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Timber Sycamore: la CIA desató la guerra contra Siria

Cuando en 2013 el presidente Obama autorizó a la CIA secretamente a armar a los aguerridos rebeldes [sirios], la agencia de espionaje supo que tendría un socio seguro que ayudaría a pagar la operación encubierta. Era el mismo socio en el que la CIA había encontrado apoyo durante décadas en cuestiones monetarias y de discreción en sus conflictos lejanos: el Reino de Arabia saudí.

Desde entonces, la CIA y sus amigos saudíes han mantenido un acuerdo poco habitual para la misión de entrenar a los rebeldes, operación que los norteamericanos han bautizado con el nombre en clave de Timber Sycamore [Madera de Platanero]. En ese acuerdo, según indicaron funcionarios de la actual y de la anterior administración, los saudíes contribuyen con armas y con amplias sumas de dinero, asumiendo la CIA la labor de entrenar a los rebeldes en el uso de los rifles de asalto AK-47 y misiles antitanque.

El apoyo a los rebeldes sirios es solamente el último capítulo de la larga relación entre los servicios de espionaje de Arabia saudí y Estados Unidos, alianza fortalecida durante el escándalo Irán-contra, el apoyo a los muyaidines contra los rusos en Afganistán, y las luchas en África por medio de fuerzas interpuestas. A veces, como en Siria, los dos países han trabajado de forma conjunta. En otras, Arabia saudí se ha limitado a extender cheques para financiar las actividades encubiertas norteamericanas.

El programa conjunto de armamento y adiestramiento, al que otros Estados de Oriente Medio contribuyen con dinero, sigue adelante, en tanto que las relaciones con Arabia saudí (y el papel del reino en la zona) son fluidas. Los antiguos lazos de petróleo barato y de tipo geopolítico que han unido a los dos países se han debilitado, a medida que la dependencia de Estados Unidos del petróleo extranjero declina, y el gobierno de Obama se desliza hacia un acuerdo diplomático con Irán.

Pero la alianza persiste, aupada en un mar de dinero saudí y en la existencia de intereses recíprocos. Además de las vastas reservas petrolíferas de Arabia saudí y su papel como referencia espiritual del mundo suní, la larga relación entre los servicios de inteligencia ayuda a explicar por qué Estados Unidos se han mostrado reacios a criticar abiertamente las violaciones de derechos humanos, su trato a las mujeres y su apoyo a la vertiente extremista del Islam, la wahabita, inspiradora de muchos de los auténticos grupos terroristas con los que lucha Estados Unidos. El gobierno de Obama no condenó de forma pública la decapitación este mes de un clérigo chiíta disidente, Sheikh Nimr al-Nimr, que había desafiado a la familia real.

Pese a que los saudíes han hecho pública su ayuda armando a los grupos rebeldes en Siria, el alcance de su asociación con la campaña encubierta de la CIA y su apoyo financiero no se ha hecho público. Los detalles fueron extrayéndose de las entrevistas a una media docena de actuales y antiguos funcionarios estadounidenses, y de fuentes de bastantes países del Golfo Pérsico. La mayoría habló de forma anónima, porque no estaban autorizados a discutir sobre el programa.

Desde el momento en que comenzó la operación de la CIA, contó con el dinero saudí. “Comprenden que tienen que tenernos, y nosotros sabemos que les tenemos que tener”, dijo Mike Rogers, antiguo congresista republicano de Michigan que fue secretario del House Intelligence Committee cuando comenzó la operación de la CIA. Rogers declinó discutir detalles del programa secreto.

Los funcionarios norteamericanos no han desvelado la suma de la contribución saudí, que es con diferencia mayor que la de cualquier otro país al programa de armamento de rebeldes contra el ejército del presidente Bashar al-Assad. Pero estiman que el coste total de armamento y entrenamiento asciende a bastantes miles de millones de dólares. La Casa Blanca ha recibido bien la cobertura financiera por parte de Arabia saudí (y de Qatar, Jordania y Turquía) en un momento en que Obama ha presionado a las naciones del golfo a protagonizar un papel mayor en la seguridad de la región. Tanto los portavoces de la CIA como de la embajada saudí declinaron hacer comentarios.

Cuando Obama aprobó el armamento de los rebeldes en la primavera de 2013, se debió en parte al intento de ganar control de la aparente situación de impunidad en la región. Los qataríes y los saudíes habían estado inyectando armas en Siria durante más de un año. Los qataríes incluso estaban introduciendo de contrabando cargamentos de lanzacohetes personales chinos FN-6 desde la frontera con Turquía. Los esfuerzos de los saudíes estaban dirigidos por el extravagante príncipe Bandar bin Sultan, en aquella época jefe de la inteligencia, quien compró miles de AK-47 y millones de municiones en Europa del este para los rebeldes sirios. LA CIA ayudó a organizar algunas de las compras de armas de los saudíes, incluyendo un gran contrato con Croacia en 2012.

Hacia el verano de 2012 existía una sensación de “barra libre” a lo largo de la frontera entre Turquía y Siria, mientras seguían las inyecciones de armas y dinero hacia los grupos rebeldes, incluso hacia algunos de los que los funcionarios norteamericanos sospechaban tener lazos con grupos radicales como Al Qaeda. Durante este período la CIA mantuvo un papel secundario, estando autorizada por la Casa Blanca bajo el programa de entrenamiento Timber Sycamore [Madera de Platanero] para entregar ayuda a los rebeldes excepto armas. A finales de 2012, según dos antiguos funcionarios estadounidenses, David H. Petraeus, a la sazón director de la CIA, aplicó un duro rapapolvos a los oficiales de inteligencia de bastantes países del Golfo, en un encuentro cerca del Mar Rojo en Jordania. Les reprendió por enviar armas a Siria sin previa coordinación con los funcionarios de la CIA en Jordania y Turquía.

