Una sentencia de conformidad ratifica la impunidad en la que ha quedado una red de explotación sexual de Vigo, dirigida por el empresario y dueño del narcobuque Simione, Pablo García, que rebaja penas de 47 años a 21 meses. La fiscalía y las defensas confeccionaron un acuerdo hecho a la medida de la red, y que ha sido avalado por la Audiencia Provincial.