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Diario GARA: kién te ha visto y kién te ve

Iñaki Soto, director de Gara
B.
Sobre todo en la sección “Internacional” claramente proimperialista en las “zonas calientes” como Siria, Donbass, Irán, y antes Libia o Egipto, y que se remonta a Kosovo y la “independencia” de una nación que no existe y que jamás existió. Pero, al parecer, todo vale si con ello se consigue la independencia de Euskadi sin reparar en la historia, los costos ideológicos y la lucha de clases a nivel internacional.

Algo así lo entienden quienes firman un manifiesto de denuncia de la línea obscenamente proimperialista llevada en GARA, otrora referente ideológico de la izquierda abertzale, sobre todo en los tiempos de EGIN hasta que lo cerró el juez, exjuez, Garzón en verano de 1998.

Sostenemos que, si no automáticamente sí sintomáticamente, la línea editorial de un periódico en el rubro “Internacional” responde y refleja la línea editorial de ese medio, cualquier medio, de su línea “nacional”, sea España, Catalunya o Euskal Herria. En este último caso, GARA refleja y reverbera y regurgita en “internacional” su deriva reformista hacia la nada que lleva a cabo la izquierda abertzale oficial (de alguna manera hay que denominarla). Lo raro sería ver una línea editorial en “Internacional” progresista y antiimperialista y una línea claudicante y liquidacionista en “Nacional”, o sea, en “Interior”, en “casa”. O al revés. No sucede esto, no puede suceder y no puede ser de otra forma.

Hay lo que hay y esto es lo que hay. Con el añadido muy peligroso, peligrosísimo, de que, cegados y despeñados en esa pendiente reformista sin retorno, empiecen a ver “enemigos” en quienes no les ríen las gracias y acaben por decir que “Rusia es culpable” (como decía el nazi-falangista Serrano Súñer en 1941), esto es, los “rojos” nativos, indígenas, vasquitos ellos, los comunistas, antifascistas y demás ralea y gente de mal vivir. Suele ocurrir cuando no se admite la lucha de clases en tribus idílicas y descomplicadas con futuros paradisíacos, mientras cuidan su riñón.

No hay peor cuña que la propia madera.

Buenas noches.

La coruñesa que espió a Castelao para la CIA

Alfonso Castelao
Alta, guapa y con estilo. Fue intérprete de Castelao en Nueva York en 1938 y tenía toda una vida por delante pero se le escapó a los 30 años tras las 17 puñadas que le asestó su marido en Arillo (Oleiros) dando origen a uno de los crímenes más sobrecogedores y recordados en la comarca coruñesa a pesar del tiempo transcurrido: casi 70 años.

La oleirense María Docampo es una mujer a la espera de una película y de que la CIA confirme que trabajó para la inteligencia estadounidense como sostuvieron intelectuales como el profesor exiliado Emilio González López, Isaac Díaz Pardo y el ex presidente de la Academia Galega, Xosé Luís Méndez Ferrín.

El documento desclasificado por la CIA en el que reconoce que siguió los pasos de Castelao, líder del Partido galeguista, durante su exilio como consecuencia de la Guerra Civil, viene a reforzar esa teoría, aunque no menciona a María Docampo. Sin embargo, varios autores han apuntado a esta mujer como la responsable de informar de los pasos del insigne galeguista.

La apasionante historia de espionaje de María Docampo, oscurecida por la brutalidad de su asesinato en 1948 en una finca de Oleiros está aún por acabar de escribirse.

El diputado, catedrático en Derecho Penal, historiador y profesor en distintos centros educativos en Estados Unidos, Emilio González López, en su libro Castelao, Propagandista da República en Norteamérica, identifica en una fotografía a la coruñesa María Docampo, al lado de Castelao y su mujer Virxinia Pereira y el escritor y periodista Luis Soto en Central Park (Nueva York) en 1938.

Curiosamente este último, en su libro Castelao, a UPG e outras memorias, utilizó esta misma fotografía en la portada pero sin identificar ni hablar en ningún momento de Docampo.

Docampo y Castelao en Central Park
El padre del nacionalismo gallego, escritor y dibujante Alfonso Daniel Rodríguez Castelao, ministro del Gobierno republicano en el exilio, llegó a Nueva York en julio de 1938 tras haber visitado la URSS por encargo del Gobierno de Negrín para buscar apoyos contra Franco y en favor de la causa republicana. En la Unión Soviética Castelao terminó acercándose al comunismo, del que lanzó elogios.

Una vez en Estados Unidos, acompañado de su mujer y del escritor y destacado militante comunista Luis Soto, dio mítines y acudió a actos del Frente Popular Antifascista Gallego en lugares como Detroit, Brooklyn, Newark, Boston o Niágara Falls.

Castelao contó en Nueva York con la ayuda de una secretaria que le servía como traductora: María Docampo, «de padres de As Mariñas coruñesas» según cuenta González López en su libro, y que acompañaba al galeguista, a su mujer y a Soto en todas las actividades políticas y sociales a las que acudían. «Era tan eficaz y tan estrecha la relación que mantenían una convivencia de tipo casi familiar», señala el historiador en su libro.

