Categorías
Noticias

La policía hiere de gravedad a un vecino de un porrazo durante la movilización por el soterramiento

Esta tarde la policía ha herido de gravedad en Murcia a un vecino de un porrazo durante la movilización por el soterramiento de las vías y el rechazo al muro del AVE.

Mientras la lucha vecinal se ha esforzado por ser pacífica, la policía entiende su función de una manera muy distinta y los incidentes se suceden uno detrás de otro.

Al mediodía la policía cargó contra un grupo de mujeres que se habían colocado en el paso a nivel de Santiago El Mayor (Murcia) para dar su apoyo a los vecinos.

Las mujeres, la mayoría de ellas jóvenes, fueron dispersadas por la fuerza. Habían acudido a la acampada instalada en un jardín cercano a las vías, ya que los organizadores del campamento las habían invitado a una comida popular con motivo del 8 de marzo.

El movimiento feminista había organizado varias actividades previas a la manifestación junto a las vías, como un ensayo de coreografía tipo haka neozelandesa con movimientos de autodefensa y símbolos feministas.

Cuando al mediodía empezaron a acudir, la policía comenzó a dar empujones y terminó con una carga policial hasta que consiguieron dispersar a las vecinos que estaban allí concentrados.

Los vecinos que presenciaban la carga increparon a la policía a gritos por la violencia desplegada.

Esta lucha vecinal es una de las protestas más masivas y duraderas de la historia de Murcia. La Plataforma Pro-Soterramiento lleva 30 años de lucha. Como dice un veterano de esta lucha: “Muchos de los que se manifiestan hoy, muchos de los que nos critican, muchos de los periodistas que lo cuentan y muchos policías que vienen a evitar que entremos en las vías, iban en pañales cuando esto empezó”.

Es un movimiento vecinal nacido en los barrios obreros de la zona sur de Murcia que se ha heredado de padres a hijos, de vecino a vecino (los viejos lo transmitieron a los que iban llegando) e incluso de casa en casa. Se resume en una frase: “El tren por abajo, yo por arriba”.

Empezó como una forma de reivindicar que las vías del tren convencional, que partían la ciudad de Murcia de norte a sur, dejaran espacio a la gente. Murcia está dividida por una planificación ferroviaria que primó que la estación estuviera cerca del centro y que las vías atravesaran toda la ciudad, precisamente, salvando el centro. Para ello había que cortarla en dos.

En los ochenta los vecinos eran gente joven, de clase trabajadora. Eran como el actual y eterno portavoz de la plataforma, Joaquín Contreras, que hoy ya pasa los 70 años.

Casi todos, él también, se siguen manifestando hoy.

“A los más veteranos de los barrios del sur de Murcia les hemos visto envejecer en las fotos del periódico”, dice un vecino con orgullo. “Los políticos que les han prometido cosas han cambiado pero ellos siguen aquí”, añade. Los políticos son como un hilo de agua sobre una piedra que es la plataforma: año tras año la han ido desgastando con anuncios que no se cumplían pero la piedra -la protesta- ahí sigue.

La estación del Carmen es del siglo XIX, y entonces se dijo que era “provisional”. Algunos tramos de la vía que viene desde Madrid atravesando La Mancha también son de cuando la Revolución Gloriosa de 1868.

A finales de los noventa, con el AVE ya volando entre Madrid y Sevilla, empezaron las promesas del soterramiento. Algunos recortes de prensa incluyen fotos de políticos de entonces con promesas de 8.000 millones de pesetas para cambiarlo todo, para hacer un soterramiento integral de la vía.

Aquellas promesas no se concretaron hasta los acuerdos de 2001 y 2006 entre los gobiernos central, local y regional, que transformarían antes de 2010 la ciudad: un soterramiento total que liberaba millones de metros cuadrados de vía e instalaciones ferroviarias. Un idílico proyecto de zonas verdes y cambio radical para Murcia.

Nunca llegó. Pero sí llegó la crisis.

Los vecinos se habían mostrado bastante incrédulos ante todos aquellos proyectos en las reuniones con las distintas administraciones.


Mientras tanto, todos los martes -durante años- se siguieron manifestando en el paso a nivel: “Algún día éramos solo 5 ó 6”, confiesa Antonio Hernandez, uno de los portavoces de la plataforma, y su padre, dos habituales en las manifestaciones.

La crisis urbanística que golpeó a España y al mundo entero golpeó a la Región de Murcia de una manera brutal. Una comunidad autónoma tan vinculada al ladrillo se sumió en graves problemas económicos. Esa es una de las causas para que el AVE, que tenía que haber llegado a la ciudad (y a la Región) procedente de Alicante, se parara en seco en la provincia vecina. Con esta parada también se paró el proyecto de soterramiento.

Ahora, en 2017, llevamos años con el AVE, según confiesa un político de alto rango del Gobierno Murciano, parado a las puertas de Murcia por problemas técnicos y de presupuesto.

¿Y qué ha pasado para que el sábado pasado estos mismos vecinos de hace 30 años hayan juntado a 50.000 personas por el centro de Murcia?

No es fácil de explicar, sobre todo si leemos que ahora mismo Ministerio, Gobierno regional y Ayuntamiento (los tres en manos del PP) insisten en que el soterramiento está presupuestado y es una realidad que se va a conseguir.

Tras numerosos retrasos, ese soterramiento llegará según la última previsión (optimista) del gobierno central entre 2020 (una primera parte) y el 2023 (la totalidad)…

http://cadenaser.com/emisora/2017/10/04/radio_murcia/1507138466_915280.html

Categorías
Mujer

Recuperemos el Día Internacional de la Mujer Trabajadora de las manos de la burguesía

Con el Día Internacional de la Mujer ha ocurrido lo mismo que con otras fechas significativas del movimiento obrero: el capitalismo se ha apropiado de ellas, no sin antes vaciarlas de contenido y de cualquier objetivo socialista.

En el caso del 8 de marzo se han falsificados sus orígenes, se ha eliminado su carácter de clase y de ser un día de lucha y reivindicación de las trabajadoras de todo el mundo inscrito en la lucha por el socialismo se ha convertido en un día festivo donde las consignas giran en torno a la lucha entre los sexos y no entre las clases. Pues bien, como comunistas debemos recuperar la memoria de un pasado de lucha de las mujeres trabajadoras enterrado y falsificado por la burguesía.

Todos los años cuando llega la fecha del 8 de marzo nos cuentan la misma historia sobre su origen, que se eligió este día “en conmemoración del día 8 de marzo de 1908 en que las trabajadoras de la fábrica textil llamada Cotton declararon una huelga en protesta por las condiciones insoportables de trabajo. El dueño entonces cerró las puertas y prendió fuego muriendo abrasadas las 129 trabajadoras que había dentro” (1).

No hay pruebas documentales de que estos hechos existieran tal como se presentan. La verdadera historia es que fueron cogiendo acontecimientos reales de aquí y de allá, cambiaron fechas y los fueron amañando para presentar unos orígenes a la medida de los intereses de la burguesía. Esta versión aparece en torno a 1955, y el objetivo parece claro, eliminar el carácter comunista que tenía el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

No es extraño que la aparición de esta leyenda se produzca en la década de los años 50. Las vicisitudes que ha sufrido el Día Internacional de la Mujer Trabajadora están ligadas a las sufridas por el movimiento comunista. Será en esta década cuando se produzca la traición revisionista que supuso un abandono de los principios y objetivos revolucionarios de la mayoría de los partidos comunistas oficiales para pasarse con armas y bagajes a colaborar con el capitalismo y por este motivo, se reescribió la historia de muchos acontecimientos relevantes de la clase obrera para acomodarla a los nuevos tiempos.

