notas de Helms se han convertido en la representación icónica de la intervención de Estados Unidos en Chile, y en un símbolo perdurable de la arrogancia hegemónica de Washington hacia naciones más pequeñas.

Para conmemorar 50 años de la orden de Nixon de derrocar a Allende, exactamente a las 3:25 pm -cuando comenzó la reunión-, el Archivo de Seguridad Nacional de Estados Unidos publicó una selección de documentos previamente desclasificados que rastrea la génesis de esta orden presidencial, que tuvo consecuencias, y las circunstancias históricas en que tuvo lugar. La reunión del 15 de septiembre de 1970, a la que también asistieron el Asesor de Seguridad Nacional estadounidense, Henry Kissinger, y el Fiscal General John Mitchell, es bien conocida en la historia del papel de Estados Unidos en Chile; pero los eventos que llevaron a esa reunión han recibido mucha menos atención. Estos documentos entregan una hoja de ruta de la trama golpista y de cambio de régimen de Estados Unidos. La reunión de la Oficina Oval del 15 de septiembre de 1970 marcó el primer paso importante para socavar la democracia chilena y apoyar el advenimiento de una dictadura militar.

La historiografía abreviada del Archivo de las órdenes de Nixon del 15 de septiembre revela la siguiente secuencia de eventos:

Funcionarios estadounidenses comenzaron en secreto a tantear un golpe militar como parte de la planificación de contingencia para una posible victoria de Allende más de un mes antes de que los chilenos acudieran a las urnas, el 4 de septiembre de 1970. La evaluación inicial de los pros y los contras de un potencial golpe ocurrió después de que el presidente Nixon solicitara, a fines de julio, una “revisión urgente” de los intereses y opciones de Estados Unidos en Chile. Completada a mediados de agosto, la revisión -conocida como “Memorando 97 del Estudio de Seguridad Nacional”- contenía un anexo caratulado como secreto titulado “Opción extrema: Derrocar a Allende”, que abordó supuestos, ventajas y desventajas de un golpe militar si Allende era elegido.

Para preparar esa sección de la evaluación, el 5 de agosto de 1970, el subsecretario de Estado, John Crimmins, envió al embajador estadounidense Edward Korry un cable “solo para sus ojos”. En él, le pedía su opinión sobre “las perspectivas de éxito de los militares y la policía que intenten derrocar a Allende o prevenir que asuma” y “la importancia de la actitud de Estados Unidos para el inicio o el éxito de dicha operación”. Korry envió una respuesta de 13 páginas el 11 de agosto de 1970, en la que se identificaban los plazos clave, los líderes potenciales y los obstáculos para un golpe militar exitoso.

Cuatro días después de la estrecha elección de Allende, el 8 de septiembre de 1970, el “Comité 40” -que supervisaba las operaciones encubiertas- se reunió para discutir sobre Chile. Henry Kissinger presidió el comité. Al final de la reunión, Kissinger solicitó una “evaluación a sangre fría” de “los pros y los contras, los problemas y las perspectivas involucradas si se organizara ahora un golpe militar chileno con la ayuda de Estados Unidos”. En respuesta, Korry envió otro telegrama detallado titulado “Respuesta del Embajador a la Solicitud de Análisis de Opción Militar en la Situación Chilena Actual”. El ejército chileno, informó, “no repetirá ni actuará para evitar que asuma Allende, salvo situación poco probable de caos nacional y violencia generalizada”. Korry advirtió que “no existen oportunidades para nuevas acciones de Estados Unidos para presionar al ejército. Ellos ya saben que tienen nuestra bendición para cualquier movimiento serio contra Allende”. El actor clave en cualquier movimiento militar, escribió Korry, no era Estados Unidos, sino el presidente Eduardo Frei, de cuya “voluntad y habilidades” dependía el futuro de Chile.

