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La web más censurada en internet

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Una semana negra de Facebook que conduce a la censura de contenidos en internet

El lunes Facebook sufrió un apagón masivo, junto con sus filiales Instagram y Whatsapp. Al día siguiente Frances Haugen, una experta en bases de datos del monopolio, denunció ante el Congreso de Estados Unidos ciertas prácticas de la red social.

El apagón se produjo el lunes, mientras Haugen tenía previsto declarar ante el Congreso a la mañana siguiente. Ambos elementos se combinaron para crear una tormenta perfecta de comentarios que retratan a la empresa de Zuckerberg como un monstruo que necesita desesperadamente ser controlado mediante una intervención pública.

Durante varias horas del lunes, Facebook Instagram y Whatsapp estuvieron completamente fuera de línea. Circularon rumores de que habían borrado por completo partes enteras de los contenidos. Otros sugirieron que se trataba de un ciberataque.

Facebook insiste en que no hubo ningún ataque y que se trató de un “simple error técnico”. Ninguna empresa tecnológica admite nunca que es vulnerable a un ataque externo.

Paralelamente, Haugen ha estado filtrando documentos durante semanas al Wall Street Journal para no decir nada: Facebook utiliza prácticas comerciales muy poco “éticas”, viola la ley y es un peligro para la salud mental de los niños.

No le acusó a Facebook de vigilancia masiva, censura o abuso de posición monopolista, sino de ser demasiado tolerante. La red “permite el discurso del odio”, “no puede controlar eficazmente la desinformación sobre las vacunas” y “perjudica a la democracia”.

“Facebook ha elegido los beneficios por encima de la seguridad”, añadió Haugen. Cárteles de la droga, genocidio, anorexia… Es un desmadre.

Una denunciante que se presenta con un equipo de abogados y entrevistas coordinadas en horario de máxima audiencia justo antes de su declaración ante el Congreso suena a campaña de relaciones públicas y a promoción política.

Dentro de poco lo veremos en España: los partidos, los sindicatos y los movimientos “alternativos” exigiendo una ley que regule los contenidos de internet, que presentarán como una “lucha antimonopolista” y contra las “noticias falsas”. Newtral, Maldita y demás inquisidores no faltarán a la cita.

Empezarán tertulias del tipo “¿Debemos admitir discursos de odio en las redes sociales?”, “¿Se deben controlar aún más los contenidos de internet?”, ¿Creen que ese control lo deben hacer las empresas privadas, como Facebook, o bien organismos públicos reguladores?”, “¿Hay que responsabilizar a las plataformas digitales de los contenidos que introduzcan los usuarios?”

En toda esta verborrea estarán presentes los “delitos de odio”, que es otro mantra de la posmodernidad. Luego la última palabra la tendrán los jueces, como es habitual, y si el usuario no está conforme podrá acudir incluso al Tribunal de Estrasburgo, después de recorrer un maratón de pleitos…

Están preparando a los internautas para que acojan con satisfacción la censura de contenidos. Si un monopolio del tamaño de Facebook se ve sujeto a regulación, otras empresas más pequeñas se verán mucho más sometidas por cualquier canon de contenidos.

Haugen dijo a los congresistas exactamente lo que querían oír, para que puedan aprobar la legislación que iban a aprobar de todos modos.

Facebook está de acuerdo con la censura de contenidos, como reconoció Lena Pietsch, portavoz de la empresa de Zuckerberg: “Estamos de acuerdo en una cosa: es hora de empezar a crear normas estándar para internet. Han pasado 25 años desde que se actualizaron las normas de internet, y en lugar de esperar que la industria tome decisiones sociales que corresponden a los legisladores, es hora de que el Congreso actúe”.

Un artículo de MSNBC afirma que el apagón de Facebook, Instagram y WhatsApp es una “oportunidad”. Las empresas deben censurar y los reguladores públicos también. Si uno deja pasar contenidos, el otro debe cerrar al grifo por completo.

En su intervención Haugen recomendó un “supervisor independiente” de Facebook, algo así como la “Agencia de Protección de Datos”, uno de esos organismos parasitarios que proliferan por Europa y sirven para todo o contrario de lo que anuncian sus membretes.

También propuso la derogación de la ley que en Estados Unidos exonera a las redes sociales de la responsabilidad por los contenidos creados por sus usuarios. Las empresas digitales quedarían expuestas a numerosas demandas de las ONG que en el mundo luchan contra el “odio”.

Esto no es “lucha antimonopolista”, como lo van a vender las ONG, sino monopolismo puro y duro porque hará imposible la subsistencia de las plataformas de medios más pequeñas y con menos recursos para censurar los contenidos, que no pueden soportar el coste millonario de demandas y pleitos. Es el caso de la plataforma rusa Telegram, que recibiría un golpe de gracia.

La regulación de los contenidos de internet no va, pues, dirigida contra los gigantes digitales, que tienen los recursos necesarios para sobrevivir al control público, como han demostrado siempre, sino a sus competidores más pequeños. Es un mecanismo de concentración y centralización del capital amparado por el poder del Estado.

—https://off-guardian.org/2021/10/06/the-real-story-behind-facebooks-terrible-horrible-no-good-very-bad-week/

Lituania está al borde una crisis social por el aumento de los precios de la energía

Lo que le preocupa al gobierno lituano, más que atender a las necesidades de su población, es dar muestras de servilismo hacia sus amos de la OTAN y la Unión Europea. Su política es de cara a la galería, pero carece de medios para llevar a cabo una política exterior independiente.

Es el tipico país que busca enemigos. En el último año se ha enfrentado a China y Bielorrusia y a Letonia y Estonia por negarse a cortar por completo con Bielorrusia. No le importa incomodar a sus vecinos para sentarse en Washington o en Bruselas.

Ha exigido a los Estados miembros de la OTAN y de la Unión Europea que sancionen a los países que no siguen el guión establecido.

Mientras, los precios de los bienes y servicios de consumo han subido por octavo mes consecutivo. Según las últimas cifras del Departamento de Estadística de Lituania, la tasa de inflación anual es del 5 por ciento.

Los precios de los biocombustibles, que representan una media del 70 por ciento de la producción de calor, son ahora unas 40 veces más altos que el año pasado, dijo Taparauskas, miembro del Consejo Nacional de Regulación Energética.

Los precios de la calefacción urbana aumentarán una media del 30 por ciento.

Uno de cada cinco lituanos esta por debajo del umbral de la pobreza.

“Un salto de este tipo en los precios en un momento tan tenso podría amenazar con una crisis social y un aumento aún mayor de las tensiones en la sociedad. Creemos que el Estado debe asumir la responsabilidad de gestionar la subida de precios, sobre todo teniendo en cuenta la situación de los miembros más vulnerables de la sociedad y las posibles consecuencias para ellos. Sobre todo porque empresas como Ignitis o las redes de calefacción de Vilnius no sólo tienen recursos financieros, sino también un cierto deber”, resume Lukas Tamulynas, presidente del movimiento LSDP Momentum Vilnius.

Los pensionistas son considerados uno de los grupos más vulnerables de Lituania. En 2019 Lituania se encontraba entre los cinco últimos países de la Unión Europea en cuanto a pobreza de los pensionistas. El porcentaje de personas mayores de 65 años en riesgo de pobreza es del 19 por ciento.

Islandia suspende la vacunación con Moderna por el riesgo de miocarditis

Ayer el gobierno de Islandia suspendió el uso de la vacuna de Moderna contra el coronavirus, alegando un mayor riesgo de inflamación del corazón. “Como hay un suministro suficiente de la vacuna de Pfizer en el país […] el jefe de epidemiología ha decidido no utilizar la vacuna Moderna en Islandia”, reza un comunicado publicado en la página web de la Dirección de Salud nacional.

La decisión fue motivada por “el aumento de la incidencia de miocarditis y pericarditis tras la vacunación con la vacuna Moderna”, dijo el jefe de epidemiología en la nota. Desde hace dos meses, Islandia administra una dosis adicional “casi exclusivamente” con la vacuna Moderna a los islandeses vacunados con Janssen, un suero de dosis única comercializado por el laboratorio estadounidense Johnson & Johnson, así como a las personas mayores e inmunodeprimidas que han recibido dos dosis de otra vacuna.

Esto no afectará a la campaña de vacunación en esta isla de 370.000 habitantes, donde el 88 por ciento de la población mayor de 12 años ya está totalmente vacunada. Suecia y Finlandia también han suspendido el uso de la vacuna Moderna, pero sólo para los menores de 30 años, y Dinamarca y Noruega la han desaconsejado formalmente para los menores de 18 años, por el riesgo de inflamación del miocardio, el músculo cardíaco, y del pericardio, la membrana que recubre el corazón. Según las autoridades suecas, en la mayoría de los casos las inflamaciones son benignas.

—https://www.dw.com/es/islandia-suspende-la-vacunaci

Las personas que no se vacunen no podrán abandonar Canadá por vía aérea

El gobierno canadiense ha anunciado que, a partir del 30 de octubre, ninguna persona mayor de 12 años, canadiense o no, podrá salir del país por vía aérea a menos que haya completado una pauta completa de vacunación contra el coronavirus.

