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Alemania: la industria de guerra exige un cambio tecnológico

Decidido a convertir a Alemania en la principal potencia militar convencional de Europa, el gobierno de Merz depende en gran medida de sus monopolios industriales tradicionales. Sin embargo, para la industria de guerra, Berlín debe realizar urgentemente una transición real hacia los drones de alta tecnología.

Merz ha prometido cientos de miles de millones de euros en inversiones para la guerra porque Estados Unidos ya no puede financiar sectores enteros de la seguridad europea.

Para las empresas tecnológicas, si la Guerra de Ucrania ha demostrado algo, es que el progreso tecnológico en drones se ha vuelto crucial. Ya sea para atacar, lanzar proyectiles, reabastecerse o espiar, estos dispositivo son relativamente económicos. Son capaces de destruir sistemas enemigos mucho más costosos, arriesgando únicamente la vida del enemigo. Con los avances en inteligencia artificial su eficacia y autonomía aumentarán.

Entre los fabricantes, existe la esperanza de que el gobierno alemán reconozca la naturaleza innovadora de estas tecnologías y las sitúe en el centro del ejército del futuro. “Hemos puesto un énfasis excesivo en los sistemas tradicionales”, declaró Gundbert Scherf, cofundador de Helsing, una empresa alemana fundada en 2021 que suministra drones de ataque a Ucrania.

“Espero que las normas de gasto cambien, que pasemos de una proporción del 99 por cien para sistemas tradicionales y del 1 por cien para sistemas autónomos, a algo más equilibrado”, continuó el director de la empresa, cuyo valor se estima en 12.000 millones de euros.

Stark, otra empresa fundada el año pasado al calor del dinero del rearme, reconoce los avances, pero también señala los retrasos actuales. “Las adquisiciones militares en Alemania están cambiando, y eso es realmente positivo”, explica Josef Kranawetvogl, ejecutivo de Stark, entre cuyos inversores se encuentra Peter Thiel, estrecho colaborador de Trump.

“En Europa somos muy buenos redactando documentos estratégicos, pero necesitamos una mayor implementación; tenemos que mantenernos competitivos, tenemos que avanzar con mayor rapidez”, afirma.

Frente a los recién llegados se encuentran los pesos pesados ​​de la industria armamentística, que emplean a decenas de miles de personas y llevan décadas arraigadas en el panorama político y económico alemán.

El director de Rheinmetall, capitán del sector cuyo negocio se ha visto significativamente impulsado por la Guerra de Ucrania, cree que la era de la fabricación de armas tradicional no ha terminado. Según él, se necesitará una amplia gama de recursos: drones de alta tecnología, por supuesto, que su empresa produce, pero también una gran cantidad de tanques, piezas de artillería y munición convencional.

“Sin vehículos blindados, es imposible defender un país o repeler a un agresor”, declaró Armin Papperberger durante una reunión reciente con periodistas extranjeros. Cree que una guerra con la OTAN “sería muy diferente a la que estamos viendo actualmente en Ucrania”.

“Los drones desempeñarían un papel menos importante que ahora”, se aventuró a predecir.

Por parte del gobierno, las cifras hablan por sí solas. El ministro de Defensa mencionó 10.000 millones de euros en inversiones en drones durante los próximos años.

Sin embargo, el presupuesto de gasto previsto para 2024-2034 es de 377.000 millones de euros. De esta cantidad, unos 88.000 millones de euros están destinados a empresas del grupo Rheinmetall.

Los drones son “decisivos en el combate”, pero por sí solos no marcan la diferencia en una guerra, dijo un portavoz del Ministerio alemán de Defensa. “Tanques, vehículos blindados de transporte de personal y aviones de combate siempre serán necesarios”, declaró el portavoz.

Alemania corre el riesgo de perderse una revolución tecnológica, dado el historial de escándalos de su ejército relacionados con Ursula von der Leyen, el despilfarro y los equipos obsoletos. La planificación militar va a la zaga del auge de los autómatas. Alemania debe tener cuidado de no quedarse con las armas de las guerras pasadas, en lugar de las de la próxima.

La Flota china puede hundir a los portaviones estadounidenses

Según las simulaciones informáticas del Pentágono, Estados Unidos se encuentra bajo la amenaza de la Flota china, que podría neutralizar una de las joyas de la corona de la armada estadounidense, el portaviones Gerald R. Ford, con mucha más facilidad de lo previsto inicialmente.

El New York Times revela que el Pentágono realizó simulaciones en las que se demostró que el ejército chino podría destruir el buque insignia de la flota estadounidense en tan solo unas horas. Es un duro golpe para los planes del ejército estadounidense.

