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Purga interna en un regimiento de paracaidistas del ejército alemán

Ningún país occidental se libra hoy de mantener un ejército decrépito y un armamento inservible que difícilmente sería capaz de sostener una guerra contra una potencia a la altura. No merece la pena gastar dinero ni en los uniformes de campaña.

Las noticias al respecto son repetitivas hasta el aburrimiento y ya no escandalizan. Por ejemplo, en Alemania los soldados de un regimiento de paracaidistas están siendo investigados por faltas graves, incluyendo apología del nazismo, violencia, comportamiento sexista y consumo de drogas.

El ejército ha reconocido acciones consideradas “incompatibles con sus normas y valores”. Como resultado, miembros de la unidad estacionada en Zweibrücken, en el suroeste de Alemania, cerca de la frontera con Francia, están siendo investigados y podrían ser despedidos en los próximos días.

En junio pasado empezaron a circular unos informes internos alarmantes que acabaron en manos de la policía y a los tribunales militares. Posteriormente, se supo que esos casos no eran aislados. Varias docenas de soldados están involucrados, aunque el grado de participación varía. Los medios de comunicación estiman que 55 soldados están actualmente bajo investigación.

De ellos 19 ya han acabado en expulsión del ejército y otros 16 casos han sido remitidos a la fiscalía civil para continuar las investigaciones. Además, se han impuesto sanciones disciplinarias internas dentro del ejército a algunos de los implicados.

Los hechos demuestran que las tropas alemanas son una joya: nazis, antisemitas y violentos. Algunos soldados también denuncian violaciones de su intimidad e integridad física.

El comandante de la unidad ha sido sustituido para evitar que este tipo de prácticas salgan a la vista pública.

La Unión Europea se desprende de sus señas de identidad verdes

A mediados de diciembre la Comisión Europea anunció la eliminación de la prohibición de venta de coches con motor térmico, una de las medidas estelares del Pacto Verde, que sólo ha durado cinco años. A los verdes su desaparición les apena.

Era una de las señas de identidad de la Unión Europea y de Ursula von der Layen en particular, que había convertido a la Agenda 2030 en el emblema de su cargo. Pero los más afectados son los de la “izquierda domesticada”, que se lamentan: si lo que nos diferenciaba de la “extrema derecho” eran nuestras posiciones ambientales, ¿qué nos queda?

Lo realmente dramático no es el fin de unas políticas absolutamente descabelladas, que nunca se hubieran podido llevar a cabo, sino el fin de las subvenciones. Los diferentes movimientos verdes se van a quedar sin fondos y no tardarán en quedar marginados, lamiéndose sus heridas.

El Pacto Verde nunca fue otra cosa que una palanca de acumulacion de capital y un mecanismo para la competencia industrial en los mercados mundiales de cierto tipo de industrias y nuevas tecnologías, particularmente en energías renovables y vehículos eléctricos. Su objetivo central siempre fue estimular el beneficio privado.

Si aún se mantienen en vigor ciertos capítulos del Pacto Verde no es por motivos ambientales sino para hacer la competencia a China, que se ha apoderado de las tecnologías de transición energética.

Hoy lo que absorbe las energías de Europa es la carrera armamentista. Los países miembros de la Unión Europea y la OTAN se han comprometido a gastar el 5 por cien de su PIB en la guerra para 2035. Son 500.000 millones de euros más cada año para la guerra.

La mayoría de los países europeos recorta ahora masivamente el gasto público para redirigir recursos al complejo militar industrial. El caso de España demuestra que las cartas están encima de la mesa. El rearme no depende de los gobiernos nacionales, ni de los partidos de “derecha” o de “izquierda”, de votaciones, ni de parlamentos de ningún tipo.

Ni siquiera depende de los movimientos “verdes”, que han pasado del “ecopacifismo” al militarismo más desquiciado. El partido verde se fundó en Alemania en 1980 con un manifiesto en el que pedían la “disolución inmediata de los bloques militares, en particular la OTAN y el Pacto de Varsovia”. En plena Guerra Fría una de sus reivindicaciones era “el desmantelamiento de la industria armamentista alemana y su conversión a una producción pacífica”.

