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Categoría: Unión Europea (página 18 de 23)

El dinero para financiar el rearme europeo sólo puede proceder de recortes sociales

La Unión Europea prepara una campaña de inversiones sin precedentes para crear una industria de guerra. Las estimaciones hablan de 500.000 millones de euros adicionales durante la próxima década para cerrar lo que en Bruselas ya empiezan a calificar como “brecha de defensa”.

En una entrevista concedida el sábado al diario Bild, Rutte advirtió a los dirigentes europeos: “Debemos prepararnos para la guerra para prevenirla”, destacando la necesidad de realizar inversiones significativas en materia de preparación militar. En concreto, pidió a Alemania que amplíe su industria de guerra y aumente su contribución a los planes bélicos de la OTAN (*).

Pero Estados Unidos suelta de la mano a Europa en un momento en el que no tiene un céntimo en la hucha. Como anunciamos, los dirigentes de los principales países europeos miembros de la OTAN se reunieron el lunes en Bruselas para debatir el fortalecimiento la infraestructura militar del continente. En la reunión se habló de dinero y de reducir la dependencia militar hacia Estados Unidos.

“La pandemia de covid y la agresión rusa en Ucrania fueron momentos de despertar”, declaró Macron, que quiere posicionarse como la figura clave del militarismo europeo, ante la pasividad del alemán Olaf Scholz. “Las declaraciones del nuevo gobierno estadounidense empujan a los europeos a estar más unidos, más activos a la hora de responder a sus necesidades de seguridad colectiva”, señaló Macron.

Macron destacó que el rearme europeo y la prioridad en la compra de armamento de fabricación europea son pasos esenciales para lograr la autonomía estratégica, que ya fueron anunciados en la segunda mitad de 2023, durante la presidencia española del Consejo Europeo.

La reunión, a la que asistieron los jefes de Estado de la Unión Europea, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y el primer ministro británico, Keir Starmer, se centró en la necesidad de aumentar los presupuestos de defensa. ¿Cómo gastar más con menos? Las finanzas públicas europeas no están para alardes de ningún tipo…

Bruselas replantea el problema de una manera oportunista, hablando de la “amenaza rusa” y apuntando a un Trump, convertido en el saco de los golpes del momento. Estados Unidos exige a sus “aliados” que aumenten el gasto militar hasta el 5 por cien de su PIB, un porcentaje al que no llega ningún país de la OTAN; ni siquiera el Pentágono. Los tres países con mayor gasto en defensa en relación con el PIB son Polonia (4,12 por cien), Estonia (3,43 por cien) y Estados Unidos (3,38 por cien).

Aumentan las exigencias hasta extremos delirantes al mismo tiempo que las cuentas no cuadran, ni siquiera anulando los planes de descarbonización y la Agenda 2030, que han pasado a la historia.

El objetivo principal es conseguir contratos a largo plazo para las empresas de defensa europeas a fin de garantizar la capacidad de producción y la estabilidad de la cadena de suministro. Pero muchas de estas empresas también cuentan con inversiones de capital estadounidenses, con lo que Europa no sale del regazo de los padrinos de Washington.

Francia y los Estados bálticos abogan por la emisión conjunta de deuda de la Unión Europea, mientras que Alemania y Países Bajos se oponen. La unidad europea sigue siendo un quimera.

Otro de los proyectos es recurrir al Banco Europeo de Inversiones para proporcionar préstamos a la industria de guerra, una medida respaldada por 19 estados miembros, entre ellos España, Alemania, Francia e Italia. Este banco ya ha duplicado su financiación relacionada con el rearme, aumentando de 500 millones de euros a 1.000 millones de euros el año pasado, con planes de alcanzar los 2.000 millones de euros para este año. Pero los cabecillas de Bruselas quieren más.

El problema de la financiación del rearme europeo no es dedicarle más dinero sino sacarlo de otras partidas presupuestarias, es decir, reducir los gastos sociales, las pensiones, la vivienda y la educación.

