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Categoría: Salud (página 33 de 88)

Los niños que no van a la escuela y permanecen en sus casas sin hacerse el test de coronavirus, se contabilizan como ‘positivos’

Todo es covid. Los niños que no van a la escuela y permanecen en sus casas sin hacerse el test de coronavirus, se contabilizan como “positivos” en Canadá, dijo el jueves Deena Hinshaw, responsable de salud pública del gobierno.

“Si las personas deciden no someterse a los tests de covid-19 pero están enfermos en casa, se contabilizan como parte del brote, por lo que hay menos necesidad de hacer tests para identificar el problema”, afirmó Hinshaw.

“En las escuelas, consideramos que una enfermedad que se ajusta a esta definición -una enfermedad respiratoria- debe tratarse de la misma manera tanto si es covid como si no, de modo que se puedan poner en marcha medidas adicionales”, sentenció la funcionaria.

El gobierno también anunció que no se harán públicos los datos sobre el número de escuelas afectadas por los brotes de covid-19, lo que ha provocado la indignación de padres y ciudadanos que han acusado al gobierno de intentar inflar artificialmente las cifras de “casos” para mantener las restricciones.

Hinshaw dijo que el marco actual se había establecido sobre la base de pruebas anteriores de otras jurisdicciones. Dijo que es necesario que las escuelas asuman que todos los que están en casa son “casos positivos” de coronavirus porque obtener datos sobre las transmisiones del virus de los organismos de salud pública violaría el derecho a la intimidad de los estudiantes y del personal.

Como consecuencia de la ingeniería estadística, la población Alberta, una provincia que anunció “el mejor verano de la historia” gracias al fin de las restricciones, escucha ahora que se está produciendo un resurgimiento de “brotes” y “casos”.

Mientras las protestas contra las mascarillas y contra las vacunas crece, los “expertos” instan a los políticos a seguir apretando las tuercas de las restricciones. Más de 60 médicos escribieron una carta al Primer Ministro Jason Kenney, que se ha opuesto al confinamiento, advirtiéndole de las terribles condiciones y la falta de espacio en los hospitales. Aunque no explican los motivos de ello, su carta ha entrado de lleno en la enésima ola de histeria.

Muere una joven de 16 años en Francia por dos infartos 6 días después de vacunarse

El lunes de la semana pasada una joven de 16 años, Sofía Benharira, sufrió dos infartos en el instituto de Valabre, de Gardanne, en Francia.

Fue trasladada al hospital de Aix y falleció al día siguiente a las 6 de la mañana.

A la familia los médicos le han dicho que fue una trombosis.

La adolescente no tenía antecedentes médicos y estaba en perfecto estado de salud. Había recibido la segunda dosis de la vacuna contra el coronavirus de Pfizer 6 días antes de los infartos.

La Asociación fraancesa para la Salud Pediátrica de los Niños reaccionó a la muerte de la joven con un comunicado en que confiesan que se han quedado “en estado de shock” y que han alertado a sus redes “de profesionales de la salud, asociaciones de padres de padres y abogados”.

Ayer se celebró el funeral por la fallecida en la iglesia de Gardanne.

Una niña italiana de 14 años muere después de recibir la segunda dosis de la vacuna de Pfizer

El 13 de septiembre una niña italiana de 14 años, Majda El Azrak, murió después de recibir la segunda dosis de la vacuna de Pfizer. Falleció en la unidad de cuidados intensivos del hospital pediátrico de Bari tras permanecer 26 días en coma.

Los médicos aseguran que murió de meningitis, pero el fiscal de Lecce ha abierto una investigación contra tres de ellos, a los que acusa de homicidio involuntario.

El juez ha ordenado la realización de una autopsia, que se realizará el 27 de octubre en el Policlínico de Bari, nombrando a tres profesores domiciliados en el Instituto de Medicina Legal como consultores.

Sus padres han puesto una denuncia en los juzgados. La joven comenzó a sentirse mal el 17 de agosto después de recibir la segunda dosis de la vacuna contra el coronavirus de Pfizer en Salento, donde vivía con su familia.

Dos días después de la última inyección, Majda fue hospitalizada en Tricase (Lecce) donde, tras dos TAC con contraste, en los se observó un tumor, perdió el conocimiento y fue trasladada, en código rojo, al hospital pediátrico de Bari, donde permaneció 26 días en coma.

Según los médicos del hospital de Bari, se trató de una forma de meningitis mortal.

El médico que administró la segunda dosis de la vacuna y los dos médicos que, en la mañana del 19 de agosto, sometieron a la niña a exámenes de rayos X en el hospital Cardenal Panìco de Tricase, figuran como sospechosos.

—https://www.leggo.it/italia/cronache/ragazza_morta_14_anni_dopo_26_giorni_di_coma_tre_medici_indagati_omicidio_colposo-6214493.html

Pfizer retira de la venta sus pastillas para dejar de fumar porque provocan cáncer

Es peor el remedio que la enfermedad. Pfizer ha retirado todos los lotes de su tratamiento antitabaco, Champix, debido a los altos niveles de agentes cancerígenos llamados nitrosaminas en las pastillas.