El miércoles 6 de octubre, el Primer Ministro canadiense, Justin Trudeau, y la Viceprimera Ministra, Chrystia Freeland, confirmaron el anuncio hecho en agosto de que los viajeros aéreos que salgan de Canadá deberán estar completamente vacunados contra el coronavirus.

La medida también afecta a los pasajeros de determinados ferrocarriles y a los que viajan en barco durante más de 24 horas, según se detalla en un comunicado de prensa de Transport Canada: “A partir del 30 de octubre, los pasajeros de avión que salgan de aeropuertos canadienses, los pasajeros de los trenes VIA Rail y Rocky Mountaineer, y los pasajeros de buques de pasajeros que realicen actividades no esenciales y en viajes de 24 horas o más, como los cruceros, estarán obligados a vacunarse”.

“Los requisitos de vacunación se aplicarán a todos los viajeros mayores de 12 años que sean pasajeros aéreos en vuelos nacionales, transfronterizos o internacionales que salgan de un aeropuerto canadiense”, señala el documento, lo que significa que los no canadienses también estarán sujetos a la medida.

Desde principios de septiembre sólo han podido entrar en Canadá los turistas vacunados contra el coronavirus, pero los trabajadores temporales y los estudiantes extranjeros que no hubieran recibido las dos dosis de las vacunas reconocidas por Canadá podían entrar en el país, sujetos a pruebas de detección y a una cuarentena de 14 días. Estas personas no vacunadas no podrán salir de Canadá tras la entrada en vigor de la nueva normativa.

Sin embargo, el gobierno canadiense especifica que para los viajeros que estén en proceso de vacunación, “habrá un breve periodo de transición durante el cual podrán viajar si presentan una prueba molecular válida de Covid-19 realizada en las 72 horas anteriores al viaje”. El periodo de transición finaliza el 30 de noviembre.

—https://algerie9.com/les-individus-non-vaccines-contre-le-covid-19-ne-pourront-plus-quitter-le-canada-par-voie-aerienne

Francia entrena a los yihadistas que combaten en Mali

El primer ministro del gobierno interino de Mali, Choguel Maiga asegura que las tropas crearon un enclave, que luego se transfirió al movimiento formado por los miembros del grupo Ansar Dine que coopera con la red terrorista Al Qaeda. “Malí no tiene acceso a Kidal, es un enclave controlado por Francia. Tienen grupos armados entrenados por oficiales franceses y tenemos prueba de ello”, añadió.

“En Occidente se habla mucho de la cooperación entre Malí y Rusia, hay mucha información inventada y muchas publicaciones de carácter negativo. En cuanto a mí, quiero decir que Malí y Rusia se hicieron grandes amigos ya en la época de la Unión Soviética. La URSS y luego Rusia ayudaron a Malí en los primeros años de la independencia. Muchos profesionales, tanto militares como civiles, se formaron Rusia”, declaró el primer ministro.

En octubre de 2014 Francia inició en la zona de Sahel (que incluye a Malí entre otros países) su operación denominada Barjan, con el pretexto de la “lucha contra el terrorismo”. Fue una continuación de otras operaciones anteriores, llamadas Serval y Epervier.

En octubre de 2019 la ministra de defensa de Francia, Florence Parly, anunció el lanzamiento de una nueva operación europea en la zona, denominada Operación Takuba, que dio comienzo su despliegue y puesta en marcha en julio del año pasado.

Mali es un pais ocupado por 3.000 militares, 200 blindados, 4 drones, 6 aviones de combate, una decena de aviones de transporte y una veintena de helicópteros franceses.

Desde el inicio la operacion está apoyada por el ejército español, que tiene dos aviones C-295 (T-21), con base en Dakar (Senegal) como parte de los efectivos del DAT (Destacamento Aero Táctico), aunque en abril del año pasado decidieron retirarse.

La nueva píldora contra el ‘covid’ fabricada por la farmacéutica Merck es mutagénica

Esta semana hemos asistido a una cobertura mediática sin precedentes del “molnupiravir”, un nuevo medicamento antiviral para el tratamiento del covid-19, promocionado por Merck (cuyas acciones se han disparado) en base a una nota de prensa.

El molnupiravir -que aún está en fase de investigación- puede inhibir la producción de virus de ARN como el SARS-CoV-2. Se administra al principio de la enfermedad en forma de píldora durante cinco días.

No hubo ningún documento revisado por pares sobre el estudio, ni se publicaron los datos en el registro de ensayos.

Sin embargo, el gobierno australiano ha asegurado la compra de 300.000 dosis de “molnupiravir” a Merck y el gobierno de Biden ha adquirido 1,7 millones. Si la FDA lo autoriza, será el primer fármaco antiviral oral para el covid-19 (se está preparando una formulación oral de remdesivir).

Merck comenzó a probar el molnupiravir para el covid-19. La empresa ya contaba con la ivermectina en su cuaderno de medicamentos, que también tiene propiedades antivirales y está aprobada por la FDA para el tratamiento de las lombrices. Pero cuando Merck desacreditó públicamente el uso de la ivermectina para el covid-19, a pesar de que algunos de los primeros ensayos demostraban su eficacia, muchos sugirieron que se trataba de un movimiento estratégico de la empresa para dejar de lado la ivermectina (que es barata y no está patentada), para dar paso a su nuevo y muy rentable medicamento.

El “molnupiravir” costará unos 700 dólares por tratamiento y se calcula que la empresa farmacéutica obtendrá hasta 7.000 millones de dólares a finales de este año.

Aunque Merck defiende que los efectos adversos no son importantes, un estudio reciente publicado en Nature afirmaba que el molnupiravir es “mutagénico”, es decir, que aumenta la frecuencia de las mutaciones del ARN viral y perjudica la replicación del SARS-CoV-2 en modelos animales y en humanos.

Hay que recordar que cuando el remdesivir fue probado por la OMS (ensayo Solidaridad) con la participación de 405 hospitales de 30 países, los resultados, publicados varios meses después, mostraron que no tenía ningún efecto sobre la mortalidad general, el inicio de la ventilación o la duración de la estancia hospitalaria. La OMS emitió una declaración en la que recomendaba no utilizar remdesivir; sin embargo, muchos médicos de hospital siguen utilizando el fármaco para tratar el covid-19.

El ensayo de Merck en fase 3 fue suspendido antes de tiempo. El análisis intermedio sólo incluía datos de 775 sujetos, a pesar de que habían reclutado el 90 por ciento del número total previsto (1.850 sujetos). Los datos de los sujetos restantes no se han publicado. Otro ensayo para investigar la eficacia del molnupiravir en personas hospitalizadas se dio por finalizado el 9 de septiembre de 2021, “por motivos comerciales”.

Uno de los investigadores que participó en la revelación del escándalo del tamiflú, el profesor Tom Jefferson, emprendió acciones legales contra Roche en Estados Unidos, alegando que la empresa defraudó al gobierno federal y a los gobiernos estatales al afirmar falsamente que podía ser una poderosa herramienta para mitigar una pandemia de gripe. La demanda solicitaba el reembolso de los fondos de los contribuyentes por valor de más de 4.500 millones de dólares por “conclusiones científicas falsificadas” y por montar “una campaña de marketing y de presión de gran potencia para engañar al gobierno sobre la eficacia del tamiflú para combatir una pandemia de gripe”.

¿Podría convertirse el molnupiravir en una secuela del tamiflú?

—https://maryannedemasi.com/blog/f/could-the-new-covid-pill-molnupiravir-be-another-tamiflu-saga

Italia levanta el secreto de los documentos relativos a Gladio y la logia P2

El primer ministro italiano, Mario Draghi, ha firmado una directiva que levanta el secreto de Estado de una serie de documentos relativos a la logia P2 y a la organización Gladio. Lo hizo -y la fecha tiene ciertamente un valor simbólico- en el 41 aniversario de la masacre de la estación de Bolonia. Unas horas antes, el Presidente de la República, Sergio Mattarella, también había expresado su deseo de que se revele toda la verdad sobre la bomba del 2 de agosto de 1980.

Según la directiva, los documentos que siguen siendo secretos, serán transferidos al Archivo Central del Estado, aunque tendrán que pasar algunos meses antes de que puedan ser consultados por todos.

Con esta nueva directiva, dice la nota, “el Presidente Draghi ha considerado su deber dar un nuevo impulso a las actividades de desclasificación. La iniciativa adoptada puede resultar útil para la reconstrucción de los dramáticos acontecimientos que han caracterizado la historia reciente de nuestro país”.

Las conexiones entre la masacre de la estación y la logia P2 están siendo investigadas por la Fiscalía de Bolonia, que en 2020 pidió que se juzgara al fascista Paolo Bellini como “ejecutor material” de la masacre en colaboración con los ya condenados Giusva Fioravanti, Francesca Mambro y Gilberto Cavallini.

