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Categoría: Salud (página 16 de 88)

Shanghai anuncia la reapertura gradual de la ciudad a partir de mañana

Esta mañana el Ayuntamiento de Shanghai ha anunciado una reapertura gradual de los comercios a partir del lunes, mientras los vecinos se sienten cada vez más frustrados tras un segundo mes de confinamientos.

China confinó a la gigantesca metrópoli a principios de abril. Sin embargo, algunos de los 25 millones de habitantes de Shanghai ya estaban en aislamiento antes de esa fecha.

Los vecinos están descargando su ira en las redes sociales, exasperados por los problemas de suministro de alimentos frescos, el acceso a la atención médica, al margen del omnipresente “covid”, y las cuarentenas impuestas a las personas que daban positivo en los tests.

Ahora el vicealcalde, Chen Tong, anunció una reapertura escalonada de los comercios a partir del lunes, aunque no aclaró si hablaba de una reanudación gradual de la actividad en la ciudad o si condicionaba la reanudación a determinados criterios sanitarios.

En China cualquier levantamiento de las restricciones sanitarias suele estar condicionado a la politica de “covid cero”, es decir, que no haya nuevos casos positivos durante tres días fuera de los centros de cuarentena.

El Ayuntamiento de Shanghai pretende conseguirlo para estos días.

El descenso parece estar en marcha. Se han notificado unos 1.369 nuevos “casos positivos” en la metrópoli, frente a los más de 25.000 de finales del mes pasado. Sin embargo, en algunas partes de la ciudad, las restricciones han tendido a endurecerse en los últimos días.

La capital, Pekín, a 1.200 kilómetros hacia el norte, vive con el temor del confinamiento después de que se hayan registrado más de 1.000 casos desde finales de abril. La ciudad está realizando pruebas continuas a los vecinos, ha confinado los hogares con casos positivos y ha cerrado estaciones de metro y negocios “no esenciales” en algunos barrios.

Ayer el barrio de Fangshan, en el suroeste de Pekín, con una población de 1,3 millones de habitantes, suspendió la circulación de taxis.

Aparte de unos pocos barrios confinados, la gran mayoría de los 22 millones de habitantes de Pekín pueden salir de sus casas. Sin embargo, muchos lugares públicos están cerrados y los residentes se ven obligados a teletrabajar, especialmente en el distrito de Chaoyang, el más poblado de la capital y sede de muchas multinacionales.

La OMS destapa sus técnicas de manipulación para imponer la vacunación

La dirección regional de la OMS en Europa ha publicado un manual titulado “Investigación cualitativa rápida para mejorar el consentimiento para la vacunación contra el covid-19” (*). El manual explica que los distintos países europeos hayan aplicado la misma estrategia de vacunación al mismo tiempo.

Lo que cabía esperar de una organización dedicada a la salud es que debería bastar con exponer la capacidad de las vacunas para prevenir ciertas enfermedades. Pero no es así. No se trata de informar a la población europea sino de una tarea puramente publicitaria, es decir, de vender una mercancía.

El documento no se dirige, pues, a las personas sino a los gobiernos, para que persudan a los reticentes: “Esta herramienta cualitativa proporciona una guía paso a paso sobre cómo diseñar y llevar a cabo una investigación cualitativa de análisis rápido con diferentes grupos objetivo para entender sus barreras y factores de impulso para la vacunación contra el covid-19. Esta información puede ser utilizada para el desarrollo de intervenciones específicas para el grupo objetivo con el fin de lograr la vacunación contra el covid-19. Aunque el documento se centra en la vacunación contra el covid-19, el enfoque rápido descrito puede utilizarse para cualquier programa de vacunación.

Los gobiernos deben actuar preferentemente contra aquellos reticentes, a los que califica como “grupos objetivo” de la publicidad. Se trata de vencer las dudas y resistencias que plantean.

Para ello los gobiernos deben crear “grupos de trabajo” capaces de dirigir la campaña de vacunación e identificar a los “grupos objetivo”, entre los que hay que seleccionar algunas “muestras cualitativas” para conocer los motivos de sus reticencias.

A este respecto, la OMS muestra algunos ejemplos. Uno de ellos son los trabajadores sanitarios que se someterán a la vacunación y otro los que están fuera del sistema sanitario.

