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Coñazo gringo hasta en la sopa

B.

Para un día que no hay fútbol en la tele, enchufo la misma y no hay canal que no hable de la “transcendental” pugna electoral en los USA. Encuestas en la rua preguntando al personal quién cree que ganará, Trump o Hillary, o quién desea que gane, famosos que apoyan a uno o a otra, pero nadie pregunta algo así como ¿realmente le importa a usted quién cojones gane esas elecciones? ¿sabe usted que allí no vota casi ni dios?

No falta el cínico chistoso que dice que lo único importante en nuestras vidas son las elecciones yankis pues todo el planeta depende de su resultado y de quién gane. Los mass media españoles volcados en “informarnos” minuto a minuto demostrando, uno, un freudiano complejo de inferioridad lacayuno respecto al Imperio, al que manda, y, dos, trasladar ese complejo al pueblo para interesarle en algo que se la suda mayormente si a sus problemas reales atendemos.Nos quieren como al perro de Pavlov (grandísimo neurólogo soviético y premio Nobel, por cierto) y sus reflejos condicionados, o sea, que estemos estimulados por el sonido de, como el perro, un timbre para tener la sensación de hambre y funcionen los jugos gástricos, o sea, en román paladino, tenernos atontados, robotizados e imbecilizados ergo: narcotizados, cloroformados, se me acaban los sinónimos.

Y no es que no nos importe el resultado de esas elecciones -cuando escribimos estas breves líneas no lo sabemos-, claro que sí, no somos anacoretas ni ermitaños y todo lo que pase en el mundo nos afecta pues vivimos bajo el mismo sol, pero que nos traten como al burro al que el conductor del carro le pone una zanahoria colgada de un palo delante de de sus orejeras y cartolas, pues no, va a ser que no, mire usted.

Por no hablar de la unánime voluntad de tertulianos, enteradillos, especialistas y bocazas en que salga Hilaria y no el bruto Trump (que significa “triunfo” y no “trampa”), desde la caverna hasta “progres”, sin decir que la sionista Clinton tiene más peligro que un mono con pistolas y nos lleva directamente a la, ahora sí, III Guerra Mundial (por lo menos, Oliver Stone ha dado un toque en este sentido). La Carta de Ajuste de la TVE franquista en blanco y negro era menos aburrida.


En fin, como decía el chiste -nos lo tomaremos con algún humor- “que gane el mejor”, y decía el colegui, “no, no, el mejor no, que gane el otro”.

Buenas noches.

Trump será el próximo Presidente de Estados Unidos

El candidato republicano Donald Trump tiene un pie en la Casa Blanca. El millonario será el Presidente número 45 de Estados Unidos. Esta madrugada sumaba ya 264 delegados de los 270 necesarios para conseguir hacerse con las riendas del gobierno, frente a los 215 de Hillary Clinton. Las proyecciones también indican que los republicanos mantendrían el control del congreso y del Senado.

Como es habitual, estas elecciones han interesado más a la prensa que a los electores, que casi nunca votan. También allá ganan quienes se abstienen de participar en una de las farsas políticas más descomunales que se organizan cada cuatro años. No es que los estadounidenses no voten, sino que unos 70 millones de personas ni siquiera se toman la molestia de inscribirse en el censo para poder hacerlo. Dicha obligación se impuso para impedir que los trabajadores, los pobres y los negros pudieran ejercer su derecho. Suponen casi un 40 por ciento de la población con derecho al sufragio activo.

A Estados Unidos le llaman “la democracia más grande del mundo” porque la mitad de los electores no votan en las elecciones presidenciales. En las elecciones legislativas es aún peor. La participación no va más allá de la tercera parte.

La explicación de la abstención es más que evidente. Las elecciones no interesan más que a una reducida oligarquía de grandes intereses monopolistas. Excepto los medios de comunicación, desde hace décadas cualquiera sabe que en Estados Unidos un Presidente es un pintamonas que ni siquiera es capaz de pronunciar un discurso oficial por sí mismo.

También en Estados Unidos las elecciones no las ganan los votos sino los fondos. Los candidatos financian sus campañas dopados hasta las cejas con fuertes subvenciones de financieros y grandes empresas capitalistas. El 99 por ciento de la población estadounidense no aporta ni un sólo céntimo a los partidos o a sus candidatos, es decir, que los candidatos son marionetas de las grandes empresas. La mayoría ni vota ni aporta dinero.

Aparte de los que no votan, hay que contar a los que no pueden votar, como los puertorriqueños y, en general los trabajadores que, a pesar de estar inscritos en el censo, no pueden votar porque sus patrones no los autorizan a ausentarse del puesto de trabajo o no tienen los medios necesarios para desplazarse al colegio electoral. A diferencia de otros países, en Estados Unidos tanto la inscripción como la votación se realiza en días y horas laborales, concretamente un martes.

Hay cuatro millones de personas condenadas por un delito mayor que, además de la libertad, pierden el derecho al sufragio. Por ejemplo, en Florida casi una tercera parte de la población no puede votar por tener antecedentes penales, lo cual incluye una buena parte de la población negra más pobre.