Las simulaciones se llevaron a cabo considerando todo tipo de armamento, incluyendo armas hipersónicas y otros equipos antisatélite. Una filtración que le está costando caro al gobierno estadounidense, dada su constante alarde de la superioridad de su armamento sobre el resto del mundo.

Una verdadera sorpresa para los especialistas. El Gerald Ford es un buque inmenso, de 100.000 toneladas de peso, 333 metros de eslora y un coste de 13.000 millones de euros. Presentado como tecnológicamente superior, requirió incontables horas de planificación y desarrollo antes de su lanzamiento oficial.

Sin embargo, las simulaciones se realizaron en el contexto de un ataque chino a Taiwan. Los escenarios identificados y probados por el Pentágono se basan en una estrategia china muy específica, que comienza con una serie de ciberataques para interrumpir las redes, la logística y la infraestructura crítica.

La simulación consistía en una serie de ciberataques, seguidos de ataques coordinados contra satélites estadounidenses para debilitar las comunicaciones, antes de ataques directos contra el buque con el objetivo de hundirlo, ya que quedaría aislado y sin medios de protección ni comunicación con sus apoyos, ya sean cercanos o lejanos, con la intención de solicitar auxilio.

La ‘cúpula dorada’ de Trump cuesta más de un billón de dólares

La pretensión de Washington de construir un sistema de defensa antimisiles ha alcanzado un nuevo tope económico. Según Bloomberg, el programa, denominado “Cúpula Dorada”, supera con creces las estimaciones iniciales, hasta el punto de que podría alcanzar aproximadamente 1,1 billones de dólares, incluyendo personal, investigación y operaciones en curso (*). Esta estimación reaviva las dudas sobre la capacidad de Estados Unidos para completar el proyecto.

La idea de un sistema multidimensional diseñado para interceptar el fuego enemigo fue presentada en mayo por Trump como una prioridad de seguridad nacional. Inspirado en los principios de la fracasada “Cúpula de Hierro” israelí, pero diseñado para cubrir la totalidad del territorio estadounidense, la “Cúpula Dorada” pretendía ser una barrera tecnológica capaz de identificar y neutralizar amenazas de potencias extranjeras o ataques de largo alcance.

Washington fijó como objetivo su lanzamiento operativo en torno a 2029, respaldado por una estimación inicial de 175.000 millones de dólares para iniciar la construcción. Desde entonces, la evaluación de las necesidades ha evolucionado considerablemente, creando una brecha entre las pretensiones iniciales y la falta de dinero.

No será posible cumplir con el plazo de 2029, en particular debido a los requisitos técnicos, el volumen de infraestructura necesaria y las pruebas requeridas antes de cualquier despliegue. Algunos cálculos apuntan a un componente financiero mucho mayor de lo previsto: el diseño de una versión compacta del sistema, destinada a contrarrestar un ataque masivo de un solo adversario, ya representa 844.400 millones de dólares. Sin embargo, esta estimación solo cubre una parte del sistema previsto por Washington.

Las proyecciones iniciales se basaron únicamente en el precio del equipo y los sistemas de interceptación. Los costos asociados con el mantenimiento continuo, la contratación y capacitación del personal, así como los ciclos de investigación necesarios para adaptar el sistema a las amenazas cambiantes, alteran significativamente el presupuesto inicial. Por ello, el costo total, una vez agregados estos gastos, alcanzaría aproximadamente 1,1 billones de dólares. También podría considerarse que la plena efectividad del sistema no está garantizada, incluso si Estados Unidos logra cumplir con el plazo anunciado.

Más allá del debate tecnológico, la magnitud financiera de la “Cúpula Dorada” coloca a Washington ante decisiones estratégicas cruciales. En la Casa Blanca tienen el punto de mira muy alto y poco dinero en la hucha.

(*) https://www.bloomberg.com/graphics/2025-golden-dome/

El yihadismo se extiende más allá de los países del Sahel

La escalada de terrorismo en ciertas zonas fronterizas de África Occidental está alterando el equilibrio regional. Los grupos yihadistas, antes confinados en la región del Sahel, ahora incursionan cada vez más en países costeros. Esta evolución se pone claramente de manifiesto en las observaciones publicadas el jueves por Alded (*), que registra los conflictos a nivel mundial.

Según Acled, las zonas fronterizas entre Benín, Níger y Nigeria se están convirtiendo gradualmente en un punto estratégico para los yihadistas del Sahel y el norte de Nigeria. JNIM e ISIS-Sahel están reforzando su presencia en la región, creando una red territorial que conecta zonas anteriormente aisladas. Esta dinámica está provocando una expansión del terrorismo hacia los países costeros, de forma más organizada que las infiltraciones esporádicas observadas en el pasado.

