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Los imperialistas tratan de proteger al PKK de los ataques de Turquía en Siria

El lunes un portavoz de la Casa Blanca declaró que este fin de semana Obama y Erdogan se entrevistarán, en un clima de enfrentamiento creciente entre Estados Unidos y Turquía. El encuentro tendrá lugar en China, aprovechando la intervención de ambos en la cumbre del G20.

En el momento del anuncio, varios responsables estadounidenses criticaban las acciones del ejército turco en el norte de Siria, lo que contribuye a comprender el verdadero significado de su entrada en Jarablus.

La mayor parte de los comentaristas, como Global Research, critican la invasión turca por pura reacción simétrica causada por el apoyo de los imperialistas a la misma. Pero el comunicado oficial era una trampa. Cinco días después se demuestra que Estados Unidos no quiere al ejército turco en Siria.

En Jarablus un aliado de la OTAN, Turquía, está combatiendo a otro aliado del imperialismo, el PKK, lo que está conduciendo a incrementar el desbarajuste político y militar que ha engendrado Obama en Oriente Medio.

Desde otro punto de vista, los choques entre el ejército turco y el PKK-PYD-YPG en Siria son una continuación de los que hay entablados en el interior de la propia Turquía con los mismos protagonistas.

Las fuerzas de YPG no se han desplazado hacia el este del río Eufrates, como exigía Turquía, sino hacia el sur, por lo que Manbi se ha convertido en el centro neurálgico de la invasión turca.

YPG había capturado la ciudad de Manbi en poder del Califato Islámico con ayuda de las tropas estadounidenses después de casi dos meses de combates. Ahora todo apunta que el ejército turco se dispone a tomar Manbi, algo que los imperialistas tratan de impedir.

Las amenazas verbales contra Erdogan han comenzado a menudear entre los portavoces de Washington. Su enviado especial para la “lucha” contra el Califato Islámico, Brett McGurk, ha escrito en Twitter que cualquier enfrentamiento que no vaya dirigido contra el Califato Islámico es rechazable, sobre todo si se trata de fuerzas que deberían ser aliadas en dicha “lucha”.

El secretario de Defensa, Ashton Carter, ha repetido lo mismo y tendrá ocasión de repetírselo en persona al ministro turco de Defensa, Fikri Iski, durante laa entrevista que ambos mantendrán la próxima semana en Europa: “Hemos llamado a Turquía para que se concentre en la lucha contra el Califato Islámico” y no ataque a las fuerzas kurdas.

Los aliados de Estados Unidos en sus “luchas” deben mantener una buena relación mutua, no siendo aceptables los enfrentamientos internos. El consejero de seguridad nacional de Obama, Ben Rhodes, ha hablado de la necesidad de un “frente único” contra el Califato Islámico.

Si se analizan despacio esas declaraciones y otras muchas que han aparecido estos últimos días, se observa que los imperialistas no se dirigen a ambas partes, sino exclusivamente a Turquía, a pesar de que -al menos retóricamente- Estados Unidos no sólo ha apoyado la invasión de Siria sino que ha pedido a los kurdos que se retiren al este del río Eufrates.

Que Estados Unidos ponga en un mismo plano a un Estado que a una organización a la que oficialmente califica de “terrorista” es la peor de las humillaciones que le pueden hacer a Ankara.

Portavoces turcos han desmentido la firma de una tregua temporal de dos días con los kurdos, como había anunciado un alto oficial del Pentágono, poniendo de manifiesto el fisco total de todos y cada uno de los planes del imperialismo, incluso entre quienes considera sus aliados.

El portavoz del presidente turco, Ibrahim Kalin, dijo
que “Estados Unidos tiene  que revisar su política de apoyo a las fuerzas kurdas”.

Mientras, el viceprimer ministro turco, Numan Kurtulmus, ha declarado
al canal de televisión turco NTV que van a defender la integridad
territorial de Siria, que no están en guerra con dicho país y que su
presencia en la frontera es puramente temporal.

También los imperialistas alemanes protegen al PKK

También los imperialistas alemanes protegen al PKK de los ataques de Turquía en Siria, a pesar de que se trata de una organización calificada de “terrorista” por la Unión Europea.

El ministro alemán de Asuntos Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, ha criticado la invasión militar turca de Siria y ha llamado a Turquía a unirse a la lucha contra el Califato Islámico, en lugar de combatir a las milicias kurdas.

El periódico alemán Die Welt considera que la operación Escudo del Éufrates, es peligrosa porque puede generar un conflicto impredecible en Siria y Oriente Medio, con repercusiones para Europa.

Según el periódico, la invasión puede llevar a Turquía a sumergirse en una guerra a gran escala. Los ataques turcos contra las fuerzas kurdas son “inaceptables” y podrían llevar a una mayor tensión en la relación entre Ankara y Washington.

El periódico alemán añade que “es improbable que la invasión haya sido coordinada dentro de la OTAN”, poniendo de manifiesto que el ejército de Turquía actúa al margen de la alianza imperialista.

Un escolta de Kennedy fue quien le asesinó en Dallas en 1963

El director de cine Oliver Stone
Según el cineasta Oliver Stone, fue un miembro de la escolta del presidente John F. Kennedy quien le asesinó en 1963 en Dallas.

Stone, que dirigió la película “JFK” sobre el antiguo presidente de Estados Unidos, hizo esta revelación tras una entrevista con un hombre que agonizaba a causa del cáncer. Le llamó “Ron”.

Al principio el realizador se mostró escéptico sobre las declaraciones de “Ron” porque tras la película había recibido miles de confidencias similares. A medida que obtuvo información, el relato empezó a parecerle verosímil.

