Estados Unidos firma acuerdos que no está dispuesto a cumplir. Ocurrió con Irán y ocurre ahora con sus vecinos, México y Canadá. El miércoles el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, confirmó que el gobierno de Trump se niega a renovar el T-MEC en su forma actual, lo que va a desencadenar un ciclo de revisiones anuales que podría durar hasta diez años. Sin embargo, el acuerdo sigue en vigor mientras continúan las conversaciones con Canadá y México, según el Washington Times (*).
La fecha límite del 1 de julio obligaba a los tres países a elegir entre una prórroga de dieciséis años, hasta 2042, o el inicio de una nueva ronda de negociaciones sin una fecha de finalización garantizada. Washington optó por esta última opción.
Estados Unidos ha establecido una distinción entre los dos vecinos: México se muestra más sumiso con respecto a los aranceles estadounidenses, a diferencia de Canadá, a la que acusa de no admitir los que Washington quiere imponer.
En junio Trump dejó claras sus intenciones al afirmar que Estados Unidos no necesitaba nada que Canadá o México poseyeran. El acuerdo, que él mismo negoció durante su primer mandato para reemplazar el TLCAN —concluido bajo la presidencia de Clinton en 1994—, se mantiene vigente desde julio de 2020. La Casa Blanca conserva la opción de retirarse formalmente del mismo, un procedimiento que requeriría un preaviso de seis meses.
La causa es que Estados Unidos pierde terreno en el mercado mundial. El año pasado registró un déficit comercial de 46.000 millones de dólares con Canadá y de 197.000 millones de dólares con México. El T-MEC no ha logrado contener esos déficits que, por el contrario, se ampliaron durante la presidencia de Biden. No obstante, el comercio trilateral ha aumentado un 37 por cien desde la entrada en vigor del acuerdo, superando ahora los 1,9 billones de dólares.
El presidente del Consejo Estadounidense de Política Automotriz, Matt Blunt, abogó por una pronta resolución de las negociaciones en curso, citando las ventajas competitivas de la integración regional de las cadenas de suministro automotrices. Por el contrario, Brian Bryant, presidente de la Asociación Internacional de Maquinistas y Trabajadores Aeroespaciales, que representa a 600.000 trabajadores, afirmó que el acuerdo no había impedido el traslado de la industria estadounidense a México.
Las conversaciones entre Washington y México ya están en marcha. Una tercera ronda de negociaciones está programada para el 20 de julio. Sin embargo, no se ha fijado una fecha equivalente con Ottawa, donde las conversaciones bilaterales aún no han comenzado formalmente. El futuro del acuerdo dependerá ahora del resultado de estas sucesivas rondas de revisiones, sin garantía de un plazo fijo antes del límite legal de 2036.
Una empresa minera contrata a la mafia para amenazar a sus trabajadores
La empresa minera Camino Rojo, ubicada en Zacatecas (México), recurrió a la mafia para amenazar a sus trabajadores, según denunció en abril la comisión especializada del Mecanismo de Respuesta Rápida (RRM) del tratado T-MEC.
La mina de oro y plata Camino Rojo es propiedad de Orla Mining Ltd, que tiene su sede en Vancouver.
El Mecanismo constató los actos de violencia y amenazas de muerte, en asambleas sindicales y en sus hogares, contra los trabajadores de un sindicato, para obligarlos a afiliarse a otro: la Federación Nacional de Sindicatos Independientes, controlado por la empresa.
La empresa minera contrató a un traficante de drogas para interrumpir las reuniones sindicales con personas armadas, emitir amenazas de muerte y presionar a los trabajadores para que abandonen el sindicato y se unan a los amarillistas.
La comisión concluyó que la empresa es directamente responsable de las presiones mafiosas, además de señalar que la empresa matriz canadiense mantuvo una postura pasiva ante las denuncias, sin investigar ni actuar contra la violación de los derechos laborales.
En noviembre de 2024, el sindicato United Steelworkers (USW) con sede en Toronto (Canadá), declaró que había presentado una queja bajo el T-MEC en nombre de los trabajadores, que estaban sufriendo agresiones y amenazas de muerte para que se unieran al sindicato amarillo.
La denuncia fue investigada por el RRM y documentó la negación continua y sistemática de los derechos de los trabajadores a la libertad de asociación y la negociación colectiva.
El caso podría influir en futuras controversias dentro del T-MEC.
(*) https://www.washingtontimes.com/news/2026/jul/1/trump-refuses-renew-usmca-deal-kicking-starting-review-canada-mexico/