Tras finalizar la Guerra Civil y convertirse Castelao en exiliado, la joven María Docampo desapareció sin dar explicaciones ni avisar. El matrimonio Castelao, según González López, quería mucho a María y cuando Virxinia regresó a Galicia en 1968 fue al cementerio de Dorneda a poner flores en su tumba.

En el verano de 1941 González viajó a Panamá a un curso sobre derecho penal y en el hotel se encontró con el profesor y economista Edmund Peevy que le preguntó si conocía «a una tal María Docampo», de la que le contó que había sido su secretaria en «Servicios Especiales y que pertenecía al servicio de información militar de los Estados Unidos, la posterior CIA».

«Le agradecí al profesor Peevy la información y me di cuenta que la desaparición de María Docampo del ámbito del matrimonio Castelao no era solo un asunto de ingratitud sino que obedecía a órdenes superiores que le indicaban cuándo tenía que abandonar un trabajo y comenzar otro», agrega González López en su escrito.

María Docampo y su hermana Encarnación habían nacido en Estados Unidos al trasladarse a este país su padre Francisco Docampo Pérez cuando tenía catorce años (era natural de Bergondo) y después de trabajar en Inglaterra como marinero.

En Nueva York fue maquinista y fogonero y allí conoció a María Ramos Díaz, nacida en Cabreiroa (Oleiros). Encarnación se casó en Nueva York con Pedro Lema, vecino de Corme (Ponteceso). María dominaba el inglés y trabajó como intérprete de español y portugués en el Banco de Londres de Wall Street. En 1947 se casó en Nuestra Señora de Guadalupe (México) con José García Peña, de 36 años y natural de Jalisco.

Los padres de María Docampo, junto a su hija Encarnación, regresaron a Galicia para vivir en una propiedad que habían comprado en Arillo, la finca conocida como La Brava, al lado de la casa de Josefa, hermana de María Ramos, y la madre de ambas, Manuela.

El 27 de julio de 1948 María Docampo regresó a Arillo sola pero su marido, conocido como O Jalisco, la siguió. El 27 de septiembre sobre las ocho de la mañana, García Peña propinó 17 puñaladas a María Docampo, así como 15 a su suegra y dos a su cuñada Encarnación, que habían acudido a ver lo que sucedía.

José García Peña se hizo a sí mismo cortes en el pecho y en una mano con el cuchillo, prendió fuego a la cama de sus suegros y luego quemó papeles y cartas. Con baúles y arcones atrancó diversas estancias de la casa. Los vecinos que se habían congregado a las puertas de la vivienda avisaron a la Guardia Civil, que logró entrar forzando una puerta.

El vecindario también evitó que ardiese toda la vivienda al apagar el fuego con cubos de agua. O Jalisco fue trasladado a la Casa de Socorro de Santa Lucía y luego al hospital municipal, donde al parecer intentó suicidarse de nuevo.

María, su hermana Encarnación y la madre de ambas, fueron halladas muertas sobre el suelo de una habitación. El único superviviente del triple crimen, Francisco Docampo, el padre de María Docampo, declaró entonces que O Jalisco tenía «el vicio de la marihuana» y en Nueva York había trabajado traficando con mercancía de México a Estados Unidos.

Las tres víctimas recibieron sepultura al día siguiente en el panteón de la familia Docampo en el cementerio de Dorneda. Al sepelio acudieron más de mil personas de toda la comarca. El padre de María falleció en 1966 a los 80 años y en 1998 lo hacía, a los 95, Josefa Ramos, la tía de María Docampo.

En el panteón de los Docampo no suelen faltar flores y en la finca de Arillo sigue viviendo uno de los descendientes, hijo del viudo de Encarnación tras su regreso de Nueva York y conocer a otra familiar de los Docampo.

Un suceso semejante nunca se olvida y la familia no quiere hablar de ello. «No te extrañe que no quieran contar nada, no quieren hablar de eso. Mari era la guapa. El marido, aquel bicho, fíjate tú cómo es la gente que algunos vecinos de aquí, a pesar de todo y de no tener ni para comer, le llevaban cosas a la cárcel, mientras estuvo en A Coruña», cuenta una vecina de la zona.

Un gran muro de piedra rodea la propiedad de los Docampo, una finca de 19.000 metros cuadrados en la que se ubica el pazo de Arillo, una construcción de 1874 catalogada en el Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) de Oleiros. En su fachada principal destaca el antiguo patín y el escudo de armas.

El inmueble no es visible desde ningún punto al estar rodeado no solo del elevado muro sino también de un abundante y valioso arbolado de gran porte, sobre todo magnolios y también castaños, palmeras y una araucaria.

