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Un helicóptero británico de guerra antisubmarina pudo haber atacado al ARA San Juan

Un mensaje de WhatsApp enviado el 4 de noviembre por el suboficial segundo Roberto Daniel Medina a su hermana decía: “El lunes nos buscaba un helicóptero inglés y ayer los chilenos. Hay mucho movimiento allá”. De acuerdo a la información hecha pública por la Armada Argentina, el mensaje había sido enviado desde las proximidades de la capital de Tierra del Fuego, el territorio más meridional de Argentina, tras un breve paso del submarino por el archipiélago de Malvinas.

El ARA San Juan es uno de esos casos de extraña autonomía que las Fuerzas Armadas argentinas han mantenido a pesar del proceso de “desmalvinización”, sobre todo, en materia nuclear. Su encargo fue ordenado en 1974 por el gobierno de Isabel Perón, respondiendo así a las demandas de un sector del Ejército que, si bien coincidía con los EEUU en su visceral anticomunismo, veía con recelo el intervencionismo o la sumisión que esto podía tener de cara al futuro. Su nuclearización fue un proyecto desarrollado en la década de 1980, durante la presidencia de Raúl Alfonsín, pero abortado por problemas presupuestarios, y reanudado en 2010 bajo el mandato de Cristina Kirchner.

Un desarrollo a espaldas de Estados Unidos

Al igual que ocurriera en el año 2000 con el submarino nuclear ruso Kursk, del que años después se supo gracias a las revelaciones del ex oficial del ejército ruso Dimitri Khalezov que portaba cabezas nucleares y que fue abatido, la nuclearización de un submarino argentino ha sido un evidente riesgo militar para las fuerzas armadas británicas en el archipiélago de Malvinas, que en 2010 sumaban esta amenaza a otro proyecto militar similar anunciado en 2009 por Brasil.

Si bien sendos anuncios se hacían “bajo respeto” del Tratado de No Proliferación Nuclear, es lógico que esta forma de propulsión puede tener utilidades más que obvias en la industria armamentística. Esta hipótesis de conflicto ya fue planteada en 2014 cuando la propia Cristina Kirchner declaró que Malvinas es “la base nuclear de la OTAN en el Atlántico Sur”, en referencia a las cabezas nucleares instaladas por la Royal Air Force en la Base de Monte Agradable, ubicada en Puerto Argentino (“Port Stanley”, según la denominación británica).

Y es que esta opción argentina por la nuclearización de su armada rompía con uno de los compromisos históricos asumidos en la década de 1990 por el entonces presidente Carlos Ménem. Uno de los incidentes diplomáticos protagonizados por Argentina en esta materia ocurrió precisamente en 2006.

Uno de los científicos más prestigiosos del país, Conrado Varotto, director desde 1994 de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), puso especial empeño en la construcción de un cohete. De acuerdo a su criterio, con un cohete nacional, la Argentina podría poner en órbita sus propios satélites sin tener que alquilar cohetes extranjeros lanzados desde plataformas en el exterior. Esto es, sin depender de las prioridades, disponibilidades y precios de terceros países. Según el periodista Santiago O’Donnell, autor del libro “Politileaks”, sólo ocho países en el mundo podían hacer eso, y Varotto quería que la Argentina ingresara en ese “club selecto”.

No es baladí recordar que la tecnología que usa un cohete para transportar un satélite es prácticamente la misma que utiliza para llevar una bomba. En términos prácticos, un cohete satelital es casi lo mismo que un misil. Y la Argentina les había prometido a los Estados Unidos que no iba a construir más tecnología para misiles. Por lo tanto, había prometido que no iba a desarrollar cohetes.