La OMS propone organizar grupos de discusión con las “muestras cualitativas” para identificar las reticencias. La guía detalla incluso el esquema de las reuniones, así como los temas y las preguntas que se abordarán. Una de ellas es: “¿Cómo perciben sus colegas las vacunas?”, que puede convertir a la “muestra” en denunciante de sus compañeros de trabajo.

La OMS también recomienda obtener la aprobación de un “comité ético independiente”. No basta, pues, con identificar las preguntas sino que se deben proponer las respuestas, que deben aparecer respaldadas por “expertos” o “intermediarios influyentes”.

(*) https://www.slideshare.net/slideshow/embed_code/key/tZRBN9xKQO4ugM

¿Se acabará hoy la pesadilla del confinamiento en Shanghai?

La semana pasada, un acuerdo del Comité Permanente del Partido Comunista de China, llamó a mantener la absurda estrategia de “covid cero” y a “luchar decididamente contra todas las palabras y hechos” que la socavan.

China es uno de los últimos países en sostener la política de “covid cero” y seguir manteniendo estrictas restricciones sin ningún motivo sanitario. En Shangai se están endureciendo las restricciones sanitarias a pesar del descenso de los “casos de covid”. Estas medidas drásticas se mantendrán al menos hasta hoy, aunque en función de los resultados de las pruebas masivas, es probable que se amplíen.

El lunes Shanghai registró 3.947 nuevos “casos de covid” spbre una población de 25 millones de habitantes, lo que es prácticamente nada. La mayoría de ellos son, además, asintomáticos, es decir, personas absolutamente sanas.

Al principio del confinamiento, cualquier persona que diera positiva en un test, incluidos los bebés, eran sometida a aislamiento obligatorio en unos centros especializados de internamiento.

La población de Shanghai lleva confinada desde comienzos de abril y el descontento crece, lo mismo que las sicosis y paranoias, con controles masivos, cierre de fronteras y seguimiento de los viajes.

El Ayuntamiento de Shanghai ha prometido que hoy se acaban el confinamiento, pero todo va a depender de los resultados de las pruebas masivas. No obstante, cualquier persona que de positivo, incluso si es asintomática, o que entre en contacto con alguien que de positivo, deberá acudir a los centros de internamiento.

La calidad de vida de la población de Shanghai se ha deteriorado. Millones de personas se enfrentan a una escasez de alimentos, al aumento de los precios y a la dificultad para acceder a una atención sanitaria al margen del covid.

Pero lo que más preocupa a los habitantes es el miedo a dar positivo en un test y tener que permanecer recluido en un centro de internamiento.

La única fábrica africana de vacunas contra el coronavirus cierra por falta de clientes

La única fábrica africana de vacunas contra el coronavirus, instalada en Qqeberha, Sudáfrica, ha cerrado tras no recibir ningún pedido, según declaró el sábado Nicolaou Stravos, un ejecutivo de la empresa.

Stravos reconoció a la agencia SAfm, la emisora de radio pública anglófona de Sudáfrica, que los africanos están “hartos” de las vacunas.

La empresa farmacéutica Aspen Pharmacare, que el pasado mes de noviembre obtuvo una licencia para envasar y vender la vacuna de Johnson & Johnson y distribuirla en África, dijo que cambiaría alrededor de la mitad de su capacidad de producción de vacunas contra el coronavirus a otros fármacos si la demanda no se recupera en seis semanas.

“Si no recibimos pedidos y no somos capaces de mantener [la planta], tendremos que reconvertirla para fabricar otras cosas, pero entonces tenemos que entender que perderemos esa capacidad en el continente y volveremos al punto de partida en el que estábamos hace 18 meses”, dijo Stravos.

El ministro de Sanidad sudafricano, Joe Phaahla, planteó la semana pasada en una rueda de prensa el bajo índice de vacunación.

La escasez de pedidos se produce cuando la mayoría de los países del continente relajan sus medidas restrictivas, sin que haya más presión para continuar con las campañas masivas de vacunación.

La situación no se ajusta a las expectativas de la Unión Africana. La organización continental pretende que el 60 por cien de las necesidades de vacunas de su población se cubran con productos fabricados en África para 2040.