La empresa farmacéutica interrumpió la distribución del medicamento en junio, y ya ha retirado varios lotes del mismo hasta ahora.

En un comunicado, Pfizer pidió a los mayoristas y distribuidores que dejaran de utilizar y distribuir los comprimidos inmediatamente (*).

La empresa dijo que no había riesgo inmediato para los pacientes que toman Chantix, pero les aconsejó que consultaran con su proveedor de atención médica para comprobar la disponibilidad de tratamientos alternativos.

En 2019 la multinacional consiguió que la seguridad social financiara su medicamento.

Champix, llamado Chantix en Estados Unidos, fue aprobado por la FDA en mayo de 2006 como medicamento de venta con receta para ayudar a los adultos mayores de 18 años a dejar de fumar y suele utilizarse durante 12 a 24 semanas.

La retirada llega tras una fuerte campaña de las multinacionales farmacéuticas contra el vapeo, que trataron de sustituir por sus propios remedios.

(*) https://cdn.pfizer.com/pfizercom/2021-09/Press-Release-Chantix-All-Lots-16SEP21.pdf

Las vacunas contra el coronavirus causan importantes alteraciones de la menstruación

Hasta el 2 de septiembre el Sistema británco de Vigilancia de Reacciones Adversas a los Medicamentos (MHRA) ha registrado más de 30.000 alteraciones de la menstruación y las hemorragias vaginales causadas por las vacunas contra el coronavirus aprobadas oficialmente.

Los médicos de atención primaria y los que trabajan en el ámbito de la salud reproductiva están siendo contactados cada vez más por personas que han experimentado estos efectos adversos poco después de la vacunación.

Las alteraciones han llamado la atención de la revista científica British Medical Journal, que acaba de publicar un artículo al respecto (1), en el que propone a los investigadores que profundicen porque las vacunas contra el llamado “virus del papiloma humano” también se han asociado a los cambios menstruales, lo cual no puede ser casualidad.

La doctora Victoria Male, profesora titular de inmunología reproductiva en el Imperial College de Londres, que dirigió el estudio, dijo que todas las principales vacunas, como las de Pfizer, Moderna o AstraZeneca, tienen esos mismos efectos (2).

A partir de ahí, los investigadores tiran balones fuera desde el primer minuto. El número de informes, comenta la revista, es pequeño en comparación con el número de personas vacunadas y la prevalencia de los trastornos menstruales en general. La forma en que se recogen los datos de farmacovigilancia dificulta la obtención de conclusiones firmes. Se necesitan enfoques mejor equipados para comparar las tasas de variación menstrual en poblaciones vacunadas y no vacunadas, y los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos han creado un fondo de 1,67 millones de dólares para apoyar esta investigación.

El artículo especula que es probable que los cambios menstruales experimentados tras la administración de las vacunas sean consecuencia de la infección. Cerca de una cuarta parte de las mujeres infectadas por el coronavirus experimentaron alteraciones menstruales, añade.

Más especulaciones: también es posible que las alteraciones sean el resultado de la respuesta inmunitaria a la vacunación y no de un componente específico de la vacuna. Es posible. Puede ser. Quizá…

En cualquier las vacunas no tienen un efecto adverso sobre la fertilidad de las mujeres, asegura la doctora Male. La mayor parte de las personas que informan de un cambio en sus periodos menstruales después de la vacunación descubren que vuelven a la normalidad en el siguiente ciclo, asegura. En los ensayos clínicos, los embarazos no deseados se produjeron en tasas similares en los grupos vacunados y no vacunados. En las clínicas de reproducción asistida, las medidas de fertilidad y las tasas de embarazo son similares en las pacientes vacunadas y no vacunadas.

Entre los mecanismos biológicamente plausibles que relacionan la estimulación inmunitaria con los cambios menstruales se encuentran las influencias inmunológicas sobre las hormonas que regulan el ciclo menstrual o los efectos mediados por las células inmunitarias del revestimiento del útero, que intervienen en la acumulación y descomposición cíclica de este tejido. La investigación que explora una posible asociación entre las vacunas y los cambios menstruales también puede ayudar a entender el mecanismo.

Aunque los cambios en el ciclo menstrual registrados tras la vacunación son de corta duración, una investigación sólida sobre este posible efecto adverso sigue siendo fundamental para el éxito general del programa de vacunación, dice el British Medical Journal. La reticencia a la vacunación entre las mujeres jóvenes se debe en gran medida a las falsas afirmaciones de que las vacunas contra el coronavirus pueden perjudicar sus posibilidades de embarazo en el futuro. El hecho de no investigar a fondo los informes sobre cambios menstruales después de la vacunación puede alimentar estos temores. Si se confirma una relación entre la vacunación y los cambios menstruales, esta información permitirá a las personas planificar los ciclos potencialmente alterados. Una información clara y fiable es especialmente importante para las personas que dependen de la capacidad de predecir sus ciclos menstruales para conseguir o evitar un embarazo.