En las consecuencias iniciales de la elección de Allende, la conspiración golpista se dividió esencialmente en dos enfoques:

  1. La “fórmula Frei”, que contaba con que el presidente Frei “manejara el golpe” al autorizar a altos oficiales militares a actuar contra la Constitución. Uno de los primeros planes exigía a Frei que anulara las elecciones, nombrara un gabinete militar para dirigir el gobierno, a Jorge Alessandri como presidente interino, y que renunciara con la expectativa de postularse para la presidencia en nuevas elecciones. A través de intermediarios y directamente, los funcionarios estadounidenses presionaron a Frei para que implementara esta complicada táctica y autorizara al ejército chileno a poner fin a lo que Korry llamó su “irresolución flácida”. La CIA incluso envió a un agente especial llamado George Donohue a Santiago para “asegurarle a Frei que si fuera necesario tendrá el doble de la cantidad [de fondos encubiertos de la CIA] que tenía para las elecciones de 1964” si orquestaba el plan y se postulaba para la reelección. Si el plan fallaba, se le ordenó a Donohue que le dijera a Frei que la CIA pagaría para que se reasentara fuera de Chile. Pronto, sin embargo, la embajada y la CIA concluyeron que no se podía contar con Frei para traicionar a su país.

  2. La “fórmula del caos”, para crear un “clima golpista” que diera a los militares chilenos el pretexto para tomar el poder. Seis días antes de que Nixon ordenara un golpe militar, William Broe, el jefe de la división del hemisferio occidental de la CIA, instruyó al jefe de la estación de Santiago, Henry Hecksher, que iniciara “la tarea operativa de establecer esos contactos directos con el ejército chileno que… podrían utilizarse para estimular una golpe si y cuando se tome la decisión de hacerlo”. Se había hecho evidente “al explorar vías para evitar que un gobierno de Allende ejerza el poder”, señaló Broe, “que (A) la ruta política/constitucional en cualquier forma no es un comienzo y (B) la única perspectiva con alguna posibilidad de el éxito en absoluto es un golpe militar antes o inmediatamente después de la toma del poder de Allende”. A los pocos días de la orden de Nixon del 15 de septiembre, la sede de la CIA comenzó a transmitir instrucciones para la “creación de un clima golpista” a través de la “guerra económica”, la “guerra política” y la “guerra psicológica”.

Memorando censurado de la conversación de la CIA sobre la conspiración golpista y texto sin censurar (del archivo de la NSA, Agencia Nacional de Seguridad)

El jefe de la estación de la CIA se opuso a estas instrucciones, por considerarlas poco prácticas y poco probable que tuvieran éxito. No estaba solo. Un número significativo de funcionarios de la CIA, la embajada de EEUU y del Departamento de Estado se opusieron a los planes propuestos para la intervención; por ser poco realistas, propensos al fracaso y diplomáticamente peligrosos. También porque los riesgos de exposición superaban con creces las ganancias potenciales para los intereses de EEUU. La oficina del Departamento de Estado para América Latina se opuso formalmente al anexo secreto en el Memorando 97 sobre el derrocamiento de Allende con el argumento de que “la exposición en un golpe fallido implicaría un costo prohibitivamente alto en nuestras relaciones en Chile, en el hemisferio y en otras partes del mundo. Incluso si el golpe tuviera éxito, la exposición implicaría costos solo marginalmente menos graves en todas estas áreas”. En un cable privado a Kissinger, el embajador Korry advirtió que “estoy convencido de que no podemos provocar [un golpe] y que no debemos correr los riesgos simplemente por tener otra Bahía de Cochinos”. Incluso los principales asesores de Kissinger se opusieron a intervenir en los asuntos políticos internos de Chile. El 14 de septiembre, Winston Lord le envió un memorando con el argumento único de que, si se expone, la intervención estadounidense en Chile “podría socavar completamente nuestra política sobre Vietnam”, que se basaba en elecciones libres y “autodeterminación del pueblo de Vietnam del Sur sin interferencia.” El mismo día, otro asesor de Kissinger, Viron Vaky, le advirtió que la intervención de Estados Unidos podría conducir a “violencia generalizada e incluso insurrección” en Chile.