Desde la Guerra de Yugoslavia los Verdes son el partido de la guerra. Es lo que les llevó al gobierno de Berlín en 1998. En marzo apoyaron una enmienda constitucional para eliminar todas las restricciones presupuestarias al ejército y los servicios de inteligencia.

Sus planes ambientalistas fracasaron y no les va a dar tiempo para comprobar si sus planes militaristas triunfan, porque empiezan a ser un partido residual desde el punto de vista electoral. En Europa se han acabado las políticas verdes tanto como los políticos verdes.

La nueva eugenesia es sólo para los magnates más retrógrados

A principios del siglo pasado el 70 por cien de los jóvenes británicos no eran aptos para el servicio militar, al igual que hoy el 77 por cien de los estadounidenses (1). La miseria condena a la clase obrera a pasar hambre, ser privada de atención sanitaria, mantener empleos agotadores y mal pagados y viviendas deficientes.

Casi un tercio de la población británica vivía en la pobreza extrema. Los salarios eran insuficientes para proporcionar la comida, la vivienda y la ropa necesarios para mantener a una familia obrera en condiciones físicas mínimamente dignas.

El gobierno británico creó un Comité Interministerial sobre Degradación Física para examinar el “deterioro de determinadas clases de la población”. Eran los tiempos de la eugenesia y la mejora de la “raza inglesa”. El comité redactó un informe de casi mil páginas para demostrar el “deterioro físico” de la población (2). Es un compendio de medicina para demostrar que el Imperio Británico no podía contar con los trabajadores británicos como carne de cañón y la solución fue recurrir los mercenarios y las tropas coloniales.

Ahora en Estados Unidos el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, denuncia la misma situación y ha implementado el programa “Warrior Ethos Tasking”, destinado a mejorar la aptitud y la preparación de las tropas. Estados Unidos tiene una de las tasas de pobreza más altas entre los países occidentales, estimada muy por encima de la cifra oficial del 10,6 por cien. En realidad, aproximadamente el 41 por cien de los estadounidenses son trabajadores pobres de muy bajos salarios y el 67 por cien vive “al día” (3).

La retórica racista de Trump, opuesta a la emigración, encubre una miseria creciente de la clase obrera. Sin embargo, al mismo tiempo, lo mismo que otras potencias imperialistas, Estados Unidos, además de carne de cañón, necesita fuerza de trabajo y Trump quiere ofrecer incentivos a los matrimonios americanos blancos para aumentar la natalidad (4). En la jerga eugenésica lo califican como políticas “natalistas”, opuestas al aborto.

Los magnates más descerebrados, de los que ya hemos hablado en otras entradas, financian este tipo de planes delirantes como en los peores tiempos de la eugenesia de hace un siglo. Para sustituir a los trabajadores emigrantes proponen fabricar niños con características hereditarias “positivas”. El director de OpenAI, Sam Altman, firmó un contrato de 200 millones de dólares con el Pentágono para que los padres puedan modificar genéticamente a sus hijos incluso antes de la concepción para producir “bebés hechos a medida” (5).

En un plan así no podía faltar Peter Thiel, cofundador de Palantir, que apoya a Orchid Health (6), una empresa de detección de embriones para ayudar a los padres a concebir niños “sanos” mediante pruebas embrionarias y técnicas de selección de embriones (7).

Elon Musk es uno de los cretinos que se ha sumado a la nueva eugenesia como cliente. Quiere hijos pero sólo si son rubios e inteligentes, es decir, si no se parecen a él mismo. Están convencidos de que es posible seleccionar la inteligencia de los hijos antes del nacimiento (8).

El natalismo de esta banda de descerebrados es tan falso como todo lo demás. Por más que la eugenesia se disfrace con los nuevos maquillajes de la ingeniería genética, lo que alimenta no es la inteligencia precisamente. Confunden a los listos con los listillos.

