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Categoría: Salud (página 57 de 88)

Muere una leyenda estadounidense del béisbol después de vacunarse

La leyenda estadounidense del béisbol Hank Aaron, ha muerto tras recibir la vacuna de Moderna. La muerte le sobrevino mientras dormía, según la CNN (1).

El 5 de enero fue fotografiado recibiendo la vacuna en la clínica de la Facultad de Medicina de Morehouse, en Atlanta, para animar a otros negros a vacunarse. “Me hace sentir maravilloso”, dijo entonces a la prensa. “No tengo ningún reparo al respecto. Me siento muy orgulloso de mí mismo por haber hecho algo así… Es una pequeña cosa que puede ayudar a millones de personas en este país”, añadió.

La pandemia es un “reality show” y las vacunas también. Necesitan famoseo para superar las dudas que han sembrado los negacionistas: deportistas, vedettes, asiduos de los platós, políticos, artistas, financieros, tertulianos…

“Arremangándose para recibir la primera de las dos dosis, estos octogenarios, sus cónyuges y varios otros dirigentes de los derechos civiles que recibieron las vacunas en una flamante clínica de salud de la Escuela de Medicina Morehouse, reconocieron el legado de desconfianza que muchos afroamericanos tienen hacia la investigación médica, derivado del infame experimento Tuskegee en el que los trabajadores de la salud de Estados Unidos dejaron sin tratar la sífilis en hombres negros sin su consentimiento, haciéndolos sufrir innecesariamente”, dijo entonces la Associated Press.

A pesar de la campaña publicitaria, sigue habiendo resistencia a las vacunas, incluso entre el personal sanitario. La resistencia sería mayor si se conocieran cabalmente los efectos adversos, pero las encuestas demuestran que no ocurre así, sobre todo si conducen a la muerte. El silencio es complicidad y en el mismo participan los médicos, las empresas farmacéuticas, los hospitales, los asilos…

Los efectos adversos no forman parte de un discurso falso de los antivacunas, sino de la ciencia misma. Sin embargo, en 2010 un estudio del Ministerio de Sanidad de Estados Unidos concluyó que se notifican menos del 1 por ciento de las enfermedades causadas por las vacunas (2). Uno de los grandes problemas de las vacunas es justamente ampliar las bases de datos sobre sus efectos adversos.

(1) https://www.cnn.com/2021/01/22/us/hank-aaron-dies-trnd/index.html
(2) https://digital.ahrq.gov/sites/default/files/docs/publication/r18hs017045-lazarus-final-report-2011.pdf

Corea del norte ultima la fabricación de su propia vacuna contra el coronavirus

Corea del norte ultima la fabricación de su propia vacuna contra el coronavirus. Ha comenzado la fase de pruebas con seres humanos, tras los ensayos clínicos de fase 1 y 2.

El trabajo se lleva a cabo bajo la supervisión del Centro de Investigación de la Industria Biológica de la Universidad Kim Il Sung y, según algunas fuentes surcoreanos, que no son nada fiables, se basa en los conocimientos adquiridos a través del ciberespionaje realizado a finales del año pasado (*).

Dichas fuentes aseguran que el gobierno ha creado una nueva organización de piratas informáticos dedicada específicamente a capturar información sobre el coronavirus, incluida la técnica de desarrollo de vacunas.

Según los surcoreanos, las actividades de piratería informática de Corea del Norte contra empresas farmacéuticas surcoreanas y extranjeras se han disparado desde el cuarto trimestre del año pasado.

“Debido a la naturaleza de los ciberataques, es difícil confirmar exactamente qué tipo de datos ha robado Corea del norte, pero es posible que se hayan llevado algunos datos”, dijo Mun Chong Hyun, jefe del Centro de Respuesta de Seguridad de ESTsecurity (ESRC), especialista en ciberseguridad.