Según los magistrados de Bolonia, los dirigentes de la P2 Licio Gelli y Umberto Ortolani (ambos fallecidos) inspiraron y financiaron el atentado. Los magistrados investigan, en particular, un flujo de dinero entre el jefe de la logia secreta y algunos elementos de la subversión negra y los servicios secretos.

La directiva de Draghi es similar a dos medidas ya adoptadas por Romano Prodi en 2008 y Matteo Renzi en 2014. Este último, en particular, tenía papeles desclasificados relativos a los sucesos de la masacre de Piazza Fontana en Milán (1969), Gioia Tauro (1970), Peteano (1972), la Questura en Milán (1973), Piazza della Loggia en Brescia (1974), Italicus (1974), Ustica (1980), la Estación de Bolonia (1980) y Rapido 904 (1984) guardados en los archivos de los organismos de inteligencia y de las administraciones centrales del Estado.

¿Impulsará realmente la búsqueda de la verdad sobre los años de masacres en Italia la eliminación del secreto? Paolo Bolognesi, presidente de la asociación de familiares de las víctimas del 2 de agosto de 1980, tiene algunas dudas al respecto. Para Bolognesi, el anuncio es “ciertamente positivo”, pero el problema es “cómo se desclasificarán estos documentos”. Si la persona que los investiga es la misma que los ha mantenido en secreto, es una broma. En resumen, Bolognesi dice que no debe repetirse la situación que se produjo con la directiva de Renzi, en la que un comité especial “decidía qué dar y qué no dar”, y a menudo se omitían nombres y lugares en los documentos facilitados.

—https://www.corriere.it/politica/21_agosto_03/draghi-toglie-segreto-stato-documenti-p2-gladio-874327ec-f45d-11eb-9680-9b12a81aa8eb_amp.html

¿Quién debe imponer los límites a la investigación biomédica?

“Hay personas que tienen la responsabilidad de decidir cuestiones en las que el resto de los mortales sólo pensamos cuando vemos películas de horror. Si un aspecto de la ciencia, en su afán por protegernos, nos pone en grave peligro, ¿debe suspenderse? De ser así, ¿quién debe imponer los límites?” (1).

Estas dos preguntas son parte integrante de un artículo de la BBC de 13 de Marzo de 2016, sobre “la mutación de ganancia de función” (GoF, Gain of Function en inglés), una mutación que puede producir una nueva función con el potencial de desatar una pandemia, pues los experimentos más arriesgados convierten los virus inocuos en su hábitat natural, en versiones peligrosas o mortales.

Dichas preguntas, formuladas por una fuente periodística, no están alejadas de las realizadas por Langdon Winner en su ensayo de 1986 “La ballena y el reactor”: “Cuando se deposita la fe en una gama de técnicas que prometen resultados prácticos y beneficios rápidos mientras se descuida todo lo demás. Se sabe cómo preguntar, ¿Dónde está la línea inferior? Pero se descuida cada vez más una pregunta que cada generación abandona peligrosamente: ¿Dónde está el límite? ¿Qué es lo mejor de que es capaz nuestra sociedad?”

La ciencia, los científicos, tienen como meta la búsqueda de respuestas. Los tecnólogos, tienen como objetivo la de registrar patentes. Así hemos podido comprobar que las menciones honoríficas, como por ejemplo los Premio Nobel de Química de 2018 para George P. Smith y Gregory P. Winter. Su trabajo se centra en crear y evolucionar nuevas proteínas y anticuerpos por medio de aceleración de reacciones químicas en las bacterias. Esta técnica usa la reproducción de las bacterias infectadas con un virus para convertirlas en nuevas proteínas, con la idea de crear nuevos fármacos. Y para Frances Arnold, que en sus propias palabras sobre la evolución dirigida afirma: “En la evolución dirigida alentamos a las enzimas a catalizar reacciones comercialmente útiles”. Arnold dejó la academia y se hizo lugar en el mundo industrial a través de la empresa Arnold Provivi (2).

Lo mismo en el Premio Nobel de química de 2020 a Emmanuelle Charpentier y Jennifer Doudna por el Crispr que es la sigla inglesa para “Clustered Regularly Interspaced Short Palindromic Repeats” (repeticiones palindrómicas cortas, agrupadas y regularmente interespaciadas). Y que según el investigador José Miguel Mulet, “la tecnología Crispr nos permite un paso más adelante ya que nos permite editar el ADN del propio organismo” (3).

La terapia genética consiste en introducir un gen normal en las células, como si fuera un caballo de Troya, para que haga el trabajo del gen que no funciona, pero Crispr va más lejos: en lugar de añadir un gen, modifica el gen existente. Este “logro” se ve envuelto en disputas de patentes, concretamente con el investigador estadounidense de origen chino Feng Zhang, lo que hizo pensar a algunos que la recompensa no llegaría por ahora (4). Y Para William Kaelin, que ganó el Nobel de Medicina el año 2019, “este descubrimiento genético es uno de los más grandes de la década”. Y sobre todo comercializable con la perspectiva de modificar las legislaciones y permitir la “edición de fetos a demanda”.

Los Nobel, aparte de su contenido político, premian, no a los científicos, sino a los “técnicos” y el premio no es tan solo el galardón y la retribución económica aparejada, sino el respaldo a la comercialización de sus inventos.

Nos encontramos ante un discurso denominado científico, cuando en realidad es solamente una aplicación técnica patentable y comercializable, con su correspondiente cotización en las bolsas de valores.

Como plantea Luis Carlos Silva Ayçaguer, “la actividad científica parecería por definición inmune a la irracionalidad. Se trata justamente de una actividad, donde los planteamientos, los procedimientos y las conclusiones prosperan en la medida que transitan por caminos racionales. Siendo la racionalidad un presupuesto crucial de su propio desempeño, en la medida que sea abandonada, desdeñada o traicionada, la empresa estaría condenada al fracaso y la propia realidad se ocuparía de ponerlo de manifiesto. Es decir, el proceso científico estaría sometido al mecanismo corrector que su propia dinámica impone y no necesitaría, por ende, de enmiendas exógenas ni de cautelas que se le anticipen.

Sin embargo la realidad es otra, al menos por dos razones fundamentales. En primer lugar porque la evidencia de que algunos de sus hallazgos no funcionan o no sirven puede demorar, y mientras su inefectividad se torna incontestable se producen daños sociales. En segundo lugar, porque existen no pocos intereses espurios y personas que medran con la ignorancia y la credulidad de la gente; y la sociedad está muy lejos de estar preparada para defenderse de ellos” (5).

Las consideraciones que realizo a continuación, sin pretensión de responder a un cúmulo de preguntas, sí apuntar algunas hipótesis sobre una “enfermedad” que se ha cebado preferentemente en personas con patologías previas, algunas de ellas graves, personas ancianas polimedicalizadas y vacunadas año tras año, y pobres.

Un viaje por ciertos laberintos en los cuales se entrecruzan intereses económicos y políticos, y de la fusión de ambos con ciertas estructuras multinacionales, con el complejo químico-farmacéutico-militar. Con una calificación de científico y con un gran despliegue de cobertura mediática. Un discurso, una guerra de nueva generación con resultado de muerte, como en cualquier guerra convencional, una represión sin apenas límites, unas “soluciones” y un discurso sobre el futuro semejante al elaborado por los vencedores al final de las grandes contiendas bélicas. Quedando sumida la mayoría de la población en un espanto provocado por la destrucción y atónito ante la propuesta de un Gran Reinicio, hasta que, de nuevo, las necesidades de reorganización del capital, propicien otra contienda de alcance universal.

“Cuando se adapta una nueva técnica o instrumento sofisticado en medicina, se transforma no solo lo que los médicos hacen, sino también la manera de pensar de las personas acerca de la salud, la enfermedad y la atención médica” (6).

Mientras tanto, la propaganda educativa tiene como misión preparar nuevos soldados para venideras contiendas, y para ello es necesaria la disciplina, el orden y la sumisión, y el acatamiento de las órdenes sin poner objeción a ellas.

GOF (Gain of Function)

La definición más simple de la ganancia de función es la introducción tecnológica de una mutación que modifica la función o la propiedad de un gen,

Algunos resultados potenciales de la investigación de la ganancia de función pueden incluir la creación de organismos que son más transmisibles o más virulentos que el organismo original o aquellos que evaden los métodos de detección actuales y los tratamientos disponibles, o crecer en otra parte de un organismo, como la capacidad de cruzar la barrera hematoencefálica.

Algunos científicos ya tenían la mosca detrás de la oreja desde que en 2011 Ron Fouchier y Yoshihiro Kawaoka modificaron genéticamente el virus de la gripe aviar H5N1 y lo hicieron trasmisible en el hurón, el animal modelo para estudiar la gripe en mamíferos. Y el 17 de octubre de 2014 la Casa Blanca instauraró una moratoria con la que dejó de financiar aquellos proyectos que buscaban generar en el laboratorio virus más contagiosos y letales.

Tras haber interrumpido durante más de un año una serie de experimentos diseñados para generar peligrosos agentes patógenos, el gobierno de Estados Unidos decidió permitir reanudarlos. Los beneficios de estos estudios son discutibles y los riesgos que implican, incluyen la palabra “pandemia”.