Vaky incluso cuestionó si la amenaza de un gobierno de Allende realmente superaba los peligros y riesgos de la cadena de eventos que la intervención de Estados Unidos podría poner en marcha. Aconsejó a Kissinger sobre la respuesta: “Lo que proponemos es evidentemente una violación de nuestros propios principios y valores políticos… Si estos principios tienen algún significado, normalmente nos apartamos de ellos solo para enfrentar la amenaza más grave para nosotros, por ejemplo, para nuestra supervivencia. ¿Es Allende una amenaza mortal para Estados Unidos? Es difícil argumentar esto”.

Henry Kissinger rechazó estos argumentos y los descartó en sus informes al presidente. Kissinger, junto con el director de la CIA Helms, apoyó totalmente el derrocamiento de Allende a cualquier costo. El 12 de septiembre, hablaron por teléfono sobre un golpe preventivo para bloquear a Allende, una conversación que Kissinger registró en su sistema secreto de grabación. “No dejaremos que Chile se vaya por el desagüe”, declaró Kissinger. “Estoy contigo”, respondió Helms.

De todas las influencias en la directiva golpista del 15 de septiembre del presidente Nixon, Kissinger fue el más fuerte por tres razones: su posición como asesor de Seguridad Nacional; su respaldo al profundo desprecio de Nixon por el Departamento de Estado; y su propia preocupación de que la elección libre y justa de Allende se convirtiera en un modelo para otras naciones de América Latina y Europa, amenazando el control y las alianzas de Estados Unidos. Pero Nixon también se vio influido por la lectura de los detallados cables del embajador Korry, que enfatizaban la necesidad de una agitación económica para crear una justificación para el golpe, y especificaban una ventana de oportunidad para un golpe antes de que el Congreso chileno ratificara a Allende el 24 de octubre.

La decisión de Nixon coincidió con la presencia en Washington de Agustín Edwards, el propietario del principal periódico de Chile y un informante destacado de la CIA sobre la posibilidad de un golpe de Estado. El 14 de septiembre, Edwards desayunó con Kissinger y el fiscal general John Mitchell. Luego mantuvo una larga reunión con Richard Helms y proporcionó inteligencia detallada sobre posibles líderes golpistas en el establecimiento militar y político en Chile. Kissinger trató de organizar una reunión secreta en la Oficina Oval entre Edwards y Nixon, tan secreta que no existen registros que confirmen que tuvo lugar. Nixon se reunió el 14 de septiembre con su amigo cercano Donald Kendall, director ejecutivo de Pepsi, con quien se estaba quedando Edwards, y Kendall informó al presidente sobre los argumentos de Edwards. Helms testificaría más tarde que “el presidente convocó esta reunión [el 15 de septiembre] debido a la presencia de Edwards en Washington y lo que escuchó de Kendall sobre lo que Edwards estaba diciendo sobre las condiciones en Chile”.

En realidad, Nixon necesitaba poca persuasión. Pareció tomar la elección de Allende como una afrenta deliberada contra Estados Unidos. “En todo el mundo está demasiado de moda patearnos”, diría Nixon más tarde a sus principales funcionarios de seguridad nacional mientras determinaban una política a largo plazo para socavar al gobierno de Allende. “No podemos dejar de mostrar nuestro disgusto”.

La instrucción que Richard Nixon dio a Helms hace 50 años puso en marcha una serie de los actos más infames en los anales de la política exterior de Estados Unidos. Para instigar un golpe, la CIA pronto se centró en proporcionar armas, fondos e incluso pólizas de seguro de vida para los operativos militares chilenos para destituir al comandante en jefe de las Fuerzas Armadas chilenas, el general René Schneider, que se oponía a un golpe. El 22 de octubre de 1970, Schneider fue interceptado y baleado cuando se dirigía al trabajo. Murió el día siguiente. Su asesinato, apoyado por la CIA, se convirtió en uno de los casos más legendarios de participación de Estados Unidos en el asesinato de líderes extranjeros. El esfuerzo encubierto a corto plazo de la CIA para bloquear la toma de posesión de Allende se convirtió en un esfuerzo clandestino prolongado por tres años para desestabilizar su capacidad para gobernar, creando el “clima golpista” que condujo directamente al golpe militar del 11 de septiembre de 1973 dirigida por el general Augusto Pinochet. Un año después, cuando el periodista Seymour Hersh publicó la historia de la intervención de Estados Unidos en Chile en la portada del New York Times, la exposición que temían los ayudantes de Kissinger creó uno de los escándalos de política exterior más grandes en la historia reciente de Estados Unidos.