Microplásticos de las mascarillas fueron encontrados en los pulmones de varios pacientes en Gran Bretaña

Se encontraron fibras microplásticas en lo profundo de los pulmones inferiores de seres humanos vivos en casi todas las personas muestreadas en un estudio reciente en el Reino Unido. El estudio descubrió partículas microplásticas, presentes en muchas máscarillas COVID-19, en el tejido pulmonar de 11 de los 13 pacientes que se sometieron a cirugía.

El polipropileno (PP) y el tereftalato de polietileno (PET) fueron las sustancias más frecuentes presentes en los pulmones.

Los fragmentos y fibras de plástico microscópicos fueron descubiertos por científicos de la Escuela de Medicina de Hull York en el Reino Unido. Algunos de los filamentos tenían dos milímetros de largo en pacientes sometidos a cirugía de cuyo tejido pulmonar se tomaron muestras.

El polvo de plástico y los desechos microscópicos están compuestos por los mismos plásticos que se utilizan para fabricar las máscarillas quirúrgicas omnipresentes, que usan cientos de millones de personas en todo el mundo según lo ordenado por los gobiernos en un intento por detener la propagación de la COVID-19.

El material más comúnmente utilizado para fabricar estas máscaras es el PP. La tela de PP está hecha de un polímero «termoplástico», lo que significa que es fácil trabajar con él y moldearlo a altas temperaturas.

Las mascarillas quirúrgicas azules también pueden estar hechas de poliestireno, policarbonato, polietileno o poliéster, todos los cuales son tipos de tejidos derivados de polímeros termoplásticos.

Los microplásticos se detectaron en la sangre humana por primera vez en marzo, lo que demuestra que las partículas pueden viajar por el cuerpo humano y pueden incrustarse en los órganos. El impacto en la salud aún está por determinarse.

Los investigadores están preocupados porque los microplásticos dañan las células humanas en el laboratorio. Al hilo de este informe, el diario canadiense Western Standard ha entrevistado a Chris Shaefer, ingeniero que trabaja para varias empresas privadas y el servicio de salud de Alberta, y es un autor reconocido en este ámbito. Él definen a este tipo de mascarillas como «barreras de respiración» y no como máscarillas quirúrgicas.

“Lo que se ha ordenado en los hospitales y a través del público en general a través de toda esta agenda de COVID-19, no son máscaras. No cumplen con la definición legal [de una máscara]”, dijo Shaefer. “Una máscarilla [adecuada] tiene aberturas de respiración diseñadas frente a la boca y la nariz para garantizar una respiración fácil y sin esfuerzo. En las que se están utilizando se cierra una barrera respiratoria sobre la boca y la nariz. Y al hacerlo, captura el dióxido de carbono que exhalas, te obliga a volver a inhalarlo, lo que provoca una reducción en los niveles de oxígeno inhalado y provoca un exceso de dióxido de carbono. Así que no son seguras de usar”.

Fuente: Western Standard

Han aumentado las emergencias médicas relacionadas con los ataques cardiacos en Berlín

En Berlín se ha producido un aumento del 31,2 por cien en los ataques cardíacos y del 27,4 por cien en los accidentes cerebrovasculares en comparación con la media de los años 2018 y 2019. Es más del doble del aumento registrado en 2020, antes de que se iniciara la campaña de vacunación en todo el mundo, asegura el periódico Berliner Zeitung (*).

El número de operaciones de rescate de los bomberos de Berlín con las palabras clave “problemas cardíacos” e “infarto” aumentó considerablemente el año pasado, según una respuesta del Senado a una pregunta del parlamentario del SPD Robert Schaddach.

Schaddach ha solicitado la apertura de una investigación para determinar el número de intervenciones del cuerpo de bomberos de Berlín en relación con ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares en los últimos cuatro años.

En las palabras clave “problemas cardíacos / desfibrilador implantado” y “dolor torácico / otras afecciones torácicas”, el número de salidas de emergencia registrados por los bomberos en 2021 aumentó un 31 por cien en comparación con los valores medios de 2018/2019, hasta un total de 43.806 salidas. El número de salidas registradas bajo las palabras clave “ictus/ataque isquémico transitorio (AIT)” ha aumentado un 27 por cien en comparación con los valores medios de 2018/2019 hasta alcanzar un total de 13.096 salidas.