A las elecciones de Estados Unidos nadie envía observadores para certificar la limpieza de los comicios porque es el único país del mundo en el que nadie habla de pucherazos electorales a pesar de que se producen por partida doble. Por un lado, inflan y desinflan los censos para que unos no puedan votar y otros voten dos y tres veces. Por el otro, los recuentos de papeletas son una chapuza, como se pudo comprobar en 2000 cuando eligieron a Bush, a pesar de que las elecciones las había ganado Al Gore.

Una de las corruptelas más comunes es el denominado “voto ausente”. Se trata de un voto que no es secreto porque quien deposita la papeleta no es el elector sino un agente pagado por las maquinarias electorales que “testifican” la intención de voto del elector. Hay numerosos fraudes con la manipulación del “voto ausente” de votantes sin que éstos lo sepan.


Con este tipo de votos se han producido escándalos históricos, como el de 1996, cuando el diario Miami Herald publicó datos oficiales que revelaron que entre los electores de ese estado aparecieron 50.000 delincuentes encarcelados y 17.000 fallecidos que votaron por el procedimiento del “voto ausente”. En el mismo artículo, el periódico agregó la existencia de 47.000 personas que estaban inscritas como electores en más de un distrito.
Como en otros países, cada vez es más difícil hablar de democracia en Estados Unidos sin caer en el ridículo. En lugar de “la democracia más grande del mundo” los medios deberían hablar hoy del “fraude más grande del mundo”.

La Sexta, una cadena que rebosa telebasura por todas partes

Policías en Acción
La Asociación Libre de Abogadas y Abogados ha presentado un escrito formal ante la Fiscalía exigiendo el cese de emisión del programa “Policías en Acción” de La Sexta, que ha convertido las detenciones, las redadas y los registros en un espectáculo del circo mediático con la complicidad de la Policía Nacional.

Las teleserie ha recibido varios premios de la Policía Nacional desde el año 2015. De hecho la cadena filma en estrecha colaboración con los policías, que autorizan cada grabación, así como las emisiones. Las cámaras de la cadena acompañan a diversas unidades policiales de seguridad ciudadana en sus correrías. En las imágenes quedan reflejadas las distintas operaciones que realizan a lo largo de su turno, y es habitual que éstas acaben en la detención de alguna persona.

Los abogados afirman que La Sexta no respeta el derecho al honor, intimidad e imagen de las personas que son detenidas ante las cámaras, ya que pese a que se les cubre el rostro son fácilmente identificables.

Los abogados quieren que la Fiscalía actúe de oficio y ordene el cese de emisión del espacio. Aseguran haber recibido denuncias de personas que han salido reflejadas en el espacio televisivo, que ha mostrado casos claros de torturas policiales.

Aunque la cadena pixela los rostros de los detenidos, no es suficiente para impedir la identificación del detenido. Los abogados alegan que cuando estas detenciones se producen en el entorno casero de los individuos, ya sea en su domicilio, portal o calle, sus vecinos pueden identificarles fácilmente por detalles como su voz, altura o ropa.

De esta forma, la cadena está vulnerando el derechos a la presunción de inocencia del detenido, el derecho a su imagen, a su intimidad y a su honor. Advierten en su escrito, además, que desde la cadena “permiten la emisión de este espectáculo mediático” por parte de la Policía Nacional. Se ponen al descubierto atracos y persecuciones, peleas callejeras, incluso operaciones antidroga.

La queja de los abogados también alcanza a la propia labor policial que se refleja en los casos que se emiten en el programa. Aseguran que hay muestras del abuso de poder ejercido por parte de la policía durante sus detenciones. “En alguna ocasión los agentes han hecho uso de la fuerza para ejecutar la detención, contraviniendo según sus abogados el artículo 520.1 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal” afirman.

UGT: el amarillismo sindical está podrido hasta la médula

Fernández Villa
La Fiscalía Anticorrupción prepara una querella contra José Ángel Fernández Villa, de 73 años, histórico cacique del sindicato amarillo UGT de Asturias por los delitos de apropiación indebida y falsedad documental. El cacique sindical ocultó a Hacienda 1,4 millones de euros y los regularizó durante la amnistía fiscal anunciada por el gobierno del PP en marzo de 2012.

Fernández Villa amasó su fortuna apropiándose de dinero de dietas de otros compañeros del sindicato y mediante certificaciones falsas de las obras de construcción de una residencia para mineros jubilados que subvencionó el gobierno central.

La querella culmina una investigación de dos años sobre el origen del patrimonio del cacique sindical de la minería asturiana, que justificó el dinero asegurando que procedía de una herencia de su madre, dueña de un bar en Tuilla, pero su hermana ha testificado que no existió ningún legado familiar.

La investigación desarrollada por la Fiscalía sobre el dinero aflorado por Fernández Villa apunta a que procede de la presunta apropiación de dietas del sindicato que dirigió durante años y de certificaciones falsas de una residencia para mineros jubilados que sufragó el anterior gobierno y cuyo coste ascendió a 30 millones de euros. La residencia excedió con creces su presupuesto inicial para engordar los bolsillos de Fernández Villa.