“Se estaban haciendo experimentos muy, muy peligrosos y nadie se había parado a pensar si era una buena idea, ni si las instalaciones y protocolos eran los adecuados”, denunció Marc Lipsitch, líder del grupo de científicos que promovió la moratoria.

Los defensores de los experimentos de ganancia de función con patógenos potencialmente pandémicos (PPP) enfatizan que los beneficios de la investigación básica pueden tardar mucho tiempo en verse reflejados en la práctica médica. Pero su argumento se basa principalmente en que estos ensayos pueden mejorar la producción de vacunas (7).

Fue Yoshihiro Kawaoka defensor de los ensayos, quien afirmaba que el virus H1N1, conocido como “la gripe rusa” que causó una epidemia en el año 1977, no tenía origen natural.

Lo que se sabe con certeza es que este virus era absolutamente idéntico a una cepa que había circulado en los años cincuenta. A partir de aquí las explicaciones han ido oscilando a lo largo del tiempo entre un escape de laboratorio, su liberación intencionada como arma biológica o, la más popular ahora mismo, un error en un ensayo de desarrollo de vacunas. “Es difícil de saber “comenta Lipsitch”. A mí lo que me parece curioso es que lo denunciara Kawaoka y que ahora afirme que ya no opina lo mismo, y que en su momento lo escribió por razones políticas” (8).

Los NIH (Institutos nacionales de Salud), la FDA (Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos), los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y la OMS (Organización Mundial de la Salud) se reunieron para identificar los puntos críticos y menos entendidos en la investigación de la gripe. Los NIH solicitaban investigadores y dos de ellos, Yoshihiro Kawaoka y Ron Fouchier, se incluyeron en la financiación del programa. Con su tecnología incorporaron los cambios genéticos que regulaban la transmisibilidad del H5N1 en mamíferos.

Después de eso, estos investigadores fueron etiquetados como científicos deshonestos y la ganancia de función pasó a definirse en términos negativos. Pero, de hecho, estaban trabajando para los intereses de la comunidad (corporación) sanitaria mundial (que no para las personas).

Según Ralph Steven Baric (William R. Kenan Jr.), profesor del Departamento de Microbiología e Inmunología de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, entre 2018 y 2019, “el Centro de Investigación de Vacunas de los NIH se puso en contacto con nosotros para empezar a probar una vacuna basada en ARN mensajero contra MERS-CoV. A principios de 2020 teníamos una enorme cantidad de datos que mostraban que en el modelo de ratón que habíamos desarrollado, estas vacunas de ARNm con espiga eran realmente eficaces para proteger contra la infección letal por MERS-CoV. Si se diseñaba contra la cepa original del SARS de 2003, también era muy eficaz. Así que creo que fue obvio para los NIH considerar las vacunas basadas en ARNm como una plataforma segura y sólida contra el SARS-CoV-2 y darles una gran prioridad para seguir adelante” (9).

Ralph Baric también fue pionero en las técnicas de genética inversa que han permitido a otros investigadores, incluidos los del Instituto de Virología de Wuhan, diseñar los virus con funciones alteradas.

El medio australiano “Fin de Semana” desenterró un artículo que Anthony Fauci escribió para la Sociedad Estadounidense de Microbiología en octubre de 2012 en el que defendía la investigación de la ganancia de función. Tal investigación implica hacer que los virus sean más infecciosos y /o mortales. Fauci denominó a los experimentos de ganancia de función “trabajo importante” en su escrito de 2012: “En un giro de los acontecimientos improbable pero concebible, ¿qué pasa si ese científico se infecta con el virus, lo que conduce a un brote y finalmente desencadena una pandemia? Muchos hacen preguntas razonables: dada la posibilidad de tal escenario, por muy remoto que sea, ¿deberían haberse realizado y/o publicado los experimentos iniciales en primer lugar, y cuáles fueron los procesos involucrados en esta decisión?

Los científicos que trabajan en este campo podrían decir, como de hecho he dicho, que los beneficios de tales experimentos y el conocimiento resultante superan los riesgos. Es más probable que ocurra una pandemia en la naturaleza, y la necesidad de adelantarse a tal amenaza es la razón principal para realizar un experimento que podría parecer arriesgado.

Dentro de la comunidad de investigadores, muchos han expresado su preocupación de que el progreso importante de la investigación pueda detenerse sólo por el temor de que alguien, en algún lugar, pueda intentar replicar estos experimentos de manera descuidada”.

El informe agrega que Fauci, el director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, no alertó a los altos funcionarios de la Casa Blanca antes de levantar la prohibición de la investigación de ganancia de función en 2017 (10).

El NSABB (Junta Asesora Nacional Científica para la Bioseguridad) actuó como órgano consultivo federal oficial sobre la cuestión del GOF y, en mayo de 2016, formuló recomendaciones al gobierno de Estados Unidos sobre un enfoque conceptual para evaluar las investigaciones propuestas sobre el GOF.

El 9 de enero de 2017 los CDC norteamericanos cambiaron el nombre del documento “Framework for Guiding Department of Health and Human Services Funding Decisions about Research Proposals with the Potential for Generating Highly Pathogenic Avian Influenza H5N1 viruses that are Transmissible among Mammals by Respiratory Droplets” (Marco para guiar las decisiones de financiación del Departamento de Salud y Servicios Humanos sobre las propuestas de investigación con el potencial de generar virus de la gripe aviar H5N1 altamente patógenos que son transmisibles entre los mamíferos a través de las gotas respiratorias) por el de “Recommended Policy Guidance for Departmental Development of Review Mechanisms for Potential Pandemic Pathogen Care” (Guía política recomendada para el desarrollo departamental de mecanismos de revisión para la atención y supervisión de posibles patógenos pandémicos).

El cambio de nombre no es aleatorio ni casual, podríamos definirlo como diversionista, ya que elimina la definición de “potencial de generar virus de la gripe aviar H5N1 altamente patógenos que son transmisibles entre los mamíferos a través de las gotas respiratorias”, definición malsonante y premonitoria de futuros experimentos sobre la población, pero como dice el dicho: “Aunque la mona se vista de seda mona se queda”.

Sabemos que la producción de cualquiera de las vacunas anteriores precisaba años de elaboración, ahora en cuestión de semanas ya estaba circulando. No es que hayan ocurrido milagros, pues la tecno-ciencia ha desplazado la teología, tal como de forma clara lo exponen los CDC en el documento justificativo de la experimentación de los patógenos pandémicos potenciales: “El desarrollo actual de la vacuna contra la influenza requiere dejar transcurrir un lapso de tiempo considerable entre el momento en que se identifica el primer virus y el momento en que se fabrica la vacuna y se la distribuye al público. Los defensores de la investigación de GOF esperan superar estas restricciones de tiempo relacionadas con la producción de la vacuna mediante la preparación y la fabricación anticipada de vacunas para brindar protección contra los virus de la influenza antes de que emerjan” (11). Cabe interpretar que “emerjan” es un eufemismo, para entender en el contexto de que si fabrican un virus muy patógeno no es para tenerlo encerrado en un museo.

O sea que primero se fabrica el vector patógeno, al mismo tiempo un ingenio tecnológico denominado vacuna asociada al mismo, y con posterioridad, es plausible pensar en la diseminación de dicho patógeno al mismo tiempo que ofrecer una vacuna para el mismo. Parece una película de terror, pero es lo más cercano a lo vivido.

Una novela de Kafka

El 9 de marzo de 2020, BBC News entrevistaba a Peter Daszak, que lo denominaba como “ecólogo de enfermedades”, he aquí algunas de sus respuestas que nos pueden ayudar a la comprensión de lo incomprensible, como si fuera una novela de Kafka: “Tenemos que pensar en la vacuna universal, una vacuna que funcione contra todas las cepas de coronavirus, contra todos los virus ébola, todos los virus de la gripe. Actualmente se trabaja para desarrollar una vacuna universal contra la influenza. Ahora deberíamos hacer esto para los coronavirus”. Y también tiene que haber un mercado, porque cuesta algunos miles de millones de dólares desarrollar una vacuna; si nadie va a comprarla y usarla, la industria no va a apoyar el desarrollo. “Recién ahora tenemos realmente la tecnología para hacer este trabajo de modo rentable” (12).

La revista del Instituto Técnico de Massachusetts, en junio de 2020 insertaba un artículo con el nombre de “Inyectar ADN para que el cuerpo fabrique anticuerpos contra la covid-19”. Estas son algunos de los comentarios: “Por ahora, las inyecciones de material genético se han probado únicamente dos o tres veces en personas. El año pasado Inovio probó esa idea en voluntarios en un estudio de Zika usando inyecciones de ADN. Moderna lo ha intentado con ARN contra el virus chikungunya. Las descripciones científicas de los resultados de los estudios no se han publicado en ninguno de los casos”.

