Las potencias nucleares intentan expulsar a Rusia del mercado mundial del uranio

Los cinco países del “club nuclear” del G7 se han propuesto acabar con el dominio ruso de los mercados mundiales de la energía nuclear. Gran Bretaña, Estados Unidos, Canadá, Japón y Francia han formado una alianza nuclear que pretende marginar a Rosatom y expulsar a Rusia de las cadenas mundiales de suministro de uranio, asegura la agencia Bloomberg (*).

Los cinco países utilizarán los recursos de sus sectores nucleares civiles para socavar el control ruso sobre las cadenas de suministro.

A pesar del número récord de sanciones occidentales contra Rusia, la empresa pública Rosatom sigue siendo el mayor exportador mundial de reactores y combustible nuclear. Putin creó Rosatom en 2007 que, actualmente, produce casi el 20 por cien del combustible nuclear del mundo.

Estados Unidos y sus aliados europeos llevan más de un año estudiando la posibilidad de imponer sanciones a la industria nuclear rusa. Sin embargo, bloquear el suministro de combustible nuclear procedente de Rusia puede acabar como el resto de las sanciones: volviéndose contra ellos mismos.

Estados Unidos prohibió las importaciones rusas de petróleo, carbón y gas, pero el uranio no estaba en la lista de sanciones. Lo mismo que Francia, Estados Unidos también quiere incluir los reactores nucleares en la transición hacia las energías verdes.

Las importaciones representaron alrededor del 16 por ciento del suministro de uranio de Estados Unidos. Kazajstán y Uzbekistán proporcionan otro 30 por ciento. Es un porcentaje mucho mayor que el 7 por cien de las importaciones de petróleo procedentes de Rusia. Estados Unidos importa poco carbón y nada de gas natural de Rusia.

El 85 por cien del uranio mundial se produce en sólo seis países: Rusia, Kazajistán, Canadá, Australia, Namibia y Níger. Pero el principal cuello de botella de la cadena de suministro está en el enriquecimiento. Sólo hay unos pocos países en el mundo que lo puedan hacer, por dos motivos. El primero es que puede utilizarse para fabricar armas nucleares. El segundo porque el mercado ha estado saturado hasta que la energía nuclear ha entrado en los planes de transición ecológica.

De ahí que las grandes potencias occidentales traten de extender las sanciones a Rosatom. El mercado nuclear va a entrar en una época de auge. Estados Unidos va a aprobar dos programas de enriquecimiento y a crear una reserva estratégica de uranio similar a la del petróleo. Ahora mismo sólo hay una fábrica de uranio estadounidense en funcionamiento, White Mesa, en Utah, con una producción irrelevante, como ya hemos explicado en entradas anteriores.

(*) https://www.bloomberg.com/news/articles/2023-04-17/nuclear-powers-pledge-to-push-putin-out-of-uranium-markets

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