(1) https://www.bmj.com/content/374/bmj.n2211
(2) https://www.telegraph.co.uk/women/life/didnt-doctors-listen-women-link-covid-vaccines-periods/

‘Hay más accidentes causados por estas vacunas que por cualquier otro programa de vacunación de la historia’

“Hay más accidentes causados por estas vacunas que por cualquier otro programa de vacunación de la historia”, afirma el parlamentario británico Christopher Chope, que el 10 de septiembre presentó un proyecto de ley para indemnizar a las personas que han padecido efectos adversos a causa de las inoculaciones.

El proyecto pretende indemnizar a las personas que han muerto o padecido efectos adversos y reformar la Ley de Pagos por Daños de Vacunas de 1979, que es tan compleja que se admiten menos del 2 por ciento de las reclamaciones que se presentan.

Chope no cuestiona el programa de vacunación, sino todo lo contrario. Ha habido tantos muertos y lesionados que sin un nuevo sistema de indemnización, la población no se vacunará, afirma.

En su informe al Parlamento, Chope destacó que el último informe de farmacovigilancia incluye 1.632 muertes producidas poco después de la administración de la vacuna, 435 informes de trombosis y trombocitopenia graves y 35.000 informes de trastornos menstruales. “Nuestros hospitales están ocupados con un gran número de pacientes que están allí únicamente porque aceptaron ser vacunados. Los médicos del hospital están en un estado de ansiedad aguda. Tenemos que sopesar la relación beneficio-riesgo”.

Hasta ahora la población no se ha vacunado por su bien, sino por “el bien del Estado”, como si se alistara en el ejército, dice el parlamentario. Los accidentes causados por las vacunas son como las heridas de guerra de las que el Estado se hace plenamente responsable.

Chope señala que el plan de compensación automático de Covax, bajo la égida de la OMS y la GAVI, cubre a los 92 países más pobres del mundo, pero no a Inglaterra.

Para evitarle un calvario burocrático al afectado, la propuesta crea un régimen de indemnización objetiva o “sin culpa”, es decir, sin necesidad de que el perjudicado identifique a una persona o institución responsable del daño. Dada la urgencia, la propuesta prevé que cualquier reclamación se presente ante un tribunal, en lugar de ante cualquier organismo gubernamental.

Otra medida para evitar un calvario burocrático consiste en eliminar la necesidad de que los perjudicados demuestren la relación causal entre la vacuna y el accidente o la muerte. Para Chope no hay dudas sobre esa relación causal: “Ya tenemos un conjunto de pruebas sobre accidentes e incluso muertes, causadas por estas vacunas. Tenemos un informe reciente de un forense en algún lugar del norte de Inglaterra, que concluyó que la vacuna fue la causa directa de la muerte […] La gente tiene miedo a esta vacuna y tenemos que dejar de fingir que ese miedo no existe. No podemos seguir ignorando los informes de los forenses que han llegado a la conclusión de que tal o cual persona murió como consecuencia de la vacuna. Conozco a personas de mi entorno que estaban muy bien y acabaron en el hospital con derrames cerebrales y graves problemas cardíacos. No son sólo anécdotas, son hechos conocidos por la gente de todo el país […] El gobierno probablemente habría preferido que esto no saliera a la luz, pero los hechos son tozudos […] Si alguien viene a mi oficina parlamentaria y me explica que teme por sí mismo o por sus hijos, no puedo decirle ‘no te preocupes’. En el improbable caso de que se produzca un accidente, se le indemnizará íntegramente. No puedo permitirme decirles eso. Pero si pudiera, estarían más dispuestos a correr el riesgo”.

La segunda lectura de este proyecto de ley está prevista para el 22 de octubre.

‘Lo que estamos viviendo es ridículo pero muchos no quieren admitir que fueron engañados’

Paul Frijters, coautor del libro “The Great Covid Panic”, advierte que el daño infringido a los países por las medidas adoptadas ante el coronavirus fue producto de una estupidez masiva. Habla de gobiernos capturados por asesores médicos y por el oportunismo comercial. La embriaguez de poder y las sociedades que fueron víctimas del terror.

Las insólitas medidas impuestas para hacerle frente al covid-19 causaron a las sociedades más daños y muertes que el propio virus. Lo más triste es que todo esto podría haberse evitado porque tan pronto como marzo del año pasado numerosos académicos de prestigio comenzaron a alertar al respecto. Uno de ellos fue el profesor Frijters, coautor del libro recientemente editado por el Instituto Brownstone.

“Los confinamientos hicieron un daño muy grande. Junto con mi amiga Gigi Foster y su marido, Michael Baker, advertimos muy tempranamente que esto sería un desastre. Si uno confina a las personas, les hace sentir la soledad, y si se saca a los niños de las escuelas, eso destruye por completo sus vidas. Sabíamos que el trastorno de la economía significaría al final una peor asistencia sanitaria, peor bienestar y que, de alguna manera, se le estaba quitando a la gente la dignidad y sus libertades, lo cual a la larga conduciría a muchas más muertes”, subrayó Frijters, profesor de Economía del Bienestar en la London School of Economics y magister en Econometría.