Las vacunas contra el coronavirus provocan reacciones adversas a largo plazo en el sistema circulatorio que pueden provocar infartos, derrames cerebrales, miocarditis y pericarditis, entre otros. Estas afecciones parecen ser más comunes en los adultos jóvenes e incluso en los niños, lo que hace sospechar que las vacunas provocan microcoágulos en todo el cuerpo.

Esto ayudaría a explicar por qué los atletas jóvenes y sanos han estado enfermando e incluso muriendo a un ritmo alarmante desde que las vacunas se pusieron en marcha.

(*) https://www.berliner-zeitung.de/news/berlin-feuerwehr-herzprobleme-und-schlaganfaelle-zahl-der-rettungseinsaetze-steigt-stark-an-li.222431

Las vacunas están por encima de la Guerra de Ucrania y de las sanciones a Rusia

En una entrada anterior explicamos que las sanciones económicas contra Rusia no afectaban a Pfizer y toca ahora decir lo mismo respecto a AstraZeneca. Por lo tanto, cuando algunos preguntaban por qué durante la pandemia Rusia había mantenido la misma política, o parecida, que los países occidentales, puede encontrar aquí una respuesta.

Rusia fue el primer país del mundo en diseñar una vacuna contra el coronavirus y también explicamos los intereses comerciales que la rodearon. La financiación de la vacuna Sputink procedía del Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF), un fondo soberano, por lo que daba la impresión de que se trataba de dinero público. Pero no era así. En junio de 2020 el RDIF anunció una asociación conjunta con R-Pharm, una de las mayores empresas farmacéuticas de Rusia.

Ambas empresas trabajarían conjuntamente para producir y distribuir la vacuna del Centro Gamaleya, un instituto del Ministerio de Sanidad ruso que aprobó la vacuna en menos de dos meses, lo que significa que no hubo ensayos clínicos, ya que iban a experimentar en vivo y en directo, como todas las demás vacunas, con el pequeño atenuante de que no se trataba de una de las novedosas vacunas de ARNm.

El nombre de la vacuna se lo puso el director general de RDIF, Kirill Dmitriev, un científico que estudió en la Universidad de Stanford gracias a una beca de Soros y luego en la Escuela de Negocios de Harvard. Trabajó para Goldman Sachs y McKinsey antes de tomar las riendas del RDIF en 2011. Dimitriev es un clon de cualquier otro especulador occidental e incluyó a R-Pharm en la cartera de inversiones del RDIF.

El 17 de julio de 2020 AstraZeneca anunció que R-Pharm se convertiría en “uno de los centros de producción y suministro de [sus] vacunas para los mercados internacionales”. Llevó la fabricación de nueva vacuna a Rusia, desde donde se exportaban.

Por lo tanto, Rusia no ha distribuido una única vacuna contra el coronavirus, sino dos y en ambas los intereses comerciales son los mismos.

Rusia no pirateó a las farmacéuticas para diseñar su propia vacuna

El mismo día en que AstraZeneca informaba de su asociación con la empresa rusa R-Pharm, el periódico The Guardian anunciaba un ataque informático ruso contra las empresas británicas de biotecnología, lo que era grotesco. ¿Para qué piratear los secretos de una vacuna si ya hay un contrato de asociación para fabricarla?

Sin embargo, la asociación entre ambas empresas no impidió a Dimitriev atacar a AstraZeneca cuando los ensayos clínicos de su vacuna fracasaron en septiembre de 2020. La vacuna británica se basaba en una “plataforma no probada”, dijo Dmitriev, ocultando que lo mismo ocurría con Sputnik, con la única diferencia de que ésta no era de ARNm.

Que no hubiera ensayos clínicos no fue óbice para que el RDIF, AstraZeneca, el Centro Gamaleya y R-Pharm firmaran un protocolo de cooperación en diciembre de 2020, porque este asunto de las vacunas -repetimos- no va de salud sino de dinero.

El 21 de diciembre Putin elogió la asociación de AstraZeneca con Rusia. Dirigiéndose al director de AstraZeneca, dijo: “Me gustaría desearle éxito no sólo en el mercado ruso, sino también en los mercados mundiales, y que esté a la altura de sus expectativas”.

Los efetos adversos importan poco

Al RDIF no se le ocurrió otra cosa que fabricar un cóctel de las dos vacunas en las que había invertido su dinero. En febrero de 2021 Azerbaiyán aceptó acoger un ensayo clínico para probar la combinación de Sputnik y AstraZeneca.