“La matanza será considerable y prolongada”, predijo un cable clasificado de la CIA desde la estación de Santiago, cuando los agentes comenzaron a implementar activamente las órdenes de Nixon. “Nos ha pedido que provoquemos el caos en Chile… le proporcionamos una fórmula para el caos que es poco probable que sea incruenta. Disimular la participación de Estados Unidos será claramente imposible”.

Colección chilena del Archivo de Seguridad Nacional

En respuesta a la solicitud del presidente Nixon de una revisión para preparar planes de contingencia en caso de una victoria de Allende en Chile; la CIA, el Departamento de Estado y el Departamento de Defensa preparan un amplio estudio, con este anexo secreto sobre una “opción extrema” para derrocar a Allende. Los redactores advierten que las revelaciones del papel de Estados Unidos en el derrocamiento de Allende podrían tener “graves consecuencias para los intereses de Estados Unidos en Chile, el hemisferio y el mundo”.

Proyecto de desclasificación de documentos chilenos del gobierno de Clinton

Respondiendo a una solicitud para evaluar una opción secreta para un golpe de Estado contra Allende si es elegido, el embajador de Estados Unidos en Chile envía un extenso cable prediciendo que es “muy poco probable que prevalezcan las condiciones o motivaciones para un derrocamiento militar de Allende.”

Proyecto de desclasificación de documentos chilenos del gobierno de Clinton

En un memorando al Subsecretario de Estado U. Alexis Johnson, el jefe de la Oficina de Asuntos de América Latina (ARA), Charles Meyer, solicita que el Departamento de Estado se oponga a los esfuerzos encubiertos para implementar la “opción extrema” de derrocar a Allende con el argumento de que la probabilidad de éxito es baja y los riesgos de exposición son altos.

Proyecto de desclasificación de documentos chilenos del gobierno de Clinton

Cuatro días después de la elección de Allende, Henry Kissinger preside la primera reunión del Comité 40, que realiza operaciones encubiertas en el extranjero. Al final de la reunión, Kissinger solicita que la embajada proporcione de inmediato una “evaluación a sangre fría” de los pros y los contras de un golpe militar para evitar que Allende sea investido presidente.

Proyecto de desclasificación de documentos chilenos del gobierno de Clinton

El jefe de operaciones del hemisferio occidental de la CIA, William Broe, transmite un cable al jefe de la estación de la CIA en Santiago con instrucciones para establecer contactos con militares chilenos, en preparación para apoyar un golpe militar contra Allende.

Proyecto de desclasificación de documentos chilenos del gobierno de Clinton

El embajador Korry responde a la solicitud de Kissinger de una evaluación “a sangre fría” de un potencial golpe de Estado afirmando enérgicamente que el ejército chileno no se moverá a menos que haya “caos nacional y violencia generalizada”.

Archivo de Seguridad Nacional, colección Kissinger Telcon

En una conversación telefónica, Kissinger y Helms discuten la situación. Kissinger deja claro que él y el presidente Nixon no están dispuestos a dejar que Chile “se vaya por el desagüe”. “Estoy contigo”, responde Helms.

Proyecto de desclasificación de la administración de Clinton

En un memorando para preparar a Henry Kissinger para una reunión del Comité 40 sobre Chile, su principal adjunto para América Latina, Viron Vaky, aprovecha la oportunidad para advertir contra los esfuerzos de Estados Unidos para bloquear a Allende. Además de los costos de una posible exposición a la reputación estadounidense en el exterior, presenta un argumento moral audaz: “Lo que proponemos es evidentemente una violación de nuestros propios principios y valores políticos”.

Comité del Senado para estudiar las operaciones gubernamentales con respecto a las actividades de inteligencia, Acción encubierta en Chile, 1963-1973

En estas notas manuscritas, el director de la CIA, Richard Helms, registra las instrucciones del presidente Richard Nixon de fomentar un golpe de Estado en Chile. El presidente le da 48 horas para desarrollar un plan, autoriza un presupuesto mínimo de $10 millones de dólares y le ordena que no le diga a los funcionarios de la embajada de Estados Unidos que la CIA está tramando el derrocamiento de Allende.