El terreno estaba abonado para que el movimiento feminista de los años 60 se apropiara de esta fecha y borrara el término trabajadora para convertirla en el Día de la Mujer. Posteriormente se daría un nuevo paso hasta hacerla irreconocible: en 1975 la ONU declara el 8 de Marzo Día Internacional de la Mujer y de la Paz, y los gobiernos de la mayor parte de los países capitalistas organizan actos oficiales en este fecha. Así es como ha enterrado un pasado combativo de las mujeres trabajadoras y se ha falsificado uno nuevo que pueda ser asumido por todas las mujeres sin distinción de clase.

Los hechos históricos de la leyenda

No hay ningún dato que recoja un incendio en 1908. En la fábrica Triangle Shirtwaist Company de Nueva York se produjo un incendio, pero fue el 25 de marzo de 1911. Este suceso tuvo una gran repercusión en el movimiento obrero, no solo porque ocasionó la muerte de 148 trabajadores, de los cuales 129 eran mujeres, la mayoría emigrantes procedentes de Italia y Europa central y con edades comprendidas entre los 16 y los 24.

El hecho adquirió mayor relevancia porque en 1909 las trabajadoras de esa fábrica protagonizaron la primera huelga llevada exclusivamente por mujeres, cuyas demandas se resumían en un aumento de los salarios, mejoras en las condiciones laborales, la abolición del sistema de subcontratación y de las multas, la jornada laboral de 52 horas semanales, una igual carga de trabajo durante todo el año, la limitación de las horas extras y el reconocimiento de los derechos sindicales.

La huelga comenzó el 27 de septiembre de 1909 y se prolongó hasta el 15 de febrero de 1910. A las obreras de la Triangle se unieron otras fábricas no sólo de Nueva York sino también de las principales ciudades de Estados Unidos; se calcula que serían unas 40.000 las obreras en huelga, lo que paralizó por completo la industria textil norteamericana.

Cuando finalizó la huelga, la mayoría de los empresarios negociaron con sus trabajadoras parte de las reivindicaciones, solo 13 no lo hicieron, entre ellos los de la fábrica Triangle. Si hubieran aceptado las demandas de las trabajadoras, el incendio no habría tenido lugar, o al menos no habría tenido las consecuencias catastróficas que tuvo, ya que una de las reivindicaciones que venían exigiendo era que las puertas permanecieran abiertas y no cerradas como era habitual para mejor control de los trabajadores.

Las protestas por estos sucesos movilizaron a miles de trabajadores y tuvieron una gran repercusión en el movimiento obrero, pero no ocurrieron un 8 de marzo, ni en 1908. El incendio tuvo lugar un año después de celebrada la II Conferencia de Mujeres Socialistas en 1910, donde se toma el acuerdo de celebrar el Día Internacional de la Mujer Trabajadora y seis días después de que en Europa se realizara la primera celebración.

Los antecedentes del 8 de Marzo

Mientras que los orígenes del 8 de Marzo son mucho más complejos que atribuir a esta fecha un acontecimiento concreto, su base ideológica hay que buscarla en el movimiento socialista de finales del siglo XIX. Tanto a nivel teórico como organizativo, fueron los socialistas los que dedicaron más esfuerzos teóricos y prácticos por el objetivo de la emancipación de la mujer. Marx y Engels tratan el tema de la mujer trabajadora, su papel en la producción industrial, haciendo un análisis científico del origen de la opresión y discriminación de la mujer. Obras como “La situación de la clase obrera en Inglaterra” o “El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado” de Engels y “El Capital” de Marx, analizan la opresión de la mujer, ligando su emancipación a la de la clase obrera. En 1879, aparece el primer libro dedicado a tratar la cuestión femenina: “La mujer y el socialismo”. Su autor, August Bebel, era un destacado dirigente del movimiento socialista alemán. Esa obra tendrá una gran repercusión.

Esta labor teórica del movimiento comunista se verá acompañada de una labor organizativa. Serán los partidos socialistas los primeros que incluyan en sus programas las reivindicaciones del derecho al voto de las mujeres y los relativos a su igualdad.

Este proceso se produce en el contexto del desarrollo capitalista que empujaba a miles de mujeres a incorporarse al trabajo productivo, espoleadas por la miseria en que vivían sus familias, lo cual acarreará importantes cambios en su situación. Pasaron de permanecer aisladas en el hogar y de dedicarse a las tareas domésticas y al cuidado de los hijos, al trabajo fuera del hogar en la producción industrial. Aparece así una gran contradicción: por un lado su papel en la producción como un trabajador más, con una relativa independencia económica y, por otro, la falta de derechos políticos, la desigualdad en la familia y ante la ley, a lo que se sumaba la explotación bestial a que eran sometidas.

No es extraño pues que en la primera década del siglo XX se desarrollara un potente movimiento obrero y, a la par, un potente movimiento de mujeres socialistas. En Alemania el Partido Socialdemócrata contaba en 1914 con 175.000 afiliadas, lo que representaba el 16’1% de la militancia; entre ellas cabe destacar la figura de Clara Zetkin.

En 1907 se celebró la I Conferencia de Mujeres Socialistas en Stuttgart. Dos fueron los puntos principales sobre los que giraron las discusiones: lanzar la campaña por el derecho al sufragio de las mujeres y establecer unas relaciones permanentes entre las organizaciones de mujeres socialistas de todo el mundo.

Dos años más tarde, en 1909, las socialistas norteamericanas toman la iniciativa de celebrar el Woman’s Day el último domingo de febrero, con el propósito de unir fuerzas, propagar la lucha por el derecho al voto y las ideas socialistas entre las mujeres. Esta iniciativa será la precursora de la celebración internacional de un día dedicado a la mujer trabajadora.

Aunque tanto el movimiento feminista burgués como el movimiento de mujeres socialistas defendían la misma reivindicación, el derecho de las mujeres al voto, los objetivos eran completamente diferentes, lo que provocará desde el primer momento una línea divisoria entre los dos movimientos. Mientras el movimiento feminista consideraba esta reivindicación como un fin, a través del cual podían impulsar las reformas necesarias para lograr la igualdad en todos los terrenos con los hombres de su clase, pero sin cuestionar el sistema capitalista, para las mujeres socialistas la reivindicación del sufragio empieza a tomar un papel importante sólo desde el momento en que la táctica del proletariado consistía en utilizar las instituciones burguesas contra las instituciones mismas. Se consideraba el voto sólo como un medio para participar en la vida política, facilitando el trabajo de propaganda, concienciación y organización para la revolución socialista, su consecución no eliminaría la causa de su opresión que radicaba en la propiedad privada de los medios de producción. Así elaboraron un programa que recogía los siguientes puntos:

– la lucha contra la explotación capitalista, la igualdad de salarios
– la eliminación de la explotación de los niños y de la prostitución
– la reducción de la jornada laboral, el reconocimiento del derecho al voto de todas las mujeres
– acceso a un sistema educativo basado en la coeducación
– una reforma legal que facilitase la obtención del divorcio
– el reconocimiento del derecho de las mujeres a limitar el tamaño de su familia
– la socialización de las tareas domésticas con la creación de servicios como comedores, guarderías, lavanderías, etc.

La mayor parte de estas reivindicaciones no iban ser alcanzadas con reformas dentro del sistema. Por este motivo las socialistas no llevaron esta lucha por el sufragio en alianza con el movimiento feminista burgués, sino con los partidos socialistas y vieron que la verdadera liberación de la mujer está unida a la lucha por el socialismo.

Los orígenes del Día Internacional de la Mujer Trabajadora

En agosto de 1910 se celebró la II Conferencia de mujeres socialistas en Copenhague. Los puntos a tratar se centraron en el trabajo en torno al sufragio femenino universal, la protección social a las madres e hijos, la jornada laboral de 8 horas, la prohibición de utilizar fuerza de trabajo femenina en trabajos insalubres, dieciséis semanas de baja por maternidad y la aprobación de un seguro obligatorio por maternidad. Esta Conferencia también tomaría medidas para asegurar unas relaciones regulares entre las mujeres de todos los países.