La promesa argentina de no hacer cohetes “por un tiempo razonable” data de principios de la década de 1990, época de las llamadas “relaciones carnales” del gobierno de Carlos Menem con los EEUU, poco antes de que Varotto se hiciera cargo de la CONAE. En ese momento, la Argentina venía de desmantelar el proyecto Cóndor, una colaboración con Irak y Egipto iniciada después de la guerra de las Malvinas para desarrollar un misil de largo alcance. A cambio del desmantelamiento, la Argentina había sido premiada con el título de “aliado extra OTAN”. Sin embargo y a pesar de las dificultades internas y externas, desde el año 2009, militares argentinos trabajan abiertamente en la fabricación de un misil de largo alcance, algo que ha despertado enormes recelos tanto en EEUU como en Gran Bretaña. Uno de los cables de la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires así lo reflejaba:

“En la década de 1980, principios de 1990, la Argentina participó activamente en el desarrollo del programa de misiles balísticos Cóndor, que claramente tenía la intención de producir misiles militares MTCR Categoría I, incluso para exportar a Egipto e Irak. (Nota: Un sistema de misiles MTCR Categoría I es el que puede transportar una carga útil de por lo menos 500 kg a un alcance al menos de 300 kilómetros. Fin de la nota.) El programa Cóndor generaba una grave preocupación de proliferación de misiles y un factor irritante importante en nuestra relación bilateral. Esa situación se vio agravada por los intentos de la Argentina de camuflar —y por lo tanto mantener— el programa Cóndor llamándolo un SLV (cohete espacial). El programa de SLV y los misiles balísticos son casi idénticos en diseño, fabricación y funcionamiento. Sus tecnologías son esencialmente intercambiables, y prácticamente no hay tecnologías que apoyan el desarrollo SLV que no faciliten también el desarrollo de misiles balísticos. Cualquier cohete capaz de poner en órbita un satélite también es, por definición, un MTCR Categoría I. También es intrínsecamente capaz de transportar armas de destrucción masiva (WMD) contra objetivos en tierra, y muchos países han cargado con armamento los mismos cohetes que usaron para lanzar satélites.

Y los avances en el desarrollo militar de alta tecnología han sido una evidente fuente de preocupación, hasta el punto de ordenarse meses atrás de la desaparición de ARA San Juan la compra de un escudo antimisiles para el archipiélago. Y evidentemente, la hipótesis de conflicto asumida por el gobierno británico para tomar esta decisión es que su ejército debe defenderse con esta herramienta de misiles de corto y medio alcance como los que está desarrollando de manera sigilosa los centros de transferencia de tecnología militar de Argentina.

Un extraño ejercicio y un premonitorio pedido de Macri al Congreso

Según el portal web “El Destape”, Mauricio Macri y su ministro de Defensa pidieron permiso al Senado –hace tan sólo tres meses– para realizar un simulacro con un submarino tipo ARA San Juan “posado en el fondo del mar” e “imposibilitado de salir a la superficie”. Este pedido fue rechazado por la Cámara de Diputados.

El expediente con la solicitud, que lleva las firmas del Presidente y Oscar Aguad, ingresó al Senado el 25 de julio pasado. Pero incluso más atrás, el ARA San Juan había participado en 2016 de un ejercicio de guerra antisubmarina donde el mismo iba a ser el objetivo de un ataque de adiestramiento de unidades aeronavales.

Con todo ello, el más inquietante de todos estos operativos en los que se involucraba el ARA San Juan es el llamado Operativo Cormorán, un ejercicio multimodal en el que participaban tropas de EEUU, Inglaterra y Argentina que también fue rechazado por la Cámara de Diputados, que tiene mayoría opositora, ya que los términos del citado operativo eran en la práctica un simulacro de invasión de fuerzas extranjeras.

En cualquier caso, no es la primera vez en la historia que los simulacros de catástrofes son la mejor de las coberturas para una catástrofe de verdad, que en este caso ha supuesto la desaparición de 44 personas sin que haya quedado un solo trozo de chapa, ropa o aceite que pueda rescatarse.

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Policías de Honduras se declaran en huelga porque no quieren matar al pueblo

Cientos de efectivos policiales de Honduras se han declarado en huelga y se niegan a reprimir al pueblo que protesta por un supuesto fraude electoral en el país.Ayer se declararon en huelga de “brazos caídos” y se niegan a reprimir a los manifestantes, que denuncian un fraude en las elecciones del pasado 26 de noviembre a favor del presidente Juan Orlando Hernández.