(1) https://www.military.com/daily-news/2022/09/28/new-pentagon-study-shows-77-of-young-americans-are-ineligible-military-service.html
(2) https://wellcomecollection.org/works/uy7sevtp
(3) https://www.counterpunch.org/2023/10/12/abandoning-the-poor/
(4) https://www.nytimes.com/2025/04/21/us/politics/trump-birthrate-proposals.html
(5) https://www.cnbc.com/2025/06/16/openai-wins-200-million-us-defense-contract.html
(6) https://lavocedinewyork.com/en/lifestyles/2025/07/16/startup-pushes-genetic-selection-as-the-future-of-reproduction/
(7) https://scheerpost.com/2025/08/24/tech-elites-embrace-eugenics/
(8) https://www.yahoo.com/news/elon-musk-using-eugenics-startup-211746327.html

Níger da pasos importantes para fortalecer su independencia política

Níger da pasos importantes hacia su independencia política. Estados Unidos prohibió la concesión de visados a sus nacionales y el gobierno de Niamey ha hecho lo propio: ha hecho propio, prohibiendo la entrada a los estadounidenses.

Lo mismo ocurre con una de las mayores riquezas del país, el uranio, que ha sido nacionalizado. A finales del mes pasado, un convoy de unos cuarenta camiones con más de mil toneladas de uranio partió de la mina de Somair, en Arlit, con destino a Niamey, una operación que provocó la reacción de la empresa francesa Orano, el grupo francés que operaba el yacimiento antes de perder el control operativo en diciembre del año pasado, tras su nacionalización por parte del gobierno nigerino.

El gigante nuclear denunció el transporte como ilegal y obtuvo una investigación en París por “robo organizado con el fin de servir a los intereses de una potencia extranjera”. Una semana después del anuncio, Niamey decidió responder públicamente.

Durante una conferencia de prensa conjunta celebrada el sábado, los ministros nigerinos de Minas y Justicia rechazaron cualquier acusación de robo. El coronel Ousmane Abarchi, encargado de la cartera de Minas, declaró que Orano había cruzado una línea roja al equiparar el ejercicio de la soberanía nacional con la apropiación indebida de recursos.

Para el gobierno nigerino, el uranio concentrado extraído del subsuelo pertenece al pueblo, y el Estado conserva la libertad de comercializarlo según sus propias normas.

El ministro señaló el “desequilibrio sistémico” que ha caracterizado durante mucho tiempo la explotación del uranio. Ahora Niamey pretende aplicar estrictamente sus regulaciones mineras y sancionar a cualquier operador que las incumpla. Según informes, se envió una notificación formal a Orano el pasado mes de septiembre, exigiendo más de 4.000 millones de francos CFA, o aproximadamente 6 millones de euros.

Actualmente, se están llevando a cabo varios arbitrajes internacionales entre el Estado y el monopolio francés ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI).

En septiembre, este organismo afiliado al Banco Mundial ordenó a Níger no ceder ni transferir el uranio producido por Somaïr. Sin embargo, el gobierno de Niamey cuestiona el alcance de esta decisión y mantienen su postura: la libre disposición de los recursos del subsuelo es parte de sus prerrogativas soberanas.

La disputa ilustra la ruptura total de las relaciones entre Níger y la antiguo metrópoli. Desde la nacionalización de la mina de Somaïr, de la que Orano poseía anteriormente el 63,4 por cien, ambas partes se han mantenido en posiciones irreconciliables.

Israel abre una fábrica de drones en Marruecos

Siguiendo con la estrecha colaboración entre ambos países, Israel ha abierto una fábrica de drones a unos 50 kilómetros de Casablanca, en la ciudad de Benslimane. La nueva planta es propiedad de BlueBird Aero Systems, una empresa afiliada al grupo Israel Aerospace Industries.

La producción anunciada se centra principalmente en drones tácticos, incluyendo el modelo SpyX, presentado como una herramienta versátil capaz de realizar misiones de reconocimiento prolongadas y operaciones específicas. Con esta opción industrial, el gobierno marroquí busca fortalecer las capacidades existentes de inteligencia y vigilancia, a la vez que reducen la dependencia de las importaciones de equipos terminados. La opción de fabricación local, incluso parcial, también permite un acceso más rápido a sistemas sensibles.

La fábrica no se limita al ensamblaje de drones. Se basa en una gama de tecnologías asociadas, especialmente en las áreas de observación y recopilación de información. Se espera que los sistemas satelitales de nueva generación, suministrados por empresas europeas, complementen estos equipos, reforzando así la proyección de fuerza del ejército marroquí.