No hay ninguna otra salida. Como hemos anunciado, la Comisión Europea está preparando un Libro Blanco sobre defensa, que se publicará el mes próximo, en el que se expondrán los recortes sociales necesarios para fabricar más armas.

(*) https://www.bild.de/news/ausland/nato-generalsekretaer-rutte-bereit-fuer-krieg-um-frieden-zu-sichern-679be76e08bc756e749d2966

Pirueta del gobierno danés para colaborar con Rusia en la reparación del gasoducto NordStream

Estábamos esperando una respuesta de Dinamarca a las pretensiones de Estados Unidos de apoderarse de Groenlandia y los cálculos giraban siempre en torno a la Unión Europea, que debía mostrar un apoyo sin fisuras a uno de sus socios más ilustres.

Pero el gobierno danés ha tardado poco en darse cuenta de que la Unión Europea es capaz solucionar muy pocos problemas. Si se trata de enfrentarse a Estados Unidos, no hay más remedio que llamar a las puertas de Rusia.

Por eso la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, se ha puesto de acuerdo con el gigante energético ruso Gazprom para reparar el gasoducto Nord Stream. El revuelo que ha causado en medio de la rusofia y las sanciones occidentales, ha sido épico.

La Agencia Danesa de Energía ha concedido a Nord Stream 2 AG, la filial de Gazprom, permiso para realizar “trabajos de mantenimiento” en el Mar Báltico. La Agencia estima que en la tubería aún quedan entre 9 y 10 millones de metros cúbicos y quiere instalar tapones especiales en los extremos abiertos para evitar más fugas de gas.

Eso les permite encubrir la operación con un argumento medioambiental. “Los trabajos tienen como objetivo evitar mayores daños ambientales”, dice el comunicado oficial.

El gobierno danés ha tenido que tragarse sus palabras. Hace apenas unos meses acusaba a Moscú de las explosiones que destruyeron el gasoducto en septiembre de 2022. Pero a la fuerza ahorcan. El cambio de criterio se produce en un momento especialmente delicado para Dinamarca y cuando en Europa las conversaciones sobre un acuerdo de alto el fuego en Ucrania ya están encima de la mesa.

Mientras tanto, el ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean Noel Barrot, ha confirmado las conversaciones para el posible envío de tropas a Groenlandia, una propuesta que Dinamarca ha rechazado hasta ahora con la boca pequeña. Después de todo, Groenlandia no es parte de la Unión Europea, y el despliegue de tropas sin el acuerdo del gobierno autónomo de la isla más grande del mundo equivaldría a una ocupación de facto.

Desde el principio, el oleoducto de 11.000 millones de dólares ha sido motivo de discordia entre Washington y Berlín. Para Alemania era como una infraestructura clave para su suministro de energía.

La sorprendente cooperación de Dinamarca con Gazprom, ¿es una señal de un enfoque europeo más pragmático hacia Rusia? Después de todo, la crisis energética en Europa está lejos de terminar y el gas ruso sigue siendo la única salida.

Mientras, Trump aún no ha abierto la boca sobre la propuesta danesa.

Dinamarca destinará dos mil millones de euros a reforzar la seguridad en Groenlandia

Dinamarca pretende proteger su retaguardia, aunque esta vez el fantasma no es tanto Rusia como Estados Unidos. Ayer el gobierno anunció que destinará dos mil millones de euros a reforzar la seguridad en el Ártico, una zona estratégica por su proximidad a ambos países: Rusia y Estados Unidos, pero también en el Atlántico Norte. “El nivel de amenaza en el Ártico y el Atlántico Norte ha empeorado. Por lo tanto, debemos reforzar significativamente la presencia defensiva en estas regiones”, dijo el ministro de Defensa danés, Troels Lund Poulsen, en un comunicado.