Meses más tarde, Obama dio su aprobación a la CIA para dar inicio al armamento y entrenamiento de los rebeldes en una base en Jordania, modificando el programa Timber Sycamore [Madera de Platanero] para introducir ayuda letal. Bajo el nuevo acuerdo, la CIA se puso al frente del entrenamiento, mientras la inteligencia saudí, el Directorio General de Inteligencia, proporcionaba dinero y armas, incluyendo misiles antitanques Tow. Los qataríes también ayudaron financieramente, permitiendo el uso de una base en Qatar como centro complementario de entrenamiento. Pero, según los funcionarios norteamericanos, Arabia saudí era, con diferencia, el mayor contribuyente a la operación.

Mientras el gobierno de Obama consideraba esta coalición un asunto que se vendería excelentemente en el Congreso, algunos, incluyendo al senador Rin Wyden, un demócrata de Oregón, planteó objeciones al respecto, porque la CIA necesitaba el dinero saudí, según la versión de un antiguo funcionario.

Wyden declinó ser entrevistado, pero su oficina emitió una declaración exigiendo más transparencia. “Antiguos funcionarios han declarado públicamente que Estados Unidos está intentando estructurar las capacidades bélicas de la oposición contra Assad, pero no han proporcionado al público los detalles sobre cómo se está realizando esto, qué agencias oficiales están implicadas, o con qué socios extranjeros están trabajando estas agencias”, afirma el comunicado.

Cuando las relaciones entre los países involucrados pasan malos momentos, a menudo le toca a Estados Unidos negociar soluciones. Como anfitrión, Jordania espera pagos regulares de los saudíes y de los norteamericanos.

Cuando los saudíes pagan tarde, según un antiguo funcionario de inteligencia, los jordanos se quejan a los miembros de la CIA. Mientras que en anteriores misiones de la CIA, los saudíes han proporcionado financiación sin condiciones, no ocurre así con el dinero para Siria, según cuentan funcionarios antiguos y actuales. “Quieren un sitio en la mesa, y tener voz y voto respecto a cuales van a ser los planes de la mesa”, declaró Bruce Riedel, antiguo analista de la CIA y ahora socio de la Brookings Institution.

El programa de entrenamiento de la CIA está separado del programa de armamento de los rebeldes sirios, del que el Pentágono afirma su final. Ese programa se diseñó para entrenar a los rebeldes a combatir a los miembros del Califato Islámico en Siria, al contrario que el programa de la CIA, que se centra en los grupos rebeldes que combaten al ejército de Siria.

En tanto que la alianza en cuestiones de inteligencia es central en la lucha en Siria y ha sido importante en la guerra contra Al-Qaeda, una constante irritante en las relaciones entre Estados Unidos y Arabia Saudita es el nivel de apoyo de los ciudadanos saudíes a grupos terroristas, indican los analistas. “Cuanto más se incide en el argumento ‘les necesitamos como socio antiterrorista’ menos persuasivos se hacen”, comentó Williams McCants, antiguo consejero antiterrorista del Departamento de Estado y autor de un libro sobre el Califato Islámico. “Si esto es una conversación sobre cooperación antiterrorista, y los saudíes son parte principal del problema en la creación del terrorismo, ¿cómo puede resultar convincente un argumento como ese?” Es increíble la cantidad de gente que piensa que el moderno Islam no es el Islam, sino la estricta interpretación que Arabia saudí hace del Islam. Así que…

Pero… ¿por qué no? Así se hizo en Afganistán, en donde Estados Unidos financió, apoyó y entrenó a grupos terroristas como los muyaidines y los talibanes, junto a los saudíes… A corto plazo, la alianza sigue siendo sólida, reforzada por el lazo entre dos jefes del espionaje. El príncipe Mohamed bin Nayef, ministro de Interior saudí que recibió el encargo de armar a los rebeldes sirios del príncipe Bandar, conoció al director de la CIA John O. Brennan en la época en que éste era el jefe de la estación de la CIA en Riad, en los años 90. Antiguos colegas consideran que siguen estando cercanos, y el príncipe Mohamed ha ganado amigos en Washington con su agresividad en el desmantelamiento de grupos terroristas como Al-Qaeda en la Península Arábiga.

La función que Brennan desempeñó en Riad es, más que la del embajador, el auténtico núcleo del poder norteamericano en el reino. Antiguos diplomáticos recuerdan que las discusiones más importantes siempre se canalizaron a través del jefe de estación de la CIA. Los funcionarios de inteligencia dicen que este canal de comunicación tiene una ventaja. Los saudíes son mucho más receptivos a la crítica de los norteamericanos cuando ésta se hace en privado, y este canal secreto ha hecho más para manejar el comportamiento de los saudíes en pro de los intereses norteamericanos que cualquier crítica pública.

Las raíces de la relación son antiguas. A finales de los años 70, los saudíes organizaron lo que se conocía como el “Safari Club”, coalición de naciones que incluía a Marruecos, Egipto y Francia, que realizaban operaciones encubiertas en África en un tiempo en que el Congreso había recortado las alas de la CIA tras años de abusos. “De esta manera, con esos países, el reino ayudó de alguna manera a mantener el mundo seguro en una época en que Estados Unidos no podía hacerlo”, recordaba el príncipe Turki al-Faisal, antiguo dirigente de la inteligencia saudí en una charla en la Universidad de Georgetown en 2002.

En los ochenta los saudíes ayudaron a financiar las operaciones de la CIA en Angola, en donde Estados Unidos respaldaban a los rebeldes contra el gobierno, apoyado por Rusia [Unión Soviética]. Aunque los saudíes eran fervorosamente anticomunistas, el principal incentivo de Riad parecía ser consolidar sus lazos con la CIA.

“Estaban comprando buena voluntad”, recuerda un antiguo funcionario de inteligencia que participó en la operación. Tal vez en lo que fue el episodio con más repercusiones, los saudíes ayudaron a armar a los rebeldes muyaidines para expulsar a Rusia de Afganistán. Estados Unidos comprometió centenares de millones de dólares cada año para la misión, y los saudíes lo igualaron, dólar a dólar. El dinero fluía a través de una cuenta en Suiza propiedad de la CIA. En el libro “Charlie Wilson’s War”, el periodista George Crile III relata que la CIA organizó una cuenta que no rindiera intereses, para mantener la prohibición islámica de la usura.