El norte de Benín refleja esta tendencia. Este año ha sido el más mortífero para la región, con un aumento significativo de muertes en comparación con el anterior. La creciente conexión entre las redes sahelianas y los grupos nigerianos está creando un corredor continuo de violencia desde Mali hasta el oeste de Nigeria, transformando la zona de la triple frontera en un centro estratégico para los yihadistas.

El Sahel lleva varios años bajo presión de grupos yihadistas, especialmente en Mali, Burkina Faso y Níger. Las organizaciones yihadistas han perpetrado ataques contra civiles, policías e infraestructuras, como escuelas y mercados, en zonas estratégicas como Tombuctú, Gao, el centro de Burkina Faso y la región de Tillaberi en Níger. Sus métodos van desde emboscadas con motocicletas hasta artefactos explosivos improvisados.

La creación de un corredor que une Benín, Níger y Nigeria es un cambio importante en la evolución del terrorismo. La zona atrae ahora tanto a grupos sahelianos como a sus homólogos nigerianos, quienes la utilizan como territorio de tránsito, refugio o base para sus operaciones.

La guerra económica

La guerra económica se ha convertido en una característica definitoria. En Mali, el JNIM impuso el embargo de combustible y transporte sobre las ciudades de Kayes y Nioro como parte de ofensivas coordinadas que abarcan Kayes, Sikasso, Koulikoro, Segou y Mopti. El bloqueo interrumpió las rutas comerciales y de transporte que unían Bamako y las regiones circundantes, lo que provocó escasez de combustible y aumentos de precios en todo el país. Fue parte de un esfuerzo deliberado por paralizar la economía y desestabilizar al gobierno. Como resultado de las operaciones del JNIM y las contraofensivas militares, la violencia en Kayes, Sikasso y Segou aumentó a los niveles mensuales más altos desde que Acled comenzó a recopilar datos en 1997.

En Burkina Faso, el JNIM desató una ofensiva contra los militares y los Voluntarios para la Defensa de la Patria (VDP). En mayo el grupo se apoderó brevemente de las capitales de provincia Djibo y Diapaga en rápida sucesión, demostrando un cambio radical en su capacidad militar. En septiembre, el grupo organizó una devastadora emboscada contra un convoy militar cerca de Koubel-Alpha, en la provincia de Soum, matando a unos 90 soldados en uno de los ataques más mortíferos contra las fuerzas militares del país hasta la fecha. Las ofensivas tanto en Mali como en Burkina Faso demuestran aún más las crecientes capacidades militares del JNIM y su clara intención de desestabilizar estos regímenes militares socavando la autoridad estatal y el control territorial y perturbando economías y rutas de tránsito clave.

Níger no ha experimentado la misma magnitud de violencia que sus vecinos, pero se está volviendo cada vez más vulnerable a las actividades militantes. La militancia se ha extendido mucho más allá de los puntos críticos tradicionales hacia las regiones del sur de Dosso y del norte de Agadez. Al igual que JNIM, ISSP ha llevado a cabo su propia forma de guerra económica e intensificado sus ataques contra el Oleoducto Benin-Níger en las regiones de Dosso y Tahoua, a lo largo de la frontera con Nigeria. El secuestro de un ciudadano estadounidense en Niamey el 21 de octubre ilustra la creciente fragilidad del país y demuestra aún más que el alcance militante se extiende ahora centros urbanos alguna vez se consideró seguro y menos afectado por la militancia.

Tanto el JNIM como el ISSP iniciaron campañas de secuestro dirigidas a extranjeros, lo que provocó casos récord de secuestros en Mali y Níger. El JNIM apuntó principalmente a trabajadores extranjeros como parte de su estrategia de guerra económica. Se centró en instalaciones de producción industrial, sitios mineros y rutas de tránsito. El ISSP adoptó un enfoque diferente al dirigirse tanto a los ciudadanos occidentales como a los trabajadores extranjeros. La mayoría de los secuestros ocurrieron en Níger. Acled registra incidentes adicionales en las zonas fronterizas cercanas de Burkina Faso y Argelia. Las operaciones patrocinadas por ISSP marcan un cambio hacia la toma como rehenes de ciudadanos occidentales de alto valor y la subcontratación de secuestros a redes criminales.

Uno de los acontecimientos clave que configuran las perspectivas para 2026 es la consolidación de una nueva primera línea en el Tierras fronterizas de Benin, Níger y Nigeria, que ahora es estratégicamente importante tanto para los grupos militantes sahelianos como para los nigerianos.

