Rusia y el gobierno talibán de Afganistán alcanzaron un acuerdo de cooperación militar y técnica, según ha informado la agencia de noticias rusa Interfax. El acuerdo se concretó durante el Foro Internacional de Seguridad celebrado en Moscú. El ministro de Defensa talibán, el mulah Mohammad Yaqoob, mantuvo conversaciones con el secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Serguei Shoigu.
Durante la reunión, Yaqoob afirmó que la cooperación con Rusia es importante para el gobierno talibán y que ambas partes han estado ampliando sus relaciones bilaterales. Añadió que Afganistán y Rusia comparten lazos históricos y que Kabul aspira a mantener y fortalecer dichas relaciones.
Shoigu instó a los países occidentales a liberar los activos congelados de Afganistán y a asumir la responsabilidad de la reconstrucción del país.
“Estamos convencidos de que los países occidentales deben descongelar los activos afganos congelados, reconocer plenamente su responsabilidad por sus 20 años de presencia en Afganistán y asumir la totalidad de la carga de la reconstrucción del país tras el conflicto”, declaró Shoigu.
Un día después, el viceministro de Defensa ruso, Vasili Osmakov, se reunió con Yaqoob en Moscú para discutir la seguridad regional y la posible cooperación militar bilateral.
Según el ministerio, ambas partes abordaron cuestiones de seguridad en Asia Central y Meridional, así como las perspectivas de cooperación entre sus fuerzas armadas, incluyendo áreas de colaboración militar.
Rusia fue el primero en reconocer al Estado encabezado por los talibanes que asumió el control de Afganistán en 2021. El reconocimiento tuvo lugar en julio del año pasado.
Tras la victoria de los talibanes en 2021 y la posterior toma del poder, las tropas estadounidenses iniciaron una retirada apresurada y caótica de Afganistán.
El ejército estadounidense dejó atrás una gran cantidad de equipo. Una revisión interna del Departamento de Estado de 2023 atribuyó la caótica evacuación a una mala planificación.
Desde la salida de Estados Unidos, el país no puede acceder a unos 9.000 millones de dólares en activos afganos congelados. Washington controla la gran mayoría de esos fondos a través del Banco de la Reserva Federal de Nueva York.