En 1984, cuando el gobierno de Reagan buscaba ayuda para su plan secreto de vender armas a Irán para financiar a los rebeldes de la contra en Nicaragua, Robert C. McFarlane, consejero nacional de seguridad, se entrevistó con el príncipe Bandar, en aquel tiempo embajador saudí en Washington. La Casa Blanca dejó claro que los saudíes “ganarían una cantidad considerable de consideración” mediante la cooperación, recordó más tarde McFarlane.

El príncipe Bandar prometió un millón de dólares mensuales para financiar a la contra, como reconocimiento del anterior apoyo de la Casa Blanca a los saudíes. Las contribuciones continuaron después de que el Congreso cortara esa financiación. Al final, los saudíes donaron 32 millones de dólares, pagados a través de una cuenta en las Islas Caimán.

Al surgir el escándalo Iran-contra y plantearse cuestiones en torno al papel de los saudíes, el reino mantuvo sus secretos. El príncipe Bandar rechazó cooperar con la investigación dirigida por Lawrence E.R. Walsh, el consejero independiente. En una misiva, el príncipe rechazó testificar, explicando que “los secretos y los compromisos de mi país, así como nuestra amistad, no son coyunturales, sino algo a largo plazo”.

—http://www.nytimes.com/2016/01/24/world/middleeast/us-relies-heavily-on-saudi-money-to-support-syrian-rebels.html

‘Médicos Sin Fronteras es una rama del espionaje francés en Siria’

El 15 de febrero cayeron 4 obuses en el hospital de Maaret al-Noomane, una localidad siria cercana a Idlib en poder de los yihadistas, sostenido por Médicos Sin Fronteras. Fallecieron 25 personas, de las que 9 eran miembros de la ONG. Es posible que haya aún más muertos bajo los escombros, que aún no se han podido retirar en su totalidad.

En una entrevista al diario Le Monde, el doctor Mego Terzian, presidente de Médicos Sin Fronteras acusó de la matanza al gobierno de Damasco y a su aliado ruso.

“Se trata de zonas controladas por la oposición. Sería ilógico que ellos bombardearan un hospital conocido por cuidar a su población. Claramente los cuatro obuses fueron lanzados por la coalición que dirige el gobierno de Damasco. Y ciertamente de manera deliberada, porque los cuatro obuses cayeron en pocos minutos en el mismo lugar, en el edificio del hospital, lo que no puede ser un accidente ni el azar”, dijo al diario.

“Fueron contra el hospital porque consideran que cuidaba de la población o de los combatientes que son hostiles a ellos. Desde el inicio de la intervención rusa, los bombardeos se han intensificado. Llevan la misma política de destrucción que en Grozny, en Chechenia: una política de bombardeos masivos e indiscriminados. Es una política de tierra quemada”, añadió el doctor.

Por su parte, el gobierno de Damasco rechazó cualquier responsabilidad sobre la matanza en el hospital. El embajador sirio en Moscú, Riad Haddad, afirmó a la cadena de televisión pública de Rusia Rossiya 24 que quien está detrás del bombardeo del hospital es Estados Unidos.

Luego, Bachar Jaafari, el embajador sirio en la ONU, además de reiterar las afirmaciones de su colega en Moscú, dio un paso más: “Ese pretendido hospital se instaló sin el permiso del gobierno sirio por la red francesa llamada Médicos Sin Fronteras, que es una rama de los servicios de inteligencia franceses que operan en Siria”.

El embajador francés en la ONU, François Delattre, reaccionó inmediatamente a las palabras de Jaafari, expresando su más firme condena de las expresiones vertidas por el “representante del régimen de Damasco”.

¿Se pasó de rosca el embajador sirio en la ONU? Si tuviera razón y Médicos Sin Fronteras fuera -en efecto- un brazo del servicio secreto francés, se explicaría el hecho de que desde comienzos de este año, les ha ocurrido lo mismo en cinco ocasiones en cinco hospitales distintos… sólo en Siria ¿No es demasiada casualidad?

La revista Metro News se lo preguntaba muy recientemente (1): ¿por qué esa obsesión contra los hospitales de Médicos Sin Fronteras en Siria?

En Canadá otro medio, L’Actualité, ampliaba el radio de acción a los hospitales de Médicos Sin fronteras en otras zonas de guerra (2). En Haydan (Yemen) hubo un primer bombardeo el 30 de octubre del año pasado, luego otro más y el último se produjo el 10 de enero de este mismo año, siempre contra centros de la misma ONG francesa.

El 17 de junio de 2014 el gobierno de Sudán bombardeó otro que tenían en la región de Kordofan, en el sur del país. En octubre del pasado año se produjo el de Kunduz, causado por la fuerza aérea de Estados Unidos que opera en Afganistán.

(1) http://www.metronews.fr/info/bombardements-de-centres-msf-en-syrie-pourquoi-les-hopitaux-sont-ils-vises/mpbp!LMHjUXk66WiI/
(2) http://www.lactualite.com/actualites/les-hopitaux-de-medecins-sans-frontieres-de-plus-en-plus-la-cible-dattaques/

China domina la fabricación mundial de drones de alta tecnología

En los años ochenta la mayor parte de los artilugios electrónicos (foto, vídeo, audio) los fabricaba Japón y eran sinónimo de calidad y buenas prestaciones. Como país avanzado, el Imperio del Sol Naciente estuvo asociado a la alta tecnología, aunque no sabemos las condiciones en las que trabajaban los obreros japoneses en las fábricas.

Hoy los artilugios de alta tecnología los fabrica China que, sin embargo, tiene una fama pésima: mala calidad, se estropean rápidamente, a los trabajadores se les explota como a esclavos…

La multinacional china DJI Technology, especializada en la construcción de drones, se ha adueñado del mercado mundial. Domina el 70 por ciento del comercio internacional de estos dispositivos voladores.