Desde el inicio de la investigación, las pesquisas se centraron en la construcción de la moderna residencia geriátrica de Felechosa, en el municipio asturiano de Aller, destinada a mineros de la tercera edad y perteneciente al Montepío de la Minería Asturiana. En el citado complejo Fernández Villa tuvo un destacado papel: durante 30 años fue un capitoste de UGT. Las obras de esta residencia, bajo el control del mencionado montepío, se iniciaron en 2009 y terminaron en 2012. Acoge a 300 personas y cuenta con 18.000 metros cuadrados construidos.

El sindicalista investigado colocó como gerente del centro a Rolando, uno de sus dos hijos, con un sueldo de 50.000 euros anuales y un blindaje de una anualidad en caso de despido. En la presidencia del organismo privado situó a su amigo y veterano dirigente amarillo José Antonio Postigo. Una hija de este último también entró a trabajar en la residencia.

Las obras de la residencia geriátrica salieron a concurso por 28 millones y la adjudicación recayó en la firma Alcedos de los Caballeros, un constructor cercano a Postigo. Concurrieron cinco empresas. Esta constructora ya había resultado adjudicataria de otras contratas del montepío minero asturiano. Finalmente, el coste de las obras se incrementó hasta 30 millones.

El constructor ha negado que hubiese sobreprecio. “Se cobró lo que se hizo en función de la excelencia y calidad de los materiales empleados; es una obra de lujo, tal como se nos pidió”. Postigo también destacó que se hicieron cuatro auditorías que no revelan irregularidades. “De ahí no ha podido salir el dinero de Villa”, afirmó Postigo.

Una hija de José Antonio Postigo regularizó 360.000 euros en fechas similares a las de Fernández Villa. Su padre afirmó que ese dinero provenía del sueldo que cobraba su hija en la librería en la que trabajó antes de entrar en la residencia. El nuevo presidente del Montepío de la Minería, Juan José Pulgar, prescindió de los hijos de Fernández Villa y de Postigo.

El sumario prueba que hubo certificaciones falsas sobre la evolución de las obras de la residencia y de cuyo importe se apropió supuestamente el dirigente sindical. Otra parte de su fortuna procede asimismo, según las pesquisas, de las dietas destinadas a otros compañeros del sindicato por sus labores a lo largo de los años.

José Ángel Fernández Villa dejó la cúpula del sindicato en 2013. Se ha encerrado en su domicilio y ha evitado cualquier aparición pública. El jefecillo de UGT fue citado a comparecer a la comisión de investigación que abrió la Junta General del Principado de Asturias, pero alegó problemas de salud para no acudir.

‘Dimitir’ no es un nombre ruso

Bianchi

Dimitir o cesar, que es verbo intransitivo. Y es que no hay nada como dejar un cargo político para sentirte libre y poder decir lo que es evidente y lo que te pide el cuerpo, aparte de enseñar las vergüenzas de otros. Ha pasado recientemente entre el secretario general de “Podemos”, P.Iglesias, y el excoordinador federal de IU Cayo Lara a cuenta del caso del senador podemita Ramón Espinar y su polémico piso comprado y (re)vendido en Alcobendas que, si se nos permite la humorada, nos recuerda al grupo musical de los ochentas “Tarzán y su puta madre buscan piso en Alcobendas”. Cayo Lara -y también otro “ex” y tertuliano como Llamazares– dice (en un twitter), en lo relativo a Espinar, que “especular es especular”. “Y -sigue- hacerlo con una vivienda protegida es especular, lo diga Agamenón o su porquero. Punto” (aunque el porquero termina el dicho de Machado-Mairena diciendo: “no me convence”). O sea, dice lo que parece dictar el sentido común -del que no somos especialmente fans aquí- después de ver lo que dice uno, Espinar, y las abrumadoras opiniones que no comulgan con sus explicaciones.

Bueno, pues va P.Iglesias y le saca la cara al mozo de su cuerda -es más “pablista” que “errejonista”– arreándole unos dicterios al bueno de Cayo Lara que poco tiene de “quijotesco” (fue alcalde de Argamasilla de Alba): “rencoroso” (por ser, suponemos, derrotado por las tesis de Alberto Garzón partidario de la confluencia en Unidos-Podemos y otras martingalas), y le pone un puente de plata porque, dice el líder podemita, “cuando uno deja la política tiene que procurar hacerlo con elegancia” y, aconseja “no hacer ninguna valoración sobre los rencores o la miseria moral de nadie”. Jodé, muy fuerte, y dicho por quien le llevaba el botijo a Lara hasta hace dos días, como quien dice. Podía haber salido de najas con aquello tan manido de “es una opinión respetable, pero no la comparto”, pero no, vaya tute, oiga. Menuda tropa, que decía aquel (que no se pueden ni ver es sabido y casi nadie de la militancia de IU votó a Unidos-Podemos fracasando el “sorpaso” sobre el PsoE como tenían previsto). No es ya que “El Koletas” -le llamamos así porque él mismo dijo no importarle, pero no abusaremos: lo hacemos por puro estilo narrativo- vaya al fondo del asunto y trate de ver qué hay de cierto, o no, en el contencioso –“cualquiera hubiera hecho lo mismo”, dice en aberrante reconocimiento de la especulación habida y fomentando, por otra parte, la picaresca “legal” en este caso, porque lo que hizo Espinar no es, ciertamente, delito, o no está contemplado así en estos momentos-, sino que sale en defensa irracional y arbitraria de un “compañero”, por el mero hecho de serlo, sin atender a más razones ni casuísticas, tirando por elevación y en fuga hacia adelante, es decir, ciscándose en Cayo Lara que, también decimos, no es santo de nuestra devoción, pero vaya la verdad ante todo porque es revolucionaria la diga Agamenón, Tarzán o su puta madre. Menudo “ganao”.