El gobierno danés ha prometido enviar tres nuevos barcos al Ártico, drones adicionales de largo alcance con capacidades avanzadas de adquisición de imágenes y una mayor capacidad satelital. El ministro dijo que el programa, concluido con los principales partidos políticos daneses, se desarrolló en “estrecha colaboración” con Groenlandia y las Islas Feroe, dos territorios autónomos daneses. “La adquisición de nuevos buques para el Ártico es una prioridad importante […] Son muy importantes para la seguridad de los groenlandeses”, dijo Vivian Motzfeldt, responsable de asuntos exteriores del gobierno de Groenlandia, en una rueda de prensa con el ministro danés.

Trump ha dicho repetidamente que quiere comprar Groenlandia para garantizar su seguridad y tener una mayor presencia en el Ártico, y no descarta una intervención militar para apoderarse de la inmensa isla ártica. Poco antes de Navidad, dijo que el control del territorio autónomo danés era “una necesidad absoluta” para “la seguridad nacional y la libertad en todo el mundo”. El presidente estadounidense también ha amenazado a Dinamarca con mayores aranceles aduaneros durante una conversación telefónica con la Primera Ministra danesa, Mette Frederiksen. El sábado pasado reiteró sus ambiciones de anexión, diciendo a la prensa que “conseguiría” Groenlandia.

Inmediatamente después de hablar con Trump por teléfono y escuchar sus amenazas, la Primera Ministra convocó a su Consejo de seguridad Nacional.

Groenlandia, un territorio autónomo cuya política exterior y de seguridad, su justicia y su moneda dependen de Dinamarca, que también busca independizarse de Copenhague, ha dicho en repetidas ocasiones que no está en venta. Sin embargo, las ambiciones estadounidenses han reavivado el debate sobre la independencia del territorio, y el activista independentista Pele Broberg ha descrito su relación con Dinamarca como un “matrimonio forzado”.

La cuestión estará en el centro de la campaña para las próximas elecciones locales, que deben celebrarse a más tardar el 6 de abril. Por su parte, el primer ministro de Groenlandia, Mute Egede, reiteró que no estaba en contra de fortalecer los lazos con Washington, pero que el territorio no está en venta.

Además de su ubicación estratégica, Groenlandia posee vastas reservas minerales y de petróleo sin explotar, pero el acceso a ellas promete ser complicado. Estados Unidos tiene una base activa en el noroeste de la isla, en Pituffik, y Groenlandia es la trayectoria más corta para el lanzamiento de misiles contra Rusia. Estados Unidos es también el mayor mercado de exportación del pequeño país escandinavo.

En 2021 Dinamarca firmó un acuerdo sobre el Ártico, pero la prensa danesa reveló que varios aspectos de este acuerdo no se habían materializado. Se habían prometido 1.500 millones de coronas danesas, entre otras cosas, para drones de largo alcance y estaciones de radar.

El ministro reconoció que “los sucesivos gobiernos no han hecho lo suficiente” para defender el Ártico. Dijo que se alcanzará un nuevo acuerdo para la “disuasión y defensa” en la región a finales de este año.

Mientras tanto, la Primera Ministra danesa viaja hoy a Berlín, París y Bruselas para reforzar la “unidad europea” frente a las pretensiones de Estados Unidos. Se reunirá con Scholz, Macron y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. “Dinamarca es un país pequeño con fuertes alianzas y forma parte de una comunidad europea fuerte donde juntos podemos abordar los desafíos que enfrentamos”, afirmó Frederiksen.

En suma, Dinamarca no es capaz de defender Groenlandia por sí misma y debe recurrir a la ayuda de los países más fuertes de la Unión Europea, Alemania y Francia, que tampoco son capaces de hacerlo, aunque París ha anunciado esta mañana que enviará tropas a Groenlandia.

Trump lo sabe y utiliza a Groenlandia como un instrumento de presión hacia Bruselas.

El Parlamento Europeo es uno de los más corruptos del mundo

El Parlamento Europeo es, si no el más corrupto, al menos uno de los más corruptos del mundo, como demuestran las estadísticas. En Bruselas reina una moral muy relajada. De los aproximadamente 700 diputados, 163 están implicados en 253 casos de ilegalidades o delitos.