Incluso la mayor parte de las empresas estadounidense también recurren a ella. 61 de las 129 empresas que tienen autorización para utilizar aviones no tripulados están comprando drones a DJI: el 47 por ciento del total.

Otras 400 empresas (más de la mitad de las 695 que aún tienen pendiente su aprobación), están esperando para utilizar aviones no tripulados de la multinacinoal china.

Con sede central en la ciudad china de Shenzhen, él éxito más rotundo de DJI es el dron Phantom 2 Vision+, que Estados Unidos se vende en por unos 1.200 dólares. Se trata de un modelo básico, como es en general el mercado en el que se mueve el fabricante chino. Estos drones se utilizan para sacar fotografías, producir vídeos, inspeccionar áreas, etc.

En cuanto al mercado de los vehículos aéreos no tripulados más sofisticados, está siendo limitado por la política de la Administración Federal de Aviación que restringe los vuelos comerciales con drones a operaciones que se realicen dentro de la línea de visión a altitudes de 152 metros o menos.

Esas normas están complicando los esfuerzos de empresas como Amazon y Google para desarrollar drones de alta tecnología capaces de transportar paquetes a través de largas distancias y, en definitiva, estas limitaciones están haciendo que esta industria no sea aún rentable… para todos menos para la empresa china.

Mientras este mercado termina de despegar, en 2014 DJI ganó casi 500 millones de dólares de beneficios, frente a los 130 millones del año anterior y se espera que supere los 1.000 millones en ventas este año.

¿A pesar de la mala calidad de los drones?

Hmmmmm, no sé, hay algo que…

Bianchi

Dan por la televisión, ese electrodoméstico familiar, la noticia de que ha aparecido en un río de Amberes el cadáver de un joven vasco al que se dio por desaparecido desde mediados de 2013. De seguido aparecen sus padres (y el alcalde del pueblo) en pantalla dando las gracias a los medios de comunicación por el interés y seguimiento del caso de su hijo, Hodei Egiluz, informático, que se fue a Bruselas con un contrato de trabajo, al parecer. Es el padre quien habla y hay algo que me llama inopinadamente la atención: el padre, dirigiéndose a los medios audiovisuales, ¡está leyendo lo que está escrito en un papel! Y lo hace, sin apenas levantar la vista, desvitalizando lo emocional cuando se lee algo, lo que sea, como quien lee un comunicado de no importa qué jaez: lo mismo podría ser una denuncia municipal, una reivindicación laboral que una condena de un execrable acto terrorista, que se dice en el argot. También hemos visto por la tele -haciendo una digresión- cómo un preferentista, estafado por Bankia, amagó con dar una colleja a R. Rato camino de declarar en los Juzgados, da vivísimas gracias a un canal de televisión privada -La Cuatro- por ser «la única que ha seguido su problema». Hummm, no sé, hay algo que me chirría, pero no sabría decir el qué exactamente, y menos cuando voy ya por el quinto whisky sin soda ni hielo sueco. Quizá en otra ocasión. Quizá el recién occiso Umberto Eco, especialista en Semiótica, hubiera podido arrojar alguna luz. Quizá…

Volviendo al inicio de esta tal vez descabellada nota, me llamó -ya digo y repito, disculpen- la atención el hecho de dar cuenta de una noticia luctuosa y triste que afecta a lo familiar, íntimo y sentimental mediante la lectura -con lo que de mecánico tiene la lectura de cualquier cosa que no sea un poema, en mi opinión- que no sabemos quién redactó ni es relevante ni nos importa porque no viene al caso: sí quién lo lee. Se pone uno en el lugar del deudo y se ve, no leyendo nada, sino diciendo lo que a uno le sale de las entrañas, de dentro, sin resquicio maquinal, incluso no diciendo -porque no es necesario ni lo exige «el guión»–  nada roto por el dolor.

Pero, ¿es que hasta en estas situaciones-límite hay que leer un papel? Todo tiene -dirían los estructuralistas o los «deconstruccionistas» derridianos- segundas, o terceras, «lecturas». En España es tradición estirar noticias de tintes, vale decir, siniestro, lo «negro», lo morboso. Un especialista -con gran éxito de ventas, como el «MARCA» en deportes- en los sucesos mórbidos -también lo hacía la revista «Interviú» cuando nació en 1976: política, desnudos y sucesos-, en pleno franquismo, fue el rotativo «El Caso», que algunos lectores recordarán, que daba cuenta de crímenes abominables cometidos por individuos de perfil lombrosiano que parecían llevar en los genes (como el presunto psiquiatra franquista Vallejo-Nájera decía de los comunistas) con instinto sádico. Me viene a la memoria, haremos un inciso, la llamada «matanza de Puerto Hurraco» (el «Crimen de Cuenca» pilla muy atrás en el tiempo) como ejemplo de la «España negra» rural y premoderna (ocurrió en plena «democracia») que deslucía los esfuerzos posmodernos de las «movidas». También me viene a la memoria, haciendo otro inciso, que en este país la historia real se escribe con incisos, incisivamente, el horrible crimen de Almería perpetrado por la Benemérita sobre tres jóvenes que iban a una boda a esa capital andaluza en 1981 encontrando el averno.

No estamos comparando nada, sólo decimos, sólo digo, que nada nos pasa a nosotros -somos afortunados los españoles- y todo pasa por ahí fuera, lejos, que nos tranquilicemos -viendo la tele, sobre todo- aunque esté casi toda la familia en el paro, que todo podría irnos peor, que volvamos a enchufar la tele para consolarnos e incluso comprobar que tanta desgracia ajena -los refugiados, los emigrantes es lo último- nos humaniza y nos quita las ganas de colgar al ladrón, al corrupto, al patrón y a quienes -medida preventiva y terapéutica- aspira a sucederles vendiendo burras, motos y peines y crecepelos en esta película del oeste. Me serviré el sexto mientras repongo «¿Quién sabe dónde?» del buenazo, que lo es, de Paco Lobatón. Y es que estas cosas, encima, crean adicción.

Buenas tardes.