“Ron” había sido miembro del grupo de escoltas que tenía como tarea preservar la vida de Kennedy. Poco antes de morir llamó a Stone y quiso compartir su secreto con el director de cine. Hasta entonces sólo había compartido ese secreto con su hijo.

Antes de encontrarse, “Ron” se puso en contacto con Stone a través de mensajes secretos. En su película “JFK” Stone ya apuntó que la muerte de Kennedy era un “trabajo interno”.

El asesinato fue investigado por el magistrado del Tribunal Supremo James Earl Warren, quien elaboró un informe de 900 páginas que resultó de chiste más ridículo de la historia.

Imputaron el asesinato a un antiguo marine, Lee Harvey Oswald, de quien dijeron que había disparado desde el sexto piso de un depósito de libros escolares de Dallas. A su vez Oswald fue abatido a tiros por un mafioso propietario de una discoteca local.

Siempre hubo rumores de que uno de los disparos se realizó desde un montículo cercano, habiendo circulado numerosas hipótesis sobre todos y cada uno de los protagonistas y los detalles del magnicidio.

Stone contó la confesión del escolta a Matt Zoller Seitz, que acaba de publicar un libro relatando esta historia: “The Oliver Experience”.

El magnicidio sigue siendo la materia favorita de toda clase de especulaciones, verdadero punto de partida de las modernas teorías de la conspiración. Lo único que se sabe a ciencia cierta es que la versión oficial es mentira y que el asesinato fue un golpe de Estado.

Fuente: http://www.express.co.uk/news/world/704782/john-f-kennedy-assassination-shooting-murder-dallas-oliver-stone-ron-Matt-Zoller-Seitz

¿Por qué pasó lo que pasó en Brasil?

Dilma Rouseff en los viejos tiempos
Darío Herchhoren
La caída de Dilma Rouseff era algo que estaba previsto. La oligarquía brasileña como toda oligarquía no podía permitir la existencia de un gobierno popular, y necesariamente tenía que actuar como lo hizo.

“Hacia donde vaya Brasil irá América Latina”. Esto fué dicho por el ex presidente Richard Nixon, uno de los personajes más corruptos y canallescos que hayan pisado la Casa Blanca.

Efectivamente; Brasil es una potencia regional, que tiene fronteras con todos los países de América Latina menos con Chile y Ecuador. Tiene una pujante industria y prácticamente puede fabricar cualquier cosa. Brasil ha crecido en forma exponencial en los últimos 15 años, gracias a las políticas llevadas adelante por Lula y luego por Dilma Rouseff; pero esto es solo cierto en parte.

Lo explicaremos mejor: En el año 1964, se produjo en Brasil un golpe militar que acabó con el gobierno socialdemócrata de Joao Goulart; pero a diferencia de lo que sucedió en Argentina, el estamento militar no desmanteló la industria nacional, sino al contrario; la desarrolló.

Es así como se crea en Brasil la empresa Embraer, que comienza a fabricar aviones militares y civiles que nada tiene que envidiar a los grandes fabricantes europeos y norteamericanos.

En esas fechas, ya existía la empresa estatal Petrobras, que refinaba el crudo que le proveía generosamente el gobierno irakí presidido por Sadam Hussein, lo cual implicaba, que Brasil dependiera del crudo irakí y por lo tanto el gobierno militar de Brasil mantenía cierta autonomía respecto a los USA.

Eso le dio un aspecto especial. A diferencia de Argentina donde se persiguió a investigadores, a psicólogos, a científicos, Brasil fue el refugio de muchos de ellos a pesar de sus ideas avanzadas, ya que lo que necesitaba Brasil era desarrollar sus potencialidades. Pero esto tenía un grave inconveniente a saber: La industria no se mueve sola. Hacen falta trabajadores, y ello hace que se produzca una migración interna del campo a las ciudades; especialmente a las más grandes como Río de Janeiro, Sao Pablo, Santos, Niteroi, Porto Alegre, donde se concentra la industria, y esos trabajadores se sindicalizan, y dan lugar a la formación de cinturones obreros de las grandes ciudades.

Esos cinturones empiezan a apretar, y surgen líderes como Lula Da Silva, que es un dirigente sindical del gremio metalúrgico, que crea el partido del trabajo, más conocido como PT.

Es así como Lula llega a la presidencia de Brasil. Pero lo hace mediante un pacto social con la gran patronal, con los “fazendeiros” (hacendados), y con una parte de la pequeña burguesía que se ha enriquecido con las políticas de desarrollo, que no son otra cosa que meterle dinero en el bolsillo a la gente para que gaste, y así mover la rueda de la economía.

Lula consigue reducir la pobreza crónica de Brasil en forma drástica, pero ello implica compartir el poder con la clase obrera, y transferir parte de los beneficios a los bolsillos de los trabajadores.

Era intolerable para la cortedad de miras de la clase acomodada, y esa clase acomodada, aprovecha un momento de decrecimiento de la economía brasileña y consigue desplazar a Dilma del gobierno.

A partir de este momento, las clases populares no tienen abogado. Comienza una etapa que será ardua, ya que Brasil irradia a toda América Latina. Su gran burguesía no abandonará su política de potencia regional, y seguirá reclamando un lugar importante en el tablero mundial a través de los BRICS, pero la clase obrera ya no estará presente. La conclusión a la que hay que llegar, es la de siempre: la clase obrera no llegará al poder jamás mediante las instituciones burguesas. Esas instituciones no están hechas para ella. No hay conciliación de clases, no hay pactos, no hay acuerdos, y cuando los hay, la burguesía los viola como se ha visto ya en Chile y ahora en Brasil. No queda más que la lucha de clases y la vía revolucionaria.