La Finca da Brava o Finca del Jalisco hoy en día es una explotación agrícola con terrenos de labor e invernaderos de flores y verduras y hortalizas. La antigua puerta principal (que no se usa) es una gran verja de hierro en la que, en la parte superior, se puede leer: Villa María Docampo Nº14.

http://www.laopinioncoruna.es/gran-coruna/2017/01/29/corunesa-espio-castelao-cia/1147731.html

Un informe de Amnistía Internacional inventa miles de falsos ahorcamientos en Siria

Un informe de Amnistía Internacional calumnia al gobierno de Damasco asegurando que ha ahorcado extrajudicialmente entre 5.000 y 13.000 presos en la cárcel militar de Saydnaya. A pesar de que todos los medios del mundo han reproducido la noticia, nadie le ha preguntado a la ONG por sus fuentes porque esa pregunta siempre es selectiva. Hay medios a los que nadie cuestiona: ellos son la fuente.

Si se analiza el informe (*) con un poco de detenimiento, en busca de esas fuentes, se advierte que no hay nada de eso. Se basa en habladurías, rumores y relatos anónimos de quienes, además, no viven en Siria en su inmensa mayoría. Ningún tribunal admitiría jamás una prueba así, indirecta. Lo mismo ocurre con las cifras, que son extrapolaciones cargadas de sensacionalismo, desde hablar de “ahorcamientos masivos”, hasta calificar a la cárcel como “matadero humano”.

Hay que destacar, además, que no contentos con la manipulación de la fuente, los medios inflan las cifras de manera vergonzante. Mientras la ONG habla de un margen entre 5.000 y 13.000, todos los medios han puesto la cifra más elevada de ahorcados, 13.000, mientras que la agencia Associated Press va todavía más allá y titula “Al menos 13.000 ahorcados en una cárcel siria desde 2011”. Pero no es “a lo menos” sino todo lo contrario: “a lo más”.

El informe alcanza al periodo comprendido entre setiembre de 2011 y diciembre de 2015 y Amnistía Internacional lo ha elaborado sin que haya cadáveres, ni documentos de ninguna clase, ni apenas los nombres de los ahorcados. Le ha resultado suficiente interrogar a 31 personas que han estado detenidas en dicha prisión, más cuatro carceleros que trabajaron en ella, tres antiguos jueces, tres médicos que trabajaron en el hospital militar de Tishreen, cuatro abogados, un número indefinido de “expertos” nacionales e internacionales y, finalmente, 22 familiares de personas que están o han estado presas en dicho centro.

Además de indirectos, la mayor parte de los testimonios proceden de opositores al gobierno y antiguos funcionarios que viven fuera del país. Los que viven en el interior han sido interrogados “a distancia”, aunque la ONG no es capaz de situarlos en un mapa, es decir, no puede decir siquiera si viven en zonas controladas por el gobierno o por los yihadistas.

De cualquier manera, Amnistía Internacional ha reclutado a sus testigos por medio de otras ONG internacionales y grupos de oposición al gobierno de Bashar Al-Assad, como Urnammu, la Red Siria de Derechos Humanos y el Instituto Sirio para Justicia y la Responsabilidad. Cabe sospechar, pues, que los testigos sean -en todo o en parte- de la misma factura que dichas organizaciones, es decir, opositores e incluso yihadistas.

La chapuza sube de tono cuando en base a tales declaraciones de testigos, Amnistía Internacional obtiene un promedio semanal de ejecuciones que luego extrapola a todo el periodo, de donde sale ese absurdo margen de 5.000 a 13.000 que fácilmente podría haber alcanzado los 200.000 con un poco más de habilidad aritmética, con lo cual el margen hubiera quedado así: “Bashar Al-Assad ahorca entre 3.000 y 200.000 personas en una cárcel militar”.

Los ahorcamientos no eran públicos, por lo que los testigos, en realidad, no presenciaron nada parecido a eso. Por la noche algunos de los presos, después de poner la oreja pegada al suelo, aseguran haber escuchado ruidos parecidos a los de un estrangulamiento.

Hay dos excepciones, las de un carcelero y un juez, que refieren ejecuciones en vivo y en directo, pero no aseguran haberlas presenciado ellos mismos.

Otro de los relatos es el de los traslados de presos hacia otra cárcel que Amnistía Internacional dice, sin aportar ninguna prueba, que “posiblemente” no eran tales sino verdaderas ejecuciones. Después lo de “posiblemente” desaparece y las contabilizan como ahorcamientos. Hacen un total de 95 personas, que son las únicas a las que la ONG es capaz de poner un nombre.

El informe se publica acompañado de fotos tomadas vía satélite en las que aparecen los cementerios antes y después de 2011, es decir, que desde entonces su tamaño ha aumentado. Pero con muy poca originalidad, a Amnistía Internacional no se le ocurre pensar que existe la posibilidad de que los cementerios se hayan ampliado no como consecuencia de que Bashar Al-Assad mate a más opositores y necesite más fosas comunes que antes, sino como consecuencia de algo mucho más sencillo: que hay una guerra.

En el informe hay varios errores de bulto, como el que asegura que las penas de muerte las aprueba el Gran Muftí de Damasco, lo cual es impensable en un Estado laico como Siria (aparte de que los muftíes carecen de competencias judiciales).