‘Correréis como en el 39’

Rita Maestre en sus viejos tiempos
En 2011 un colectivo universitario, del que formaba parte Rita Maestre, actual portavoz del Ayuntamiento de Madrid, entró en la capilla de la Universidad Complutense de Madrid, dando voces contra el Vaticano y dejando su torso desnudo algunos de ellos.

Fueron detenidos y procesados por un delito que se llama “ofensas a la religión”, o sea, al catolicismo, que es la única verdadera religión. El juicio se celebró esta semana y el fiscal les pide un año de prisión.

El transcurso del tiempo es inexorable y, cinco años después, aquella radical estilo Femen que fue Maestre no es lo que era, por lo que pidió disculpas a la Conferencia Episcopal, aunque no sabemos el motivo de las mismas. El caso es que se disculpó ante la jerarquía, no ante los creyentes, que son quienes se pueden dar por ofendidos por ese tipo de protestas.

Son siempre los mismos pidiendo disculpas por lo que no puede ser nunca delito. Quien debería pedir disculpas y pedir la derogación de dicho delito es la Conferencia Episcopal. No es aceptable -de ningún modo- que en un Estado laico las universidades tengan ninguna capilla, ni mezquita, ni santuario, por lo que la portavoz municipal se disculpa por nada. ¿Cuándo van a pedir disculpas los demás?

El caso de Guillero Zapata, otro concejal del Ayuntamiento de Madrid, ya demostró que los fans de Podemos son las peores plañideras. Los ponen contra las cuerdas y no se cansan de disculparse y pedir perdón por nada. No son capaces de aceptarse a sí mismos, de sacar pecho por lo que alguna vez dijeron o hicieron y dar un paso al frente. Ni hablar. Lo suyo es recular.

Los fascistas, que nunca se han disculpado de nada, lo saben muy bien y les aprietan clavijas sabiendo que cederán. A raíz del juicio a Maestre, un editorial del diario fascista La Gaceta no se ha cortado ni un pelo en sus amenazas: “Correréis como en el 39”, les ha dicho.

En el 39 se produjeron centenares de miles de asesinatos, detenciones y exilios, pero el fiscal no ha procesado a los periodistas de La Gaceta por apología del terrorismo, ni ha cerrado el periódico… Nada de nada. Aquí el fascismo tiene patente de corso.

Por lo que nos toca, tomamos nota de algo que ya teníamos muy presente, porque si son capaces de decir algo así a los melifluos de Podemos, ¿qué no podremos esperar los que tenemos alguna aspiración seria de cambio?

La era del vacío ideológico absoluto (3): ‘think tanks’

Juan Manuel Olarieta

En el inglés que se habla en Estados Unidos “think tank” significa “cerebro” y podría traducirse como “equipo de expertos”. La acepción actual del término surgió en la Segunda Guerra Mundial, es decir, tiene un origen claramente militar. Se refería al departamento de un ministerio, normalmente secreto, en el que científicos y militares se reunían para planificar asuntos estratégicos.

En la medida en que Estados Unidos ni se desmilitarizó ni se desarmó tras la Segunda Guerra Mundial, esa forma de funcionamiento se consolidó en el interior y se expandió a otros países.

A la Corporación Rand (Research and Development) se la considera como el primer “think tank”. Fue creada en 1948 por el general Henry H. Arnold y hoy trabajan en ella más 1.000 investigadores. Aunque nació al servicio del Pentágono, luego extendió sus tentáculos hacia áreas como las relaciones internacionales o el comercio mundial, entre otras.

Se calcula que en el mundo existen alrededor de 1.500 “think tanks”, de los que 1.200 radican en los Estados Unidos. Son, pues, instituciones típicamente anglosajonas que el imperialismo ha difundido como una forma de funcionamiento de la moderna política monopolista.

Los “equipos de expertos”, que en España suelen adoptar la forma de fundaciones privadas, expresan la militarización de la política burguesa contemporánea. Antiguamente lo militar estaba asociado a las guerras, que eran intermitentes. Una vez acabadas, la pretensión de seguir poniendo lo militar en primer plano era tachado de “militarismo”, algo muy mal visto.

Ya no es así. Tras la Segunda Guerra Mundial la política no volvió a recuperar su terreno. Llegó la Guerra Fría y hoy lo militar es permanente y algo que va mucho más allá de la guerra. En 1960 en su discurso de despedida de la presidencia de Estados Unidos, Eisenhower habló del “complejo militar industrial” que se estaba creando y que no ha hecho más que expandirse desde entonces.

La Guerra Fría amplió el radio de acción de la “defensa” a materias próximas, creando nociones imprecisas, como la “seguridad”, que todo lo alcanzan. A medida que la política cede terreno, lo militar amplía sus dominios, adquiriendo un protagonismo decisivo.

A diferencia de los tiempos de Clausewitz, cuando la guerra era considerada como la continuación de la política por otros medios, hoy lo militar se concibe (se camufla, más bien) como una cuestión técnica, apolítica, que cae bajo la competencia de expertos, ingenieros y universitarios. Los asuntos militares son de esas “cuestiones de Estado” en las que se necesitan dictámenes, más que opiniones.

Si se lee el discurso de Eisenhower (que, por ciento, además de presidente era general del ejército) se entiende el importante papel que desempeñan los investigadores y universitarios en la militarización del Estado moderno. Los científicos han sido sometidos “con el poder del dinero”, dijo Eisenhower. En el mundo los centros de investigación son hoy grandes prostitutas que se venden al mejor postor.

Desde hace décadas Darpa (Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa) muestra que los militares gestionan fabulosos presupuestos públicos, que jamás se recortan porque lo primordial es la “seguridad”. En Estados Unidos una gran parte de los universitarios, científicos e ingenieros comen del dinero del Pentágono y están a su servicio. De esa manera, decía Eisenhower, la democracia se convierte en rehén de la tecnocracia y las políticas públicas quedan secuestradas por camarillas de expertos y de otros que se hacen pasar por tales.

