Condenado dos veces por espionaje a favor del Corea del norte, con 30 años de reclusión a sus espaldas en Corea del sur, no hay ONG humanitaria que se apiade para cumplir el último sueño de Seo Ok-Ryol: morir en el país por el que ha sacrificado su vida (Corea del norte). El sueño tiene […]