Buenos días.

¿Un problema económico o político?

Darío Herchhoren

Sabemos lo relacionada que está la economía con la política, y por esa razón nos oponemos a separar ambas cosas. Entendemos que ambas van juntas, y que se debe hablar de economía política. A tal efecto vamos a intentar explicar la situación económica de España a través de la política que se viene aplicando desde el triunfo del PSOE en las elecciones de octubre de 1982.

El mes de octubre de 1982, marca un punto de inflexión en la política económica española ya que el triunfo por mayoría absoluta del PSOE, significó entre otras cosas el abandono definitivo de la política económica proteccionista del estado franquista, y la instauración del modelo neoliberal que rige en este momento.

Es necesario destacar que tanto el PSOE como el PP, que han gobernado alternativamente el país, han seguido la misma política neoliberal, con la única diferencia de que en los gobiernos del PSOE, se atendió mejor a lo “social” que en los años del PP.

Ello significó solo una diferencia epidérmica, ya que las grandes fortunas siguieron creciendo, los salarios de los trabajadores se fueron estancando y perdieron poder adquisitivo, se liquidó el Instituto Nacional de Industria, que era un inconveniente para las políticas neoliberales, ya que el INI significó una barrera de protección para la industria nacional.

A partir del ingreso pleno de España en la Unión Europea (UE), se produce el desmantelamiento inmisericorde de la industria española, y la paulatina privatización de empresas y servicios públicos en beneficio de los grandes capitales nacionales aliados a empresas extranjeras que finalmente se quedan con dichas empresas definitivamente.

Tal es el caso de EBRO, que pasa a manos de la japonesa NISSAN, de PEGASO que pasa a manos de FIAT, a través de su subsidiaria IVECO, y de CASA, que fabricaba aviones y que pasa a manos del grupo BOMBARDIER, a su vez propietario de DASSAULT. Es decir, que pilares importantes de la economía nacional, pasan a estar en manos de empresas privadas extranjeras.

Hay que recordar que tanto Felipe González como su ministro de economía Carlos Solchaga decían que como España estaba dentro de la UE, era lo mismo que esas empresas fueran nacionales o extranjeras, ya que pasaban a engrosar la lista de empresas “europeas”. Tal falacia, no resiste el menor embate de la lógica, ya que si es lo mismo, ¿por qué no nos las quedamos?

Esta sangría continúa con los gobiernos del PP, que liquidan el patrimonio inmobiliario, de ayuntamientos cediendo a fondos buitre bloques de viviendas, hospitales públicos a la gestión privada, se entrega IBERIA a BRITISH AIRWAYS, se privatiza AENA, y en fin se privilegia a la empresa privada en detrimento de la pública.

Todo esto revela una política de estado que guarda continuidad, gobierne el PSOE o el PP. No hay diferencias entre ellos. El estado, gobierne quien gobierne debe garantizar a los ciudadanos al menos algunas prestaciones elementales como el trabajo digno sin empleos basura, la vivienda digna, la sanidad de calidad, la educación gratuita en todos sus niveles sin agobiantes tasas universitarias y sin pago de matrículas, la alimentación adecuada, las pensiones y la seguridad.

A día de hoy, este estado no está en condiciones de garantizar esos mínimos, ya que no hay presupuesto para ellos. Se habla de aumentar la edad de jubilación argumentando que ahora la gente vive más años, lo cual es verdad, pero no es verdad que los trabajadores pueden prestar sus servicios con la misma eficiencia con 65 años que con 70.

Decíamos más arriba que no había presupuesto para sufragar los gastos que implicarían las prestaciones mínimas que debería afrontar el estado, y es ese un argumento cierto, pero lo es porque al estado capitalista le importa muy poco que los ciudadanos de este país puedan disponer de esos beneficios.

Al estado capitalista español le interesa privilegiar a los bancos, o “ayudar a grandes multinacionales en dificultades” como ocurrió con Delphi, que cobró grandes sumas de dinero de la Junta de Andalucía para no cerrar su fábrica de componentes y luego se largó con toda la maquinaria renovada merced a esas ayudas a la India. Cabe entonces una pregunta: ¿no era mejor expropiar la fábrica de Delphi y aplicar esas ayudas a la fábrica nacionalizada?

Esto es revelador de una política de estado, que consiste en achicar el estado hasta convertirlo en el estado gendarme es decir volver a la fórmula del siglo XIX que consistía en “dejar hacer, dejar pasar” del viejo liberalismo, y de esa manera consolidar el capitalismo.