“Inmediatamente supimos por nuestra formación -habiendo estudiado durante mucho tiempo sobre bienestar, salud mental y salud- que esto sería un desastre”, agregó el catedrático, quien al responder qué los motivó a escribir el libro precisó: “Quisimos explicar lo que pasó, por qué, y decirles a las personas que resultaron dañadas que esto no debía haber sucedido y cuál es el camino a seguir ahora”.

— ¿Se justifican el pánico y todas las medidas que nos siguen imponiendo para ‘controlar el virus’ o lo que estamos viviendo es ridículo?

— Es ridículo. Y lo fue desde el principio. Latinoamérica ha demostrado ser más susceptible al virus que cualquier otro lugar, pero incluso allí la devastación de la vida social, del tejido social, es de una magnitud peor que cualquier cosa que el virus haya podido hacer. En el contexto de las enfermedades, este virus es básicamente un poco peor que la mayoría de las gripes normales. Es mucho menos malo que la malaria, que la fiebre tifoidea o que muchas otras enfermedades que han sido muy importantes. Es menos importante que las enfermedades cardiovasculares o que el cáncer. Es una enfermedad menor en la historia de la humanidad e incluso en la historia de los últimos 20 años.

Mucho más importante es que la asistencia sanitaria esté bien organizada para que la gente no muera de diabetes o de insuficiencia cardíaca. Eso hará mucho más la diferencia. Por lo tanto, ha sido una reacción exagerada, un acto de sacrificio masivo.

— Al principio el pánico podía entenderse porque se trataba de un virus que no conocíamos, pero ahora contamos con vasta información al respecto que confirma lo que usted señala. ¿Entonces qué es lo que mantiene aún hoy vivo el pánico?

— Desde el comienzo se sabía que el pánico sería una reacción exagerada. Pero se dio como una ola emocional a través de la humanidad. No creemos que nadie lo planeó. Pensamos que los chinos no querían que su reacción pareciera exagerada, así que impulsaron en Twitter y en los medios de comunicación la idea de que lo que hicieron fue inteligente. Europa les creyó y por eso fue en el mismo sentido. El pánico era como una gran ola de seres humanos todos temerosos, porque otros a su alrededor tenían miedo. Se dio un contagio emocional, viendo las imágenes de personas muriendo en los hospitales… todo eso hizo que pareciera mucho peor de lo que realmente fue. Y también hubo oportunismo: personas que vieron esto como una manera de vender tests, de vender sus modelos, vender sus revistas, hacerse más importantes como asesores médicos… Un grupo de personas que huele el poder del dinero en torno a esto. Los medios vendiendo diarios al decir que esto sería terrible y luego subiendo a todos los demás a bordo y a sus amigos. Esto condujo a los confinamientos. No creemos que los políticos iniciaron los confinamientos, ciertamente no en Europa. Esta es una forma de tomar el poder y ellos fueron arrastrados y pensaron “Esta es la única manera de mantener el poder. De lo contrario, las poblaciones nos odiarán”. Luego, gradualmente, descubrieron que podían hacer dinero, que podían sacarle a la gente la libertad… enloquecieron con el poder. Casi como si se hubieran embriagado con el poder. Así que, en cierto modo, los acontecimientos se fueron dando y no creo que nadie los vio venir. Ha sido una tragedia.

— Es decir que está convencido de que no hubo un ‘plan’ detrás de lo que venimos viviendo desde marzo de 2020.

— Lo encuentro extremadamente improbable porque muchas cosas nos han sorprendido a todos. A mí me sorprendió lo mucho que ha durado. Además, si uno mira los países ¡hay tanto daño infligido! Pensemos, por ejemplo, en China y los daños que se han hecho a sí mismos: en las principales ciudades la cantidad de bebés que tuvieron las mujeres fue cerca de la mitad. Eso significa que hay una enorme reducción de la próxima población, han destruido a una generación completa. También a los niños que fueron sacados de la escuela y su infancia ha sido arruinada. Nadie que ame a su país hace esto. Uno no hace esto solo para dañar a otros países, porque estás también dañando a tu propio país. Es una estupidez enorme. Y lo mismo es cierto para Italia: sufrió una reducción tremenda en su economía. Uno no ama a su país y hace esto. Lo hacés porque sos estúpido.

— Hay una serie de teorías a las que han bautizado de ‘conspirativas’, que hablan por ejemplo de Bill Gates.

— Sí, es importante conversar sobre estas cosas. Bill Gates, claramente, se ama a sí mismo. Probablemente sienta que es el salvador de la humanidad. Pero está llevando a un daño tremendo en todas partes y no creo que esto sea bueno para él al final. Creo que a los americanos tampoco les gustará después de esto. Su nombre será una mierda dentro de diez años. No creo que se trate del súper inteligente Bill Gates convirtiéndose en el gobernante del mundo, esto es él embriagándose con su propio poder.

— Hay mucha información y desinformación circulando, por eso es importante tener en claro qué es lo que hemos perdido desde enero de 2020 a la fecha.

