Distanciamiento social de la democracia

Manlio Dinucci

“El distanciamiento social está aquí para quedarse mucho más que unas pocas semanas. De alguna manera cambiará nuestra forma de vida, en cierto modo para siempre”, anunciaron los investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts, una de las universidades más prestigiosas de los Estados Unidos (MIT Tenchnology Review, We’re not going back to normal, 17 de marzo de 2020).

Citan el informe de los investigadores del Colegio Imperial de Londres, en el que se afirma que el distanciamiento social debería convertirse en una norma constante y relajarse o intensificarse en función del número de personas hospitalizadas con el virus en las unidades de terapia intensiva. El modelo desarrollado por estos investigadores, y otros, no se trata sólo de qué hacer con el coronavirus. Se convierte en un verdadero modelo social, para el que ya se están preparando procedimientos e instrumentos que los gobiernos deben imponer a través de la legislación.

Los dos gigantes estadounidenses de la información, Apple y Google, hasta ahora rivales, han unido sus fuerzas para insertar en los sistemas operativos de miles de millones de teléfonos iPhone y Android en todo el mundo un programa de «rastreo de contactos» que alerta a los usuarios si alguien infectado con el virus se les acerca. Las dos empresas garantizan que el programa «respetará la transparencia y la privacidad de los usuarios».

Un sistema de rastreo aún más eficaz es el sistema de «certificados digitales», que está siendo desarrollado por dos universidades estadounidenses, la Universidad Rice y el MIT, con el apoyo de la Fundación Bill y Melinda Gates, la fundación estadounidense creada por Bill Gates, fundador de Microsoft y la segunda persona más rica del mundo según la revista Forbes.  Él mismo lo anunció públicamente, en respuesta a un empresario que le preguntó cómo podía reanudar las actividades de producción manteniendo el distanciamiento social:

«Eventualmente tendremos certificados digitales para mostrar quién se ha curado o ha sido probado recientemente, o, cuando tengamos una vacuna, quién la recibe» (El Blog de Bill Gates, 31 preguntas y respuestas sobre COVID-19, 19 de marzo de 2020).

El certificado digital del que habla Gates no es la actual tarjeta sanitaria electrónica. La Universidad de Rice anunció en diciembre de 2019 la invención de los puntos cuánticos basados en el cobre que, cuando se inyectan en el cuerpo con la vacuna, «se convierten en algo así como un tatuaje con un código de barras que puede leerse con un teléfono inteligente personalizado» (Universidad de Rice, Los tatuajes de puntos cuánticos tienen un récord de vacunación, 18 de diciembre de 2019). La misma tecnología fue desarrollada por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (Scientific American, Invisible Ink Could Reveal whether Kids Have Been Vaccinated, 19 de diciembre de 2019).

La invención de esta tecnología fue encargada y financiada por la Fundación Gates, que afirma que está destinada a ser utilizada en la inmunización de los niños principalmente en los países en desarrollo. También podría ser utilizado en una vacuna global contra el coronavirus.

Este es el futuro «modo de vida» que se nos anuncia de antemano: el distanciamiento social con un dispositivo variable siempre vigente, el miedo constante a que se acerque alguien infectado con el virus señalado por un timbre en nuestro teléfono móvil, el control permanente a través del «código de barras» implantado en nuestro cuerpo. Sería en esencia una extensión de los sistemas militares con los que podemos rastrear y golpear «objetivos» humanos.

Sin subestimar la peligrosidad del coronavirus, cualquiera que sea su origen, y la necesidad de medidas para prevenir su propagación, no podemos dejar la decisión de cuál debe ser nuestra forma de vida en manos de los científicos del MIT y de la Fundación Gates. Y no podemos dejar de pensar, de hacer preguntas. Por ejemplo: es muy grave que actualmente haya casi 97.000 muertes por coronavirus en Europa, pero ¿qué medidas se deben tomar proporcionalmente contra las partículas finas que, según los datos oficiales de la Agencia Europea del Medio Ambiente (informe «La calidad del aire en Europa – 2019»), causan la muerte prematura de más de 400.000 personas cada año?

https://ilmanifesto.it/distanziamento-sociale-dalla-democrazia/

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