El objetivo es contar con una cadena tecnológica que va desde la recopilación de datos hasta el uso operativo.

Otro aspecto del proyecto se refiere a la capacitación de las tropas. El personal militar marroquí ha recibido formación especializada en Israel, directamente de los equipos de BlueBird. Esta transferencia de conocimientos tiene como objetivo desarrollar la experiencia local capaz de garantizar el mantenimiento, el desarrollo y, en última instancia, la adaptación de estos sistemas a las necesidades específicas del país.

La apertura de la fábrica es inseparable del marco diplomático establecido por los Acuerdos de Abraham, firmados en 2020. Para Rabat, los acuerdos consolidaron el camino para una cooperación reforzada con Israel en diversas áreas, incluida la defensa. A cambio, Estados Unidos reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, un punto central de la política exterior de Rabat. Esta ecuación diplomática sigue influyendo en las decisiones estratégicas tomadas desde entonces.

En el ámbito estrictamente militar, la colaboración va más allá de la cuestión de los drones. Incluye programas de entrenamiento, intercambio de conocimientos y la adquisición de equipos adicionales para modernizar el arsenal marroquí. También están negociando ejercicios conjuntos y asociaciones industriales, lo que refleja el deseo de establecer esta relación a largo plazo. Marruecos busca así posicionarse como un actor con una sólida base industrial en defensa en el norte de África y más allá, junto con países como Egipto y Nigeria.

Sin embargo, esta cooperación plantea interrogantes, especialmente a la luz de los actuales acontecimientos regionales e internacionales. La inauguración de la fábrica tuvo lugar mientras la Guerra de Gaza generaba una conmoción mundial. En Marruecos, donde la cuestión palestina sigue siendo sensible entre la población, la discreción en torno al proyecto ha alimentado el debate sobre la pertinencia y el momento oportuno de tal iniciativa. Si bien el gobierno enfatiza los imperativos de seguridad nacional y soberanía industrial, la elección del socio israelí muesra una dependencia creciente.

Otras preguntas se refieren al propósito preciso de la producción. ¿Los drones fabricados en Benslimane están destinados exclusivamente al ejército marroquí? Es posible que se estén considerando perspectivas de exportación a medio plazo, dada la creciente necesidad de equipos de vigilancia en el continente africano. Por el momento, no se ha proporcionado confirmación oficial al respecto, lo que genera incertidumbre sobre el futuro rumbo de la fábrica.

El proyecto también plantea interrogantes sobre el equilibrio de las relaciones de Marruecos con sus suministradores tradicionales. El reino mantiene desde hace tiempo vínculos militares con países europeos y norteamericanos. La introducción de Israel en este sistema podría requerir ajustes, tanto técnicos como diplomáticos. Nuevamente, el gobierno se muestra cauteloso en su comunicación, favoreciendo un enfoque pragmático centrado en los beneficios inmediatos.

Más allá del caso marroquí, la iniciativa refleja una tendencia observable en varios países del Magreb: la transición gradual de ser un simple comprador de armas a un productor o ensamblador de tecnologías de defensa. Esta evolución responde a consideraciones de coste y capacidad de respuesta, pero también conlleva mayores responsabilidades en términos de control y transparencia.

La planta de Benslimane se presenta, por lo tanto, como un símbolo ambivalente. Por un lado, ilustra la capacidad de Marruecos para atraer inversiones en un sector estratégico y dotarse de herramientas tecnológicas avanzadas. Por otro, reaviva el debate político sobre su creciente dependencia hacia Israel.

Tenemos unos principios, pero si no os gustan los cambiamos por otros

Kaja Kallas no necesita decir mucho más para entrar en los museos de cera europeos, adornada con alguna de sus frases más ridiculas. Por ejemplo, aquella de 2022 en la que dijo que la libertad de viajar por Europa era un lujo que se podía suspender sin contradecir los famosos derechos y libertades europeos.

Los “principios europeos” de Kallas son como los de los Hermanos Marx: si no os gustan los cambiamos por otros. Se pueden ir poniendo y quitando sobre la marcha, a golpe de reglamento.