— Ese es un punto muy importante. Ha habido tanta propaganda, en particular de gobiernos que querían verse bien y validar sus políticas, que se ha hecho extremadamente difícil para las personas que quieren tener alguna idea de qué es lo que sucedió saber en qué confiar y dónde mirar. La respuesta honesta a eso es que las personas deben pensar por sí mismas y buscar una amplia gama de información y poco a poco encontrar la información en la que confían, pero también el grupo en el que siguen confiando. Encontrar personas como ellos, que están tratando de averiguar la verdad y trabajarlo también como comunidades: ¿Nosotros creemos esto? ¿Creemos aquello? ¿Dónde podemos encontrar información? ¿Nos gusta este libro o aquel otro? Esa es la única manera, porque no puedo decir que lean mi libro y que allí tendrán la verdad porque si bien es mi esfuerzo para hacerlo lo mejor posible, la gente tiene que apropiarse de la verdad y tratar de trabajarla en grupo. Esto es demasiado para los individuos, tienen que encontrar personas en las que confíen y que coincidan en que se les está mintiendo y quieran tratar de investigar. Si las personas hacen eso, y advierten que esto es demasiada mentira y tratan de investigar, tengo gran confianza en que las cosas pueden cambiar. Pienso que así se despertarán y se apropiarán de sus propias vidas y de sus libertades nuevamente. Esa es una de mis grandes esperanzas con este libro: que haya personas que se den cuenta cuánta mentira hay y que indague qué es lo que probablemente pasó y, más importante aún, qué debemos hacer ahora y cómo recuperamos el control.

— ¿Cuáles son los datos que debemos conocer para advertir el engaño detrás de esta pandemia?

— Lo más importante, que fue lo que me convenció a mí al principio de que estaban ocurriendo cosas extrañas, y que es fácil de reconocer, es simplemente mirar el daño causado. Ahora hay muchas mentiras de los gobiernos respecto a los daños. Ellos pretenden decir que los daños a la salud mental y al bienestar se deben al virus. ¡¿En serio?! Este virus solamente ataca a personas muy mayores, no afecta la salud mental. Eso se debe a todo el pánico, se debe a que las personas ya no están socializando, se les dice que todos son sus potenciales enemigos. Esto es algo fácil de ver. Ellos pueden ver de cerca lo que está provocando el daño: ¿es el virus? ¿o es el miedo? ¿son los confinamientos? Son preguntas con las cuales la gente puede tomar el control: ¿Qué está causando este daño? ¿Cuán grande es? ¿Estamos viendo colapsar nuestra economía, nuestro bienestar, nuestras amistades, nuestras comunidades? Esa es una verdad bastante fácil de ver. Y a partir de ahí preguntarse quién está mintiendo sobre esto y así identificar en quién confiar. El segundo elemento hacia la verdad es preguntarse dónde podemos obtener información sobre qué está pasando con nuestras libertades, qué es lo razonable, qué ha ocurrido en otros países. Ver quiénes han hecho las cosas diferentes. ¿Es verdad la historia de que estos confinamientos han ayudado a reducir las tasas de mortalidad? Si uno mira alrededor, verá que no es verdad. Ustedes en Latinoamérica pueden mirar a Bolivia o a Uruguay. Menos restricciones, menos muertes. No es verdad que estos confinamientos han salvado numerosas vidas.

Luego uno empieza a trabajar esa información: la cuestión médica no es cierta, el relato sobre el daño no es cierto, ¿Qué está realmente pasando en ese sentido? ¿Tenemos todavía algún poder? ¿Tenemos debates normales? ¿Podemos hablar sobre algunos medicamentos que podrían ayudar y no están siendo autorizados? Creo que, al igual que como se propaga el petróleo, si la gente se da cuenta de lo que podemos hacer, cómo podemos organizarnos, qué debemos releer juntos, qué renuncias debemos hacer, a dónde debemos enviar a nuestros hijos, qué trabajo debemos hacer los unos por los otros, puede haber un verdadero despertar.

— ¿Considera que los gobiernos que están instaurando disposiciones obligatorias lo hacen solo por ignorancia? 

— Creo que están ocurriendo muchas cosas. En muchos países, y esto también vale para los países europeos, los gobiernos han llegado a confiar en los asesores médicos y en la industria médica, que ha crecido enormemente -con los testeos, los barbijos, etc.- y quieren que esto continúe. Pienso que en parte se debe a que sus asesores los han capturado. Pero a los gobiernos también les gusta el poder y les gusta mandar a los demás. Han sido seducidos por el poder y quieren seguir con él. Ahora esto también es una coalición: se ha hecho mucho dinero y lo que algunas empresas han descubierto en los últimos 18 meses, en particular las grandes compañías de internet y las grandes empresas en general, es que de esta manera pueden crecer, mientras las pequeñas empresas desaparecen. De modo que esto es bueno para ellos como coalición, quieren que esto continue. Mientras tanto hay una destrucción tremenda.

— ¿Está secuestrada mentalmente la humanidad?