A lo largo de este año, tanto el JNIM como ISSP han consolidado aún más su presencia en la zona de las tres fronteras, transformándola en un punto crítico con implicaciones tanto para el Sahel como para la costa de África occidental. El norte de Benin experimentó el año más mortífero registrado cuando el JNIM intensificó las operaciones transfronterizas desde el este de Burkina Faso en abril, culminando con la muerte de más de 50 soldados en Park W. A mediados de año, el grupo había avanzado más al sur, hacia el departamento de Borgou, a lo largo del frontera con Nigeria, lo que marca una expansión de sus operaciones hacia el sur más allá de las regiones más septentrionales de Atacora y Alibori. El JNIM también reivindicó su primer ataque en Nigeria a finales de octubre.

En Mali el embargo de combustible y transporte sigue afectando la economía y el movimiento de bienes y personas, intensificando las dificultades para los civiles y socavando la legitimidad del régimen. Los trastornos prolongados corren el riesgo de profundizar las fracturas existentes dentro del ejército regular y provocar disturbios que la junta puede tener dificultades para contener.

Burkina Faso enfrenta desafíos similares. Años de desgaste han dejado al ejército y al VDP sobrecargado. La capacidad del JNIM para apoderarse temporalmente de las principales ciudades no sólo es indicativa de la evolución estratégica y táctica del grupo, sino también de su potencial para apuntar a capitales regionales como Fada N’Gourma en el este del país, dada la incapacidad del estado para defender y asegurar eficazmente los departamentos. y capitales de provincia. Las continuas y numerosas bajas militares y pérdidas territoriales podrían generar la misma disidencia interna y presiones golpistas que derrocaron a gobiernos anteriores.

En todo el Sahel central, el Estado se está erosionando constantemente, a pesar de las promesas de la junta de restablecer la seguridad. JNIM e ISSP ahora disputan el control de vastos territorios rurales, donde hacen cumplir su orden social, gravan a la población y condicionan el acceso a los medios de vida. Su influencia está invadiendo cada vez más los principales centros de población que alguna vez se consideraron relativamente aislados de la actividad yihadista. Las incursiones del ISSP en Ayorou y Tillaberi, junto con las operaciones en Niamey, subrayan que ningún centro de población está fuera de su alcance.

Los grupos de autodefensa locales, que son fundamentales para el esfuerzo de contrainsurgencia en las zonas rurales, se encuentran bajo una presión sin precedentes. En Mali muchas milicias Dozo han sido desarmadas u obligadas a firmar acuerdos con el JNIM, dejando a poblaciones enteras dependiendo de acuerdos impuestos por militantes para una seguridad y un acceso económico limitados. En Burkina Faso el VDP —que fue fundamental para la estrategia de movilización de Traoré— ha sufrido grandes pérdidas y sigue siendo en gran medida defensivo, lo que limita la capacidad del Estado para retener o reclamar territorio. A medida que estos grupos se debiliten, es probable que los yihadistas amplíen aún más su dominio.

La asociación militar de Rusia con los países del Sahel ha logrado resultados limitados. El reemplazo de Wagner por el Cuerpo Africano del ejército ruso ha dejado grandes áreas desprotegidas. El Cuerpo Africano tiene un alcance más limitado y no ha podido evitar avances militares. Sin embargo, hacia finales de año, su papel pasó cada vez más a asegurar convoyes de combustible y rutas de suministro clave en el sur de Mali donde el bloqueo del JNIM empezó a perder impulso. Es probable que la asociación militar siga siendo importante el año que viene, y el Cuerpo Africano proporcione apoyo logístico y aéreo esencial para ayudar a la junta a mantener el control sobre las principales rutas de tránsito y centros urbanos.

La combinación de presión militante sostenida, milicias debilitadas y capacidad y legitimidad estatales en declive aumenta el riesgo de desestabilización política en el Sahel central. Si los regímenes militares de Malí o Burkina Faso sucumben a divisiones internas o al malestar popular, podría producirse un efecto dominó regional, colocando a los regímenes vecinos en posiciones cada vez más precarias. Si las tendencias actuales continúan, el año que viene puede traer una mayor inestabilidad política y una fragmentación territorial más profundas en el Sahel central y a lo largo de sus fronteras meridionales.

(*) https://acleddata.com/report/economic-warfare-escalates-militants-expand-beyond-sahel

La República Checa se desentiende de la Guerra de Ucrania

El apoyo financiero a Ucrania sigue siendo dividiendo a los países miembros la Unión Europea. Es una espantada. Mientras Bruselas estudia nuevas triquiñuelas para “ayudar” a Kiev, la postura anunciada en Praga por el futuro jefe de gobierno contrasta con la política de Ursula Von der Leyen y los suyos.

