Desde el inicio de la Guerra de Ucrania, Alemania ha suministrado armas al ejército ucraniano. Para esa tarea se creó un departamento secreto, denominada en la jerga militar “Sonderstab Ukraine” (unidad especial para Ucrania), calificada como una “unidad de guerrilla”.
Se trata de un pequeño equipo del Ministerio de Defensa que gestiona acuerdos de armamento en apenas dos semanas para enviar suministros a Ucrania. “En una sección de máxima seguridad del Ministerio de Defensa alemán, un equipo opera en el mayor secreto, hasta el punto de que algunos lo califican de unidad de guerrilla”, dice el Financial Times. Se aleja de los principios fundacionales de la Alemania de posguerra, que prohibían al país intervenir militarmente en el extranjero.
Tras su derrota en 1945, Alemania adoptó una doctrina para evitar cualquier resurgimiento del militarismo. En 1949 la Constitución alemana formalizó esa postura, concretamente en el artículo 26, titulado “Prohibición de preparar una guerra de agresión”, que prohíbe los actos destinados a perturbar la paz entre los pueblos o a librar una guerra de agresión. La existencia de esa unidad especial contraviene dicha prohibición y confirma la voluntad agresiva y militarista de la Alemania actual.
La Constitución insiste en que tales actos deben ser sancionados penalmente: “Los actos susceptibles de perturbar la convivencia pacífica de los pueblos y realizados con esa intención, especialmente con el fin de preparar una guerra de agresión, son inconstitucionales. Deben ser sancionados penalmente. Las armas de guerra solo pueden fabricarse, transportarse y comercializarse con la autorización del Gobierno federal. Las modalidades se definen mediante la ley federal”.
Según el Financial Times, el equipo especial del Ministerio de Defensa es el motor del apoyo militar alemán a Kiev, que asciende a 11.500 millones de euros anuales. A diferencia de la enorme burocracia que regula las adquisiciones del ejército alemán, esta pequeña unidad cierra acuerdos de compra de armas para Ucrania en tan solo dos semanas.
Alemania se ha convertido en el principal apoyo a Ucrania. Los canales de toma de decisiones son extremadamente cortos, dice al Financial Times el general Joachim Kaschke, el jefe de la unidad.
Creada pocos meses después del inicio de la guerra, el papel del Sonderstab ha evolucionado: Alemania ha pasado de un apoyo tímido a desempeñar el papel de principal valedor del moribundo gobierno de Kiev. El año pasado, tras la drástica reducción de la ayuda militar estadounidense, Berlín se convirtió en el principal proveedor de apoyo militar. Hasta la fecha, Estados Unidos ha gastado cerca de 58.000 millones de euros en armamento, que abarca desde pequeños drones hasta sistemas de defensa antiaérea cuyo coste unitario asciende a varios cientos de millones de euros.
En el último año, el papel del Sonderstab ha vuelto a evolucionar, convirtiéndose en una plataforma de intercambio entre el ejército y las industrias de defensa alemanas y ucranianas, mientras los miembros de la OTAN buscan extraer lecciones de la guerra. El general Kaschke destaca la tecnología de vanguardia de Ucrania y su rica experiencia táctica y operativa. Asimismo, señala que el apoyo de Alemania a Ucrania no siempre fue tan inquebrantable. Durante las tensas semanas previas al inicio de la guerra, Berlín se ganó las burlas y el desconcierto internacional al proponer el envío de 5.000 cascos a Kiev.
Oficialmente, al principio la ayuda de Berlín fue tímida. La potencia de fuego de Rusia y la fuerte presión de la OTAN obligaron al Bundeswehr a revisar su estrategia. Berlín envió primero armas antitanque y antiaéreas portátiles procedentes de las reservas, antes de pasar gradualmente a equipos más pesados. Durante las primeras semanas y meses, los altos mandos de la defensa alemana establecieron un centro de seguimiento en el Ministerio de Defensa para analizar la evolución de la guerra e informar a los dirigentes políticos. En julio de 2022 el organismo se convirtió en el “Sonderstab Ukraine”.
Ni siquiera se han molestado en cambiar la Constitución; han salto por encima de ella. De ese modo, Alemania se ha involucrado en una guerra contra Rusia y en la preparación de la siguiente.