“En estos momentos estamos de brazos caídos […] para manifestar nuestra inconformidad por lo que está pasando a nivel nacional. Nosotros somos pueblo y no nos podemos estar matando con el propio pueblo, nosotros tenemos familia”, indicó un portavoz de las unidades de las fuerzas especiales hondureñas, conocidas como COBRAS, en declaraciones a los periodistas durante un acto de protesta para expresar su negativa a reprimir a los manifestantes y hacer cumplir el toque de queda impuesto por el Gobierno.

La Policía Nacional, por su parte, publicó un comunicado para expresar su rechazo a la situación en el país, y pidió al Gobierno hondureño que busque la mejor salida a la crisis que se atraviesa el país desde hace más de una semana.

“Nuestro pueblo es soberano y a ellos nos debemos, por lo tanto, no podemos estar confrontando y reprimiendo sus derechos”, afirmó la Policía Nacional en la nota. “Abogamos a que se recupere la paz y tranquilidad para nuestro pueblo lo más pronto posible”, agregó.

Según el Tribunal Supremo Electoral de Honduras, el presidente Juan Orlando Hernández obtuvo casi un 43 por ciento de los votos, mientras que el candidato opositor Salvador Nasralla consiguió algo más del 41 por ciento de los sufragios. El anuncio de que Hernández había superado a Nasralla en el conteo de votos fue recibido con incredulidad y se habla de supuesto fraude en las urnas.

Las manifestaciones tras las elecciones presidenciales del pasado 26 de noviembre en Honduras dieron lugar a que el Consejo de Ministros hondureño decretara el pasado viernes el estado de excepción y un toque de queda que regirá durante diez días para controlar las movilizaciones opositoras, en las que han muerto ya siete personas, conforme a los medios locales.

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China arrincona a Estados Unidos en el Canal de Panamá

En junio Panamá estableció relaciones diplomáticas con China, después de romperlas con Taiwán, algo que hasta ese momento no había podido hacer por imposición de Estados Unidos. Incluso Omar Torrijos, dirigente de Panamá entre 1968 y 1981, no pudo establecer relaciones diplomáticas con la Unión Soviética, ya que Washington no se lo permitió.

Cuando la ampliación del Canal de Panamá estaba en fase de adjudicación, las empresas chinas intentaron participar activamente en las obras proyecto, pero Estados Unidos tampoco lo autorizó, quedando en manos de empresas españolas.

El gigante asiático no pierde el tiempo, mientras las relaciones del país centroamericano con Estados Unidos se resquebrajan por momentos. Ahora se dispone a construir un puerto para cruceros en Amador, en la costa panameña del Pacífico.

El Presidente panameño, Juan Carlos Varela, viajará próximamente a Pekín, donde firmará una veintena de convenios en materia comercial, turística y energética, entre otros. Algunas fuentes indican que Panamá podría incluso firmar un tratado de libre comercio con China e incoporarse a la Ruta de la Seda.

Después de los de Estados Unidos, los buques chinos son los que más frecuentan el Canal de Panamá, en uno de cuyos extremos se sitúa el puerto de Amador. Además, China es el primer proveedor de mercancías de la Zona Libre de Colón.

Las obras de remodelación del puerto costarán 165.000 millones de dólares y se prolongarán durante un año y medio. Las empresas adjudicatarias son la China Harbour Engineering Company y la belga Jan de Nul.

Mientras, China prosigue su política de aislamiento total de Taiwán, que sólo conserva lazos diplomáticos con 20 países, de los que 11 están ubicados en Latinoamérica y el Caribe, región que hasta hace poco era el “patio trasero” de Estados Unidos.

Eso se ha acabado, al menos en parte. Panamá se convertirá en el puente comercial de China en América Latina. El país centraomericano busca que las empresas chinas establezcan sus sedes regionales allá.