Un estudio publicado a principios de este año por la plataforma de periodismo de investigación independiente “Follow the Money”, en colaboración con una veintena de medios de comunicación europeos, reveló que casi una cuarta parte de los eurodiputados en funciones durante la legislatura anterior (2019-2024) estaban implicados en algún asunto turbio.

Sólo 23 de los europarlamentarios corruptos, es decir, el 14 por cien de los implicados, fueron objeto de sanciones que van desde condenas o multas hasta penas de prisión. La inmensa mayoría de los diputados sorprendidos in fraganti fueron nunca se han sentado en los banquillos.

La investigación identificó y verificó 253 casos en los que estaban implicados 163 diputados. Los casos de mala conducta son bastante variados. “Aunque la corrupción es la categoría de delito más grave, también es una de las más comunes entre los parlamentarios europeos infractores”, explica la plataforma de inteligencia económica, con sede en Alemania.

Entre los casos registrados que involucran a diputados europeos, 46 casos se refieren a comportamientos inapropiados e indecentes en el ámbito profesional, qque son formas elegantes de referirse al acoso sexual. También aparecen 44 casos de fraude y malversación de fondos, 38 casos de abuso y manipulación de información, cuyo ejemplo más conocido es el Qatargate.

Hay 34 casos de mala conducta en el ámbito privado, como violencia, agresión sexual, delitos diversos, así como 29 casos de favoritismo, amiguismo y nepotismo. Los casos restantes se relacionan con abuso de autoridad (16), soborno (16), conflictos de interés a través de actividades relacionadas (13), abuso de recursos organizativos (11) y conflictos de interés a través de “donaciones”, que es otra forma encubierta de referirse a la corrupción (6).

Estos parlamentarios son los que imparten lecciones de democracia y derechos humanos al resto del mundo.

El Brexit fue una mala apuesta para la bolsa de Londres

El Brexit fue una mala apuesta para un país esencialmente parasitario, como Reino Unido, donde la bolsa de valores tiene una importancia fundamental. Creyeron que la “city” iba a devorar a las bolsas europeas, pero ha ocurrido lo contrario: Londres ha dejado de ser el principal centro financiero de la Unión Europea, convirtiéndoe una especie de paraíso fiscal.

Los mercados europeos se han integrado en Euronext y han incorporado los mercados de Irlanda en 2018, Noruega en 2019 e Italia en 2021. Hoy la capitalización agregada de las 1.800 empresas que cotizan en Euronext es el doble que la de todas las empresas que cotizan en la Bolsa de Londres.

El volumen diario de acciones negociadas en Euronext también es el doble que en Londres. Una cuarta parte de las acciones que se negocian cada día en el continente europeo se negocian actualmente en el mercado integrado Euronext.

En cinco años la Bolsa de Londres ha perdido alrededor del 10 por cien de sus empresas cotizadas. En 2024 casi 90 empresas abandonaron la Bolsa de Londres o trasladaron su lugar de cotización principal fuera de Reino Unido.

Este movimiento masivo está marcado por citas notables. El año pasado la mayor salida a bolsa de Europa, la de CVC Capital Partners, se realizó en Euronext, en términos de capitalización, aunque el grupo tiene su sede en Londres. London Tunnels, una empresa con un nombre icónico, también eligió Euronext para cotizar en bolsa.

Estas decisiones estratégicas reflejan una tendencia estructural. Las empresas europeas, pero también las de otros lugares que quieren captar capital en Europa, prefieren Euronext debido a su modelo integrado, lo que simplifica el acceso a una amplia gama de especuladores. En renta variable, el mercado europeo es mucho más líquido y profundo que el de Londres.

Si bien Londres sigue siendo un actor clave para ciertas clases de activos, como el mercado de divisas, ya no ofrece la misma visibilidad a las empresas europeas que hace diez años.