El futuro primer ministro checo, Andrej Babis, ha declarado que la República Checa no participará en las garantías que la Comisión Europea está considerando para apoyar la financiación de Ucrania. “No aceptaremos garantías de nada ni aportaremos dinero”, declaró.

La declaración se produce en un momento en que los cabecillas de la Unión Europea se disponen a debatir un plan de préstamos, que se basa en el saqueo de los activos rusos embargados, a la vez que incorpora garantías nacionales.

Babis ha remitido el asunto a la Comisión Europea, indicando que debería identificar otras vías de apoyo. La postura checa añade una limitación política adicional en un momento en que varios Estados buscan asegurar un mecanismo para alargar la agonía de Ucrania lo más posible.

Desde el comienzo de la guerra, los países europeos han apoyado a Kiev por diversos medios: ayuda presupuestaria, préstamos, asistencia humanitaria, reasentamiento de refugiados, entrega de equipo militar a través de iniciativas nacionales y mecanismos europeos, adiestramiento de las tropas ucranianas y comunicaciones satelitales, entre otros.

La Unión Europea también ha estructurado instrumentos financieros para contribuir al funcionamiento del Estado ucraniano, en paralelo a los esfuerzos bilaterales emprendidos por varias capitales del continente.

Desde enero, Estados Unidos se ha desentendido de Ucrania porque considera que la guerra está perdida. Esta situación ha aumentado la presión sobre los europeos para que estabilizaran soluciones de financiación más regulares y menos dependientes de terceros, lo que explica el creciente interés en acuerdos basados ​​en el robo de los activos rusos y garantías públicas.

La negativa anunciada por Praga no pone fin a las negociaciones, pero complica la búsqueda de un acuerdo sólido sobre un mecanismo en el que los Estados miembros estén obligados a compartir parte del riesgo. La Unión Europea tendrá ahora que afrontar posiciones nacionales, al tiempo que intenta mantener la ayuda sin gastar un dinero que no tiene.

Suiza también sanciona la ‘flota fantasma’ de Rusia

Suiza es un país empeñado en arruinar su tradicional neutralidad. Ni siquiera durante la Guerra Fría enseñó el plumero de la manera en que lo está haciendo ahora. Aunque carece de costas y puertos, el viernes el Consejo Federal se sumó a las sanciones de la Unión Eurpea contra la “flota fantasma” rusa.

Es una flota en la que cabe un poco de todo. Según la Unión Europea son entre 600 y 1400 barcos que permiten a Rusia seguir exportando su crudo burlando las ilegales sanciones occidentales, es decir, que los barcos cumplen toda la normativa del derecho marítimo, a pesar de lo cual están amenazados por la piratería de los países europeos.

Además de los barcos, las sanciones alcanzan a empresas y personas incluidas arbitrariamente en una lista negra sin saber muy bien los motivos. Así, de la noche a la mañana, 22 nuevas entidades y 42 nuevas empresas tienen embargadas sus propiedades, y las personas físicas no puden entrar o transitar por Suiza.

Además, cinco bancos rusos y cuatro filiales de bancos rusos establecidos en terceros países se verán afectados por las prohibiciones de transacción, especialmente porque utilizan sistemas de pago rusos. Es también el caso de ocho empresas de terceros países que socavan el objetivo de las sanciones.

En pocas palabras, las sanciones y embargos son arbitrarios y no es fácil descubrir los motivos de ello, pero es curiosa la manera en la que pretenden que las empresas suizas que operan en Rusia no se vean afectadas por las posibles represalias procedentes de Moscú. Para evitarlo, el Consejo Federal amplía el plazo para hacer excepciones que permitan a las empresas suizas deshacerse de sus propiedades en Rusia y que no les pille el toro.

Por si todo eso no fuera suficiente, Suiza quiere demostrar que las sanciones son de goma y se extienden a Bielorrusia. Dos personas físicas y tres empresas de esa nacionalidad están sujetas al embargo de activos y a la prohibición de entrar o transitar por Suiza.

Europa se suma a la militarización del espacio a ultranza

Los capitalistas y los fondos buitre se frotan las manos con la militarización, tanto del suelo como del cielo. El 26 y 27 de noviembre los países miembros de la Agencia Espacial Europea (ESA) se reunieron en Bremen para acordar el presupuesto del organismo para los próximos años: 22.100 millones de euros.