Si como vemos hay dinero para subvencionar empresas, hay dinero para salvar bancos en vez de dejarlos caer y expropiarlos y que pasen a ser propiedad del estado, es que no tenemos un problema económico. Lo que tenemos es un problema de política económica. En definitiva estamos ante un problema político, y su resolución necesita una respuesta política, y esa respuesta no puede ser otra que la instauración del socialismo.

Pero esa solución no vendrá de la mano de los actuales partidos políticos; solo vendrá de la movilización y el combate de las masas contra esta forma de gobernar a favor de las minorías, y acabar de cuajo con las políticas de hacer más ricos a los ricos y cada vez más pobres a los pobres. Hasta que eso no ocurra, nos espera un futuro de miseria y represión.

Nuevos datos confirman la intervención del CNI en la destitución de Pedro Sánchez

La operación orquestada por Susana Díaz y un grupo de barones para provocar la caída de Pedro Sánchez de la secretaría general del PSOE es solo el último paso de una maniobra en la que han participado diversos actores: empresarios, servicios de inteligencia, expolíticos y un gran grupo de comunicación propietario del diario más leído de España y de la radio más escuchada (Prisa).

Todo se fragua durante los días previos al Comité Federal que acabó con Pedro Sánchez al frente del PSOE. Dos fuentes diferentes confirman que en las jornadas anteriores se celebró una reunión en Madrid en la que participaron destacados protagonistas del mundo político, periodístico y empresarial.

En concreto, se reúnen en privado el expresidente del Gobierno Felipe González; el presidente del Grupo Prisa Juan Luis Cebrián, grupo editor del diario El País y de la Cadena Ser y tres importantes empresarios del Ibex.

Sobre la identidad de los empresarios que participaron en este reunión, una fuente sitúa en la misma a César Alierta, el expresidente de Telefónica. El propio Pedro Sánchez acusó en “Salvados”  este pasado domingo al que fuera número 1 de la multinacional de haber participado en la operación para apartarle de la secretaría general del PSOE. No obstante, la misma fuente matiza que Alierta no fue quien orquestó esta operación.

También sitúan en este encuentro al expresidente de La Caixa (también accionista de Prisa), Isidro Fainé, aunque un portavoz de La Caixa niega tajantemente que el empresario estuviera en esta reunión en Madrid, y al actual máximo mandatario de una eléctrica, cuyo nombre no ha sido precisado por las fuentes consultadas. Fainé, aseguran desde La Caixa, no estuvo en dicha cita con los nombres citados.

En esta reunión de alto nivel y reservada los actores que participaron en ella manejaron información procedente del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), según las dos fuentes consultadas.

Algún periodista ya ha publicado la posibilidad de que el CNI estuviera implicado colateralmente en la operación de derribo de Sánchez. Carlos Herrera habló el viernes 25 de ello en antena. El periodista dijo en COPE que los servicios de Inteligencia pudieron alertar a Rajoy y a la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, de los intentos de Pedro Sánchez de conformar Gobierno con Podemos y de cómo en el PSOE se estaban registrando altas de militantes que venían de Podemos. Se detectó un intento de “podemizar” el PSOE. Rajoy, contó Herrera, se lo hizo saber a Felipe González y a Alfredo Pérez Rubalcaba.

Luis María Anson desveló este martes en su columna de El Mundo la existencia de un informe de los servicios de inteligencia contra Pablo Iglesias: “Me aseguran que el CNI dispone de un arsenal de irregularidades y vergüenzas del líder podemita”.

Además, el diario El Mundo ha publicado que el propio Sánchez pidió ayuda a José María Álvarez-Pallete, actual presidente de Telefónica, que es propietaria del 13 por ciento del capital de Grupo Prisa, para que El País y la Cadena Ser frenaran la hostilidad contra él. La información era firmada por Carlos Segovia.

Este encuentro se celebró en un contexto en el que se estaba manejando la posibilidad de que Pedro Sánchez intentara formar un Gobierno con Podemos y formaciones independentistas. Los números le salían al exsecretario general del PSOE, que incluso había iniciado contactos con PNV y otras formaciones secesionistas. Solo le faltaba el “sí” de ERC.

En círculos políticos y periodísticos se maneja que el CNI había detectado estos movimientos encaminados a conformar un Gobierno con independentistas y se habría informado a varios actores, entre los que se encuentra Moncloa.

El peligro de esta hoja de ruta radicaba en qué podría ofrecer ese hipotético Gobierno presidido por Sánchez a las formaciones independentistas. Se hablaba entonces de un referéndum secesionista o, incluso, del peligro de que Cataluña se encaminara unilateralmente hacia la formación de una República.

En la reunión se habló del peligro que suponía para los intereses nacionales que el PSOE se aliara con Podemos y con los independentistas. Un detalle llamativo: en dicho encuentro y en otros posteriores se habló de los dirigentes de Podemos como “los Maduros”, en referencia al presidente venezolano Nicolás Maduro.

En círculos políticos también existe la opinión de que ha sido la cerrazón de Sánchez, unido a cosechar los peores resultados para el socialismo, la que ha motivado su fin al frente del PSOE. En este sentido, la “podemización” creciente del PSOE y la ausencia de un debate interno, con un secretario general encastillado, es lo que habría provocado la revuelta interna. No creen, por tanto, que Sánchez sea un mártir.