Pero en los medios de comunicación comenzaron a aparecer las primeras secuelas de la vacuna de AstraZeneca y a mediados de marzo 20 países europeos suspendieron temporalmente su administración debido a la formación de coágulos y hemorragias internas.

A pesar de los efectos adversos, el RDIF no suspendió su asociación a AstraZenaca e incluso llamó para formar otras coaliciones similares.

Una semana después el Ministerio de Sanidad ruso inició un ensayo conjunto de Sputnik y AstraZeneca. Cinco instituciones médicas rusas participaron en el estudio, en el que participaron 150 cobayas.

A finales de julio el RDIF publicó los resultados preliminares del ensayo clínico realizado en Azerbaiyán. Cincuenta personas recibieron el cóctel conjunto, que resultó ser seguro y eficaz. Los datos preliminares de un estudio paralelo realizado en Argentina mostraron resultados igualmente prometedores.

En agosto el gobierno argentino comenzó a administrar inyecciones de AstraZeneca y Moderna a las personas que habían recibido el primer componente de Sputnik. La explicación oficial fue que estaba mezclando los medicamentos debido a una escasez de suministro, pero Dimitriev insistió en que eso formaba parte del plan. “Lo propusimos, siempre quisimos hacer un combo”, dijo. “Sputnik es la primera vacuna combinada, la primera mixta, que consiste en dos inyecciones diferentes. Hemos dicho desde el principio que dos inyecciones diferentes son más eficaces que dos inyecciones idénticas”.

Ese mismo mes los datos publicados por la sanidad argentina mostraron que Sputnik causó muchas más complicaciones postvacunales que la vacuna de AstraZeneca.

Mientras tanto, R-Pharm ultimaba los preparativos para la producción en masa de Sputnik y de AstraZeneca. En septiembre, la farmacéutica rusa anunció que había comenzado a fabricar la vacuna de AstraZeneca para su exportación.

Las vacunas están por encima de las guerras y las sanciones

A finales de 2021, los diseñadores de Sputnik ya colaboraban abiertamente con Pfizer y Moderna. “Ya tenemos un estudio conjunto con Moderna en Argentina, y ahora Argentina está estudiando una combinación de Sputnik y Moderna. Otros dos países están investigando actualmente una combinación de Pfizer y Sputnik, y creemos que esta combinación tendrá mucho éxito”, dijo Dmitriev en octubre.

El Centro de Gamaleya también se mostró entusiasmado con los nuevos cócteles de coagulación. En noviembre, uno de los científicos que desarrolló el Sputnik, Dmitry Shcheblyakov, abogó por mezclar la vacuna rusa con inyecciones de ARNm. “Comprobamos que la combinación de diferentes vacunas fabricadas con distintas tecnologías sólo aporta una ventaja”, dijo Shcheblyakov.

Según el RDIF, los datos de los ensayos del combinado Pfizer-Sputnik estarán disponibles a finales de este año.

En febrero el estudio de Azerbaiyán contaba ya con un impresionante centenar de participantes, y los resultados seguían siendo muy prometedores. “Los datos preliminares del uso combinado de las vacunas Sputnik Light y AstraZeneca confirman la ventaja de utilizar diferentes vacunas al revacunar. En el contexto de la aparición de nuevas cepas peligrosas de coronavirus, es este enfoque el que puede proporcionar una protección segura, eficaz y a largo plazo”, dijo Dmitriev el 14 de febrero.

Las sanciones introducidas en respuesta a la operación militar en Ucrania no han puesto fin a la asociación de Rusia con las grandes empresas farmacéuticas. El 15 de marzo, R-Pharm presentó una solicitud de registro de la vacuna contra el coronavirus de AstraZeneca en Rusia.

Riley Waggaman https://off-guardian.org/2022/04/21/russia-astrazeneca-vaccine-collusion/

Los países pobres destruyen las vacunas caducadas que les envían los ricos

En la imagen, una apisonadora destruye las vacunas caducadas que han enviado los países más “generosos” a los más “necesitados”. No es otra cosa que un reflejo de la absurda sociedad capitalista que padecemos.