— Hay un montón de gente que no quiere ver esto o a la que de alguna manera se le ha lavado el cerebro. Siguen la corriente y no quieren creer que han sido engañados. No quieren creer que han exagerado, que su gobierno se ha vuelto cada vez peor… Es algo terrible de querer ver porque entonces eres responsable de tener que poner un gran esfuerzo para averiguar cómo son las cosas. La gente es muy reacia a despertar. Creo que se despierta cuando cerca de ella muchas cosas van mal y otras cosas que han descuidado de repente empiezan a ser importantes de nuevo. Es entonces cuando la gente lentamente se despierta. No obstante, se ve un despertar en muchos países, lento, pero está sucediendo. Más y más grandes demostraciones están dándose alrededor del mundo. Al mismo tiempo creo que hay esperanza porque en cada región extensa hay algunos países que no han sido tan estúpidos y simplemente podemos mirarlos y decir: algunos de nosotros, que no queremos vivir en una dictadura podemos irnos allí, podemos elegir la libertad y elegir vivir allí. Podemos apuntar a nuestros propios gobiernos y decirles todo Escandinavia no hizo esto ¿por qué no los seguimos a ellos? Considero que los buenos ejemplos en cada región superarán a los malos ejemplos. Los países estúpidos solo se empobrecieron, tienen menos libertad, y la gente joven quiere ser como los países más libres, que son cada vez más ricos y agradables.

— ¿Cuál fue el rol de los medios en lo que estamos viviendo?

— Fue horrible. Hay diversos problemas con los medios. Uno es que las emociones venden, mientras que una verdad no vende demasiado. Decirle a la gente que este es un riesgo pero que la vida está llena de riesgos y que no debe reaccionar exageradamente, no vende. Esta fue también una manera en que los periodistas se sintieran importantes, pensando “yo advierto a mis conciudadanos”. Se dejaron llevar por todo el drama, diciendo “tendremos que permanecer unidos”…

Además, las grandes compañías de internet ganaron muchísimo, el precio de sus acciones casi se duplicó y controlan un montón de medios. Eligen en qué historias poner énfasis y cuáles censurar. Así se dio una enorme censura. Tenemos un montón de historias contra la locura actual, pero parte de los medios está directamente solventada y controlada por el factor problema. También una parte de los medios es estatal y, por supuesto, se ha convertido en pura propaganda del Estado. El gobierno ha comprado tiempo en los medios. Ahora la parte de los medios que es responsable y quiere hacer lo correcto está lentamente cambiando de opinión. Está pasando mucho en Europa y en Estados Unidos. Se están dando cuenta de que fueron súper estúpidos al comienzo y del problema del que han sido parte. No estoy seguro de que eso sea suficiente. En cierta medida los medios fueron parte del problema. Hay nuevas plataformas donde los ciudadanos están creando medios pero hay que luchar contra la propaganda implacable, contra la censura, la intimidación y, en algunos casos, la violencia.

— También la población se ha dividido. ¿Esto se podrá revertir?

— Creo que sí. Porque naturalmente la oposición de la que usted y yo somos parte, contra esta locura y con la intención de decirle a la población que ha sido engañada, en cierto sentido es una oposición muy nacionalista. Es una oposición de gente que ama a su país, que quiere que sus hijos estén en un lugar agradable y que tengan un futuro. Es una realidad que el resto de la población no quiere escuchar ahora porque les dice “miren, han sido engañados”, “han sido estúpidos”, “ustedes se han sacrificado”, pero al mismo tiempo es una narrativa positiva, que dice que podemos hacer las cosas diferentes. No es un grupo de personas que quieren estar divididas del resto de la población. Es un grupo de personas que quiere ser un solo país pero en una dirección diferente a la de todos los demás. Pienso que será bastante probable un resurgimiento, pero depende de que estas voces de la oposición “ganen”, en algún sentido. También dependerá de si realmente vamos hacia una distopía fascista, en cuyo caso los países se radicalizan y se vuelven incluso más temibles y con mayor control. Pero encuentro esto último poco probable en Europa. No conozco la situación en Latinoamérica, quizás en algunos países eso sea posible. Más bien pienso que gradualmente la población entrará en razón y luego se dará un resurgimiento.

— ¿Las protestas en contra de ciertas medidas como los pasaportes sanitarios o los confinamientos realmente tienen algún efecto?

— Sí. Nuestro movimiento visibiliza que existe una oposición. En cierto punto, lo que hace la gente que promueve los confinamientos es tratar de negar nuestra humanidad, tratan de evitar que las personas se relacionen entre sí y de hacer que todos sean enemigos de todos, que todos sean una amenaza por el virus. Estas demostraciones pueden ser divertidas, pueden acercar a las personas, crean comunidades, así que -aunque no tengan efecto a nivel político en el corto plazo, porque todavía son una minoría-, dan una especie de vivacidad nuevamente a la sociedad civil y hacen que uno se encuentre con personas, que se comprometa para otras cosas. Uno de los aspectos grandiosos que tienen nuestros movimientos en ese sentido es que demuestran nuestro deseo de vivir. Es la otra parte la que quiere estar escondida hasta que muera. Es una locura. Dejemos que ellos se sientan miserables, yo no quiero sentirme así.  Todos los placeres de la vida están de nuestro lado. Usémoslos. Mostrémoslo y celebrémoslo. Pienso que una de las cosas que mejor romperán los confinamientos son muchas comunidades divirtiéndose, permitirles que festejen.