El papel de Kuwait en la financiación del yihadismo

Sabah Al-Ahmad Al-Jaber Al-Sabah con Bush
Si hay Estados artificiales, Kuwait es el mejor ejemplo. Fue creado por el imperialismo británico, desgajándolo del Imperio Otomano porque era una vía de acceso a la India.

En 1991, tras la Segunda Guerra del Golfo para la destrucción de Irak, quedó bajo la tutela de Estados Unidos.

Es un régimen teocrático que gobiernan 12.000 sátrapas del clan Al-Sabah, aunque el mando efectivo lo tiene un reducido núcleo de diez.

Apoyándose en el imperialismo, desde 1980 el clan Al-Sabah convirtió al país en la mejor plataforma para los Hermanos Musulmanes, los wahabitas y toda clase de corrientes salafistas, cuyo poder se acrecentó con la guerra de Afganistán y la derrota de Irak en la guerra.

Los sátrapas kuwaitíes no sólo han venido financiando el yihadismo sino que son, además, uno de los canales fundamentales a través de los cuales se canaliza el dinero procedentes de las fuentes más diversas.

El informe del Instituto Brookings publicado en diciembre de 2013 apunta directamente a una veintena de grupos, incluyendo a la ONG Revival, de la Islamic Heritage Society, conocida por haber financiado el terrorismo afgano y pakistaní (algo denunciado por la ONU) y que financia desde 2012 a los yihadistas que luchan contra el gobierno sirio.

Decenas de millones de dólares recogidos en Kuwait o a través de este país han permitido alimentar las brigadas yihadistas, pudiendo cada una haber recibido hasta tres millones de dólares al año. Según expertos de la DRM, cada brigada habría recibido de media entre 840.000 y 3.400.000 de dólares anuales.

Los jeques que han impulsado en Kuwait abiertamente campañas a favor de Al-Qaeda son Nayef Al-Ajmi, Ghanem Al-Mutairi o Al-Shafi Ajmi. Este último declaró al New York Times que había “conseguido acumular 14 millones de dólares en sólo cinco días” a favor de los yihadistas.

El estudio del Instituto Brookings revela que, sin tener en cuenta a otros países, Kuwait ha canalizado el tránsito de centenares de millones de dólares. El sistema bancario del país carece de normas de lucha contra el blanqueo de dinero y favorece la “hawala”, sistema islámico tradicional de transferencia de fondos a personas no detectable informáticamente.

Según el mismo informe, Kuwait se ha convertido en una “puerta giratoria de financiación de la miríada de grupos rebeldes en Siria”, ascendiendo el total a muchos centenares de millones de dólares. Gracias a una legislación especialmente laxa, los hombres de negocios del emirato han movido sumas colosales vía Turquía o Jordania para financiar la guerra de agresión en Siria, mientras que los miembros de la minoría chiíta de Kuwait apoya al gobierno de Assad, lo que ha provocado atentados anti-chiítas mortales en el país como represalia.

El informe del Instituto Brookings subraya que a partir de 2011 la colecta de fondos para los yihadistas sirios se convirtió en un tema de rivalidades entre tribus, religiosos o fuerzas políticas en Kuwait, siendo con diferencia los medios wahabitas promotores del salafismo los más activos, beneficiándose de toda una cadena de complicidades entre las autoridades del país y las redes de dirigentes religiosos. Las campañas se han ejecutado también de forma casi oficial, explicando abiertamente que se podía comprar un cohete con 800 dólares o “equipar un soldado con 2.500 dólares”.

Los nombres de algunos donantes millonarios, parlamentarios o dignatarios religiosos como Jaman Herbach, Salid Al-Tabtabai, Hadjaj Al-Ajmi o Abd Al-Rhaman Al-Anizi se mencionan en las diferentes investigaciones relativas a la financiación del yihadismo sirio, cuyos financieros muestran abiertamente su intervención en el mecenazgo.

Las estrategias de los donantes kuwaitíes van desde la financiación para la creación de brigadas salafistas reagrupadas en “Jahbat Al-Asala wa Al-Tanmiya” al refuerzo de grupos islamistas como “Ahrar Al-Sham” (apoyado por Shafi Al-Ajmi) o el Frente Al-Nosra, financiado principalmente por Ghamen Al-Mutairi y rebautizado en julio de este año como Frente para la Liberación de Levante (Jahbat Al-Fatah Al-Cham) tras escindirse verbalmente de Al-Qaeda.

Según el Instituto Brookings, todos los grupos financiados por los kuwaitíes colaboran directamente, bien con Al-Qaeda, o bien con Al-Nosra.

No obstante, las cosas han cambiado un poco desde que Estados Unidos, otros países occidentales y también Moscú, han presionado para que Kuwait tome medidas contra la financiación del yihadismo. Conscientes de este problema, los países occidentales han intentado luchar contra la opacidad del sistema bancario y la opacidad kuwaití en el momento en que, a finales de 2013, David S. Cohen, subsecretario del Tesoro encargado del terrorismo y la investigación financiera, reconoció oficialmente que este país nunca enmendó ni abolió las leyes permisivas que durante mucho tiempo han permitido blanquear o transferir con toda impunidad el dinero del yihadismo.

En junio de 2013 los caciques kuwaitíes adoptaron por primera vez una ley destinada a luchar contra este fenómeno, creando la infracción de “financiación del terrorismo” y un grupo de trabajo encargado de confeccionar una lista negra de los beneficiarios de pagos superiores a 10.000 dólares. Pero si los circuitos bancarios oficiales están menos abiertamente tomados por los mecenas de los yihadistas, los circuitos más indirectos y opacos como el viejo sistema de la “hawala” permiten todavía a los millonarios kuwaitíes hacer donaciones a los grupos terroristas sirios y a otros, vía la limosna legal (“zakat”) o las ONG más discretas y con experiencia en los sistemas de pago no detectables.