Cuando en una tertulia a un medio de comunicación no le basta la opinión de un “cualquiera” sino que necesita algo más consistente, un dictamen, recurre a un experto. El Estado hace lo mismo. Hoy la burguesía no puede admitir que determinadas decisiones estén sujetas a la democracia y al control público. No se votan nunca en ninguna instancia oficial porque los monopolistas necesitan “seguridad”.

Aunque no sean militares, una parte importante de los aparatos del Estado están militarizados, son paramilitares, o subcontratistas de los militares. Así, desde su origen la CIA está estrechamente vinculada, tanto al Pentágono como a las universidades. Actualmente una parte importante de sus funciones las ejecuta a través del “think tank” Stratfor (Strategic Forecasting), que a la vez actúa como empresa de asesoramiento y grupo de presión.

Lo militar, lo paramilitar, los subcontratistas militares y los múltiples mercenarios a su servicio tienen una presencia permanente, a diferencia del Estado burgués del siglo XIX, y desempeñan un papel muchísimo más importante de lo que la mayoría quiere admitir, especialmente en países de raigambre castrense, como España, donde se ha visto favorecido por dos factores.

El primero es el secreto. De lo militar no se habla porque no se sabe; de lo paramilitar porque no se puede. En el ámbito militar lo secreto se justifica a sí mismo. La publicidad y, por lo tanto, la democracia, son esencialmente antimilitaristas.

El segundo factor son todas esas seudoteorías acerca del supuesto “neoliberalismo” que ayudan a camuflarlo. No hay tal retorno al Estado liberal del siglo XIX, ni puede haberlo. Hoy el capitalismo es capitalismo monopolista de Estado; no puede prescindir del Estado y ese Estado (y ese capitalismo) tienen un componente paramilitar creciente.

La prioridad número uno del Estado moderno es la “seguridad”, su propia seguridad, la del Estado, la certidumbre de que nadie va a tener la pretensión de cambiar ninguno de sus aspectos fundamentales, salvo que pretenda ir a la cárcel por cometer un atentado contra la “seguridad” del Estado.

Las mentiras también son munición de combate en Alepo

Vincenzo Brandi

La acumulación de mentiras descaradas con las que los periodistas de los principales periódicos y televisiones narran las actuales operaciones militares en Siria, que podrían suponer un giro definitivo en el curso de la guerra que ensangrienta ese país desde hace cinco años, es auténticamente indigna y escandalosa. La cumbre se ha alcanzado recientemente con la descripción hecha de la batalla de Alepo.

La gran ciudad industrial situada al norte de Siria ha sido desde siempre la capital económica del país. En 2012 fue atacada por grupos yihadistas de diversas tendencias, en gran parte formadas por mercenarios extranjeros, que consiguieron cercarla casi por completo, ocupando algunos barrios periféricos en donde están situadas diversas fábricas y centrales eléctricas e hidráulicas, e infiltrándose en numerosos barrios del centro de la ciudad.

Los habitantes no colaboraron en absoluto en ese ataque, y sufrieron por el contrario todas sus consecuencias. De hecho, las fábricas fueron desmanteladas por los yihadistas, que reciben de forma continua refuerzos… y armas procedentes de la cercana Turquía. Los equipamientos de esas fábricas han sido vendidos en Turquía, con la evidente complicidad de las autoridades de Ankara.

Pero frente a la resistencia opuesta por la ciudad, posibilitada por inseguras vías de aprovisionamiento en el sudeste del centro (vías que el ejército mantiene operativas con dificultades), los yihadistas apoyados por los milicianos del Califato Islámico procedente del este, de Raqqa, decidieron cortar el agua y la electricidad a los sitiados, mientras a la vez bombardeaban el centro con fuego de mortero, acosando a los habitantes mediante sangrientos atentados entre otros medios con coches-bomba.

El más mortífero fue el que afectó a la universidad, provocando la muerte de decenas de estudiantes. Sobre estos hechos tenemos los testimonios de los obispos de las comunidades cristianas de Alepo, que así mismo relatan cómo abrieron pozos para intentar aliviar los sufrimientos de la población sedienta, testimonios que los periodistas no pueden desconocer, aunque no tengan necesariamente por qué confiar en las detalladas informaciones proporcionadas por la agencia siria Sana o por las diferentes fuentes rusas (Sputnik) o libanesas (Al-Manar).

La contraofensiva del ejército sirio, desplegada durante los últimos meses de 2015 con apoyo de la aviación rusa, se dirige ante todo a poner fin al cerco de la ciudad. El ejército ha ido avanzando desde el centro hacia las localidades vecinas para alejar a los asaltantes.

En el nordeste han liberado la gran base militar de Kuweiri, situada a casi 25 kilómetros del centro y asediada desde hace más de tres años, rechazando a las milicias del Califato Islámico hacia el río Eúfrates. En el noroeste, dos poblaciones más situadas a 40 kilómetros de Alepo han sido también liberadas, tras estar cercadas desde 2012 por los yihadistas de Al-Nusra (rama siria de Al-Qaeda) y sus aliados de Harar Al-Sham y el Ejército Libre de Siria.

La agencia Sana ha difundido las imágenes de multitudes jubilosas acogiendo al ejército liberador. Y también hacia el suroeste avanza el ejército para reabrir las rutas  hacia la provincia de Homs y de Hama, permitiendo una mejor circulación de bienes de primera necesidad para la población.

Pero las palabras empleadas por nuestros periodistas cuentan exactamente lo contrario de la realidad, para su vergüenza. Según ellos (y según las directrices que reciben), sería el ejército regular el que avanzaría hacia Alepo para reconquistarla, como si la ciudad estuviera en manos de los rebeldes y de los mercenarios extranjeros, y no sitiada desde hace más de tres años por los yihadistas. Según esos periodistas, los habitantes de Alepo estarían huyendo de la ciudad, aterrorizados por los bombardeos rusos.

En realidad, en el interior del perímetro de Alepo ya no hay combates. Los grupos de yihadistas y mercenarios que se habían infiltrado en la ciudad se han visto aislados y su única perspectiva es la de rendirse o la de llegar a un acuerdo con el gobierno, como el que ha permitido a los yihadistas cercados en un barrio aislado de Homs ser acompañados hasta la frontera en autobuses proporcionados por el gobierno.