— ¿Tiene alguna proyección sobre cuánto tiempo demorará reparar los daños que han provocado todas estas medidas?

— Creo que tomará años más que meses para que esto finalice en su totalidad. Ejemplos históricos de este tipo de estupidez muestran que a nosotros, los humanos, no nos gusta admitir rápidamente lo que fue un error. Lleva mucho tiempo que la mayoría cambie su parecer. No me sorprendería que en algunos países tome 10 ó 20 años antes de que realmente admitan que esto fue totalmente estúpido.

No olvidemos que el poder es el poder. Las personas, los gobiernos y los medios pueden presionar para que otras cosas se vuelvan prominentes y para distraernos. Eso sucederá. No quieren ser culpados, así que usarán el poder que tienen ahora para que nos preocupemos por otra cosa. No sé cómo será en Argentina, pero aquí en Gran Bretaña tenemos que empezar a preocuparnos por el cambio climático y la extinción, los plásticos… será una cosa tras otra, cualquier cosa excepto el “¡oh!, la fregamos y no debemos hacer esto de nuevo” porque eso es una verdadera amenaza. Así que se avecinan muchas distracciones.

— En su libro describen además cómo evitar cometer esta estupidez nuevamente.  

— Definitivamente. Hablamos de cómo Suecia ha organizado su sistema de atención sanitaria y explicamos que podemos hacerlo de esa manera. Cuando el sistema de atención sanitaria es una institución independiente puede entonces elegir cómo hacer las cosas. Porque lo que nuestros sistemas de atención de salud tenían planeado sobre cómo actuar en estas pandemias era muy razonable. La ciencia de 30 a 50 años indicaba no hacer confinamientos sino proteger a los que se pudiera, pero no se trastoca a la sociedad porque eso causará mucho más daño. La ciencia y los sistemas de atención sanitaria sabían que no debíamos hacer esto, pero lo hicimos debido al pánico. Podemos reformar la ciencia, los sistemas de atención sanitaria, las normas. También podemos deshacer muchas de las estructuras de los medios y de las estructuras políticas y creo que podemos aprender como humanidad a reconocer antes el pánico. Esta noción de que el gobierno sabe más, y que resolverá todo, ha sido terrible. Necesitamos reaprender a no ser tan crédulos.

—https://www.laprensa.com.ar/506513-Covid-lo-que-estamos-viviendo-es-ridiculo-pero-muchos-no-quieren-admitir-que-fueron-enganados.note.aspx

Cumbre en la Casa Blanca para poner fin a la pandemia de manera oficial

Biden ha invitado a la Casa Blanca a numerosos dirigentes de países extranjeros, ONG y cabecillas de la sanidad mundial a una reunión que se celebrará la próxima para preparar el fin oficial de la pandemia, pero no de las vacunas, porque el mundo debe convivir con el coronavirus para siempre.

El Presidente de Estados Unidos quiere pasar a la historia de esa manera porque sólo él y las vacunas son capaces de derrotar al virus. El plan supone que, una vez vacunados los primeros, los del furgón de cola empiecen a comprar vacunas y se las inoculen a su población. Si no tienen dinero para comparlas, hay instituciones que prestan fondos y, en última instancia, instituciones caritativas que lo harán gratis.

“Nos felicitamos por hacer lo mínimo y por hacer más que cualquier otro país, pero eso no es una buena marca”, dijo Matthew Rose, responsable de política estadounidense del Proyecto de Acceso Mundial a la Salud. “Si todo el mundo falla, entonces todos fallamos juntos. Sólo somos la cabeza de las personas que están fallando”, añadió (1).

La Casa Blanca es sólo el motor; el cierre de una pandemia mundial debe parecer un acto mundial, aunque la OMS quede al margen. El acto oficial será una cumbre (naturalmente virtual para guardar la distancia de seguridad) para apretar las tuercas de la hegemonía. El mundo tiene que reconocer indiscutiblemente a Estados Unidos como su ombligo también en materia de salud pública.

Veamos cómo lo resume el Washington Post:

“Los objetivos se compartieron con los dirigentes mundiales de la salud antes de una cumbre virtual que convocará la Casa Blanca la semana que viene, situando el evento como una oportunidad para establecer objetivos mundiales para acabar con la pandemia. Los objetivos, que se basan en metas similares establecidas por la Organización Mundial de la Salud y otros expertos en salud mundial, incluyen el suministro de miles de millones de dólares en tests, oxígeno y otros suministros a los países en desarrollo, y la creación de un sistema de financiación para pagar la respuesta sanitaria mundial para el próximo año.

“Así que antes de hablar con los dirigentes políticos, la agenda ha sido fijada por los nuevos centros de poder que son los organismos sanitarios no nacionales. Al fin y al cabo, la salud de todos depende de la salud mundial. Se habla de miles de millones, lo que permite olvidar la unidad.