Los europeos siempre creyeron que una de las pocas ventajas del “mercado común” era la posibilidad de desplazarse sin demasiados obstáculos, aduanas, pasaportes, visados… En algún momento los charlatanes la llamaron la “Europa sin fronteras”.

Eso se ha acabado. Viajar, dice Kallas, no es un derecho. ¿Se acuerdan de los confinamientos?

Por ejemplo, los rusos pueden ser privados de ese tipo de derechos. ¿Por qué concederles visados? Europa, dice Kallas, debe cerrar sus puertas sin ningún tipo de complejos, porque el acceso al territorio europeo no es un derecho universal, sino un artículo de lujo, como el caviar.

Nadie protesta por este tipo de medidas porque sólo afectan a los rusos. Pero es como todo: empiezan con los rusos y acaban con todos los demás… incluidos los propios europeos.

Las grandes potencias están emprendiendo un rumbo que no saben a dónde les puede lleva. El martes Estados Unidos denegó el visado ​​al antiguo comisario europeo Thierry Breton y a otros cuatro ciudadanos europeos. Les acusan de perjudicar a los gigantes tecnológicos estadounidenses mediante regulaciones excesivamente restrictivas.

¿Creían Ustedes que las sanciones sólo afectaban a los rusos? Craso error el suyo…

Ante las sanciones estadounidenses, Kallas ha vuelto a hacer una pirueta. Lo que antes era un lujo ahora es inaceptable. Restringir el derecho de las personas a la libre circulación ya no es una restricción justificada de derechos, sino un ataque directo contra Europa.

La privación de derechos funciona así; depende a quién afecte y los llantos siempre empiezan por los afectados.

El Banco Central Europeo no avala los préstamos a Ucrania

Bruselas va de fracaso en fracaso. El Banco Central Europeo (BCE) se ha negado a garantizar un préstamo a Ucrania. La decisión ha puesto en peligro todo el proyecto de la Unión Europea para crear un mecanismo de financiación capaz de sostener al país en guerra.

El BCE se niega a garantizar un pago de 140.000 millones de euros a Ucrania, asegura el Financial Times. La propuesta de la Comisión Europea para este “préstamo de reparaciones” excede su mandato (*).

El Banco se niega a aumentar el endeudamiento, que debía financiarse con casi 200.000 millones de euros de fondos rusos custodiados por Euroclear. El plan preveía la emisión de 140.000 millones de euros en títulos de deuda de la Unión Europea en 2026-2027, fondos que se transferirían a Kiev. El préstamo debía reembolsarse tras un hipotético pago de las reparaciones por parte de Rusia que nunca se va a producir.

La Unión Europea ya no sabe de donde sacar el dinero para la guerra. Si Bruselas no puede confiscar los activos rusos, los Estados miembros tendrán que conceder subvenciones bilaterales a Kiev o solicitar un préstamo conjunto. Von der Leyen los está presionando para sacar adelante sus planes y Kaja Kallas hace lo mismo: presionar a Bélgica para que confisque los activos rusos.

“La aprobación del préstamo de reparaciones de posguerra para Ucrania, que utilizaría activos rusos congelados en Europa, dará a la Unión Europea mayor influencia en la mesa de negociaciones para poner fin a la invasión rusa”, dice Kallas. “Esto sin duda fortalecerá la posición europea frente a Moscú, eso está claro. Debemos avanzar”.

El BCE ya ha advertido que la confiscación del dinero ruso socavará la confianza en el euro y expodrá a los bancos centrales de los países miembros a un enorme riesgo.

Por ejemplo, Luxemburgo no quiere saber nada de confiscar los activos rusos, alegando un acuerdo bilateral de inversión con Moscú, cuya violación podría dar lugar a acciones legales.

Bélgica está sujeta a un acuerdo similar. Por eso Von der Leyen recomendó a los países que se retiraran de los tratados bilaterales de inversión pertinentes para eliminar los riesgos legales.

(*) https://www.ft.com/content/616c79ee-34de-425a-865e-e94ba10be788

La guerra de todos contra todos se acerca al Golfo Pérsico

En una acción sin precedentes, la aviación saudí ha lanzado ataques aéreos contra una facción armada en Yemen respaldada por Emiratos Árabes Unidos, lo que subraya una brecha cada vez más profunda entre las dos monarquías del Golfo (*).