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El verdadero objetivo del imperialismo para invadir Panamá en 1989

Hace 27 años más de 20.000 soldados estadounidenses con artillería pesada de última generación invadieron por tierra y mar a Panamá, lo que derivó en la caída del general Manuel Noriega.

Revelaciones de un documento secreto de Estados Unidos confirman que el verdadero objetivo de su invasión militar a Panamá en 1989, era abolir los tratados del Canal y para ello capturaron y derrocaron a Manuel Noriega.

El escritor panameño Julio Yao publicó el 5 de abril en el diario “La Estrella” documentos que confirman cuál era el verdadero objetivo de la invasión militar estadounidense.

“Nuestro objetivo es desestabilizar el país sin arriesgar nuestra presencia e influencia allí, y al mismo tiempo tener una base legítima para derogar los Tratados Torrijos-Carter”, dice el texto del Memorándum Secreto-Sensitivo del Consejo de Seguridad Nacional, del 8 de abril de 1986.

El gobierno de George Bush padre ejecutó la llamada “Operación Causa Justa” de 1989 en la que utilizó 26.000 soldados. El ataque fue durante la noche y la ocupación en las calles y ministerios se extendió durante dos años.

Julio Yao explicó a la agencia Prensa Latina que había recibido este y otros documentos en 1989, y los guardó con el fin de presentarlos junto a una demanda ante la Corte Internacional de La Haya. Lo mismo hizo con una entrevista vía correo realizada al general Noriega en 1993.

El también ex asesor de política exterior probó que además de mantener el control sobre el Canal Interoceánico, Estados Unidos perseguía el objetivo de alejar a Japón de la posibilidad de trabajar en la ampliación del mismo, lo que negociaba el gobierno del general Omar Torrijos y lo continuó Noriega.

Noriega dijo en esa entrevista de 1993 que Japón hizo compromisos para los estudios del futuro Canal, buscando opciones convenientes, lo que se inició con la visita del presidente de la Cámara de Comercio japonesa, Shigeo Nagano.

El entonces jefe de las Fuerzas de Defensa de Panamá aseguró que Estados Unidos hizo presiones para eliminar esos contactos, lo cual calificó de chantaje a los nipones, a partir de los compromisos asumidos por estos en la post guerra.

Hasta el momento no se conocen reacciones estadounidenses que confirmen o nieguen la autenticidad del Memorándum.

El historiador panameño, César del Basto, explicó que en el contexto actual el tema parece no interesar a Estados Unidos. “A nosotros si, pues tenemos la deuda de seguir construyendo una memoria histórica basada en el pasado-presente y no en el pasado-pasado como quieren ellos”.

La invasión de Panamá el 20 de diciembre de 1989 es conocida como la “Operación Causa Justa” y considerada como un acto terrorista.

Estados Unidos ha intervenido siete veces a Panamá desde 1856 hasta 1989. En el país centroamericano no se tienen claras las cifras de muertos causados por la Operación Causa Justa. Según la Asociación de Familiares de los Caídos del 20 de diciembre de 1989 murieron más de 4.000 personas.

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La intervención israelí en la lucha contrainsurgente en América Central en los años ochenta

En los años ochenta el pueblo guatemalteco, que se había alzado en armas, vivió bajo la feroz represión del régimen de Efraín Ríos Montt, cuyos crímenes siguen saliendo hoy a la luz. En 2016 fueron detenidos 18 militares implicados en la guerra sucia y un mes después fueron detenidos otros dos bajo una acusación brutal: la esclavización sexual de las mujeres.

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Tras Brasil, el imperialismo planea otro golpe de Estado en Bolivia

La inteligencia estadounidense ha aumentado la intensidad de las operaciones destinadas a desalojar del poder al presidente boliviano Evo Morales, destaca el periodista y analista político Nil Nikandrov en un artículo para la Fundación de Cultura Estratégica. Nikandrov agrega que “se barajan todas las opciones, incluida su liquidación física”.