Los países ricos han gastado tanto dinero en vacunas, que después de esforzarse por inyectar el mayor número de dosis posibles a sus ciudadanos, les siguen sobrando, las almacenan, se olvidan de ellas, caducan y se las regalan al primero que pasa para demostrar su buen corazón. Entra dentro de un capítulo de los presupuestos públicos que se llama “ayuda al desarrollo” o algo parecido.

Es una “ayuda” que te puede matar, o por lo menos intoxicar, salvo que la OMS o algún tertuliano decrete que también las vacunas caducadas son buenas para la salud. No es importante, porque en ciertos países olvidados un muerto más casi ni se nota. Lo realmente dramático es que se hubiera muerto alguien sin vacunar. Las ONG no perdonarían eso y retorcerían nuestra conciencia con carteles en las paradas del autobús.

Lo que no caduca nunca son los beneficios de las grandes farmacéuticas, que han hecho su agosto y les da lo mismo lo que hagas con los fármacos. Al principio de la campaña de inyecciones decían que las vacunas de Pfizer debían conservarse a 70 grados bajo cero, pero como nadie tiene neveras para eso, me temo que más de uno se ha metido en vena una dosis en muy mal estado, aunque se ha sentido muy aliviado porque algo debe entrar en el torrente sanguíneo para saciar el miedo.

La época que vivimos nos hace víctimas propiciatorias de un ridículo meticulosamente organizado y financiado. Enviamos sobras a otros países sólo porque satisface nuestra angustia por un breve instante. No importa que luego esos excedentes no se puedan almacenar, ni distribuir en el país de destino. El caso es enviarlo, sacarlo de nuestra vista.

Con los fármacos pasa como con cualquier otra mercancía. El fabricante fija una fecha de caducidad lo más corta posible porque es otra manera de ampliar el mercado de ventas. Si un producto caduca, hay que comprar otro… pero sólo si eres rubio de ojos azules.

Los trabajadores griegos de sanidad llevan 17 días de movilizaciones contra la vacunación obligatoria

En Grecia han sido suspendidos de empleo y sueldo 7.500 trabajadores de la sanidad por no vacunarse. Desde hace 17 días han organizado protestas continuas en lo que constituye la oposición más consistente y sostenida a las restricciones impuestas por el gobierno griego. Cinco de ellos se han declarado en huelga de hambre.

“No necesitamos pasaportes de vacunas para ser libres”, dijo ayer Zoe Vagiopulu, uno de los suspendidos ante una multitud de manifestantes en Atenas. Vagiopoulou pronunció un discurso ante el Parlamento que ha conmocionado a las redes sociales griegas.

“Llevamos 17 días en huelga de hambre por el derecho al trabajo. El trabajo es un derecho que nadie nos puede negar. Somos 7.500 familias [refiriéndose al número de sanitarios que permanecen despedidos] fuera del sistema sanitario público, al que contribuyeron nuestros padres y abuelos pero del que estamos excluidos por decisiones permanentes que vulneran la ley y el orden constitucional” (*).

Vagiopulu es uno de los cinco trabajadores de sanidad griegos que se pusieron en huelga de hambre el 21 de marzo para protestar contra su suspensión y las restricciones relacionadas con la pandemia. El Ministerio de Sanidad griego ha suspendido a todos los trabajadores que no recibieron una dosis de refuerzo antes del 31 de marzo.

En una entrevista, Argyri Kagia, un radiólogo despedido de su hospital en Atenas desde el 1 de setiembre del año pasado por negarse a vacunar, habló sobre la huelga de hambre y las protestas. Desde el inicio de la huelga de hambre, dijo Kagia, los trabajadores suspendidos han establecido una presencia permanente frente al Ministerio de Sanidad griego “todos los días y todas las noches por turnos”. También se están organizando protestas y marchas “hacia varios ministerios y organismos públicos”.

La huelga de hambre representa una fase nueva y sin precedentes de las protestas contra las imposiciones y restricciones relacionadas con la pandemia. Tal vez el equivalente más cercano sea la huelga de hambre iniciada en septiembre del año pasado en Niza (Francia) por dos trabajadores del hospital -Christophe Nait, celador de la sala de urgencias, y Thierry Paysant, oficial de seguridad contra incendios- para protestar contra la vacunación obligatoria en Francia.

Nait y Paysant pusieron fin a su huelga en octubre de 2021.