El Consejo de Transición del Sur (STC), respaldado por Emiratos Árabes Unidos, dijo el viernes que el bombardeo saudí era preocupante y que tenía como objetivo algunas de sus fuerzas de élite en la provincia de Hadhramaut, en el centro de Yemen, que limita con Arabia Saudí.

La intervención militar de Riad se produce tres semanas después de que el STC lanzara una ofensiva para tomar el control de Hadhramaut, tras chocar con facciones alineadas con el gobierno yemení respaldado por Arabia Saudí, así como con la provincia de Al Mahra en el sureste, que limita con Omán.

Es poco probable que el STC hubiera lanzado la ofensiva sin la aquiescencia de Emiratos Árabes Unidos. Hadhramaut es la región más grande y rica de Yemen y tiene estrechos vínculos con Arabia Saudí. El avance del STC fue considerado una amenaza directa a los intereses de seguridad nacional saudíes, así como al papel de Riad en Yemen, donde respalda al gobierno reconocido internacionalmente.

La crisis ha dejado al descubierto las tensas relaciones entre Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, aliados tradicionales cada vez más enfrentados por las guerras en Yemen y Sudán.

El STC lanzó su ofensiva tres semanas después de que el príncipe saudí Mohammed Bin Salman expresara su preocupación sobre la guerra civil en Sudán. Los dos acontecimientos están relacionados, y Emiratos Árabes Unidos están molestos porque Mohammed había planteado el papel de las fuerzas paramilitares de apoyo rápido en la guerra sudanesa y tenía la intención de enviar un mensaje a Riad.

El papel de Emiratos Árabes Unidos en Sudán ha sido objeto de un escrutinio cada vez mayor porque supuestamente suministraron armas a las RSF, acusadas de genocidio. Arabia Saudí es considerada partidaria del ejército regular sudanés, el principal rival de las RSF.

“Los acontecimientos en el este de Yemen apuntan a una rivalidad tranquila pero consecuente entre Riyadh y Abu Dhabi, cuyos efectos indirectos corren el riesgo de intensificar la violencia por poderes tanto en Yemen, Sudán y más allá, dijo Mohammed Albasha, fundador de Basha Report, un grupo asesor de riesgos con sede en Estados Unidos

Arabia Saudí considera que Sudán es vital para su seguridad nacional, ya que comparte una larga frontera con el Mar Rojo. Pero lo mismo piensa Emiratos Árabes Unidos.

En Yemen, Arabia Saudí encabezó una coalición árabe que intervino en la guerra civil de ese país en 2015 para luchar contra los huthíes, respaldados por Irán, después de que Ansarollah se apoderara de Saná, la capital, y derrocara al gobierno.

Emiratos Árabes Unidos era su principal socio en la coalición, pero ellos y Arabia Saudí respaldaron a diferentes facciones antihuthíes que en ocasiones han luchado entre sí.

Abu Dhabi comenzó a retirar sus fuerzas de Yemen en 2019 cuando cambió su política. Ese año el gobierno yemení lo acusó de bombardear sus fuerzas. Continúa respaldando al STC, que es el grupo sureño más poderoso. El STC es aparentemente parte del gobierno yemení, pero quiere que el sur se convierta en un estado separado, como lo era antes de la unificación de Yemen en 1990.

Arabia Saudí condenó el jueves los avances militares del grupo, afirmando que se llevaron a cabo unilateralmente sin la aprobación del gobierno yemení ni en coordinación con la coalición que encabeza Arabia Saudí. “Por lo tanto, estos movimientos resultaron en una escalada injustificada que perjudicó los intereses del pueblo yemení”, declaró el Ministerio de Asuntos Exteriores saudí.

El CTS declaró que lanzó su ofensiva después de que las facciones locales detuvieran la producción de crudo en Hadramaut, la principal fuente de ingresos petroleros del gobierno del sur. La ofensiva también tenía como objetivo prevenir el contrabando de armas a los hutíes, que controlan la mayor parte del populoso norte, según el CTS.

El grupo afirmó que la ofensiva le otorgó el control de las provincias del sur de Yemen, lo que desencadenó una crisis en el gobierno respaldado por Riad y socavó la influencia saudí en Yemen.