En lo relativo a la celebración del Día de la Mujer Trabajadora, Clara Zetkin, en representación de las delegadas socialistas alemanas, presentó la siguiente moción: “De acuerdo con las organizaciones políticas y sindicales del proletariado, las mujeres socialistas de todos las nacionalidades organizarán en sus respectivos países un día de las mujeres especial, cuyo principal objetivo será promover el derecho al voto de las mujeres. Será necesario debatir esta proposición con relación a la cuestión de la mujer desde la perspectiva socialista. Esta celebración deberá revestir un carácter internacional y será necesario prepararla con mucho esmero” (2).

Clara Zetkin no propone ninguna fecha ni habla de ningún acontecimiento concreto. En un artículo que escribió unos días después de celebrada la Conferencia, hace referencia a que la idea parte del ejemplo de las socialistas americanas, que venían celebrando desde hacía dos años en las principales ciudades de Estados Unidos el Womans’s Day.

Por su parte, Alejandra Kolontai, delegada rusa, reflexionaba sobre los objetivos del Día Internacional de las Mujeres, dejando claro su carácter socialista desde sus inicios: “Ese día iba a ser un día de solidaridad internacional en la lucha por los objetivos comunes y un día para revisar la fuerza organizada de las mujeres obreras bajo la bandera del socialismo” (3). La primera celebración tiene lugar en 1911, pero no se concreta un día. Las fechas elegidas dependían del país. En Alemania, Dinamarca, Suecia y Austria y otros países europeos se eligió el día 19 de marzo.

Una muestra del cariz que tenía esta fecha en sus orígenes es la manifestación de las mujeres trabajadoras realizada en Viena ese primer año. Marcharon en torno al Reichstag portando banderas rojas y recordando a las luchadoras de la Comuna de París que habían sido masacradas. Ante el éxito de las movilizaciones, en 1914 las socialistas alemanas fijan por primera vez el día 8 de Marzo para unificar las diferentes movilizaciones a nivel internacional, pero en este año comienza la I Guerra Mundial y estas movilizaciones quedarían relegadas.

Para las mujeres socialistas la posición que toma la socialdemocracia de apoyo a la guerra imperialista va a tener importantes repercusiones. Muchas de ellas abandonan estos partidos y crean organizaciones para luchar contra la guerra imperialista, la vuelta de sus maridos e hijos del frente y contra el hambre y la carestía; otras participarán activamente en la formación de los partidos comunistas, como Rosa Luxemburgo y Clara Zetkin.

Sin embargo, serán las trabajadoras rusas las que recojan esta bandera. Desde tiempo atrás, el partido bolchevique venía desarrollando una importante labor de concienciación y organización entre las mujeres. Siguiendo los puntos aprobados en la II Conferencia de Mujeres Socialistas, empiezan a celebrar este día en 1913. La fecha elegida fue el 17 de febrero (2 de marzo del calendario occidental) bajo la denominación de Día Internacional de las Trabajadoras. Esta primera celebración realizada en las principales ciudades, se salda con la represión de los actos convocados y la detención de varias militantes bolcheviques que son deportadas a Siberia.

Ante el creciente movimiento de mujeres, comienza a publicarse una revista Rabotnitsa (Mujer Obrera), dedicada a la instrucción y movilización de las obreras y de las esposas de los obreros. El primer número se hizo coincidir con el 23 de febrero (8 de marzo) de 1914. Solo pudieron publicar los tres primeros números porque el grupo editorial fue detenido en pleno.

El Día Internacional de la Mujer Trabajadora se siguió celebrando en años sucesivos y, una vez iniciada la I Guerra Mundial, las protestas se centraron en la lucha contra la guerra imperialista, la vuelta de los soldados del frente y contra la carestía de los alimentos de subsistencia. A causa de la guerra, miles de mujeres se habían incorporado al trabajo en las grandes fábricas, ocupando los puestos de trabajo de los hombres que estaban en el frente.

La huelga de 8 de marzo de 1917 en San Petersburgo, Rusia

El día 8 de marzo de 1917 (23 de febrero en el calendario antiguo), tiene lugar un estallido revolucionario que acabaría con el régimen zarista. Al llegar al trabajo, los obreros de la fábrica Putilov se la encuentran cerrada. Las mujeres de Petrogrado, cansadas de la escasez de alimentos y de los precios de los mismos, se echaron a la calle. Pronto se unieron las esposas, hijas y hermanas de los soldados que se encontraban en el frente. Conforme recorrían las calles, se iban sumando las amas de casa que hacían cola para recoger su ración de pan, las obreras de los talleres y las factorías, hasta llegar al oeste de la ciudad donde se agruparon sobre los puentes del Neva. Al día siguiente el número de mujeres llegó a alcanzar 190.000, que se manifestaron bajo la consigna de “pan para nuestros hijos que se están muriendo de hambre”.

El día 10 de marzo la huelga era ya general. El día 12 se constituye el Soviet de Petrogrado. Dos días más tarde se crea el Gobierno Provisional y el día 17, con el ejército del lado de los revolucionarios, el zar Nicolás II dimite y Rusia se convirte en una República. Estos hechos desembocaran unos meses más tarde en la Revolución de Octubre y en sus inicios los protagonizan principalmente mujeres, lo que parece indicar que fueron esos acontecimientos los que hicieron que el Día Internacional de la Mujer Trabajadora se celebrara el día 8 de Marzo.

Tan solo unos meses más tarde tuvo lugar la revolución de Octubre, que tendrá una importancia decisiva en la situación de las mujeres. Alejandra Kolontai es nombrada Ministra de Bienestar Social. Durante los tres primeros años, se impulsó la incorporación de la mujer al trabajo, se aprobó el derecho a recibir igual salario por igual trabajo, la baja maternal pagada, se prohibió a las mujeres desarrollar trabajos pesados, los nocturnos y horas extras. Se legalizó el aborto en 1920, se declaró ilegal la prostitución, se decretaron leyes y reformas que aseguraban la igualdad de los sexos en todos los aspectos. Dentro del matrimonio las mujeres pasaron a gozar del mismo estatuto que sus maridos, incluyendo el derecho a conservar sus apellidos, a solicitar el divorcio, a poseer pasaporte y fijar su residencia. A partir de este momento las mujeres tuvieron acceso a todos los niveles de enseñanza. Se crearon servicios de lavandería, guardería y comedores para reducir el trabajo doméstico y se impulsó la participación de las mujeres en la vida social y política. En tres años de Revolución las mujeres consiguieron las reivindicaciones esenciales que les permitirán seguir avanzando en su emancipación.

En la II Conferencia de Mujeres Comunistas, celebrada en 1921, a instancias de las delegadas búlgaras, se aprobó la propuesta de celebrar de manera oficial el Día Internacional de la Mujer Trabajadora el 8 de Marzo, en recuerdo del 8 de Marzo de 1917 y de las trabajadoras de Petrogrado. Alejandra Kolontai escribió: “El Día de las Mujeres de 1917 se ha convertido en memorable para la historia. En ese día las mujeres encendieron la antorcha de la revolución proletaria e incendiaron todo el mundo. La revolución de febrero se inició ese día” (4).