En fin, señores: otra manipulación más que añadir a todas las que estamos hartos de leer y escuchar. Es otra vergüenza. Lo que Amnistía Internacional pretende es ocultar que para acabar la guerra con el mínimo derramamiento de sangre, el gobierno de Damasco está indultando a todos los yihadistas, estén presos o no lo estén.

(*) https://www.amnesty.org/en/documents/mde24/5415/2017/en/

Vistalegre II ha sido declarado como un ‘partido’ de alto riesgo

Esta semana Podemos se ha reunido con la policía para que envíe a las fuerzas antidisturbios a la Plaza de Toros de Vistalegre de Carabanchel, Madrid, donde celebran su cónclave. Para evitar altercados, además de seguridad pública, también han contratado seguridad privada, un total de 60 efectivos.

Pero en el recinto habrá, además, una tercera fuerza de choque: más de un centenar de inscritos que se dedicarán a labores de vigilancia y control, a los que califican de una manera carcelaria como “voluntarios de respeto”.

Por fin, hay que consignar a una cuarta brigada: en los accesos al recinto habrá un despliegue de perros amaestrados para supervisar las pertenencias de los asistentes.

El Ministerio del Interior ha aceptado enviar a sus tropas para impedir desmanes, pero se opone a que permanezcan dentro del recinto porque esa labor corresponde a los pistoleros de la seguridad privada que han contratado para la ocasión, más los de la empresa que gestiona el recinto taurino.

Aunque el festival ha sido declarado como un acontecimiento “de alto riesgo”, al recinto sólo entrarán los escoltas de la policía que realizan habitualmente esa labor para los caciques de Podemos. Sin embargo, en el interior habrá un despliegue discreto de policías de paisano que velarán por la seguridad de los asistentes, aunque no sabemos si se trata de efectivos de la Policía Municipal, de la Policía Nacional, de la Legión o de la Brigada Paracaidista.

Está prevista la asistencia de más de 10.000 personas. La entrada estará limitada mediante un sistema de doble acreditación. Será necesario exhibir una credencial de colgante y una pulsera para poder entrar al Congreso. El domingo entregarán una credencial y una pulsera diferentes porque creen que hay un riesgo de sobreaforo.

No consta que inscritos de postín, como el general de la OTAN José Julio Rodríguez, vayan a participar en el festejo. Tampoco se ha confirmado la presencia del pistolero fascista Sáenz de Ynestrillas, que también apoya a Podemos junto con su “izquierda falangista”.

El Tratado de Maastricht impuso el euro en Europa hace 25 años

Se cumplen 25 años de la aprobación del Tratado de Maastricht, firmado en una pequeña localidad holandesa, que hace 25 años puso los cimientos para la creación de una nueva moneda: el euro.

Primero fue el Mercado Común, luego la Comunidad Económica Europea y, después de Maastricht, la Unión Europea. Fue entonces cuando empezaron a aparecer las primeras grietas. En Dinamarca la incorporación al Tratado se sometió a referéndum y ganaron los que se oponían a la nueva moneda. Tuvieron que hacer excepciones y cambios de última hora para que los votos no sirvieran para nada. En Francia el referéndum resultó aprobado por los pelos.

La Unión Europea estrechó sus lazos a medida que entre la población crecía el descontento, lo cual demuestra que Lenin tenía razón, una vez más, cuando dijo, en referencia precisamente a la consigna de los Estados Unidos de Europa, que tales uniones sólo triunfan en etapas de auge económico. Cuando llega la crisis, se impone el “sálvese quien pueda”.

Ahora en Europa la situación se reproduce, mientras los mentecatos de siempre señalan el humo para ocultar el incendio. Critican el euro y proponen la salida de la Unión Europea, como si el epicentro estuviera en Bruselas, y no en el capitalismo.

Hace 25 años en Maastricht, para crear el euro, los países integrantes de la Unión Europea aprobaron un tope de déficit presupuestario del tres por ciento del PIB y del 60 por ciento de deuda pública, que la crisis económica ha tirado por los suelos en todos los países, poniendo de manifiesto otra de las leyes fundamentales del capitalismo que los que hablan de neoliberalismo, de globalización y de transnacionales nunca tuvieron en cuenta: el capital es una relación de producción regulada por el Estado que cambia de un lugar a otro.

Con el tiempo la crisis del capitalismo puso de manifiesto, a quien quisiera verlas, las verdaderas leyes de su funcionamiento (y su disfuncionamiento). Por ejemplo, demostró la ley del desarrollo desigual, de manera que los Estados no se desarrollan (o se hunden) de manera uniforme y acompasada, como creyeron en Maastricht, sino que sus disparidades aumentan con el tiempo.

Sin embargo, en España el gobierno del PSOE dijo todo lo contrario, tanto durante la incorporación al “Mercado Común”, como al firmar el Tratado de Maastricht, como al introducir el euro: tendríamos la misma moneda que Alemania, tendríamos los mismos sueldos que Alemania… seríamos como Alemania. Un cuarto de siglo después, Alemania ha perdido todo el encanto; es el ogro de Europa.