Algunos observadores ya expresan sus dudas sobre la eficacia de la fórmula candidata, dadas las condiciones en las que se fabricó, y teniendo en cuenta los retos a los que ya se enfrentan los propios fabricantes surcoreanos (que aún no tienen sus propias vacunas) e internacionales (especialmente la cuestión del almacenamiento, que aún requiere temperaturas muy bajas).

El caso de Corea del norte es parecido al de Cuba porque, hasta la fecha, el gobierno no ha notificado oficialmente ningún caso de coronavirus. El 7 de abril la Organización Mundial de la Salud confirmó que el gobierno de Pyongyang estaba realizando pruebas rutinarias para detectar el virus, pero confirmó que no habían detectado ninguno.

Tambien dijo que como medida de precaución, 570 personas habían sido puestas en cuarentena.

Si no hay nin un contagio, ¿para que querrán una vacuna en Corea del norte?, ¿para curar a los sanos?, ¿por qué aparecen en la foto desinfectando los autobuses?

Según algunas fuentes, ha habido 6.000 “casos”. Pero eso no disipa nuestra preplejidad: si es una país tan “cerrado” como dicen, ¿por qué agujero han llegado todos esos “contagios”? Cuando todos creíamos que se trataba de un país “hermético”, el gobierno ordenó el cierre de unas fronteras que no estaban cerradas, como suponíamos.

Hay quien habla del contrabando. Según el periódico Rodong Sinmun, el principal del país, el virus se habría colado a través de los productos importados, lo cual es imposible. La televisión norcoreana ha difundido otras hipótesis aún más descabelladas sobre el origen del virus.

(*) https://www.dailynk.com/english/north-korea-begins-human-own-coronavirus-vaccine/

Israel cuestiona la vacuna: más de 12.000 personas han dado positivo tras ser inoculadas

Más de 12.400 personas han dado positivo en el test de coronavirus en Israel después de recibir la vacuna de Pfizer. Esta cifra incluye a 69 personas que recibieron la segunda dosis, según el Ministerio israelí de Sanidad.

El responsable del gobierno de Israel encargado de la pandemia, Nachman Ash, dijo que la primera dosis de la vacuna de Pfizer proporciona menos protección contra el coronavirus de lo que la empresa farmacéutica estadounidense había indicado inicialmente.

También advirtió que puede que no proteja contra las nuevas cepas del virus.

Ash cuestionó hoy la eficacia de la vacuna, informó la Radio del Ejército el martes por la tarde, según indica la Agencia AJN. Mucha gente se infectó entre la primera y la segunda dosis de la vacuna de Pfizer, dijo Ash.

“Parece ser que la protección ofrecida por la primera dosis es menos efectiva de lo que habíamos pensado”, dijo. Los datos sobre el efecto protector contra el virus de la primera dosis son “más bajos de lo que Pfizer presentó”, agregó.

Más de dos millones de israelíes recibieron su primera dosis de Pfizer y, hasta el momento, más de 400.000 fueron vacunados con la segunda. El país es el que más rápido avanza en el mundo con la vacunación en términos de población.

https://cactus24.com.ve/al-menos-12-mil-personas-dieron-positivo-a-covid-a-pesar-de-haber-recibido-vacuna-pfizer/

Muere un anciano en Castellón después de recibir la vacuna en el asilo

Un anciano que ya tenía puesta las dos dosis de la vacuna de Pfizer ha fallecido en el asilo Viver de las Aguas, en el municipio de Viver, en Castellón. No ha trascendido su nombre.

El primer pinchazo se lo administraron el 29 de diciembre y el segundo el 19 de enero.

En el asilo no se había detectado ni un sólo caso de coronavirus a lo largo de toda la pandemia y tras la vacunación de los ancianos, ya tienen el suyo.

El fallecido fue vacunado el pasado 29 de diciembre, al igual que el resto de los residentes del asilo privado. A los días de haberse vacunado esta persona residente sufrió un accidente y fue trasladado a un hospital. Allí le sometieron a un test PCR y el resultado fue positivo. Gracias a ello, los “expertos” aseguran que ha muerto… de coronavirus. No han necesitado realizar ninguna autopsia.