Extreme Option: Overthrow Allende, Archivo de Seguridad Nacional de la Universidad George Washington

Documentos desclasificados de EE.UU. registraron la génesis de la instrucción de Nixon para derrocar a Allende

Madrid despliega 200 policías locales en 60 zonas para imponer el confinamiento

Madrid es lo más parecido a Berlín durante la Guerra Fría. Sólo falta el muro, las alambradas y Checkpoint Charlie. Más de 200 policías locales irán rotando por 60 puntos aleatorios en el perímetro de las 26 zonas a las que han impuesto el confinamiento.

Según el Consejero de Justicia de la Comunidad, Enrique López, habrá controles puntuales de identificación que serán aleatorios y dinámicos y que durante las primeras 48 horas tendrán carácter informativo.

Las personas que viven en las zonas confinadas disponen de formularios para justificar las salidas y entradas de sus barrios.

Los policías se centrarán en tres aspectos: restricciones de movilidad, comprobación del cumplimiento de horarios y de aforos en comercios y hostelería, e intentar garantizar el cumplimiento del aislamiento de las personas con PCR positivas.

La Policía Municipal ya tiene diseñados sus dispositivos y trabajará en colaboración con la Policía Nacional para imponer la orden de confinamiento.

A la entrada de Puente de Vallecas han colocado dos controles, uno debajo del puente de la M-30 y el otro a la salida de la carretera de circunvalación en dirección norte.

La Policía Municipal ha entrado dentro de los autobuses de la EMT para pedir el salvoconducto a los viajeros que se encontraban dentro.

El Ayuntamiento también va a volcar sus servicios municipales para ayudar a las personas más vulnerables de las zonas confinadas para que puedan cumplir la cuarentena.

También va a reforzar las tareas de limpieza y desinfección y se prestará ayuda en la realización de los tests de antígenos, que han comenzado hoy.

La policía británica archivará las huellas dactilares y los perfiles de ADN de los apestados por coronavirus

La policía británica aplicará la legislación antiterrorista a los apestados por coronavirus para archivar sus huellas dactilares y su ADN.

El jueves pasado se aprobó una nueva ley en Gran Bretaña (*) que permite a la policía conservar las huellas dactilares y los perfiles de ADN de las personas que han dado positivo en las pruebas de coronavirus a partir del 1 de octubre.

La nueva ley lleva el título de “Retención de huellas dactilares y perfiles de ADN en interés de la seguridad nacional”.

La ley establece que el coronavirus tiene, “o es probable que tenga”, un efecto adverso en la capacidad de las personas responsables de tomar decisiones en materia de seguridad nacional y que la conservación de las huellas dactilares o los perfiles de ADN redunda en interés de dicha seguridad.

La legislación entrará en vigor el 1 de octubre de este y se espera que expire el 24 de marzo del año que viene, aunque es muy probable que sea prorrogada indefinidamente, hasta hacerse permanente, como suele ocurrir en este tipo de normas.

Algunas de las disposiciones de control se incluyen bajo el cajón de sastre del “terrorismo”, que también sirve igual para un roto que para un descosido.

Si el “terrorismo” no tiene nada que ver, la pandemia tampoco. Es la ruta hacia un estado de control y vigilancia totales. En 2008 la policía fue equipada con un nuevo dispositivo que le permite tomar huellas dactilares de las personas en la calle.

Entonces prometieron lo mismo que ahora: no van a almacenar las huellas dactilares.

Entre 2012 y 2013 las escuelas británicas recogieron las huellas dactilares de más de 800.000 alumnos, la mayor parte de las veces sin el consentimiento de sus padres.

Para los que no se quieren enterar de nada: los sensores de huellas dactilares fueron fabricados para la policía británica por científicos de la Universidad de Sheffield y son capaces de identificar cualquier objeto o sustancia que la persona haya tocado o con la que estado en contacto.

(*) https://www.legislation.gov.uk/uksi/2020/973/made

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