China y Latinoamérica forman una pareja estable

China está haciendo amigos justo delante de las narices de Estados Unidos. “Lo que estamos viendo no es simplemente un juego económico. Es un juego económico que también tiene un trasfondo político y estratégico”, dice Ilan Berman, vicepresidente del American Foreign Policy Council en Washington.
Fuera de los vínculos económicos, Berman señala que China ha ayudado a financiar la planta de energía nuclear de Argentina, a lanzar el primer satélite de Bolivia y se especula que está ayudando a Venezuela a iniciar su propio programa de aviones no tripulados.
Aunque Estados Unidos sigue siendo el socio comercial número uno de América Latina, China ya está superándolo en algunos lugares. El gigante asiático está por delante en comercio con Brasil, Argentina, Perú y Venezuela. China necesita de las abundantes materias primas de la región, como el petróleo y la soja, mientras que algunos países latinoamericanos están desesperados por el dinero en efectivo que China les proporciona.
En una señal de las cambiantes alineaciones, los países latinoamericanos formaron una alianza en 2010 llamada CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños), que excluye a Estados Unidos y Canadá. Hace dos meses, los países de la CELAC celebraron una gran reunión. En vez de ir a Washington, fueron a Pekín para realizar la primera conferencia formal entre ambas partes.
Por supuesto, la nueva amistad no es totalmente alegre. Ambas economías se están desacelerando. La demanda de bienes está disminuyendo en China, y América Latina se encuentra al final de un auge de materias primas, lo que pone presión a la relación.
Pero el potencial de relaciones a largo plazo es fuerte. El presidente de China, Xi Jinping, se ha comprometido a duplicar el comercio entre su país y América Latina en la próxima década a 250.000 millones de dólares. “China es una fuente de financiamiento y mercados de exportación sin presiones para adherirse a prácticas de transparencia, mercados abiertos y democracia al estilo occidental”, dice Evan Ellis, experto en América Latina y profesor de la U.S. Army War College.
Venezuela es un buen ejemplo. A medida que la economía del país se tambalea -algunos incluso la han bautizado como la peor del mundo- China intervino, prestando miles de millones a la nación de América del Sur a cambio de petróleo. 
Los bancos chinos prestaron 22.000 millones de dólares a América Latina el año pasado. Eso es más de lo que el Banco Mundial y el Banco Interamericano enviaron a a la región en conjunto, según Margaret Myers, experta de Inter-American Dialogue. “Estos países realmente han dado la bienvenida a China con los brazos abiertos”, dice Myers.
Mientras tanto, las empresas estadounidenses están perdiendo interés en América Latina. La inversión directa de empresas estadounidenses en América Latina ha disminuido casi 20 por ciento desde 2011, según datos del Departamento de Comercio.
A pesar del reciente anuncio de restablecer relaciones con Cuba, América Latina sigue estando en un nivel bajo entre las prioridades políticas de Estados Unidos, dicen algunos. Su aletargada atención hacia América Latina ha permitido que China lo capitalice. “A medida que el capital occidental se retira de América Latina… hay un vacío allí. ¿Por qué no querrían los chinos llenarlo?” dice David Morton, un experto en mercados emergentes y director de estrategia de renta variable de Rocaton Investment Advisers.
Fuente: http://www.cnnexpansion.com/economia/2015/03/04/la-gran-jugada-de-china-contra-eu-america-latina

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