La aparición de la infección motivó que se realizaran pruebas a los residentes y a los trabajadores del centro y que se confirmara el brote en un asilo que hasta entonces no había registrado ni un solo caso.

El pasado mes de octubre, cuando el coronavirus volvió a aparecer en la Comunitat Valenciana, el asilo decidió cerrar las puertas y el contacto de los residentes con los familiares pasó a ser meramente telefónico, o como mucho, llegaron a verse desde la zona del jardín unos y desde la vía pública los otros.

Cuando después de realizar las PCR empezaron a aparecer resultados positivos en el centro, tanto entre los encerrados como entre los trabajadores, el brote se comunicó a las familias.

No es la primera vez que detectan contagios en un asilo después de haber vacunado a los ancianos. En otra localidad de la provincia de Castellón, en Vinaròs, el pasado lunes se comunicó que se habían detectado 21 positivos. Las dosis de Pfizer se administraron en esa residencia el pasado 31 de diciembre.

El 4 de enero realizaron pruebas a todos los ancianos y trabajadores del asilo de Vinaròs y los resultados fueron todos negativos. Pero era otro de los muchos “erores”: después de que un anciano presentara síntomas, se realizó una nueva prueba el 9 de enero y en ella 14 ancianos dieron positivo esta vez, al igual que cinco trabajadores y dos monjas.

Es una lotería que se ha reproducido en numerosos asilos, donde han empezado a aparecer “contagios” después de recibir las vacunas.

https://www.diariosur.es/sociedad/salud/muere-covid19-anciano-20210115113640-ntrc_amp.html

Sin confinamiento ni restricciones: 7 muertos por coronavirus en Taiwán

A medida que se van conociendo más datos sobre la pandemia, los “expertos” muestran su perplejidad abiertamente. No nos referimos a los patanes que salen en los platós de televisiones, sino a los que se ven obligados a confrontar sus doctrinas con la realidad, que es el fundamento mismo de laa ciencia.

Las revistas médicas, como The Lancet, son buena muestra de esos balbuceos y recientemente le ha tocado el turno a Taiwán, una isla lo suficientemente cercana a China continental como para temer que la pandemia tuviera un crecimiento explosivo. Cuando en enero del año pasado comenzó la ola de histeria, los “expertos” pronosticaron que Taiwán tendría el mayor número de “casos” fuera de China continental (1). Se volvieron a equivocar.

Pero una vez más, las expectativas no se han cumplido, a pesar de que Taiwán ha adoptados menos medidas restrictivas que Suecia. El gobierno isleño se ha limitado a realizar pruebas de coronavirus en la frontera y a introducir algunos controles menores. A pesar de ello, las cifras de la pandemia son elocuentes: ha tenido 7 muertos y 573 “casos” para una población cercana a los 24 millones y una de las mayores densidades de población por kilómetro cuadrado.

Los fallecidos tenían edades comprendidas entre los 40 y 80 años y la mayoría padecía problemas de salud previos.

Esa paradoja ha obligado a los “expertos” a volver a saltar al ruedo para explicar lo inexplicable (2) y sus argumentos, que carecen de cualquier apoyo probatorio, son de una inconsistencia preocupante porque los hechos apuntan hacia otra quiebra de la doctrina del contagio y de las medidas de prevención aprobadas para prevenirlo.

Como en otros países asiáticos, también en Taiwán muchas personas se ponen mascarillas desde hace años a causa de la contaminación, pero no todos las llevan y, desde luego, los unos no atosigan a los otros para que se la pongan.

Gracias a la experiencia previa del Sars de 2003, Taiwán disponía de equipos para realizar pruebas de coronavirus en masa desde el primer momento, pero no lo hizo. Sólo relizó tests a una persona por cada 100.000 habitantes.