El control por parte de Estados Unidos de este país puede garantizar durante décadas el dominio del hemisferio occidental. Obama, que considera debilitamiento “del bloque de los países populistas hostiles” de América Latina uno de los logros en política exterior de su Administración, quiere apuntalar este éxito antes de marcharse.

Washington tiene prisa con Bolivia debido a la expansión china en el país. Nikandrov recuerda que Morales refuerza de forma sucesiva las relaciones financieras, económicas, comerciales y militares con Pekín. Los chinos operan en Bolivia con eficacia a través de inversiones, préstamos o participaciones en proyectos que garanticen a La Paz posiciones clave en la modernización del transporte del continente. Para Evo Morales la prioridad es el desarrollo del país y los chinos, a diferencia de los estadounidenses, siempre han tratado a Bolivia como un aliado y socio.

En 2008 el embajador de Estados Unidos en Bolivia Philip Golberg fue declarado persona non grata por sus acciones subversivas. Sus funciones son desempeñadas a partir de entonces por el encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos, Peter Brennan, quien había estado destinado anteriormente en Pakistán. Allí tomó la “decisión difícil” de liquidar a varias personas aunque la mayoría de su carrera está asociada a los países latinoamericanos. En concreto, Brennan fue el responsable de la introducción operativa del programa ZunZuneo (un servicio de mensajería como Twitter) en Cuba para tratar de provocar una rebelión.

Brennan está acostumbrado a “triunfar a toda costa” y en Bolivia le queda poco tiempo (hasta la finalización de la presidencia de Obama). Todo ello le obliga actuar llevando a cabo graves violaciones del deber de mantener sus funciones en secreto.

Brennan “trabajó bien” en la preparación y celebración del referéndum de febrero pasado sobre la posibilidad de la reelección del presidente Evo Morales a partir de 2020. Para apoyar la opción del “No” la embajada de Estados Unidos movilizó todas sus posibilidades informático-propagandísticas, usó las ONG que controla, asignó considerables fondos adicionales para organizar protestas. Es significativo que muchas de ellas terminaron con la quema de fotografías de Morales vestido con la banda presidencial.

La campaña sucia contra el presidente boliviano batió todos los récords. En ella se le atacó fundamentalmente con el asunto de la corrupción, aunque Morales siempre habló abiertamente sobre el estado de sus finanzas.

Brennan estuvo de acuerdo con Washington en otras operaciones para comprometer al presidente de Bolivia. Antes del referéndum, los medios comenzaron a airear activamente la historia de la “actitud irresponsable” de Morales en la suerte de su hijo.

El propio Morales aceptó someterse a una prueba de ADN para demostrar que no tenía hijos de su exnovia, Gabriela Zapata Montaño. Poco a poco se derrumbaron todas las pruebas fabricadas por la CIA. Carlos Valverde Bravo, famoso presentador televisivo y exempleado de los servicios de seguridad de Bolivia, a quien el autor llama agente de la CIA, se vio obligado a admitir que el hijo de Morales de nombre Fidel Ernesto nunca existió.

En los últimos meses cada vez hay más militares de Estados Unidos en Bolivia. En este sentido, el coronel Pierre Felando Thigpen ha sido destinado al departamento de Santa Cruz, donde existe un fuerte sentimiento separatista. Sobre Tigpen se sabe que está relacionado con un programa conjunto del Pentágono y la CIA para la selección y formación del personal para la inteligencia estadounidense.

En los planes de Estados Unidos para desestabilizar Bolivia, que fueron enviados a Evo Morales por el Gobierno de un país amigo que no ha sido identificado, hay una secuencia de acciones planificadas, afirma el autor: “Iniciar huelgas de hambre, movilizaciones masivas, atizar conflictos en universidades, instituciones civiles, comunidades indígenas, en todos los sectores de la sociedad y en las instituciones gubernamentales”.

El documento citado también se planea “establecer contactos con los militares en servicio activo y militares retirados para socavar el prestigio del Gobierno dentro de las fuerzas armadas”.