Sea como fuere, tras esta reunión en Madrid, en el PSOE se inició la operación para “derrocar” a Sánchez de la secretaría general. Una de las primeras decisiones que se tomó fue que Felipe González, como voz autorizada del PSOE, concediera una entrevista a la Cadena Ser donde explicara que Sánchez le dijo que se abstendría para dejar gobernar al PP.

La entrevista, que se emitió enlatada (fue grabada unos días antes y emitida el día 28 de septiembre), se difundió y se desencadenó entonces toda la revuelta de barones críticos.

Es importante destacar que la operación para acabar con Sánchez fue puesta en práctica por Susana Díaz y un grupo de barones críticos con él. Solo son ellos quienes podían acabar con el secretario general en el convulso Comité Federal del 1 de octubre. Nadie de fuera ha influido en la votación de aquel sábado de infarto.

La mitad de los niños búlgaros viven en la pobreza

En vísperas del Día Internacional de la pobreza, organizado por la ONU para el día 17 de este mes, el Instituto búlgaro de Estadística acaba de informar de los índices de su país en la materia: más del 40 por ciento de los niños están amenazados por la pobreza o en riesgo de exclusión social.

El año pasado el Instituto ya indicó la degradación de las condiciones de vida en el país balcánico y el aumento de las desigualdades sociales, que crece sin freno.

Según la ONG Seguridad Nacional para los Niños, el 54 por ciento de los menores de 5 años ya conocen las privaciones en diversos grados. La mitad de los niños búlgaros no pueden abandonar su casa ni durante una semana durante las vacaciones escolares. Dos de cada cinco niños no tienen un lugar en su casa para estudiar ni hacer sus deberes escolares.

Tras la caída del socialismo, Bulgaria languidece lentamente. En los hogares las familias ya no pueden quemar leña para calentarse en el invierno y lo hacen con viejos neumáticos y plásticos, lo que inunda las ciudades con un humo denso y contaminante.

Pernik, una localidad al oeste de Bulgaria de 80.000 habitantes, fue calificada como la ciudad más contaminada de Europa en 2014 por Agencia Ambiental Europea. La mitad de los días del año la ciudad supera las normas ambientales máximas que imperan en la Unión Europea, provocando toda clase de enfermedades cardiovasculares y pulmonares.

La capital europea más contaminada es Sofia. En 2011 cuatro de las cinco ciudades europeas más contaminadas son búlgaras. Bulgaria tiene el mayor índice europeo de óxido de carbono y dióxido de azufre en el aire.

Las ciudades búlgaras tienen instalaciones para calefacción de gas, pero su precio es tan desorbitado para la inmensa mayoría de la población, que recurren a las viejas chimeneas, donde queman todo lo que encuentran en los vertederos.

En Vratsa, una ciudad de 70.000 habitantes, el sistema de calefacción por gas sólo la pueden pagar 250 hogares. Los más pobres se introducen en viejas minas de carbón abandonadas para calentarse.

Los mensajes más secretos de Hillary Clinton los imprimía el ama de llaves

Ayer el diario estadounidense New York Post informó de que, siendo secretaria de Estado, Hillary Clinton, recibía por correo electrónico documentos confidenciales de sus asesores del Departamento de Estado y luego los enviaba a su empleada doméstica para que se los imprimiera.

Marina Santos, de origen filipino, fue contratada para cuidar la casa de los Clinton en Washington y, según el FBI, entre 2011 y 2012, manejó borradores de discursos e informaciones confidenciales.

“Por favor, pide a Marina que imprima para mí todo lo mencionado”, decía un correo electrónico de Clinton dirigido a su asesora Huma Abedin respecto a un documento de 2011 marcado como confidencial.

Marina Santos también pudo acceder a una sala secreta llamada SCIF que los funcionarios diplomáticos de seguridad establecieron en la ciudad británica de Whitehaven. A pesar de que Santos no tenía la autorización, entró dentro del SCIF para recoger documentos de un fax confidencial y dárselos a Clinton, dice el FBI.

El FBI señala que periódicamente Clinton recibía el Informe Diario Presidencial ―un documento secreto preparado por la CIA y otros centros de inteligencia estadounidenses― a través de un fax confidencial.

El Departamento de Estado también ha criticado el uso de un servidor privado de correo electrónico por Hillary Clinton cuando estaba al frente de la diplomacia de Estados Unidos. Clinton ha sido acusada de negligencia en el manejo de datos clasificados. De los 30.000 correos del Departamento de Estado analizados por el FBI, 110 contenían información clasificada.

La reapertura de la investigación sobre los correos electrónicos de Clinton no le ha sentado bien a la candidata demócrata ni a su equipo de campaña, que arremetió contra el director del FBI, James Comey.

Una candidatura muy completa para la Casa Blanca

‘¿Creéis que el camino de la Revolución está sembrado de rosas?’