Los que no se vacunan contra los que no se quieren vacunar

El 30 de marzo, durante una marcha hacia el Parlamento griego, los antidisturbios dispararon gases lacrimógenos contra los manifestantes, incluidos los cinco huelguistas de hambre en silla de ruedas, uno de los cuales resultó herido.

El incidente fue filmado y difundido en las redes sociales griegas.

A diferencia de los trabajadores de la sanidad, en Grecia los policías están exentos de la vacunación obligatoria.

Los antidisturbios escoltaron al ministro de Sanidad griego, Thanos Plevris, conocido por sus vínculos con los fascistas, durante una visita el 4 de abril al hospital de Thriasio, cerca de Atenas.

El silencio de los medios de comunicación

Los principales medios de comunicación de Grecia no han informado de la huelga de hambre de los trabajadores. Desde el inicio de la pandemia en 2020 han recibido 40 millones de euros en subvenciones públicas para sostener el discurso y las restricciones impuestas por el gobierno con el pretexto de la pandemia.

El gobierno griego se ha abstenido de despedir a los trabajadores formalmente, aunque les ha amenazado con ello. El 30 de marzo se prorrogó la suspensión laboral de los trabajadores sanitarios no vacunados hasta el 31 de diciembre, gracias a las protestas y movilizaciones.

Sin embargo, los trabajadores no cobran salario, ni seguro de desempleo, ni cotizan para su pensión. La mayoría sobrevive gracias a la solidaridad y la ayuda de familiares y amigos.

A la cabeza de las restricciones, los pasaportes y las vacunas

Después de Austria, Grecia ha sido el segundo país europeo en imponer la vacunación obligatoriamente a determinados segmentos de la población, exigiendo a cualquier persona de 60 años o más que se vacune antes del 15 de enero o se enfrente a una multa mensual de 100 euros, una suma importante en Grecia, donde la pensión media mensual es de 722 euros.

Sin embargo, el Ministerio de Sanidad griego reveló que la imposición de la multa se suspendería a partir del 15 de abril y que la medida se volvería a revisar en septiembre.

El gobierno griego también anunció que las segundas dosis de refuerzo, utilizando únicamente vacunas de ARNm (Pfizer y Moderna), estarían disponibles para los ancianos a partir del 7 de abril.

La disponibilidad de la segunda dosis de la vacuna de refuerzo se extenderá a la población general en septiembre.

La multa mensual no ha convencido a la mayoría de los ancianos no vacunados para que se vacunen, ni siquiera para que paguen la multa. De hecho, se calcula que unos 500.000 ancianos siguen sin vacunarse o no han recibido un refuerzo, y sólo el 14 por cien de los multados han pagado la multa.

Los pasaportes de vacunación, junto con las mascarillas, siguen siendo necesarios en Grecia para acceder a muchos lugares públicos y privados, como restaurantes y la mayoría de los comercios, a pesar de que la fecha de caducidad inicial de los pasaportes es el 31 de marzo.

La mayoría de los demás países europeos han levantado estas medidas.

Aunque el gobierno ha insinuado que la exigencia del pasaporte podría levantarse después de la Pascua griega ortodoxa (24 de abril), los funcionarios del gobierno no han especificado una fecha exacta.

Grecia fue el primer país que propuso oficialmente la introducción de pasaportes digitales para vacunas en toda la Unión Europea, y la ampliación de estos pasaportes para incluir la dosis de refuerzo.

Hasta hace poco, Grecia era el único miembro de la Unión Europea que aplicaba un periodo de validez más corto para sus pasaportes vacunales: siete meses para los vacunados y tres meses para los ya infectados con “covid”, en lugar de nueve y seis meses, respectivamente, en el resto de la Unión Europea.

La presión de la Unión Europea llevó al gobierno griego a equiparar la validez de sus pasaportes con la de la Unión Europea a partir del 2 de abril.

A pesar de las restricciones, Grecia ocupa el primer lugar en número de “casos” y muertes atribuidas al “covid”, y el gobierno acusa del exceso de mortalidad al “segmento de personas no vacunadas en los grupos de edad más avanzada”. Otros, sin embargo, tienen una explicación más solvente. Destacan el mal estado de los hospitales públicos griegos como un factor importante. El hacinamiento en los hospitales no se debe al “covid”. Hay un periodo de espera para la cirugía rutinaria y las citas médicas de rutina, las pruebas y la quimioterapia.