—http://www.strategic-culture.org/news/2016/06/09/the-us-is-preparing-to-oust-president-evo-morales.html

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El Proyecto Génesis de la CIA para el futuro de Cuba

Nos hemos referido varias veces en las páginas de este blog, en los libros Enemigo y La Guerra que se nos hace y en una decena de artículos en diversos medios de prensa, fundamentalmente digitales, al proyecto Génesis de la CIA dirigido a provocar o al menos a ayudar a la derrota de la Revolución Cubana […]

Comienza una nueva etapa de la Revolución en condiciones internacionales complejas, la derecha gana terreno en América Latina y amenaza con retomar el poder en países vitales en las relaciones continentales. La estrategia del golpe suave se dirige a debilitar la integración regional y aislar a Cuba y Venezuela.

2016 es el año previsto por la CIA para cuajar el Proyecto Génesis, un mes antes del Congreso del PCC debería salir a la luz pública, una organización no gubernamental, integrada por estudiantes universitarios, académicos, intelectuales y artistas vinculados a las universidades y centros culturales más importantes de la capital del país. Génesis debería presentarse como proyecto alternativo, adelantarse, crear confusión, dividir, romper la unidad, esos eran los objetivos inmediatos.

Discurso de izquierda, caras nuevas, glamour, alegría, construcción de imagen, de inmediato la Fundación Génesis para la Libertad, nombre que tomaría la organización nacida de Génesis, recibiría un gran apoyo mediático, los principales medios de prensa del mundo se encargarían de presentarla como alternativa democrática, juvenil, viable, moderna, serían los actores del cambio en Cuba.

Una vez alcanzado el espacio virtual de los medios había que ganar el espacio público, plazas, universidades, instituciones, poco a poco se generaría una gran movilización, la estrategia del golpe suave alcanzaría etapa tras etapa su propósito de tomar los espacios públicos y ganar las simpatías del pueblo mediante un discurso creíble y una bien diseñada propaganda, sencilla y efectiva.

Un discurso desde la izquierda, aparentemente socialista, que proclamase proteger los intereses de la mayoría y seguir los principios de la revolución, no se trataba, debía repetirse sin cansarnos, de destruir la obra sino de “modernizarla”, el discurso de los “viejos” es obsoleto, hay que renovar, llevar la Revolución al mundo de hoy, serían frases claves en ese “nuevo discurso”.

Mensajes simples, sin aparente trasfondo, sin complicaciones “teologales”, mucho símbolo prefabricado, fácilmente identificable, probados algunos ya en el terreno, como por ejemplo las famosas pulseras “cambio”, color blanco, etc. Esperarían la reacción de las autoridades todo estaba listo, según sus planes, el proyecto sería ganar-ganar, sin la dirección histórica en el poder, el nuevo gobierno colapsaría luego de una bien agresiva ofensiva de calle, de una intensa guerra mediática, de una serie de acciones en el campo económico que generarían descontento en la gente y sobre todo, una gran desmovilización popular fruto de la intensa guerra cultural y según ellos, los errores que cometerían los nuevos gobernantes, menos diestros y con menos fuerza moral para enfrentar este tipo de guerra. (Dicen ellos).

Calculaban que el discurso de izquierda sería mucho más efectivo en las actuales condiciones, dada la tradición revolucionaria y la fuerza de estas ideas en el imaginario colectivo cubano. Por lo tanto ese sería el escogido, bajo las banderas de una supuesta izquierda se intentaría acabar con el socialismo en Cuba.

El objetivo central era provocar la ingobernabilidad, generar enfrentamientos y crear las condiciones para ocupar militarmente el país, disfrazando lo más posible dicha ocupación, tras el manto de ayuda humanitaria, de colaboración interamericana, de los “buenos vecinos de siempre” ayudando a un pueblo en caos.