Un periódico lo ha llamado “el Festival de Eurovisión del espacio”. Cada tres años los ministros de espacio de los 23 estados miembros de la ESA se reúnen en cónclave. La reunión anterior, celebrada en 2023 en Sevilla, aseguró el futuro del Ariane 6 y del cohete Vega C, dio una oportunidad a los minilanzadores y estableció un nuevo modelo contractual con las empresas de transporte espacial basado en la compra de servicios en lugar de equipos.

El primer paso es diseñar lanzadores reutilizables, prescindiendo de los que había utilizado hasta ahora, que eran rusos. En este tipo de eventos los miembros de la ESA deciden las inversiones a lo largo de varios años.

El objetivo es mantener la posición de Europa como potencia espacial y situarse entre los principales actores en esta industria, junto con Estados Unidos, China y Rusia, a la vez que se centra en la cooperación inteligente con India y Japón.

A pesar del aumento del presupuesto en 5.000 millones, Europa invierte considerablemente menos en espacio que Estados Unidos. Representa aproximadamente el 10 por cien de las inversiones en el sector espacial, a la vez que representa aproximadamente el 20 por cien de la economía mundial, o incluso más.

Los buitres están al acecho

Un ejemplo de la industria espacial europea es Hemeria, que tiene su sede en Toulouse y está a punto de ser devorada por el fondo buitre francés FCDE. La empresa cuenta con 400 trabajadores y se dedica al desarrollo de satélites, globos estratosféricos y equipos de seguridad electrónica para submarinos.

El martes anunció que está negociando la entrada del fondo de inversión como accionista mayoritario. FCDE ya ha recaudado 1.100 millones de euros desde 2009 e invertido en empresas estratégicas, como el Grupo Bertin y Exens.

Podría adquirir más del 60 por cien del capital de Hemeria. Se espera que la operación se cierre en el primer trimestre del año que viene.

Desde su creación, Hemeria se ha centrado en la producción militar. Su creación surgió a raíz de una decisión del gobierno francés: cuando el grupo alemán Hensoldt adquirió el fabricante de electrónica Nexeya en 2019, tuvo que desinvertir en ciertas actividades estratégicas, lo que condujo a la creación de la empresa.

Desde entonces ha experimentado un crecimiento explosivo. Comenzó con 118 tabajadores y una facturación de 23 millones de euros. Hoy en día cuentan con una plantilla de 400 y una facturación de 70 millones de euros.

Desde su creación Hemeria ha adquirido cuatro empresas (Eolane, Opensci, CNIM Air Space y Astareon) y esperan que con el dinero del fondo puedan seguir adelante con la centralización de capital.

En seis años la empresa se ha consolidado como cabecera en los sectores espacial y militar. Su globo de vigilancia BalMan, que opera en la estratosfera, cuenta con el apoyo del Ministerio de Defensa francés como parte de su nueva estrategia de gran altitud.

Como fabricante de satélites y proveedor de los 25 satélites de la constelación francesa Kineis, diseñada para el “internet de las cosas”, Hemeria se beneficia de la militarización del espacio. El mercado está en auge: el 12 de noviembre, Macron anunció que las actividades espaciales del Ministerio de las Fuerzas Armadas francesas recibirían 4.200 millones de euros adicionales como parte de la actualización de la ley de gasto militar, además de lo ya asignado.

El ejército francés ha seleccionado a Hemeria para fabricar sus primeros satélites de patrulla, denominados Orbit Guard y Tutatis, para inspeccionar y contrarrestar las amenazas en órbita. Su despliegue está previsto para 2027.

Colombia también exporta mercenarios a los países africanos

El martes Estados Unidos anunció sanciones contra una red. principalmente colombiana, que recluta combatientes en apoyo de las fuerzas paramilitares de Sudán, mientras continúa sus esfuerzos diplomáticos hacia una tregua en un país devastado por la guerra.

Ese mismo día el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, habló con sus homólogos egipcios, Badr Abdelatty y Saudi Faisal ben Farhane, sobre «la urgente necesidad de avanzar en los esfuerzos de paz en Sudán», indicó el Departamento de Estado en comunicados de prensa.

La guerra en Sudán, que estalló en abril de 2023 y enfrentó a las fuerzas paramilitares contra el ejército sudanés del general Abdel Fattah al-Burhane, ha dejado miles de muertos y millones de desplazados, hundiendo al país en la «peor crisis humanitaria» del mundo según la ONU. Washington endureció recientemente su tono hacia las Fuerzas de Apoyo Rápido (FSR) y pidió el fin de las entregas de armas y el apoyo del que disfrutan las FSR, acusadas de genocidio en Sudán.