La USAID está preparando un golpe de Estado en Bolivia

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Carlos Sánchez Berzaín
Después del asesinato del viceministro del Interior de Bolivia, este 25 de agosto, a manos de mineros en huelga, y las subsecuentes revelaciones de los planes de los mineros para desestabilizar el país, funcionarios del gobierno han acusado a varias agencias del establo del Proyecto Democracia como las que están detrás de los intentos por derrocar el gobierno del Presidente Evo Morales.
Entrevistado en Buenos Aires por Contexto el 26 de agosto, el vicepresidente Álvaro García Linera dio los nombres de la Agencia para el Desarrollo Internacional de EU (USAID), la Fundación Nacional para la Democracia (NED) y varias otras ONGs estadounidenses y europeas como los agentes de la «intervención imperialista» que han estado buscando durante años, un cambio de régimen en Bolivia. Y «no le aflojan» dijo. «Si no es la NED, entonces aparecen otras ONGs de EU o europeas para hacer el mismo trabajo». La USAID fue expulsada, dijo, pero entraron otras ONGs a ocupar su lugar. Podremos ser un país pequeño y humilde, dijo, pero tenemos dignidad y no vamos a tolerar esto.
El 30 de julio, el Ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana publicó un libro, Bolivia Leaks, con base en 2,000 documentos desclasificados del Departamento de Estado dados a conocer por Wikileaks, entre ellos la correspondencia de las embajada estadounidense en La Paz, del 2006 al 2010. El libro documenta el papel de la embajada, en especial de su embajador Philip Goldberg (ahora embajador en Filipinas) quien fue expulsado del país en el 2008 por sus descarados intentos de movilizar un golpe de Estado de oposición en contra de Morales. El libro documenta también el papel de la USAID, la NED, el Instituto Democrático Nacional y el Instituto Internacional Republicano, entre otros.
El Instituto Interamericano por la Democracia (IID) de corte derechista con sede en Miami, financiado por la NED, publicó «Un plan estratégico para Bolivia» en octubre pasado, en donde detalla un plan de 22 puntos para desestabilizar al país, y garantizar que Morales perdiera el referendo de febrero del 2016 que le iba a permitir ser candidato a un tercer período en el 2019. El plan propone sembrar el descontento social, usando los medios informativos y la oposición política, y librar campañas de descrédito de funcionarios del gobierno, entre ellos Morales, acusándolos de corrupción. Lo más revelador fue la exigencia del IID a la NED y a las agencias afiliadas a que aumentaran su financiamiento a la oposición política y a las ONGs «prodemocráticas» para garantizar que Morales perdiera el referendo de febrero. La instrumentación de partes de este plan de hecho contribuyó a que Morales perdiera el referendo, aunque fue por un muy escaso margen de 2%.

https://es.larouchepac.com/es/20160830/la-desestabilizacion-de-bolivia-tiene-el-hedor-de-un-golpe-del-proyecto-democracia

El gran negocio de Felipe González en África es el crimen y la guerra

Luis Gonzalo Segura

Al leer la mayoría de las noticias que provienen de Sudán del Sur dan ganas de llorar. Auténticas atrocidades. Alberto Rojas narraba varias escenas horripilantes en El Mundo, ese diario cada día más arrodillado en el que faltan muchos como Alberto. En una de ellas una mujer era violada por quince hombres, uno tras otro como si aquello fuera un dispensario de comida. No fue un hecho aislado.

Después de una cruel batalla se produjeron tres días de festejos con violaciones y asesinatos masivos que provocaron un excedente de cadáveres, para regocijo de los perros que se dieron un buen festín. Un cuadro que, con todo, todavía se encuentra muy alejado de lo que protagonizó el general Yagüe en Badajoz, esa historia que la Transición prohíbe recordar.

En julio de este año también fue asaltado el Hotel Terrain lo que provocó que una veintena de extranjeros terminase en la sala del pánico, un recinto acorazado. Los asaltantes, casi un centenar, después de disparar contra las puertas de metal consiguieron entrar. Lo que allí sucedió fue dantesco para cualquier occidental, aunque cotidiano en casi toda África: golpearon, insultaron, vejaron y simularon ejecuciones a los hombres y violaron a las mujeres en repetidas ocasiones mientras los primeros fueron obligados a presenciarlo. Solo eran cinco mujeres para casi cien hombres, los cálculos son tan sencillos como aterradores.

Una hora antes de vivir aquel infierno solicitaron ayuda a los cascos azules de la ONU, los cuales respondieron: “No podemos enviar a ningún equipo ahora”. No solo es un hecho extraordinario, sino que lo normal es que las mujeres sean violadas a un centenar de metros de la base militar de la ONU o que los propios miembros de la ONU las violen. Hechos silenciados o amortiguados por Occidente e ignorados por la ONU salvo en casos de presión mediática excesiva. Esa es la ONU, la que pretende dar lecciones al mundo mientras obvia investigar los abusos sexuales de sus propios militares en África, en muchos casos europeos, en muchos casos actos infames. Basta recordar los cascos azules que ofrecían galletas por sexo oral o aquellas menores que fueron obligadas a tener relaciones con un perro a cambio de dinero. Hay mucho más.

