Reino Unido, Francia, España, Italia y Canadá bloquearon la propuesta del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, de que los aliados destinaran el 0,25 por cien de su PIB de forma anual y obligatoria en ayuda militar para Ucrania.
Rutte lanzó la propuesta a mediados de mayo para igualar la carga de apoyo a Ucrania de cara a la cumbre de la OTAN en Ankara que se celebrará en julio. El objetivo era que los aliados más rezagados aumentaran su contribución y se estableciera un mínimo fijo.
Países como Polonia, Países Bajos y varios bálticos/nórdicos (que ya superan ese u mbral) apoyaron la iniciativa. Sin embargo, se necesitaba consenso unánime en la OTAN, y los cinco países mencionados se opusieron.
Las principales objeciones de los disidentes se centran en la rigidez de un porcentaje obligatorio. Preferían contribuciones voluntarias y flexibles y no aceptaban la manera de contabilizar las ayudas ya comprometidas, como las que envían a través de la UE.
Rutte reconoció públicamente que la propuesta no avanzaría debido a la gran oposición que ha encontrado su propuesta.
La ayuda a Ucrania continuará de forma bilateral y voluntaria porque la unidad de la Alianza se resquebraja a pasos agigantados.