El frente está ahora situado mucho más al norte de Alepo, sólo a 20 kilómetros de la frontera turca. El ejército regular persigue alcanzar la ciudad fronteriza de Azaz para bloquear la vía de avituallamiento permanente de armas y mercenarios extranjeros que continúan afluyendo de Turquía.

En otras regiones de Siria, como el extremo sur de la provincia de Deraa también el ejército rechaza a los yihadistas hacia Jordania (que está procediendo a abandonar de forma prudente su actitud hostil hacia Siria), mientras que la banda fronteriza con Turquía situada al norte de la provincia de Latakia (en donde un avión ruso fue alevosamente abatido por un misil turco) está ahora bajo el control del ejército de Bashar Al-Asad, bloqueando así la infiltración de nuevos mercenarios.

Ante este giro de la guerra siria, nuestros periodistas, que durante todos estos años han rehusado hablar del hambre y la sed de los civiles sitiados de Alepo, y han permanecido mudos sobre las condiciones dramáticas de vida que les han obligado a abandonar la ciudad y a convertirse en refugiados, cambian de forma radical hablando ahora sobre los civiles que huyen de las zonas de combate.

Haciéndose eco de la propaganda y las peticiones de esos dos criminales que son el presidente turco Erdogan y su primer ministro Davutoglu, principales responsables de la masacre siria, junto a los saudíes y a Estados Unidos, ahora solicitan “el fin de los bombardeos rusos”. Pero este fervor seudo-humanitario se debe simplemente al hecho de que los mercenarios al servicio del neocolonialismo y del imperialismo occidental y de las monarquías oscurantistas del Golfo están en trance de perder la guerra, y que Siria, ayudada por Rusia, Irán y el Hezbollah libanés, está demostrando ser un hueso mucho más duro de lo que parecía. Cuando los pueblos resisten de verdad, se hace cierto que “el imperialismo no es más que un tigre de papel”.

Fuente: Fuente: http://megachip.globalist.it/Detail_News_Display?ID=125266&typeb=0

La guerra secreta de la CIA en Siria

A diferencia del haya o el roble, el platanero crece mucho más rápido. Por eso la CIA llamó a su intervención en la agresión contra Siria “Madera de Platanero” (Timber Sycamore), dice el New York Times (*). Ya tenemos otro nombre para otra de los cientos de operaciones sucias de la CIA ha llevado a cabo a lo largo del mundo desde su fundación en 1948.

Los grupos armados yihadistas aparecidos en Siria también crecieron muy rápidamente, como los plataneros, aunque para ello necesitaron la ayuda del imperialismo.

En algunas regiones, los plataneros se pueden confundir con las higueras, de cuyas ramas es fácil obtener fuego frotando una contra otra.

El artículo del New York Times asegura que Arabia saudí financió con miles de millones de dólares la guerra de la CIA contra Siria, aunque no es el único contribuyente, sino que en la financiación también participaron Turquía, Jordania y Qatar.

El artículo del New York Times confirma otro anterior del Washington Post publicado en junio del pasado año. No obstante, este otro refería un gasto de sólo 1.000 millones de dólares y una intervención a partir de 2013. Ahora sabemos que el dinero es varias veces superior y que la CIA estuvo involucrada en la guerra desde el principio.

El actual director de la CIA, John O. Brennan, fue jefe de la estación de espionaje en Riad en los años noventa, un cargo más relevante que el de embajador en las relaciones entre ambos países.

Por parte saudí, el principal impulsor de la guerra contra Siria ha sido el príncipe Bandar ben Sultan, al que maliciosamente llamaban “Bandar Bush” en ciertas cancillerías. Durante muchos años (1983-2005) Bandar fue embajador de su país en Washington y luego (2012-2014) director del GID, el servicio secreto de la autocracia del Golfo, que se encargó en 2012 de comprar material militar a Croacia, sobrante de la Guerra de los Balcanes.

En Siria los plátanos crecieron tan rápidamente como se esperaba de ellos, hasta hace un mes, cuando Putin lanzó un ultimátum al rey Salman bin Abdulaziz Al Saud: no sólo debían dejar de prestar ayuda al Califato Islámico sino que debían empezar a combatirlo activamente.

El Presidente ruso hizo algo más: estableció un enlace permanente entre los servicios secretos de ambos países a través del cual pasó información sobre la infraestructura del Califato Islámico en la Península Arábiga y sus instructores de la CIA.

El GID desencadenó una redada en la que detuvieron a 33 yihadistas. Según la “Arabia Gazette”, entre los detenidos había 14 ciudadanos saudíes, nueve estadounidenses, tres yemeníes, dos sirios, un filipino, un indonesio, un kazajo, un palestino y un emiratí.

De ellos, 9 eran oficiales operativos de la CIA.
(*) http://www.nytimes.com/2016/01/24/world/middleeast/us-relies-heavily-on-saudi-money-to-support-syrian-rebels.html?smid=fb-nytimes&smtyp=cur&_r=1

¿Qué es el peronismo? (2)

Evita Perón
Darío Herchhoren

En el artículo anterior ya habíamos dejado a Perón en 1943 como Secretario de Trabajo y Previsión. Habíamos descripto al país en ese tiempo, y hablamos de la década infame (1930-1943).

Durante esos 13 fatídicos años, en Argentina ocurrieron algunas cosas importantes para el movimiento de masas y en especial para la clase obrera, a saber: la economía del país estaba en manos de la oligarquía aliada al capital inglés, y los principales productos del país, y especialmente carnes y cereales estaban en manos de frigoríficos ingleses como Smithfield, Armour, Wilson, La Compañía Sansinena, La Blanca y La Negra. Los granos estaban en manos de grandes acopiadores, que fijabanel precio de las cosechas, y con ello manejaban a su antojo el comercio de cereales. Empresas como Dreyfus, La Forestal, Bunge y Born, y Pedro y Antonio Lanusse eran en la práctica los grandes beneficiarios de la exportación de granos.