Las legiones de “expertos” que hay en Bruselas no dirigen el capitalismo sino que son dirigidos por él. Naturalmente en 2007 no pudieron evitar el desplome, ni la crisis griega de 2015 (de la que ya nadie se acuerda, como si no existiera).

Pero lo más importante del futuro que le espera al Viejo Continente lo recordó Jean Claude Juncker, el Presidente de la Comisión Europea: hoy somos una parte importante de la economía mundial, una cuarta parte; dentro de diez años seremos sólo el 15 por ciento y dentro de 20 años ningún Estado europeo será miembro del G7.

Aunque se cree el ombligo del mundo, Europa representa hoy un pasado capitalista agotado.

A partir de hoy en Francia hay presos que están encarcelados sin haber cometido ningún delito

Lo que Marx calificó como “cretinismo parlamentario” no es privativo de España ni de ningún partido político. Más bien es una plaga. Un ejemplo de esa idiotez la cometieron los parlamentarios que el 3 de junio del pasado año en Francia aprobaron una ley por la cual la consulta de páginas yihadistas era un delito castigado con una pena de dos años de cárcel y 30.000 euros de multa.

Hoy Reuters informa que el Consejo Constitucional acaba de declarar nula dicha ley. Es un alivio.

Pero dicho Consejo Constitucional tampoco es inmune al cretinismo, por lo que sus decisiones tienen ese mismo carácter rematadamente idiota: después de afirmar que la consulta de páginas yihadistas no es delito, ordena que las personas que han sido encarceladas a causa de ello no sean puestas en libertad.

Suman 21 presos, por lo que, a partir de ahora en Francia habrá 21 personas que estén en la cárcel sin haber cometido ningún delito, o sea, por la cara.

Como en todos los países capitalistas, en Francia la libertad está retrocediendo a pasos agigantados, aunque se trata de un país aficionado a enviar tropas a cualquier otro con la excusa de proteger los derechos fundamentales de sus habitantes. ¿Por qué no se preocupan un poco más de los de su propia población?

No hace mucho que el Senado publicó un largo informe de dos tomos sobre la situación en las cárceles francesas, cuyo título lo decía todo: “Las cárceles francesas son la vergüenza de la República”. ¿Aún queda un pizca de vergüenza en Francia?

En 1789 la Revolución Francesa empezó con el asalto a la Bastilla, que era una cárcel poblada por numerosas personas condenadas de la misma forma arbitraria que en la actualidad. Los insurrectos proclamaron la amnistía por su cuenta y abrieron las puertas de par en par.

Esperemos que ahora ocurra otro tanto y que las personas encarceladas por la cara salgan, por una vía o por la otra.

La nueva Brigada Político Social del franquismo es una banda organizada

El ministro y el jefe de la BPS
No ocurre con mucha frecuencia que la gestión de un ministro quede reflejada en toda su incompetencia con pruebas irrefutables muy poco tiempo después de que deje el Ministerio. Aun menos si la prueba definitiva la aporta su mano derecha. Es lo que ha ocurrido con Jorge Fernández Díaz tras la publicación de una entrevista al comisario Eugenio Pino, exdirector operativo de la Policía.

Pino es el jefe de la “policía política” montada en el Ministerio del Interior para atacar a los que el PP consideraba sus principales enemigos políticos, es decir, los independentistas catalanes y Podemos. Alguien de la máxima confianza de Fernández Díaz, y por tanto del Partido Popular.

El periodista le pregunta por qué los Pujol no están en prisión, que es como preguntar: ¿no hay pruebas suficientes contra ellos? Su respuesta: “Porque los procedimientos son difíciles de investigar y los jueces en España son muy garantistas. Lógicamente en otra época había jueces más decididos, pero ahora son garantistas hasta el final y prefieren ajustar todo el procedimiento a unas pruebas reales y efectivas”.

La culpa es de los jueces. Lo primero –delitos económicos difíciles de investigar– es evidente. Lo segundo no suena a excusa, sino a acusación. No son como otros jueces que envían a los acusados a prisión preventiva para que se ablanden. Eso no está en ningún Código Penal, ni en el actual ni en los de antes, pero sabemos que es una costumbre que ha existido, sobre todo cuando un juez ha echado mano de ese recurso tan socorrido y vago que es la “alarma social”. Pero es el final de la segunda frase lo que tiene que dejar con la boca abierta a cualquiera que piense que la justicia no puede estar al servicio de los intereses políticos, sean los que sean, o de la jauría.

Esos jueces a los que se refiere Pino buscan para tomar decisiones trascendentales “pruebas reales y efectivas”. Pino no es de los policías que tengan como norma la idea de que lo que no puedes probar, no existe ante un tribunal.