Sudán del Sur es mucho más que violaciones y, como casi toda África, se trata de una interminable fábrica de guerras civiles. Estas necesitan tal cantidad de combatientes que ni las altas tasas de natalidad son capaces de suministrar la cantidad de carnaza necesaria. Así pues, en ocasiones estos escasean, aunque siempre hay soluciones: Si no quedan adultos, se secuestran todos los niños mayores de doce años y se les inyecta en las venas la guerra y el odio. Por ejemplo, el año pasado casi un centenar de niños fue secuestrado y esta primavera casi 9.000 menores habían sido convertidos en soldados, lo que supone un desastre que va más allá del presente, pues convierte el futuro de Sudán del Sur en una carnicería. Muy probablemente serán estos niños los que terminen enzarzados en una nueva guerra civil cuando se conviertan en adultos. Otra más. Las cifras evidencian la magnitud de la tragedia: unos dos millones y medio de personas están en riesgo de sufrir hambruna y más de setecientas mil personas son refugiados.

Cualquier persona normal se sentiría conmocionado por lo aquí narrado, pero Felipe González y Juan Luis Cebrián no son normales. Son hombres de negocios, carniceros y capitalistas al por mayor. Para ellos y su gran aliado, Farshad Zandi, Sudán del Sur es petróleo y dinero. El tal Zandi es propietario de Star Petroleum y SP Mining, domiciliadas en paraísos fiscales, claro está, y Felipe González y Juan Luis Cebrián son sus mamporreros. No son los únicos pues en la lista también figura Alberto Cortina, íntimo del rey Juan Carlos, Antonio Navalón, Miguel Ángel Remón…

Felipe González no tuvo ningún reparo en grabar un vídeo de apoyo o escribir una carta de recomendación a un genocida para Zandi. El vídeo es bochornoso y la carta infame, pero ahí está el expresidente ofreciendo charlas morales y disecciones sobre la democracia.

Hablemos claro: en primer lugar, Farshad Zandi no es un hombre cualquiera, es un empresario que donó seis millones de euros a Juan Luis Cebrián, uno de los directivos con un mayor salario del IBEX 35 aunque haya dejado pérdidas superiores a los 2.200 millones de euros.

En segundo lugar, lo que hacen Juan Luis Cebrián o Felipe González es muy parecido a lo que hizo José María Aznar para colocarse como comisionista de la venta de armas a Libia o Argelia o Zapatero y Bono para intentar lucrarse en la Guinea de Obiang. Para nuestros dirigentes o para el IBEX 35 no existe el infierno, las violaciones, los derechos humanos, las infancias destruidas por la guerra… para ellos lo único que importa es el negocio.

En tercer y último lugar, quizá todo se deba a que en Sudán del Sur, Guinea o Libia acontece algo que hace no mucho sucedió en Badajoz y en muchas otras ciudades, y los que lo hicieron son los que se han perpetuado en el poder. A lo mejor sucede que cuando ordenas despellejar, arrancar las uñas y enterrar en cal viva ya te da lo mismo de donde venga el dinero mientras venga. A lo mejor sucede que cuando multiplicas por seis la industria armamentística como Chacón ya te la trae al fresco todo. A lo mejor sucede que hasta que no juzguemos a todos los criminales y delincuentes de Occidente no tendremos una mínima posibilidad de un mundo mejor. A lo mejor sucede que hay que explicarles a los sursudaneses, guineanos, libios, argelinos o lo que se tercie que no se preocupen por el infierno porque luego vivirán una idílica transición en la que los asesinos y las familias de los asesinos gobernarán sus países con una gran apariencia democrática. A lo mejor hay que explicarles que todavía les queda mucho hasta alcanzar a España como segundo país del mundo en número de desaparecidos.

No desesperen, hay muchos como Cebrián, González, Aznar, Zapatero, Bono, Morenés o Chacón… Y todavía queda mucha África y mucho mundo por expoliar y destruir y, también, quedan muchas transiciones por hacer.

Fuente: http://blogs.publico.es/un-paso-al-frente/2016/08/28/5183/

PD: Los imperialistas separaron a Sudán del sur del norte con la excusa que estaba poblado por cristianos oprimidos por el norte islamista. Después de haberse liberado de los malvados, se han conocido las peores masacres de la historia del valle del Nilo, en donde los cristianos matan a los cristianos… y a todo el que se le pueda vaciar el bolsillo.

El acuerdo militar entre Siria y China cambia el equilibrio estratégico

Thierry Meyssan

A pesar de haberse producido en el marco de una serie de contactos con el conjunto de los países de la región, la presencia en Siria del almirante Guan Yufei, jefe del nuevo Departamento de Cooperación Militar Internacional de las fuerzas armadas chinas, ha despertado inquietud en Occidente.

Por el momento, según el acuerdo firmado, las fuerzas armadas de la República Popular China se comprometieron solamente a formar en China a miembros de los servicios de salud de las fuerzas armadas de la República Árabe Sirio. Pero todo el mundo intuye que este acuerdo puede ser la parte visible del iceberg dado el hecho que ya hace 4 años que la mitad de los médicos militares sirios se forman en China. Aunque se ignora lo que realmente se decidió durante la visita, la mera existencia de este acuerdo constituye un cambio de naturaleza estratégica.

En efecto, durante los últimos 5 años, la República Popular China se abstuvo de asumir cualquier forma de cooperación que pudiese ser interpretada en Washington como una ayuda de carácter militar. Y no sólo se abstuvo de toda entrega de armamento sino incluso de proveer a Siria algún tipo de equipamiento civil indispensable en el tipo de conflicto que enfrenta este último país, como el equipamiento capaz de detectar la existencia de túneles.

Independientemente de la enorme envergadura económica actual de Pekín, muchos recuerdan probablemente que, a inicios de 2012, Rusia había firmado con Siria un acuerdo similar, documento que ya prefiguraba la asistencia militar rusa iniciada 3 años y medio más tarde. ¿Será que China está preparando su propio despliegue?

Es muy probable que la respuesta dependa de la rapidez del despliegue estadounidense en el Mar de China y de las provocaciones de los aliados de Washington en la región.