Recientemente se han intensificado los esfuerzos diplomáticos a favor de una tregua, en particular por parte del presidente Donald Trump, quien dijo estar «horrorizado» por la violencia en el país, sin resultado por el momento. En cuanto a la red sancionada, «recluta a ex soldados colombianos y entrena a soldados, incluidos niños, para luchar dentro del grupo paramilitar sudanés», según un comunicado de prensa del Departamento del Tesoro.

«Los FSR han demostrado repetidamente su disposición a atacar a civiles, incluidos bebés y niños pequeños», dijo John Hurley, subsecretario del Tesoro para Terrorismo e Inteligencia Financiera, citado en el comunicado de prensa.

Las sanciones estadounidenses se dirigen a cuatro personas y cuatro entidades, incluido Álvaro Andrés Quijano Becerra, ciudadano italo-colombiano y exsoldado colombiano radicado en los Emiratos, acusado de desempeñar un papel central en el reclutamiento y despliegue de exsoldados colombianos en Sudán. Estas sanciones consisten esencialmente en la prohibición de entrada a Estados Unidos, la congelación de posibles activos y la prohibición de proporcionarles apoyo financiero o material.

Según Washington, desde septiembre de 2024, cientos de exsoldados colombianos han luchado en Sudán junto al FSR. Participaron en numerosas batallas, incluida la reciente captura de El-Facher, la última gran ciudad de Darfur (oeste) que cayó en manos de las FSR a finales de octubre.

—https://www.lorientlejour.com/article/1487856/guerre-au-soudan-washington-sanctionne-un-reseau-colombien-lead-.html

El banco central de Rusia demanda por el robo del dinero en Bélgica

El culebrón Euroclear no descansa ni un minuto. Mientras la Unión Europea quiere apropiarse permanentemente los 235.000 millones de dólares en activos rusos depositados en Europa, el Banco de Rusia anunció ayer la presentación de una demanda contra Euroclear ante el Tribunal de Arbitraje de Moscú.

El Banco ruso acusa a su homólogo belga, especializada en transacciones financieras, de emprender “acciones ilegales”. Euroclear es el principal depositario de los activos rusos, con más de 200.000 millones de dólares.

“Las acciones del depositario Euroclear han perjudicado al Banco de Rusia debido a la incapacidad de gestionar sus activos líquidos y valores”, declaró el Banco ruso en un comunicado de prensa.

“Los mecanismos para el uso directo o indirecto de los activos del Banco de Rusia, así como cualquier otra forma de uso no autorizado de los mismos, son ilegales y contrarios al derecho internacional, violando en particular el principio de inmunidad soberana de los activos”, añade.

Según los medios rusos, la cantidad reclamada incluye los activos congelados y la indemnización por lucro cesante.

No es la primera demanda judicial. Euroclear declaró que actualmente se enfrentan a más de cien recursos legales en Rusia. Moscú considera ilegales las sanciones internacionales impuestas en su contra, incluido el embargo de sus activos, y considera su uso como un robo.

El jueves los 27 Estados miembros de la Unión Europea eliminaron un obstáculo clave para el uso de estos activos embargados al declarar permanentes las sanciones contra Moscú que fundamentan su inmovilización. Anteriormente, estas sanciones se renovaban cada seis meses. En otras palabras, lo que hasta ahora solo era un “préstamo provisional” del dinero ruso, ahora se ha convertido en una apropiación definitiva.

Los activos embargados pueden utilizarse ahora como garantía para financiar un préstamo de 90.000 millones de euros a Kiev. Según la jugarreta de la Comisión Europea, Ucrania solo tendría que reembolsar el préstamo si Rusia abona las reparaciones de guerra. Si se niega, las sanciones que llevaron al embargo seguirían vigentes; Kiev no tendría que pagar nada y Rusia seguiría sin poder exigir la devolución del dinero.

Rusia han advertido reiteradamente que el “préstamo de reparación” provocaría una reacción muy severa. Ayer el Banco Central advirtió que el chanchullo europeo será impugnado ante los tribunales nacionales, las autoridades judiciales de estados extranjeros y organizaciones internacionales, tribunales de arbitraje y otros organismos judiciales internacionales.

Por su parte, Bélgica sigue negándose a aceptar el robo de los activos rusos, por temor a ser el único país que cargue con las consecuencias.

Con el bloqueo a China la Unión Europea se dispara en el pie

Como cualquier otra burocracia, la Unión Europea se alimenta de reglamentos, directivas y circulares, que forman un laberinto en el que es casi imposible orientarse. Europea es un continente virtual. Hay países que ya han desistido de intentar entrar en el mercado europeo y a otros, como China, los quieren echar… a golpe de normas.