Ni Inovio ni Moderna han querido especificar a MIT Technology Review si están avanzando en la técnica de terapia génica contra la covid-19. Ambas compañías tienen vacunas en pruebas. Y desde que comenzó la pandemia, las empresas han aprendido que iniciar estudios en humanos para luchar contra la covid-19 suele aumentar el precio de las acciones de la compañía en cientos de millones de euros. Eso significa que dicha información está muy bien protegida.

El CEO de Sorrento, Ji, considera que los anticuerpos codificados por ADN serán un enfoque seguro para la próxima pandemia. Y concluye: “En el futuro, habremos pasado todas las pruebas. Simplemente nos inyectaremos un gen” (13).

Pero, aunque todo esto está escrito para quién esté interesado en ello, se ha asimilado mayormente el discurso que nos han transmitido sobre un “virus” criminal en búsqueda y captura, que si de murcielago, que si de pangolín, que si de pescado, que si de una casualidad, que si de una mutación, que si de China, que si de Estados Unidos, que si un mutante de la India, que si la variante alfa, beta, gamma, delta, épsilon, dseta, eta, zeta, iota,… y el resto de alfabeto griego hasta la variante omega. Y sigue.

EcoHealth Alliance y el Instituto de Virología de Wuhan

¿Quién es quién en EcoHealth Alliance? Encontramos, como socios corporativos, entre otros, la multinacional farmacéutica Johnson & Johnson; el bufete de abogados Tarter, Krinsky y Drogin; la multinacional química Reckitt Benckiser… como socios académicos, la Escuela de Salud Pública John Hopkins Bloomberg, la Universidad Normal del Este de China, como socios gubernamentales, el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades, Institutos Nacionales de Salud (NIH), el Consorcio Global Health Security Agenda (GHSA, Agencia de Seguridad Sanitaria Mundial), que fue fundada en febrero de 2014 y ha publicado el Marco de la Agenda de Seguridad Sanitaria Global 2024 (GHSA 2024).

Y como asesores de ciencia y política, el capitán Jason Thomas, Coordinador de biovigilancia de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, el Dr. Scott Dowell Subdirector de Vigilancia y Epidemiología de la Fundación Bill y Melinda Gates; Steve Aldrich, Presidente y CEO de BIO-ERA (Bio Economic Research Associates es una firma privada de investigación y asesoría que agrupa la biología emergente y la economía); el Dr. David Franz, director de SBD Global (SBD Global Fund se creó en 2010, y es una sociedad de capital riesgo con sede en el paraíso fiscal de Gran Caimán); el Dr. Stuart Nichol, Jefe de la Sección de Biología Molecular, Rama de Patógenos Especiales, en los Centros para el Control de Enfermedades (14).

Podemos comprobar que en EcoHealth Alliance aparecen varios de los participantes del Event 201 que “propusieron” actuaciones de una pandemia antes de su aparición: Avril Haines, exdirectora adjunta de la CIA; Adria Thomas, vicepresidente de Johnson & Johnson; Stephen Redd, director adjunto del Centro de Control y Prevención de Enfermedades; George Gao, director del Centro de Prevención y Control de Enfermedades de China, Fundación Bill y Melinda Gates, la Universidad John Hopkins, la China East China Normal University… al lado de militares, abogados, economistas, biólogos, fondos de inversión de paraísos fiscales, todo un entramado variopinto, en el cual predomina el baile de millones.

En 2014 los NIH Institutos Nacionales de Salud (NIH en inglés) le entregaron una subvención a EcoHealth Alliance, una organización con base en Estados Unidos, para estudiar el riesgo de la aparición de futuros coronavirus en murciélagos. En 2019 la beca se renovó por otros cinco años, pero fue cancelada en abril de 2020, tres meses después del primer caso de coronavirus confirmado en Estados Unidos.

EcoHealth recibió un total de 3,7 millones de dólares por parte de los NIH en seis años y entregó cerca de 600.000 dólares de ese total al Instituto de Virología de Wuhan en China, uno de los colaboradores del proyecto, que contaba con aprobación de los NIH.

Richard Ebright, profesor de química y biología química en la Universidad Rutgers en una entrevista al Washington Post afirmó que la investigación de EcoHealth y el laboratorio de Wuhan “era, inequívocamente, investigación de ganancia de función”. Esa definición, aplicaba a “proyectos que razonablemente se pueda esperar que confieran atributos a los virus de influenza, MERS o SARS, de tal manera que los virus obtengan mayor patogenicidad y/o transmisibilidad en mamíferos por medio de las vías respiratorias” (15).

Dos nombres han circulado y circulan en el entramado pandémico: Peter Daszak y Anthony Fauci, a cuál de los dos atribuir un papel más oscuro es algo difícil de discernir.

En febrero de 2020, 27 expertos en salud pública fueron coautores de una carta en The Lancet (“Declaración en apoyo de los científicos, los profesionales de la salud pública y los médicos de China que combaten el covid-19”), en apoyo de los profesionales de la salud y los médicos de China durante las primeras fases de la pandemia de covid-19. En esta carta, los autores declararon no tener intereses contrapuestos. Algunos lectores han cuestionado la validez de esta declaración, especialmente en lo que respecta a uno de los autores, Peter Daszak. The Lancet invitó a los 27 autores de la carta a reevaluar sus intereses contrapuestos. Peter Daszak ha ampliado sus declaraciones de divulgación en tres artículos relacionados con el covid-19 de los que es coautor o colaborador en The Lancet: la correspondencia de febrero de 2020 así como una Declaración de la Comisión y un comentario para la Comisión covid-19 de The Lancet. La declaración de divulgación actualizada de Peter Daszak es: «La remuneración de PD se paga únicamente en forma de salario de EcoHealth Alliance, una organización sin ánimo de lucro” (16).

El 4 de junio de 2021 salieron a la luz algunas de las maniobras de Daszak. Para organizar la declaración de Lancet envió un correo electrónico a dos científicos, entre ellos el Dr. Ralph Baric de la Universidad de Carolina del Norte, que había trabajado con el investigador principal del coronavirus en el Instituto de Virología de Wuhan, en China. Daszak dijo a los científicos que “no deberían firmar esta declaración, para que tenga cierta distancia con nosotros y, por lo tanto, no funcione de forma contraproducente. Entonces lo publicaremos de una manera que no lo vincule a nuestra colaboración para maximizar una voz independiente”, según los correos electrónicos obtenidos por el grupo US Right to Know.

Y aunque la declaración de Lancet incluía la afirmación de que sus firmantes no tenían “intereses contrapuestos”, al menos otros seis habían trabajado o habían sido financiados por EcoHealth Alliance.

Daszak recibió más de 410.000 dólares en compensación anual de EcoHealth y “organizaciones relacionadas” durante el año fiscal que terminó el 30 de junio de 2019, según una presentación del IRS publicada en línea por la organización de noticias ProPublica.

La organización sin fines de lucro, que dice estar “dedicada a proteger la vida silvestre y la salud pública de la emergencia de la enfermedad”, ha recibido hasta 15 millones de dólares al año en subvenciones de varias agencias federales. EcoHealth ha utilizado esas subvenciones para financiar la controvertida investigación de “ganancia de función” -que puede aumentar la infecciosidad y virulencia de los virus- en instalaciones que incluyen el Instituto de Virología de Wuhan.

El Instituto de Virología de Wuhan recibió unos 600.000 dólares de una subvención de cinco años y más de 3 millones de dólares que EcoHealth obtuvo del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos, dirigido por el doctor Anthony Fauci.

Según los correos electrónicos oficiales de Fauci, que fueron publicados por BuzzFeed, Daszak le escribió el 18 de abril de 2020 para expresar su gratitud por las declaraciones públicas de Fauci que respaldan la teoría de que el coronavirus evolucionó de forma natural. “Sólo quería darle las gracias personalmente, en nombre de nuestro personal y colaboradores, por defender públicamente y afirmar que las pruebas científicas apoyan un origen natural del covid-19 a partir de un contagio entre murciélagos y no de una liberación en el laboratorio del Instituto de Virología de Wuhan”, escribió Daszak. Fauci respondió al día siguiente: “Muchas gracias por su amable nota”.

A pesar de las evidencias, durante una reunión del subcomité de Asignaciones de la Cámara de Representantes, Fauci negó que el dinero gubernamental que el Instituto de Virología de Wuhan obtuvo de EcoHealth se gastara en investigación de ganancia de función,

La investigadora principal del Instituto de Virología de Wuhan, Shi Zhengli, también ha reconocido haber recibido más de 1,2 millones de dólares en subvenciones estadounidenses, parte de las cuales se canalizaron a través de EcoHealth.

Durante un evento del 10 de marzo en Londres, Daszak admitió que el grupo no pidió inspeccionar la base de datos del Instituto de Virología de Wuhan de 22.000 muestras y secuencias de virus, una decisión que defendió diciendo que “gran parte de este trabajo se ha realizado con EcoHealth Alliance”. Daszak también dijo que la investigadora principal del Instituto de Wuhan, Shi Zhengli, retiró la base de datos de Internet debido a los intentos de hackeo durante la pandemia. En realidad fue retirada el 12 de septiembre de 2019, tres meses antes del inicio oficial del brote (17).