En todo caso, el interés de China por Siria data de la Antigüedad y la Edad Media. La célebre Ruta de la Seda atravesaba el Asia Central y pasaba por Palmira y Damasco antes de bifurcar hacia Tiro y Antioquía. Exceptuando la pagoda representada en los mosaicos de la Gran Mezquita de los Omeyas, en Damasco, poco queda actualmente de aquella lejana cooperación comercial. Pero el presidente chino Xi Jinping ha convertido en principal objetivo de su mandato la recuperación de esa vía de comunicación y la creación de una segunda Ruta de la Seda a través de Siberia y Europa.

El otro gran interés de Pekín es la lucha contra el Partido Islámico de Turquestán, afiliado sucesivamente a al-Qaeda y al Emirato Islámico (Daesh). Hoy existe un barrio uigur [1] en Raqqa, ciudad siria actualmente bajo control del Emirato Islámico, y este último incluso publica un diario especialmente dirigido a los miembros de ese Partido.

Los miembros de ese grupo se vinculan con la Orden de los Naqchbandis, una congregación sufista en la que fue líder el ex Gran Muftí de Siria, Ahmad Kuftaru. En 1916, varias logias de esa orden se acercaron a la Hermandad Musulmana, bajo influencia de los servicios secretos anglosajones, la CIA y el MI6. Los Naqchbandis participaron así en la creación de la Liga Islámica Mundial, por parte de Arabia Saudita, en 1962.

En Irak, los Naqchbandis se organizaron alrededor de Izzat Ibrahim al-Duri y respaldaron el intento de golpe de Estado organizado en Siria por la Hermandad Musulmana, en 1982. En 2014, proveyeron 80 000 combatientes al Emirato Islámico. En Turquía, los Naqchbandis crearon la Milli Gorus, entre cuyos responsables se hallaba un tal Recep Tayyip Erdogan. Fueron también los Naqchbandis quienes organizaron, en los años 1990, los movimientos islamistas surgidos en el Cáucaso ruso y en la región de Xinjiang, en China.

Incluso más que los rusos, los chinos necesitan datos de inteligencia sobre ese movimiento y sobre la manera cómo Washington y Londres lo controlan. En 2001, los chinos creyeron, erróneamente, que los anglosajones habían cambiado después de los atentados del 11 de septiembre y que colaborarían entonces con la Organización de Cooperación de Shanghai en materia de lucha contra el terrorismo. Hoy en día, 15 años después, ya saben que Siria es un auténtico amigo de la paz.

Fuente: http://www.voltairenet.org/article193080.html

Balance de la Guerra de Siria un año después de empezar la intervención rusa

La web libanesa El-Nashra se hace eco de lo que ya es un lugar común en la mayor parte de los medios de comunicación de Oriente Medio, incluidos los israelíes: que la Guerra de Siria ha entrado en una nueva etapa que afectará a toda la región.

La web libanesa añade que, en efecto, como ya indicamos, existe un acuerdo entre Irán, Turquía y Siria contra el PKK-PYD-YPG, convertidos en el caballo de Troya de los imperialistas en la región. La culminación oficial de ese acuerdo es la inminente entrevista entre Erdogan y Bashar Al-Assad anunciada por la televisión iraní (1), lo más extraño que cabe imaginar cuando uno ha invadido el país del otro.

Basándose en fuentes israelíes, el periódico añade que en esta nueva fase la aviación china reforzará a la rusa, para lo cual ya hay una delegación militar del EPL en Damasco y, según algunas fuentes, un portaviones se ha apostado junto a la costa de Latakia. Su objetivo es acabar sobre el terreno con los 3.000 uigures integrados en Jeysh Al-Islam que se han distinguido en la batalla de Alepo por actuar como kamikazes lanzando camiones cargados de explosivos contra las posiciones del ejército regular sirio.

Los motivos que han dado lugar a este cambio en la situación varían según los medios. Para la prensa israelí, como Maariv, todo comenzó cuando Rusia amagó con los bombardeos estratégicos desde Irán. Para otros ha sido el incidente de Hasaka entre el ejército sirio y las fuerzas del PKK-PYD-YPG. Finalmente, otros tienen cuenta la entrada del ejército turco en Jarablus.

Tienen razón los primeros, es decir, los israelíes, pero con un matiz importante: el cambio no se ha producido por los bombardeos estratégicos con aviones que despegan de Irán sino por el hecho mismo de la entrada de Rusia en la guerra. Todo lo demás es consecuencia de esto.

Los bombardeos rusos no sólo se han convertido en una pesadilla para los yihadistas sino también para sus padrinos de Washington. Según el Wall Street Journal (2), el 16 de junio la aviación rusa bombardeó una de las posiciones de las fuerzas especiales de Estados Unidos y Reino Unido, así como un puesto de la CIA, en At-Tanf, al sur de Siria, a unos 15 kilómetros de la frontera con Jordania.

El mando del ejército de Estados Unidos presentó una protesta formal ante el cuartel general ruso en Latakia, a pesar de lo cual 90 minutos después el bombardeo se reprodujo en la misma posición.

El 12 de julio la aviación rusa volvió a bombardear un campamento de los yihadistas “moderados” que sostiene la CIA a 80 kilómetros al oeste de At-Tanf.

Al mismo tiempo, la aviación estratégica rusa habilitó la base aérea de Nojeh y Hamadan, en Irán, para llevar a cabo sus bombardeos sobre las posiciones yihadistas, poniendo otra vez en claro riesgo a los comandos de operaciones especiales que tiene Estados Unidos en territorio sirio.