Incluso, al referirse a otro caso, dice que es “partidario de usar el detector de mentiras y esas cosas que usan otros países y no sé por qué no hacemos”. Este es un motivo para reírse de la talla policial de Pino, ya que está probado que el detector de mentiras sólo se usa de forma extensa e irrefutable en el cine y la televisión, además de en la CIA y la NSA, no con muy buenos resultados en estos dos últimos ejemplos.

El comisario se queja de que al valorar una prueba “cuando tenemos una cuenta, una transacción, siempre hay una resistencia” (de los jueces). Lo cierto es que hay un montón de gente procesada o condenada en España en los últimos años por los indicios aportados por cuentas corrientes y transacciones bancarias que revelan la comisión de delitos. Eso es un hecho que esta vez Pino decide obviar.

Eso le permite insistir en una acusación que nunca se ha probado y que tanto él como El Mundo sostuvieron hasta el extremo de convencer a Fernández Díaz, la supuesta cuenta corriente millonaria que tenía en Suiza el entonces alcalde de Barcelona, Xavier Trias. Nunca se pudo probar su existencia, y de hecho hay pruebas que indican que no existió. Pero, para Pino, la realidad es muy diferente porque el confidente que les dio esa información era “una fuente de toda credibilidad”.

Todavía no hay ningún artículo en el Código Penal que diga que se puede procesar a alguien porque el confidente es muy bueno. Quizá por eso el único procedimiento judicial que existe ahora sobre ese caso es el que investiga a El Mundo por dar esa noticia (uno de ellos es el autor de la entrevista a Pino).

Teniendo en cuenta la mentalidad de Pino y su insistencia en seguir haciendo favores políticos a sus antiguos jefes con casos en los que tiene pruebas, debería sorprendernos menos lo que dice en la segunda entrega de la entrevista sobre un caso especialmente sensible: la investigación del atentado del 11M.

Nos enteramos que entre sus múltiples ocupaciones estuvo la de pedir informes policiales sobre casos investigados y juzgados. Lo que todos llamaríamos casos cerrados. Pino pidió informes sobre el 11M, el asesinato de Marta del Castillo y el caso Faisán. Es en el primer caso donde está más claro que hemos tenido al frente de la policía a alguien dispuesto a dar pábulo a cualquier conspiración de la que se puedan obtener réditos políticos.

En ningún momento dice Pino cuáles fueron los indicios que le llevaron a pedir un informe sobre el 11M. En el colmo del descaro, se limita a decir que “se trata de un método de trabajo distinto”, no de cuestionar la investigación policial y judicial que acabó en una sentencia de la Audiencia Nacional, confirmada por el Tribunal Supremo. “Es un atisbo de modernidad”, dice, lo que es ridículo a menos que se piense que el funcionamiento normal de los tribunales es un arcaísmo.

La farsa continúa cuando él sostiene que no ha leído ese informe. Encargó un informe sobre algo ya juzgado, supuestamente incluye detalles interesantes, pero él no encontró tiempo para leerlo. No sé si eso constituye malversación de fondos públicos (el tiempo de los policías no sale gratis), pero creo que es sólo una forma de tomarnos por idiotas.

A la pregunta de si esa investigación contradice la sentencia, de forma vaga dice que sí, pero sin concretar porque no quiere que le imputen un delito. No la contradice, “pero da por sentado, según tengo entendido, porque no lo he leído, algunas cosas que fueron determinantes para argumentar una serie de teorías que verdaderamente se diluyen. Se aclaran algunas cosas que estaban en una nebulosa”.

En la sentencia condenatoria no hay ninguna “nebulosa”, excepto para los que, como Pedro J. Ramírez y El Mundo, opinaban que los acusados eran unos tontos útiles a los que se condenó injustamente para ocultar una conspiración mayor. Pino deja caer que algo hay de eso para confirmar después que sí, se pone en cuestión algunos pilares de la sentencia, en expresión del periodista.

Una vez más, ante el mayor atentado terrorista ocurrido en las últimas décadas en España, un responsable policial y un periódico se alían para difamar el trabajo de la policía y los tribunales en ese caso. Siempre quedan impunes.

Con tal ligereza, cómo puede extrañarnos que Pino demuestre la misma falta de profesionalidad para acusar a Podemos de financiarse con la ayuda de gobiernos extranjeros. Deja caer que hay pruebas en Venezuela, más confidentes, fotos, para terminar diciendo que “a título particular” cree que los dirigentes de Podemos han cometido delitos al recibir ese dinero, “pero no lo puedo demostrar”.

Yo podría decir a título particular que creo que Pino ha dirigido una banda de narcotraficantes pero que no lo puedo demostrar. Obviamente, no puedo decir eso, porque afirmarlo en esos términos es un delito castigado con pena de prisión. Pero Pino es de los que salen impunes por estas cosas.