“Durante la cumbre, el Presidente Biden hará un llamamiento a los jefes de Estado, jefes de gobierno y organizaciones internacionales, dirigentes empresariales, organizaciones filantrópicas y dirigentes no gubernamentales para que se unan y se comprometan a acabar con la pandemia del VIH, según una copia de una de las invitaciones revisada por The Post.

“Los participantes identificarán acciones concretas y establecerán los ambiciosos objetivos necesarios para alcanzar esta meta y preparar al mundo para las futuras amenazas a la seguridad sanitaria” (2).

Saldremos de ésta con un remarcado énfasis en la unidad mundial. El futuro seguirá lleno de “amenazas pandémicas”, pero la sanidad no la determinarán los organismos públicos de cada país, sino que vendrán establecidos por instituciones internacionales. Es algo que ya hemos conocido con el coronavirus, pero en lo sucesivo a nadie le pueden quedar dudas.

Cuando el rebaño mundial se reúne necesita un pastor que las guíe, o sea, Estados Unidos. “Defensores, legisladores y dirigentes de la sanidad mundial han presionado a Biden para que asuma un papel más importante en la lucha mundial contra el coronavirus”. No es que Estados Unidos lo pretenda, sino que el mundo solicita que encabece esta “cruzada” por la salud.

“La pieza que falta es dirección y la responsabilidad”, dijo Krishna Udayakumar, director del Instituto de Sanidad Mundial Duke, que había instado a la Casa Blanca a organizar la cumbre. “Si la respuesta mundial al covid sigue sin rumbo y fragmentada, sin palancas reales de responsabilidad, todos los compromisos bienintencionados en todo el mundo tendrán poco impacto”, añadió.

Cuando Biden diga que la pandemia ha acabado, el programa de vacunas Covax seguirá su curso por el Tercer Mundo y con él, seguirá el flujo del dinero, de los préstamos y de la caridad. A partir de ese momento ya no habrá un problema de salud, si es que alguna vez ha habido alguno, sino un problema de mercados. ¿Qué vacunas entrarán dentro de Covax y qué vacunas quedarán fuera?, ¿financiarán los bancos internacionales las vacunas cubanas, por poner un ejemplo?, ¿financiarán a los gobiernos que no quieran vacunar a su población?

Naturalmente, son preguntas retóricas, de las que ya sabemos las respuestas.

(1) https://www.washingtonpost.com/politics/2021/09/09/health-202-biden-is-poised-propose-global-vaccination-summit/
(2) https://www.washingtonpost.com/health/2021/09/13/biden-covid-global-leaders/

Muere una adolescente de 16 años en Italia 16 horas después de vacunarse

Una adolescente de 16 años, Giulia Lucenti, murió el jueves de la semana pasada en Bastilla, Italia, 16 horas después de recibir la segunda dosis de la vacuna de Pfizer.

“Giulia soñaba con poder trabajar en el extranjero en el campo de la robótica”. Los recuerdos de la madre Oxana y el padre Lorenzo se disuelven en el dolor atroz de haber perdido a su única hija.

Los padres no culpan a las vacunas, pero quieren esclarecer la muerte prematura de su hija. Ayer por la mañana su abogado presentó una denuncia ante el fiscal solicitando una autopsia.

Poco antes de las 15:00 horas del jueves, cuando volvía del trabajo, la madre encontró a su hija inconsciente en el sofá de su casa. Cuando llegó la ambulancia para atender a la adolescente, no había nada que hacer. Los médicos diagnosticaron un “prolapso de la válvula mitral”. Paro cardiaco.

Giulia, que contaba los días para volver a la escuela, en el Instituto Galilei de Mirandola, donde habría cursado el tercer grado de dirección de automatización robótica. Quería diseñar prótesis inteligentes y tarjetas inteligentes para aplicarlas en diversos sectores.

Era una joven tranquila y buena. No fumaba ni bebía alcohol. Su muerte ha causado una profunda conmoción entre los vecinos del pueblo. La alcaldesa, Francesca Silvestri, que se había ido de vacaciones, regresó y declaró la ciudad de luto. Los actos previstos han sido cancelados. El dolor es grande, no hay palabras, dice la alcaldesa.

Giulia tenía una insuficiencia cardiaca de nacimiento, pero la vacunaron a pesar de ello. “En la primera inyección no hubo ninguna molestia y, en todo caso, el miércoles me encargué de informar al vacunador de la patología de Giulia. Después de la segunda inyección, mi hija tenía un ligero dolor en el brazo, y cuando la escuché, a eso de las 13.30 horas, me dijo que estaba descansando en el sofá. Luego fui al médico de cabecera para atender mis necesidades y, cuando Oxana volvió del trabajo, estaba disgustada. El médico y yo corrimos inmediatamente a casa”, ha relatado el padre.

—https://www.ilrestodelcarlino.it/modena/cronaca/giulia-lucenti-morta-dopo-vaccino-1.6787470

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