Como reacción los imperialistas pusieron en marcha a sus peones del PKK-PYD-YPG que a mediados de agosto enviaron un plan de 11 puntos al gobernador de Hasaka para crear una “Federación del Norte de Siria”. Entre otras exigencias piden la disolución de todas las milicias que apoyan al ejército regular sirio, así como la retirada del armamento pesado que tenía desplegado en la ciudad. Las YPG se encargarían de la defensa de los edificios oficiales del gobierno de Damasco que hubiera en Hasaka.

El plan es una reedición mimética del que los imperialistas impusieron tras la invasión de Irak: una autonomía de hecho a cambio de no exigir la separación formal de Siria.

El gobierno de Damasco rechaza las 11 exigencias, pero se muestra dispuesto a negociar un desarme mutuo en la ciudad.

Pocas horas después las tropas kurdas, dirigidas por las estadounidenses, atacan los edificios oficiales del gobierno sirio protegidos por milicias y tropas del ejército regular, produciendose choques armados entre ambas partes.

El PKK-PYD-YPG pretende que el gobierno de Siria abandone Rojava y otras zonas del norte de Siria. Para lograrlo las milicias Assayech, junto con YPG, se apoderan primero de Ghuairan, incendian varios edificios oficiales y luego atacan el barrio de Nachua, donde se encuentra el edifico del gobierno provincial, con el fin de sustituirlo por otro del PKK-PYD-YPG.

“Estáis en el punto de mira de nuestras unidades”, decía una octavilla repartida por YPG en las calles de Hasaka. “Nosotros hemos decidido esta batalla y no vamos a retroceder […] Os llamamos a que depongáis las armas om de lo contrario, daos por muertos”, añadía el comunicado.

En respuesta, la aviación siria bombarda las posiciones del movimiento kurdo, junto a las cuales se encuentran los comandos de operaciones especiales de Estados Unidos.

El bombardeo se reprodujo por segunda vez, también en Hasaka, aunque dos cazas sirios Su-24 fueron obligados a abandonar la zona por aviones F-22 Raptor de la fuerza aérea de Estados Unidos.

El 22 de agosto el Pentágono emite una amenaza contra la aviación siria: están dispuestos a derribar cualquier caza que amenace a las tropas que operan en el suelo y, por extensión, a los milicianos de YPG que operan a su lado.

“No es una zona de exclusión aérea”, precisa Peter Cook, un portavoz del Pentágono. “Sin embargo […] el régimen sirio queda advertido de evitar esas zonas en las que operan las tropas de la coalición”, añadió.

La amenaza concierne también a la aviación rusa: “Si amenazan a las tropas americanas, tenemos el derecho de defender a nuestras tropas”, añadió el portavoz.

Sin embargo, el que amenaza se siente amenazado, por lo que el ejército de Estados Unidos retira discretamente sus fuerzas, que se alejan de las posiciones ocupadas por YPG. Al mismo tiempo, una delegación del PKK-PYD viaja a Damasco para negociar con el gobierno sirio. Simultáneamente los rusos logran imponer un alto el fuego en Hasaka entre kurdos y sirios.

Los rusos han convertido a las negociaciones -de todo tipo- en el elemento estratégico fundamental de la Guerra de Siria. El intento deliberado de impedir la victoria militar del gobierno de Siria tiene como objetivo obligarle a ceder en la reforma constitucional del Estado. La consecuencia más evidente es la prolongación de la guerra que, a su vez, trae como consecuencia la retirada de los actores secundarios (yihadistas) para dar paso a los protagonistas (Turquía).

La invasión de Jarablus por Turquía es otro de los vuelcos estratégicos provocado por la dilatación de la guerra. El gobierno de Erdogan vuelve sobre sus pasos. De la consigna “Cero problemas con los vecinos” ha pasado a la realidad “Cero vecinos sin problemas”, es decir, al aislamiento total, del que está tratando de salir desesperadamente tras el golpe de Estado.

La nueva política de Erdogan es lo que explica que, a pesar de las apariencias, la invasión de Jarablus no haya sido unilateral, sino negociada en secreto, tanto con Siria como con Irán. Sus objetivos son dos: cerrar la frontera al Califato Islámico y expulsar a PKK-PYD-PYG a a la orilla este del río Eufrates.

El vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, también ha aconsejado a los kurdos que acepten las exigencias turcas, algo que los portavoces del PYD han rechazado, al menos verbalmente. Por el contrario, están concentrando tropas en Qameshli. El ejército turco espera un inminente ataque a sus posiciones en Jarablus, por lo que ha enviado refuerzos.

La impresión es que Estados Unidos ha perdido a los dos peones más importantes que tenía: Turquía y el PKK; o por lo menos los ha enfrentado entre sí, como ha enfrentado al PKK con el gobierno sirio en Hasaka. Por su parte, el PKK corre el riesgo de aislarse por completo en todos los países de la zona, no sólo en Siria, aunque “más vale solo que mal acompañado” (como ha estado hasta ahora).

(1) http://www.presstv.ir/DetailFr/2016/08/27/481901/Syrie-la-mgasurprise-de-Poutine
(2) http://www.wsj.com/articles/russian-strikes-on-remote-syria-garrison-alarm-u-s-1469137231

Siria: el país más aconsejado del mundo, con diferencia

Con la Guerra de Siria la perversión del lenguaje seudopolítico ha subido un escalón. El eufemismo se ha convertido en la fase superior de la propaganda. Se disparan más vocablos que balas.

Lo de los yihadistas “moderados” ya supuso un salto cualitativo respecto a los chistes de Gila, que ahora se mundializan. Hay morteros moderados, gases moderados y degollamientos moderados. Más o menos moderados, podríamos decir, porque en Siria a la guerra no le gustan los extremismos (de uno u otro signo, ya saben).