Junto a todo este desbarajuste se iba creando una clase obrera nativa, que crece de forma exponencial a partir del año 1939, que es cuando comienza la guerra mundial, y se cierra casi por completo la importación de manufacturas. La lana con la cual se fabrica el casimir inglés se queda hacen en el país, y se comienza a fabricar en el país. El cuero con el que se fabricaban zapatos y botas se queda en el país y se abren innumerables talleres de zapatería que nada tienen que envidiar al calzado que venía de Inglaterra hecho con la reel cuero argentino, y esta vez hecho por manos argentinas. Se abren gran cantidad de fábricas textiles que hacen poplin 2×2 para camisas igual o mejor que el hecho en las hilanderías de Liverpool.

Eso inyecta en los argentinos, y en especial en los trabajadores argentinos, y en la pequeña y mediana burguesía un orgullo creador y que sirve para impulsar nuevas industrias y nuevas actividades económicas sin el dogal de hierro del imperio inglés.Esta situación de crecimiento de la actividad económica trae aparejados el crecimiento de los sindicatos, y se crea una nueva central sindical, bajo la protección del estado mediante la intervención del Secretario de Trabajo y Previsión, que como ya dijimos era Perón.

Pero sin duda el gran empujón al movimiento obrero y su organización en potentes organizaciones lo da la relación personal entre Perón y Eva Duarte, que se convertiría en poco tiempo en Eva Perón, y muy especialmente en Evita.

Debo hacer un breve comentario sobre esta extraordinaria mujer. Evita era hija extramatrimonial de un gran terrateniente de Junín, Provincia de Buenos Aires, y de Juana Ibarguren. Con 16 años llega a Buenos Aires con intención de ser actriz. A través de amigos, consigue algunos papeles pequeños en radioteatro, en las ondas de Radio Belgrano, y de allí hace pequeños papeles en cine.

A raíz del terremoto que arrasa la ciudad de San Juan en 1944, se organiza en Buenos Aires una gran colecta de dinero para auxiliar a las víctimas y reconstruir la ciudad. Hay una actuación artística deportiva en estadio cerrado Luna Park en pleno centro de Buenos Aires, a la cual asisten actores, actrices, deportistas y algunos ministros y secretarios de estado, entre los cuales está Perón; y ese día se conocen Perón y Evita.

Hay que decir, que durante la década infame los partidos políticos estaban completamente desacreditados por la enorme corrupción que había en el país.

Luego del golpe de 1943, los partidos existentes entran en una profunda crisis, ya que sus cúpulas totalmente infectadas son incapaces de comunicar con las masas, y ello crea un vacío. Pero la naturaleza odia el vacío como nos enseñó Marx, y ese vacío iba a ser llenado pronto.

Los que somos marxistas, siempre decimos que cada clase social tiene su partido político. Así, el Partido Comunista, es el representante de la clase obrera, y la burguesía argentina que siempre estuvo representada por el Partido Radical, al igual que las clases medias, se encuentran con una situación que rompe ese esquema.

El Partido Comunista no representa a la clase obrera argentina surgida de la rápida industrialización del país, ni el partido radical representa a la burguesía nativa. En el año 1943, por primera vez en la historia argentina la producción industrial supera a la producción agrícola, y ello implica ni más ni menos, que la burguesía, y la clase obrera crecen en poder y en influencia. ¿Cómo se expresaban estas clases políticamente? La repuesta no es sencilla. La burguesía nacional se expresa políticamnte a través del ejército; y la clase obrera no tiene ninguna herramienta polítca para expresarse. Era pues necesario forjar una, que fuera eficaz.

La solución a esta situación la trae Evita, que conecta a Perón con un oscuro sindicalista, de nombre Cipriano Reyes, que había inscrito a su nombre un partido político que se llama Partido Laborista, que es puesto a disposición de Perón. Perón no tiene partido político. El partido peronista surge como actor político luego del 24 de febrero de 1946, que es la fecha en que este asume como Presidente de la República por primera vez.

Se produce entonces una alianza de clases entre la burguesía nacional representada por el ejército, y la clase obrera representada en principio por el laborismo, y que poco tiempo después lo sería por el partido peronista.

¿Se resquebraja la alianza entre Siria y Rusia?

En una entrevista publicada ayer por el diario Kommersant, Vitali Churkin, embajador ruso ante la ONU, ha reconocido que su gobierno no aprueba las declaraciones del Presidente sirio Bashar Al-Asad (*) en las que ponía de manifiesto su intención de combatir hasta el restablecimiento del control sobre toda Siria.

Según Churkin, tras cinco años de guerra, su país se decidió a ayudar al gobierno de Damasco a frenar el avance de las fuerzas yihadistas, por lo que éste debía atender las recomendaciones rusas de comprometerse en las negociaciones de paz.

La semana pasada, en una entrevista a la agencia AFP Al-Asad decía  que un alto el fuego no significa que cada parte implicada en la guerra deba dejar de utilizar las armas.

Para Churkin eso supondría prolongar la guerra indefinidamente, algo que Rusia no puede admitir.

Rusia lucha por alcanzar un acuerdo de paz, dice Churkin. Se ha esforzado en el terreno político, diplomático y militar y Al-Asad lo debería tener en cuenta.

“He escuchado las declaraciones del Presidente Asad a la televisión […] Naturalmente, no se corresponden con los esfuerzos diplomáticos emprendidos por Rusia […] Las discusiones tratan de alcanzar un alto del fuego, un cese de las hostilidades para el futuro previsible. Trabajamos en ello”, dijo Churkin.

“Si las autoridades sirias […] siguen a Rusia en la resolución de esta crisis, entonces tendrán un oportunidad de salir de ella dignamente”, declara el embajador. “Cualquiera que sea la capacidad del ejército sirio, son las eficaces operaciones del ejército ruso las que le han permitido rechazar a sus oponentes”.

(*) http://www.presidentassad.net/index.php?option=com_content&view=article&id=1510:president-bashar-al-assad-s-afp-interview-february-12-2016&Itemid=468

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