El alza de los precios del combustible para aviones, impulsada por la guerra en Oriente Medio, amenaza con llevar más aerolíneas a la quiebra y acelerar la concentración de capital en sector, declaró Willie Walsh, director de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), que celebra su cumbre anual en Río de Janeiro.
Las aerolíneas se enfrentan a un aumento de los costes del combustible debido a la guerra de agresión contra Irán, que está interrumpiendo el suministro de combustible y el uso de corredores aéreos clave, obligando a realizar costosos desvíos.
Las aerolíneas de bajo coste han sido las más afectadas, ya que carecen de fuentes de ingresos con altos márgenes, como las cabinas premium, los viajeros de alto poder adquisitivo y los programas de fidelización con tarjetas de crédito.
Las tensiones ya están aumentando: la aerolínea estadounidense de bajo coste Spirit Airlines se declaró en quiebra el mes pasado, y no será la última. “Lamentablemente, creo que algunas aerolíneas van a tener muchas dificultades para afrontar estos altos precios del combustible”, declaró Walsh.
Predijo que algunas aerolíneas quebrarán y otras serán adquiridas por compañías más grandes.
Fuera de Estados Unidos las aerolíneas de bajo coste prosperan
Walsh añadió que la situación actual no significa el fin del modelo de aerolínea de bajo coste, que continúan prosperando fuera de Estados Unidos, donde las tres principales aerolíneas (United Airlines, Delta Air Lines y American Airlines) están desplazando a sus competidores de bajo coste del mercado.
“No creo que el modelo de bajo coste esté fracasando, todo lo contrario”, afirmó, citando como ejemplo la solidez de Ryanair en Europa. Sin embargo, según el director de la IATA, es poco probable que se materialice la propuesta del director de United Airlines, Scott Kirby, de adquirir a su antiguo rival American Airlines y crear un gigante del sector en Estados Unidos.
“No creo que suceda. Pienso que los obstáculos regulatorios serían muy importantes. No sé si se trataba de un intento genuino de consolidación o si Scott simplemente buscaba llamar la atención de los medios”, comentó Walsh.
La guerra contra Irán ha interrumpido el tráfico aéreo en importantes nudos de Oriente Medio como Dubai, Doha y Abu Dabi, lo que ha generado grandes dificultades para las aerolíneas del Golfo, incluidas Emirates, Qatar Airways y Etihad.
Según Walsh, la guerra no debería, sin embargo, poner en peligro el papel del Golfo como centro de conexiones, dada su importancia geográfica estratégica y el valor de sus aerolíneas, que representan el 14 por cien del mercado mundial. Esta cuota no puede ser reemplazada por aerolíneas de otras partes del mundo. “Una vez que la situación se calme, espero que las aerolíneas del Golfo recuperen su importante posición en el mercado”.
La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) estima que sus aerolíneas transportarán 5.100 millones de pasajeros. Esto representa un 2,4 por cien más que el año pasado, cuando se registraron 4.980 millones. Sin embargo, este ligero crecimiento irá acompañado de una rentabilidad que será la mitad de la del año pasado, con pérdidas para las aerolíneas de Oriente Medio.
Los beneficios se contraerán, pasando de 45.000 millones de dólares en 2025 a 23.000 millones este año, y los márgenes se reducirán, del 4,2 al 2 por cien, según los cálculos de la IATA. Se prevé que este año los beneficios sean la mitad que el anterior.