Esa política sanitaria, que contradice las recomendaciones del la OMS, es correcta y se inscribe en un marco más amplio que alcanza a los medios de comunicación: Taiwán no ha desatado la histeria ni la intimidación entre la población y los trabajadores sanitarios.

En relación con ello hay que poner la política informativa del gobierno frente a la no-pandemia, que consistió en informar abierta y verazmente de la situación, sin estridencias, ni alarmas innecesarias. “El secreto es no tener secretos”, dice La Razón (3). No todos los gobiernos pueden decir lo mismo.

En una situación de histeria, lo más difícil es mantener la serenidad y el gobierno de Taiwán lo ha logrado por su experiencia previa con el Sars, que tuvo uno de sus epicentros más importantes precisamente en la isla.

Otra de las explicaciones del éxito de Taiwán es simple: no pertenece a la OMS. Por eso mismo es completamente lógico que la OMS se niegue a reconocer la eficacia de política sanitaria contra la pandemia implementada en Taiwán (4): se han quedado con el culo al aire.

(1) https://www.dw.com/es/as%C3%AD-es-como-taiw%C3%A1n-logr%C3%B3-contener-el-brote-de-coronavirus/a-52737879
(2) https://www.thelancet.com/journals/lanwpc/article/PIIS2666-6065(20)30044-4/fulltext
(3) https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-52101470
(4) https://www.larazon.es/actualidad/20200405/jbbtuu7b5zbs5jryrvzwelfvbe.html

En Cuba no hay pandemia pero el gobierno hace como si la hubiera

A falta de argumentos propios, los reformistas acogen los de autoridad, remiténdose a lo que dicen y hacen algunos gobiernos del mundo que a ellos les sirven de referencia, como el cubano. La política del gobierno cubano frente a la pandemia, es equivalente o muy parecida a la de los demás, lo cual demuestra que la salud pública es ciencia pura: está por encima de las clases y de la lucha de clases.

Cuba avala las políticas sanitarias canónicas de la OMS, como avala -por cierto- muchas otras cosas (que son altamente discutibles).

También hay otra coincidencia con otras políticas de otros países del mundo: las medidas restrictivas implementadas en Cuba no tienen su origen en ninguna pandemia y, por lo tanto, las motivaciones reales hay que buscarlas en otro lugar.

En Cuba no ha habido y no hay ninguna pandemia. El número de muertos que se atribuyen al coronavirus es de 167, una cifra insignificante, sobre todo si se tienen en cuenta que en la isla fallecen anualmente más de 100.000 personas. No aparece, pues, ningún exceso de mortalidad.

Si se examina el catálogo de enfermedades con mayor efecto sobre la mortalidad en la isla, las cifras del coronavirus ni siquiera aparecerían. Por ejemplo, a la neumonía y la gripe se le atribuyen más de 8.000 muertes al año. Las enfermedades respiratorias causan más de 4.000.

Si la pandemia hubiera tenido la más mínima incidencia en Cuba, las televisiones nos hubieran saturado con “informaciones” y, sobre todo, con imágenes.

A nadie debería caberle ninguna duda de que Cuba tiene uno de los mejores sistemas de salud del mundo. Desde luego que ningún otro en América Latina se le aproxima siquiera. La mortalidad infantil (4,2 por cada mil nacimientos) es inferior a la de Estados Unidos.

Pero al mejor cirujano se le queda un enfermo en la mesa de operaciones y lo mismo ocurre con la política sanitaria, cuya vinculación con la política económica es en Cuba más evidente aún que en otros países. La Isla exporta sanidad. Es su mayor fuente de divisas, muy por encima del turismo. En 2019 la sanidad cubana aportó 6.400 millones de dólares para equilibrar la balanza de pagos.

Al mercado internacional no se puede ir con mercancías alternativas; hay que competir con las mismas reglas del juego y por eso Cuba hace y dice lo mismo que la OMS y la mayoría de países del mundo. Cuba no necesita confinamientos, ni mascarillas. Tampoco necesita vacunas, pero ha creado una, no para vacunar a su población sino porque tiene intención de venderla a los países que se la demanden.