Cada invierno, la congestión hospitalaria debida a la gripe estacional se convierte en un tema candente en los medios de comunicación griegos. El sistema sanitario griego se desarrolló con los hospitales en el centro. El médico de familia apenas existe como institución, mientras que las clínicas médicas regionales y locales carecen de personal y están mal equipadas.

Como consecuencia, la gente va al hospital por cualquier motivo, incluso por un simple resfriado, y los hospitales de guardia están saturados. No tienen suficientes instalaciones para tratar a tantos pacientes, y falta personal formado y competente que pueda tomar medidas para mitigar la propagación de las infecciones hospitalarias.

En muchos casos, los equipos médicos de los hospitales públicos no se han sustituido desde que se compraron en 2004, en vísperas de los Juegos Olímpicos de Atenas de ese año. La mayoría de estos equipos ya no son fiables y muchos están obsoletos.

Las medidas de austeridad, que han llevado a profundos recortes en el gasto de la sanidad pública durante la última década, son las culpables. No ha habido nuevas contrataciones en el sistema de salud pública desde 2016 -la primera contratación de este tipo en nueve años-, mientras que el personal médico que se ha jubilado en los últimos años no ha sido sustituido.

Los hospitales griegos no pueden satisfacer las necesidades de la población del país. No tienen suficiente personal y el existente está sobrecargado de trabajo.

Kagia dijo que, aunque un “porcentaje relativamente pequeño” de trabajadores sanitarios no vacunados inicialmente había “sucumbido” y regresado al trabajo, la mayoría no lo había hecho.

También señaló que los trabajadores sanitarios no vacunados que han sido suspendidos de sus funciones no han sido sustituidos, a pesar de las promesas del gobierno en sentido contrario, lo que supone una presión adicional para el sistema sanitario.

Esta presión se achaca a los no vacunados y se utiliza para justificar la continuación de las restricciones.

Según Kagia, los trabajadores no vacunados no sólo luchan por recuperar sus puestos de trabajo. También exigen el fin de la vacunación obligatoria y la preservación de la libertad de expresión.

Un número creciente de trabajadores médicos no vacunados se ha dado cuenta de que, aparte de su situación personal, hay una razón adicional para protestar: la preservación del derecho de todo individuo a conservar su integridad corporal y a hacer lo que crea que es mejor para sí mismo.

(*) https://www.pronews.gr/ygeia/ygeionomikos-se-apergia-peinas-eimaste-kai-tha-eimaste-eleytheroi-den-ypoxoroume-akomi-kai-ean-pethanoume/

13.000 tailandeses han recibido indemnizaciones por los efectos adversos de las vacunas

Del 19 de mayo del año pasado hasta el 8 de marzo del presente la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria de Tailandia (NHSO) pagó aproximadamente 1.509 millones de baht (45,65 millones de dólares) en indemnizaciones a las personas que murieron tras recibir las vacunas contra el coronavirus o sufrieron reacciones adversas.

El 9 de marzo la NHSO informó de que, desde el 19 de mayo del año pasado hasta entonces, un total de 15.933 personas habían presentado reclamaciones sobre reacciones adversas a las vacunas (*).

La NHSO ha rechazado 2.328 quejas tras decidir que los efectos secundarios no estaban relacionados con las vacunas. De los casos rechazados, 875 denunciantes recurrieron la decisión anterior de la NHSO.

En 891 casos, la revisión aún no ha concluido.

La Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria (NHSA) es responsable del fondo financiero creado para hacer frente a las indemnizaciones, según informa el Phnom Penh Post.

En caso de muerte o invalidez permanente, cada familia recibirá 400.000 baht (11.900 dólares). Se pagarán 240.000 baht (7.178 dólares) a quienes pierdan una extremidad o sufran una discapacidad que afecte a su sustento, y 100.000 baht (2.990 dólares) a quienes padezcan una enfermedad crónica.

Hasta ahora la NHSO ha pagado 1.509 millones de baht (45,65 millones de dólares) en indemnizaciones a 12.714 personas que desarrollaron efectos secundarios tras recibir las vacunas.

(*) https://www.phnompenhpost.com/international/thailand-pay-45m-over-vaccine-side-effects

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