Lo que el libre mercado no puede, lo puede una oficina de Bruselas. Es una guerra económica que ya no oculta su nombre, ni tampoco su derrota. Tampoco se preocupa de ocultar que la guerra se dirige contra China y que su apoyo a Rusia en la Guerra de Ucrania es un pretexto que ya no cuela. Tienen que bloquear a China por la fuerza porque no pueden hacer otra cosa para proteger su mercado interno.

La nueva ley aprobada por el Parlamento Europeo en mayo de este año obliga a controlar ciertos sectores estratégicos, como los medios de comunicación, las materias primas, el transporte, la energía, los semiconductores, la inteligencia artificial y las tecnologías emergentes. El control se amplía a proyectos completamente nuevos —no solo a adquisiciones— y otorga a la Comisión Europea mayores facultades para intervenir en disputas o subsanar lagunas legales.

Este mes la Comisión Europea va consolidar las nuevas normas poniéndoles nombres y apellidos: China. Supone un paso más hacia la supranacionalización de la política comercial y de inversión de la Unión Europea.

Sin embargo, es evidente que aumentar el control de la Comisión Europea no va a mejorar la competitividad de las empresas europeas. Durante la última década, Bruselas ha ampliado progresivamente su radio de acción a prácticamente todos los ámbitos políticos, pero la centralización no ha producido ningún beneficio. Al contrario, la fuerza económica de Europa se ha erosionado.

El núcleo industrial de la Unión Europea —Alemania, Francia e Italia— muestra claros síntomas de estancamiento estructural: contracción industrial, disminución de la capacidad de innovación y pérdida constante de competitividad mundial. El informe de Mario Draghi reconoció estos problemas, instando a una inversión pública y privada masiva para reactivar la economía. Draghi lo sabía muy bien porque él era uno de los responsables del desaguisado.

Los nuevos reglamentos van a deprimir aún más la inversión extranjera directa (IED). Al debilitar el compromiso de la Unión Europea con la apertura de los mercados, Bruselas también está socavando sus antiguas críticas a las restricciones a la inversión en China. Si Pekín está bloqueando el acceso extranjero, como afirma la Unión Europea, ¿cómo se explica que la IED europea en China sea considerablemente mayor que la IED china en Europa? En 2022 la inversión europea en China ascendió a 247.000 millones de euros, mientras que la inversión china en Europa ascendió a tan solo 54.000 millones de euros.

Además, la IED china en Europa ha disminuido drásticamente, un 77 por cien desde 2016, debido en gran medida a los bloqueos reglamentarios sobre la IED introducidos desde 2020.

Al exigir a los inversores extranjeros que demuestren “beneficios locales“ —en términos de empleo, transferencia de tecnología o I+D—, Europa está adoptando en la práctica la misma lógica intervencionista por la que en su día condenó a Pekín.

Los chinos no se van a quedar de brazos cruzados. Ya han demostrado que pueden tomar represalias contra las medidas estadounidenses y japonesas ralentizando las aprobaciones, endureciendo las regulaciones para las empresas extranjeras o restringiendo las exportaciones de insumos clave como las tierras raras y los materiales para baterías, áreas de las que Europa depende estructuralmente. Pekín también podría redirigir los flujos de inversión a otras regiones, marginando aún más a Europa.

Mientras tanto, la industria europea se estanca. En sectores como la automoción, la inteligencia artificial, las tecnologías ambientales y la fabricación avanzada, China sigue progresando, mientras que la Unión Europea se atasca en sus regulaciones burocráticas. Europa ya sólo sabe fabricar normas de papel.

Hoy es muy difícil bloquear las inversiones directas de cualquier país porque nadie sabe quién es el accionista, o el inversor, el obligacionista, o el prestamista. El capital tiene pasaporte pero, como los barcos, es fácil fabricar el pabellón de cualquier país. Bruselas corre el riesgo de ahuyentar no solo el capital chino, sino toda la inversión extranjera, agravando así su estancamiento económico.

Pekín no se quedará de brazos cruzados si la política económica europea se vuelve más discriminatoria. Dispone de múltiples herramientas para presionar, desde imponer barreras regulatorias hasta restringir las exportaciones de materias primas estratégicas. Las represlias intensificarían el declive económico de la Unión Europea y reforzarán su dependencia de otros países. De ser una potencia económica mundial pasaría a convertirse en una burocracia cerrada.

Thomas Fazi y Fabio Massimo Parenti https://www.thomasfazi.com/p/the-eu-continues-to-self-sabotage

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