Otras resoluciones aprobadas en esa Conferencia estaban relacionadas con los métodos que las mujeres debían adoptar en su lucha por el socialismo. Los objetivos principales eran la movilización y la propaganda entre las obreras, campesinas y amas de casa, tanto en la URSS como en los países capitalistas. Alejandra Kolontai señalaba los cambios en cuanto a objetivos, a raíz del triunfo de la Revolución de Octubre y de la III Internacional:

“Si la función del Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras era primero, ante la supremacía de los parlamentos burgueses, luchar por el derecho de las mujeres al voto, la clase trabajadora ahora tiene una nueva tarea al organizar a las mujeres trabajadoras alrededor de las consignas combativas de la III Internacional. En vez de demandar la participación en el trabajo de los parlamentos burgueses, oíd la llamada procedente de Rusia: ¡Mujeres trabajadoras de todos los países, organizad un frente unido en la lucha contra aquéllos que están saqueando el mundo!, ¡Abajo con el parlamentarismo burgués!, ¡Demos la bienvenida al poder soviético!, ¡Fuera con las desigualdades sufridas por los trabajadores y trabajadoras!, ¡Luchemos con los trabajadores por el triunfo del comunismo en el mundo!” (5).

En años posteriores, el Día Internacional de la Mujer Trabajadora se siguió celebrando en la URSS y en otros muchos países, manteniendo el espíritu combativo y reivindicativo que tuvo en sus orígenes, hasta que en los años 60 la burguesía reescribió la historia.

Ha pasado más de un siglo desde que se celebrara la Conferencia de Copenhague, donde se tomó el acuerdo de celebrar un Día Internacional de la Mujer. En todos los países las mujeres tenemos el derecho al voto y en la mayoría de los países capitalistas se ha alcanzado la igualdad jurídica pero seguimos siendo doblemente explotadas y oprimidas. Muchas de las reivindicaciones planteadas por las mujeres socialistas en 1910 siguen pendientes, entre otras cosas porque la opresión de la mujer no reside simplemente en un problema de falta de derechos, sino que su origen está ligado a la propiedad privada y solo cuando ésta sea eliminada podremos empezar a hablar de emancipación de la mujer.

Como comunistas debemos recuperar la memoria del 8 de Marzo como el Día de la Mujer Trabajadora, debemos recuperar sus orígenes y el espíritu combativo y reivindicativo que tuvo en sus orígenes. Las comunistas en este día no tenemos nada que festejar y si una revolución que hacer y un largo camino por recorrer.

(1) Victoria Sau, Diccionario Ideológico Feminista, 1981
(2) Clara Zetkin: La cuestión femenina y la lucha contra el reformismo
(3) Alejandra Kolontai: El Día Internacional de la Mujer, 1921
(4) Ibidem
(5) Ibidem

La mujeres inician la huelga de 8 de marzo de 1917 en San Petersburgo
Categorías
Noticias

Hummmmm… no sé… no sé…

B.

Mariano Rajoy, presidente del Gobierno, luciendo lazo morado en la solapa en el día de huelga feminista en España.Todo dios, hasta los obispos, patronales, con esta huelga que llaman «histórica», como si de un partido de fútbol en la cumbre se tratara, que sería «del siglo». Hasta la Griso y la Quintana no aparecen en sus manipuladores programas matutinos, ¡impresionante! (y qué alivio por un día).

Me pregunto, acogiéndome a la vena conspiranoica que me caracteriza, contra quien se manifiestan las feministas, dónde está el enemigo, si hasta Rajoy apoya la huelga, y la presidenta del Congreso, Ana Pastor, que habla de «machismo», como Soraya, igual. ¿La brecha salarial? ¿Quién está a favor con estas demostraciones de fervor feminista? Desde la «izquierda» feminista no falta quien se alegra -y celebra- que Rajoy rectifique y porte el lazo morado e incluso desautorice a Cifuentes y la ministra Tejerina que hablaban de huelga «a la japonesa», y es que, en el fondo, es un buen chico.

Una huelga angelical, preñada de buenismo y panfilismo, y si hasta Mariano apoya -o finge que lo hace- pues, mire usted, hummmmmmm, no sé… no sé… algo huele a chamusquina, algo se ha hecho mal, o calculadamente mal, o igual lo que huele a podrido es en Dinamarca y yo soy Hamlet.

Nota. Ahora me llamarán «antifeminista» o «misógino» o vete a saber…

Buenas tardes.

Categorías
Noticias

Los yihadistas cristianos bendicen las armas en sus iglesias

El reverendo Sun Myung Moon
En Newfoundland, Pensilvania, hay una iglesia fascista, llamada Santuario, donde los fieles rezan con fusiles y los bendicen como signo de protección.

No son islamistas sino cristianos. Pero se parecen mucho a los yihadistas. El Southern Poverty Law Center no los considera como una comunidad religiosa, sino una milicia.

A la entrada del templo un guarda de seguridad revisa las ametralladoras semiautomáticas de los 500 asistentes que, por invitación del pastor Hyung Jin Moon, deben estar sin proveedor y sin gatillo para evitar accidentes.


El pastor Hyung Jin Moon emite también por YouTube sus transmisiones con 2.000 seguidores y en las que varias personas portan fusiles AR-15.

A la iglesia del Santuario se la conoce como la secta Moon, en honor a la familia que la dirige, el reverendo Sun Myung Moon, fallecido en 2012, o como Iglesia de la Unificación.

La iglesia cree que las armas son símbolos de la “varita de hierro” referenciados en el Apocalipsis.

La iglesia ha organizado cenas de agradecimiento a Trump y los fondos se han donado a una asociación estadounidense de propietarios de armas, la Gun Owners Foundation.

En 1999 el Washington Post publicó que la congregación tiene un negocio de venta de armas, concretamente pistolas de tamaño pequeño y gran potencia, perfectas para cometer delitos.

La Iglesia de la Unificación es propietaria de la empresa Kahr Arms (*), uno de los fabricantes de armas de Estados Unidos. La empresa está controlada por Kook Jin Justin Moon, el mayor de los hijos del fallecido pope de la iglesia.

A su vez Kahr Arms es propietaria de la empresa Tommy Guns, la conocida fabricante de las ametralladoras usadas por la mafia en los años veinte.

Por encargo de la CIA desde hace décadas la Iglesia de la Unificación organiza en todo el mundo conferencias anticomunistas y provocaciones contra países como Corea del norte o China, así como la fabricación de noticias tóxicas.

Moon siempre mantuvo una relación pri­vilegiada con la inteligencia surcoreana y se vio envuelto en los repetidos escándalos de sobornos coreanos a congresistas estadounidenses.

La secta es propietaria del diario Washington Times, uno de los medios fascistas más conocidos en Estados Unidos.


(*) https://elpais.com/diario/1999/03/12/sociedad/921193214_850215.html
Categorías
Noticias

Un compromiso con el imperialismo para agredir (Libia, Siria) y otro para que no nos agredan (Brest-Litovsk)

El trotskista Gilbert Achcar
Hace poco Gilbert Achcar, que se vende como profesor de Estudios Orientales y Africanos de la Universidad de Londres, concedía una entrevista a “International Viewpoint” (1) para defender la intervención militar del imperialismo contra Siria, esta vez de manera abierta, no como hasta ahora.

Aclaremos que, además de profesor universitario, Achcar dirige una de las varias corrientes trotskistas internacionales que proliferan por el mundo, a pesar de lo cual, ostenta el título pretencioso, de Secretariado Unificado, del cual “International Viewpoint” es portavoz.

Tanto él como sus secuaces han defendido públicamente desde un principio al imperialismo en sus agresiones a Libia (2) y Siria (3), naturalmente “desde un punto de vista anti-imperialista”.

Achcar y su Secretariado Unificado han ido mucho más allá de la mera propaganda. Han apoyado activamente a los imperialistas y han mantenido relaciones con el Consejo Nacional Sirio, que no es otra cosa que la quinta columna de la CIA y del espionaje francés en el interior del país y en el exilio.

Pero donde dijo digo… En su entrevista con “International Viewpoint” el “anti-imperialismo” de Achcar se esfuma, e incluso el profesor trotskista rechaza la expresión “anti-imperialismo” (las comillas son de la propia edición) porque no se corresponde con la actual situación en Siria, ya que “Estados Unidos apoya […] a una fuerza progresista [kurdos] en su lucha contra un enemigo reaccionario”.

