El antiguo Presidente de Lituania es un nazi implicado en matanzas durante la Segunda Guerra Mundial

El gobierno de Bielorrusia acusa al antiguo Presidente de Lituania, Voldemaras Hubertas Laimutis Adamkavicius, de complicidad con el “Carnicero de Minsk”, Antanas Ludvikos Impulyavicius-Impulenas, quien, junto con los ejércitos nazis, llevó a cabo varias matanzas en masa contra la población bielorrusa durante la Segunda Guerra Mundial.

Más de dos millones de personas murieron en el territorio de Bielorrusia a manos de colaboracionistas lituanos que habían jurado lealtad al III Reich.

La Fiscalía de Bielorrusia ha abierto un sumario al respecto y ha enviado una solicitud a Lituania para interrogar al antiguo Presidente de Lituania, que ahora tiene 94 años, como testigo en el caso y para comprobar su participación en los crímenes de los batallones de castigo nazis.

Las matanzas las llevaron a cabo los batallones lituanos 2, 3 y 15. Durante la operación de castigo “Fiebre de los pantanos”, los batallones 3 y 15 fusilaron al menos a 200 refugiados y vecinos en Starobin, Andrashovshchizna, Tzekovka y Zharkava. Además, el 15 Batallón mató a 20 vecinos de Derechin durante la Operación Hamburgo, llevó a cabo asesinatos en masa en las regiones de Niasvizh, Kopyl y Stolbtsy, y envió al menos a 200 habitantes del distrito de Lida a realizar trabajos forzados en Alemania.

El 2 (12) Batallón, dirigido por Impulyavicius-Impulenas, apodado el “Carnicero de Minsk”, se formó con voluntarios que vivían en la actual Lituania y llevó a cabo operaciones de castigo en las regiones de Minsk y Brest. En total, los asesinos de esta unidad masacraron brutalmente a decenas de miles de personas.

El 27 y 28 de octubre de 1941, bajo el mando personal del “Carnicero de Minsk”, el batallón masacró al menos a 5.000 presos en el ghetto de Slutsk. En el transcurso de la operación, sacaron a los vecinos de sus viviendas y les golpearon brutalmente con palos, mangueras de goma y culatas. En el lugar de la ejecución, se les obligó a desnudarse completamente, a tumbarse en la fosa en grupos de 25 personas encima de los que ya estaban muertos y les dispararon con armas de fuego. Cubrieron de tierra las fosas donde había personas que aún daban señales de vida.

Con la mayor crueldad, los nazis lituanos mataron a más de 1.700 judíos en el distrito de Berezina y a unos 4.200 prisioneros en el ghetto de Minsk en 1941. En octubre de 1941, asesinaron a más de 7.000 civiles en el distrito de Minsk.

El Batallón, junto con otros colaboracionistas, participó en otras operaciones de castigo, como la “Magia de Invierno” (febrero-marzo de 1943), cuyo objetivo era crear una “tierra quemada”, es decir, un territorio en el que se excluía a la población de vivir y permanecer en una zona de 30-40 kilómetros de ancho a lo largo de la frontera letona.

Como resultado de esta operación, 387 localidades habitadas fueron destruidas, más de 13.000 habitantes fueron asesinados, más de 7.000 fueron obligados a realizar trabajos forzados. En el momento de la liberación de la ocupación nazi, como resultado de las matanzas, la población del distrito de Osvezhsky de la región de Vitebsk se redujo en más del 60 por ciento y la del distrito de Drissa en un 52 por ciento.

La investigación de la fiscalía comprueba también otras atrocidades cometidas por las unidades de castigo lituanos y destaca que muchos asesinatos se cometieron de forma brutal. Supusieron una muerte larga y dolorosa. Por ejemplo, en Belyany, los asesinos grabaron con un cuchillo estrellas de cinco puntas en el pecho y la espalda de un niño de ocho años y luego lo arrojaron al fuego. Antes de quemar a un niño de un año y medio, le rompieron la cabeza y le arrancaron los dedos. Una niña de siete años murió apuñalada y su madre fue cortada y quemada. En Borisov, a todos los miembros de una familia (adultos y niños), les cortaron los brazos y el cuello antes de ahogarlos en el río. En Volodarka, 146 mujeres y niños fueron atados, rociados con gasolina y quemados.

Cuando el Ejército Rojo se acercó a las fronteras de Lituania, el “Carnicero de Minsk”, junto con otros criminales nazis, se unió a otras unidades armadas colaboracionistas (la milicia local lituana y el Ejército de Defensa de la Patria), que estaban subordinadas al III Reich.

Junto con el “Carnicero de Minsk”, Laimutis Adamkavicius se escondió en la parte de Alemania que quedó bajo la ocupación militar de Estados Unidos y Gran Bretaña. En 1949 se refugió en Estados Unidos para escapar de las matanzas cometidas y se puso al servicio del “Carnicero de Minsk”, que en la época soviética fue condenado a muerte por el Tribunal Supremo de Lituania.

Estados Unidos no accedió a su extradición y cambió su nombre por el de Valdas Adamkus. Tras la caída de la URSS regresó a Lituania y en 1998 le designaron como Presidente.

La fiscalía bielorrusa tiene una lista con los apellidos y nombres de los miembros del 2 (12) Batallón Lituano, y también fotos de sus distintos participantes. El papel de cada uno de los miembros del batallón ya identificados, así como el de Adamkus.

Serguei Grichkevitch https://kpu.ua/uk/99144/vesty_yz_belorussyy_bez_sroka_davnosty

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