Sin embargo, los éxitos europeos ocultan varios desafíos importantes. Para que Europa construya su autonomía estratégica frente a los actores mundiales, que son estadounidenses y chinos, es necesario acelerar la integración de los mercados europeos con regulaciones financieras idénticas, y no simplemente similares, en toda la Unión Europea.

La fiscalía belga acusa a otras tres personas más en el escándalo ‘Qatargate’

La fiscalía belga ha acusado a otras tres personas en relación con el escándalo de espionaje y sobornos conocido por “Qatargate” que sacude al Parlamento Europeo, en medio del más absoluto de los silencios.

Los tres hombres, que no han sido identificados, fueron acusados ​​a fines del año pasado. Con las nuevas acusaciones, asciende a 15 el número de personas imputadas en el caso más grave de corrupción del Parlamento Europeo a lo largo de su historia.

Las acusaciones se anunciaron oficialmente el martes en Bruselas durante una audiencia a puerta cerrada.

El “Qatargate” se destapó en diciembre de 2022, cuando varias redadas de la policía en Bruselas descubrieron 1,5 millones de euros en dinero negro en las casas de la eurodiputada griega Eva Kaili y el antiguo eurodiputado italiano Pier Antonio Panzeri.

Los dos forman parte de una banda de parlamentarios y figuras políticas que desde entonces se han enfrentado a acusaciones de haber recibido pagos para promover los intereses de Marruecos y Qatar.

Las tres nuevas acusaciones apuntan a asistentes que trabajaban para el grupo parlamentario de los Socialistas y Demócratas o estaban en el entorno de Panzeri y de Francesco Giorgi, un asistente parlamentario italiano y novio de Kaili.

Los tres hombres son sospechosos de haberse beneficiado de invitaciones pagadas por Qatar, entre ellas a un partido de fútbol del Mundial de 2022, pagos en efectivo y una estancia en un hotel de lujo en Marruecos.

El laberinto judicial Pfizergate da un pasito hacia adelante

El martes tuvo lugar, a puerta cerrada, una audiencia ante la sala de acusación del tribunal de Lieja, en Bélgica, para determinar el tribunal competente para conocer de la causa abierta contra Ursula von der Layen y el director de Pfizer, Albert Bourla, por la negociación de los contratos de compra de vacunas contra el “covid”.

Desde que en abril del año pasado se presentó la querella, la Fiscalía Europea está intentando llevar el caso a un callejón sin salida.

Frédéric Baldan presentó la querella por “usurpación de funciones y títulos”, “destrucción de documentos públicos”, “apropiación ilegal de intereses” y “corrupción”. Desde entonces se le han sumado mil qurellantes de la Unión Europea, incluidos dos Estados miembros: Polonia y Hungría.

Las querellas fueron presentadas ante el juez de instrucción del tribunal de Lieja, Frédéric Frenay. Pero desde junio, la Fiscalía Europea intenta hacerse cargo del caso declarándose competente para darle el carpetazo.

En la primavera el tribunal europeo incluso intentó enterrar el caso, solicitando la inadmisibilidad de que las acusaciones particulares se personaran como parte en el proceso.

Durante la primera audiencia que tuvo lugar el 17 de mayo ante la sala del consejo del tribunal de Lieja, la abogada de Von der Leyen puso a la Presidenta de la Comisión Europea a la altura del Rey de España: no se la puede someter a juicio porque es inmune.

Estos tropezones, típicos de los laberintos judiciales, se deberían haber examinado en una audiencia prevista para el 6 de diciembre ante la Cámara del Consejo, pero fue aplazada en el último momento a petición de la Fiscalía Europea.

Hasta el martes no se pudieron discutir estas obstáculos. Al final de la audiencia, Isabelle Duchateau, fundadora de la asociación belga Notre Bon Droit, una de las asociaciones denunciantes, destacó que la Presidenta de la Unión Europea había intentado nuevamente obtener un aplazamiento, esta vez sin éxito.