Es la misma postura que desde “Kaos en la Red” predican otros trostkistas como Gabriel Huland, firmante del repugnante artículo “Siria: ninguna solución es posible con Assad en el poder” (4) en donde no hay ninguna diferencia con las tesis sostenidas por el imperialismo estadounidense, ni siquiera en ese lenguaje sibilino que reconvierte a una guerra en un “conflicto”.

La desfachatez llega al contorsionismo cuando Achcar lleva a cabo una de esas comparaciones estrafalarias: la “alianza” con los imperialistas en Libia es como el Tratado de Brest-Litovsk que firmaron los bolcheviques. Incluso comienza su artículo defendiendo lo indefendible con una cita de Lenin al respecto.

A Achcar le da lo mismo un compromiso para que los imperialistas no nos agredan (Brest-Litovsk) que un compromiso para agredir (Libia, Siria).

Los kurdos han sido el último clavo ardiendo, tanto de los trotskistas como de los anarquistas, para justificar su alineamiento con el imperialismo. Pero el mito de Rojava y la tontería del confederalismo democrático cada vez engañan menos. Recientemente un sitio libertario español se desmarcaba de su anterior apoyo a los kurdos: “Caen las máscaras kurdas”, titulaba (5).

La argumentación del autor es significativa porque las “máscaras kurdas” no se le han caído por su alianza con el imperialismo sino por la incorporación a las milicias kurdas de 120 yihadistas que alguien había “amnistiado” previamente. Hasta entonces “el pueblo kurdo hablaba a USA de tú a tú”.

Estados Unidos no trata de tú a tú a nadie, ni siquiera para hablar. Nunca ha firmado alianzas ni compromisos que le obligaran a nada. La OTAN, por ejemplo, no es nada de eso. Una alianza supone una cierta igualdad entre las partes o entre los países, una política que el imperialismo desconoce y que le causa muchos problemas en la mayor parte del mundo porque los demás no quieren ser sus vasallos.

(1) https://www.internationalviewpoint.org/
(2) https://mondediplo.com/openpage/libya-a-legitimate-and-necessary-debate-from-an
(3) http://www.zcommunications.org/libya-a-legitimate-and-necessary-debate-from-an-anti-imperialist-perspective-by-gilbert-achcar (eliminado)
(4) http://kaosenlared.net/siria-ninguna-solucion-es-posible-con-assad-en-el-poder/
(5) http://tarcoteca.blogspot.com.es/2018/02/caen-las-mascaras-kurdas-120-lideres-de.html

Categorías
Noticias

Por encima del suelo Libia es una ruina pero por debajo corren ríos de oro negro

El viernes la petrolera Total, de capital francés, anunció la compra de Marathon Oil Libya por 450 millones de dólares. Se trata de una filial de la matriz Marathon Oil con sede en Estados Unidos, lo que le abre a los franceses el camino hacia las concesiones de Waha, propiedad de Marathon Oil Libia, que tiene una participación por encima del 16 por ciento.

En un comunicado de prensa, el monopolio no esconde su objetivo: “Al acceso a reservas y recursos de más de 500 millones de barriles equivalentes de petróleo, una participación inmediata en la producción de alrededor de 50.000 barriles equivalentes de petróleo por día y un importante potencial de exploración en el área de concesión de más de 53.000 kilómetros cuadrados en la prolífica cuenca de Syrte”.

Las concesiones de Waha, que gestiona al 100 por cien la empresa petrolera nacional libia Noc, producen  actualmente alrededor de 300.000 barriles diarios de petróleo, pero la producción podría aumentar a 400.000 barriles en la próxima década con una mejora de las instalaciones existentes y la reanudación de la perforación de desarrollo.

Las concesiones Waha son ahora un 60 por ciento propiedad del Noc, un 16 por ciento de Total y otro 8 por ciento de American Hess Corporation.

Total ha estado presente en Libia desde 1954, donde produjo 31.500 barriles diarios el año pasado en los bloques “offshore” de Al-Jurf, propiedad de los franceses en un 37,5 por ciento y la zona de El Sharara, dos extensiones de tierra donde tiene el 15 y el 12 por ciento respectivamente.

Quizá ahora se entienda un poco mejor en papel estelar del imperialismo francés en la Primevera Árabe y el asesinato atroz de Gadafi en 2011.

¿Quienes fueron los primeros en llegar a Libia tras el asesinato de Gadafi? No fue la OTAN, ni el criminal de Sarkozy, ni Obama. Fueros los capataces de Total.

Los imperialistas quieren el petróleo libio, pero no quieren a sus refugiados. ¿A quién le importa que por encima del suelo Libia sea una ruina? Para algunos lo interesante es que por debajo corren ríos de oro negro.

En 2011 los sicarios de la OTAN anunciaron la creación AGOCO, una nueva empresa petrolera cuyo primer anuncio fue advertir que quienes no hubieran sostenido activamente el Golpe de Estado contra Gadafi, no tendrían su parte en el botín petrolero.

Rusia se quedó resignada. China perdió sus 50 proyectos y 36.000 puestos de trabajo. Lo mismo le ocurrió a Brasil.

Pero AGOCO prometió un pedazo del pastel a Total que hasta ese momento era marginal en Libia: un 3 por ciento del maná petrolero hasta 2011. Después del Golpe de Estado, los que mejor entendieron la nueva situación fueron las bolsas: las acciones de Total crecieron un 4 por ciento. Las del monopolio gasístico GDF-Suez, también francés, mejoraron un 5 por ciento…

Categorías
Noticias

El documental ‘Pasaiako Badia’ se proyecta en Catalunya

Desde hoy y hasta el 16 de marzo el documental “Pasaiako Badia” se proyectará en 10 salas de Catalunya. En todas ellas, habrá la oportunidad de conversar con los directores del documental.

La película relata la emboscada acontecida el 22 de marzo de 1984 en la localidad gipuzcoana de Pasaia, donde cuatro miembros de los Comandos Autónomos Anticapitalistas fueron asesinados por disparos de la policía.

Después de detener a Rosa Jimeno y torturarla, la policía la obligó a poner una cita con sus compañeros de los Comandos Autónomos Anticapitalistas que estaban en el País Vasco Francés. En las rocas de la bahía de Pasaia, la tienen atada de los pies. Cuando hace la señal se acerca la lancha y se oyen cientos de disparos.

Pedro Mari Isart y Jose Mari Izura murieron en las primeras ráfagas. Rafa Delas y Dioni Aizpuru fueron detenidos después. Un superviviente, Joseba Merino, vio que la policía les acribilló a tiros. El médico forense Paco Etxeberria contabiliza 113 orificios de bala en los cuatro cuerpos.

La versión oficial habló de un enfrentamiento.

En el documental participan, entre otros, los familiares de los asesinados, los abogados de la defensa, los testigos directos Joseba Merino y Rosa Jimeno, el ex-lehendakari Carlos Garaikoetxea, el médico forense Paco Etxeberria, el ex-perdiodista de “El País” Fernando Orgambides o el músico Enrique Villareal “El Drogas”.

El documental ha sido patrocinado por el diario Berria, EiTB y Gogora, el instituto de la memoria del Govierno Vasco. Desde que se estrenase el 24 de octubre en las salas Golem de Iruña, se han realizado decenas de proyecciones. El 12 de diciembre se emitió en ETB, donde duplicó las audiencias habituales de la cadena pública vasca.

Se han realizado más de 40 proyecciones en éstos últimos cuatro meses en las salas de Euskadi y una pequeña gira por Andalucía.

Los familiares de los asesinados siguen luchando para que la emboscada no quede en la impunidad ni en el olvido. Después de agotar las vías judiciales en España, han acudido al Tribunal de Estrasburgo porque aquí los jueces han hecho lo de siempre: darle el carpetazo al crimen.