Como el resto del mundo, a falta de enfermos, Cuba envuelve su política sanitaria contra la pandemia en una nube ficticia de “casos”, “positivos” y “contagiados” que, desde el punto de vista médico son irrelevantes porque son personas completamente sanas.

La política sanitaria es tanto peor cuanto más se supedita a la política económica, aunque en el caso de Cuba hay que agradecer que con el coronavirus no haya llegado a los extremos aberrantes que alcanzó con otra pandemia anterior: la del Sida.

¡Silencio! ¡Estamos vacunando!

Las personas que han fallecido tras la inoculación de las vacunas contra el coronavirus no merecen ni media línea de ningún medio de comunicación español, incluidos los de “contrainformación” y los “alternativos”, es decir, que unos y otros han adoptado la misma actitud lo cual, desde luego, no es ninguna casualidad.

Lo que no aparece en los medios no existe. No sólo no está habiendo muertos sino que tampoco hay efectos adversos, ni graves ni leves. Nada de nada. Todo va bien. El canon se confirma: las vacunas contra el coronavirus están salvando vidas, lo mismo que las demás. Las vacunas han erradicado muchas enfermedades en el pasado y lo mismo harán con ésta.

Para saber algo del asunto hay que acudir, lo mismo que en el franquismo, a fuentes extranjeras, y entonces nos encontramos con que, en efecto, hay personas que están muriendo inmediatamente después de ser vacunadas. Algo es algo.

Ahora bien, su muerte no tiene relación con las vacunas, nos dicen las fuentes oficiales (que son casi todas), lo cual nos alivia enormemente. Esa falta de relación sólo aparece cuando se trata de muertes. Si hablamos de efectos secundarios no letales, entonces el discurso cambia: los efectos secundarios sí están causados por las vacunas.

No obstante, a veces las explicaciones oficiales sobre las vacunas y las muertes no se sostienen y entonces el argumento retrocede a la siguiente trinchera: el número de casos es insignificante con respecto al total de vacunados. Es preferible el remedio a la enfermedad. Luego las vacunas salvan vidas, “quod erat demonstrandum”.

Con la muerte de 33 ancianos en Noruega, los responsables de salud dicen que el porcentaje está por debajo del uno por mil. Es muy poquito. Casi nada. Pero eso es algo que se lo deben decir a los familiares de los fallecidos y, si es posible, a la cara.

No podemos olvidar que la disparatada pretensión de la mayor parte de los gobiernos del mundo es vacunar a millones de personas, por lo que esos “pequeños porcentajes” van a multiplicar el número de cadáveres. Si en España vacunan a 20 millones de personas, tendremos 20.000 muertos y el sistema de “salud” seguirá mirando para otro lado. Como si la cosa no fuera con ellos.

Si la vacuna es un instrumento de prevención de la salud, como reza el canon, hasta el más reacio puede comprender que esos 20.000 fallecidos son personas sanas.

La vacuna contra el coronavirus es voluntaria. Para poder inocular a una persona, debe prestar su consentimiento expreso y el médico le debe informar cabalmente acerca -entre otras cosas- de los riesgos, lo cual no se está haciendo en absoluto por muchas razones, entre otras porque la única preocupación es hacerlo rápido, e incluso que lo haga quien sea, aunque no sea médico.

Es una chapuza aunque, bien visto, no cambiaría mucho si el informador es un médico, porque la mayor parte de ellos se atienen al canon. Ninguno de ellos admitirá en presencia del candidato que el riesgo es mínimo y que él puede estar dentro del uno por mil que va a caer en el hoyo. Los médicos están haciendo lo mismo que los medios de comunicación: callar. El plan de vacunación masivo y acelerado sería impensable sin ese silencio.