Juan Manuel Olarieta
Lo mismo que Marx, Lenin era extremadamente minucioso. Para escribir su obra “El imperialismo fase superior del capitalismo” llenó 15 cuadernos con notas tomadas de múltiples lecturas. Los enumeró con letras griegas y hacen referencia a 106 libros publicados en alemán, 23 en francés, 17 en inglés y 2 traducidos al ruso, además de 232 artículos publicados en 345 periódicos alemanes, 8 ingleses y 7 franceses.

A esos cuadernos de notas hay que sumar otros cuantos que tituló “Sobre el marxismo y el imperialismo” que en total tienen unas 700 páginas más que ponen de manifiesto el estilo de trabajo leninista: documentado, profundo y exhaustivo. Para escribir su obra Lenin leyó prácticamente todo lo que se había escrito previamente y condensó sus conclusiones en 150 páginas que no son más que la punta de un gran iceberg.

Pero lo más importante, con diferencia, es que Lenin escribía con una mano y trabajaba con la otra. Mientras escribía su obra, rompía con la II Internacional, estallaba la Primera Guerra Mundial y la Revolución de Febrero de 1917. El folleto no podía ser de más actualidad, pero entonces ocurrió lo mismo que ahora: los árboles no dejaban ver el bosque; el problema era tan evidente que se hizo invisible.

Las frases de Lenin sobre el imperialismo se han repetido muchas veces. Forman parte ya de la retórica y ayudan poco a entender algo que no aparece en ningún párrafo de ninguna obra de Lenin: eso que solemos llamar “el posicionamiento”, que es algo que va más allá de la práctica y de lo concreto. Es la “toma de partido”, algo que en referencia al imperialismo resulta imprescindible… o eso es lo que cabe esperar de alguien que se califica como leninista.

Sin embargo, no es así. Bajo el imperialismo, al mismo tiempo que las grandes potencias forman bloques rivales, algunos de los pequeños Estados impulsaron el movimiento de los “no alineados” y ciertos grupos comunistas hacen lo propio, justificándose con extravagantes frases extraídas de acá y de allá, así como llamamientos a la paz que son otros tantos brindis al sol.

Es evidente que dicha neutralidad es impostada; no existe como tal. No es más que un alineamiento camuflado, como cuando Poncio Pilatos se lavó las manos ante la matanza de los niños inocentes.

Es cierto que la posición de Lenin durante la Primera Guerra Mundial se enfrenta a la de la II Internacional, que deja de ser “internacional” para alinearse con la propia burguesía. La socialdemocracia descubrió así su carácter nacionalista o, en palabras de Lenin, eran “socialpatriotas”. A partir de ahí algunos interpretan que la posición de Lenin fue la de lavarse las manos como Poncio Pilatos: ni unos ni otros, no existe imperialismo bueno, se le hace el juego a unos o a otros, etc.

Es evidente que eso, por su propia abstracción, no tiene nada que ver con el leninismo, que siempre es partidista. Lo que Lenin sostuvo a partir de 1914 es lo opuesto a la II Internacional, es decir, la derrota de la propia burguesía. No puede haber mayor toma de partido que esa, que en Rusia se interpretó como una traición a la patria, o sea, al zarismo y a la burguesía, que acusaron a los bolcheviques de ser espías de los alemanes, de trabajar para el bando contrario en la guerra. Lo mismo que ahora, en 1917 la burguesía rusa lanzó esa típica pregunta: “¿A quién beneficia la política bolchevique?” y cuando la burguesía (y los grupos oportunistas) hacen ese tipo de preguntas se quieren referir a qué país, a qué potencia imperialista estaban beneficiando los bolcheviques, es decir, que todos ellos (burgueses y oportunistas) entienden estos problemas en términos nacionales exclusivamente.

Si esa discusión ya era intelectualmente apasionante en 1914, tras la Revolución de Octubre se hizo acuciante, no sólo porque los bolcheviques habían prometido sacar a Rusia de la guerra sino porque Alemania atacó Petrogrado, la capital revolucionaria por excelencia. No había tiempo para folletos; ni siquiera para discursos. Había que hacer algo y las propuestas iban mucho más allá del Partido bolchevique porque concernían a los soviets, es decir, a los demás partidos, y al gobierno de coalición con los eseristas de izquierda.

En aquel momento, enero de 1918, se puso de manifiesto que nadie había entendido a Lenin, ni siquiera dentro del propio Partido bolchevique, donde sus posiciones eran muy minoritarias, hasta tal punto que las dos mayores organizaciones, las de Moscú y Petrogrado, le desautorizaron y le atacaron violentamente. Es muy significativo recordar que menos de dos meses después de la Revolución, el 28 de diciembre de 1917, la organización bolchevique en Moscú aseguraba en un comunicado que había perdido su confianza en el Comité Central.

¿Por qué motivo? Porque Lenin le estaba haciendo el juego al imperialismo alemán, una opinión muy extendida entonces. Los escritos de aquella época de Lenin sólo reflejan una parte ínfima de la multitud de reuniones que tuvo que mantener con unos y otros para sacar adelante sus tesis. No se conservan actas de la mayor parte de ellas, sino sólo algunos recuerdos escritos posteriormente, muchos de ellos procedentes de militantes de otros partidos, especialmente eseristas, que estaban presentes en aquellas reuniones.