Según el periódico The Atlantic, de 25 de septiembre de 2021, han salido a la luz una serie de documentos relativos a una solicitud de subvención de investigación realizada por Peter Daszak que fue presentada a Darpa (Defense Advanced Research Projects Agency). Dicha Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa, es una agencia del Departamento de Defensa de Estados Unidos responsable del desarrollo de nuevas tecnologías para uso militar a principios de 2018 (y posteriormente rechazada), para un proyecto de 14,2 millones de dólares destinado a “desactivar la amenaza de los coronavirus transmitidos por murciélagos”.

Dicha solicitud incluye un plan para estudiar patógenos potencialmente peligrosos generando coronavirus de murciélago infecciosos de longitud completa en un laboratorio e insertando características genéticas que podrían hacer que los coronavirus sean más capaces de infectar células humanas. Ni Daszak ni EcoHealth quisieron responder a las preguntas del medio The Atlantic.

En el debate sobre el origen de los coronavirus participaron figuras centrales. Entre los socios de Daszak que figuraban en la lista de la subvención estaban Ralph Baric, de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, un virólogo estadounidense conocido por realizar estudios de ganancia de función del coronavirus en su laboratorio, y Shi Zhengli, del Instituto de Virología de Wuhan.

The Atlantic ha confirmado que una propuesta de subvención con el mismo número de identificación y co-investigadores fue presentada a Darpa en 2018. La propuesta que circuló en línea incluye un ambicioso plan para inocular a los murciélagos salvajes contra los coronavirus, llevado a cabo en concierto con el National Wildlife Health Center, un laboratorio de investigación en Wisconsin.

La noticia más importante de la propuesta filtrada se refiere al plan de los investigadores de “examinar un gran número de datos de secuencias genómicas extraídas de muestras de sangre, en busca (entre otras cosas) de nuevos tipos de “sitios de escisión de furina”. Cuando éstos se codifican en el lugar adecuado de la proteína de la espiga de un coronavirus, permiten que esa espiga sea abierta por una enzima que se encuentra en las células humanas. Según la propuesta, las versiones de “alto riesgo” de estos sitios, una vez identificados, se introducirían mediante ingeniería genética en los coronavirus similares al SARS.

El virólogo David Baltimore dijo que la estructura del sitio de escisión de la furina del SARS-CoV-2 era “la pistola humeante del origen del virus”.

En mayo de 2020, a los pocos meses de la pandemia, Peter Daszak, de EcoHealth, ridiculizó las discusiones sobre el sitio de escisión de la furina y sobre si podría ser objeto de bioingeniería como los desvaríos de los teóricos de la conspiración. Seis meses después, Daszak participó en dos importantes investigaciones internacionales sobre los orígenes de la pandemia, organizadas por la Organización Mundial de la Salud y la revista médica británica The Lancet. Pero resulta que, sólo dos años antes, había entregado una solicitud de subvención al gobierno de Estados Unidos, con él mismo como investigador principal, que describía la realización de exactamente ese trabajo de bioingeniería.

The Intercept publicó 528 páginas de documentos, obtenidos sólo después de una solicitud judicial de la FOIA (Freedom of Information Act, es una ley que da derecho a acceder a información del gobierno federal) a los Institutos Nacionales de Salud y un retraso de 12 meses, que describen experimentos sobre coronavirus híbridos que algunos expertos consideran arriesgados, realizados en Wuhan con el apoyo de EcoHealth y el gobierno de Estados Unidos. En junio, Bloom, el biólogo computacional de Seattle, descubrió que varios cientos de secuencias genéticas extraídas de los primeros pacientes de covid-19 habían sido misteriosamente borradas de una base de datos pública (18).

Global Health Security Agenda (GHSA)

La Agenda de Seguridad Sanitaria Mundial (GHSA) fue fundada en febrero de 2014 y ha publicado el Marco de la Agenda de Seguridad Sanitaria Global 2024 (GHSA 2024).

El 27 de marzo de 2020, Bonnie Jenkins, experta de la Subsecretaria de Estado para el Control de Armas y Asuntos de Seguridad Internacional del Departamento de Estado de  stados Unidos, escribía en su blog: “En 2013, los miembros del Consejo de Seguridad Nacional convocaron una reunión para reunir a los funcionarios que trabajan en la prevención y respuesta a las enfermedades infecciosas de los Departamentos de Estado, Defensa, Agricultura, Salud y Servicios Humanos, así como de la Administración Federal de Medicamentos, la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

Mi trabajo se centraba en la prevención de la propagación de armas de destrucción masiva, así como en cuestiones de terrorismo y bioseguridad. Ese debate fue seguido por una serie de reuniones adicionales que incluyeron estrechos compromisos con otros países, organizaciones internacionales y el sector no gubernamental. El resultado fue el lanzamiento en febrero de 2014 de la Agenda Global de Seguridad Sanitaria (GHSA) por parte de Estados Unidos y sus socios internacionales. Más de 30 países, junto con organizaciones internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS), se unieron.

Un mes después de la puesta en marcha de la GHSA, el mundo se vio afectado por el ébola; desde entonces, nos hemos enfrentado al síndrome respiratorio de Oriente Medio de 2015 en Corea del Sur, al virus del Zika de 2016, a otro brote de Ébola en 2018 y, ahora, al covid-19.

En 2018 la administración estadounidense publicó una Estrategia de Biodefensa que ayudaría a ‘detectar y contener las amenazas biológicas en su origen’. Siguiendo un enfoque de todo el gobierno, el Congreso asignó mil millones de dólares para la GHSA hasta 2019.

Gracias a la colaboración a través del Comité Directivo de la GHSA de los países participantes, los países han mejorado sus sistemas de respuesta a las emergencias de laboratorio, han reforzado los programas de bioseguridad y bioprotección, y han mejorado la detección de las enfermedades prevenibles por vacunación” (19).

Durc y Nsabb

Dual use research of concern (Durc), “la investigación de doble uso preocupante” es la investigación que proporciona información, productos o tecnologías que podrían aplicarse directamente de forma incorrecta para plantear una amenaza significativa con amplias consecuencias potenciales para la salud y la seguridad públicas, los cultivos agrícolas y otras plantas, los animales, el medio ambiente, el material o la seguridad nacional.

Ciertos estudios de ganancia de función (GOF) con el potencial de aumentar la patogenicidad o transmisibilidad de potenciales patógenos pandémicos han planteado preocupaciones de bioseguridad y seguridad biológica, incluyendo los riesgos potenciales de doble uso asociados con el mal uso de la información o productos resultantes de dicha investigación (20).

National Science Advisory Board for Biosecurity (Nsabb) (Junta Consultiva Nacional de Ciencia para la Bioseguridad) es un comité consultivo federal que aborda cuestiones relacionadas con la bioseguridad y la investigación de doble uso preocupante a petición del Gobierno de los Estados Unidos. En mayo de 2016 formuló recomendaciones al gobierno de Estados Unidos sobre un enfoque conceptual para evaluar las investigaciones propuestas sobre el GOF.

El NSABB tiene hasta 25 miembros con derecho a voto entre ellos a John D. Grabenstein, ex director ejecutivo de Global Medical Affairs Merck Vaccine Division Merck & Co., Inc. (21).

Entre las áreas de especialización que deben estar representadas en el Nsabb figura la producción farmacéutica, programas de biodefensa militar y medicina militar, inteligencia, biodefensa y perspectivas industriales (22).

¿Qué dicen los rusos?

Según una detallada información aparecida en Sputnik, desde 2016 el gobierno estadounidense secretamente hizo acopio de equipos de emergencia, suministros médicos, productos de primera necesidad y millones de dosis de vacunas contra los agentes de bioterrorismo, llamado Strategic National Stockpile, en los Centros Secretos del Control y Prevención de Enfermedades para ayudar a la población a sobrevivir en el caso de una pandemia.

Un año antes, Bill Gates había afirmado que las futuras guerras serían biológicas y que podrían devastar grandes poblaciones por lo que los gobiernos tenían que apostar por inversión en este ámbito.

Dos meses antes que se reportara el primer caso de coronavirus en Wuhan, el 21 de diciembre de 2019, el 18 de octubre de 2019, el Centro de Biodefensa Civil de la Universidad Johns Hopkins, el Foro Económico Mundial de Davos, la Fundación Melinda y Bill Gates y 15 expertos mundiales en el ámbito de los negocios, gobiernos y salud pública, patrocinaron un simulacro de preparación ante una pandemia de coronavirus en New York, llamado Event 201. Entre ellos estaban: Avril Haines, exdirectora adjunta de la CIA; Adria Thomas, vicepresidente de Johnson y Johnson; Stephen Redd, director adjunto del Centro de Control y Prevención de Enfermedades; George Gao, director del Centro de Prevención y Control de Enfermedades de China.

Ya se sabe ahora que muchos de los estudios en virología fueron financiados por la USAID y por el Pentágono vía la Universidad de Duke y la Universidad Johns Hopkins con la participación de Instituto Médico de Investigación de Enfermedades Infecciosas del Ejército de Estados Unidos (Usamrid, por sus siglas en inglés) que desde 1990 estaba investigando los coronavirus.