Por su propia naturaleza, un problema de salud pública adquiere inmediatamente una dimensión política y social. Cuando se están produciendo miles de muertes, la primera obligación es la determinar su causa, investigar y poner remedio. Sin embargo, la directora de salud pública de Noruega, Camilla Stoltenberg, ha confesado públicamente en rueda de prensa que no han analizado las causas del fallecimiento de 33 ancianos después de recibir la vacuna porque todos los días mueren 45 ancianos en los asilos del país escandinavo y porque eran personas muy enfermas, terminales. Se hubieran muerto de todas maneras, tarde o temprano.

La intervención de la responsable noruega no pudo ser más vergonzosa, a la altura del cúmulo de declaraciones oficiales de todo tipo que llevamos escuchando desde que apareció la pandemia hace un año. No hay relación de causa a efecto, dice Stoltemberg, aunque quizá sí: los efectos secundarios “pudieron haber coadyuvado en un desenlace fatal en algunos enfermos frágiles”.

La respuesta oficial es, pues, un “no” pero “sí”. Es posible. Puede ser, y en consecuencia Noruega ha cambiado el protocolo médico y ahora exige realizar una evaluación médica previa antes de la inoculación. Si los muertos no han tenido relación con la vacuna, ¿por qué cambian ahora los procedimientos médicos?

Si los efectos adversos más inmediatos, a corto plazo, de las vacunas no se admiten de ninguna manera, ¿qué ocurrirá con los efectos a largo plazo? Es algo que no interesa a nadie y mucho menos interesará cuanto más tiempo transcurra. La atención estará centrada entonces en otros asuntos. Nadie se acordará de los muertos y nadie preguntará nada.

5 ancianos mueren en Francia después de recibir la vacuna de Pfizer

El ministro francés de Sanidad, Olivier Véran, acaba de anunciar el fallecimiento de cinco personas después de recibir la vacuna de Pfizer contra el coronavirus. Todos tenían más de 75 años y sufrían de comorbilidades, añadió el ministro.

Véran hizo el anuncio durante su viaje a Nancy en declaraciones a France 3 Lorraine.

Se registraron tres muertes en el centro regional de farmacovigilancia de Nancy (Meurthe-et-Moselle), una en el de Tours (Indre-et-Loire) y la última en el de Montpellier (Herault).

El Ministerio también registra 139 eventos adversos graves o inesperados desde el inicio de la campaña de vacunación.

“Son personas que pueden haber muerto en los días siguientes a la vacunación sin mostrar ningún signo de reacción alérgica tras la vacunación… En el EHPAD [asilo], nos dirigimos a personas muy frágiles, con pérdida de autonomía y a menudo con muchas enfermedades y drogas. Y las causas de estas muertes pueden ser completamente independientes. Evidentemente, en el contexto de la vigilancia de la farmacovigilancia, hay estudios que realizan las autoridades sanitarias junto con los médicos para determinar si existe o no un vínculo con la vacunación o si hay una desafortunada coincidencia. Tan pronto como hay una alerta, hay una investigación. Si hay una fuerte sospecha, se puede sugerir que se hagan más pruebas”.

Hasta ayer, en Francia habían sido vacunadas unas 480.000 personas.

https://france3-regions.francetvinfo.fr/grand-est/meurthe-et-moselle/nancy/covid-19-france-mort-cinq-personnes-apres-avoir-recu-vaccin-pfizer-biontech-trois-sont-localisees-nancy-1916860.html

Más información:

– Un anciano belga de 82 años ha muerto 5 días después de ser vacunado contra el coronavirus
– Alemania investiga la causa de la muerte de 10 personas poco después de ser vacunadas contra el coronavirus
– En Noruega el número de ancianos muertos tras vacunarse asciende ya a 23
– Un anciano recluido en un asilo francés falleció dos horas después de recibir la vacuna
– Muere un israelí de 75 años dos horas después de vacunarse contra el coronavirus
– Asciende a cuatro el número de israelíes muertos después de recibir la vacuna
– Un segundo fallecido en Israel tras vacunarse y serios incidentes que requieren hospitalización
– Los vacunados llenan las salas de emergencias de los hospitales israelíes
– 13 cobayas fallecieron durante las pruebas de la vacuna de Moderna contra el coronavirus
– Otros 55 pacientes en Estados Unidos han fallecido tras la vacuna de Pfizer