6 de marzo, 19h, Amics de les Arts (Terrassa)
7 de marzo, 19h, Ateneu la Baula (Lleida)
9 de marzo, 19h, Casal Despertaferro (Reus)
10 de marzo, 12:30h, Ateneu Llibertari del Berguedà (Berga)
10 de marzo, 19:00h, A. Popular de l’alt Urgell (Seu d’urgell)
11 de marzo, 19:30h, la Cinètica (Barcelona)
14 de marzo, Sopela (València)
15 de marzo, 19:00h, Granollers (Anònims)
16 de marzo, 19:00h, La Base (Barcelona-Poble Sec)
17 de marzo, 18:00h, Rocaus (Sallent)

Categorías
Noticias

Las manifestaciones de los pensionistas son un síntoma de la crisis del régimen

Inesperadamente, en los últimos días los pensionistas han protagonizado manifestaciones multitudinarias expresando un claro rechazo al misérrimo aumento de 0,25 por ciento. Algunos lo expresaban diciendo que la carta en la cual le anunciaban un aumento de poco más de un euro mensual, costaba más aún. La ministra Fátima Báñez se atrevía a asegurar que los pensionistas no han perdido poder adquisitivo.

Durante los años de crisis y de desempleo máximo (llegó al 26 por ciento) en no pocas familias, las pensiones han sido el único ingreso que permitió malvivir. Y aún sigue siendo así, puesto que el desempleo no bajó de los dos dígitos (estaría en un 16 por ciento según los cálculos oficiales). La solución de los partidos del régimen hizo que los pensionistas cobren menos. En 2011 fue la reforma de Rodríguez Zapatero y en 2013 la de Rajoy.

El PSOE de Rodríguez Zapatero se encargó de alargar la edad de jubilación hasta los 67 años y de aumentar los años de cotización mínimos para acceder a la pensión y también la cantidad de años para calcular lo cotizado. Ésta “solución” hizo perder una enorme parte de la capacidad adquisitiva de los pensionistas, sobre todo de los futuros. Aquellos trabajadores mayores de 55 años que fueron despedidos en estos años, tendrán una pensión mucho menor.

En 2013 el gobierno de M. Rajoy se encargó de dar la puntada a los que ya son pensionistas. Con la reforma de las pensiones de ese año, estas solo podrían aumentar entre un 0,25 y un 0,5 por ciento en lugar de aumentar de acuerdo con el IPC. En 2017 el IPC ha aumentado un 1,6 por ciento, algo más de seis veces el aumento de las pensiones. Esta limitación sería efectiva en los tiempos de crisis. Aunque el crecimiento de las empresas está niveles previos a la crisis, el aumento de las pensiones está en niveles cercanos a “cero”.

La pérdida de la capacidad adquisitiva entre los pensionistas no se puede medir por el aumento del IPC. Por ejemplo, la luz aumentó más del 52 por ciento, o el gas aumentó un 73 por ciento durante la crisis e incluso los alquileres se dispararon meteóricamente. ¿Cómo puede hacer frente un pensionista a esto con un aumento de 15 euros anuales? No olvidemos que Ana Mato, siendo Ministra de Sanidad, quitó muchos medicamentos cubiertos por la Seguridad Social.

Las reformas pasaron apenas sin resistencia. Durante los años de la crisis, el PP dilapidó la “hucha” de la seguridad social, basada en los ingresos de los trabajadores. En 2011 había algo más de 65.000 millones y a lo largo de éste ya comenzará a necesitar aportes extras para poder hacer frente a los pagos de las pensiones.

Todos estos años de ataque directo sobre las pensiones y la seguridad social realizados por el PSOE y el PP. Incluso plantean el problema de que “hay muchos viejos”, lo que ha hecho aflorar la rabia de los mayores. Son problemas que afectan también a familias enteras, puesto que muchas pensiones son la fuente principal de ingresos (o única) en el hogar.

Miles de pensionistas pasaron el primer vallado que “protege” al Congreso de los Diputados en Madrid, enormes concentraciones en muchas ciudades importantes y el pueblos. Y, estas enormes manifestaciones, inesperadas por los partidos del régimen, preocupan seriamente puesto que los mayores de 65 representan el 20 por ciento de la población y son quienes más van a votar.

El PP obtiene más del 40 por ciento de sus votantes entre los jubilados y, en el caso del PSOE, el 75 por ciento de los suyos entre los mayores de 45 años.

Los pensionistas protestan, y con razón, dado que la grandes empresas del Ibex 35 están ganando más dinero que antes de la crisis, que la corrupción política cuesta varias decenas de miles de millones, igual que el rescate de la banca o las autopistas. Ante ésta situación se han decidido a protestar por la miseria que cobran.

Es de esperar que las grandes movilizaciones de los pensionistas sean la punta del iceberg de mayores movilizaciones de los trabajadores y el pueblo.

http://www.izquierdadiario.es/Las-manifestaciones-de-los-pensionistas-son-un-sintoma-de-la-crisis-del-Regimen

Categorías
Noticias

Las ONG ‘humanitarias’ sirven de tapadera para los ejércitos imperialistas también en Yemen

El mercenario Scott Darden
Las ONG sirven de tapadera para los ejércitos imperialistas. El estadounidense capturado hace dos años en Yemen, Scott Darden, al que los medios presentaron como coordinador de la ayuda de UNICEF y Cruz Roja, en realidad desempeñaba una segunda función secreta como miembro de las fuerzas especiales del Pentágono, según el New York Times (*), que no le considera como un detenido, sino como un “rehén” al que los yemeníes habían “secuestrado”. ¡Hay tener la cara muy dura!

Darden transportaba material para los comandos de élite con un contrato clandestino que tenía con el Pentágono. El acuerdo con las Fuerzas de Operaciones Especiales no se ha publicado.

El detenido era director de Transoceanic Development en Yemen, una empresa de logística con sede en Nueva Orleans especializada en el transporte de carga a los lugares más peligrosos del mundo. Pertenece a un pequeño grupo de empresas que proporcionan ayuda humanitaria a los afectados por las hambrunas, al mismo tiempo que establecen casas de seguridad y redes de suministro para los comandos de asesinos o secuestradores.

La empresa de Darden es una muestra del mundo sombrío de los mercenarios que operan en zonas de guerra como Yemen, Somalia y Libia. Pero contratos como el de Transoceanic con las fuerzas de Operaciones Especiales levantan toda clase de sospechas sobre los “humanitarios”, poniéndolos en peligro.

“No hay muchas empresas dispuestas y capaces de proporcionar ese tipo de servicios necesarios en un lugar como Yemen”, dijo Gerald M. Feierstein, un antiguo embajador en Yemen que en 2015 fue el segundo diplomático del Departamento de Estado en Oriente Medio. Sin embargo, que dijo que no estaba al tanto de la relación de Darden con los militares.

Seis funcionarios activos y retirados de Estados Unidos han confirmado el contrato secreto del ejército con Transoceanic, describiéndolo solamente en líneas generales y con la condición de anonimato porque los detalles son alto secreto. Los portavoces del Pentágono y el mando de operaciones especiales del Ejército, así como Transoceanic, han declinado responder a ninguna pregunta, apoyándose en el secreto del asunto. El Pentágono también se negó a revelar detalles de la investigación de antecedentes a la que se someten los contratistas antes de trabajar con las fuerzas de Operaciones Especiales en el extranjero. Darden también se negó a contestar a las preguntas sobre su detención o relación con el ejército estadounidense.

Este secretismo ha llevado a algunos legisladores a exigir un mayor escrutinio de las unidades militares clandestinas. “No hay suficiente supervisión del Congreso”, dijo el representante Seth Moulton, demócrata de Massachusetts y miembro del Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, un antiguo oficial de la Marina que prestó servicio en Irak.