Este es el comisario al que Fernández Díaz entregó las llaves de la policía durante su etapa al frente de Interior. Con tanta manipulación y mentiras, casi podemos felicitarnos de haber sobrevivido a esta banda organizada.

http://www.eldiario.es/zonacritica/policia-politica-Interior-Pino_6_610748953.html

El dinero virtual es para los ricos, el de siempre para los pobres

El simbolo del bitcoin ya sustituye al dólar
El dinero, e incluso cualquier forma de pago, no es un mecanismo técnico neutral sino que tiene su sello de clase. Se basa en la propiedad privada y en las relaciones de producción capitalistas. Hasta un medio tan convencional como “Estrella Digital” tituló así un artículo hace poco: “El dinero para los pobres; el bitcoin, para los ricos” (*).

Pero el dinero, mucho más que cualquier otra cualquier mercancía, padece todas las ilusiones fetichistas que cabe imaginar. Por eso a cualquier cosa le llaman hoy “dinero” y cualquier refrán se puede largar al respecto.

La novedad actual es que el imperialismo y el capital financiero tratan de acabar -por las buenas o por las malas- con el dinero fiduciario o en efectivo, para imponer el dinero virtual o de plástico, lo cual no se explica sólo por su condición de clase social, sino por la crisis económica o, mejor dicho, por los continuos fracasos de la política económica implementada por la burguesía de todo el mundo para tratar de salir de ella.

En particular, uno de los grandes fracasos ha sido el recurso sistemático a la política monetaria, al lanzamiento de grandes masas de dinero fiduciario a la circulación, que han ido a parar a los bolsillos de los mismos de siempre, que es donde sigue.

Ahora el capital financiero quiere hacer otro intento para salir de la bancarrota, cuya novedad es que entran en el mercado los monopolios tecnológicos y los de telecomunicaciones para hacer la competencia a las empresas tradicionales del sector: bancos, seguros y bolsa.

La otra novedad es que el dinero digital, a diferencia del fiduciario, vuelve a ser privado y no está sometido a los controles ni a las garantías de un banco central.

Finalmente, dicho dinero es un pozo negro, por lo que quienes, como los de Podemos, se han alineado con el capital financiero para retirar de la circulación el dinero en efectivo, vuelven a engañarnos una vez más. Las distintas monedas virtuales sirven para pagar toda clase de negocios ilegales, como tráfico de armas o de drogas, así como para lavar el dinero negro y evadir impuestos.

Es más, en países como Grecia, los intentos de imponer el dinero digital a la fuerza sirven -entre otros fines- para incrementar la recaudación fiscal a costa de los trabajadores.

A la desesperada el capitalismo está tratando de incrementar el comercio por internet y, como consecuencia de ello, los pagos a través de divisas virtuales. Aunque la cotización de dichas divisas oscila bastante, se multiplica en el largo plazo, hasta el punto de que una de ellas, el bitcoin, ya ha superado a la cotización de la onza de oro, habiéndose convertido en otro objeto más de especulación. El año pasado el bitcoin fue la moneda que más se revalorizó en todo el mundo, con un crecimiento del 125 por ciento.

Aunque todas las monedas digitales son opacas, en mayor o menor grado, las que más incrementan su cotización son las más opacas porque en ellas la oscuridad es un valor añadido. Son paraísos fiscales en sí mismos, un valor refugio. Sobre todo en los países más débiles, hay manera que implementar una política de control de cambios o de evitar la fuga de capitales a causa de los movimientos especulativos de las monedas virtuales.

El gobierno bolivariano de Venzuela que, entre otras agresiones, ha padecido ataques a la cotización de su moneda fiduciaria, se ha visto obligado a reprimir la circulación del bitcoin, a cerrar sitios de internet e incluso a detener a los usuarios de dicho medio de pago, que fueron acusados de contrabando.

En Venezuela en diciembre del año pasado, el número de usuarios de bitcoin alcanzó los 85.000, lo que supone un incremento de casi el 2.000 por cien más en dos años.

(*) http://www.estrelladigital.es/articulo/espanha/dinero-pobres-bitcoin-ricos/20170102172125309222.html

Un banco israelo-estadounidense se convierte en accionista de la petrolera saudí Aramco

La crisis capitalista, la caída de los precios del petróleo y la guerra del Yemen se han convertido en una pesadilla para los sátrapas de Arabia saudí, que se han visto obligados a vender por partes a la joya de la corona, la petrolera Aramco. Había numerosos buitres dispuestos a apoderarse de un trozo del pastel, pero el regalo ha caído en manos de un banco israelo-estadounidense recién creado: Moelis.

Se trata de un banco surgido en 2007, en el inicio de la actual bancarrota económica. Uno de sus principales consejeros es Shlomo Yanai, un veterano oficial del ejército israelí al que hace un tiempo también le propusieron dirigir el Mosad. Antes de pasar al banco, Yanai dirigió una empresa famacéutica y otra agrícola.

La venta de una parte de Aramco a Moelis, casi un regalo, está en la línea del creciente reforzamiento de los lazos entre Israel y Arabia saudí, imprescindible para dos países muy perjudicados por la derrota del imperialismo en la Guerra de Siria.

El capital de la petrolera saudí es de dos billones de dólares y en este primer tramo de privatización quiere deshacerse del cinco por ciento, unos 100.000 millones en acciones que, aproximadamente, es el déficit que arrastra el presupuesto público saudí.