Existen hoy alternativas posibles a Génesis, la denuncia del 2011 a través de la serie “Las Razones de Cuba”, fue un duro golpe a esos planes, pero proyectos similares, creados por el enemigo histórico de la nación cubana han aparecido por doquier, creen que esa es la forma más efectiva, están convencidos del posible éxito de un proyecto como este. En el contexto de los intentos por mantener relaciones diplomáticas justas e igualitarias entre los dos países, sin dudas aprovecharán las ventajas que tiene el nuevo escenario, para ganar terreno.

Las nuevas condiciones internacionales y nacionales les han permitido variaciones tácticas, ha perfeccionado Génesis, pero la estrategia sigue siendo la misma. El uso de nuevas plataformas mediáticas, la aparición de sitios, portales, revistas, aparentemente inofensivas, de perfil bajo, muchas de ellas ancladas firmemente en estereotipos probados de guerra cultural, el pago a periodistas usando estrategias para atraer a personas con prestigio en el mundo de la prensa cubana, con técnicas probadas de mercadeo, que permiten una rápida difusión de los materiales realizados por estos, formas de pago superiores con mucho a las posibilidades de nuestros medios, enmascaramiento de las reales intenciones de estos medios tras una supuesta postura crítica y de libertad de expresión, son algunas de las nuevas tácticas aplicadas de variantes tácticas conocidas, siempre han pagado a los mercenarios de la pluma y la palabra, solo que ahora pagan un poco más y esconden mejor las intenciones para adormecer la ética de algunos y darles la posibilidad de autojustificar el suicidio ético.

Siempre el antídoto ideal para enfrentarlo individualmente es la conciencia y hacernos la vieja pregunta: ¿De dónde viene el dinero? Estemos alerta y vigilantes, no pequemos de ingenuos y confiados ante un enemigo que ha jurado ponernos de rodillas. Cuba cuenta con las fuerzas necesarias para vencer.

Raúl A. Capote http://antorchae.blogspot.com.es/2016/02/el-proyecto-genesis-de-la-cia-y-la.html

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Teresa Rodríguez también condena la represión en Venezuela

La diputada andaluza de Podemos Teresa Rodríguez es la típica trotskista que tiene la rara habilidad de hablar durante horas sin decir absolutamente nada. Es algo que comparte con los demás socios de su partido, especialmente Pablo Iglesias.

Casi nunca hay ningún pronunciamiento claro. Si se trata de elaborar un programa económico, por ejemplo, no son capaces de hacerlo ellos sino que lo encargan a unos economistas “expertos”.

Si se trata de la monarquía dicen que habría que hacer un referéndum. Pero a un partido no se le pide que hable de lo que piensa el electorado sino de lo que piensan en ellos. ¿Cuál es su propuesta?

Si todo lo encargan a terceros, ¿para qué queremos a un partido como Podemos?

Hay una excepción: cuando se trata de apoyar al imperialismo Podemos no tiene dudas. Hace unos meses Teresa Rodríguez ya apoyó la movilización de los estudiantes de Hong Kong orquestada por Estados Unidos contra China.

¿Venezuela? Durante la campaña electoral, cuando a Teresa Rodríguez le preguntaban por Venezuela decía que era una calle del barrio de la Viña, en Cádiz, donde una vecina no puede pagar la luz. No quería pronunciarse sobre Venezuela, no quería que le hablaran de ningún otro lugar que no fuese Andalucía.

Poco a poco se van quitando la máscara con la que se han disfrazado durante un tiempo. Acaba de dar otro paso hacia atrás al condenar sin matices la “represión” del gobierno de Venezuela.

Para que no queden dudas, ni a Teresa Rodríguez ni a Pablo Iglesias les hemos escuchado nunca denunciar el sabotaje ni las agresiones de los imperialistas contra Venezuela. A este paso nunca les oiremos decir ni una sola palabra contra el imperialismo.

Su alineamiento está claro. Seguro que Maduro y los bolivarianos están ahora mismo tirándose de los pelos por haber confiado y apoyado a esta pandilla de mequetrefes de Podemos.