No es infrecuente que el Pentágono o las agencias de espionaje estadounidenses confíen en mercenarios como Darden, de 47 años, un musulmán nacido en Florida que habla árabe con fluidez, para transportar suministros y dinero por todo el mundo. Como jefe de las operaciones de Transoceanic en Yemen, Darden supervisó varias docenas de mercenarios y oficinas en Sana, la capital, así como en Aden y Hodeidah, dos de los puertos más importantes del país.

No está claro por qué un hombre de gafas, grueso y pesado como Darden antes de ser detenido, se aventuró a entrar en la vorágine de Yemen.

A finales de 2014 el caos se había apoderado del país. Los rebeldes huthíes, aliados con unidades del ejército leales al ex presidente Ali Abdullah Saleh, tomaron la capital y enviaron al gobierno al exilio. Los huthíes luchan por el control del país contra los grupos leales al actual presidente, Abdu Rabbu Mansour Hadi, que está respaldado por Arabia saudí y sus aliados del Golfo Pérsico.

Mientras Yemen se precipitaba hacia la guerra civil, en febrero de 2015 Estados Unidos cerró su embajada y evacuó a su personal en Sana por motivos de seguridad, lo que obstaculizó los esfuerzos del gobierno estadounidense para llevar a cabo operaciones de espionaje en el país.

A medida que Yemen se convertía en un país cada vez más peligroso para los extranjeros, Darden repartía su tiempo entre Yemen y Dubai, donde vivían su esposa y su joven hijo. Había empezado a trabajar para Transoceanic en noviembre de 2014, unos meses antes.

Militares de operaciones especiales advirtieron a Darden que no fuera a Yemen, al igual que Sam Farran, un experto en seguridad que trabajaba para Transoceanic y un ex marine que había trabajado en la embajada de Estados Unidos en Yemen. Su esposa, Diana Loesch, dijo que no entendía por qué su esposo tenía que ir apresuradamente a Yemen; Darden dijo que su compañía lo necesitaba allí.

Pero días después de llegar a Sanah, Darden entró en pánico y llamó a Farran, quien lo escondió en un refugio que tenía en uno de los barrios de la ciudad.

“Estaba asustado”, recuerda Farran en una entrevista. A diferencia de muchos en su terreno, Darden no tenía experiencia militar o policial previa.

Horas después de la llegada, el 27 de marzo, combatientes huthíes entraron en la vivivienda y detuvieron a Darden y a Farran por espionaje. Desde que en septiembre de 2015 se filtró la noticia de que Darden estaba preso en Yemen, un portavoz de Transoceanic emitió una declaración diciendo que Darden “estaba en Yemen coordinando el almacenamiento y la entrega de ayuda humanitaria como parte de su trabajo en la logística internacional”. No se mencionó su trabajo secreto para los militares.

Después de seis meses de detención, los carceleros de la prisión golpearon el calabozo de Farran, pidiéndole la talla de su camisa y sus zapatos. Le sacaron de su celda y le obligaron a sentarse en un pasillo, donde se le unió Darden. Farran dijo que se habían separado y sólo se habían visto una vez durante su encarcelamiento.

Farran recordó que se veía bastante mal. Ambos se abrazaron y empezaron a llorar.

Los carceleros les afeitaron las barbas y les trajeron ropa. Farran recordó que comenzaron a grabar a Darden, pero no sabe lo que dijo.

Abandonaron la prisión y se dirigieron al aeropuerto de Sana, donde tomaron un Boeing 737 enviado por el sultán de Omán, que se ofreció a lograr la liberación de los dos presos estadounidenses. En el vuelo a Omán, Darden le confió a su amigo que lamentaba lo que le había dicho a los huthíes. Farran trató de consolarlo recordándole que había sido coaccionado. Sin embargo, Farran asegura que Darden nunca le confesó su relación con el ejército estadounidense ni de por qué había regresado a Yemen.

Yemen ha sido una de las zonas de conflicto más activas para las Fuerzas de Operaciones Especiales desde el 11 de septiembre de 2001. Un miembro del Seal, las tropaas especiales de la Marina, murió en enero en la primera incursión militar aprobada por el presidente Trump.

(*) https://www.nytimes.com/2017/06/06/world/middleeast/scott-darden-transoceanic-yemen-pentagon.html

Categorías
Represión

Cointelpro: la guerra del FBI contra las librerías negras

En la primavera de 1968, el director del FBI, J. Edgar Hoover, dijo a sus agentes que Cointelpro, el programa de contrainteligencia establecido en 1956 para combatir a los comunistas, debería enfocarse en prevenir el surgimiento de un “mesías negro” que buscara “unificar y electrificar el movimiento militante nacionalista negro”. El programa, insistió Hoover, debe apuntar a personalidades ideológicamente tan diversas como Stokely Carmichael (luego Kwame Ture), militante de Black Power, Martin Luther King Jr. y Elijah Muhammad, dirigente de la Nación del Islam.

Pocos meses más tarde, en octubre de 1968, Hoover escribió otro memorándum advirtiendo de la amenaza urgente de un floreciente movimiento Black Power, pero esta vez Hoover se centró en los enemigos públicos más improbables: los libreros negros independientes.

En una directiva de una página, Hoover señaló con preocupación un reciente “aumento en la creación de librerías extremistas negras que representan puntos de venta para la propaganda de publicaciones revolucionarias y odiosas y centros culturales para el extremismo”. El director ordenó a cada oficina del FBI que “localizara e identificara en su territorio librerías de extremistas negros y/o de estilo africano y que investigara discretamente cada una de ellas para determinar si eran de naturaleza extremista”. El propósito de cada encuesta era “determinar la identidad de los propietarios, si se trata de un frente para un grupo o interés extranjero, si las personas afiliadas a la tienda realizan actividades extremistas, el número, tipo y fuente de libros y equipos para la venta, la situación financiera de la tienda, su clientela y si se utiliza como sede o lugar de reunión”.

Tal vez lo más preocupante era que Hoover quería que el Departamento persuadiera a los ciudadanos afroamericanos (presuntamente con pago o extorsión) para que espiaran estas tiendas haciéndose pasar por clientes o militantes simpatizantes. “Las encuestas deben llevarse a cabo en las tiendas nuevas cuando abren y usted debe reconocer el excelente objetivo que estas tiendas representan para la penetración de las concepciones raciales”, ordenó. Hoover, en resumen, esperaba que los policías adoptaran las tácticas despiadadas de espionaje y falsificación que desplegaron contra militantes de los derechos civiles y de Black Power, y que las usaran ahora contra las librerías de propiedad negra.

El memorándum de Hoover nos ofrece un perturbador vistazo a una dimensión olvidada de Cointelpro, una dimensión que durante décadas ha escapado a la atención del público: la guerra del FBI contra las librerías negras. Además del memorándum de Hoover, descubrí documentos que detallaban la vigilancia de librerías negras del FBI en al menos media docena de ciudades a través de Estados Unidos llevando a cabo una investigación para mi libro “From Head Shops to Whole Foods: The Rise and Fall of Activist Entrepreneurs”. En la cúspide del movimiento Black Power, el FBI investigó a libreros negros como Lewis Michaux y Una Mulzac en Nueva York, Paul Coates en Baltimore (el padre del corresponsal nacional de The Atlantic Ta-Nehisi Coates), Dawud Hakim y Bill Crawford en Filadelfia, Alfred y Bernice Ligon en Filadelfia. Los Ángeles, y los dueños de la librería Sundiata en Denver. Y esta lista está casi seguramente lejos de ser completa, porque la mayoría de los documentos del FBI concernientes a las librerías actualmente vivas no están disponibles para los investigadores a través de la Ley Federal de Libertad de Información (FOIA).