Hungría pierde más de 20.000 millones de euros en fondos europeos

Acaba de terminar la presidencia húngara de la Unión Europea y empiezan los castigos. Desde diciembre de 2022, la Unión Europea ha congelado la transferencia de unos 30.000 millones de euros destinada a la recuperación de Hungría. 21.700 millones de euros proceden del fondo de cohesión mientras que 10.400 millones están vinculados al plan de recuperación tras los confinamientos de la pandemia.

Un año después, el Primer Ministro Viktor Orban logró liberar un tercio de esta cantidad, es decir, un poco más de 10.000 millones de euros del Fondo de Cohesión, a cambio de un chanchullo: levantar el veto a la ayuda de la Unión Europea para Ucrania.

La decisión de Bruselas de liberar esta cantidad provocó también la reacción del Parlamento Europeo, que criticó a la Comisión por haber cedido al “chantaje” del Primer Ministro. Interpuso un recurso ante los tribunales europeos para anular la liberación de estos fondos. Pero la Unión Europea mantiene la presión sobre Hungría con los 21.000 millones restantes, incluidos 11.700 millones de los fondos de cohesión y 10.400 millones para la recuperación tras los confinamientos.

La Comisión Europea emitió un comunicado de prensa denunciando un supuesto “incumplimiento del Estado de derecho”, que se refieren a la contratación pública, los procedimientos judiciales, los conflictos de intereses y la lucha contra la corrupción y los fideicomisos públicos.

En cualquier momento Hungría puede adoptar nuevas medidas para demostrar a la Comisión que las medidas adoptadas por el Consejo deben ser adaptadas o levantadas, concluye el comunicado. Pero cada año pasado sin satisfacer a la Unión Europea y su interferencia podría costarle caro a Budapest.

A partir del nuevo año, se retirará definitivamente un tramo de 1.040 millones de euros, tal como lo permite el mecanismo de condicionalidad, un sistema que autoriza a la Comisión Europea a suspender, reducir o restringir el acceso a la financiación europea por parte de un Estado miembro. El Financial Times explica que se trata de los 6.300 millones de euros de fondos congelados a finales de 2022, que representan alrededor de la mitad de los 11.000 millones restantes del Fondo de Cohesión y de los cuales este tramo debía asignarse antes de finales de 2024.

Presiones políticas

A mediados de diciembre el ministro húngaro de Asuntos Europeos, Janos Boka, dijo que era “muy difícil” no interpretar la retirada de fondos como una “presión política”. Budapest tomará medidas para “remediar esta situación discriminatoria”, prometió.

La situación muestra las tensas relaciones entre Hungría y las instituciones europeas, que la presidencia húngara de la Unión Europea no ha aliviado. El mandato de Budapest, que comenzó con las reuniones de Viktor Orban con Putin, Trump y Xi Jinping para discutir la paz en Ucrania, finaliza a finales de diciembre para ceder el cargo a Polonia, ferviente defensora del apoyo a Ucrania.

Los socios europeos de Hungría reconocen avances, como la integración de Rumanía y Bulgaria en el espacio Schengen apartir de ayer, la Declaración de Budapest, un decimoquinto paquete de sanciones contra Rusia o incluso un acuerdo en el marco del en el marco del G7 sobre un nuevo préstamo a favor de Ucrania, garantizado por los ingresos futuros de los activos rusos inmovilizados.

Polonia, que cada vez se hace oír más en la escena europea, acaba de asumir la presidencia rotatoria del Consejo de la Unión Europea. Esto podría modificar, no de forma positiva para Hungría, la dinámica de las negociaciones.

En Finlandia han perdido la cabeza desde que ingresaron en la OTAN

Rusia podría atacar Finlandia en los próximos años para anexionar nuevos territorios, asegura la publicación finlandesa Italehti, que cita “fuentes de inteligencia”, o sea, a intoxicadores profesionales.

La publicación no duda en inventarse un plan de guerra perfecto: los rusos avanzarán primero al valle del río Kymijoki y consolidarse allí. Después, harán una carrera hacia el norte hasta Puumala para “morder” esa parte del territorio del sur de Finlandia y bloquear Helsinki.