Estos centros de estudios activos en Wuhan tienen proyectos conjuntos sobre enfermedades contagiosas y armas biológicas con la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa (Darpa). Uno de los proyectos se conoce como Pandemic Prevent Platform P3. También otra sofisticada institución del Pentágono, la Agencia de Defensa para la Reducción de Amenaza (Dtra), ha estado activa en el estudio de coronavirus.

El antropólogo Samuel Veissiére de la Universidad McGill caracterizó la actual situación de pánico e histeria en que se ha sucumbido el planeta entero en la revista Psychology de la siguiente manera: “El coronavirus es simple y exclusivamente un pánico moral. Como resultado, explorando vulnerabilidades en la psicología humana, se ha hecho cerrar muchas de nuestras escuelas, se ha hecho caer la bolsa de valores, se ha incrementado el conflicto social y la xenofobia, se hicieron cambios patronales y migratorios y se está trabajando ahora para contenernos en espacios homogéneos” (23).

Salud y experimentos militares

Podemos apreciar una constante en las diferentes informaciones aquí apuntadas: la estrecha relación entre los experimentos militares para una guerra bacteriológica; los fondos de inversión, el complejo químico farmacéutico, las oscilaciones bursátiles, las organizaciones multinacionales privadas y el mundo universitario.

Es a partir de aquí que la respuesta a ¿Quién debe poner los límites? no es nada fácil de responder. Lo único certero es que dichos límites no los van a poner ni los gobiernos, ni los partidos gobernantes, ni los sindicatos subvencionados, ni los políticos que viven a costa del erario público, ni la inmensa mayoría de profesionales que anteponen su salario al bienestar general. Aunque también es cierto que existen colectivos diversos que realizan una labor de desintoxicación, desde miles de científicos y académicos firmantes de la Great Barrington Declaration, pedagogos, trabajadores de la salud, algún que otro político a título personal, asociaciones como las Ligas por la Libertad de Vacunación de diferentes países, grupos locales de resistencia. Pero también es cierto que cada uno de dichas personas o colectivos toma posición en función de una diversidad de criterios, pensamientos, vivencias, ideas, que en otros aspectos de la vida son totalmente dispares.

Es pues difícil que esta amalgama de personas y colectivos tengan la capacidad organizativa para imponer límites a la depredación humana caracterizada por la insaciable voracidad de la acumulación de capital y el obsesivo control sobre las personas. Tampoco tienen esta capacidad organizativa necesaria las formaciones políticas actuales que se autodenominan radicales, socialdemócratas de izquierda o comunistas, ya que su única obsesión es la de legitimarse y poder ocupar un lugar modesto en el actual sistema.

Estas circunstancias deben conducir a una seria reflexión sobre la necesidad de reorganizar el maltrecho proletariado en cada lugar, reapropiando el común, el comunismo, y con él estructurar un marco conceptual dialógico basado en la necesidad de avanzar en el binomio destrucción-construcción para una transformación social radical, libre de la enajenación y de la animalidad, como apuntaba Marx en los manuscritos filosóficos: “El animal es inmediatamente uno con su actividad vital. No se distingue de ella. Es ella. El hombre hace de su actividad vital misma objeto de su voluntad y de su conciencia. Tiene actividad vital consciente. No es una determinación con la que el hombre se funda inmediatamente. La actividad vital consciente distingue inmediatamente al hombre de la actividad vital animal” (24).

En el proceso que estamos inmersos, podemos apreciar que uno de los objetivos de los distintos centros de poder es eliminar nuestra actividad vital consciente, convertirnos en seres animales desprovistos de poder de pensamiento y de decisión. Negarnos a ello es el primer paso para responder a la pregunta ¿Quién debe imponer los límites?

Pueden ayudar a la reflexión algunos extractos del ensayo de Langdon Winner “The Whale and the Reactor”. The University of Chicago Press, Chicago, 1986 (La ballena y el reactor: una búsqueda de los límites en la era de la alta tecnología. Editorial Gedisa 2008, Barcelona).

“La construcción de un sistema técnico que involucra a seres humanos como partes de su funcionamiento requiere una reconstrucción de los roles y las relaciones sociales. A menudo esto es resultado de los requerimientos operativos propios de un nuevo sistema: simplemente no funciona a menos que se modifique la conducta humana para adaptarse a su forma y proceso (pág. 21).

Si examinamos los patrones sociales que caracterizan los entornos de los sistemas técnicos, descubrimos ciertos dispositivos y sistemas que casi de forma invariable se unen a formas específicas de organizar el poder y la autoridad. La cuestión importante es la siguiente: esta situación, ¿es este estado de cosas el resultado de una respuesta social inevitable a las propiedades ingobernables en las cosas mismas, o es en cambio un patrón impuesto de forma independiente por un ente gobernante, la clase en el poder o alguna otra institución social o cultural, para lograr sus propios propósitos? (pág. 41).

En los niveles más altos de la jerarquía, por supuesto, los profesionales reclaman autoridad especial y libertad relativa en virtud del dominio que poseen en el terreno científico y técnico. En el momento de la historia en que las formas de la jerarquía basadas en la religión y la tradición comenzaron a derrumbarse, la necesidad de construir y conservar los sistemas técnicos proporcionó una manera de restaurar las relaciones sociales piramidales. Fue algo caído del cielo para la desigualdad (pág. 56).

La condición a que nos enfrentamos es muy parecida a la descrita en la obra de teatro de Bertolt Brecht,La excepción y la regla. En el escenario de Brecht un grupo de personajes vaga en medio de un ámbito de acciones que demuestran un universo moral en completo caos. Lo que es bueno se hace aparecer como malo; la justicia y la injusticia cambian de lugar. Un peón intenta realizar una buena acción. Es asesinado por su patrón que ve en el gesto del peón una amenaza de un enemigo de clase. El asesino es enjuiciado pero absuelto mediante un fallo que considera su comportamiento perfectamente razonable bajo tales circunstancias (pág. 93).

Existen algunas aplicaciones de la ciencia y la tecnología modernas en las cuales la incertidumbre que rodea a ciertas prácticas sospechosas y sus posibles efectos es tan grande que ‘riesgo’ es un nombre muy adecuado para lo que conlleva problemas. En mi opinión las preocupaciones recientes acerca de posibles accidentes por el uso de las técnicas recombinantes de ADN en la investigación científica y en la aplicación industrial son un caso en el que el término se utilizó de forma apropiada (pág. 161).

Nuestro inmenso poder científico y técnico, ¿producirá un mundo genuinamente superior al que teníamos antes? ¿0 nos quedaremos estancados con una acumulación de renovaciones descuidadas y desordenadas que destruyen más de lo que mejoran? Las preguntas de este tipo son fundamentales para las críticas más penetrantes de nuestra cultura tecnopolita. Sin embargo, estos puntos por lo general son los últimos en penetrar en las mentes de los hombres de negocios, los profesionales técnicos, los políticos y otros directamente responsables de guiar el proceso de cambio. Cada vez más depositan su fe en una gama de técnicas que prometen resultados prácticos y beneficios rápidos mientras se descuida todo lo demás. Saben cómo preguntar: ¿Dónde está la línea inferior? Pero descuidan cada vez más una pregunta que cada generación abandona peligrosamente: ¿Dónde está el límite? ¿Qué es lo mejor de que es capaz nuestra sociedad? (pág. 180).

Nuestras instituciones se han involucrado en un proceso constante de adaptación inversa, en el cual las cosas se remodelan para adaptarse a los medios técnicos disponibles. Casi todos los signos importantes indican que este proceso todavía avanza inexorablemente y sin límites” (pág. 182).

(1) https://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/03/160311_ciencia_peligrosa_finde_dv
(2) https://nmas1.org/material/2018/10/03/evolucion-dirigida-nobel)
(3) https://www.bayer.com/es/es/blog/espana-que-es-la-tecnologia-crispr
(4) https://www.dw.com/es/dos-mujeres-ganan-premio-nobel-de-qu%C3%ADmica-2020/a-55185263
(5) Luis Carlos Silva Ayçaguer. La investigación biomédica y sus laberintos. 2008
(6) Langdon Winner.The Whale and the Reactor. 1986
(7) https://www.infobioquimica.com/new/2016/04/19/virus-letales-y-supercontagiosos-queremos-crearlos-en-el-laboratorio/
(8) https://www.agenciasinc.es/Reportajes/Virus-letales-y-supercontagiosos-queremos-crearlos-en-el-laboratorio
(9) https://www.technologyreview.es/s/13571/el-sars-cov-2-es-tan-complejo-que-es-ridiculo-creer-que-fue-disenado
(10) https://espanol.news/anthony-fauci-argumento-que-la-investigacion-sobre-la-ganancia-de-funcion-supero-el-riesgo-de-una-pandemia-en-2012/
(11) https://www.cdc.gov/flu/avianflu/avian-durc-qa.htm
(12) https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-51796442
(13) https://www.technologyreview.es//s/12376/inyectar-adn-para-que-el-cuerpo-fabrique-anticuerpos-contra-la-covid-19
(14) https://www.ecohealthalliance.org/partners
(15) https://www.factcheck.org/es/2021/05/scicheck-el-laboratorio-de-wuhan-y-el-desacuerdo-sobre-estudios-de-ganancia-de-funcion/
(16) https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(21)01377-5/fulltext
(17) https://nypost.com/2021/06/04/who-is-peter-daszak-exec-who-sent-taxpayer-money-to-wuhan-lab/
(18) https://www.theatlantic.com/science/archive/2021/09/lab-leak-pandemic-origins-even-messier/620209/
(19) https://www.brookings.edu/blog/order-from-chaos/2020/03/27/now-is-the-time-to-revisit-the-global-health-security-agenda/
(20) https://osp.od.nih.gov/biotechnology/dual-use-research-of-concern/
(21) https://osp.od.nih.gov/biotechnology/national-science-advisory-board-for-biosecurity-nsabb/#members
(22) https://osp.od.nih.gov/biotechnology/national-science-advisory-board-for-biosecurity-nsabb/#charter
(23) https://mundo.sputniknews.com/20200316/coronavirus-una-guerra-sin-soldados-1090793054.html
(24) https://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/manuscritos/man1.htm