Los informes del FBI sobre los vendedores de libros negros eran muy penetrantes, pero a menudo banales. El FBI informa que el número de teléfono de Coates informa sobre llamadas telefónicas a sus antiguos camaradas del partido Pantera Negra, pero también a Viking Press y a la Asociación de Libreros Americanos. Los agentes de Nueva York informaron sobre una fuente cuestionable de infiltración según la cual Lewis Michaux “fue responsable de cerca del 75 por ciento del material antiblanco” distribuido en Harlem, pero otro informe admitió que “ya no era muy activo en la actividad nacionalista negra a medida que envejecía”. En Filadelfia, los agentes rastrearon la matrícula de un coche en una convención en la República de Nueva África hasta Dawud Hakim, pero poco después citaron fuentes que indicaban que Hakim “no mostró ningún interés en la actividad nacionalista negra”.

Aunque esto puede no ser sorprendente, es profundamente preocupante que Hoover y el FBI estén llevando a cabo investigaciones sostenidas de bibliotecas independientes de propiedad negra en todo el país como parte de los ataques más grandes de Cointelpro contra el movimiento Black Power. Pero la orden de Hoover a los agentes para cazar a los compradores en estas tiendas no sólo fue un ataque contra los militantes negros, sino también un absoluto desprecio por los valores declarados de la libertad de expresión y de palabra en Estados Unidos. Cualquier ciudadano que entraba en una librería de propiedad negra, corría el riesgo de ser investigado por la policía federal.

Ciertamente, muchas bibliotecas negras tenían vínculos directos con militantes del Black Power. Muchos de los libreros negros participaron ellos mismos en las organizaciones del Black Power, aunque no gestionaban sus tiendas. Pero la mayoría de las veces, los vínculos entre las librerías y el movimiento no eran institucionales, sino intelectuales e informales. Los clientes buscaban copias de títulos como “The Autobiography of Malcolm X” de Eldridge Cleaver o “Soul on Ice”, que los libreros negros estaban encantados de vender. La rápida proliferación de librerías de propiedad negra a finales de la década de 1960 y principios de la de 1970 marcó la avidez creciente de los escritores afroamericanos por la literatura política e histórica negra y los libros sobre África.

Las librerías de propiedad negra también vendían obras de autores que no estaban asociados oficialmente con las organizaciones del Black Power, incluyendo escritores aclamados por la crítica como James Baldwin y Lorraine Hansberry, así como escritores callejeros favoritos como Iceberg Slim, autor de la novela “Pimp”. Las librerías negras no eran frentes asignados por organizaciones militantes para distribuir propaganda política. Eran negocios independientes que respondían a la avidez creciente de los negros por los libros por y sobre los negros.

La librería Drum and Spear en Washington, D. C., parece haber atraído más atención de los agentes del FBI que cualquier otra librería negra. Fundada por veteranos del Comité Coordinador de Estudiantes No Violentos, la famosa organización de derechos civiles fundada en 1960, la tienda abrió sus puertas a finales de la primavera de 1968, apenas unas semanas después de que un levantamiento devastara el distrito tras del asesinato de Martin Luther King. La tienda era un objetivo particularmente conveniente y frecuente para las fuerzas del orden federal, tanto por sus vínculos con prominentes personalidades del Black Power como por su ubicación en el vecindario de Columbia Heights, a menos de cinco kilómetros de la sede del FBI.

El FBI lanzó su vigilancia de Drum and Spear después de que las fuentes descubrieran a Stokely Carmichael (luego Kwame Ture) visitando la tienda en sus primeras semanas de actividad. El FBI de Hoover pronto ordenó que la investigación de la tienda “debería intensificarse” más allá de las visitas ocasionales de los agentes y se expandió para cultivar clientes, empleados y personas que asistían a las reuniones en Drum and Spear como fuentes de infiltración. Desde 1968 hasta el cierre de la tienda en 1974, el FBI compiló casi 500 páginas de archivos de investigación sobre Drum and Spear. Los agentes vestidos de civil que visitaban la tienda levantaron sospechas de los empleados cuando permanecían sentados en vehículos estacionados frente a la empresa durante horas. En otro incidente, dos hombres disfrazados que parecían ser agentes federales visitaron Drum and Spear y pidieron comprar el inventario completo del Pequeño Libro Rojo de Mao. Los informes de los agentes detallaron minuciosamente el contenido de la tienda, informando que sus aproximadamente 4.000 copias de 500 títulos se dividieron en cinco secciones -África, Negra Americana, Ficción, Tercer Mundo y Niños- mientras que carteles y fotografías de H. Rap Brown, Carmichael, Huey Newton y Che Guevara decoraban sus paredes.

Hoover tenía razón en un punto: las librerías negras crecieron a finales de la década de 1960. Hasta 1966, las librerías de propiedad negra operaban en menos de una docena de ciudades de Estados Unidos, y la mayoría de ellas tenían dificultades para mantener sus operaciones. En pocos años, sin embargo, el número de tiendas se disparó. Docenas de nuevas tiendas se abrieron en todo el país en los últimos años de la década de 1960, casi triplicando su número desde principios de la década. Como destacó el New York Times en 1969, “una ola de compras de libros está afectando a las comunidades negras de todo el país”. La docena de librerías negras en funcionamiento a mediados de la década de 1960 llegó a más de 50 a principios de la década de 1970, y cerca de 75 a mediados de la década.

En opinión de Hoover, las librerías de propiedad negra representaban una red coordinada de extremistas del odio. Su torpe invocación del término “librerías de estilo africano” traicionó su falta de comprensión del panafricanismo, una filosofía que los afrodescendientes de todo el mundo deberían unir en la búsqueda de objetivos políticos y sociales comunes. Para Hoover, las organizaciones antigubernamentales radicales estaban promoviendo activamente la creciente fascinación de los negros americanos por África con la esperanza de usarla como arma contra los blancos. Pero Hoover describió erróneamente la corriente orgánica de interés popular en la historia, cultura y política africana que se estaba extendiendo en las comunidades afroamericanas.

Al igual que gran parte de Cointelpro, Hoover se inspiró en un modelo de contrainteligencia desarrollado para combatir al Partido Comunista rígidamente organizado y centralizado de Estados Unidos de América, y lo aplicó a una gama mucho más amplia y descentralizada de grupos del Black Power emergentes en todo el país. El PCUSA, por ejemplo, había gestionado una serie de librerías oficiales en ciudades a lo largo de Estados Unidos, que el FBI había estado vigilando por lo menos desde la década de 1930.

El FBI parece haber puesto fin a su vigilancia de las librerías negras a mediados de los setenta, tras la muerte de Hoover y el fin oficial de Cointelpro. A medida que el movimiento Poder Negro disminuyó a finales de la década de 1970 y el número de librerías negras disminuyó significativamente a principios de la década de 1980 (antes de un resurgimiento a principios de la década de 1990). En retrospectiva, vale la pena considerar si las investigaciones del FBI no han socavado la viabilidad de estas empresas negras, creando una tensión indebida para los propietarios que ya estaban luchando para llegar a fin de mes y asustando a los clientes que querían evitar reunirse con la policía.

De hecho, la guerra del FBI contra las librerías negras es un capítulo triste en la historia del cumplimiento de la ley en Estados Unidos, una época en la que los agentes federales renunciaron a cualquier noción de libertad de expresión al apuntar a empresarios negros y sus clientes para comprar y vender literatura que consideraban políticamente subversiva.

“Esto es un desperdicio de dinero de los contribuyentes”, lamentó el vendedor de libros de Filadelfia Dawud Hakim en 1971, al enterarse de que él mismo era el blanco de la equivocada campaña de vigilancia del FBI. “Tratamos de educar a nuestra gente sobre su historia y cultura. En cambio, el FBI debería dedicar su tiempo al crimen organizado y a los narcotraficantes”.

Joshua Clark Davis https://www.theatlantic.com/politics/archive/2018/02/fbi-black-bookstores/553598/