Lo de los “consejeros” militares es la última invención de los portavoces de Estados Unidos y de los países de la OTAN. Hay tantos y de tal calidad que la guerra se ha instalado en Siria sólo para dar buenos consejos a los aliados, algunos de los cuales sólo son tácticos (no se asusten).

El reconocimiento por los imperialistas de la presencia de los consejeros que han enviado sobre el terreno es la mejor constatación de dos fracasos. El primero es la ficción de un levantamiento popular espontáneo de la población siria en contra de un gobierno despótico, luchando por las libertades y bla, bla, bla, bla…

El segundo es otra ficción, la de una guerra a través de intermediarios, esos múltiples ejércitos yihadistas que daban el pego de que la guerra no tenía nada que ver con sus verdaderos y únicos responsables: las grandes potencias imperialistas.

Fracasados los peones, los capataces han tenido que ponerse a los mandos, una fase superior marcada por los consejeros, un personal típico del que todos los mafiosos se rodean.

El 9 de junio el gobierno francés empezó a hablar por vez primera de tener a sus consejeros sobre el terreno en Siria, pero no dijo desde cuándo. Naturalmente que tampoco dijo qué es lo que aconsejaban a sus pupilos. En adelante supondremos que se trata sólo de buenos consejos.

En ese preciso momento el gobierno de Siria emitió una protesta formal por la presencia de consejeros militares alemanes sobre su suelo y la BBC preparaba un reportaje sobre las presencia de sus propias tropas en Siria. Por supuesto que cuando algún periodista despistado se atrevía a preguntar en alguna rueda de prensa la respuesta era siempre la misma: se trata de consejeros militares, no de tropas de combate.

Son cosas distintas… Es más, deberíamos decir que son cosas contrapuestas pues nada hay más enfrentado a la violencia y a la guerra que la pedagogía propia de un buen consejero.

El periodista despitado volvería a la carga preguntando al gobierno de turno: “¿Quién les ha pedido a Ustedes que envíen consejeros a Siria?, ¿a quién están aconsejando?” Pero ni siquiera a él se le ocurrirría hacer la pregunta capital: “¿Con qué autorización han entrado Ustedes a Siria?, ¿con la del gobierno sirio?, ¿la de la ONU?, ¿o es por las buenas y las bravas?”

En Siria no existen consejeros militares sino comandos especializados en lucha antiguerrilera. No enseñan a disparar; disparan.

Estados Unidos se reconoce como fuerza de ocupación enemiga en Siria

Tropas del Pentágono con uniforme kurdo
Juan Manuel Olarieta

Después de cinco años de guerra, por vez primera, el 24 de agosto el ejército de Estados Unidos anunció al gobierno de Siria que asume en ella la condición de fuerza enemiga de ocupación.

El anuncio se produjo tras el ataque de las fuerzas kurdas al ejército regular sirio en Hasaka, que respondió bombardeando las posiciones kurdas, hasta el punto de que pusieron en riesgo la vida de varios soldados de las fuerzas especiales de Estados Unidos que luchan junto a los kurdos.

El Pentágono transmitió un aviso a Rusia que hay que entender dirigido también a cualquier parte beligerante que apoye al gobierno de Damasco, como Irán.

No cabe llamarse a engaño respecto a lo que realmente está ocurriendo en Siria. Si no utilizara eufemismos tendría que reconocer que se trata de una declaración formal de guerra, clara y rotunda como pocas.

Estamos ante una ocupación militar porque así lo reconoce expresamente el ejército de Estados Unidos en su declaración, es decir, que mantiene tropas estacionadas en un país extranjero, sin su consentimiento. En ella establece claramente las coordenadas geográficas de sus posiciones, una franja de territorio en el norte de Siria.

La declaración advierte al país ocupado que, además, ha impuesto una zona de exclusión sobre una parte de su espacio aéreo, de tal manera que amenazan con derribar cualquier avión (sirio o ruso) que sobrevuele dicha zona.

Esa zona comprende el territorio kurdo de Siria, lo que supone un intento de dividir al país en dos entidades soberanas diferenciadas e imponer un protectorado de Estados Unidos sobre una de ellas, la kurda, exactamente lo mismo que en Irak.

El teniente general al mando de dichas tropas en Siria e Irak, Stephen Townshend, ha manifestado a la agencia Reuters lo siguiente: “Hemos informado a los rusos de dónde estamos… Ellos nos han dicho que han informado de ello a los sirios y todo lo que tengo que decir es que nos defenderemos si nos sentimos amenazados”.

El simulacro de los intermediarios, como el Estado Islámico o el Frente Al-Nusra, se ha desplomado, sobre todo tras la caída de Deraa y el avance del ejército regular sirio y sus aliados en Alepo, donde han logrado cercar a las huestes terroristas, así como el fracaso del golpe de Estado que patrocinaron el 15 de julio en Turquía.

Ante la nueva situación, los portavoces mediáticos del imperialismo ya han preparado los nuevos “argumentos” que van a servir de coartada, en donde los kurdos van a desempeñar el papel que en 2011 desempeñaron los sirios para justificar un nuevo reparto de las zonas de influencia en el corazón de Oriente Medio, como ya ha ocurrido en Irak.

El sueño de acabar con el gobierno de Bashar Al-Assad ha terminado; ahora comienza el sueño de arrancarle -siquiera- un pedazo de tierra, lo que ha volteado el posicionamiento de Estados Unidos, que inicialmente se opuso a que los kurdos participaran en las conversaciones de paz de Ginebra y ahora se ha convertido en su mayor aval.

Por el contrario, Rusia trata de mediar con el gobierno de Damasco para que reforme su constitución y conceda la autonomía a las regiones kurdas.

Fuente: http://www.marcha.org.ar/estados-unidos-se-reconoce-enemiga-siria/

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