Arabia Saudí lleva varios años intentando retirarse de la guerra, tras acordar una tregua con los hutíes en 2022. No obstante, ahora ha concentrado más de 15.000 combatientes yemeníes en zonas estratégicas a lo largo de la frontera con el reino.

Las zonas donde se han desplegado estas fuerzas están situadas en el borde de territorios capturados en las últimas semanas por un movimiento separatista, apoyado por los Emiratos Árabes Unidos.

(*) https://www.ft.com/content/9c3051a5-7f08-4555-b437-75527ad51d77

El ministro de Defensa alemán se baja del caballo en plena carrera

Es imposible descifrar los planes europeos escuchando las declaraciones de sus dirigentes. Quizá es porque hay demasiados y cada dia dicen cosas distintas. La consecuencia es que no hay manera de aclararse.

¿Nos va a atacar Rusia? Creíamos que sí, pero ya no estamos tan seguros. El 11 de diciembre, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, hizo unas declaraciones aterradoras: “Rusia ha devuelto la guerra a Europa, y debemos prepararnos para una guerra de una escala comparable a la que vivieron nuestros abuelos o bisabuelos”.

El pasado mes noviembre, el Jefe del Estado Mayor francés, general Fabien Mandon, dijo que “la Unión Europea prepara una confrontación para 2030 con nuestros países y los miembros de la OTAN”.

El bocazas empezaba así la nueva caompaña de reclutamiento, dando pábulo a la histeria para presionar a los franceses para que sus hijos se alistaran masivamente en el ejército, enfatizando que “Rusia no se detendrá ante Ucrania en el continente europeo”.

Esta retórica alarmista, que anuncia que Rusia atacará a los países de la OTAN, es una estrategia de comunicación tan infantil como eficaz en los países beligerantes. “Para que el país [Francia] esté listo en tres o cuatro años, tendremos que aceptar el riesgo de perder hijos y sufrir económicamente”.

También en noviembre, en medio del delirio, el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, lanzaba las mismas advertencias en una entrevista con el Frankfurter Allgemeine Zeitung: “Los expertos militares y los servicios de inteligencia pueden estimar aproximadamente cuándo Rusia habrá reconstruido sus fuerzas armadas hasta el punto de poder lanzar un ataque contra un estado miembro de la OTAN en el este” (1).

“Siempre hemos dicho que esto podría ocurrir a partir de 2029”. “Sin embargo, otros afirman que esto es concebible ya en 2028, y algunos historiadores militares incluso creen que ya hemos vivido nuestro último verano de paz”.

‘Debilitar a la OTAN desde dentro’

Pero ahora Pistorius se ha levantado de la cama con otro talante: “No creo que Putin quiera una guerra a gran escala contra la OTAN. Su objetivo es destruir la Alianza desde dentro para poner a prueba su determinación y solidaridad”, declara en una entrevista con Die Zeit (2).

Putin no busca iniciar una guerra directa contra la OTAN, sino debilitar la Alianza desde dentro y socavar su unidad, dice el ministro alemán. ¿Por qué ha cambiado repentinamente de tono?

Hay explicaciones para todos los gustos, aunque muchas de ellas destacan el auge electoral de la AfD, “la extrema derecha”, que está creciendo a costa de prometer a los alemanes paz y buenas relaciones con Rusia.

En otras palabras, Rusia da votos a unos y se los quita a otros. En el barómetro de tendencias políticas en Alemania de diciembre, la AfD quedó en segundo lugar, por detrás de la CDU y por delante del SPD.

Pistorius acaba de cambiar de tono para no arruinar su cartel político, culpando a Von der Leyen y Merz de los problemas del país. En Alemania los medios no se han cansado de repetir que la AfD son “prorrusos”, creyendo que eso les iba a restar votos.

El número de “prorrusos” sigue en aumento. Moscú ya no mete miedo.

(1) https://www.faz.net/aktuell/politik/inland/boris-pistorius-ueber-bedrohung-aus-russland-die-nato-kann-sich-wehren-accg-110781217.html
(2) https://www.zeit.de/2025/55/boris-pistorius-verteidigungsminister-ukraine-wehrdienst-amerika

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