El 44 Cuerpo de Ejército ruso atacará la región de Laponia y el Finnmark noruego para consolidar su presencia en las regiones del norte de Escandinavia y lograr una ventajosa en el marco de la guerra en el Ártico.

Si la publicación respondiera a la realidad, los rusos estarían obligados a cambiar de planes. Pero el verdadero objetivo de estas fantasmadas es convertir en verososímil la existencia de una “amenaza rusa” contra los países europeos y atemorizar a la población.

El origen de este tipo de intoxicaciones no es otro que la OTAN. Son necesarias para justificar el rearme y el aumento de los presupuestos militares.

Sin embargo, Finlandia no necesita este tipo de fantasmadas publicitarias porque, como hemos explicado en otras entradas, su ingreso en la OTAN ya es una declaración de guerra dirigida contra Rusia.

Mientras, la Unión Europea tiene la intención de imponer nuevas sanciones contra la “flota en la sombra” de Rusia y en el Mar Báltico la Armada rusa se prepara para escoltar los mercantes con buques de guerra.

Trump quiere que los europeos paguen las facturas

A principios de este mes los asesores de Trump en política exterior informaron a los dirigentes europeos que Estados Unidos tiene la intención de exigir a los miembros de la OTAN que aumenten su gasto en defensa al 5 por cien de su PIB, frente al objetivo actual del 2 por cien, que un tercio de los miembros de la Alianza no han sido capaces de alcanzar.

Los dos principales pilares del éxito económico que han experimentado los países de Europa occidental desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta hoy son los aranceles reducidos que Washington concedió en 1947 a la exportaciones a Estados Unidos desde los países europeos arruinados, así como al acceso al gas barato obtenido por Alemania a través del acuerdo firmado en 1970 con la URSS.

Las ventajas aduaneras concedidas a las exportaciones europeas se materializaron en 1947 en el GATT (Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio), firmado por 23 países, que en 1995 dio origen a la Organización Mundial de Comercio.

Los alemanes lograron un acceso barato al gas firmando un contrato a largo plazo con la URSS en 1970. La asociación tuvo éxito y fue llamada el “acuerdo del siglo” debido a que fue el más importante en la historia de las relaciones económicas ruso-europeas. Con los años Europa se hizo más fuerte económicamente y, al mismo tiempo, el principal competidor de los estadounidenses en los mercados mundiales, algo que inicialmente no se esperaba y que se ha vuelto poco agradable a los ojos de los sucesivos gobiernos estadounidenses.

Ahora Estados Unidos ha decidido que es hora de que el Viejo Continente pague la factura de la abundancia que le proporcionó Estados Unidos al final de la Segunda Guerra Mundial y lo primero que hace es volar el gasoducto Nord Stream. Lo segundo es sustituir el gas ruso por el suyo propio y ponerle un precio exhorbitante. Lo tercero es cerrar el mercado a las exportaciones europeas a golpe de subidas de aranceles. Los tiempos del GATT se han acabado y con ellos, la OMC toca a su fin, es decir, todo el comercio internacional tal y como fue concebido en 1945.

Europa no está en condiciones de aumentar los gastos militares

El pretexto es la Guerra de Ucrania, aunque muchos años antes, en 2018, Trump ya había sugerido a los miembros de la OTAN que debían duplicar su gasto militar incrementándolo hasta el 4 por cien de su PIB. En un mitin público el 10 de febrero de este año, Trump envió un mensaje claro a Europa: “Si no pagan y Rusia los ataca, no los protegeré. De hecho, alentaría [el ataque]. ¡Tienen que pagar sus facturas!”

Pero Bruselas tiene su propios planes, que no consisten en entregarle el dinero a Estados Unidos sino construir su propia industria de guerra. En cualquier caso, el principal destinatario de las inversiones bélicas europeas no puede ser otro que Estados Unidos. Por ejemplo, entre los principales accionistas de uno de los mayores monopolios europeos de defensa, el alemán Rheinmetall, se encuentran toda una serie de gigantes americanos, como BlackRock, Fidelity Investments, Capital Group, Goldman Sachs, Bank of America…

En consecuencia, las economías europeas van a tratar de resolver los graves problemas de la economía estadounidense… si desean seguir estando protegidas militarmente o, mejor dicho, supervisadas por el cabecilla de la OTAN.