Multan a un Primer Ministro australiano por violar las normas sanitarias que aprobó

Las restricciones sanitarias son para los pringaos. Los que las aprueban no las cumplen porque no creen en ellas; sólo las venden. El primer ministro de Victoria, Daniel Andrews, ha sido multado con 400 dólares por infringir sus propias normas sanitarias: esta semana ha estado sin ponerse la mascarilla durante dos días consecutivos.

El hipócrita fue visto sin mascarilla fuera del Parlamento el miércoles y el jueves y fue multado con 200 dólares por cada infracción.

Según las normas sanitarias del gobierno australiano, cualquier persona mayor de 12 años está obligada a llevar una mascarilla cuando sale de su casa.

La policía se puso a investigar después de que las imágenes tomadas por los periodistas le mostraran el jueves caminando por el aparcamiento después de salir de su coche sin mascarilla.

Una portavoz de la policía de Victoria dijo: “La policía de Victoria puede confirmar que ha emitido avisos de infracción al primer ministro Daniel Andrews por incumplir las directivas del Jefe de Sanidad”.

El vídeo, que salió a la luz mientras el estado informaba de un récord de 1.838 nuevos contagios, enfureció a los residentes de Melbourne, que han estado sometidos al confinamiento más largo de la historia.

Ayer el primer ministro se disculpó. “Soy consciente de que cuando me acerqué a dos conferencias de prensa en la parte trasera del Parlamento esta semana, me quité la mascarilla después de salir del coche, antes de dirigirme a las puertas traseras”, dijo Andrews.

“Espero que la policía de Victoria evalúe la situación y si decide imponer una multa, por supuesto que la pagaré”. Le sobra el dinero para pagar esa multa y muchas otras que le impongan.

Un vídeo grabado por el periodista de Seven News Paul Dowsley muestra al Sr. Andrews acercándose a un soporte de micrófono con su maletín y pasando por delante de un pequeño grupo de periodistas.

El vídeo provocó la indignación de presentadores de radio y usuarios de las redes sociales, que condenaron al Primer Ministro por su hipocresía. El presentador de la radio 3AW, Neil Mitchell, pidió a Andrews que pagara la multa a su propio gobierno. “¡Podría tener que pagar una multa a sí mismo!”, dijo Mitchell.

“Primer Ministro, si va a encerrarnos por las infracciones y a multar a las empresas por intentar hacer lo correcto, pues tiene que pagar usted el precio”, añadió.

—https://www.dailymail.co.uk/news/article-10071607/Daniel-Andrews-fined-400-failing-follow-rules.html

‘La idea de que podemos detener el cambio climático es absurda’, dice el nuevo Premio Nóbel de Física

Una parte cada vez más importante de la ciencia moderna no se basa en la realidad sino en modelos simplificados de la misma, que son tanto mejores cuanto más cercanos están de la realidad.

Un modelo no es una prueba científica. No demuestra nada; es algo que hay que demostrar.

A Syukuro Manabe le han concedido el Premio Nóbel por diseñar en 1964 un modelo sobre el clima (1), que es el que utiliza el IPCC en sus informes. Como tantos otros, dicho modelo se fundamenta en el “efecto invernadero”, como si en la atmósfera hubiera muros transparentes capaces de aislar unas regiones de otras, en lugar de corrientes de aire.

Si la teoría de Manabe es correcta, el “efecto invernadero” es más intenso en las regiones de la bajas estratosfera, a unos diez kilómetros de altura, donde el calor quedaría “retenido”.

Décadas después de exponer su modelo, se pusieron en órbita satélites meteorológicos que suministraron mediciones de temperatura en las regiones de la bajas estratosfera donde Manabe esperaba que el calor se hubiera acumulado.

Pero no estaba ocurriendo nada de eso. Año tras año los resultados no dejaban lugar a dudas: desde 1993 no se ha observado ningún cambio significativo en la temperatura a dicha altura. El modelo de Manabe no había superado la prueba.

La constancia de la temperatura a dicha altura era tanto más significativa en cuanto que las emisiones de CO2 a la atmósfera habían aumentado sustancialmente desde 1993.

El tiempo ha seguido pasando inexorablemente. El modelo de Manabe ha cumplido más de medio siglo y, sin embargo, es ahora cuando le conceden el Premio Nóbel, que es como ganar las 500 millas de Indianápolis con un Simca 1000. No es posible sin un apaño importante de motor y carrocería. A Manabe le han concedido ahora el Premio Nóbel por razones que tienen más que ver con la política que con la ciencia: se acerca la cumbre climática de Glasgow.

En 2011 el propio Manabe tuvo que corregir su modelo para adaptarlo a esa evidencia. “Modelos frente a observaciones”, se titulaba el artículo publicado por la revista Geophysical Research Letters (2), que en 2016 desarrolló en una entrevista sorprendentemente lúcida (3).

No entendemos el clima, el clima es muy complicado y sólo estamos empezando a entender cuáles pueden ser los efectos del dióxido de carbono. Puede que sean buenos o puede que sean malos”, apuntaba Manabe. El CO2 no es un contaminante. Es bueno para nosotros, es bueno para las plantas y bueno para la comida. En realidad es un fertilizante, añadía.

“El dióxido de carbono permite directamente el crecimiento de todo tipo de plantas. Así que más dióxido de carbono significa que es bueno para la vida silvestre, es bueno para los bosques y es bueno para los alimentos, para la agricultura en todo el mundo. Salva a un gran número de personas de morir de hambre. Los efectos son más graves que los efectos del dióxido de carbono en el clima. Y eso es lo que nunca se dice en público”, decía también el geofísico.

Además de producir el crecimiento de las plantas directamente, el CO2 “las hace más resistentes a la sequía. Porque el dióxido de carbono es un sustituto del agua. Si usted mira la forma en que una planta realmente respira. Tiene pequeños agujeros en la superficie de la hoja que pueden abrirse y cerrarse. Y cada vez que la molécula de dióxido de carbono entra en la planta desde el aire, un centenar de moléculas de agua se escapan. Eso ocurre, no se puede evitar. Así que absorber dióxido de carbono siempre implica perder agua. Pero si el aire exterior es más pobre en dióxido de carbono, la planta perderá más agua para poder respirar. Así que, de hecho, estás haciendo que la planta sea más susceptible a la sequía. Y ese es el gran asesino de las plantas, por supuesto. De esta manera, se convierten las tierras verdes en desiertos”.

“En la mayor parte del tiempo durante la historia de la tierra, el CO2 era mucho más alto que ahora. El mundo en este momento está como medio muerto de hambre por no tener suficiente dióxido de carbono. A la vegetación le gustaría más si hubiera tres veces más” CO2 en la atmósfera.

“¿Por qué no lo vemos en los medios de comunicación? ¿Por qué sólo veo anuncios de apocalipsis? No sé muy bien la respuesta. Por alguna razón los medios de comunicación siempre aman los desastres. Las catástrofes venden periódicos. También venden la televisión y las buenas noticias no”.

La conclusión de Manabe no puede ser más contundente: “La idea de que podemos detener el cambio climático es absurda. No sabemos lo suficiente ni siquiera para imaginar cómo hacerlo”. Estamos de acuerdo con Manabe. Si alguien cree que reduciendo la concentración atmosférica de CO2 hará más fresco, se equivoca, y si cree que subirá el termómetro reduciéndola, también se equivoca.

(1) https://www.gfdl.noaa.gov/bibliography/related_files/sm6401.pdf https://journals.ametsoc.org/view/journals/atsc/24/3/1520-0469_1967_024_0241_teotaw_2_0_co_2.xml
(2) https://agupubs.onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1029/2011GL048101
(3) https://www.marijnpoels.com/single-post/2019/03/05/we-don-t-understand-climate-its-very-complicated-and-were-only-at-the-beginning-to-unders

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