Los caciques saudíes no sólo necesitan vender Aramco sino que han puesto en el escaparate otros monopolios para poner el dinero en el fondo público de inversiones.

La historia de Aramco (Arabian American Oil Company) es una historia colonial que se confunde con el surgimiento de los Estados árabes hace cien años. Su nombre originario era aún más definitorio, California Arabian Standard Oil Company, y está asociado a los Rockefeller, que no sólo fundan un monopolio, sino un nuevo país cuya existencia está garantizada militarmente por Estados Unidos en el Pacto del Quincy.

En 1938 Rockefeller pone al frente del monopolio y del país a una jauría de jeques y príncipes fabricados a su imagen y semejanza, a medio camino entre el capitalismo salvaje y la delincuencia organizada.

El monopolio gigantesco fue nacionalizado entre 1973 y 1980, coincidiendo con la Guerra de los Seis días de los países árabes con el Estado de Israel. La historia de Aramco va, pues, de lo privado a lo público para volver al punto de partida.

Farandulización de eso que llaman ‘política’

Bianchi

No es cosa de adoptar la «filosofía del tendero» y ponerse fondón y verdulero para decir -y quejarse- que siempre salen los mismos en la tele y a todas horas vendiendo peines y motos. Y luego dicen que el pescado es caro, como el cuadro de Sorolla. Del laconismo y atonía franquista «por imperativo legal» al empacho y locuacidad de la «democracia» con un denominador común: con Franco estaba prohibido pensar y, en consecuencia, llevar a cabo a la práctica las ideas pensadas, y en «democracia» te dejan pensar siempre que no puedas llevar tus ideas a buen puerto (miren a los catalanes); si antes eran ideas «terroristas», ahora son «anticonstitucionales», o sea, los mismos perros con distinto collar. De la democracia orgánica fascista al «charlamentarismo», que no parlamentarismo, actual, que decía Blasco Ibáñez de quien se cumplen 150 años de su nacimiento y ni dios recuerda su «radicalismo» político» en la prensa de orden.

«Es que aburren, se están pasando, es como Gran Hermano pero pasado por el túrmix de ‘la política’, puro espectáculo, una farandulización, como dice usted, Bianchi, maestro», me dice un lector totalmente sobornado con un vermú y un pincho de tortilla española, por supuesto.

De toda la batahola de voces que salen y se oyen pertenecientes a eso que llaman -impropiamente- «clase política», hay una que se repite asaz veces y no he oído a nadie decir lo que sigue, a saber: la de veces, y con contumacia, que P. Iglesias -pues a él me refiero- ha dicho que, si no sale él elegido secretario general en Vista Alegre-2, se va de Podemos, como diciendo ahí os quedáis, pringaos, como «amenazando» con irse y entonces a ver quién «gestiona» eso, el chiringuito, inútiles, que sois unos inútiles sin mí y mi carisma.

Sólo he visto portarse así a Felipe González cuando «amenazó» con irse del PsoE si no abandonaba este el marxismo –«antes socialista que marxista», decía este payaso, como si el PsoE hubiera sido alguna vez marxista-, y otra vez cuando el referéndum de la OTAN (*) donde dijo que, si sale el «NO» (a la OTAN), «a ver quién gestiona eso», como diciendo, pilatescamente, yo me lavo las manos. Luego hablan de «responsabilidad» estos tahures de la farándula. Pues bien, Pablo Iglesias actúa igual o similar (a esto me refería cuando decía que no he oído a nadie establecer este paralelismo, igual sí y no me he enterado como nefelibata que es uno).

Casi parece, para los que no me conocen, que le estoy dando bazas, colateral u oblicuamente, a Errejón diciendo estas cosas. Como en este blog nos la pasamos practicando el sano deporte de desenmascarar a oportunistas y camanduleros, trepas y babosos, diré -a título personal- que Errejón, «El Transversal», me parece no peor, en su discurso, que Iglesias que, aunque parece y hasta blasone de «radical» -guiñando el ojo hasta la izquierda abertzale oficial oteguiana- es más falso que un euro de corcho y vendehumos (por no hablar del trosko Urban experto jodedor de los tinglados y tingladillos que él mismo monta y organiza para estar en el machito y no hincarla). Sólo le tengo registrado un buen momento y fue cuando en el Parlamento español sacó a relucir -dirigiéndose a Pedro Sánchez- la «cal viva» que hizo mudar la cara y quitar la modorra a Errejón en el escaño contiguo, como diciendo «te has pasado tres pueblos». En fin, que el algodón no engaña. Voy a poner la tele… agggghhhhhhh. Hasta en la sopa, lavirgen.

Buenas tardes.

(*) En el referéndum de la OTAN, en 1986, al sibilino lema de «OTAN, de entrada no» se le adjuntaron tres cláusulas para meter la mercancía venenosa más doblada y hacer más «light» el mensaje, que, por supuesto, no se cumplieron, aparte de que nadie se acuerda.

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