Sin embargo, ese no es el único ni el principal motivo de las exigencias de Trump.

¿Pretende Trump el colapso del sistema político y social de la Unión Europea?

El PIB de la primera potencia económica europea, Alemania, supera los cuatro billones de euros, con un gasto militar de 90.000 millones, lo que supone menos del 2,5 por cien del PIB.

La única potencia nuclear dentro de la Unión Europea, Francia, tiene un PIB de unos tres billones de euros, y el presupuesto de defensa va a pasar a más de 50.000 millones de euros el año que viene, una cifra inferior al 2 por cien del PIB.

El PIB de España es la mitad de Francia, 1,4 billones, con un gasto militar que no llega a 20.000 millones, lo que en términos porcentuales supone un 1,2 por cien. Desde hace diez años los sucesivos gobiernos, tanto del PSOE como del PP, prometen que van a llegar al 2 por cien, pero están lejos de alcanzarlo, a pesar de que sistemáticamente siempre gastan mucho más de lo que prespuestan inicialmente.

Aparte de los países bálticos, Polonia y Grecia, que tradicionalmente tienen un gasto de defensa muy elevado, financiado principalmente con dinero europeo, los demás países europeos no pueden acercarse al 5 por cien del PIB sin drásticos recortes prepuestarios en sanidad, educación y servicios sociales. Lo que exige Trump supone el colapso del sistema político y social de la Unión Europea.

A mayor abundancia, si la Guerra de Ucrania acaba, los gobiernos europeos no van a poder justificar el aumento de los gastos militares, ni siquiera con una fuerte campaña de intoxicación acerca de la “amenaza rusa”. Estados Unidos lo sabe, por lo que pregunta sigue en pie: ¿cuál es el objetivo real de la exigencia del 5 por cien?

Europa nunca se sentará en una mesa internacional de negociaciones

Durante décadas a los europeos les han hecho creer que Europa seguía teniendo un cierto protagonismo en el mundo y que ese peso aumentaría a medida que la Unión Europea se fortaleciera. El objetivo de Trump es un golpe de realismo que acaba con esas ilusiones y muestra al Viejo Continente que su papel es subordinado. Ni siquiera va a poder hablar sobre el futuro de Ucrania, que es una cuestión de su máximo interés.

La exclusión de la Unión Europea es tanto política como económica y, desde luego, militar, o sea estratégica. Europa cree que tiene negociar “frente a” Rusia y China, cuando lo que debe hacer es sentarse a su lado frente a Estados Unidos. La única posibilidad del Viejo Continente es volver al gas ruso y cambiar el mercado estadounidense por el chino.

A partir del año que viene el programa de Estados Unidos cuenta con no humillar excesivamente a los europeos, para mantenerlos de su lado. La Unión Europea va a poder ejercer de seguidora y tendrá derecho a estar, pero con la boca cerrado, excepto para aprobar la política estadounidense. Es el estilo “cheerleader”, en el que los mequetrefes de Bruselas y demás capitales europeas han caído en su propio cebo: el de la intoxicación antirrusa, la amenaza militar, el peligro de guerra… En fin, nada que no conociéramos desde las campañas sobre el calentamiento del planeta o la pandemia.

Estados Unidos gana en cualquier caso. Es un negocio redondo. Mantiene sometidos a sus lacayos europeos y les hace pagar las facturas aumentando los aranceles y los gastos militares.

Trump va a disfrutar durante todo su mandato con los maquetrefes europes, que le han criticado burdamente hasta el último minuto. Es cierto que Trump es un bufón, pero sus colegas europeos no le van a la zaga. A nadie le debería extrañar que los “prorrusos” se estén poniendo de moda en Europa oriental.

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