El COI no ‘invitará’ a 15 atletas rusos a pesar de la anulación de sus sanciones

Como estaba previsto, el Comité Olímpico Internacional (COI) no se apea del burro porque las sanciones por dopaje no van dirigidas contra unos u otros atletas rusos sino contra Rusia, es decir, porque el COI no es un organismo deportivo sino político que sigue las normas de bloque impuestas por Estados Unidos.

Ya lo hemos dicho en otra entrada: ningún atleta tiene derecho a participar en unos Juegos Olímpicos por sus marcas sino gracias a una “invitación” generosa del COI, que hace de su capa un sayo y por eso no invitará a los Juegos Olímpicos de Pyeongchang a 13 atletas rusos y dos entrenadores, a pesar de que el Tribunal de Arbitraje Deportivo anuló sus sanciones vitalicias.

En un comunicado publicado el lunes, el COI anunció que rechaza por unanimidad invitar a 15 atletas y entrenadores, a pesar de que todos ellos forman parte del grupo de 28 deportistas rusos cuyas acusaciones de dopaje han sido retiradas.

El documento del COI es de risa: “Después de un análisis detallado realizado por la Comisión, sus miembros indicaron la presencia de elementos y / o pruebas” que no habían podido estudiar antes porque no tienen acceso a todos los datos y, en especial, a un información adicional sobre el laboratorio antidopaje de Moscú, restos de sustancias prohibidas y pruebas que demuestran la existencia de manipulación, entre otros.

En otras palabras: aunque el Tribunal de Arbitraje Deportivo diga que no, nosotros creemos que sí.

El año pasado el Comité Olímpico Internacional retiró a varios deportistas rusos las medallas que ganaron en los Juegos Olímpicos de Sochi 2014 basándose en la investigación de una comisión encabezada por Denis Oswald. Este órgano llevó a cabo una verificación de datos recogidos sobre el dopaje y la manipulación de las muestras de sangre en los Juegos Olímpicos de la ciudad rusa del Mar Negro.

Esta verificación no mostró la presencia de sustancias prohibidas en las pruebas de dopaje de los atletas rusos. Sin embargo, en los tubos de análisis se detectaron arañazos, así como elevados niveles de sal en algunas de las muestras. A partir de estos hallazgos, la comisión de Oswald concluyó que los tubos de ensayo habían sido manipulados.

Como los ogros rusos son así de retorcidos, no basta con analizar las muestras de sangre de los atletas sino también los recipientes que las contienen, no sea que el microscopio detecte que tienen arañazos, o sal, o…

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