Por ejemplo, el 8 de enero los bolcheviques convocaron una Conferencia especial para aprobar la salida de la guerra mundial, en la que se pusieron de manifiesto las tres posiciones internas. La primera fue la de Bujarin, entonces un izquierdista furibundo que defendía la continuación de la guerra, cambiándole el nombre por el de “guerra revolucionaria”. Fue la mayoritaria, ya que alcanzó 32 votos. La segunda fue la de Trotski, una propuesta insustancial que se podía resumir en “ni guerra ni paz”, que reunió 16 votos. La de Lenin fue la más minoritaria, ya que sólo logró reunir 15 votos.

Tres días después se reunió el Comité Central para discutir lo mismo. Lenin volvió a perder la votación de nuevo y así podríamos seguir relatando reuniones, tanto internas como del gobierno o los soviets, en las que la mayoría estaba en su contra. En más de un debate el Partido bolchevique estuvo al borde de la escisión. Incluso los militantes de mayor confianza no aceptaban las posiciones leninistas. Uno de ellos fue Dzerzhinski, que en una reunión le reprochó a Lenin que alentaba al imperialismo alemán y en otra de sostener las mismas posiciones que Zinoviev y Kamenev, es decir, que le calificaba a Lenin de revisionista, nada menos. Lo mismo se puede decir de otros militantes de enorme prestigio, como Alejandra Kolontai o Elena Stasova.

Las reuniones eran maratonianas. A altas horas de la madrugada las discusiones continuaban en medio de humaredas insalubres de tabaco, y los intentos de Sverdlov y Stalin antes de las reuniones para inclinar el voto a favor de Lenin nunca fructificaron. Tampoco las amenazas de Lenin de dimitir del gobierno y abandonar el Partido bolchevique. Todo invita a pensar que incluso quienes votaban a su favor no lo hacían convencidos de su posicionamiento sino por la confianza personal que les inspiraba.

El contexto no podía ser más dramático porque el ejército alemán estaba a las puertas de Petrogrado. Los que querían la guerra no tenían un ejercito para luchar en ella y los que querían la paz no tenían tiempo para evacuar la capital, cuya población hubiera podido resultar aplastada literalmente. Sólo pudieron preparar lo mismo que cien años antes en Moscú cuando vieron acercarse a las tropas napoleónicas: destruir Petrogrado, quemar los edificios y volar los puentes y las fábricas.

Por fin, después de dos meses de debates agotadores, en febrero de 1918, en una reunión del Consejo de Ministros hasta Trotski se inclinó a votar a favor de Lenin, que obtuvo una mayoría pírrica. Redactaron al momento un oferta de paz dirigida a Alemania y Lenin la firmó en su condición de Presidente del Gobierno, pero cuando se la pasó a Trotski para que hiciera lo propio, éste se negó. El entonces ministro de Asuntos Exteriores era de los que tiraba la piedra y escondía la mano. No quería comprometerse; había votado a favor de Lenin a regañadientes. No quería que su firma constara en algo en lo que no creía en absoluto. Dijo que bastaba con la firma del Presidente del Gobierno y Lenin insistió en que también el ministro de Asuntos Exteriores debía firmar.

Lo mismo ocurrió cuando se formó la comisión encargada de negociar la tregua con los alemanes. Le designaron a Trotski, que se volvió a negar. Tuvieron que recurrir a Chicherin, que entonces era miembro del Partido menchevique. Era preferible alguien así, un menchevique, antes que un “bolchevique” como Trotski que votaba una cosa cuando quería hacer la contraria.

Uno de los pocos discursos de Lenin que se conservan de aquella época es aquel en el que tanto a sus amigos como a sus enemigos les pregunta: “¿Creéis que el camino de la Revolución está sembrado de rosas?, ¿que no hay más que marchar de victoria en victoria, al son de ‘La Internacional’ y con las banderas al viento? Así sería fácil ser revolucionario. No, la Revolución no es un juego divertido. No, el camino de la Revolución está lleno de zarzas y espinas. Aferrándonos al suelo que se nos escapa, con nuestras uñas y nuestros dientes, arrastrándonos si es necesario, cubiertos de lodo, debemos marchar, a través del fango, hacia adelante, hacia el comunismo y saldremos vencedores de la prueba”.

Estas palabras las pronunció Lenin en el Comité Ejecutivo de los soviets. Lo que las obras completas no cuentan es que había tomado la palabra cuando no le correspondía y que su discurso fue el único que nadie aplaudió.

En la medida en que hoy el mundo se encamina de nuevo hacia la guerra imperialista, aquellos debates de hace un siglo se vuelven a reproducir, no sólo porque la noción de imperialismo no está clara sino -sobre todo- porque los posicionamientos siguen siendo erróneos. Cuando en uno de aquellos debates a Lenin le reprocharon que sus posiciones beneficiaban al imperialismo alemán, les reconoció que, en efecto, así era. Pero las posiciones contrarias beneficiaban a los imperialistas del otro bando. Por lo tanto, decía Lenin, no preguntemos a qué país beneficia nuestro alineamiento; preguntémonos si beneficia a nuestra clase, al proletariado. Es así como Lenin resumía la consigna de transformar la guerra imperialista en guerra civil.

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