California ordena la suspensión inmediata de la vacuna de Moderna por sus efectos adversos

California ha ordenado la suspensión inmediata de las vacunas de Moderna después de que apareciera un “número inusualmente alto” de efectos adversos. Ayer el Departamento de Sanidad dijo que “menos de 10 personas” han sufrido reacciones alérgicas y han requerido atención médica en las últimas 24 horas.

Por orden de la doctora Erica S. Pan, epidemióloga jefe, y el Departamento de Salud Pública de California, se debe suspender la administración del lote Moderna 041L20A hasta que se pueda realizar una investigación adecuada.

Moderna, los CDC y la FDA están revisando el lote y todos los datos médicos relevantes.

Las reacciones parecen estar relacionadas con una única clínica comunitaria que administra dicho lote. La clínica estuvo cerrada durante varias horas después de que se produjeran una serie de reacciones adversas.

Se han distribuido más de 330.000 dosis del lote de vacunas Moderna 041L20A a 287 proveedores en todo el estado, pero es la primera vez que las autoridades sanitarias reciben informes en los que se detallan los acontecimientos adversos asociados al mismo.

El epidemiólogo del Estado reconoció que “existen menos datos sobre los efectos adversos relacionados con la vacuna Moderna”, aunque es poco frecuente que las vacunas desencadenen efectos secundarios graves.

La vacuna de Moderna se ha asociado con otras emergencias médicas graves, no sólo en los Estados Unidos, sino también en Europa y en otras partes del mundo.

En diciembre, un médico de Boston informó que había sufrido una de las peores reacciones alérgicas que jamás había experimentado después de haber sido vacunado con la vacuna de Moderna, describiendo el episodio como potencialmente mortal.

Un médico de Miami, Gregory Michael, murió por una reacción a la vacuna de Pfizer, según Jerry L. Spivak, experto en enfermedades sanguíneas del Hospital Universitario Johns Hopkins (1).

Tanto el gobierno de Australia (2) como el de Hong Kong buscan más información en Noruega y Alemania a causa del elevado número de ancianos fallecidos poco después de ser inoculados con la vacuna de Pfizer.

(1) https://www.nytimes.com/2021/01/12/health/covid-vaccine-death.html
(2) https://www.news.com.au/lifestyle/health/health-problems/federal-health-minister-greg-hunt-says-no-covid19-hot-spots-left-in-australia/news-story/35e101a55a2d489a24d7c357a6ce7c3b

Más información:
– 13 cobayas fallecieron durante las pruebas de la vacuna de Moderna contra el coronavirus
– Una de cada cinco cobayas humanas que han probado la vacuna de Moderna han caído gravemente enfermos

Presiones sobre la Agencia Europea de Medicamentos para aprobar la vacuna de Pfizer

El 9 de diciembre del año pasado el servidor de la Agencia Europea de Medicamentos (AEM) fue pirateado y los documentos confidenciales se han publicado en internet. Un equipo europeo de periodistas han consultado una parte de ellos, la que se refiere al expediente de evaluación de la vacuna de Pfizer.

Los documentos incautados incluyen 19 correos electrónicos intercambiados en noviembre por varios funcionarios de la AEM. Para curarse en salud, la AEM advirtió el 15 de enero que parte de la correspondencia puede haber sido “manipulada por los autores [piratas] antes de su publicación de una manera que podría socavar la confianza en las vacunas”, pero cuando Le Monde les preguntó, la AEM reconoció que “los correos electrónicos revelados reflejan los problemas y discusiones que tuvieron lugar” (1).

El tono de los intercambios parece tenso, por no decir otra cosa. Cinco correos electrónicos indican la presión a la que estuvo sometida la AEM para aprobar la primera vacuna contra el coronavirus “lo antes posible”.

