Por ahora los países del grupo Brics renuncian a avanzar hacia una moneda común y priorizan las liquidaciones en divisas nacionales. Reunidos en Nueva Delhi el pasado fin de semana, sus miembros confirmaron la aprobación de un planteamiento basado en los pagos transfronterizos y en la conexión de sus sistemas financieros.
La decisión se produce en un contexto en el que el grupo cuenta con fortalezas económicas muy diversas. China aporta su potencia industrial, India, sus servicios digitales y su vasto mercado, Rusia y los países del Golfo, sus recursos energéticos, Brasil e Indonesia, sus producciones agrícolas y mineras; mientras que Egipto controla una ruta comercial clave gracias al canal de Suez. Sudáfrica e Irán también disponen de importantes recursos mineros y energéticos. En conjunto, los once miembros representan casi la mitad de la población mundial, el 40 por cien del PIB global y el 26 por cien del comercio internacional.
La declaración aprobada en Nueva Delhi no contempla la creación de una moneda única. India también señaló que, actualmente, no existe ninguna propuesta oficial en ese sentido. Según el secretario indio de Asuntos Económicos, las conversaciones se centran más bien en la posibilidad de liquidar un mayor volumen de intercambios bilaterales utilizando las monedas de los países implicados. Por lo tanto, este planteamiento descarta, en esta etapa, la idea de una divisa destinada a sustituir al dólar en los intercambios del bloque. Asimismo, tiene en cuenta la diversidad de las economías miembros y sus respectivas prioridades monetarias.
La iniciativa que se prioriza consiste en facilitar las transacciones entre los bancos y los sistemas de pago de los distintos países. Los Brics continúan trabajando en la interoperabilidad de sus infraestructuras financieras y en el uso de monedas locales para el comercio y las inversiones.
En la cumbre también se abordó la interconexión de las monedas digitales emitidas por los bancos centrales. No obstante, persisten discrepancias sobre la arquitectura técnica que debe adoptarse. India se ha mostrado reticente ante ciertas soluciones que implican una infraestructura desarrollada bajo el impulso de China.
El cambio de rumbo se produce en un contexto de fuerte crecimiento de los intercambios entre los miembros. Según la UNCTAD, el comercio de mercancías en el seno de los Brics se ha multiplicado por más de 13 desde 2003, alcanzando los 1,17 billones de dólares en 2024. China sigue siendo el principal actor de estos intercambios, por delante de otras grandes economías del grupo.
Los recursos naturales constituyen otra ventaja colectiva. Los datos de los Brics indican que el grupo concentra alrededor del 43,6 por cien de la producción mundial de petróleo, el 36 por cien de la de gas natural y cerca del 72 por cien de las reservas mundiales de tierras raras.
Por lo tanto, la estrategia actual no consiste tanto en crear una nueva moneda como en aprovechar estas complementariedades económicas para fomentar el comercio directo entre los miembros. Aunque se sigue utilizando el dólar, los Brics buscan reducir la necesidad de emplearlo en una parte de sus transacciones internacionales.