El jueves un miembro del gabinete de Trump, Scott Bessent, anunció que Estados Unidos tiene la intención de bloquear las operaciones de las aerolíneas iraníes para aumentar la presión sobre Teherán.
“Cortaremos el acceso de ambas aerolíneas iraníes a pistas de aterrizaje, repostaje y venta de billetes”, declaró Bessent, el secretario del Tesoro, que no mencionó los nombres de las aerolíneas.
Estados Unidos ya había incluido a Iran Air y Mahan Air en la lista negra de empresas sancionadas, prohibiendo a los estadounidenses viajar o realizar negocios con ellas.
Durante una rueda de prensa en la Casa Blanca, Bessent aclaró que los viajes por motivos religiosos o humanitarios no se verían afectados. “Los iraníes que deseen realizar la peregrinación a La Meca o Medina podrán hacerlo”, afirmó.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos, bajo la dirección de Bessent, amplía periódicamente su lista negra de sanciones relacionadas con Irán con el objetivo de hacer la situación insostenible para los iraníes.
Es el complemento económico de la ofensiva militar contra Irán, que comenzó el 28 de febrero. La tregua que entró en vigor el 8 de abril no ha puesto fin a los enfrentamientos. Washington y Teherán se acusaron mutuamente el jueves de violar el alto el fuego tras un intercambio de ataques aéreos.