Hay que dejar claro a los que no se quieren enterar, que la AEM no realiza niguna prueba con la vacuna, se limita a analizar la documentación que le remiten los fabricantes.

Además, aún no se ha aprobado definitivamente ninguna vacuna. Las que se están aplicando tienen una autorización provisional, lo que refuerza su carácter experimental o, en otras palabras, que siguen jugando con la vida de las personas.

Las vacunas se han aprobado “con demasiada rapidez”, reconoce la televisión pública francesa. Normalmente la homologación suele tardar unos 200 días; la de Pdizer se aprobó tres veces más rápido (2).

En un intercambio de fecha 19 de noviembre, un alto funcionario de la AEM menciona, por ejemplo, una conferencia telefónica con la Comisión Europea que se celebró en “un ambiente bastante tenso, a veces incluso ligeramente desagradable, que da una idea de lo que [sic] puede esperar la AEM si no se cumplen las expectativas, sean éstas realistas o no”.

Al día siguiente, en un intercambio con la Agencia Danesa de Medicamentos, el mismo funcionario dijo que estaba sorprendido de que Ursula von der Leyen, la Presidenta de la Comisión Europea, hubiera “identificado claramente las dos vacunas que podrían ser aprobadas antes de fin de año”. Todavía hay problemas con ambas, dijo el funcionario.

Las presiones han sido esbozadas por la AEM, que en noviembre planteó “tres grandes objeciones” a la vacuna de Pfizer que cita Le Monde: “Algunos lugares de fabricación no habían sido inspeccionados todavía; seguían faltando datos sobre los lotes de vacunas comerciales; pero, lo que es más importante, los datos disponibles revelaban diferencias cualitativas entre los lotes comerciales y los utilizados en los ensayos clínicos”. Los evaluadores de la AEM parecen estar muy preocupados por este último punto.

Para pasar de la etapa clínica a la comercial, los fabricantes han tenido que cambiar sus procesos de fabricación, “también han tenido que invertir en nuevas líneas de producción y nuevas plantas”, dice Le Monde. Esto explicaría las diferencias en la composición exacta de las vacunas, en particular la disminución del grado de integridad del ARN, elemento crucial de la vacuna que permite la fabricación de la proteína puntiaguda del virus, que enseña al sistema inmunológico a reconocer este patógeno y neutralizarlo. “Las vacunas utilizadas en los ensayos clínicos tenían entre 69 por ciento y 81 por ciento de integridad del ARN”, explica el periódico francés. Los lotes fabricados en estas nuevas líneas de producción para su comercialización mostraron porcentajes más bajos de ARN: 59 por ciento en promedio. Algunos lotes incluso bajaron hasta el 51 por ciento y el 52 por ciento. “Un punto de bloqueo”, protestó la AEM el 23 de noviembre.

La eficacia y la seguridad de la vacuna está en cuestión, por no hablar ya de su necesidad. La AEM dice que este problema de calidad se resolvió posteriormente: “La empresa fue capaz de resolver estos problemas y proporcionar la información y los datos necesarios para permitir a la AEM avanzar hacia una recomendación positiva para esta vacuna”. El organismo europeo aseguró que las especificaciones actuales sobre el nivel de ARN “se consideran científicamente justificadas y aceptables”.

“A pesar de la urgencia, siempre ha habido un consenso en toda la UE para no comprometer las normas de alta calidad y para basar cualquier recomendación en la fuerza de las pruebas científicas, en la seguridad, la calidad y la eficacia de una vacuna, y nada más”, ha dicho la AEM al periódico francés.

(1) https://www.ema.europa.eu/en/news/cyberattack-ema-update-5
(2) https://www.francetvinfo.fr/sante/maladie/coronavirus/vaccins-contre-le-covid-19-comment-ceux-de-pfizer-et-moderna-ont-ete-homologues-si-rapidement_4250985.html

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